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La damisela de la Comarca

Summary:

Este es la típica historia de "Una mujer que cae en la Tierra Media de una forma sorpresiva". Margaret, una chica de 17 años termino siendo arrastrada por el rio directo hacía la Comarca. ¿Conoce lo que es y que va a pasar? Pues no, pero pronto se dará cuenta que su destino esta más vinculado de lo que estaría a esas tierras. ¿Regresará a su hogar? ¿O verá en la Tierra Media un lugar para vivir el resto de sus días?

Chapter 1: Un visitante inesperado

Chapter Text

Era una mañana de primavera para todos los hobbits de la Comarca. Todos se estaban asegurando los desastres que dejo la tormenta de anoche. Se los juro, nadie había visto una llovizna similar en toda su vida y ahora tenían que lidiar las consecuencias de esta: Los caminos enlodados, los campos inundados, agua que se filtro en sus madrigueras, en fin, que todos estaban bastante ocupados con sus propios asuntos.

Uno de los vecinos más molesto con esta situación era Bilbo Bolsón, quien la tormenta destruyo gran parte de su huerto e inundo toda su sala. Andaba refunfuñando de aquí y allá sobre lo que la llovizna había hecho a sus preciadas cosas y a sus preciosos cultivos

Tan sumido en su malestar estaba que se sobresalto cuando su jardinero y amigo Hamfast Gamgi le toco el hombro.

- Oh, querido Hamfast – dijo el hobbit tratando de sobar tranquilo. – La persona que necesitaba ver hoy, necesitaré tu ayuda para salvar mi jardín. Está llovizna no ha sido más que un problema

Hamfast se le quedo viendo incomodo mientras jugueteaba con sus manos. Parecía que iba a contarle una mala noticia.

- No me digas que no se puede hacer nada.

- Me temo que no es por lo que venía a buscarlo, señor Bolsón. Este problema no es por la lluvia o tal vez sí, pero no quiero alarmar a nadie para que no se generará un pánico colectivo, así que; vine a verlo a usted ya que es el hobbit más sensato que conozco.

- Me estás asustando ¿Qué ha ocurrido? ¿Alguien ha muerto?

- . . . Será mejor mostrárselo por sí mismo.

Los dos hobbits salieron disparados hacía donde el jardinero lo guiaba. Corrieron hasta un río cercano a la casa de Bilbo en donde a la orilla de este, yacía una mujer malherida que se desangraba al costado de su cadera

- ¿De dónde será? – pregunto Bilbo acercándose más al cuerpo.

- - No tengo ni la más remota idea. Todo indica que fue arrastrada por el río durante la tormenta hasta llegar hasta acá.

- No parece ninguna raza que conozca.

Bilbo miro a la mujer desmayada. Era enorme, era del tamaño de un hobbit y medio (y de los altos). Tenía como pequeñas manchitas por toda piel visible de su cuerpo y un atuendo raro que Bilbo no le encontraba sentido: Un vestido azul sencillo con un mandil blanco y en medio del todo tenía como una marca roja que no comprendía que significaba. Nada de lo que era calzaba con la apariencia de las otras razas que él conocía.

- Si, no es humana por su tamaño, no es hobbit por sus orejas redondas y por su falta de cola. Ninguna raza que conozca tiene estos puntos en su cara ¿Significaran algo?

- Lo único que podemos saber que es hembra, por . . . ya sabes, su cuerpo femenino que parece ser similar al de los hombres y a los nuestros.

- Luego discutimos lo que tu creas, tenemos que llevárnosla para otro lado para que este a salvo. Ayúdame a llevarla a mi simial.

Ambos cargaron a la mujer en brazos y con mucho esfuerzo la cargaron hacía Bolsón Cerrado. Mientras la transportaban, a Hamfast se le dio por revisar su rostro que estaba cubierto por una mata de pelo rizado y paso su mirada de ella al Señor Bolsón.

- ¿Pasa algo, Hamfast? – pregunto Bilbo a su jardinero.

- Esta chica tiene un parecido similar a usted.

- Yo no puedo ver ese parecido.

- Si, obviamente no es un hobbit, pero tiene rasgos muy parecidos a usted: Tiene un pelo pelirrojo rizado (aunque usted lo tiene más parecido al marrón que al rojo), su mismo tono de piel, la misma nariz y hasta la boca.

- Debe ser una coincidencia.

- Si . . . una coincidencia. – dijo Hamfast mirando de reojo a Bilbo. Pero no intento adentrarse más en el asunto.

Llegaron al smial mientras los vecinos se reunían fuera de su casa para ver que traían con tanto esfuerzo. Podía escuchar los murmullos y cuchicheos que los hobbits le lanzaban, pero eso no le importo y se trató de concentrase en curar a la chica. Aunque se preparo para que, “esa hobbit” se acercará a su puerta esa noche a reclamarle . . . no entendía por qué, pero siempre se aparecía a reclamar lo más mínimo de su vida.

