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Era noche de luna Midoriya

Summary:

Izuku aprendió que el mundo era diferente para todos a la edad de 4 años...
Cuando supo que no importa cuanto lo deseara no tendría una particularidad, que no podría ser un héroe por más que lo intentara, por más que lo deseara.
Siendo la burla de sus compañeros al perseguir un sueño imposible.
Hasta que hace un par de años atrás el mismísimo All Might, el héroe que tanto admiraba, al que aspiraba llegar a ser, le hizo su sucesor.
Le dijo que podía ser un héroe, le entrego particularidad.
Le cedió el One for all.

 

Pero un alfa cambia formas tenia que arruinarlo todo.

Chapter 1: Capítulo 1

Chapter Text

Introducción al Omegaverse.

Es un universo en el cual existen tres condiciones unidas a los géneros biológicos básicos; estas con el género alfa, beta u omega.
Hombre o mujer alfa: un individuo muchas veces caracterizado con una personalidad prepotente y dominante por naturaleza. En este universo es el que rige la sociedad debido a la influencia de sus feromonas, constitución física, coeficiente elevado y don de liderazgo. Este individuo en particular puede ser separado por “clases” o niveles, en el cual tiene mas poder concentrado en alguna característica única, como por ejemplo el recurso más utilizado es “la voz” que les permite dominar a Omegas, betas u otras alfas de menor rango al utilizarla, en su mayoría se relaciona con el poder de dominar o liderar a otros. Puede ser hombre o mujer en apariencia, pero indiferente de ello, tienen un miembro viril, oculto en las mujeres, con un nudo que se infla en el clímax de la copulación ya que esto asegura un índice mas alto de embarazo.

Hombre o mujer beta:
Es descrito de diferentes formas, es el individuo más común en el planeta, depende de cuando común sea reside su impacto, ya que dejaría relegado a las otras dos condiciones como únicas, por lo tanto, inusuales y muy buscadas en donde ambas pueden traer riqueza y prestigio. En cuanto a los betas pueden ser identificados como el ser humano normal, incapaz de percibir feromonas, con las condiciones biológicas comunes y por lo general la clase que trabaja para los alfas, común, reemplazable y abundante. En otros lugares podemos encontrar que los describen como individuos neutros, casi estériles o bien menos fértiles que las otras dos condiciones restantes y aun así, abundante. En algunas también se encuentra que tanto hombres y mujeres beta pueden sentirse atraídos o afectados por lo alfas, donde incluso los hombres beta pueden ser embarazados por alfas (ya que los betas conservan el aparato reproductivo y comportamiento sexual de nuestro universo) también pueden ser presentados como la condición única, los fenómenos de la situación, infértiles, parias y extraños. Allí reside su importancia, pueden cambiar la trama según se decida su lugar en ella, suelen ser muy útil si lo que se desea es un drama.

Hombre o mujer omega
Representados frecuentemente como débiles, hermosos, andróginos y sin mucha potestad sobre su personaje, tanto legal como biológicamente, ahora no se preocupen que ninguna de estas variantes está representada en la historia, pero las menciono ya que es lo que frecuentemente se asocia al genero omega. Su principal rasgo es que pueden tener hijos y sufren de un celo, puede ser cada mes, cada tres o de forma anual, siempre es un detalle que queda a criterio del autor. En esta época no pueden controlarse, liberan feromonas para atraer a cualquier alfa que pueda cumplir con los requisitos y “acoplarse”. Igual que los alfas puede clasificarse en rangos, tanto por su belleza, una característica fácil de reconocer o lo poderosos que serán sus hijos y de ello deprenderá con cual alfa han de casarse en los casos mas usuales.

Acoplamiento o enlace
El enlace o el acoplamiento entre el alfa y el omega, ocurre casualmente cuando el omega entra en celo y de forma consentida se “entrega” a un alfa y este lo muerde en su clavícula o cuello, esta es una marca que libera hormonas o en su defecto activa una glándula situada cerca del cuello, a su vez señalara al omega como emparejado y servirá como vinculo permanente para la pareja.

Celo
El celo no sufre de muchos cambios a nivel biológico, es decir como se desarrolla en varias especies de mamíferos, es el omega el que usualmente suele ser el mas afectado. Los síntomas mas destacables son el aumento de la temperatura corporal, ansiedad y hasta un poco de excitación en la etapa primaria de su “ciclo fértil” este se da cuenta de que sufre de celo en cuanto empieza a lubricar una gran cantidad de flujo que en el caso de los varones omega proviene del ano. El objetivo de este ciclo es la procreación y la búsqueda de una pareja, incluso los betas pueden ser afectados de una forma más leve teniendo un “celo suave” que los lleva a inclinarse por los alfas. En otros casos es algo controlable a menos que hablemos de la pareja de un “lazo”, o una pareja biológicamente compatible.

