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What We Deserve (versión en español)

Summary:

La relación entre Damian y Anya siempre había sido extraña. Todos en Edén sabían muy bien que las peleas por más tontas o serias que fueran, ninguna era real y que era su forma de estar cerca el uno del otro desde que eran niños, sobre todo porque el segundo heredero de los Desmond estaba enamorado de la pelirrosa desde que ella le dio un puñetazo en primer año pero..¿Qué sucederá cuando un malentendido logre llevar una pelea amistosa a otro nivel? ¿Qué harán para solucionarlo?

(Versión en español)

Chapter 1: Series y Peleas

Summary:

Palabras. Las palabras son algo maravilloso, pueden hacerte sentir en la cima del mundo o pueden hundirte en la tristeza. Podemos prestarles atención, podemos soportarlas o podemos simplemente ignorarlas. Realmente no importan ya que son solo eso...palabras. Lo único que importa son las personas que las dicen ya que eso les da el verdadero significado a cada una de ellas…Lastimosamente, las palabras más dolorosas, siempre vienen de las personas que más te importan.

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Leer mentes nunca fue tarea fácil.

 

Claro, leer mentes podía ser divertido y varias veces la había entretenido. La había salvado de algunos problemas, la había metido en otros, la había ayudado algunas veces (bueno, varias veces) en sus exámenes e incluso había ayudado en muchas ocasiones a su padre y madre a derrotar a los malos cuando era necesario.

 

Era por eso que mientras más años pasaban, más crecían sus poderes al igual que su control sobre ellos. Poco a poco practicaba en silencio para intentar bloquear los pensamientos de otros y mantenerlos fuera de su mente; hasta ahora parecía estar funcionando aunque mentiría si dijera que a veces no fallaba o escuchaba a propósito la mente de los demás.

 

Como en algunas ocasiones, los pensamientos de sus padres por las mañanas al levantarse. Escucharlos a los dos la hacía sentir más segura y feliz por las mañanas; también los de Becky en algunas ocasiones cuando intentaba saber con certeza qué era lo que planeaba o incluso los de Bond que le mostraban lo suficiente en algunas ocasiones para ayudar a sus padres o incluso a ella.

 

Normalmente los pensamientos de todos ellos eran los mejores, aunque a veces no entendía mucho sobre ellos sabía que casi nunca era algo malo. Siempre algo diferente, muchas veces eran cosas emocionantes (en el caso de su padre y madre) y muchas veces eran simples y divertidos  (como los de Becky).

 

Los pensamientos del resto eran diferentes, los de sus maestros muchas veces eran quejas sobre sus alumnos no prestando atención de nuevo, o sobre cómo deseaban tomar una taza de café o como alguno de ellos se estaba comportando de forma “elegante” mientras los pensamientos de sus compañeros eran más simples, muchos quejándose de deberes que aún no habían hecho, el nuevo episodio de una serie o soñaban despiertos.

 

Escucharlos sobre eso era algo divertido y la ayudaban a pasar mejor las clases en las que se aburría, normalmente eran cosas simples de entender pero había una sola persona en su clase a la que no entendía de ninguna forma. Ni en su forma de actuar ni en sus pensamientos.

 

Damian Desmond.

 

Ese chico siempre había sido un enigma para ella. Anya estaba segura de que entendería primero la definición de elegante del señor Henderson que a Damian Desmond, o como ella prefería llamarlo, Segundo.

 

Verán, muchos de los pensamientos del castaño se basaban en “tengo que ir a estudiar cuando regrese a los dormitorios”, “seguro ganaré mi próxima Stella cuando gané el examen que viene y mi padre estará orgulloso” o un “desearía que mi padre se fijará más en mi”. Cuando alguno de esos aparecía en su mente y ella lo escuchaba no podía dejar de sentir como su corazón se estrujaba un poco sintiendo pena por el chico e intentaba animarlo a su manera..la cual, terminaba muchas veces en peleas e insultos de padre del chico y sus amigos.

