Chapter 1: Guía de omegaverse
Chapter Text
MI GUIA OMEGAVERSE:
La sociedad se divide en tres géneros principales, nosotros usaremos esos mismos, los ALFA, los BETA y los OMEGA. Tienen diferencias particulares, sobre todo entre ALFAS y OMEGAS, los dos extremos de la jerarquía en poder y fuerza o así se supone que era, aquí nos vamos a pasar eso por alto en cierto punto<3
ALFAS:
Son los que están "en la cima" de los tres géneros. El alfa, sea varón o mujer, tiene la capacidad de fecundar a un omega macho o hembra, así como a una mujer beta, debido a que cuentan con órganos sexuales masculinos, internos (en el caso de las alfa mujeres) o externos en los hombres alfa, es decir, el normal en ellos, estos poseen un periodo de celo de 24 horas cada seis meses, a esto se le conoce como RUT (al menos en este fanfic), por medio del RUT, el alfa entra en un estado de frenesí en el cual hará lo posible por aparearse con cualquiera que esté a la mano, incluso otros alfas mismos. La jerarquía ALFA, aunque esto puede no aplicar a todosz es la imagen que se vende al público generalmente pues hay ALFAS que llegan a calmar su RUT simplemente al sentir las feromonas de sus parejas o en caso de los ALFAS jóvenes, de sus padres, estos principalmente toma trabajos duros, haciendo honor a su casta, policías, militares, gobernantes e incluso directores.
Durante la RUT las pupilas tomaran un aire más animal en tonalidades rojas u oro, dependiendo del poder que el mismo ALFA posea, sus aromas principalmente se basan en líneas fuertes y profundas, simulando poder y fuerza, por ejemplo, el un océano salado o un pino añejo. Con poder me refiero a la fuerza que posea cada individuo.
BETAS:
Básicamente los beta son igual a los humanos comunes (como nosotros). Los hombres tienen los órganos reproductores masculinos y las mujeres los femeninos, las mujeres son capaces de copular y procrear tanto con BETAS como con Alfas, sin embargo, es más factible que un BETA fecunde a otro. Sus aromas son los olores normales de humano, como un aroma suave natural que depende de la dieta, ellos mismos apenas pueden distinguirlo, ya que son suaves y poco notorios en comparación con los olores de los OMEGA o de los ALFA, sin embargo, pueden percibir con completa calma sin reacciones hacia los aromas de ALFAS y OMEGAS, por lo que generalmente son BETAS quienes se encargan de lugares como hospitales y zonas donde es necesaria la presencia imparcial contra OMEGAS y ALFAS.
Estos no cuentan con un periodo de CELO o RUT, por lo que solamente las mujeres cumplen con un periodo llamado CICLO MENSTRUAL, como lo que nosotros mismos pasamos, así mismo, no tienen la necesidad de mayor cuidado, siendo la segunda categoría de la jerarquía.
OMEGAS:
Tanto varones como hembras poseen aparatos reproductores femeninos (útero y ovarios), y son perfectamente capaces de concebir siempre y cuando sean fecundados por un ALFA, rara vez un BETA y una en un millón por otro OMEGA. El rol principal que efectúan los OMEGAS es mediado por su gran capacidad para ser fecundados y dar a luz a cachorros, como se les conoce a las crías. Los OMEGAS cuentan con un periodo de CELO, característico por los efectos que causa en el cuerpo de estos, su duración es de tres a cinco días, cada tres meses, durante este tiempo, los OMEGAS acostumbran a hacer lo que se llama NIDOS (Aunque no toss logra hacerlo por problemas varios), se vuelven sumamente agresivos si cuentan con cachorros o pareja, toman una actitud más sumisa ante sus parejas y sus cuerpos se preparan para el extenso tiempo de copulación.
El aroma de los omegas suele ser mayormente dirigido a cosas suaves, que demuestren la paz y/o maternales que pueden ser, por ejemplo, rocío mañanero o peonias en flor. No siempre se cumplen estas especificaciones en ALFAS u OMEGAS.
Los omegas principalmente mantienen relaciones con ALFAS, dado que las relaciones mayormente son por busca de un lazo que asegura la estabilidad hormonal y mental de ambos, sin embargo, estos son libres de relacionarse con ALFAS/BETAS/OMEGAS dependiendo de sus gustos y sentimientos.
LAZOS:
Esta parte es altamente importante. Los LAZOS, conexiones o uniones se basan en que el ALFA muerde al OMEGA en la zona hormonal en la base del cuello, cerca de la espalda hasta que deja una marca de la dentadura que no desaparece jamás (con algunas excepciones), el mejor momento para llevarlo a cabo para reducir el dolor o posibles efectos secundarios en lo que ambos cuerpos se acoplan a estar unidos de forma íntima es durante el CELO. Eso significa que el OMEGA ha sido reclamado y que ahora está incondicionalmente unido al ALFA. La unión únicamente puede efectuarse de esta forma ALFA-OMEGA y viceversa OMEGA-ALFA, es muy importante durante la MARCA o LAZO, que el OMEGA mismo repita el proceso en el cuerpo del ALFA elegido, de no ser así, se producirá un LAZO roto o a medias, que podría volver loco al omega a tal punto de morir de depresión, puesto que un LAZO a medias, solamente permite al OMEGA sentir la presión de la mordida pero no da seguridad o paso de las emociones del otro lado. Sin embargo, no hay entre un BETA-OMEGA, ALFA-BETA, sin embargo, una pequeña parte de la población ALFA-ALFA y OMEGA-OMEGA es capaz de efectuar el LAZO siempre y cuando la jerarquía entre ambos esté establecida, uno tomando el poder por sobre el otro en un acuerdo mutuo. Los lazos no dependen del amor en estos casis, no cambian si no se aman, el efecto es el mismo si se da de forma impuesta.
NESTING / NIDOS:
El NESTING o la creación de un NIDO se efectúa durante el proceso de CELO de un OMEGA, durante este periodo, el OMEGA, se encarga de crear en una zona designada segura, una pequeña ¨cueva¨ de ropas, telas y hasta almohadones entre otras cosas con su aroma, en caso de que tenga hijos y/o pareja, con las ropas de este mismo, para tratar de mitigar el dolor del proceso de CELO, así mismo, se cubre con mantas, almohadas y todo aquello que el OMEGA considere necesario para hacer un ¨hogar¨ temporal.
Si bien, los NIDOS aparecen generalmente en tiempo de CELO, es muy normal que los OMEGAS tiendan a hacer uno de estos en momentos de tristeza, necesidad de protección o al momento de estar en etapa de gestación, pues son lugares seguros donde los OMEGAS suelen descansar. También son utilizados para momentos en los que los OMEGA se encuentran en caídas hormonales o ansiedad entre otros.
Los NIDOS son considerados sagrados para los OMEGAS y pueden resultar una gran causa de dolor y desprecio si son destruidos por las parejas de estos, pues es una forma que tienen los OMEGAS de demostrar pertenencia a sus amados al permitirles observar u entrar en estos, dentro del NIDO el OMEGA tiene total control sobre lo que sucede y entra, en casi de que sufra una falla, el OMEGA caerá en un drop hormonal*.
CELO / RUT:
-CELO: Mencionado anteriormente, comienza alrededor de los 13 años, en sus ocasiones, puede ser a temprana edad, alrededor de los 6-8 o después de los 15, su duración es de tres a cinco días, cada tres meses, durante estos momentos, el cuerpo del OMEGA sufre de temperaturas elevadas dando así una fiebre constante, el vientre se contrae de forma dolorosa, avisando que está listo y en el mejor momento para lograr concebir un cachorro, tanto hombres como mujeres en respuesta, producen un líquido llamado lubricante natural, que permite que el apareamiento sea más sencillo, en el caso de las mujeres, este se efectúa en la zona de la vagina, mientras en los hombres, se efectúa en la parte trasera, por medio del ano.
Añadido a la fiebre y dolor de cuerpo y la producción excesiva de hormonas de olor que tienen el efecto de llamar por necesidad de apareamiento, algunos OMEGAS, tienden a sufrir efectos secundarios, como lo es la extrema fatiga, dolores intensos de cabeza, sentimiento de abandono y necesidad de atención o simplemente una fiebre leve, esto último pasa cuando los OMEGAS tienen un nivel demasiado bajo de hormona OMEGA y pueden pasar por BETAS.
En esta parte, el LAZO permite la regulación de dolor y hormonas en el OMEGA, haciendo un efecto calmante junto a las hormonas de la pareja o los hijos, para algunos celos extremos o deficientes, se recomiendan los baños de feromonas de la pareja para ayudar durante este tiempo de manera periódica, al menos una vez al día.
-RUT: La RUT también conocida como ESTRUS, es un periodo de celo de 24 horas cada seis meses, de igual forma, esta puede comenzar en un periodo a partir de los 8-15 años, las pupilas tomaran un aire más animal en tonalidades rojas u oro, dependiendo del poder que el mismo ALFA posea, se añade una incómoda sensación de hormigueo en los dientes dada la necesidad de marcar una pareja en caso de no tenerla, un calor intenso y la incomodidad de la piel al buscar liberarse de la ropa por la sensibilidad, añadido a esto, la lluvia de hormonas de apareamiento es la misma, llamando por una pareja para la reproducción, el dolor se centra principalmente en el miembro, tanto en hombres como mujeres, el periodo reproductivo tiene un punto clave en el que únicamente al estar en RUT o con un OMEGA en CELO, es posible la hinchazón en la base del miembro, conocida como NUDO, este, ayuda al momento en que el semen es expulsado, no se derrame del interior del OMEGA, o en caso de RUT, de la persona contraria, el NUDO dura aproximadamente 30 min. en los que es imposible separarse sin ambos ser lastimados.
METODOS ANTICONCEPTIVOS/ SUPRESORES/ INHIBIDORES:
-METODOS ANTICONCEPTIVOS:
En este mundo existen lo que se conoce como pastilla omega y pastilla alfa, ambas como su nombre lo indica son relacionadas a cada uno de los géneros por separado; La pastilla omega surte el efecto de pastilla ABORTIVA o pastilla PREVENTIVA, dependiendo de si se toma antes o después de el apareamiento, tiene un 95% de efectividad y funciona en un rango de 48 horas, pero maneja efectos secundarios como dolor de cabeza, nauseas, malestar general e incluye el movimiento del ciclo de CELO, mientras que la pastilla alfa cumple únicamente el rol de matar el esperma por 48 horas, es principalmente usado durante la RUT y 90% efectiva.
Otros métodos anticonceptivos son el ¨conteo de celo¨ que se basa en las fechas de ovulación y CELO de los OMEGAS con un conjunto de medicamentos dados por un médico para evitar el embarazo no deseado, es el método 99% más efectivo mientras se siga al pie de la letra y no trae más que algunos dolores de cabeza o la intensidad del celo en ocasiones, de la mano para los ALFAS se encuentra el implante de hormona, este nombre fue dado por el hecho de que es un pequeño implante no más largo que una pequeña píldora de vitamina que se incrusta en una zona cercana a la pelvis de forma quirúrgica y disminuye el porcentaje de fertilidad del alfa en un 80%, dejando que sea por debajo de un 30% a comparación de un BETA, esto lo convierte en un método 80% seguro por si solo, acompañado de condones y tratamiento medicinal, obtiene un 99% de efectividad para las relaciones libres. Sin embargo, los últimos dos métodos son caros y solo el 40% de la población tiene acceso a estos.
Para las mujeres y hombres BETA, los condones y algunos tratamientos básicos son suficientes para un 99% de seguridad ya que estos no tienen una taza elevada de fertilidad.
-SUPRESORES:
Los supresores son retenedores de hormonas inyectables u bebibles mediante pastillas con diferentes niveles de efectividad y calidad, dependiendo de esto ultimo es la durabilidad de los mismos, generalmente son usados por OMEGAS al momento del CELO para bajar la presión del mismo, así como para poder nivelar el efecto sobre el cuerpo al punto que sea soportable, generalmente dependiendo de la edad es el tipo de supresor que se da, principalmente para apoyar en el desplante hormonal elevado o muy bajo. Los ALFAS los utilizan generalmente dependiendo de las actividades donde necesiten mantener bajo control el libido sexual, por ejemplo, los actores porno, bailarines, deportistas, etc.
Es obligatorio en todo momento que un omega cargue al menos tres jeringas inyectables o un contenedor de supresores de emergencia, especialmente los adolescentes que comienzan a presentar su segundo género, estos son más accesibles dado el hecho de que es lo que más se utiliza alrededor de todas las edades, solamente el 15% de la población no tiene acceso a estos.
-INHIBIDORES:
Los inhibidores son una serie de pastillas utilizadas con frecuencia por los géneros ALFA y Omega con la intención de disminuir la producción de hormonas - feromonas, con la intención de pasar como BETAS o simplemente por evitar que su mismo cuerpo de señales respecto a las propias emociones.
FEROMONAS / HORMONAS:
Como se ha dicho antes, estas son principalmente las representantes la casta de las personas, se encargan de dar al usuario un amplio repertorio al modificar el propio aroma, con forme las emociones del usuario se presenten, por ejemplo.
-Enojado: el aroma se vuelve agrio
-En celo: el aroma se vuelve dulzón, almizclado
-Triste: el aroma adquiere toques picantes
-Miedo/ Terror: el aroma adquiere un olor a podrido imposible de soportar a la nariz.
DESTINADOS:
En este mundo existen los destinados, pequeños porcentajes de uno en un millón si se tenía demasiada suerte como para alguna vez cruzarte con esa persona; La unión de estos se basa principalmente en que solo aquellos que nacen en el mundo con un destinado, comparten una característica especial, pequeñas marcas de nacimiento en lugares especiales donde en vidas pasabas fueron marcados por algo del otro al jurarse amor, podían llevar todo tipo de forma, algunas veces marcaban parte de sus historias, como por ejemplo, un animal que amaban, un símbolo significativo, incluso llegaban a ser tatuajes con los nombres escritos de un color característico de los ojos de los contrarios.
La unión de los destinados es lo más fuerte que existe en este mundo, pues no solo se une la carne, si no las almas en uno solo, haciendo el peso de un LAZO mayor y más inestable dependiendo de ambos, pues sentían lo que el otro a flor de piel en si mismos y se dice que solamente al tocar a tu contrario y besarse, sabrías que es tu otra mitad por la intensa presión de felicidad que eso causaría.
GLANDULAS DE FEROMONAS:
Estas glándulas son las encargadas de la producción de las feromonas u hormonas, se encuentran en los espacios del cuello cerca de la clavícula, en la base del cuello y en las muñecas, ya que son partes esenciales de los géneros ALFA y OMEGA, generalmente, es donde se marcan los lazos de pareja o se utiliza para dar baños de feromonas.
LAZOS DE AROMA/ IMPRESIÓN:
Los lazos de aroma o impresión, es lo que suelen dar los padres a sus hijos al reconocerlos, brindan un sentido de protección y seguridad, así como funcionan para disminuir los efectos de las hormonas y poder acostumbrar a los jóvenes a la presencia de las mismas, aunque también se pueden utilizar de forma más casual, para marcar amigos que necesitan protección al crecer, esto rara vez suele hacerse fuera de la familia pero es bastante común en infantes al momento de entrar en guarderías por los maestros tras recibir la aceptación de los padres. Así también se utiliza para la seguridad de OMEGAS recién marcados, OMEGAS en estado de espera, ALFAS con problemas de propiedad y casos especiales en los que las hormonas son demasiado bajas.