Bilbo paso toda la tarde vigilando a aquella chica y su recuperación. Cuando reviso más a esa chica encontró varios moratones y rasguños en más lugares que estaban ocultos. Fue bastante incomodo, pero al menos seguiría con vida.

Bueno . . . niña. Descansa bien, vas a estar mejor por la mañana y podemos ver donde queda tu hogar. – acaricio su cabeza y se fue a la sala a leer un rato.


Margaret despertó en algún punto de la madrugada. Estaba viva . . . ¿Cómo estaba viva? El mar . . . el disparo . . . su cuerpo fallando . . . Iba a ahogarse, pero estaba respirando ¿Cómo? ¿Quién la salvo? . . . ¿por qué?

No se podía mover por el cansancio, pero se dedicó a mirar el cuarto . . . Tenía una cama mullida para que durmieran una pareja, no había luz, pero todo parecía tener paredes de un color oscuro, tal vez marrón y un suelo de madera. La habitación estaba llena de cosas que no parecían haber sido abiertas durante varios días quizás años, pero todo parecía tan reluciente como si se limpiara diariamente.

No podía ser una base de ejército, las barracas eran demasiado lúgubres y poco acogedoras, ni era el hogar de “ellos” puesto que ellos la abrían dejado morir ¿Quién era su salvador? ¿En qué lugar se encontraba?

Las respuestas llegaron cuando alguien abrió la puerta de golpe y se acerco a ella. Ella debió tener miedo, reaccionar mal ante la presencia de un desconocido, pero cuando esa criatura con su tamañito, con su pijamita y sus patitas peluditas hacia ella, solo pudo sentir una basta ternura

- Ahhh, que adorable se ve.

La cara del hombre solo reflejo una gran confusión. Él también dijo algo, pero tampoco entiendo nada. . . Si, hablaban diferentes idiomas y no sabía como preguntarle las cosas o comunicarse con él.

Entonces el pequeñín se señalo a si mismo y dijo: “Bilbo Baggins” ( de hecho, dijo Bilba Labingi, pero así lo tradujo el señor Tolkien, quien es el mejor traductor del westron a inglés que hay. Inclusive tradujo el khuzdul y el sindarin)

Se le quedo mirando expectante a que le diga su nombre. Ella sabe que debería desconfiar de él, de este lugar tan pacifico que se cuestionaba cuando ellos los anexarían a su locura llamada … pero a la vez no podía decirle que no a ese tierno ser que lo acogió en su casa a pesar de lo cercana que debe estar ellos de la masacre. Así que abrió la boca y dijo:

- Margaret Morrinton

- Meregaet Morín-tan? – pregunto Bilbo, parecía más curioso que a punto de lanzar una carcajada.

Ella asintió sin muchas ganas ni fuerzas de corregir la mala pronunciación de su nombre. Solo quiso dormir un poco más para poder recobrar las fuerzas que había perdido. Bilbo dijo algunas cosas más, pero no pudo escuchar ya que empezó a quedarse dormida. La criatura entonces la arropo y se fue a lo que sea que hiciese como rutina, dejándola descansar como si no le molestará su presencia.

- Que amable – pensó- Espero no estarle quitando espacio a algún habitante de esta casa.

Y sin más miramientos, empezó a dormir sin tanto miedo. Soñando con lugares hermosos que solo había llegado a ver en páginas de libros y con animales adorables. El primer sueño que no se había vuelto pesadilla en tanto tiempo.


Bilbo cerro la habitación con llave y se fue a fumar pipa. Ya eran las seis de la mañana, pero aún no tenía ganas de hacer nada.
Anoche hubo una situación desagradable con su “querida prima” apareciendo en su puerta gritándole por traer un “potencial peligro” a la Comarca. Para Bilbo se sintió como más como un ataque personal que una preocupación real, puesto que de todo lo que discutieron, solo hubo una sola mención a Meregaet y el resto fue gritarle cada sandez que pudo con su vocabulario de “dama refinada”.

Se sentó en su sillón favorito y comenzó a pensar en lo que sería del futuro de esa chica aquí en la Comarca: Por supuesto esa chica debía tener una familia que estaba preocupada por ella, así que tenía que volver algún día. Sin embargo y en vista que no parece estar en condiciones para dar un viaje, podría simplemente quedarse algún tiempo.

Pero hay la probabilidad que no pueda o no quiera regresar. – se dijo a si mismo. – Después de todo, esas heridas se la tuvieron que haber hecho alguien y no podemos olvidar que casi se ahoga ¿Dónde vive será peligroso? ¿Comerá bien? Su delgadez no es para nada normal.

Suspiro cansado, no tenía que meterse en cosas que no eran de su incumbencia, pero no podía ignorar que esa chica parece haber tenido una vida difícil; además, era su responsabilidad cuidar a quien quiera que se alojará en su casa.

- Muy bien, la dejaré dormir un rato más y cuando se levante serviré el desayuno. Traté de preguntarle que le gusta comer, pero no me entendió. Así que cocinaré lo que más se hacer -. y fue a la cocina para preparar un desayuno para dos personas