Pero eso no era lo más raro, lo raro eran lo confusos que eran sus pensamientos cuando ella se acercaba a él. A veces su mente parecía ponerse en blanco, como si se hubiera desconectado por completo…otras veces su mente parecía gritar palabras al azar como “tierna”, “camarón”, “hablándome” y “corazón”, otras estaban llenas de halagos que, aunque no lo admitiera en voz alta, la hacían sentir bien y le sacaba más de una sonrisa.

 

Sus pensamientos siempre eran diferentes al igual que su comportamiento hacia ella. Su relación con el segundo ha sido complicada desde que tiene memoria, claro…no ayudó mucho que le diera un puñetazo el primer día de escuela cuando se supone que debían ser amigos gracias a la misión de su padre.

 

Aun así, Anya lo intentaba. De verdad lo hacía, al inicio era por la misión de su padre y la paz mundial pero luego se convirtió en un interés genuino de ser su amiga. Realmente quería ser amiga de Damian, el verdadero Damian que ella sabía bien que se escondía debajo de esa fachada de niño presumido que siempre mostraba.

 

Y eso fue antes de que la operación Strix tomará otro curso.

 

La operación Strix fue la razón principal de que ella estuviera donde está ahora y que tenga a su hermosa familia, sus amigos y que estuviera estudiando en Edén en primer lugar.

Luego de un tiempo en el que ella seguía intentando ganar méritos para convertirse en una alumna imperial, Loid logró acercarse a muchos padres de sus compañeros logrando que muchos lo quisieran, al igual que muchos maestros (sobre todo el señor Henderson que siempre estaba pendiente de él, Anya estaba segura de que incluso había un club de fans de Loid Forger y Henderson era el fundador junto a Becky) por lo que poco a poco fue escalando hasta llegar a Donovan Desmond, con quien luego de algunos encuentros que fueron “coincidencia”, logró mantener una buena relación con el psiquiatra y así ser vigilado por el mismo.

 

Eso permitió que el agente Twilight, fuera necesario como Loid Forger por tiempo indeterminado para mantener las conexiones con toda la gente importante que la rodeaba, desde los maestros hasta los padres de muchos de sus compañeros que estaban bajo investigación o que podrían ser fuentes de información valiosa para WISE.

 

Anya no podría estar más feliz por eso, su familia seguía unida después de todo y sabía que su padre la adoraba a ella y a su madre desde antes que WISE le diera la orden de quedarse como Loid Forger por más tiempo. Había leído sus pensamientos y la hizo feliz saber que él quería quedarse con ellas aún después del éxito de la misión aunque tardó mucho, mucho, mucho tiempo en aceptarlo y en asimilar que por primera vez en mucho tiempo ya no necesitaba estar solo. Que ellas lo querían en sus vidas.

 

Fue un gran alivio para la niña cuando su padre por fin aceptó que las quería, que ya no pensaba en regresar a el orfanato o dejarlas solas al fingir un accidente para luego desaparecer.

 

¡Incluso había hecho planes! Conocía del plan “cortina de humo” que consistía en que la familia Forger desaparecería por un “accidente” y todos vivirían en un lugar alejado donde no tendrían que preocuparse de nada si es que WISE rechazaba su petición. Gracias a Dios, nunca fue necesario y ella pudo quedarse con su familia unida y seguir viendo a sus amigos por mucho tiempo más.

 

Aunque eso no significaba que su miedo había desaparecido, aún había noches en las que despertaba asustada, bañada en sudor y lágrimas por una pesadilla y debía ir al cuarto de sus padres para verificar que ellos seguían ahí y que ninguno de ellos la había abandonado. Que Twilight no se había arrepentido y seguía con ellas, que Thorn Princess había regresado de alguna misión a salvo y que ella seguía siendo Anya Forger, que no la devolvería al orfanato o la llevarían al laboratorio que la creó.

 

Que no la abandonarían.

Que no la devolverían. 

Que no estaba sola.

Que todos eran una familia real y seguirán así por mucho tiempo más.