COLLARES PARA OMEGA / PROTECTORES:
Como lo dice el nombre, los collares para OMEGA, son prendas creadas específicamente para cada género, los collares cumplen la función de proteger la zona sensible de los OMEGAS para evitar marcas innecesarias o a contra de la voluntad de la persona, generalmente son regaladas de los padres a los hijos o a la pareja al momento de cortejar, aunque algunos OMEGAS llegan a utilizar las mismas aún después de ser marcados para proteger la marca pues es algo que principalmente solo debe ver la pareja ya que es algo delicado.
Los protectores, por otro lado, son prendas similares a accesorios de cuero que llevan los ALFAS en las muñecas, principalmente aquellos que trabajan en profesiones donde se pone en juego las glándulas o las marcas realizadas por la pareja, en ocasiones los jóvenes las llevan para proteger las mismas marcas o dar a entender que ya están tomados por alguien.
SUB DROP/ DROP HORMONAL
Esto ocurre cuando un OMEGA obtiene o pasa por un shock hormonal en el cual sus feromonas se ven afectadas en un corto periodo de tiempo, suele pasar cuando los OMEGA son rechazados por sus parejas y/o familias, cuando son sometidos a grandes cantidades de feromonas dominantes y/o entran en estado de pánico entre otras cosas.
La mejor forma de manejar esto es permitir al OMEGA compartir un espacio seguro con otro OMEGA siendo marcado con feromonas de protección suaves, mantenerlos en un NIDO por al menos 24 horas atendido por su ALFA o un ALFA que administre feromonas de propiedad o finalmente internar al OMEGA afectado en un hospital.
COMPROBANTE DE CASTA.
Las castas o linages son plasmadas en alguna parte del cuerpo de las personas en cuanto cumplen su etapa reproductiva madura, siempre se plasma por si mosma como un tatuaje de color negro oscuro o rojizo en la piel, para los OMEGAS se presenta en la zona de la pelvis, cerca de la pierna izquierda o derecha, los BETAS lo presentan en la espalda, ya sea en el omóplato izquierdo o derecho y finalmente los ALFAS presentan el propio en las clavículas, cerca de la glándula de feromonas.
Chapter 2: Prólogo
Summary:
Solo un pequeño aviso, la historia no sigue como tal la versión original, es solo para entretenimiento así que no esperen que me pegue completamente a lo que es el webtoon o así~
Chapter Text
Desde siempre el mundo había estado dividido en tres maravillosas castas, ALFAS, BETAS y OMEGAS, la triada de la evolución del mundo primitivo en su más grande esplendor.
Esto no había cambiado aun cuando las misteriosas puertas, portales o como quieran llamarlas comenzaron a aparecer, sin embargo, existía la extraña creencia que ÚNICAMENTE o en su mayoría, los ALFAS eran aquellos que lograban conseguir despertar como cazadores sin importar el rango, exceptuando a algunos betas que lograban despertar de igual manera, era una creencia estúpida siendo que realmente no había mucha diferencia en estatus entre las tres castas, ¿Absurdo favoritismo? Obviamente ¿Podrían culparlos? No realmente, muchos Omegas ocultos preferían pasar como simples Betas que ser acosados por la línea de trabajo que con orgullo desempeñaban.
Sin embargo, esto cambió revolucionado al mundo repentinamente cuando ante las cámaras, a la edad de veinticuatro años, por un descuido ni siquiera suyo, el cazador recientemente reconocido mundialmente, Sung Jin-Woo fue revelado como un Omega en cadena mundial tras haber sido obligado a apoyar en la intervención a la isla JeJu.
Ahí frente a los mejores cazadores del mundo, frente a cientos de espectadores en medio de lo que podría llamarse el movimiento más grande de Asía, el secreto mejor guardado de Corea había sido expuesto con un simple tirón de ropas.
La chamarra que había portado de forma tan recelosa había caído, dando una mejor oportunidad de observar bien las facciones del mejor cazador de Corea, la capucha había sido volada con un movimiento rápido, permitiendo a los espectadores observar los finos rasgos casi femeninos, siendo hermosos del chico, la falta de la gruesa protección había dado paso a la mejor imagen del cuerpo, piernas largas pero rellenas, torso delgado pero con curvas, un perfecto trasero redondeado y relleno de carne, subiendo un poco más, un pecho firme pero carente de musculatura al igual que el resto del cuerpo pese a la fuerza extraordinaria que poseía, y finalmente, con la playera blanca hecha girones, la presencia del tatuaje que marcaba como Omega al pelinegro junto a un collar atado al cuello en perfecto cuero azulado dejaban más que en claro que aquel ser superior no era nada más que un Omega en toda la palabra.
El público estalló con dudas, alabanzas y desprecios.
¿Qué seguiría ahora?
Chapter 3: .·'¯'·.·★ 1 ★·.·'¯'·.
Notes:
DEFINITIVAMENTE está hecha con el molde de historias de wattpad de 2015, don't come at me, no me interesa si no te gusta cómo se ven mis separadores, hazme unos si te vas a quejar.
Chapter Text
Aquel día simplemente había comenzado como cualquier otro, bueno, sí tenemos en cuenta la movilización casi completa de Asia en busca de detener algo que había causado tantos si no es que más problemas que antiguamente con la aparición de Kamish.
Sung Jin-Woo despertaba cómodamente en su habitación, enredado en las mantas que tanto conocía tras haber caído presa de Morfeo la noche anterior al haber acabado muerto con sus rondas de limpiar portales de forma casi obsesiva ahora que la mayoría de los cazadores de altos rangos se encontraban lejos del país.
Se estiró cuál gato sintiendo el crujir de sus huesos tras haber estado demasiado tiempo en la misma posición al haber estado durmiendo, las mantas se pegaban a su cuerpo cálidamente mientras intentaba por todas las formas despejarse del sueño que aún lo consumía, perezosamente tomó asiento, permitiendo que las mullidas almohadas le hicieran de soporte mientras luchaba con los restos del relajante sueño de su noche.
De entre sus sombras, algunos de sus leales seguidores le mandaban saludos de buenos días mediante la conexión compartida, mientras otros como Igris y Tank salían de la sombra que conformaba la cama dónde su rey descansaba.
El primero, el caballero de armadura reluciente con destellos azulados se colocó como soldado al lado de la cama, a la espera de órdenes para ayudarle a comenzar el día, mientras que la bestia que ahora mantenía un tamaño de "bolsillo" si consideramos que mide lo que un cachorro de osezno se acomodaba plácidamente en los brazos de su amado amo intentando convencerlo de dormir un poco más.
Tristemente para el oso, Jin-Woo conoce sus trucos, la forma en la que se amolda a sus brazos con ese pelaje hecho de sombras de extraña textura esponjosa y vaporosa, como si tocaste el humo de hielo seco que se utiliza en las fiestas, sabía sus artimañas para obligarlo a tomar descansos cuando sus invocaciones querían mimarle luego de días pesados, como sinceramente había sido la última semana.
El pelinegro tomó a su pequeña bestia, estrujando a la criatura entre sus brazos, aspirando el "aroma" a bosque y vallas que compartían los osos que había atrapado, se relajó sintiendo un baño agradable de un "algo" indescifrable y se perdió unos segundos con el rostro oculto al mundo en la esponjosa melena del mismo. Ya satisfecho apartó el rostro, recibiendo un gruñido molesto de la bestia, como dando a entender que estaba inconforme con que su plan no hubiera funcionado, obteniendo en respuesta una caricia en las orejas y un dulce beso en la pequeña y fresca nariz en su hocico.
Jin-Woo sabía perfectamente como dominar a cada una de sus sombras, conocía lo mimados que estos podían ser conforme crecían con ayuda de su poder y lo mucho que todos esperaban serle de utilidad.
Con calma, llamó de su sombra a Iron, entregándole al osezno que parecía más un peluche hiperrealista en brazos de su infantil invocación, sintió una sonrisa y una carcajada burbujear en su pecho y pidió que fueran a observar si su madre y hermana ya estaban despiertas y les apoyaran en lo que pudieran.
Ambas invocaciones, una más hiperactiva que la otra, salieron y a los pocos segundos estuvo solo con Igris en la habitación, se removió en la cama, notando que de nueva cuenta alguien había sacado su ropa para permitirle dormir más tranquilo, de verdad debería comenzar a ser más agradecido y así lo hizo, mandando mediante la línea que los unía un agradecimiento cálido y amoroso, en respuesta, la presencia de Igris era constante y desbordaba felicidad contenida en una muestra de servicio a su señor, cosa que realmente el azabache no tragaba como tal.
El resto de la ropa de cama fue lentamente despojada del desastre que era al dormir e Igris se acercó para ayudarle a ponerse de pie, no es que lo necesitara, pero entendía que era algo que a sus invocaciones les gustaba hacer, tomar un papel que "les correspondía" cuidando de él.
Honestamente, no lo odiaba, solamente era extraño, pues el único que había cuidado así de él les había dejado hace tanto tiempo que en ocasiones casi olvida lo qué es realmente y que necesita esos cuidados.
Regresó a la realidad cuando sintió como Igris mentalmente le pedía alistarse para tomar un baño mientras salía a preparar la bañera, si había algo que sus amadas sombras jamás cruzarían era la delgada línea que había trazado en cierto punto con respecto a su cuerpo, tenían reglas de lo que sí y no tenían permitido hacer, una de ellas era desvestirle por completo, razones suyas que nadie necesita saber.
Con calma se tomó su tiempo para buscar su celular y avisar a Jin-Ho que se verían más tarde, eran cerca de las 8:15 y los raid a el resto de puertas no serían hasta el mediodía si todo salía bien.
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Durante el baño, Jin-Woo no pudo evitar preguntarse si realmente su separación de la ayuda para el raid de la isla JeJu había sido la mejor decisión a tomar.
Por una parte, la experiencia sería maravillosa, fructífera y dejaría grandes avances en la creciente formación constante de sus sombras, obtendría más soldados y quizás uno que otro aumento por parte del sistema si este se encontraba de buena forma y por la otra, realmente no tenía razón para aquello, si bien, gracias a la ayuda del presidente Go Gun-Hee y de Woo Jin-Chul había podido mantener en secreto su persona más allá de salir discretamente en algunas fotografías para demostrar que era real, ya estaba pagando su pedido al hacerse cargo del país completo ante la falta de cazadores por el tremendo movimiento y última esperanza, así que realmente si lo pensaba bien, era más un desperdicio ir y verse envuelto en todo el desastre, porque eso también era una desventaja, se vería atrapado entre demasiados orgullosos hombres y mujeres que querrían acorralarlo con sus miradas, descubrir sus secretos y no estaba tan seguro que se sentiría cómodo con eso, si bien, no existía nadie en el mundo que pudiera asustarlo después de haber subido a semejante nivel actual, o al menos así lo sentía, no quitaba que en su naturaleza estaba una desventaja traída por su casta, por obvias razones declinó la oferta y bueno, nadie podría reclamarle, ya tenía suficiente con los clase S desbordantes que se jactan de participar y ¿Qué aportaba su presencia ahí realmente? Si bien era conocido, nadie sabía realmente quien era, nadie podría señalarlo y podría justificar plenamente y sin miedo sus decisiones con "No llevo demasiado siendo un rango S, no sería adecuado molestar"
¿Era una tontería de su parte? Si, ¿Ayudaría a calmar las masas si alguien reclama? Por supuesto que sí y sabía que de una u otra forma, aquel hombre que veía como un abuelo o padre, tendría todo bajo control.
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Faltaban relativamente pocos minutos antes de que el raid que definiría si la isla estaba perdida al igual que el mundo o si finalmente una luz divina al final del túnel se abriría para ellos, comenzara.
Cómo de costumbre cuando cosas grandes con respecto a su hermano o el mundo de las puertas se presentaban, su pequeña hermana Jin-Ah había encendido el televisor y se encontraba semi recostada en su madre mientras ambas observaban ansiosas lo que sería en vivo y en directo los acontecimientos de lo que daría un cambio en el mundo entero.
Por otro lado, Jin-Woo realmente no se sentía interesado, si bien le gustaba observar a los otros mientras peleaban y pulían sus habilidades, no tenía caso para él observarlo desde un televisor, sabiendo que en cualquier momento si le entraba la gana podría usar el intercambio de sombras y disfrutar en primera persona todo.
Desde la cocina, logró escuchar cómo se dio la orden que daría comienzo a todo y no pudo evitar pedir a cualquiera dios que existiera en el mundo que puedan regresar a casa.
Luego de unos minutos, menos de diez, salió con bandejas en mano de la cocina, siendo ayudado por Igris que portaba un mandil floreado en tonos lila y azules mientras dejaba en la mesita del centro una charola con limonada, Jin-Woo se detuvo un momento en la puerta de la cocina y observó a su madre, relajada en el sofá palmeando sin ser consciente el cabello de su hermana y no pudo evitar pensar en lo mucho que esta escena le recordaba al pasado.
Oh, el pasado.
Uno tan lejano y a la vez cercano que le dejaba un mal sabor de boca, no podía evitar pensar en lo mucho que su pequeña hermana le recordaba al carácter de su amado padre, del hecho de que así mismo, ella compartía no solo eso si no también algo más importante, una casta fuerte y a sus ojos pasional. Su amada hermana había heredado los genes Alfa de su padre y le recordaba tanto a él que le dolía saber que aunque no quisiera, tenía que inclinarse buscando su ayuda para mantener dos omegas inestables sin un líder de su pequeña manda, sinceramente detestaba tener que hacerlo, verse obligado a pedirle de vez en cuando a su pequeña hermana un poco de feromonas para mantenerse cuerdo con tantas cosas que pasan en este mundo y ahora, debía pedir lo mismo para su madre, que si bien no parecía quejarse, sabía que se sentía de la misma forma que él o quizás peor, porque no solo había perdido la estabilidad de su otra mitad del vínculo, sino que también había pedido al amor de su vida durante tantos años, que no quería ni pensar lo mucho que sufría.
Bufó discretamente y se regañó por pensar cosas que no, él había tenido un cambio y si bien ahora dependía un poco en el lado alfa de su hermana, debía aceptar que ella lo hacía porque lo amaba y sobre todo, ahora contaba con protección extra, sus invocaciones extrañamente parecían desprender el mismo tipo de feromona que un alfa y ayudaban enormemente con los estragos de todo el peso en su cuerpo al hacerse cargo de la familia, los traumas tras tener que volverse fuerte y el abandono que sentía desde la pérdida de su padre, negó casi violentamente y mejor se encaminó de nueva cuenta a la pequeña sala del departamento, acomodó los moldes con papas, frituras y algunas frutas picadas frente a las mujeres y besó las frentes de ambas antes de tomar su propio lugar en un pequeño sofá de una plaza.
Con su atención en la televisión, notó el tiempo del pequeño cronómetro que tomaba la duración del programa, no habían pasado más allá de veintitantos minutos, llevaban buen tiempo y por lo que se veía, ya habían logrado limpiar casi media isla.
