Chapter Text
Era una ocasión extraña donde todo el clan de murciélagos estaba reunido en la cueva, hasta los que la mayor parte del tiempo se mantienen alejados, la razón, el Joker.
— Esos malditos son como cucarachas, piensas que has terminado con ellos hasta los encuentras en tu baño otra vez —Crime Alley siempre ha sido la peor parte de Gotham, Jason lo sabía y por eso se concentraba en esa área, pero desde hace semanas se ha encontrado con más dificultades y eso se puede ver en las diferentes heridas que Alfred se encontraba limpiando mientras alzaba una ceja por el vocabulario del segundo robin— Los matones son cosa diaria, los controló con facilidad solo es necesario una amenaza por aquí, una fractura por acá, un diente por haya, etc. No se supone que me encuentre con un grupo de matones del Joker que al golpearlos se vuelvan todos enloquecidos escupiendo baba verde.
Parece que Jason no era el único al que le había ido mal estas semanas, todos se habían encontrado con estos casos de gente loca verde. Probablemente, la Liga de asesinos estaba envuelta en esto, eso fue lo primero que pensaron todos, hasta que llegó Cass de su misión “supersecreta” en oriente. Resulta que ni Ra´s había resucitado, ni Liga de asesinos había resurgido, pero que estas apariciones de gente loca sí estaban relacionadas con el pozo de lázaro, solo que ahora los que causaban problemas eran los secuaces del payaso loco.
— Bane y Batman destruyeron todos los pozos, ¿cómo hicieron para obtener las aguas? —Alguien preguntó confundido.
— Los análisis de las muestras que tomamos de los cuerpos nos dicen que efectivamente, estuvieron en contacto con las aguas, pero de una manera diferente a como estuvieron expuestos Ra´s o Talia, los efectos que tuvieron tienen una similitud con las reacciones después de resucitar, pero la cosa es que ellos estaban vivos y solo se activó esa psicosis al ser lastimados o amenazados, aparte que después de un tiempo los órganos parecen fallar y eventualmente fallecen —Tim explica mientras aparecen imágenes en la Bat-computadora— Según la información traída por Cass, alguien ha estado distribuyendo una especie de fármaco que te asegura 18 horas de regeneración acelerada, cualquier herida por más mortal que sea se curara al instante, eso si te la haces dentro ese margen de tiempo —En la pantalla aparecen imágenes de depósitos repletos de cajas— Se ha vuelto bastante popular entre las organizaciones que necesitan a sus soldados más eficientes.
Todos guardaron silencio por un momento, no era una buena noticia que hubiera organizaciones enteras consumiendo eso, han visto los efectos en las calles de Gotham y si esto se extendía causaría una crisis enorme. Batman, quien llegó extraordinariamente tarde a la reunión que el mismo agendo, bajo del batimóvil seguido por Superman.
— Hola, un gusto verte, aunque es un poco extraño que estés en este tipo de reuniones —Comentó Dick con una sonrisa. Antes de que Clark respondiera, Batman interrumpe.
— Al parecer esto se ha propagado más rápido de lo que esperábamos, ya hay casos en Metrópolis y en gran parte de la frontera con México. La liga ya entró en el caso y logramos encontrar a un informante que tiene contactos con una de las distribuidoras principales de este fármaco, nos podrá guiar más adentro de la organización encargada de crearlo.
— Una infiltración puede ser arriesgada, no conocemos nada de estos nuevos jugadores —Comenta Stephanie.
Todos estuvieron de acuerdo con eso, trabajar a ciegas no era su estilo.
—Lo sé, pero nos estamos quedando sin tiempo, nos tomó por sorpresa la aparición de esta droga. No los enviaré a ninguno de ustedes, el que entre con el informante seré yo —Esto automáticamente saco quejas de todos.
— No puedes hablar en serio B, es demasiado peligroso —Objeta Richard.
— La liga seguirá los pasos de Batman —Trato de decir Superman, aunque esto no tranquilizó al resto de murciélagos.
— No es lo ideal, pero no podemos dejar desprotegidas las calles y que los civiles se mezclen con este problema —Dijo con voz dura— Harán equipos para patrullar, cada que tenga oportunidad los actualizaré. Nightwing, tu equipo y tú, deberán viajar a la frontera con México para controlar la situación, Spoiler y Orphan vigilarán la parte norte de Gotham, Robin el área Sur y Signal sigue tu patrulla de día, pero llama si surgen problemas. Como me imagino que no importa si te designan un área, querrás vigilar todo, es lo que harás, Red Hood, pero trata de mantenerte más en contacto con los demás.
Jason resopló desde la esquina recién remendado, el resto asintió con resignación aunque se veía una clara resistencia. Después de resolver algo de logística, todos se dispersaron, dejando solo al super y a Batman en la cueva. Clark miró fijamente a Bruce mientras este se sacaba la capucha.
— No les dijiste todo —Dijo suspirando.
— Si les hubiera contado sobre la muy poco probable relación con ella, se hubieran opuesto mucho más a que fuera solo y es absolutamente necesario su presencia aquí, de todos, también de ti en Metrópolis —Respondió Bruce sin querer darle más vueltas.
Kent se limitó a negar con la cabeza y a marcharse.
Al otro lado del mundo.
Damián miró sus pies descalzos que estaban a solo unos centímetros de un charco rojo, el culpable de manchar su impecable alfombra blanca es un sirviente al cual parece haber disgustado a su madre.