 

Hoy había sido un día de esos, no pudo dormir bien gracias a otra pesadilla en la que su madre dejaba la familia para seguir con su trabajo, su padre se decidía a devolverla porque no servía más para la misión y los científicos la encontraban de nuevo para experimentar de nuevo con ella por lo que se mantuvo despierta por horas hasta que pudo escuchar los pensamientos de sus padres cuando se levantaron para hacer el desayuno dejándola demasiado cansada.

 

Anya bostezo arrastrando los pies hasta su salón, cerró los ojos un momento mientras los frotaba en un intento de despertarse cuando se tropezó con algo.

 

“Fijate por donde vas, Forger” dijo una voz muy conocida cuando chocó por accidente con alguien de camino a su clase de historia, levantó su mirada para encontrarse con un ceño fruncido y unos ojos dorados mirándola intensamente. Hablando del rey de roma.

 

¿Cómo es que siempre que pensaba en él siempre aparecía? Estaba segura de que tenía un poder aparte de leer las mentes y ese era invocar a Damian Desmond.

 

“Lo siento Segundo, estaba distraída y no te vi” admitió Anya mientras le daba una sonrisa logrando que el chico se pusiera tan rojo que parecía un tomate con piernas.

 

«Me sonrió. ¡ME ESTÁ SONRIENDO! SE VE TAN HERMOSA CUANDO SONRÍE ¿CÓMO PUEDE ALGUIEN VERSE ASÍ DE BONITA AUN CUANDO PARECE ESTAR MEDIO DORMIDA?...¡NO! ¡DAMIAN! CALLATE Y CONCÉNTRATE! SU ESTÚPIDA SONRISA, ¿PORQUE SIEMPRE SE BURLA DE MI? SE VE HORRIBLE CUANDO HACE ESO ¿Y PORQUE PARECE QUE ACABA DE SALIR DE LA CAMA?. »

 

“B-Bueno, mejor empieza a fijarte por donde vas idiota, ¿o es muy dificil para ti hacer dos cosas a la vez?” dijo Damian con rudeza frunciendo más su ceño logrando que la chica borrara su sonrisa y rodara sus ojos, todos creerían que después de tantos años de estar en la misma clase y hablarse se llevarían mejor pero no, cada vez que parecían llevarse bien un día, Damian tenía que cambiar de opinión y molestarla otra vez.

 

Anya estaba por responderle cuando otra voz se adelantó.

 

“Dios, ¿tienes que ser tan idiota? ella se disculpó pedazo de animal, ¿o es que tu ego es tan grande que tapa tus oídos y hace que dejen de funcionar junto con tu cerebro?” dijo su mejor amiga Becky parándose a su lado y viendo al chico con los brazos cruzados.

 

“¿Por qué no cierras el pico de una vez, Blackbell?” gruñó el castaño viendo a su amiga con enojo. “Esto es algo entre Forger y yo”

 

“Si Blackbell, ¿por qué siempre tienes que opinar?” dijo Ewen que estaba terminando de sacar los libros que necesitaría para la clase de su casillero.

 

“Si, no es nuestra culpa que la enana de forger no sirva ni para caminar” dijo Emile viendo a las dos chicas con el ceño fruncido.

 

“yo me meto donde a mi se me dé la gana, ¿desde cuando tengo que pedir permiso para opinar?” dijo la chica castaña alzando una ceja hacia los chicos. “además solo estoy defendiendo a mi amiga, que todos ustedes se levantarán del lado equivocado hoy no significa que puede tratar mal a Anya”

 

Anya suspiro y negó con la cabeza, era demasiado temprano para empezar una discusión más.

 

“Becky…dejalos, es demasiado temprano para lidiar con esto” dijo la pelirrosa intentando calmar a su mejor amiga y negando con la cabeza. Becky estaba por decir algo cuando se escuchó la campana indicando el inicio de clases por lo que todos se miraron con los ojos abiertos como platos para luego salir corriendo hacia sus salones para llegar a tiempo y no ganar una amonestación.

 

Los cinco jóvenes lograron llegar a sus asientos dos minutos antes de que su profesor entrara, por lo que todos tomaron unos segundos para recuperar el aliento y sacar sus libros para iniciar la lección de ese día.