Despistado, el azabache tomó entre sus brazos nuevamente al pequeño oso que se había colado fuera de su sombra y había sido captado por Igris, pasó sus largos dedos de forma delicada sobre el pelaje ahumado y se relajó de increíble manera ante la presencia de sus seres amados, quizás debería realmente cancelar sus planes para hoy con Jin-Ho.
Tristemente, no pasaron más de diez minutos más y notó como todo se iba por el caño, lo primero que se vio fue la figura oscura de un ser aparecer en la cámara, como este parecía moverse a velocidades descomunales y luego la muerte del único sanador del grupo de ataque.
Jin-Woo no necesitó más para saber que no podrían con ello, no necesitó sentir el estrés mandado mediante sus sombras esparcidas entre los cazadores para saber que le necesitaban.
Vio la imagen y luego a su madre, notó en ella la forma en la que su corazón se estrujaba al saber que su amado hijo partiría a una guerra que no puede evitar pelear y con calma, se levantó del sofá para pasarle a Tank a su hermana, se hincó frente a su madre y como todo cachorro haría, juntó su frente con la de su madre, queriendo ahora él demostrar que estaría bien, que nada pasaría y lo vería brillar como la gran estrella que es, los protegería y regresaría a casa.
La pobre mujer no tuvo más opción que aceptarlo, porque sabía que su hijo no mentía, sabía que era su deber como uno de los más fuertes y porque pese a todo el niño que había criado con tanto amor no podría dejar pasar algo así en el mundo si podría hacer algo para cambiarlo.
Park Kyun-Hye apretó en un abrazo a su muchacho, bañando al mismo con su propio aroma para sobreponerlo de forma amenazante en las ropas, dejando que su hija hiciera lo mismo a pesar de saber que su muchacho no sería descubierto por las cantidades de inhibidores que tomaba así como sus tratamientos, acarició su rostro con una mirada decidida y menos conflictiva y antes de que esté partiera, como teniendo un horrible presentimiento, de entre las bolsas del cárdigan crema que utilizaba siempre, sacó una pequeña caja de madera tallada, la colocó en sus manos y con nuevos sentimientos de por medio habló.
-Mi niño, esto es para ti, es... Un regalo especial que tú padre y yo teníamos pensado darte en cuanto salieras al mundo y ahora es mi momento de hacerlo en su lugar, si las cosas se saben, no tengas miedo, eres mi maravilloso héroe a pesar de lo que diga el mundo y no te apenes de tu género, somos más que eso-
Con aquellas palabras, la cajita fue abierta permitiendo al chico ver un hermoso collar en cuero azul oscuro, casi metálico y de última generación, quería preguntarte de dónde y cómo lo había sacado su madre, pero lo evitó, sabiendo que era momento de partir besó su mejilla mientras colocaba la prenda que se sentía pertenecía perfectamente en su cuello, levantaba su capucha y se preparaba para luchar.
-Intercambio-
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En cuanto había aparecido hizo uso de sus dagas para evitar el ataque que venía dirigido directamente a su persona, los jadeos de sorpresa de todos se hicieron presentes en la habitación y fue rápidamente declarado como un milagro, una última esperanza para este mundo.
Una exageración a sus ojos.
Rápidamente desplegó sus sombras para hacerse cargo de los bichos extra, las hormigas sobrantes mientras él se hacía cargo de la mutación restante ordenando a algunos otros a buscar al resto de las unidades.
A sus espaldas podía sentir las miradas estupefactas y agradecidas de todos y cada uno de los cazadores ahí presentes, viéndose objeto de la cámara que reproducía al mundo sus hazañas y aquí agradecía mantener su cubierta perfecta, ellos no necesitaban conocerlo, no necesitaba esas miradas de adoración.
Rápidamente la pelea escaló de tal forma que tuvo que hacer uso de algunos ajustes con los puntos restantes en el sistema, elevando sus stats y finalmente cambiando las cosas de una riña complicada a una ganancia simple.
Sin embargo, no contó con que la afamada cazadora rango S, Cha He-In intentaría avisarle de un ataque "sorpresa" del enemigo, causando un paro momentáneo en su sistema al haber sido la voz de mando utilizado para alertarle.
Cómo resultado, sus movimientos fueron torpes por milisegundos, ganándose un corte diagonal de la punta del hombro izquierdo a la cadera del lado derecho y casi a nada el obtener su cerebro perforado por el golpe de esas garras dirigido directamente a su cabeza, con esto, la capucha había caído, la chamarra larga había quedado tendida a mitad de sus brazos habiéndose deslizado de sus hombros y permitiendo al mundo ver, primero que nada, finalmente su rostro y seguidamente su secreto.
Ante la cámara, ante el mundo, una fina línea de sangre se escurría por su abdomen, cayendo pequeños hilos de sangre que aterrizaban en sus pantalones de imitación mezclilla negra, delineando por debajo el trazo del tatuaje que sin duda plasmaba el símbolo Omega en su piel de un negro tan profundo y delineado con una línea en degradado azul profundo perfectamente colocado en una zona que para muchos sería sexi, pues los pantalones delineaban perfectamente por lo meramente necesario la pelvis, dejando al descubierto la marca en la piel ligeramente bronceada y como si fuera poco, en su cuello, el collar que su madre acababa de regalarle, protegiendo su zona más sensible, parecía pavonearse por el brillo que el cuero bañado en un poco de sudor que por la pelea desprendía.
El silencio se hizo en la cueva, así como parecía que incluso el bicho había sido tomado por sorpresa ante su casta, su segundo género y esto no pudo evitar causar pánico y un terrible estrés en el ahora descubierto Omega, su cuerpo reaccionó por sí solo, ordenando inmediatamente a sus sombras terminar con todo aquello que fuera una amenaza y regresar ahí mismo con su rey junto a los sobrevivientes.
Lo siguiente que supone es que la pelea llegaba a su fin tras haber ignorado todas y cada una de las palabras de la hormiga super desarrollada y finalmente clavaba una de sus dagas en su pecho donde el corazón de la hormiga debería estar.
Todo se terminó y en un parpadeo sus hombres estaban de regreso, para la buena suerte del mundo, únicamente dos cazadores habían muerto, uno de ellos un japonés que sinceramente no le agradaba al pelinegro desde la primera vez que lo vio y el pobre sanador.
Jin-Woo aún hecho un mar de nervios, sin importarle ya saber que todo lo que haga se viera en el mundo gritó una orden.
-¡SURGE!-
Y de inmediato los muertos resurgieron de entre los escombros, los cientos de montones de hormigas se unieron a sus tropas, así como aquella que era especial y más avanzada, desechó el "alma" de la reina y entre temblores se encaminó al "alma" del sanador que lo veía con angustia al sentir momentáneamente la intensa conexión de las sombras.
Jin-Woo lo señaló y en voz baja, nervioso a punto de un colapso le ordenó.
-Atiéndelos, no dejes morir a ni uno más y luego descansa, desaparece porque no voy a reclamar tu sombra para mí, no mereces este destino-
La sombra de aquel hombre asintió feliz de obtener un pedido de su señor.
-Lo que usted me ordene mi Rey-
Desgraciadamente, para este punto Jin-Woo ya estaba demasiado ido, las feromonas de su cuerpo comenzaban a explotar con múltiples sentimientos extraños, irá, temor, pánico, terror, tristeza, ansiedad, todo se arremolinaba en el centro de su estómago y cuando menos lo piensa, lo siente, la caída de su cuerpo tembloroso contra el suelo, sus rodillas golpean el pavimento fuertemente causando algunos daños en su físico, pequeños raspones y uno que otro moretón que se iría en unas horas.
Inmediatamente a su lado, Igris busca calmarlo, Tank lo protege de las miradas curiosas de los Alfas y betas entre los cazadores que ha rescatado y Iron traza una línea de defensa para aquellos que quieren acercarse, desgraciadamente les falta Tusk quien quedó en casa cuidando a las mujeres.
El monarca no responde e Igris sabe lo que está pasando, Iron sabe lo que está pasando y los cazadores asumen lo que se ha causado.
El pobre cazador, aquél que acababa de liberar al mundo de una amenaza de rango increíblemente alto más allá de una sola S, estaba teniendo una caída, un tremendo desbalance en su lado Omega a causa de la horrible situación.
El pobre morocho ligeramente apiñonado parecía haber entrado finalmente en un trance de instinto, sus manos subieron por su cuello, tranzando la prenda que cuidaba su preciado cuello y se relajó momentáneamente, levantó la vista observando a su lado a alguien que reconocía como seguro, su sombra principal, aquél caballero que lo cuidaría a capa y espada dando su propia vida.
De su garganta un gorgoteo, más como un chillido agudo pero silencioso llamó inmediatamente, llamando la atención de los Alfas en aquella habitación, más antes de que cualquiera pudiera acercarse dominados por el instinto de proteger y proveer, el gruñido del territorial oso que había regresado a ser casi por completo su tamaño original y el gutural llamado del tanque Iron les había detenido, tomados como amenazas contra el único Omega de la manada de las sombras.
Todos se detuvieron, todos pararon cuando de entre las patas del oso, observaron el cuerpo del Omega en la habitación ser levantado, como una preciosa carga entre los brazos del caballero, viéndose pequeño a comparación de la musculatura de la armadura y el hecho de que se encogiese sobre sí mismo alterado.
Con una orden silenciosa, Igris comandó a las tropas una retirada, la prioridad era su maestro, su rey y amo, aunque esté negase lo último porque los amaba.
Todos regresaron a las sombras sin rechistar, resguardando desde dentro la seguridad de su maestro. Igris permitió a la hormiga recién conquistada quedarse, ayudaría a limpiar el camino de los restos de su anterior gente y llamó con recelo ante los ojos curiosos a Kaisel, el wyvern se irguió orgulloso de la sombras del general que pasaba a comandar como segundo al mando si su rey faltaba y tomó entre su lomo la preciada carga, Igris llamó nuevamente a Iron y le permitió ser él quien llevaría al rey, se acomodaron, Iron de espaldas al viento que soplaría al volar para crear una zona segura para su señor, lo tomó en brazos asegurándose de proveer "feromonas" calmantes y de protección, de pertenencia, que más que nada eran su propia escancia de sombra que era reconocida como tal por la conexión y antes de desaparecer en busca de seguridad, Igris pidió al nuevo que aún no portaba nombre, diera un anuncio a los humanos.
La criatura, aquella hormiga asintió a sabiendas que debía obedecer la jerarquía dentro del reinado de su nuevo amo, acató la orden y señaló a los humanos.
-Lo que ha pasado aquí jamás debió haber pasado y deberían morir por haber llevado a mi señor hasta tal estado, sin embargo, soy benevolente y advierto al mismo mundo, que el monarca podrá ser fiel a ustedes, pero nosotros solamente somos fieles a él, quien se atreva a levantar su juicio contra mi señor, pagará, no hagan nada estúpido-
Con aquello, el wyvern tomó vuelo, dirigiéndose rápidamente en dirección a la salida de aquel enorme hormiguero mientras poco detrás aquella hormiga se encargaba de limpiar su paso los restos de lo que alguna vez fue su gente.
El mundo había sido conmocionado esa tarde, el más fuerte del mundo había resultado ser un Omega, la casta más baja en términos de la jerarquía y también había demostrado ser ... humano, como muy pocos le creían, el internet estalló en debates sobre si había sido correcto tomar un Omega como una clase S, uno de los más fuertes o si simplemente la gente no sentía vergüenza por haber arrimado a un Omega a verse tan lamentable.
El mundo esa noche no descansó del tema nuevo, la comidilla de los noticieros y la nueva atracción del mundo de los Cazadores.
Chapter 4: .·'¯'·.·★ 2 ★·.·'¯'·.
Chapter Text
El mundo desde un comienzo siempre ha sido un caos, guerras estúpidas, comercios mal destinados, políticos corruptos y los pueblos ahogados, nada realmente nuevo, el propio desastre siempre creado por la mera mano del hombre ¿No?
Pues no, aparentemente, había algo nuevo, diferente y amenazante, el pueblo se había levantado, no en armas, pero en huelgas, exigiendo una explicación, un anuncio al mundo de la verdad de lo que habían presenciado con aquel raid a la isla JeJu, querían respuestas.
Y nuevamente el mundo se había partido en tres, primero los que apoyaban, aquellos que simplemente se quejaban del mal trato que el pobre Omega estaba recibiendo, defendiendo su privacidad al mundo, ¿Por qué debería él de presentarse ante todos? ¿Qué no les bastaba con verse salvados? Hipócritas, ¿Qué derecho tendrían sobre él? ¿Por qué todos creían que él les debía respeto? Un mundo de hipócritas.
Después estaban los neutros, aquellos que simplemente daban gracias y se incomodaban hablando de más del tema, no tenían necesidad, aquel chico era humano y con eso bastaba.
Finalmente, los conservadores, aquellos llenos de odio por una o dos razones, la parte podrida de la sociedad del mundo le tachaba de un prostituto, un Omega cualquiera sin medida alguna presentándose ante tantos ALFAS, mera basura poco humana, ¿Qué importaba si era fuerte y les había salvado? Honestamente, para todos ellos, nada, exigían que el mocoso fuera presentado al mundo y obligado declararse Omega, querían verle postrarse como lo que era, un ser humilde y, sobre todo, Omega.
Para el mundo casi en general, lo único que existía era un Omega ¿Dónde quedaba el lado humano?
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Go Gun Hee sintió la exasperación subir por su estómago una vez más al ver la carta nueva que había llegado, el gobierno comenzaba a perder la paciencia y amenazarlo fuertemente para obligarle a resolver lo más pronto posible el desastre.
Los hombros tensos en su espalda, la fuerza con la que su mandíbula inconscientemente se apretaba, todo aquello era demasiado estrés para su ya anciano cuerpo.
Dejó los papeles en la mesa caoba, aflojó un poco su corbata siempre presentable y se colocó de pie, tomó su abrigo y subió al pequeño elevador privado del edificio, el único que conectaba directamente con su oficina y solo unos pocos tenían acceso o conocían.
Esperó.
Dos minutos más tarde, bajaba para entrar a lo que parecía un pequeño corredor que abarcaba lo ancho del último piso, con la diferencia en que, en lugar de construcción, paredes de vidrio y metal blancos se levantaban bloqueando el paso, así como una fuerte restricción mágica que a cualquier otro le haría temblar.
Caminó seguro unos cuantos pasos hasta cruzar al inicio de la construcción de cristal colorido y hierro blanco, adentrándose en la espesura amenazante de esa magia peligrosa, tomó el pomo de la puerta de cristal y la abrió lentamente.
Dentro, el golpe de la magia le dejó unos segundos adormecido, flotando en sus pensamientos como si le hubieran dado la bienvenida a un lugar perfectamente seguro y destinado a proteger.
Y así era, pero no para él.
Gun Hee cerró la puerta, permitiendo el sonido de algunas aves dentro llenarle el corazón de calma, el dulce aroma de las flores le relajaba y se mezclaba con algo más allá que era lo que buscaba.
Se encaminó nuevamente, pasando un pequeño arco de flores blancas y rosadas luego de perderse entre algunos caminos rodeados de flores y hermosos árboles que ocultaban del centro de aquí, del mundo, siguió sin problemas, pasando las miradas de las dos sombras que custodiaban la pequeña entrada, saludó con calma, entregando a ambos las cosas que portaba.