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Midoriya Izuku caminaba entre las malezas, arbustos y ramas que el bosque le ofrecía, llegando hasta una cascada con grandes rocas que el pecoso uso anteriormente para entrenar, después de todo él fue quien le pidió a Yagi Toshinori el ir hasta ese recóndito lugar, como si hubiera algo que lo estuviera llamado a hacia ese lugar, entonces se dijo que era por las ansias de ser mejor y estar lo suficientemente alejado de los civiles para poder realizar sus ejercicio sin llamar la atención.

El día había sido infernalmente caliente, así que agradecía que esa noche pudiera haber una brisa fresca que hacía más llevadero el verano, y su entrenamiento.

Su entrenamiento...

Izuku aprendió que el mundo era diferente para todos a la edad de 4 años... Cuando supo que no importa cuánto lo deseara, no tendría una particularidad, que no podría ser un héroe por más que lo intentara, por más que lo deseara. Siendo la burla de sus compañeros al perseguir un sueño imposible. Hasta que hace un par de años atrás el mismísimo All Might, el héroe que tanto admiraba, al que aspiraba llegar a ser, le hiso su sucesor. Le dijo que podía ser un héroe, le entrego particularidad:

Le cedió el One for all.

Izuku respiro profundo antes de retomar su entrenamiento, levantando pesadas rocas hasta debajo de la cascada y resistir el peso y la presión por un par de minutos. Estaba concentrado, recordando los últimos hechos de su vida, como gracias a All Might obtuvo la base para poder continuar con su sueño, y como con ello logro entrar a U.A, como logro hacer amigos...

- ¡ah! -chillo al perder la concentración y dejar caer la gran roca. Algo se movía entre los arbustos. Con nerviosismo se acercó, sabía que el bosque al que vino junto con All Might era territorio de lobos, quienes le otorgaron un permiso especial al símbolo de la paz para que pudiera entrenar junto a su pupilo sin el miedo de dañar gente de por medio.- ¡ah! - dio un grito poco masculino al ver lo que había salido de un salto entre los arbustos. - ¡oh cielos...! -suspiro aliviado al ver que se trataba de un conejo blanco de ojos rojos. Izuku se dejó caer en el suelo, poniendo la mano en su corazón debido el escalofrío que viajo por su columna por un momento. El pequeño conejo se paró en sus patas traseras y el mirar con la cabeza ladeada causo una sonrisa en Midoriya ante el tierno gesto.

Pero todo paso a segundo plano cuando...

- ¡hey! ¡no! – grito cuando el conejo se acercó y en vez de comerse las hiervas cercas a él, se llevó su llavero con la figurita a escala de All Might edición de oro limitada, una que naturalmente tenía dos; una para guardar en su estuche original y otra para mostrar su fanatismo por su mentor - ¡vuelve aquí! – el roedor corrió por la orilla del río y en unos cuantos hábiles santos llego a la orilla opuesta, el territorio de los lobos. - ¡devuélveme mis cosas por favor! – Midoriya olvidando todas las advertencias dadas por All Might siguió al conejito, saltando para llegar al otro lado del río, ignorando ese calor empezaba a nacer en su cuello, tomándole mas importancia a recuperar su preciado objeto.

El conejo de ojos rojos parecía mirar con burla, y hasta después de una buena muestra de agilidad fue que Izuku por fin logro acorralarlo entre unas rocas, el conejo volteo dispuesto a seguir jugueteando, como si hubiera echo un amigo en el aspirante a héroe, pero...

Un aullido causó que a ambos se congelaran en su lugar, con un sudor frío bajando por su espalda.

El corazón del adolescente se encogió con temor, y un temblor nervioso era notorio en sus manos, el conejo soltó las llaves y se alejó lo más rápido que pudo. Izuku aun con los nervios a flor de piel, tomo como pudo sus llaves y empezó a correr por el mismo camino que llego, luchando por recordar el sendero hacia el rio, despertar a All Might y recibir los regaños por cruzar al otro lado del territorio.
Corría escuchando como su corazón latía con fuerza, tanto que incluso si alguien pasaba por su lado seguro lo escucharía, los pulmones empezaban a arderle y de alguna manera una debilidad lo invadió, notando cada vez más el ardor en su cuello que esta vez no podía ignorar y solo aumentaba su temor. Empezó a mirar a los costados, sintiendo una presencia que lo observaba.
Estaba hiperventilando, nada de los alrededores se parecía al camino del río.