— Adelante Damian, tócalo —Lo animó Talia mientras ella limpiaba su espada.
Damián desde una edad temprana conoce la muerte, su olor y su esencia lo rodean, la vio a los ojos sin temerle en ningún momento. Él no entiende por qué su abuelo huyó tanto de ella, pues si no dudaba en vivir, porque lo hacía al morir. El fruto de ese miedo fue él, las aguas verdes, fueron partícipes en su creación, ni siquiera podía tratar de negarlo, pues sus ojos de color verde antinatural lo delataban.
Dio un paso hacia el cadáver, con la punta de los dedos de su pie tocó el charco rojo, la sangre derramada parecía vibrar por su toque y como un asqueroso milagro el sirviente antes muerto se encontraba gritando, Damian rápidamente dio pasos hacia atrás alejándose del no-muerto. Varios sirvientes se adelantaron y recogieron al agonizante hombre para presentarlo a Talia, quien lo inspeccionó con una cuidadosa mirada.
— Parece que ha habido un avance en tu técnica, la herida de su pecho desapareció completamente junto a cicatrices antiguas y la mente del resucitado está menos trastornada, mucho mejor —Sonrió dulcemente a su hijo antes de dirigirse a los otros sirvientes— Desháganse de todo y tráiganle el regalo que le traje a mi hijo.
Los guardias enmascarados desaparecieron llevándose al hombre y cambiando la alfombra, al mismo tiempo una sirviente de mirada nerviosa le presentó a Damián una caja.
— Fui de viaje a una zona donde había muchas de ellas, pensé que te gustaría.
Damián abrió la caja para encontrar una Mamba Negra lista para atacar, con tranquilidad la dejó morder su brazo mientras él la abrazaba, de todos modos, las toxinas de su veneno no le hacían mucho daño.
— Es linda, gracias madre. La llamaré Lila —Dijo con felicidad genuina. Talia tarareó de acuerdo. Sonó una alarma desde el reloj en la muñeca de Damian que lo hizo fruncir el entrecejo.
—Parece que es hora de que tomes tu medicamento —Talia sacó de los bolsillos de su pantalón un pequeño estuche negro, de este saco algo parecido a un disparador de insulina y del escritorio de Damian saco una turunda con alcohol— Dame tu brazo.
Damian le acercó su brazo obedientemente a su madre, ella limpió una pequeña área de su brazo, destapó la pluma e insertó la aguja. Al terminar, retiró la aguja del cartucho y la tiró a la basura. Viendo la mueca en el rostro de su hijo, se acercó a acariciar sus mejillas regordetas por la grasa de bebé. A Damian no le gusta cuando su madre le pide mostrarle sus habilidades, ni cuando necesita inyectarse su dosis, pero disfruta mucho cuando pasa tiempo con ella y pueden ser cariñosos. Ambos se sumergieron en un cómodo silencio y en una atmósfera cálida, hasta que Talia recibió una llamada por su comunicador, Damian podía decir que lo que sea que le hayan dicho a su madre, fue malo, pues la expresión tranquila desapareció siendo reemplazada por una mirada dura.
— Cariño, tengo que salir a resolver unos problemas, las sombras te traerán el almuerzo y tienes clases con tu tutor después de comer. Probablemente, nos encontremos para cenar —Talia se despidió de su hijo con un beso en la frente y salió a toda prisa de la habitación.
Damian miro la puerta por unos segundos antes de voltear con su nueva mascota, la recogió y la llevó a su cama, esta vez sin recibir una mordida, al parecer ya se había dado por vencida.
— ¿Qué crees que la inquietó tanto?, Lila, debes de saber que mi madre no es una persona que demuestre con facilidad si algo va mal —Lila respondió sacando su lengua negra— Sí, probablemente no sea nada.
En un claro contraste de la mujer maternal que se presentaba ante Damian, los encargados de transmitir las malas noticias estaban viendo al diablo.
— Me estás diciendo, que robaron una de las cápsulas con material sintetizado para venderlo como una vil droga callejera en el mercado negro, ¿y me estoy enterando de esto ya que el problema llego hasta Gotham? —La expresión en su rostro era inquietante y su mirada parecía que podía cortar el aire.
Un hombre corpulento arrodillado enfrente de ella empezó a sudar como un cerdo, deseo tanto no haber sido encargado de poner al corriente a su líder.
— La base subterránea se encontraba en caos después de que se dieron cuenta de que faltaba una unidad, el infiltrado tenía un alto cargo en esa área y pudo maquillar los números en la administración del almacén, el traidor fue capturado, pero de ya no tenía la cápsula con él. Lo interrogamos y enviamos a investigar —De su chaleco táctico sacó un sobre y se lo tendió a Talia — Encontramos la ubicación de la distribuidora, iremos a desmantelar todas sus locaciones y pararemos su producción, lo controlaremos.
Trató de apaciguar a Talia, lo cual solo la irritó más haciéndola parar de su trono y caminar hasta él.
— No me preocupa que esas sanguijuelas hagan dinero —Le gritó mientras lo lanzaba de una patada— No me importa si logran o no estabilizar el fármaco, lo que me importa, bastardo inútil, es si saben el porqué sintetizábamos la fórmula original. Quiero saber cuánta información de nosotros tienen, quién lo sabe y si esto se convertirá en un problema para la seguridad de mi hijo. Póngansen a trabajar antes de que los use como muñecos de práctica para Damian.
Todos empezaron a moverse tratando de huir de la furia de su líder, tendrían mucho que hacer para reparar este error.