Satisfechos, las sombras de soldados caballeros lo dejaron pasar, dentro, en el círculo que parecía ser un pequeño claro, una pequeña sala rodeada de aún más flores le esperaba, algo así como un lugar de picnic inspirado en Inglaterra, sacó sus zapatos pues el suelo estaba cubierto de tréboles y algunas flores, unos cuantos pasos y llegó a los muebles, un sofá cómodo de estilo antiguo y tallado en madera, como de la habitación de una princesa y enseguida una mesa similar con algunos postres y comida, otro par de pequeños sillones y el juego de picnic terminaba.
Ahí mismo, la figura de una mujer sentada y bebiendo té le dio la bienvenida, saludó cortésmente como cosa de casi todos los días y se sentó al frente.
-Buenos días señora Park-
La mujer, de cabellera suelta y semblante calmo, le responde de inmediato tras dejar la taza que sostenían sus manos temblorosas.
-Buenos días, Jin-Woo despertó-
La noticia llama la atención del hombre y sonríe de corazón, está contento y la mujer lo sabe, se siente igual y no puede evitar que sus propias feromonas dancen en el aire buscando mandar protección y felicidad.
El hombre adulto no la detiene, la entiende, pero es consiente que sus feromonas no serán bienvenidas de la misma manera, es Alfa y las sombras podían tomarlo como una amenaza.
Se quedan así unos minutos, disfrutando de la felicidad de saber que el más joven está de regreso, Gun-Hee se levanta entonces, se despide de la mujer y le sonríe tranquilo, todo estará bien, ambos lo saben, ella le deja ir porque confía en él.
Si miras un poco más al fondo, una "construcción" se cierne en el mero centro, unas cuerdas finas de hierro sostienen algo cubierto por finas pero oscuras telas.
Termina por llegar a los pocos minutos, tranquilo, aparta algunas telas, permitiendo la luz tenue por ser el atardecer, pasar por entre las aperturas, dentro, una cama esponjosa se oculta del mundo, resguardada de las miradas curiosas y mal intencionadas tras las puertas de aquella "jaula" de cristales en colores finos.
Algo dentro del nido se remueve, se estira y sale lentamente de debajo de las mantas, removiendo los cojines esponjados y apartando las telas frescas.
-Buenos días -
Suelta alegremente y casi en un susurro el mayor, topando con ojos violeta claros, una lavanda casi disuelta en la fogosidad de estar aún semi perdido en sí mismo, sin embargo, parece que le reconocen, le sonríen y le invitan.
Una mano ligeramente bronceada se acerca y le pide que entre, Gun-Hee así lo hace, con movimientos lentos, amaestrados para ser precisos, se adentra en el nido improvisado al ser aceptado, se acomoda en una esquina, no demasiado lejos, pero tampoco cerca del dueño del lugar, la mano toma la suya y un ronroneo suave se expande por el oculto lugar, Gun-Hee sonríe y acaricia aquella mano con calma, con amor y cuidado.
Es un momento íntimo entre un "padre" y su cachorro, así se siente, así se ve y es lo que es, nada más.
Algunas tiras de luz aún entran, parecen no molestar al más joven y permiten verle mejor, se ve tranquilo y aunque aún abrumado y perdido, parece que está regresando.
Jin-Woo o realmente, el Omega en su cuerpo, reacciona instintivamente aún, buscando la protección de esa mano cálida, la toma y la mueve a su cabeza, pidiendo silenciosamente caricias y mimos.
Obviamente las obtiene.
Y gorgotea como ronroneos felices de ser acariciado, de ser mimado y poder relajarse, lo necesitaba ¿Por qué... Lo necesitaba?
Prefiere no pensar en ello, no puede pensar en ello y no quiere pensar en ello.
Gun-Hee sonríe feliz de verse necesitado y apreciado, realmente adora ver cómo es una figura de seguridad para el chiquillo a quien tanto amor le ha tomado, se siente útil y desea poder mantenerlo oculto del mundo por mucho tiempo más, aunque sabe que no es posible.
Se remueve un poco y eso llama la atención del azabache en la cama, lo mira con ojos de cierva a la espera de cualquier movimiento, no está alerta, solo curioso y expectante, como queriendo algo o buscando algo.
Gun-Hee lo nota y abre sus brazos, en un instante el azabache ya está descansando sentado en su regazo, se remueve un poco buscando cubrirse en las feromonas del otro, queriendo ser marcado de forma paternal y poder sentirse seguro, las sombras se remueven en la oscuridad de la cama, un silencioso permiso que deja al hombre aturdido, escucha una profunda voz al oído.
-Hazlo, tienes permiso-
No necesita más palabras o algo que le dejé en claro que lo que hace no está mal, se deja ir, se deja hacer y suelta su propio aroma, madera pulida en cítrico de naranja y un toque de whiskey, perfecto, el aroma poderoso de un Alfa, seguridad, protección, hogar.
Jin-Woo inmediatamente se relaja, está bien, está en casa.
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La siguiente vez que Jin-Woo abre los ojos, está recostado cuál cachorro sobre alguien, está de regreso, aún en las nubes por el cuidado necesario tras haber sufrido una caída de tal grado, los labios le saben a medicina y agua, en su brazo los rastros de una intravenosa le respaldan.
Parpadea un par de veces, el aroma que lo rodea le es familiar, relajante y el calor del cuerpo a su lado le da la misma sensación, un hombre, un Alfa y no da miedo, no le asusta o le incómoda, más bien... Lo busca, le gusta y lo necesita.
Se toma su dulce tiempo para sacarse de encima las ganas de dormir un poco más y se levanta en la cama, se deja caer sentado entre las mantas, levantando la mitad superior de su cuerpo con la espalda a lo que imagina son los pies de la cama.
Nota sus ropas, un pijama que consiste en pantalones anchos y una camisa larga unas tres tallas grandes más suelta, las mangas le cubren casi por completo las manos y pese a que es demasiado grande, la tela cubre sus hombros y permite respirar su cuello.
El cuello...
Se paniquea, toca su cuello y aún lo mantiene, el collar precios regalo de su madre aún está intacto, siente un golpe de seguridad rodearlo y se relaja.
Una mano acaricia sus cabellos buscando llamar su atención y Jin-Woo complace.
Gira levemente la mirada y se topa con ojos oscuros y sabios, un tono plata oscurecido por las sombras de su cómodo nido.
Jin-Woo sonríe relajado, mostrando los labios resecos pero estables sin temblores o pequeños chillidos de miedo.
El mayor se acomoda mejor, permitiendo al otro ver qué no era una amenaza, que fue dejado dentro tras petición de su Omega y se relaja, sus feromonas son leves, pequeñas dosis que solo buscan mantenerlo seguro.
-Buenos días señor-
Gun-Hee procura no reír, aunque sus ojos demuestran que encuentra irónico el saludo formal luego de verse en aquella situación, evita la sonrisa que quiere plantarse en sus labios y simplemente responde con un asentamiento.
-¿Cómo te sientes? ¿Te duele algo?-
El azabache se lo piensa, más allá de una ligera jaqueca y el cansancio de su cuerpo normal luego de aquello, no hay nada más.
Niega y se acomoda mejor, tomando inconscientemente una de las manos del mayor mientras se pierde uno minutos en sus pensamientos, no recuerda mucho, solo, una batalla, dar órdenes y luego... Nada.
-¿Qué fue lo que pasó?-
Se siente avergonzado de preguntar de aquella forma, no ser consciente de las últimas quizás veinticuatro horas.
Espera una respuesta y la obtiene, de forma clara y directa, es lo mejor y lo sabe.
-Te desmayaste, te desmayaste y te perdiste en el instinto, llegaste aquí con ayuda de esos soldados tuyos, no eras más que un Omega en ese momento, tuviste una caída-
El aire se atora en sus pulmones, le duele y es calmado por la mano que recorre desde su espalda a su pecho seguida de otra, Igris aparece desde la sombra, cuidando su persona como un precioso muñeco de cristal y lo agradece porque no tiene cabeza para asegurarse que no le dará algo si es dejado solo.
Igris lo toma en brazos y lo acomoda más cerca, lo sienta viéndose pequeño en el regazo del caballero y se relaja, siente ambas presencias y ambo aromas, el amaderado de quién ve como un padre y el misterioso aroma a batalla y uvas de su sombra.
Respira profundo un par de veces y cierra los ojos para calmarse, siente libres sus feromonas y se asusta.
Gun-Hee lo nota y enseguida le asegura.
-Tuvimos que quitar los supresores e inhibidores de emergencia, necesitabas dejarlo salir, es lindo, te queda perfecto, no te asustes-
Lindo, no sabía si realmente era lindo, era un aroma a su parecer amargo, una mezcla de aroma Alfa y Omega extraño, siempre fue así.
Uvas casi a punto de vino dulce, enmielado con un toque de limón y menta, era extraño, le hacía sentir extraño.
No era un aroma dulce y empalagoso de buena manera como el de cualquier otro Omega y menos era uno imponente y fuerte como el de un Alfa.
Simplemente era una mezcla extraña.
Temblorosamente dejó salir aire, sintiendo el remover de sus pulmones luchando por dejarlo respirar lento.
Asintió a las palabras de su mayor, decidiendo tomarlo como que era bueno y no extraño, si él lo decía, debería creerlo, él no le mentiría.
Tardó unos minutos más en relajarse, soltando su cuerpo del estrés causado minutos antes y todo lo demás, notó que estaba limpio pese a todo y miró a su sombra inquieto.
Igris negó buscando calmarle, no era lo que pensaba, llamó la atención del hombre y este notó la inquietud.
-Tu madre estaba aquí, te ha estado cuidado todo este tiempo, si no la has notado debe ser por mí, recientemente te he marcado como mi cachorro, lo siento-
El azabache se sintió sorprendido, pero negó, estaba feliz y el calor en su pecho le delataba.
-Gracias, yo realmente lo necesitaba-
La forma en la que Gun-Hee le sonreía, demostraba que estaba bien, que todo estaría bien y finalmente se sintió bien.
En medio de todo, el gruñido de su estómago le delató que realmente ya se encontraba bien, suponía que, pese a su estado, no habían podido realmente obligarle a comer nada y por la forma en la que su brazo se encontraba, imaginaba que varias veces habían tenido que cambiar los sueros que el administraban.
Una pequeña risa profunda escapó desde el ronco pecho del mayor y le sonrió.
-Vamos a comer algo, todo está listo-
Jin-Woo fue tomado en brazos por Igris mientras Gun-Hee separaba las sábanas que les ocultaban, la luz fuera era brillante, lastimaba un poco los ojos pero no era demasiada, Jin-Woo admiró todo cuanto pudo y no evitó atragantarse ¿Qué era todo aquello?
Para describir mejor el lugar, podríamos llamarlo un palacio de cristal, algo similar a un invernadero, excepto que era más como una jaula de metal.
Podrías fácilmente notar que utilizaba todo el espacio del último piso del edificio, las paredes eran de cristal colorido, como mosaicos sin sentido alguno que reflejaban arcoíris ahí donde tocaba el sol, el techo era un par de cúpulas conectadas de por medio a una más pequeña, que era exactamente dónde ellos estaban parados, si seguía mirando, notaba que la cama estaba "suspendida" en el aire, que era el efecto que daba al estar tan alta del suelo con el dosel que portaba las mantas oscuras alrededor de la cama.
Alrededor, algo similar a lo que la gente llamaría un laberintow se formaba, que realmente solo eran las paredes de rosas y plantas que se acomodaban perfectamente ocultando la barda de piedras, dando un efecto de privacidad natural rodeando el claro, bajo sus pies, notaba el suelo mullido por los miles de cientos de tréboles y flores en el suelo, todo se veía maravilloso.
En el transcurso a lo que parecía una mesa de picnic, notó por fuera del resguardo algunos árboles y otras plantas altas, el sonido de algunos pájaros y el distante sonido de un riachuelo correr, se preguntó si podría salir a explorar.
Y como si supiera sus pensamientos, en cuanto llegaron a la mesa con aperitivos, el mayor contestó sus dudas.
-Después de que comas algo -
La efusiva forma en la que Jin-Woo asintió no se comparaba a nada mientras Igris le dejaba acomodado en uno de los sofás, la textura esponjosa del respaldo y el asiento le relajaron inmediatamente y la sensación de los tréboles bajos sus pies le liberaron de una manera extraña, se sentía... Wow.
Gun-Hee tomó asiento frente a él, señalando los pequeños sándwiches y otras cosas como fruta y panqueques, tomó una taza y se sirvió café a la espera que el más chico siguiera su ejemplo.
Así lo hizo, Jin-Woo tomó un plato y se sirvió algunos panqueques, mordiendo mientras tanto un trozo de sándwich de queso y casi babeando al sentir la cremosidad del queso derretido en su labios y paladar.
Casi queriendo gemir gustoso de lo bien que se sentía comer después de tanto tiempo.
Terminó de servir su plato y buscó algo de beber, una jarra de jugo de naranja le esperaba y tomó un vaso largo para servirla, observó su obra maestra satisfecho.
Un plato ligeramente hondo en blanco con los bordes baby blue, preparado con tres panqueques, una parte de fruta picada, fresas, plátano y frambuesa, un poco de miel esparcida por todos lados y unas tiras finas de lechera, acompañado por los restos de su sándwich y un jugo de naranja dulzón.
Divertido, se sintió orgulloso de su desayuno y comenzó.
El silencio era agradable entre ambos, algo necesario, se sentía correcto.
Sin embargo, a mitad de desayuno, no le quedó de otra más que interrumpirlo.
-Jin-Woo, hijo, necesito decirte algo-
La forma en la que las palabras sonaban duras mandó un escalofrío por toda su espalda, los ojos grises eran oro fundido, brillantes, la cosa era enserio.
Dejó su plato de lado y bebió la mitad del jugo, se limpió los labios y esperó.
-El mundo ahora sabe lo que eres, tu segundo género y aun cuando no es algo malo, me preocupa, este mundo es cruel, lo sabes, por eso nos esforzamos tanto para ocultar algo que traería problemas, sin embargo, él gato se salió de la bolsa-
Jin-Woo asintió, recordaba bien ahora por qué había entrado en pánico, por qué había terminado en una caída de esa forma, en silencio le pidió que continuara.
-Lo que sigue, no es de mi agrado, el gobierno exige respuestas y no puedo negarlas, por más que quisiera que aquí te quedaras sabes que hay cosas que no están en mis manos-
-Si, lo entiendo ¿Qué necesita que haga? -
La forma en la que respondió fue calma, ocultando sus nervios y la necesidad de salir corriendo, gritar, llorar y rogar al mundo que lo dejarán en paz.
Gun-Hee se sintió harto, molesto y enfadado ¿Por qué obligar a su pequeño a pasar por todo esto?
Lo odiaba y odiaba más al mundo por tener que dejarlo ir.
-Preparé una entrevista, tres días, daremos una conferencia al mundo explicando algunas cosas, puedes negarte, pero será difícil entonces seguir adelante-
Tres días, Jin-Woo tenía tres días para calmarse y lograr demostrar al mundo quien era, tres días y sería libre de ser él mismo sin tener miedo de nuevo.
-Lo haré, daré la conferencia, mi única condición es que usted esté ahí-
La sonrisa reafirmante que le regaló el hombre fue todo lo que necesito para saber que así sería, le acompañaría y estaría a su lado, no tenía ya nada que temer.
