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Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandoms:
Characters:
Language:
Español
Series:
Part 2 of el camino del viento
Stats:
Published:
2025-08-27
Updated:
2025-10-25
Words:
5,685
Chapters:
3/?
Kudos:
3
Bookmarks:
1
Hits:
43

El viaje del vidente ( título provisional)

Summary:

Bruno Madrigal deja atrás la seguridad de Encanto y a su hija Mirabel, confiándola al cuidado de su familia. Marcado por un pacto con una diosa desconocida y una promesa grabada en su propia piel, Bruno se adentra en un mundo vasto y extraño, donde el tiempo y el destino ya no le pertenecen. El viaje comienza, y con él, el susurro de una marca que lo guiará hacia lo desconocido.

Notes:

Es la segunda parte de la serie, costo un poco de trabajo y mucha cafeína pero ya tengo un guion más o menos estable y definido, pero por ahora les doy el prólogo, nos vemos el finde semana o cuando mi TSH decida dejar de joderme 😅

Chapter 1: El Susurro de la Marca (prólogo)

Chapter Text

El tiempo en Encanto siempre había sido un misterio. A veces, los días se estiraban como la neblina sobre las montañas; otras, se deslizaban entre los dedos como el agua del río. Para mí, Bruno Madrigal, el tiempo se había convertido en una cuenta regresiva, marcada por visiones que no podía ignorar, por futuros que se desmoronaban una y otra vez en mis manos.

Mirabel, mi hija, dormía tranquila en la Casita, ajena a los hilos invisibles que tejían el destino de nuestra familia. El eco de sus risas, el murmullo de historias compartidas y el aroma reconfortante de arepas recién hechas llenaban el hogar, gracias a mis cuñados, quienes ahora cuidaban de ella con una ternura que solo podía observar desde lejos. Me sentía agradecido, sí, pero también desgarrado por la culpa y la incertidumbre, como si cada latido de mi corazón fuera una despedida que no terminaba de pronunciarse.

La decisión de marcharme no fue fácil. Había visto demasiados futuros posibles, demasiados caminos que terminaban en dolor, y cada uno de ellos pesaba sobre mis hombros como una sombra persistente. Sabía que, para proteger a Mirabel y darle la vida que ella merecía, debía dejar atrás el único mundo que conocía. No era la primera vez que alguien abandonaba Encanto, pero para mí, cada paso fuera de la seguridad de la Casita era un salto al vacío, un acto de fe en un futuro que aún no podía ver con claridad.

Sin importar cuántas veces había recorrido este camino en mis visiones, esta vez no lo hacía en sueños ni en espíritu, sino con mis propios pies, sintiendo el peso real de cada decisión. El aire fuera de Encanto era distinto: más frío, más incierto, cargado de promesas y amenazas que no podía anticipar. Y, bajo la manga de mi camisa, la marca esmeralda en mi mano ardía suavemente, un recordatorio constante del pacto sellado con Norn, la diosa del mundo digital. Su voz, a veces apenas un susurro en mi mente, me guiaba y me vigilaba, invisible pero siempre presente, como una sombra en el borde de mi conciencia.

Me despedí en silencio, dejando a Mirabel en manos de quienes sabía que la cuidarían y la amarían. Sabía que mi viaje sería largo y peligroso, que el mundo fuera de Encanto era vasto, impredecible y, en muchos sentidos, ajeno a la magia que me había protegido toda mi vida. Pero también comprendía que, a veces, el mayor acto de amor es dejar ir, confiar en que las raíces que planté serían lo bastante fuertes para sostener a mi hija en mi ausencia.

Así comenzó mi travesía: una búsqueda incierta, guiada por la esperanza de cambiar el destino y el deseo de que, algún día, el tiempo nos diera una segunda oportunidad. Mientras cruzaba el umbral de Encanto, no sabía qué encontraría más allá de las montañas, solo que debía seguir adelante. Porque a veces, el verdadero milagro no es ver el futuro, sino atreverse a caminar hacia él, incluso cuando una marca en la piel y la promesa de una diosa desconocida son lo único que te acompaña.