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Henko

Summary:

Obito no podía creer su mala suerte.

En resumen, su vida era una constante de dolor y decepción y más dolor, pero estaba acostumbrado. Así que no sabía por qué se sorprendió cuando otra vez todo se torció en su contra y terminó en el altar con su ex compañero de equipo... alguien que lo odiaba y bueno, supuso que ésta vez no podía culpar a Kakashi por despreciarlo porque toda esta situación era por su culpa.

AU omegaverse dónde Obito vuelve a la aldea.

Chapter Text

Obito no podía creer su mala suerte y lo que es peor, que había arrastrado a alguien con él en su desafortunada mala fortuna.

Escaló con mucho esfuerzo desde que tuvo conciencia para pasar de ser un bastardo huérfano a ser legítimamente un Uchiha, a pesar de que a sus espaldas lo llamaban la oveja negra de la familia. Lo cual no era una gran mejoría si era sincero, pero ya no negaban su existencia o le volteaban el rostro. Como adulto aprendió a vivir con el desprecio familiar sin sentir la desesperación o dolor que sentía durante su niñez.

Y actualmente había estado más concentrado en aceptar la imagen que le devolvía el espejo todos los días, le era difícil verse pero lo seguía haciendo a diario porque tenía la esperanza de que talvez un día le costaría menos mirarse. Así que las estupideces de sus parientes pasaron a segundo plano hace mucho tiempo.

También aprendió a lidiar con las pesadillas y su terror a terminar encerrado nuevamente en una cueva con ese anciano senil (que resultó ser un pariente) y esos seres raros obsesionados con hacer caca. Fue un año de aguantar a esas cosas blancas hablando estupideces y preguntando aún más estupideces, aunque lo peor fue tener a Madara como maestro. Sí, aprendió en meses lo que jamás aprendió en la academia y con Minato sensei pero prefería seguir siendo el peso muerto de su equipo al hombre que era hoy en día.

A veces, luego de una muy mala noche de pesadillas, creía que hubiera sido mejor haber muerto cuando esa roca lo aplastó. A pesar de lo que proyectaba ante todo el mundo no pasaba un día en el que no se sintiera como un monstruo fingiendo tener algo de humanidad. Pero luego cuando pasaba el rato con Rin y ella lo trataba como si nada malo hubiera pasado se arrepentía de pensar de forma tan pesimista.

Y hablando de Rin...¡Hasta aceptó que nunca lo amaría de la forma que él quería! Dolía pero no podía forzar los sentimientos de nadie. Aceptarlo era el único camino para no perderla.

En resumen, su vida era una constante de dolor y decepción, pero estaba acostumbrado. Así que no sabía por qué se sorprendió cuando otra vez todo se torció en su contra y terminó en el altar con su ex compañero de equipo. Se estaba casando con alguien que lo odiaba y bueno... supuso que ésta vez no podía culpar a Kakashi por despreciarlo porque toda ésta situación era por su culpa.

Él sabía que era un Alfa desde los trece años, pero uno modificado por el experimento con las células del primer Hokage y que por lo tanto todo lo relacionado con su género secundario era diferente a lo usual. El no haber muerto cuando Kakashi lo atravesó con su chidori le dió una clara pista de qué tanto había cambiado su fisiología. Nada en él era "normal". Los médicos le habían dicho que debían estudiar más su cuerpo y por un tiempo los dejó hacerlo hasta que se cansó de ser un sujeto de estudio. Solo estuvo tentando a volver por más estudios de forma voluntaria cuando notó que todos los Alfas de su edad ya habían pasado por su celo y él no, pero la idea de ser estudiado de una forma más invasiva le hizo desistir y aceptar que tal vez lo que le hizo Madara no solo lo convirtió en casi inmortal, sino que también jodió todo lo que tenía que ver con su lado Alfa.

No se sentía atraído por las feromonas de Omegas en celo, es más hasta le daban náuseas. Tampoco se sentía amenazado y con el impulso de atacar o dominar cuando otros Alfas perdían el control e intentaban doblegarlo con sus feromonas. Las únicas veces que no ocultó sus feromonas fue cuando lo usaba a su favor en el calor de una batalla y era capaz de hacer que hasta los Alfas más fuertes sintieran la necesidad de mostrarle el cuello. Así que no era raro ser visto con miedo o desconfianza por shinobis y civiles que sabían de qué era capaz.