El resto del día pasó con un pequeño chequeo físico y mental dentro del lugar seguro.
Ahora solo quedaba esperar.
Chapter 5: .·'¯'·.·★ 3 ★·.·'¯'·.
Chapter Text
Lo último que Jin-Woo había esperado durante ese descanso de tres días, era haber estado rodeado de gente tan maravillosa, su madre aparecía todas las tardes para ver cómo se encontraba, llevaba consigo a su hermana y está le sonreía feliz y emocionada mientras le permitía bañarse en las hormonas reconfortantes qué desprendía.
Adoraba ver cómo ambas le trataban con tanto amor y cariño, sabía que estaban preocupadas y se arrepentía por tener que verlas así, pero pronto todo terminaría y podrían relajarse, pronto dejaría atrás aquello que prefirió llamar un pequeño desliz antes que una depresión omega, antes muerto que dejar en claro que aquello necesitaba atención.
La compañía del señor Go Gun-Hee, qué ahora casi abiertamente llamaba un padre, también se había vuelto una necesidad y algo de todos los días , algo que esperaba ansioso y feliz todos los días a la hora del almuerzo y la cena, siempre portando trajes a medida que dejaban ver qué era un hombre poderoso a cargo de básicamente todo un imperio de personas en el mundo de las puertas y los cazadores, siempre pidiendo permiso antes de bañar un poco la enorme "habitación" con sus feromonas, cosa que siempre aceptaba porque las necesita, las quería y las necesitaba para sentirse seguro y no metido en sí mismo.
Sorpresiva mente y para disgusto de sus sombras siendo posesivas, la compañía que más agradeció fue la de Woo Jin-Chul, el hombre que parecía más un secretario o niñero cuidado de los desastres y problemas de todos los cazadores de rangos altos y sin embargo, cuando trataba con su persona, parecía que lo hacía de tal forma que siquiera mirándole mal podría romper algo dentro de su persona.
Esto ocasionaba dos cosas, la primera, un sentimiento de pertenencia por verse tan delicado a ojos curiosos de alguien más y la segunda, una inquietud extraña, no porque le tratara cual cristal, si no porque pese a todo, no había segundas intenciones, solo procuraba su estabilidad.
Todo había comenzado el primer día de espera, aquél día siguiente después de que el jefe Go le hubiera avisado de la "junta" en tres días, Woo Jin-Chul había llegado por la mañana cargando un conjunto de ropas limpias, portaba restricciones en las zonas donde se propagan las feromonas y se comportaba como siempre, servicial y atento, procurando no mostrar ningún atisbo de hormona para no incomodarle, evitando invadir de más su lugar seguro.
Al principio las cosas fueron así, casi diplomáticas entre ambos, la forma en la que Jin-Chul le trataba era con una línea marcada clara, qué si bien no tenía estampado encima "NEGOCIOS" se sentía casi similar a que le hubieran gritado en la cara que era solo aquello.
Bueno, no es que pudiera culparlo, era de alguna extraña forma su trabajo, más que seguramente un pedido del señor Gun-Hee.
Sin embargo, gracias a todos los dioses buenos, solo bastaron unas horas de convivencia para que ambos se fueran relajando entre ellos, orientó con unas cuantas charlas más amenas, de un lado preguntando como iban las cosas fuera y por el otro preguntando si el morocho se encontraba cómodo.
Lentamente ambos fueron amoldando sus sensaciones al otro, para el segundo día, cuando Go Gun-Hee se dio a la tarea de ver a su recientemente adoptado "cachorro", los encontró a ambos muy juntos y sentados en la pequeña colina para llegar al nido del más joven y si bien, no están dentro de aquella maraña de almohadas y cojines, el simple hecho de ver que Jin-Woo le había permitido acercarse tanto, denotaba lo cómodos qué estaba el uno con el otro, quizás fue una... No tan desagradable sorpresa.
De ahí en adelante para el tercer día parecían inseparables.
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La noche había llegado, Gun-Hee acababa de dejar a ambos después de cenar, las luces qué quedaban eran unas pocas de jardín, pequemos champiñones brillantes qué daban un aspecto fantasioso al lugar, más allá de las luces coloridas qué se reflejaban en el techo de cristal con la luz de la luna y algunas luces moradas florecientes de las sombras qué se encargaban de patrullar.
Jin-Woo miraban atentamente las manos de Jin-Chul, un traje elegante descansaba delicadamente doblado, un diseño moderno pero elegante, perfecto para moldearse a su cuerpo, tristemente, tenía que presentarse y por lo tanto debía portar un traje qué le diera la imagen de un Omega casi perfecto.
Tomó la ropa con cuidado y la dejó con cuidado dentro del nido oculto, en una esquina donde Igris pudiera tomarlo para mañana por la mañana.
El silencio era algo cómodo ahora entre ambos y luego de minutos, el dulce aroma de Jin-Woo se elevó como un destello de perfume dulzón en el aire.
Si bien la acción había sido espontánea, sin intención alguna, Jin-Woo no pudo evitar disculparse, avergonzado por no poder controlar sus propias feromonas de forma correcta.
Sin embargo, increíblemente, Jin-Chul no se quejó, una risa abandonó sus labios demostrando que estaba bien y Jin-Woo no pudo evitar pensar que era la risa más bonita que había escuchado en mucho tiempo.
Volvieron a un silencio cómodo, de nuevo en esa posición cerca de la cama, recostados en el suelo de tréboles verdes y refrescantes, de vez en vez el aroma de Jin-Woo flotaba entre ambos relajando el ambiente y una idea pasó por su mente.
-Hyung, ¿Me... Permitirías olerte?-
Honestamente, Jin-Chul no sabía qué le había sorprendido más, la pregunta o el apodo cariñoso y cercano, saboreó las palabras en sus labios, casi masticando la forma en la que fueron dichas y sintió el pecho cálido y avergonzado, como algo íntimo por una simple pregunta.
Miró sus muñecas, repasando con las puntas de sus dedos las restricciones en cuero ocultas por la camisa de manga larga, sopesó las opciones.
Mientras tanto, Jin-Woo delineaba con la mirada las acciones, la forma en la que se tocaba las muñecas por encima de las mangas, curioso por descubrir el aroma de aquél Alfa, porque sabía meramente qué era uno por la obviedad de la casta, los rasgos difíciles de pasar por encima y el aura dominante y sorpresiva.
Ahora si lo pensaba, está sería la primera vez en la que sería capas de olerle, saborear con su olfato las hormonas y feromonas de aquél Alfa.
Pasando una eternidad, qué mas bien fueron unos minutos, ambos chocaron miradas, ojos azules tirando a lavanda y caramelo casi amarillos, se mezclaron en uno solo por un segundo.
Ambos sintieron un pequeño toque en sus pechos y la calidez de un algo más.
Atónitos, el primero en recuperarse fue Jin-Chul, con mejillas espolvoreadas de rojo como azúcar en galletas, desvío su mirada nuevamente a las muñecas, tomó una de las correas y luego de colocar su pulgar en la pequeña marca más oscura de la "tela", fue que lentamente el brazalete cedió al tacto y un aroma cítrico se permitió salir.
Olía similar a toronjas en vino, no, espera, era más una mezcla extraña, como manzanilla, manzanilla con un toque picante de un cítrico qué no lograba describir, ocultando un atisbo de madera y cuero... Ah, finalmente lo tenía, olía masculino, a ese producto especial con cítricos qué se utiliza para limpiar el cuero y dejarlo brillante, el toque de madera seguramente era por pasar tanto tiempo con Go Gub-Hee y la manzanilla suponía era especialmente ese toque qué le hacía especial, ese algo que lo distinguía de los demás.
Inmediatamente un solo pensamiento lleno la mente de Jin-Woo.
"-Ah, no quiero oler a nadie mas-"
La forma tan natural con que llego, fue la misma con la que se perdió, porque sintió su pecho extraño y tuvo miedo.
Miedo de converse a enamorar, de volverse a dejar.
El romance y pánico creciente en el más joven se cortó de tajo cuando el sonido de una alarma llamo la atención de ambos, ahí en la pantalla del celular, las doce con cuarenta minutos reflejaban lo tarde que era.
Ni siquiera habían sentido el tiempo pasar.
Jin-Chul nuevamente se colocó las restricciones en las muñecas y se despidió con cuidado del contrario, deseando una buena noche de descanso y se perdió en la oscuridad de las luces qué poco a poco dejaban de alumbrar más allá del centro de aquél lugar.
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La mañana había llegado en un abrir y cerrar de ojos, las diez cuarenta y luego de un baño dentro de un pequeño cuarto de baño oculto en el lugar, Jin-Woo se preparaba con aquel traje qué realmente no le estaba gustando usar.
Primero que nada, la camisa negra parecía hecha a medida, los hombros ligeramente sueltos en completa comodidad, el cuello corto pero bien distribuido, permitiendo lucir el collar como si fuera una joya preciosa y cara, seguimos con el pecho, la forma es tan perfecta que asusta, marca delicadamente sus pectorales sin apretarlos de más, dejado en claro que tiene una figura semi triangular, porque los hombros son anchos pese a ser delgados al igual que el pecho es ancho y moderado en cuanto a densidad, objetivamente, si tuviera que hacerlo, podría sujetar en una mano un pecho y estrujar, perfectamente cabía y salía sobrando en una mano promedio, siguiendo hacia abajo, cintura definida pese a mi tener curvas, demostrando que era pequeña, buen cabría en un brazo de Thomas André y sobraría arte de la mano al darle la vuelta, después de la camisa que si bien no estaba pegada, parecía completamente bien diseñada, unos pantalones en gris claro con un diseño discreto en la tela, cuadros largos y pequeños en hilo negro, dando un patrón escocés, el estilo del pantalón era recto, ligeramente ajustado en los tobillos, marcando sin necesidad de apretar las piernas y resaltando el trasero de burbuja, este estaba amarrado con un cinturón negro con detalles en plata y sostenido con un sujetador en cuero azul a juego con el chocker en su cuello, sujetador qué pasaba alrededor de su cintura, marcando aún más lo pequeña que era está y a juego descansaba directamente por donde los pequeños botones de sus pechos tocaban la tela, terminando todo aquello con, terminando en botines de poco tacón con detalles en plata que resaltaban sus piernas y por encima una gabardina del mismo tono y tela de los pantalones.
Se miró en el espejo improvisado qué había logrado conseguir gracias a sus sombras y creó una mueca en su rostro, realmente parecía omega, uno muy rico y sensual a todo esto. No podría decir si lo odiaba.
Para el toque final, su hermana llegó unos veinte minutos más tarde, un par de pendientes en plata, un díselo sencillo, un círculo sencillo con cadenas a los que colgaban simulando un poco más de detalle y finalmente un par de anillos somos también en plata.
Se miró una vez más al espejo improvisado, dejó si cabello ligeramente despeinado, un poco de maquillaje coloreaba sus mejillas y polvo traslúcido ayudaba con el brillo en cámara.
Estaba listo.
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El camino al estudio había sido completamente un calvario, ciertamente la fuerza con la que fue recibido fuera del edificio principal no la había anticipado, inmediatamente bombardeado con preguntas, fotografías y gritos de acusaciones a favor y en contra de su persona.
Agradecía eternamente qué Go Gun-Hee le hubiera acompañado.
Él recorrido no fue exactamente lento o estresante, fue más bien... Diferente, si bien, sabía que debería estar nervioso, quizás hasta asustado, esto era algo que no podía evitar para siempre, no podía huir de lo que realmente era y jamás podría, ya era momento de dar la cara, así fuera por si yo del pasado qué tanto miedo le tenía a su propia casta.
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Las luces de los reflectores en el estudio eran a menos decir... Molestas.
La intensidad con la que parecían iluminar hasta los pecados, le dejaba en claro que querían realmente esa tarde hacerlo brillar, solo que aún no sabía si literal o metafóricamente hablando.
Algunas personas pasaban por su lado cargando papeles y otras cosas, no les prestaba mucha atención a favor de acariciar minuciosamente la pequeña figura de Tank.
Había tomado la traviesa sombra luego de ser discretamente tranquilizado por Igris, de un momento a otro, parecía que Tank había cambiado más a un animal de compañía qué a una sombra lista para la guerra.
Perdido en si mismo, no se percató de la forma en la que todos le veían, como absorbiendo si imagen y buscando un defecto en la flema etérea qué poseía.
Porque aun perdido en quien sabe donde, tenso pero relajado en el pequeño sofá cómodo blanco, se veía como el muñeco de porcelana mejor cuidado de la tienda, ni una sola arruga en el traje, ni un cabello fuera de lugar y mucho menos una mala postura.
Finamente, para sorpresa de todos, la hora llegó sin hacerse esperar, la conductora quien era una Beta imparcial, se acercó prudente y refinada, son tocarlo, le dio la bienvenida y se dispusieron a empezar.
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Lo primero que se observó en cámara fue la entrevistadora, morochas de piel ligeramente son rosada, traje casual y cabello suelto, ojos verdosos y sonrisa singular.
-¡Buenas tardes y bienvenidos sean todos a la primera entrevista oficial con el maravilloso Cazador Rango S, Sung Jin-Woo! Soy su carismática anfitriona de noticias Bárbara Beck ¡Comenzamos!-
Unos cuantos aplausos se escucharon de fondo y finalmente las cámaras enfocaron a ambos.
-Es un gusto finalmente tenerlo aquí con nosotros Cazador Sung ¿Tiene algo que decir a su público? -
Las cámaras enfocaron el sereno rostro del chico, una ligera sonrisa plasmada en los labios mientras aún pausadamente palmeaba a Tank.
-Es un gusto para mi poder estar aquí y agradezco a todos por recibirme de esta manera-
Uno cuantos silbidos y chillidos fueron la respuesta y aun con una sonrisa enorme en labios la presentadora volvió a hablar.
-Para nada Cazador Sung, es un honor tenerlo aquí y apreciamos se tome el tiempo para responder unas preguntas, ¿Le parece si comenzamos?-
Con la pregunta, la sonrisa de la mujer se tornó cálida, realmente dejando saber que estaba de acuerdo en charlar un poco más si Jin-Woo no se sentía cómodo aún para empezar con todo aquello, en respuesta, el morocho asintió relajado y dejando en claro que podían empezar.
Las preguntas principales fueron lo esperado, cómo se sentía con respecto a ser un cazador de clase S, si era verdad que solía ser un clase F y cómo había logrado despertar una segunda vez, por obviedad, algunas repuestas fueron censuradas por el azabache, dejando solamente lo necesario en las respuestas, si fueron así unos cuantos minutos más, con tontas bromas qué buscaban relajarme aun más.
Con el ambiente perfecto y ya entrados en la dinámica, con una mirada seria, la presentadora le hizo saber que venía la cosa fea.
Terminando las últimas risas, Bárbara acomodó si cabello para que esté quedase fuera de la toma de la cámara, tomo una postura más firme sin dejar de estar del todo relajada y aclaró su garganta.
-Ahora que estamos en confianza me gustaría pasar al tema que se que casi todos nuestros observadores tiene nen mente, querido cazador Sung ¿Usted realmente es un Omega? -
La pregunta fue soltada, el aire cayó drásticamente a algo más frío y mundano, la burbuja alegre había tronado y los ojos hambrientos por respuestas se clavaron directamente en al figura pequeña.
