Actions

Work Header

Este no es mi hogar

Summary:

Chloe lleva varios años bajo el cuidado de su madre y su vida no puede ir peor de lo que ya está. Sin libertad de elección, Chloé sufre bajo las decisiones descuidadas de su madre en torno a su seguridad.

Ahora, luego de una tragedia que termino con su vida, Chloé busca un nuevo propósito, lejos de las influencias tóxicas que terminaron ahogandola en su vida pasada.

Sin embargo, Paris no dejara que de vaya tan fácilmente.

Chapter 1: Prólogo.

Chapter Text

 

Chloé miró desde la privacidad de su barcón, la multitud se agitaba con ánimo y exuberancia, collares y pendientes brillando constantemente bajo los reflectores. Chloé no pudo evitar sonreír ante el espectáculo, como pavos reales, acicalándose frente a las cámaras sin un ápice de dignidad. 

¿Pero que esperaba? 

Estado Unidos estaba repleto de oligarcas de garaje; siempre buscando la fuente de placer más cercana, con apenas la educación para aparentar algo de respeto propio.

Una risa hueca se escapó de sus labios. ¿Chloé debería sentirse tan superior? ¿No era su padre un simple director de cine antes de la riqueza? ¿Y su madre? Una oportunista que tuvo la cabeza para amasar dinero rápidamente, mediante el aplastamiento de verdaderos jóvenes talentosos. 

¿De qué se enorgullecía Chloé? 

Ella se había convertido en el hazme reír internacional más estúpido de esta década. Una jovencita de apenas trece años que creía tener el apoyo legal para convertirse en alcaldesa. Chloé se obligó a dejar de pensar en aquel momento de su vida. 

Lo que no puede evitar es lo que paso después. La humillación, el destierro del único lugar donde pensó era amada. ¿Pero lo era? 

Chloé no se hace ilusiones, después de tantos años en Estados unidos, ha aprendido que sus padres eran un par de negligentes que poco ayudaron a su hija en sus momentos de verdadera necesidad. 

Chloé de 13 años pensaba que tenía el mundo en la palma de su mano, la Chloé de 18 años comprendía la realidad tal cual es. 

Ella, que fue llamada muchas veces como la niña inflada de Paris, había tenido que lidiar con la crueldad del mundo elitista. El dinero no te compra el respeto. Chloé lo aprendió por las malas. Lo poco que había tenido se había ido por la borda después de ese desastre que fue su llamado periodo como alcaldesa. 

Ahora esta es su realidad. Su mundo, Una más de un circo de niños ricos sin futuro, sin talento, si nada de respeto por los verdaderos elitista del mundo.

La rubia había perdido el ánimo para este tipo de fiesta de excesos. 

Chloé miro por última vez al grupo de personas que se había visto obligada a pertenecer. Hizo una mueca cuando noto polvos blancos en las caras de algunos invitados. 

Ella no podía seguir aquí.

Ella no sabía a donde más ir.

Antes podía darse el lujo de llamar a su viejo mayordomo, Armand, nunca lo llamó por su verdadero nombre en todo el tiempo que trabajo para ella. No lo aprecio en su momento, pero Armand fue el único adulto que se preocupó verdaderamente por ella. 

Chloé miro con cierto desgane por el barcón, hacia afuera. A veces, se pregunta si él aun piensa en ella, o si la olvidó a favor de su hermana más amable y apacible. 

Si él estuviera aquí seguramente trataría de aconsejar a Chloé, a pesar de lo mal que lo paso la última vez que hizo un intento de ayudar a Chloé. Chloe ríe entre dientes, recordando a su viejo mayordomo como Akuma, él nunca quiso hacer daño, solo educar, ayudar a una joven demasiado perdida en los lujos para reconocer lo ignorante que era. 

Él nunca la hubiera dejado pisar un lugar como este…

Un chillido saco a Chloé de sus melancólicos pensamientos. 

Chloé se dio la vuelta rápidamente hacia la multitud. La sangre se le congelo en el acto.

Un hombre, uno de los muchos invitados a esta fiesta, estaba borracho o muy drogado, Chloé no lo sabía, pero eso no era lo impactante. 

Tenía un arma. 