Y creyendo que jamás pasaría por el celo como los demás Alfas y sin preocuparse por el hecho de no atraer jamás a una pareja no creyó necesario examinarse. Aceptó que nunca sería de agrado ni siquiera como pareja pasajera de nadie porque las únicas veces que pudo producir feromonas fue para intimidar o advertir a alguien que si lo molestaba un poco más iba a atacarlo. Las feromonas que servían para calmar o seducir a una pareja nunca se hicieron presentes por mucho que lo intentara en secreto en la seguridad de su hogar. No necesitó que le confirmaran que la glándula donde su aroma (que también emitía un olor demasiado agresivo para cualquiera y por lo tanto debía mantener oculta siempre) también fue jodida por el experimento de Madara.

Entoces aceptando su destino los años pasaron y olvidó completamente todo el asunto del celo o apareamiento, estaba convencido que estaba atrofiado y sin arreglo en ese sentido. Se conformó consolándose con que todo estaría bien mientras tuviera la amistad de Rin y Asuma, hasta la rivalidad de Gai era bienvenida aunque todavía no sabe cuándo aceptó ser su segundo rival.

Hasta ya no le dolía tanto ver a Kakashi de lejos sabiendo que su ex compañero de equipo lo evitaba a propósito con éxito. Ni siquiera toleraba compartir el mismo espacio por más de unos minutos antes de irse como si estuviera evitando una plaga.

La única vez que Kakashi le había hablado desde que regresó a la aldea fue para preguntarle cuándo quería que le devolviera el ojo y la conversación había terminado muy mal. En ese tiempo todavía no sabía que sus feromonas eran demasiado agresivas y fuertes, no tenía control y por lo tanto cuando Kakashi se tambaleó y cayó de rodillas comenzando a hiperventilar se había asustado sin saber que al acercarse más daño le causaba. Kakashi había terminado inconsciente y una las enfermeras betas le habían gritado desde el pasillo del hospital que controlara sus feromonas antes de que él se alejara hasta llegar a una ventana para ventilar y que ellas pudieran acercarse con mascarillas. Kakashi había sido hospitalizado ese día y no lo dejaron verlo, después de ese incidente nunca estuvo a solas con él ni volvieron a dirigirse la palabra.

También luego de ese día jamás salió de su casa sin un parche inhibidor de feromonas en su cuello y muñecas, ningún producto podía bloquear sus feromonas por completo pero al menos lo hacían más tolerable para el resto. Rin lo había consolado diciendo que Kakashi no estaba enojado con él y que solo se culpaba a si mismo por todo lo que pasó, ella le aseguró que un día volverían a ser cómo antes. Obito le había sonreído y cambiado de tema. Antes de la misión del puente Kannabi no era exactamente el mejor amigo de Kakashi, pero habían crecido juntos y combatido codo a codo a pesar de los regaños y discusiones eventuales entre ellos. Obito había llegado a apreciar y a respetarlo, no solo se esforzó para volver a la aldea por Rin después de todo, y sabía a pesar del carácter desdeñoso y los regaños que Kakashi también lo apreciaba y le importaba su bienestar. Pero todo eso quedó atrás y la distancia nunca se acortó como Rin le había dicho que sucedería.

Pero esa distancia que creció entre ellos todos estos años se acabó de forma abrupta cuando el Hokage los llamó a ambos al mismo tiempo a su oficina y les asignó una misión que debían llevar a cabo juntos.

Kakashi no lo había mirado ni una vez durante todo el tiempo que estuvieron frente al escritorio del Hokage y abandonó el lugar sin darle un vistazo de reconocimiento. Minato le había dicho que esperaba que completaran la misión con éxito y que lograran arreglar sus asuntos de una buena vez, estaba cansado de asegurarse de no invitar a uno a su casa sin antes comprobar que Kushina no haya invitado al otro.

"Seguramente esto no estaba en los planes de Minato sensei" Se dijo Obito mirando de reojo a Kakashi, recordando la marca que estaba oculta detrás de la tela. Una marca de apareamiento que no podría borrarse.

Estaban sentados uno al lado del otro mientras se acababa la ceremonia de matrimonio. Su ex amigo, ex compañero de equipo y actual esposo tenía una expresión indiferente que podría engañar a todos con su falsa calma pero no a Obito, estaba lo suficientemente cerca para ver el calor en su mirada que le daba a entender que quería matar a alguien. Y era muy probable que en su mente estuviera asesinando a Obito.

Fuera del templo el agua caía haciendo que no se distinguiera mucho el exterior y dentro había un silencio sombrío bajo los ojos juzgadores de los ancianos y el líder del clan. Sintió que su piel se erizó cuando todo terminó y quedaron solos en el templo, se suponía que debían ir con el resto a beber y fingir que todo estaba bien.