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Luego de que la clase terminara…y que Becky despertara a Anya de su pequeña siesta con un codazo, ambas se dirigieron a la biblioteca para poder seguir con un trabajo de investigación que les habían dejado en la clase de biología.

 

“Dios, ¿soy yo o esos tres idiotas están más insoportables hoy?” dijo Becky señalando con su pulgar a el trío de amigos que estaban eligiendo unos libros.

 

“Tal vez solo tuvieron una mala mañana, ya se les pasará” dijo Anya encogiéndose de hombros mientras le restaba importancia.

 

“Sigo sin entender cómo puedes soportarlo Anya, comó es que soportas no darle otro golpe a Desmond” dijo la castaña negando mientras miraba a su amiga que solo suspiro.

 

“Vamos Becky, sabes que han mejorado estos últimos años y aunque tienen sus días en los que solo se dedican a hacernos enfadar…debes admitir que no son del todo malo” le dice Anya sonriendo de lado. “además…debes admitir que pelear con ellos es divertido algunas veces” agregó riendo a lo que Becky solo pudo reír un poco sin poder negar lo último, era cierto que la relación de los 5 había mejorado con el tiempo. Podría decirse que eran amigos, aunque muchas veces pareciera lo contrario por cómo discutían y se molestaban entre sí, sabían que se apoyarían si lo necesitaban. Una amistad muy rara pero al final, amistad.

 

“Bueno, esta bien…admito que hacer enojar a Emil y Ewen es divertido, y que pueden llegar a ser…tolerables cuando se lo proponen pero eso no significa que te puedan seguir diciendo nombres horribles o lanzándote insultos cuando se les da la gana” dijo Becky negando con la cabeza. “Sobre todo Damian, no entiendo que le está sucediendo esta semana. Normalmente es irritante pero ahora es otro nivel.”

 

“Si…es raro, ¿no?” dijo Anya ladeando su cabeza mintiendo. Ella sabía muy bien porque Damian estaba actuando así.

 

El comportamiento del chico se debía a que pronto sería el cumpleaños de su padre y tendría que ir a una fiesta en la que esperaba poder hablar con él finalmente e impresionarlo con sus nuevos logros académicos, una conversación cara a cara y no a través de su hermano Demetrius como siempre; así que Anya entendía porque estaba tan nervioso.

 

«No se ni porque me preocupo tanto…es obvio que él no me va a hablar, otra vez. No ha llegado a las últimas reuniones de los estudiantes imperiales, ¿por qué iría ahora? No está Demetrius para que venga ...solo el perdedor de la familia, Damian. »

 

Anya frunció el ceño al escuchar los pensamientos de Damian, no era justo que su padre no llegará a las reuniones o que ni siquiera le hablara. No entendía porque Donovan era así con él, Damián era un chico increíble. Siempre se esforzaba por ser el mejor de la clase, fue el primero en convertirse en un alumno imperial en su curso, estaba en diferentes clubes y siempre sobresalía en todo lo que hacía. Donovan debería estar orgulloso de él y Damian también debería estar orgulloso de lo que había logrado.

 

Con ese pensamiento, la pelirrosa asintió con determinación. Haría que Damian se sintiera mejor, lo ayudaría a entender que todo iría bien y si no, que no debería sentirse mal ya que debería estar feliz y orgulloso de lo que ha hecho.

 

“Bueno, tengo que ir al club de teatro ahora, ¿te veo en el almuerzo?” le dijo Becky a su mejor amiga guardando sus cosas, a lo que Anya asintió con una sonrisa.

 

“Claro, te veo luego y ¡suerte en las audiciones de hoy!” dijo la pelirrosa mientras gritaba lo último para abrazar a su amiga ganándose un regaño de la bibliotecaria y de varios chicos alrededor de ella.

 

«Que niña más rara»

«Pff, es obvio que no tiene modales pero claro, ¿qué puedes pedir de una plebeya como ella?»

«¿Cómo es que Eden permitió que una niña así entrara? y peor aún, se hiciera una alumna imperial.»