Una que no dejaba de agitar de un lado a otro. Las manos de Chloé empezaron a temblar. Ella tenía conocimiento sobre el uso de armas, a muchos les gustaba jactarse de sus armas, no era del gusto de Chloé y se negó a estar cerca de algo así. 

Pero nunca falta un loco que busque atraer la atención con un arma, como si fuera un juguete. 

Chloé había lidia con Akumas, con gritos, con miradas de odio y con frio desdén. Nada de esa la asusto más que un arma. Los akumas son peligrosos, pero solo eran un problema en parís, y no era precisamente mortales, nada lo era si Ladybug estaba presente. 

Pero aquí, donde no existe una Ladybug, donde lo héroe son mucho más escasos, donde los daños no se curan milagrosamente.

_ ¡Oye, Amigo, vamos! ¡No hay que asustarse, no esta cargada! _ Se reía el lunático que aún no dejaba de jugar con su arma. Su caminar inestable y descoordinado solo parecía asustar más a su audiencia. Al menos son capaces de detectar peligro. 

Chloé no se quedaría aquí para ser el final de este espectáculo ridículo. Rápidamente llamó a su chofer. Chloé ladro su orden en el momento en que se conectó la llamada. _ Ven a buscarme cuanto antes _ Procuró no gritar para no llamar la atención. 

_ Lo siento, señorita, pero su madre dio la orden de no permitir que se fuera antes de la hora acordada. _ 

Eso paralizo a Chloé de inmediato. 

_... Pues mi madre tendrá que aguantarse, estoy en una situación peligrosa y necesito salir de aquí antes de que pase una tragedia. _

  El chofer sonaba apenado. _ Lo siento señorita, no tengo autorización para ir por usted, si pudiera esperar a que me comunique con la señora… _

Chloé estaba perdiendo la paciencia. Estuvo a punto de tirar todo por la borda y gritarle al estúpido chofer…

Entonces ocurrió la tragedia. 

El sonido estridente de un disparo corto la voz de Chloé, ella se quedó paralizada, sabía que el chofer estaba diciendo algo, tal vez estaba gritando, ella no podía decirlo. Con movimientos temblorosos miro hacia abajo, su abdomen. 

Estaba sangrando. Ella no pudo procesar el dolor. Apenas pudo darse cuenta de que su cuerpo cayó hacia adelante. 

Chloé quería reír, Dios… Que vergonzoso, ahí estaba ella, tirada en un charco creciente de su propia sangre, con su teléfono aun en su mano. El chofer no tendrá que venir por ella después de todo…

Así que este es el final. Chloé no podía escuchar, y su visión ya estaba fallando, sabía que nadie vendría por ella, estos cobarde correrían a proteger su propio pellejo, la dejarían aquí hasta que algún personal de limpieza la encuentre y llame a la policía. 

Seguramente su madre será llamada para identificarla, Chloé puede imaginarla, rechazando el cadáver de su hija y vociferando que era imposible que fuera su hija. Su padre puede que no se entere en el momento, tal vez pasen años antes que se le ocurra preguntar por su hija desterrada, ahora que tiene un reemplazo mejor. 

Tal vez nunca se entere del destino de su desdichada hija, si su madre se sale con la suya, nadie jamás sabrá de la muerte de Chloé. 

Piensa en sus viejos compañeros, en Sabrina, la única chica que pudo considerar amiga antes de todo se derrumbara. ¿Ella creerá que Chloé se escondió para vivir lejos de la vergüenza? ¿Se sentirá feliz de saber que Chloe no volverá a ser el problema de nadie? 

Chloé no puede imaginarla, ya no tiene fuerza para eso…

Ella está muriendo. 

Chloé no piensa en la humedad que siente en su rostro, puede que sea sangre… espera que no, eso arruinaría su maquillaje…

Toma todo lo que le queda sonreír suavemente, espera, que una sonrisa sea suficiente para que su madre no la borre de la historia, que no entierre su cuerpo en un lugar lejano. 

Espera que su sonrisa sea algo que su madre pueda amar, aunque venga de un cadáver. 

Es lo único que tiene ahora. 

La oscuridad la tomo sin resistencia. No había salvación para Chloé, ningún héroe que la salve de esta. 

Ella no se dio cuenta en que momento murió, solo que lo hizo con una sonrisa de pena y dolor.