Y los aullidos, resonado cada vez más cerca no eran buena señal.

All Might le advirtió sobre los terrenos que los cambia forma habían concedido prestar para realizar su entrenamiento, que si bien los cambia formas son personas siguen siendo muy territoriales y exclusivos con sus tierras, aun después del tratado de paz y convivencia entre las especies que ayudo al préstamo del borde de sus tierras, por supuesto con la condición que no traspasaran dicho límite, y como un total iluso lo cruzo sin medir consecuencias.

Que torpe era.

Que "inútil" era

Se sentía como una presa.

- Oh dios... -dijo con la respiración entrecortada por el temor, al sentir una presencia cargada en su espalda, unas pesadas pisadas y un jadeo animal. Quería voltear a su espalda y divisar que es lo que lo seguía, pero en un descuido su movimiento le hizo tropezar, usando su agilidad para estabilizarse y quedar la espalda dada a una roca, armándose de valor dispuesto a mirar de frente lo que le estaba persiguiendo y ver a su "cazador"- S-se... que estás ahí – dijo con los puños en alto, dudando de activar su particularidad por el temor de que su descuido afectara aún más el acuerdo que tanto costo hacer entre especies, y que el rompió solo por cruzar el rio. Intento mostrarse sereno y pensar en las posibilidades y así tener un valor que estaba lejos de sentir en este momento.

El sonido de ramitas rompiéndose le advirtió que "eso" que le estaba persiguiendo estaba anunciando su presencia a propósito. Midoriya no quería causarle problemas a su maestro con los cambia formas, pero tampoco quería morir... no aun cuando no se convertía en un héroe todavía y no podía cumplir con su cometido de luchar contra All for one.

Concentrando un bajo porcentaje de One for all en sus piernas, dando un gran salto para caer al otro lado de la gran piedra que le cubría la espalda, concluyendo que la mejor opción que tenía para evitar enfrentarse a un lobo era seguir su camino en busca del rio, así que uso la roca como ventaja y empezó a correr.

Un aullido profundo se escuchó por todo el bosque.

El ardor en el cuello le envió un escalofrío satisfactorio por su cuerpo, haciéndolo jadear y sentirse inusualmente ansioso, regañándose mentalmente ya que parecía ser el llamado para el resto de la manada, y así acabar con el intruso que tuvo la osadía de invadir sus tierras.

Izuku no podía ver a su captor, y aun con su particularidad concentrada en sus piernas, podía sentir la presencia del lobo a su espalda.

Era rápido.

Y grande.

Midoriya jadeo al ya no escuchar nada, sino estar rodeado por un perturbador silencio. Sin sentir la brisa, sin poder escuchar el rio, sin sentir la aterradora presencia.

Ahora sí que no estaba asustado, sino aterrado.

Tragando el nudo en su garganta, busco calmar su acelerado corazón, mirando los alrededores para ubicarse en medio del bosque y planear una estrategia.
Un jadeo escapo de sus labios.

Estaba...

Estaba en medio del bosque...

En su carrera por alejarse de esa bestia, termino adentrándose más adentro del territorio de los cambia formas.

Era su fin.

Concentrándose en ir lento pero seguro para encontrar el camino al rio nuevamente se volteo y.… lo vio.

Ahí estaba...

Un lobo...

Un enorme lobo de pelaje amarillo y ojos carmesí.

Izuku se quedó estático en su lugar, sin querer siquiera respirar ante tan majestuoso espécimen que de alguna manera se llevó el temor, le causo curiosidad y quedo hipnotizado pro esos ojos del color de las llamas. Escapo un jadeo de sorpresa de entre sus labios cuando se dio cuenta que el lobo estaba casi encima de él, frente a frente. El calor de su aliento chocando contra su rostro, entre abriendo sus enormes fauces ante el nerviosismo de Izuku. El peliverde podía imaginar aquellas fauces arrancando su cabeza, tan fácil como romper una ramita entre sus manos. La lengua enorme viajo desde su cuello hasta llegar al lado de su rostro, mandando extrañas sensaciones a su cuerpo. Poco a poco fue apoyando su peso encima del peliverde, que temeroso temía matar al animal con el poder de su particularidad o quizás asustarlo para que se alejara y trajera mas de los de su especie.