«Agh, ella de nuevo…con razón apestaba este lugar…debe ser su perfume barato.»

 

Anya solamente ignoró como siempre los pensamientos del resto sobre ella, bloqueandolos de su mente e intentando concentrarse en el libro frente a ella.

 

A veces los alumnos de Eden podían ser un verdadero fastidio, aún después de tanto tiempo muchos chicos fuera de su clase seguían viéndola por encima del hombro y susurrando, pensando lo peor de ella solamente por no ser hija de un millonario o de un político; ¿qué más podía esperar de ellos? ni siquiera sus compañeros de clase habían terminado de aceptarla, muchos seguían susurrando o pensando lo mismo de ella aunque le sonreían de forma falsa todos los días.

 

No importa, ella se había ganado su puesto en Edén y su puesto como alumna imperial, lucho por años por esa posición y pensaba mantenerla.

 

¿A quién le importaba lo que los niños de papi pensaran? ¿Qué importaba lo que sus compañeros de clase pensaran? Por ella estaría bien si todos tomaran sus cucharas de plata y se las metieran por el cu-

 

“Vaya forma de llamar la atención Forger” susurró una voz a su lado, ella solamente le dio la vuelta a la página de su libro sin verlo.

 

“Es mi especialidad Desmond, ¿no lo habías notado ya?” susurró Anya en respuesta con una sonrisa burlona, haciendo que el chico rodara los ojos.

 

“Como sea…¿tienes el lapicero que te presté ayer? lo quiero de regreso” susurró el chico viéndola por lo que la pelirrosa sacó su lapicera de “Spy Wars” de su mochila empezando a buscar lo que el chico le había pedido.

 

“Sigues siendo una bebé, ¿comó es que aun te gusta esa serie tan…aburrida?” dijo Damian alzando una ceja a lo que la chica frunció el ceño.

 

“La serie es increíble y tu lo sabes Segundo” dijo Anya viéndolo con una sonrisa burlona refiriéndose a su serie favorita, sabía muy bien que Damian también era un fan de la serie aunque insistía que el cómic era mejor y que nunca vería algo tan “absurdo” como eso. “Pff, no es mi culpa que yo tenga las agallas de demostrar las cosas que me gustan en lugar de negarlas como otros.

 

Vamos, la serie era increíble. ¿Por qué avergonzarse sobre eso?

 

Lo que la pelirrosa no sabía era que accidentalmente había tocado un nervio con su comentario haciendo que el chico se avergonzara y se enojara con ella al pensar que se estaba burlando de él por su enamoramiento. El chico no podía dejar que lo rechazaran así, que se burlaran de él de esa forma y mucho menos una plebeya.

 

“No te creas tanto Forger, ¿a quién podría gustarle que alguien como tú los presumiera?” dijo Damian con enojo haciendo que la chica lo viera con sorpresa y confusión, ¿a que se refería?.

 

“Wow…calmate Segundo, no creí que te importara tanto” dijo Anya confundida intentando entender cuál había sido el problema esa vez, ya habían discutido sobre “Spy Wars” antes, ¿por qué ahora el chico reaccionaba diferente?.

“Y tienes razón, no me importa” gruñó el chico con rabia, ¿cómo se atrevía ella a seguir burlándose de él?. “NADA de las cosas que tenga que ver contigo me interesa, ¿lo entiendes, elfo? y no soy el único, a nadie le interesa una mierda las cosas que tengan que ver contigo y tu estupido rostro”

 

Anya lo miraba sorprendida, no entendía lo que sucedía o qué había dicho para las palabras del chico por lo que intento leer los pensamientos del chico, posiblemente era otra de las veces en las que decía una cosa y pensaba otra, ¿no?.

 

«¿Cómo se atreve? ¿Quién se cree ella que es? Es solo otra estupida plebeya que se siente mucho solo porque logró entrar aquí por lastima, debería estar agradecida de que siquiera le dirigimos la palabra. Incluso Blackbell tiene vergüenza de ella cada vez que grita o hace una de sus estupideces. ¿Es que acaso no tiene consideración? ¿Por qué se burla de mí de esta forma?. Bueno, ¿y a mi que me importa? Ella no es nadie. No es nada y nunca ha sido nada.»