Por su lado Jin-Woo no tardó demasiado, la respuesta salió fluida y casual, real y pesada.
-Así es, desde mucho antes de mi primer despertar, toda mi vida he sido un Omega-
Los gritos y exclamaciones incrédulas no se hicieron esperar, en Internet, el mundo se volvía loco una vez más ante tal declaración.
Las páginas web de petaban a nada de explotar por los comentarios de la gente, reclamos, felicitaciones, más dudas y otros tantos comentarios subían furiosamente por la pantalla qué hacía de fondo a ambos.
Finalmente el mundo lo sabía y ahora todo ya estaría bien.
Pero nuevamente sabemos que no fue así, porque solamente bastó esa afirmación para que se desatará el revuelto una ves más por todos lados.
Chapter 6: .·'¯'·.·★ 4 ★·.·'¯'·.
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Quejas, drama, drama y simplemente dramas por todos lados.
A veces me pregunto si realmente la sociedad esta tan podrida como parece ser simplemente porque las cosas no salen como ciertas facciones lo esperan.
La simple y segura afirmación del afamado Jin-Woo había rotó nuevamente el Internet, al mundo entero y a los mismos participantes en la entrevista a nivel mundial, bueno, no realmente a todos.
En el set, algunos murmullos parecían querer romper el silencio qué se había formado, algunos otros parecían conformes con la respuesta y los restantes estaban furiosos, enfadados de tal aberración existente en el mundo.
Esto era una completa desgracia.
En el centro, la presentadora amable, Barbara, daba por finalizada la entrevista al notar la inconformidad del chico con toda la atención, los murmullos que seguramente escuchaba como si fueran dichos cerca de sus oídos y el estrés de tener que salir públicamente del closet en el que se resguardaba con justas y obvias razones.
Con unas cuantas palabras de agradecimiento, la mujer dio por cerrada la entrevista, despidiéndose junto con el pelinegro ante la cámara para enseguida pedirle disculpas por incomodarle y el estúpido comportamiento de sus compañeros de trabajo.
-Joven Sung, lamento tanto esto, se que no merece este trato y me disculpo de ante mano si mis colegas están siendo pesados al respecto, me alegra que haya aceptado esta charla conmigo y espero podamos volver a trabajar en un futuro más calmo-
Pesé a todo, el morocho estaba calmado, inmutable pues sabía lo que le esperaba tan solo de existir abiertamente en este mundo cruel, a lo lejos observaba a Gun-Hee esperarlo y eso le daba un poco más de energía para seguir adelante, sentía esa preocupación de su parte y la agradecía infinitamente.
Evitando verse tembloroso, estiró la mano derecha para darle un apretón a la presentadora y siguió con una reverencia agradecida.
-No, al contrario, usted hizo qué la entrevista fuera amena y de lo mejor para mi, gracias a usted por todo-
La sonrisa sincera de la mujer, la forma en la que tomaba su mano con ambas propias y la sensación de compañerismo le dejaba en claro que ambos se habían ayudado en esa situación y le estaba deseando fuerzas para lo que se venía pronto.
Sin embargo, lejos de la burbuja de amistad y calma de ambos, los escasos alfas de la producción murmuraban cruelmente entre ellos sobre cómo es que un OMEGA de su clase podía andarse con tanta familiaridad y de aquella forma elegante frente a ellos, con qué derecho venía a darles la cara si no era nada más que basura qué debería ser débil y sumisa.
Un murmullo en particular rompió el silencio, una palabra corta pero hiriente.
-Fenómeno-
Ah...
La habitación cayó en un silencio extraño, todos mirando al chico de cabellos negros con ojos penetrantes y profundos, asqueados en su mayoría de presenciar una aberración de la naturaleza, un omega fuerte, un fenómeno.
La incomodidad era palpable, los ojos lavanda brillaban teniente te glaseados con una fina capa de lágrimas qué no se permitiría soltar y antes de que alguien más dijera algo, un gruñido gutural y profundo detuvo al mundo.
De entre las personas, Go Gun-Hee salió triunfante, fuerte y con porte elegante completamente, su mirada era seria y sus feromonas delataban "PELIGRO" pues era un Alfa molesto.
Lentamente se abrió paso hasta su cachorro, tomando su mano con cariño y dándole un abrazo paternal, rodeando sus hombros con ambos brazos para protegerlo del mundo.
En respuesta, con una mano suelta de Tank, se aferró a él como si la vida se le fuera en ello, queriendo llorar por el estrés, pero siendo fuerte porque se lo había prometido a su madre y a sí mismo.
Gun-Hee ya más tranquilo, toma una pose más ruda, amenazante y sin señalar a nadie comienza a hablar.
-Ustedes han sido quienes han obligado a este niño a dar la cara ¿y ahora se ocultan para soltar palabras hirientes? Ustedes querían la verdad, no me vengan con tonterías de hablar a espaldas de la gente, sean "Alfas" si tanto se jactan de serlo y se hieren por una pequeña criatura qué no ha hecho mal alguno-
El silencio regresó y solo algunos tuvieron la decencia de apartar las miradas y dejar al par en paz, mientras el resto, enfadados por verse regalados, prefirieron retar al más alto con las miradas.
La furia hervía internamente en Gun-Hee ¿Cómo se atrevían a querer ir en contra de él y su cachorro? Les haría pagar, les arrancaría los brazos y luego se los lanzaría a algún orco para que los coma frente a sus ojos.
Mientras les mantenía la mirada fría y fuerte en ese tono amarillo sol que tanto orgullo le daba, Jin-Woo observaba, en silencio disfrutaba tener a alguien que viera por su persona, qué le diera ese cariño que tantos años atrás buscaba en su madre.
Adoraba esto, sentirse protegido.
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Después de aquel increíble arrebato de muestra paternal, Jin-Woo fue escoltado fuera de la instalación con ayuda de algunas de sus sombras para ocultarse de los que afuera esperaban para entrevistas y fotografías furtiva.
Subieron a una camioneta blindada y de vidrios polarizados y se encaminaron de regreso al lugar que Jin-Woo había tomado como su hogar permanente mientras todo el asunto lograba arreglarse.
Gun-Hee suspiró frustrado y tomó con calma la pequeña a comparación de su propia, mano de Jin-Woo, acarició la palma como un padre que contempla sus decisiones en la vida y terminó por apretarla de manera sutil.
-Hijo... Las cosas se van a poner feas a partir de ahora, me disculpo por no poder hacer protegido tu identidad como debería ser-
Las palabras sinceras, y honestas, el tenue agarre en la mano que calentaba su corazón y las sutiles feromonas paternales qué buscaban demostrar todo el arrepentimiento contenido de aquel hombre eran más que suficientes para tenerle a punta de lágrimas mientras negaba fuertemente y repetía una y otra ves que no era su culpa.
Jin-Woo sabía que las cosas terminarían así en cualquier momento, sabía que las cosas no siempre serían flor de rosas, sabía que tendría que dar la cara y mínimo... Al menos hasta ahora, estaba agradecido de la ayuda que había recibido, de tener ahora un padre o una figura paterna en la que pudiera apoyarse y sentirse pequeño y que ni podía con el mundo en sus manos.
Nuevamente negó y rompiendo sus mimes de reglas sobre contacto físico, se aferró al cuello de ese hombre que olía a hogar y protección, refregando su mejilla en el cuello del hombre, se dejó hacer como chiquillo perdido qué recién encuentra su camino a sus padres en un centro comercial.
El resto transcurso en el auto fue igual, ambos aferrados el uno al otro en busca de reconfortarse y quererse de forma dulce y amorosa.
Llegando al lugar de destino, los fotógrafos qué esperaban fueron despachados por las sombras y con ayuda del sistema, una gruesa capa oscura como la misma noche, cubría el cuerpo del ahora afamado omega.
Finalmente la noche acabaría, una cena tranquila, un poco de entretenimiento jugando con sus sombras y a dormir sin preocupaciones, solo una noche, solo un poco más de paz.
¡Finalmente!
Pero no fue así.
En la la entrada al ascensor, bajando en el piso correspondiente a la oficina de Gun-Hee, Woo Jin-Chul esperaba con un sobre rojo con el nombre completo de SUNG JIN-WOO marcado en letras doradas.
Un sobre marcado con la dirección de presidente de Corea y la junta directiva del país.
Un sobre que traía consigo lo peor de las noticias de la noche.
Chapter 7: .·'¯'·.·★ 5 ★·.·'¯'·.
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Una carta...
Una tonta carta era lo que había llegado hasta las manos del pequeño omega.
Pero esperen, vamos a recapitular un poco.
La noche anterior, un sobre había llegado destinado a Gun-He de parte del gobierno, era una simple y sencilla nota que decía lo siguiente.
"Lo has hecho bien, nos toca"
Nadie entendía nada, ni siquiera el mismo Gun-He que leía y leía aquella frase de forma constante y exasperado.
Frustrado, la noche prosiguió normalmente, Jin-Woo regresó a su "jaula" de diamantes, como gustaba llamarla al sentirse una de esas princesas de cuentos de hadas qué solía leer a su hermana cuando eran más chicos.
Tuvieron entonces una cena agradable, el peso de encima de todos se esfumó poco a poco y el pecho del morocho dejó de sentirse oprimido, tenía personas qué lo aceptaban sin lugar a dudas, el resto del mundo solo era eso, el resto del mundo.
Más tarde, se despidieron, dejando al omega en cama, bien tapado y con un poco de feromonas de su ahora padre, quedó vencido por el cansancio hasta el nuevo día.
Al día siguiente, las cosas pasaron de manera extraña y molesta.
Un ruido extraño había despertado al pelinegro.
Se había levantado con pereza de la cama, despreocupado de la vida al no sentir nada extraño y mucho menos alguien dentro de su nuevo territorio.
Salió descalzo, con el pijama qué le gustaba, playera gris oscuro de mangas largas cálidas, cuello circular y unas dos tallas más grandes, pantalón de cuadros en rojo que le arrastraba poco, un pijama muy estadounidense, pero cómoda.
Movió su rostro para todos lados, escaneando la enorme habitación para saber qué causaba el enorme ruido que había escuchado, terminando por caminar hasta encontrarse nada más que una simple nota en el suelo frente a la puerta de la jaula, una carta, mejor dicho y entonces pensó que claramente alguien había intentado entrar en su pequeño palacio y había sido rechazado de inmediato. Eso lo alarmó demasiado.
Sin abrir la puerta, prefirió marcar el número de su padre, esperando que pudiera ayudar pues de alguna forma, sentía que, si abría esa puerta por sí mismo, jamás lo volvería a ver en la vida.
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Ahora sí, en la actualidad.
Jin-Woo sostenía la carta dirigida a su persona, mirando el papel como si este fuera a sacar un monstruo y comerlo en menos de dos segundos.
Suspiró lento y tendido, buscando calmarse de la inquietud en su estómago qué le amenazaba con hacerlo sacar la cena de la noche anterior por los nervios.
Se preparó mentalmente y ahí la abrió.
Era una carta con escritura bellísima y sin olor alguno.
Empezó a leer.
"Buen día, esta carta va formal y oficialmente dirigida al omega y cazador de clase S, Sung Jin-Woo.
Mediante la presente, solicitamos su asistencia al congreso qué se dará el día de hoy por la tarde, en donde decidiremos su futuro por la falta grabe qué ha cometido al engañar a sus superiores ocultando algo tan importante como lo es su segundo género, pedimos amablemente qué no intente huir o será tratado de forma criminal, su familia será colocada bajo vigilancia y si usted atenta contra una orden directa del gobernador, su superior, la afiliación de cazadores tiene permitido ir en contra de Go Gun-He por la forma en la que manejó el asunto y las negativas qué daba ante soluciones dadas por los superiores.
Así mismo, pedimos una presentación adecuada de un omega, hemos mandado un paquete a la oficina, por favor haga uso del atuendo qué le proporcionamos y no llegué tarde.
Atentamente: La oficina de gobierno de Corea"
Detrás de aquello, dos pequeñas invitaciones venían en el paquete, contenían la hora y el lugar, era más que obvio que esperaban qué Jin-Woo y Gun-Hee fueran obligados a asistir.
Y mientras ambos estaban molestos por aquello, Jin-Chul llegó cargando un paquete algo extraño, era como un regalo, una caja suficientemente grande como para contener la vida misma, forrada en papel brillante de un tono morado cambiante de intensidad y un moño negro satinado.
El paquete fue depositado en la mesa ante los ojos de los tres hombres y Jin-Chul se dirigió a su superior.
-Señor, he recibido una carta con una invitación para una junta esta tarde, al igual que el paquete, ambos son de parte del gobierno-
Ahora la cosa estaba estresante realmente.
De forma unánime, decidieron dejar la caja para después, primero necesitaban un buen desayuno para recuperar azúcar, eran cerca de las diez de la mañana y ellos aun no habían comido nada.
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Después del desayuno, con la mente más clara y sin tanto estrés de por medio, decidieron qué era hora de abrir aquel paquete.
Lentamente Jin-Woo fue desatando el listón, sacando de por medio otra pequeña nota con un corazón y sin letra alguna.
Dentro, había un precioso vestido ligeramente escotado, al sacarlo de la caja, se dejaba ver que la tela era gamuza negra perfectamente esponjosa al tacto, Jin-Woo se sorprendió ante esto y pidiendo a Gun-He qué lo estire en el aire, perfectamente se veía como se acomodaba a la figura de Jin-Woo, no un completo reloj de arena pero casi, parecía ser un vestido completo, seguro, pero si mirabas bien, una abertura permitía ver el muslo del lado izquierdo, siguiendo con la caja, un guante de seda en encaje acompañaba el diseño y enseguida un conjunto de aretes y collar con temática de mariposas.
Los aretes eran simples, unas mariposas pequeñas en plata con pequeñas tiritas de piedras colgando y el collar, era... Wow, cumplía la función de collar proyector y además era hermoso, era argolla sobre argolla hasta llegar al centro del cuello, donde una mariposa descansaba preciosa y brillante, todo forrado en pequeñas piedras y diseño en plata.
Por último, al fondo, unas sandalias blancas con tacón ligeramente alto esperaban para unirse al conjunto final.
Decir qué todos tenían la boca abierta era poco, Gun-He estaba fúrico, molesto y harto, casi listo para hacer rodar cabezas de cualquier idiota que se atreviera a ver a su cachorro de aquella manera, Jin-Woo estaba avergonzado, nervioso y confundido ¿Por qué debía llevar un vestido? Si, sabía que era normal para omegas verse lindos y coquetos, pero... No quería ser uno de esos y finalmente Jin-Chul estaba... Maravillado, enamorado y feliz, aunque en el fondo estaba molesto por no haber sido él quien hubiera regalado tal prenda al morocho.
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La cosa ya se encontraba más calmada, el día había pasado tranquilamente realizando alguna qué otra cosa necesaria para asistir a la conferencia extraña, como buscar un traje a juego para Gun-he y uno que fuera similar para Jin-Chul aunque esto hubiera molestado a Gun-he al pensar que su trabajador iría a juego con su pequeño.
Finalmente, la hora se dio y Jin-Woo apareció mostrando el precioso vestido qué le había sido regalado.