"No puedo huir a Kamui" se reprendió cuando la idea de irse se le cruzó por su mente, no podía dejar a Kakashi en el complejo solo luego de meterlo en todo este problema.

Lo miró sin disimular y sabía que él estaba al tanto de su atención pero ninguno dijo nada. Era incómodo y no quería arruinar más la situación por el momento. Ya lo había arruinado bastante cuando no se preocupó por comprobar si sería capaz de tener un celo algún día y echó a perder todo cuando sus hormonas decidieron enloquecer en medio de la nada perdiendo el control.

En un momento estaban ignorándose mutuamente y luego se sintió afiebrado, tanto que Kakashi le había hablado por primera vez en años y él no había querido admitir que se sentía enfermo. Ese fue otro claro error que lo llevó a desmayarse en medio de la nada para despertar con Kakashi a su lado pareciendo igual de enfermo que él por culpa de sus feromonas descontroladas. Y luego todo se volvió peor.

—Kakashi...

—No digas nada, al menos por hoy— cerró la boca al escuchar su voz por primera vez en días y lo vio levantarse luego de decir aquello, su tono había sido plano y sin demostrar ninguna emoción alguna. —Vámonos.

Asintió mirando como la lluvia seguía cayendo fuera, pero a Kakashi no pareció importarle porque salió y caminó como si nada. Obito aspiró y exhaló aire antes de salir para caminar detrás de él porque ambos iban hacia el mismo lugar, su casa, la casa de ambos a partir de ahora. Porque se unieron, de alguna forma sus feromonas mutantes lograron que una marca de apareamiento se hiciera y no pudiera borrarse a pesar de que Kakashi no era un Omega ni tampoco un beta de rango bajo. Ahora eran codependientes de las feromonas del otro y aprendieron por las malas que no podían ignorar aquello. Y no podrían formar un vínculo de pareja con otras personas, no es como si él lo hubiera pensado, pero no tenía idea de qué esperaba Kakashi. Aunque estaba seguro que no esperaba unirse con un Alfa, no era algo posible y sus instintos deberían estar locos desde que se unieron por depender de las feromonas de un Alfa, uno que evitó por años y que seguro planeaba seguir ignorando por siempre.

Lo cual parecía que seguía siendo el plan de Kakashi ahora que lo veía entrar a la casa como si siempre hubiera vivido ahí y caminar hacia el baño para deshacerse de la ropa mojada y volver a aparecer con tan solo una toalla envolviendo su cintura para encaminarse a su cuarto cerrando la puerta sin verlo ni una sola vez y probablemente ponerse algo más para dormir. Al menos eso suponía Obito porque en todo momento se quedó parado cerca de la entrada esperando alguna señal de... algo.

Pero no hubo ninguna señal divina ni de Kakashi sobre qué hacer o decir, así que fue al baño a deshacerse de su ropa mojada y salió con una toalla al rededor de su cintura antes de caminar hacia el sillón que estaba en su sala.

"Tal vez debería comenzar a dejar ropa por aquí..." Asintió para sí mismo acostándose y felicitándose por haber elegido bien porque ésta sería su cama por ésta noche. Y probablemente las siguientes.

En ese momento comenzó su capacidad de adaptación y aceptación a ponerse en marcha. Mañana podría comprar un futón y acostumbrarse a que la sala sería su cuarto a partir de ahora, cederle el cuarto a Kakashi no le parecía mal después de todo. Él ni siquiera necesitaba dormir tanto, pero intentaba hacerlo todas las noches de cualquier modo porque notó que su mente estaba  más tranquila. Era lo mismo con la comida, su metabolismo era raro y comía solamente porque a pesar de no sentir hambre y poder estar sin comer por meses le gustaba el sabor de la comida y dulces.

"No hay mucho para comer en mi cocina..." pensó frunciendo el ceño. Comenzó a hacer una lista sobre todo lo que tendría que hacer, comprar comestibles era una de ellas teniendo en cuenta que ahora vivía con alguien que podía comer como una persona normal. También debía hablar con Rin y constatar que todavía contaba con su amistad a pesar de que él, de todas las personas, se unió con el hombre que ella amaba. Cerró los ojos concentrándose en el sonido de la llovía golpeando contra las ventanas, la tormenta solo iba a empeorar durante la noche y no daba un buen augurio para su futuro a partir de ahora.