 

La pelirrosa solo miraba al chico con sorpresa luego de escuchar sus comportamientos que parecían no detenerse, era la primera vez que lo escuchaba hablar así…con tanto despreció, tanto en persona como en sus pensamientos y todo dirigido a ella. Ni siquiera cuando le dio el puñetazo en primer grado se había ganado tales palabras.

 

¡¿Todo por una maldita lapicera de Spy Wars?!

 

“¿Qué no entiendes cuando callar?...pff claro que no, por eso sigues fastidiando mi existencia desde el día que entraste a Eden. Me sorprende que aun Blackbell siga a tu lado luego de todas las cosas vergonzosas que haces, o solo por ser…tú” siguió Damian hablando con enojo sin pensar bien en lo que estaba diciendo, solamente diciendo todo sin realmente pensarlo pero una cosa era segura…una vez empezaba, el chico no iba a parar y cada una de las palabras era como un puñetazo directo hacia el corazón de Anya que no entendía porque el chico estaba haciendo eso.

 

¿No eran amigos? ¿Qué no eran sus peleas amistosas al final? ¿Una forma en la que ambos se enojaban pero ninguno de los insultos era en serio? Peleas en las que él se disculpaba dejándole una bolsa de maní en el escritorio al final de ellas para pedirle perdón de alguna forma y luego seguir como si nada su rara amistad, pero esas normalmente eran divertidas y ninguna de las palabras era verdad. Siempre esperando una respuesta divertida o irritante del otro.

 

Hasta ahora…en ese momento las palabras del chico parecían ser verdaderas, todas y cada una de ellas, lo que hacía que cada vez el corazón de Anya le doliera más y el vacío en su estómago se hiciera más grande.

 

“Eres la persona más estúpida y molesta que conozco, desde el día que llegaste a Eden hiciste de mi vida un fastidio y no me dejas en paz, ¿Qué no entiendes que eres un caso de lastima? ¿Que tu no perteneces aquí?” Dijo el castaño con demasiada fuerza, todos lo observaban y cada uno tenía una mirada de asombro. Incluso la bibliotecaria tenía la boca abierta, no era un secreto en Edén de la extraña relación entre Damian y Anya, todos sabían que el chico estaba perdidamente enamorado de ella desde primer grado…bueno, todos lo sabían menos Anya por supuesto. El chico siempre la defendía del resto, siempre mirándola y siguiéndola a donde fuera por lo que estaban más que sorprendidos de escucharlo hablarle de esa manera. 

 

“Damian…por favor, yo no-” empezó Anya sintiendo como un nudo se formaba en su garganta aunque no pudo seguir por los gritos del castaño.

 

“Tu eres insoportable Forger, todos lo saben muy bien y no te sorprendas cuando un día Blackbell también te deje a tu suerte cuando se de cuenta de lo patética que eres.” rugió el castaño y eso fue todo, fue suficiente para que los ojos verdes de la chica se llenarán de lágrimas y su labio inferior empezara a temblar.

 

Las primeras lágrimas no tardaron en derramarse de los ojos de Anya logrando sacar al chico de su enojo y que se congelará en su lugar. Antes de que pudiera decir algo más, Anya solamente tomó sus cosas y salió sollozando de la biblioteca, nadie se movió ni dijo una palabra hasta que los mejores amigos del castaño se acercaron.

 

“Vaya…alteza eso fue…nuevo” dijo Ewen sorprendido de lo que acababa de ocurrir.

 

“S-Sí…bueno, no es como si ese elfo no se lo mereciera” dijo Emile junto a su amigo intentando darle sentido a la situación y apoyar a su amigo.

 

“Solo…Solo callense” dijo Damian con enojo y salió de la biblioteca, todos lo vieron esperando a que fuera detrás de Anya pero solamente se dió la vuelta para irse hacia los dormitorios. El castaño se sentía mal por lo que le dijo a la pelirrosa pero ella se había burlado de sus sentimientos y los había pisoteado como si no fueran nada. ¿Cómo se atrevía ella a burlarse de un Desmond? peor, burlarse de sus sentimientos frente a todos.