El ambiente se tornó dulzón entonces, entre la mirada de Jin-Woo con las mejillas rojas levemente, el poco maquillaje natural que le hacía ver etéreo y la mirada de Jin-Chul, casi babeando por lo hermoso que se veía aquel hombre que había comenzado a llamar su atención, todo era una burbuja de ensueño, como si fueran ambos adolescentes qué van a un baile de la universidad o una tontería así.
Sin embargo, la burbuja duró poco, pues fue tronada por el aclarar de garganta del mayor de los tres, quien miraba a ambos ya sabiendo lo que se traían en manos y esperando que las cosas fueran bien entre ellos, pese a que se sentía contrariado entre su lado alfa qué reclamaba su cachorro y su lado de padre que esperaba lo mejor para su pequeño.
El tiempo de irse se llegó en nada, algunas cosas fueron tomadas y bajaron hasta el primer piso, donde pasarían a recogerlos.
Durante el transcurso las miradas indecentes y asombradas para los tres no faltaron, poniendo incómodo al menor, qué buscaba esconderse más entre aquellos dos apuestos hombres que le hacían sentir seguro.
Y finalmente ahí estaba, la pequeña limosina que los llevaría a la junta.
El nerviosismo desapareció para dar paso a una actitud profesional en los tres y parecía que al menos por fuera, el viejo Jin-Woo había regresado.
Chapter 8: .·'¯'·.·★ 6 ★·.·'¯'·.
Chapter Text
-Dada la decisión unánime de buscar una solución definitiva al problema de la falta de cazadores de rango S, como castigo al cazador Sung Jin-Woo, damos como iniciado a modo de sanción el proyecto Monarca-
El sonido del azote del mazo de parte del jurado le heló la sangre al pequeño morocho, la mirada incrédula que compartía con su figura paterna le causaba un enorme malestar en el estómago y la forma en la que todos parecían contentos con su desgracia pudiendo escuchar la felicidad de algunos presentes en la sala le comenzaba a causar una sensación de estar bajo el agua.
¿Cómo es que habían llegado a esto?
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L
La limusina había llegado, con calma, los tres hombres subieron de inmediato, dando comienzo a uno de los viajes más cortos y a la vez largos de lo que podrían llamar toda su vida, no fueron más allá de treinta minutos en silencio aquellos que tardaron en llegar al enorme edificio parecido a una mansión, bajaron y de inmediato notaron a más de un conocido a la vista, por ahí, algunos otros cazadores de rangos altos los miraban de inmediato.
Por nombrar algunos, los recién recuperados Gyoto Ruji, Chae Hae-In, Liu Zhigang, entre otros, admiraban al trio presentarse como si nada.
Las miradas pasaban desde curiosas hasta intrigadas, de pervertidas a hambrientas dependiendo de en cuál de los tres hombres fijasen la mirada.
Y, sin embargo, nadie se acercaba a ellos para la suerte del morocho que por dentro sentía que se moría de nervios por tener a tantos alfas en un mismo lugar observándolo como una especie de muestra de comida gratuita, un ave preciosa en la jaula de los zopilotes.
Por buena o mala suerte, un hombre de traje se acercó al pequeño grupo para presentarse.
-Buenas tardes, mi nombre es Ming, en nombre de nuestro presidente les doy la bienvenida y les pido que me sigan por aquí, tenemos preparada una habitación especial para ustedes dos, para el cazador Jin-Chul, le pedimos que siga al resto de cazadores a la sala de juntas-
Con una mirada seria, no esperó palabra alguna de los tres y comenzó a tomar un camino separado después de entrar en el edificio.
En silencio, Jin-Woo y Gun-He decidieron seguirle sin oponerse, no sabían exactamente qué estaba pasando o lo que pasaría a partir de ahora, solo podían estar seguros de que al menos por ahora estarían bien estando juntos.
Jin-Woo se sentía protegido y falsamente Gun-He sentía que aún mantenía el control de la situación.
La caminata fue bastante larga, pasando por algunas habitaciones y pasillos largos por igual hasta dar con una habitación curiosa, la puerta era de un material similar a aquel hierro que se sacaba de las puertas y al entrar, una pantalla del lado derecho casi del tamaño de la pared les esperaba, de frente, un vidrio hacia de pared y estaba cubierto por algunas runas, se sentía extraña y a la vez similar el aire que emana aquel lugar, casi... Cómo si fuera una pequeña versión de una puerta.
El hombre antes presentado como Ming, les pidió ponerse cómodos y esperar unos pocos minutos y así lo hicieron mientras el representante salía y las puertas se cerraban detrás de él.
Jin-Woo tomó asiento frente a la pared de cristal, observando con curiosidad y de brazos cruzados todo aquello que le rodeaba, se sentía intranquilo y sus sombras le secundaban liberando algunas "feromonas" para tenerle seguro.
Por otro lado, Gun-He observaba la habitación de pies a cabeza, no sabía por qué tenía la sensación de que habían entrado a la boca del lobo por su propia mano y las runas que les rodeaban no dejaban de darle un sentimiento de ahogo indescifrable.
A los pocos minutos, la pantalla se encendió y en ella apareció lo que se consideraba el consejo de gobierno de Corea, un conjunto de hombres "sabios" y viejos políticos encabezados por el actual presidente de Corea.
Inmediatamente la atención de ambos hombres en la habitación se centró en la pantalla y si no fuera por qué esperaban todo, les habría tomado por sorpresa lo siguiente.
Las cortinas que mantenían la habitación a oscuras se abrieron revelando un congreso formado por todos los posibles cazadores de rango S del Mundo junto a algunos otros de rangos A que por casi nada lograban llegar a S.
Notando así que estaban en una pequeña "cúpula" en el medio de lo que podrían llamar un "estadio".
Los gritos de los cazadores pidiendo justicia en sus idiomas respectivos y las pláticas de confusión de algunos otros eran todo lo que llamaba la atención de aquello. Algunos reporteros se podían observar en las primeras filas y las cámaras apuntando directamente a ellos y al congreso de representantes en aquel injusto juicio.
De la nada, se hizo el silencio y un hombre se hizo presente de entre los representantes de Corea, el presidente levantó ambas manos llamando la atención y sacó un mazo similar al que utilizan los jueces para dar sentencias en el jurado.
-Silencio, está tarde nos encontramos aquí para dar inicio al trial contra el omega coreano, cazador de rango S, Sung Jin-Woo, por desacato a las reglas de cazadores tras ocultar su segundo genero y causar un revuelto en la misión de la Isla Jeju-
Las palabras cayeron como agua fría en oídos de Jin-Woo mientras observaba a todos y cada uno de los cazadores observarlo con desdén, aunque algunos tantos eran más con curiosidad y pena.
Sin embargo, antes de que pudiera decir palabra alguna, una descarga se paseó por su cuerpo desde el cuello donde el precioso collar de mariposa descansaba brillante, dejando notar algunas rimas de electricidad encendidas a comando de algún mago que observaba desde fuera.
-Ahora sin más distracciones, comenzamos con el juicio-
Lentamente, uno a uno, fueron presentándose las razones por las cuales el joven morocho estaba viendo juzgado, desde mentir en los papeles oficiales omitiendo información hasta desacato tras ocultarse y negarse a hablar oficialmente con la directiva del país.
Algunas eran acusaciones absurdas y otras tantas eran serias pero que violaban más que nada la seguridad de derecho a privacidad del pequeño omega.
Lentamente una lista fue formándose en la pantalla sin darle derecho alguno al chico de negarse o dar sus razones para haber hecho tales cosas.
Después de unos minutos, finalmente la lista dejó de crecer y la sonrisa de los hombres en el tribunal se hizo presente mientras uno de ellos levantaba la mano para proponer un castigo.
-Como miembro del jurado, propongo que al acusado se le castigue con la ley de emparejamiento, dado que el acosado supera la mayoría de edad y no se le conoce pareja alguna, se estipula que deberá presentarse al proyecto de búsqueda de un alfa al cual servir-
Los gritos de los presentes fueron llenos de quejas y de aceptación, sin embargo, lo que más destacaba era la incertidumbre de que fuera justo el dejar a un solo alfa obtener una joya como lo era Sung Jin-Woo.
El azote del martillo fue dado tres veces, cerrando la boca de todos los presentes y dando silencio absoluto.
-El jurado ha tomado una decisión, dado que el acusado Sung Jin-Woo es un cazador de rengo S y un omega, se ha optado por la decisión unánime de crear el proyecto monarca, de ahora en adelante los Alfas seleccionados seran parte de una sana competencia por lograr preñar al Omega Sung Jin-Woo y conocidos como la última esperanza en busca de la intención de una nueva generación de Cazadores de rangos nunca antes vistos, se levanta la seción-
Y Jin-Woo dejó de respirar.
Chapter 9: .·'¯'·.·★ 7 ★·.·'¯'·.
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-¿Puedo suicidarme? -
Las palabras dejaron sus labios de manera casi inmediata mientras miraba el blanco del techo, ojos hundidos mientras descansaba sobre una cama que se sentía helada ante el tacto, la habitación olía a nuevo y desinfectante, plástico y para nada a hogar.
Tank se encontraba en sus brazos, el pequeño oso de pelaje de sombra esponjado y triste mientras procuraba soltar pequeños tipos de ronroneos para intentar de alguna forma mantener la mente de su amo en calma, sabía que este se encontraba al borde de un colapso por la forma en la que sus ojos casi lavanda parecían carentes de vida y la daga que hacía solo segundos había apuntado hacia su cuello ahora era custodiada con terror por un preocupado Igris que no podía creer que su amo, su amado rey estuviera de tal manera.
¿Por qué?
¿POR QUÉ?
¿POR QUÉ?
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-El jurado ha tomado una decisión, dado que el acusado Sung Jin-Woo es un cazador de rengo S y un omega, se ha optado por la decisión unánime de crear el proyecto monarca, de ahora en adelante los Alfas seleccionados serán parte de una sana competencia por lograr preñar al Omega Sung Jin-Woo y conocidos como la última esperanza en busca de la intención de una nueva generación de Cazadores de rangos nunca antes vistos, se levanta la sesión-
Y Jin-Woo dejó de respirar.
El aíre le faltaba y todo había sido demasiado rápido, hombres armados con extrañas pistolas de electricidad entraron por la misma puerta por la que él y Gun-He habían pasado, ambos apuntando, no al omega, pero al Alfa, a sabiendas que Jin-Woo era demasiado poderoso para ser manejado, optaron por la segunda mejor opción.
-Sung Jin-Woo, salga por la puerta y entregue todas sus armas, será escoltado y dirigido a la base ARK para iniciar con el proyecto monarca-
La voz era clara, fuerte y del mismísimo hombre que los había guiado. Ming se encontraba parado frente a ambos, brazos en la espalda mientras miraba con actitud desinteresada cómo el omega se encontraba estresado y confundido, temeroso incluso mientras aquellos hombres apuntaban a su ... SU padre con aquellas armas y le demandaban dar sus armas.
De su sombra, Igris parecía relucir con enojo, la sombra burbujeaba fuertemente mientras el estrés y la ansiedad crecían más y más en el joven coreano, sin embargo, una advertencia, fuerte, clara y demandante rompió el bullicio por salir de las sombras.
-Si el Cazador Clase S, Sung Jin-Woo atenta contra parte del comité, sus ¨sombras¨ o cualquier otro en nombre de este intentan atacar de cualquier manera, el uso de fuerza física sobre aquellos bajo la protección del cazador será puestos en custodia y utilizados como medida de contención-
Para dejar las cosas en claro, mientras la sombra de Igris comenzaba a materializarse, una descarga eléctrica recorrió el cuerpo de Jin-Woo gracias al collar que portaba y había sido obligado a usar a juego con el vestido, así mismo, una de las armas de aspecto extraño disparó a Gun-He, igualmente, una descarga que le hizo caer de rodillas y gruñir como animal lastimado hizo que el mundo se detuviera, de ahí, solo recuerda todo en cámara lenta, sus sombras quietas, gritos a la distancia de Gun-He diciendo que no obedezca, que no se preocupe por él y en algún momento incluso cree recordar a Jin-Chul llamarlo, pero todo es borroso y lastima su cabeza el intentar recordarlo.
En algún punto el vestido fue cambiado por ropa más sencilla pero directamente hecha para omegas, pantalón de oficina negro, zapatos elegantes, camisa negra ajustada al cuerpo y nada más... El collar de mariposas aún en su cuello, en lugar del bellísimo collar de cuero que le regaló su madre, sus armas ¨confiscadas¨ cuando realmente solo entregó las más básicas, encerrado en una habitación extraña en un lugar nuevo y rodeado de Alfas queriendo marcarlo.
Si... Definitivamente quería morir.
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Jin-Woo parpadeó lentamente, sus ojos aún pegados al techo blanco mientras la herida que mínimamente había hecho como un rasguño en su cuello al intentar suicidarse, poco a poco comenzaba a cerrarse.
El aire se sentía pesado, las sombras asustadas y temerosas de dejar a su amo solo o sin saber que hacer. No hay reconfortante aroma a cítrico y madera de Go Gun-He, no está el fresco y armonioso aroma de su madre, mucho menos el fuerte y confiable pero protector de su hermana. Únicamente el aroma a humo y uvas, el di9stintivo aroma a algo protector, pero no lo suficiente de sus sombras alrededor.
Igris se mira consternado, si bien, no tiene rostro, la armadura se ve extrañamente triste, preocupada e incluso alterada mientras sostiene la daga como queriendo desaparecerla con la mirada, Tank ronronea aún, con pequeños lloriqueos de oso bebé que intentan llamar a Jin-Woo como su cuidador, Tusk cuida el perímetro, completando una barrera de hechizos dentro de la habitación para que nadie entre a molestar a su adorado rey y finalmente Iron,, inusualmente calmo y aún dentro de la sombra, no queriendo molestar a su adorado rey con su presencia, no ahora, no sabiendo que simplemente no podrá hacer nada para animarle con sus tonterías e hiperactividad y.. Ah... El nuevo... Aquella hormiga super dotada de aspecto interesante, aquella que se ha unido a sus filas pero aún no tiene nombre.
-Mi señor, por favor... No diga eso-
Por supuesto que es él quien habla, el único con la capacidad de hacerlo mientras sostiene un pañuelo húmedo cerca del cuello finalmente curado de Jin-Woo y limpia las gotas de sangre restantes de la herida.
-Se lo imploro mi señor, piense en nosotros, en la princesa, en la reina, en...-
No termina de hablar pues Jin-Woo finalmente deja de ver el techo para verlo a él, sus ojos lavanda son cristalinos, señal de que el joven monarca está a nada de soltar en llanto ante la mención de su madre, su hermana... su familia.
Las sombras sienten su inexistente corazón apretujarse ante la mirada dolida y desolada de su amo, saben que no puede regresar a casa, saben que no puede ver a su gente, a su manada. Y probablemente todo mundo pensará, ¿Por qué no simplemente hace un intercambio?
Oh~ pobres ingenuos, los humanos pueden ser criaturas crueles, principalmente con los suyos.
Jin-Woo ahoga un sollozo mientras tira desesperadamente del precioso collar de mariposa en su cuello, el recordatorio de que, si pone un solo pie fuera de la isla en la que se encuentra, si supervisión o permiso, su pequeña hermana y madre en casa, incluso su nuevo padre, serán asesinados.