- Ha.…- suspiro cuando el lobo olisqueaba por entre sus cabellos rizados, detrás de sus orejas y la curvatura de su cuello. Haciendo un poco de fuerza con sus temblorosas manos, intento empujarlo, logrando solamente que un gruñido escapara de esa bestia. Cerró los ojos esperando que la curiosidad del lobo se saciara lo suficiente para dejarlo en paz, o darle un hueco para escapar.
Abrió los ojos de la impresión al sentir unas manos grandes recorriendo su costado, por debajo de la camiseta que estaba usando para entrenar, sacándole un jadeo. Ya no tenía un lobo gigante que lo mantenía prisionero entre los árboles, sino el cuerpo formado de un hombre... de un hombre fuerte que lo seguía manteniendo preso entre su cuerpo y el tronco, envolviéndolo con un peculiar aroma dulzón.
- Eres mi presa- sentencio en un gruñido, profundo y masculino que le hizo temblar de anticipación, una anticipación que no sabía de que. Izuku quiso levantar la cabeza y poder ver el rostro de su captor, pero unos violentos y fuertes brazos se lo impidieron.
- D-déjame ir- pidió queriendo ser razonable, aunque su voz tembló en el proceso- debo volver al otro lado del río. Si me dejas ir no volveré a...
- ¡cállate! – Midoriya tembló ante el grito repentino- esta es la cuestión idiota, estas en mi territorio – el tono de advertencia le hizo palidecer.
- ¿q-que?
- Que estas en mi territorio – una mano grande recorrió el costado y llego hasta su cadera, apretándola de manera violenta- deku- mordió la oreja del otro, haciendo que cerrara los ojos debido al dolor. Volteándolo, hundiendo el rostro de Izuku entre la hierba, quedando el lobo apoyado en su espalda. Un jadeo escapo de sus labios al sentir algo muy diferente al miedo, cuando la mano recorría de manera placentera desde su nuca hasta la curva de su trasero. Izuku aguantaba jadeos, con la mejilla pegada en el suelo y las manos echas puños presionando la hierba a un lado de su cabeza.
- ¡ah! –chillo al sentir como la misma mano que llego hasta la curvatura de su trasero, estaba ahora acariciando su pecho, friccionando su pene por sobre la tela del pantalón de izuku. Una risa gruesa u burlesca le vibro en la nuca, rozándole en su enrojecido cuello, mordiéndose los labios Izuku evitaba gemir ante las placenteras caricias del otro. La mano que anteriormente le sostenía contra el suelo estaba ahora acariciando sus glúteos.

Midoriya supo que era una oportunidad.

Unos destellos verdes mostraron el poder del One for all, sin mirar a su captor, con un gran impulso de su poder se puso de pie y corrió lo más rápido que podía sin lastimar su cuerpo y al lobo que dejaba cada vez más atrás.

Un aullido furioso y una explosión se escuchó en su espalda, Izuku estaba seguro que si no encontraba el río, entonces no podría escapar.

Jadeaba buscando aire en su loca carrera por perder de vista al lobo, saltando y esquivando árboles y rocas entre la espesura del bosque, sus habituales zapatillas rojas no están hechas para este tipo de terreno.

¡Solo era un estúpido entrenamiento! ¡¿Cómo fue que llego a complicarse tanto?! Lo peor era que podía generar un conflicto entre las razas de humanos y cambia formas.

Jadeante se sostuvo de sus rodillas, creyendo que está lo suficientemente lejos como para pensar una mejor estrategia y llegar junto a all might, pero el peso que lo derribo un segundo después le demostró lo contrario. Un gruñido furioso y salvaje le llego hasta en el alma cuando lo volteo de espalda al suelo.

Estaba muerto.

Con brusquedad su espalda fue puesta contra el suelo. El lobo ya en su forma humana nuevamente, debía medir unos 10 o 15 centímetros más que izuku, el cabello rubio cenizo y ojos rojos; llameantes en furia que no le apartaban la mirada.

- ¿Cómo te atreves a escapar pedazo de mierda? – apretó sus muñecas contra el suelo, sentándose sobre la cadera de Midoriya.
- ¡ah! – gimió asustado al sentir como un enorme bulto se presionaba contra su vientre. Izuku palideció y su cuerpo empezó a temblar descontroladamente temiendo lo peor. Sus ojos grandes y verdes le miraban cristalizados, rogando porque lo liberara. - n-no... d-déjame ir...- susurro con voz temblorosa- p-por favor... - una mano grande tomo con violencia su quijada, un gruñido salió profundo de la garganta del rubio, observando con atención la "oveja" que sería su presa.