 

Él tenía una reputación que mantener y sin importar quien fuera, no dejaría que lo humillaran frente a todos.



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El rumor de los gritos de Damian hacia la chica Forger se había esparcido como la pólvora en cuestión de minutos. Fue cuestión de tiempo para que todos en Edén hablarán sobre eso aunque esperaban poder confirmarlo, cosa que solo les tomó unas horas cuando Anya entró a la clase de matemáticas con los ojos rojos e hinchados, se sentó junto a Becky sin decir una palabra y empezó a escribir en su cuaderno mientras su cabello largo y rosado ocultaba su rostro del resto.

 

El día pasó así, entre susurros y más rumores señalando a Anya y a Damian por lo sucedido aunque la más afectada era la chica ya que nadie se atrevía a decir algo realmente malo del segundo hijo de Donovan Desmond.

 

«Y ella fue la que inició todo el problema, pobre Damian…él solo se estaba defendiendo de esa salvaje.»

 

«¿escuchaste sobre la última pelea de Desmond y Forger? Al parecer Forger le iba a pegar otro puñetazo pero Desmond se defendió.»

 

«Ya era hora de que alguien pusiera en su lugar a esa plebeya, se cree demasiado y no es nada.»

 

Anya intento no decir nada, intento con todo su ser que las palabras no la afectarán, intento que la escena y las palabras de Damian no se repitieran en su mente pero era imposible. Sin importar a donde iba, siempre había alguien hablando o pensando del tema.

 

Era demasiado, y ella solamente era humana por lo que hizo lo que cualquiera haría en su lugar…lloró en los brazos de su mejor amiga.

 

“Anya…por favor, dime que sucedió” Pidió Becky acariciando el largo cabello de su mejor amiga que la abrazaba mientras sollozaba de nuevo en un lugar apartado del jardín.

 

“N-No entiendo que hice” jadeó Anya intentando calmarse, estaba frustrada. No quería llorar más pero no podía parar. “Solamente estábamos hablando de Spy Wars, Becky, solamente dije algo de la serie y él explotó”

 

“No hiciste nada malo Anya, él es solo otro idiota que nunca cambiará, siempre será el niño inmaduro que nunca puede aceptar sus errores” gruño la castaña frunciendo su ceño, sentía como su sangre hervia de rabía por todo lo que ese chico le había dicho a su mejor amiga pero Anya la necesitaba más ahora. Podría encargarme de Desmond después de que se fuera.

 

“y todos me culpan…yo solo…solo quería hablar de una estúpida serie y quiero dejar esto pero todos son tan ruidosos y todos hablan de lo mismo, y no me dejan tranquila” Dijo Anya frustrada llevando sus manos a su cabello por lo que su mejor amiga solo la abrazo más fuerte, luego de varios minutos así Becky le limpio las lágrimas a su amiga prometiéndole que iría a su casa con helado y películas luego de que su ensayo del club de teatro terminará en la tarde.

 

Negándose a dejar que la pelirrosa se fuera sola en bus le pidió a Martha que llevará a su mejor amiga de regreso a su casa y la ayudara en lo que necesitará a lo que Martha asintió viendo con pena el estado de Anya, una niña que normalmente traía una sonrisa radiante y los ojos llenos de emoción cada vez que la miraba estaba con los ojos rojos e hinchados, el rostro empapado en lágrimas y el cabello revuelto.

 

Una vez que ellas se fueron, Becky se dio la vuelta apretando los puños con una mirada llena de ira en su rostro.



Damian Desmond no sabía lo que le esperaba.

 

Notes:

Hola! Esta es mi primera historia sobre Spy x Family! Espero que les haya gustado el primer capitulo, y por favor díganme sus opiniones, que les pareció y si debería seguir la historia, me serviría mucho para saber que puedo mejorar :3

Muchas gracias a todos por leer!