Es una cruel realidad que quema su pecho, un doloroso grillete que le ata a quedarse en ese lugar hasta que pase lo que tenga que pasar.
La hormiga se remueve triste, sabiendo que es el causante de la tristeza de su amado rey y baja las antenas, poniendo una perfecta pose de sumisión mientras habla.
-Mi señor, me disculpo por recordarle algo tan doloroso, no merezco su perdón-
Pero Jin-Woo no puede culparlo, sabe que sus sombras jamás lo lastimarían por querer hacerlo y solo ríe de forma húmeda y ahogada mientras lleva ambas manos a su rostro para poder gritar y sacar el estrés del momento.
Después del momento, limpia su rostro, las lágrimas desaparecen mientras lentamente se reincorpora en una posición cómoda, sentado con las piernas cruzadas en la cama, Tank en su regazo y acariciando la peluda cabecita del oso mientras mira nuevamente a la hormiga.
-¿Cuál es tu nombre? No te recuerdo-
Y no lo hace, la pelea y lo sucedido en la isla de Jeju son borrosas hasta cierto punto mas allá de recordar algunas cuantas cosas. Sabe que llamó a la sombra y sabe que es parte de él, pero... ¿Cuál es su nombre de nuevo?
-Mi señor, no poseo un nombre-
La respuesta lo toma por sorpresa, ¿Una falla en el sistema? Posiblemente una carta trampa de regalo del sistema por la situación en la que se encontraba en ese momento, ¿Desde cuándo el sistema era tan bueno con él? Mejor no pensarlo.
Jin-Woo se toma un momento, admirando a la hormiga antes de asentir y cerrar sus ojos.
-Entiendo, lamento no haberte dad un nombre antes, pero desde ahora, eres Beru. Toma tu nombre como señal de que me sirves ahora y estarás conmigo pase lo que pase-
La hormiga... No. Beru, sonríe, sus antenas se remueven contentas mientras hace una leve reverencia, mano en el pecho y rostro ligeramente oculto mientras habla.
-Será todo un placer servirle, mi señor-
Y Jin-Woo finalmente siente por ahora que las cosas no parecen tan malas como realmente son, un aliado más, una sombra a quién llamar familia, aliado y manada.
Pero no todo es color de rosa, para este punto, ya deberíamos saberlo, ¿No?.
Un llamado a la puerta e Igris ya tiene espada en mano mientras Beru se asoma a abrir. Jin-Chul está ahí, rostro contrariado mientras admira a las sombras, levantando sus manos a modo de paz y manteniendo su distancia de la puerta misma de la entrada de la habitación.
-He venido por Jin-Woo-
Ah, es verdad, en algún punto ambos comenzaron a llamarse por nombres, ahora se siente irónico con la situación.
-Es... Necesario que conozca a los otros participantes... Se que lo odian y es horrendo, pero...-
No dice más, sabe que todos dentro conocen las consecuencias de negarse, de intentar ir en contra del gobierno, del estúpido proyecto y todo lo que conlleva.
Jin-Woo no dice nada, está de pie y colocándose encima una chaqueta que Igris logró robar o esconder o no se sabe, en algún momento.
-Vamos-
Es todo lo que sale de sus labios, no se atreve a llamar a Jin-Chul de forma familiar, ni siquiera a llamarlo Hyung, no puede, no cuando había comenzado a sentir algo especial por él y ahora se ven obligados a jugar este absurdo juego en que debe ser preñado por cualquier alfa que logre hacerlo en esa maldita isla.
Pasa por su ladi sin mirarle a los ojos, caminando a paso lento pero firme hacia la sala de estar de aquel lugar como mansión, sabe que en cuanto cruce las puertas para dar a la sala de estar, las cosas cambiarán definitivamente. Jin-Woo suspira, no mirar atrás a donde Jin-Chullo mira con tristeza y enojo de no poder hacer nada por quien tiene sentimientos y la puerta de la sala se abre...
Chapter 10: El Final.
Summary:
Ah PRROOOOO, esta no te la esperabas >:)
Chapter Text
¡Hola! Soy tu increíble tío, y siendo totalmente honesto… me disculpo por no poder terminar esta obra maestra. No me siento triste por no haberla terminado, es solo que… pasaron muchas cosas y simplemente NO quiero acabarla. Pero ustedes tienen mucha suerte porque, de hecho, les voy a contar cómo termina. Gracias por todos estos años de apoyo y todo lo demás. Lamento no haber podido seguir, pero a veces las cosas pasan, y esta fue la decisión que tomé. Muchas gracias otra vez y disfruten del final~
Básicamente, Jin-woo está dentro de una especie de instalación junto con todos los cazadores de rango S y A, y sí, algunos intentan ganarse su corazón, pero la mayoría intenta forzarlo para dejarlo embarazado. Esa es más o menos toda la trama, PERO aquí vienen los detalles importantes.
Jin-woo tenía una pareja alfa cuando era joven, antes de todo el tema de las puertas y los cazadores. La razón por la que ODIA el olor de sus feromonas es porque esa pareja alfa solía burlarse de él diciéndole que era un omega fracasado, inútil, que ni siquiera podría tener niños porque estaba “defectuoso”, un alfa frustrado que terminó siendo un omega. Ese mismo alfa casi permitió que sus amigos abusaran del bebé (sí, Jin-woo) porque decía que tal vez así Jin-woo podría ser realmente un omega (razón por la cual también ODIA que la gente sepa que lo es).
El padre de Jin-woo no fue devorado ni cambiado por la puerta; en realidad se convirtió en una especie de dios guardián del tiempo. Solo regresó para disculparse con su familia por tener que irse. Le dio a Jin-woo un discurso tipo “estoy orgulloso de ti, eres mi bebé, mi adorable bebé omega sin importar qué” y también habló un poco con su esposa y Jin-A (nada demasiado relevante). La parte interesante aquí es que les cuenta a ambas lo que está pasando, y la madre de Jin-woo llora y lo golpea por ser un idiota que tuvo que irse así, pero al mismo tiempo lo ama hasta la luna y de regreso por cuidar tanto de ellos… y luego llega la despedida final.
Después viene la parte antes de la última batalla. Jin-woo tiene algo con Jin-Chul y ¡Dios mío! Es tan tierno porque es la última vez, pero ninguno de los dos lo sabe. Sucede después de que Jin-Chul prácticamente salva a Jin-woo de ser agredido por todos los alfas ahí, ya que los políticos querían obligarlo ya mismo a asegurar un heredero poderoso que pudieran reclamar para sus naciones.
Luego viene la parte donde él muere; esa parte sigue igual, solo que con el detalle de que… ¡sorpresa! Jin-Chul había marcado a Jin-woo como su omega, pero… oh no, él murió… ya no hay marca~
Así que básicamente maté su amor jajajaja. La parte “divertida” (para mí) es que el más afectado es Jin-woo, porque había encontrado a su persona y ahora… ya no siente nada por Jin-Chul. Pues sí jajaja, prácticamente maté sus emociones. Hay muchas lágrimas, pero ningún sentimiento. Jin-Chul no puede creerlo, así que lo besa desesperadamente, pero nada, no pasa nada, solo más lágrimas y un Jin-woo desesperado. Hay diálogos tipo: “¡¿POR QUÉ?! ¡¿POR QUÉ NO PUEDO SENTIR NADA POR TI?!” y cosas así, porque bueno~ MATÉ a Jin-woo. El que está ahí ahora es el heredero de Ashborn~ Así que sí, ya no están vinculados, y como Jin-woo está muerto, perdió todas sus emociones y sentimientos hacia su amante. Ahora Jin-woo ya no existe, así que (por si no era obvio, eran pareja destinada) ya no están unidos por el destino, y como uno no existe, tampoco el lazo rojo o como quieran llamarlo.
Después viene una parte más dramática cuando se revela información sobre el fin del mundo y la razón de la aparición de las puertas. Esta información se transmite a TODOS en una especie de emisión en vivo hecha por el padre de Jin-woo.
Entonces llega el momento en que Jin-woo se da cuenta de que tiene que encargarse de todo y toma (olvidé la palabra, así que diré el cáliz dorado de la vida jajajaja), y en lugar de usarlo para revertir el tiempo, lo toma, quedan las últimas gotas y sonríe, mirando a Jin-Chul.
Y aquí viene la mejor parte….
J-woo: Yo… yo quería creer que el destino podía cambiarse. Quería creer que no estábamos atados a algo que ya estaba escrito para nosotros…
Mira hacia el cielo, donde están aquellos que gobiernan el tiempo y todo lo demás, hacia su padre, y suelta una risa baja, como si acabara de escuchar la cosa más estúpidamente divertida del mundo.
J-woo: Pero… supongo que ellos son la prueba de que no es así. Han revertido el tiempo millones de veces para evitar este resultado, y siempre termina igual… No podemos escapar de nuestro destino.
Sonríe, triste y herido, como si un millón de cuchillos le atravesaran el corazón. Las lágrimas caen mientras intenta no reír ante lo absurdo de la situación. Sus ojos, llenos hasta el borde, parecen una galaxia repleta de estrellas brillantes.
J-woo: “El destino es tan cruel… ¿no crees?”
No mira a nadie más que a Jin-Chul, que permanece inmóvil, con la mirada fija en él, como si ya pudiera leerle la mente, sabiendo cuál sería el desenlace. La mano de Jin-Chul se extiende, desesperada, mientras su respiración se entrecorta y las lágrimas caen como una inundación tras la apertura de una compuerta.
J-chl: “Por favor… no…”
Pero ya es demasiado tarde. Jin-woo sonríe, sosteniendo el cáliz con un agarre firme, ambas manos temblorosas tratando de mantenerlo estable. Mira a sus sombras, y en sus ojos hay amor cuando asiente.
J-woo: “Liberad…”
La palabra es un susurro, tan tierno y suave que casi nadie podría oírlo, tan cargado de emoción que podría haber derretido el oro.
Las almas despertadas parpadean, asustadas, mientras comienzan una a una a desaparecer, dejando el alma de su rey.
Las más poderosas parecen desesperadas por quedarse, pero lo saben, lo sienten: la verdad desnuda de que su señor ha decidido el destino de este mundo.
Se yerguen, postura perfecta, alineadas mientras todas hacen una última reverencia, mano en el pecho. Hay orgullo en sus voces cuando hablan:
“Mi señor, volveremos a verle.”
Pero ese “volveremos” nunca llegará, ni será recordado.
Cuando la última se ha ido, Jin-woo solloza. El cáliz se llena con sus lágrimas, como si ellas pudieran revertir el inevitable vacío de la poderosa fuente del cambio del tiempo.
Pero no lo harán. Solo sirven para escribir el dolor de quien sostiene en sus manos el destino de la vida.
Para entonces, Jin-Chul está gritando, corriendo entre los escombros mientras intenta alcanzarlo, detener aquella locura, ese suicidio. Pero ya es demasiado tarde.
J-woo: “Te amé…”
Es un susurro, una confesión que, aunque no puede sentirla… es verdadera, pura, y tierna.
J-woo: “Te amo.”
Lleva su mano izquierda a su vientre, donde debería haber un pequeño, donde su amor habría crecido.
J-woo: “Deberíamos habernos quedado a tu lado…”
Duele más de lo que debería. La verdad, la emoción, el desenlace… todo lo golpea.
J-woo: “Lo siento.”}
El cáliz se eleva. En lugar de pedir un deseo, bebe de él.
El líquido corre por sus labios, baja hasta su garganta, reflejando los rayos del sol.
Es hermoso, etéreo, como una de esas pinturas que ves en un museo: la última imagen de la vida de alguien.
J-chl: “Jin-woo…”
Su voz está rota, ahogada, pero… ya está hecho.
Lo último que cualquiera alcanza a ver, lo último que quedará en la memoria, es una sonrisa, el eco de un “te amo”, y el sonido del oro golpeando el pavimento.
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—¡Hey! ¡Jin-Chul! ¿Tienes ya esos informes listos? ¡No tenemos tiempo! ¡Otro detective se quedará con el caso si no te apuras!
Se oye una risa alegre, burbujeante, mientras Jin-Chul sale del bufete de detectives, sosteniendo una carpeta en una mano y agitándola con desgana.
Pone un brazo sobre los hombros de la persona que lo espera, con expresión molesta.
—¡Vamos! No seas así, #%&$#! Tienes que aprender a relajarte de vez en cuando.
Hay un momento de broma entre ambos mientras caminan por la manzana.
La estación de policía está cerca, casi a la vuelta de la esquina.
Pero cuando pasan frente al vidrio reflectante de una tienda, la luz del atardecer incide justo en el ángulo perfecto.
La luz dorada se refleja como oro líquido descendiendo.
Jin-Chul se detiene.
Por el rabillo del ojo, ve a alguien: una sonrisa, cabello negro, una risa que suena alegre y triste al mismo tiempo, el eco de un “te amo”…
Y luego, desaparece.
—¡Maldición! Amigo, ¿estás bien?
—¿Eh?
Está llorando.
El pensamiento de alguien viene y se va tan rápido que ni siquiera puede entender qué está pasando.
Mira su reflejo: hay una lágrima cayendo, solo una, una sola que parece haberle arrancado algo desde lo más profundo del corazón.
Ríe.
—Qué demonios… esto es absurdo. Supongo que el atardecer es demasiado bonito para mí hoy, me hace sentir… cálido…
Sonríe, como si alguien le hubiera dicho eso alguna vez, “cálido”.
Es extraño, no recuerda por qué está llorando, y simplemente lo deja pasar.
—En fin, vámonos, tenemos que terminar el caso antes de mañana. Va a ser una noche larga.
Se alejan, y los últimos vestigios del alma que los había salvado a todos al borrar su propia existencia desaparecen.
Yay~ Jin-woo está muerto, nadie lo recuerda, el bebé también murió.
¡Aunque en realidad sí pudo tener un bebé! Qué sorpresa.
De todos modos, iba a matarlo; pensé en algo más dramático, tipo: “si no puedo tener a tu bebé… entonces nadie lo tendrá conmigo”, y básicamente él se habría destripado para hacer POFF, adiós útero, adiós bebé~
Porque alguien lo había agredido, y él no quería que existiera ese hijo.
Pero sí, tenía que morir, y el bebé también, y decidí hacerlo de una forma poética, separándolos, porque no iba a dejar que nadie fuera feliz si yo no puedo serlo.
Así que sí, ¡muchas gracias otra vez por todo el apoyo!
Díganme qué piensan del final, esto es básicamente un copia y pega del mensaje que le mandé a alguien por Discord que me preguntó cómo terminaba.
¡Gracias de verdad por llegar hasta aquí! Estoy mil por ciento feliz de que estemos cerrando este viaje.
Su tío se despide ahora, ¡byeeee~!
Ah, ¡y si alguna vez quieren jugar cosas como Peak, R.E.P.O., Lethal Company y todo eso, agréguenme en Discord: Kowwy1, y jugamos juntos!
¡Que tengan un día increíble, en serio!
Por favor, díganme en los comentarios qué les pareció, ¡se los ruego!

Nicbelian on Chapter 1 Wed 03 Dec 2025 02:17AM UTC
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Nicbelian on Chapter 2 Wed 03 Dec 2025 02:21AM UTC
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SaltySugarCube on Chapter 2 Tue 09 Dec 2025 03:43PM UTC
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