El cambia formas bajo su rostro hasta quedar cerca de los labios temblorosos de Izuku quien como pudo aparto el rostro, ignorando ese hormigueo que invadía sus entrañas como si esperara que el lobo lo devorara, las lágrimas se acumulaban en las orillas de sus ojos verdes ante tantos sentimientos incomprensibles, manteniendo silencio para no provocar a esa bestia.

Una sonrisa cruel se formó en el masculino rostro.

- Eres un deku de mierda- y la lengua del lobo recorrió su quijada hasta el lóbulo de su oreja, causando un estremecimiento en medio de su cuerpo tembloroso. Izuku cerró los puños con tanta fuerza que se dejó los nudillos blancos. El lobo soltó las manos de Midoriya para acariciar sus costillas por debajo de la ropa, subiendo la playera para ir bajando el rostro hasta quedar frente a sus tetillas para lamerlas y morderlas con un gruñido.
- ¡ah! ¡no! –gimió Izuku arqueando la espalda- ¡aaaah! –jadeo fuerte al sentir un pellizco cruel en su pezón derecho - ¡detente!
- Tu boca dice una cosa, pero tu cuerpo... -se burló lamiendo por sobre su estómago, el vientre hasta llegar a su miembro endurecido bajo la ropa- está pidiendo a gritos que te toque.
- ¡ahhmm! – se llevó las manos a su boca, queriendo acallar los gemidos que empezaban a salir de manera descarada. - ¡ahh! – pero fue inútil cuando los labios del otro rodearon su miembro, iniciando un vaivén de sube y baja en su pene.
El lobo sonrió con sorna sobre el miembro del otro, tragando la erección de un sorprendido y asustado Midoriya, mirando como el aspirante a héroe estaba perdido en las sensaciones, el rubio bajo un dedo hasta la entrada fruncida, metiendo de forma ruda un dedo comenzando un ataque directo a su próstata.
- ¡OH! ¡OH DIOS! – gimió llevando sus manos a la ancha espalda del lobo, arañando sin piedad esa expansión de musculo, mientras movía su pelvis, buscando ir más adentro en la boca del otro. Dos dedos estaban explorando su interior. - ¡AAAH!- grito derramando su semilla dentro de la boca del lobo. Pequeños gemidos salían de su boca ante los espasmos post orgásmicos.
- ¡ah! – grito un poco cuando fue consciente de que estaba apoyado en sus manos y rodillas, sin percatarse que el lobo lo había cambiado de posición al buscar recuperar el aliento, el rubio le levanto el trasero. - ¡e-espera! ¡p-por favor...! ¡AHHHH!
- ¡mierda! Que apretado...- ignorando aquel grito desgarrador, se introdujo hasta el fondo del muchacho.
Izuku apenas podía respirar, o había olvidado como hacerlo, las lágrimas salían sola de sus ojos rotos en dolor. El ardor era demasiado intenso, pensando que quizás perdería la conciencia.
- ¡NO! ¡N-N-NO TE MUEVAS! –pidió desgarradoramente, apretando los puños en la hierba, llegando a hacerlo sangrar con el roce.

Una risa fue su respuesta.

Lo estaban tomando duro...

Duro y sin contemplación, sin escuchar sus suplicas para que se detuviera.

Y se sentía enfermo y asqueado de sí mismo por sentir ese calor tan intenso en su vientre, el estremecimiento que viajaba por su columna al sentir el aliento bestial chocar contra su cuello.

- Hmm – Izuku se mordió los labios para no gemir.

Porque sabía que de un modo enfermo le gustaba ser tomado así, escuchar los jadeos y gruñidos animales junto a su oreja, y el constante golpeteo rudo en su próstata, las manos grandes recorrían sus costados de una forma tan ardiente, tan caliente que parecía cada zona que tocaba terminaría explotando. Iba a tener otro orgasmo, lo sabía, puesto que el cosquilleo se acumulaba en su bajo vientre y sus bolas se pegaban a su cuerpo. Sin embargo el lobo en un aullido animal se vino fuerte dentro de su culo, saliendo de forma brusca antes que terminara formándose el nudo propio de su especie al terminar el coito, sin importarle la condición de Midoriya ni el frio que dejo su cuerpo al levantarse del menor.

Izuku no se atrevió a mirarlo.

Midoriya no se atrevió a moverse cuando sintió el semen salir de su trasero viajando por sus piernas.

Escucho los pasos alejándose, abandonando al aprendiz del símbolo de la paz a su suerte en medio del bosque.