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Ep 1: Inicio
Primero, volvamos 30 días exactos atrás, donde tenemos a Merlina Addams entrar a tropezones en la oficina de su futuro jefe. O eso creía hasta que delante de ella se encontró con una dama de cabello rubio, mirando por la gran ventana de su oficina las calles de su ciudad. Porque sí. Ella parecía creerse la dueña de esa ciudad por todo el poder que tiene en sus manos. Algo que Merlina detesto de ella hasta que se giró en su dirección y se encontró con una diosa del olimpo.
Piel blanca, cabello rubio suelto que le llegaba hasta los hombros, nariz perfilada, mandíbula recta y sin piel de sobra; tan recta que podría cortar vidrio. Y el cuerpo de una mujer joven de no más de 26, piernas largas cubiertas por un pantalón de ceda azul oscuro, caderas perfectas, una cintura hermosa, un busto para morirse y que sin aquella camisa sería magnífico para chupar con ganas.
Los ojos de aquella mujer eran de color azul; los cuales podrían leerte sin problemas con tan solo conectar con los tuyos. Y ni hablar de sus labios… Eran bultos carnosos y brillantes muy provocadores.
Merlina sintió sus propios pechos erectos con la sola idea de tener ese hermoso y sexy monumento encima de su cuerpo.
Claro que ella era de esas mujeres, aunque jamás se identificaría como una fácil. Nada más estar con las mujeres más sexys solo una noche y de vez en cuando.
Su plan principal al llegar al edificio era conseguir un trabajo aquí y convencer al “jefe” de la compañía para contratarla, pero jamás se esperó encontrar con esta diosa sacada de un libro.
Enid:-Muy buenos días, señorita Addams. La estaba esperando-.
Salió de su eufórico aturdimiento cuando escuchó a aquella ojiazul hablar por primera vez. Su voz era tan femenina como cualquier otra que haya oído, pero al mismo tiempo tan gruesa y sexy que la haría estremecerse si le hablará al oído. Incluso si estaban a tres metros de distancia pudo sentir sus propias bragas empaparse y su vagina dilatarse.
¿Por qué esta chica con tan sólo eso podía excitarla de sobremanera?
Ah claro. Se le olvidó que anoche su ex pareja la dejó con las ganas cuando descubrió que le había sido infiel con otra, así que hoy tiene sus hormonas revoloteando por los aires.
Púdrete, Amanda.
Tal vez hoy considere en hacer el doble de sus matutinos entrenamientos mañaneros y nocturnos.
Lo bueno era que ya estaba disponible para esta hermosa americana y no atada a esa estúpida niña de papá.
Merlina:-Buenos días-. (Saludó de vuelta, tratando de ocultar su evidente excitación).- ¿Usted es…?-.
Enid:-Dígame señorita Sinclair-. (Terminó, con una leve sonrisa y mirándola de reojo, algo que ni la misma Merlina la descubrió hacer una vez se sentó en una de las sillas frente al gran escritorio de aquella mujer. Ella hizo lo mismo, tomando una pose neutral frente a ella, pero profesional, porque al tratarse de nuevos empleados, no tomaba las cosas a la ligera).-Mi secretaria dijo que venía aquí por trabajo, y al enterarme que era hija del famoso arquitecto Homero Addams me dije que yo misma tendría que ver eso-.
Merlina:-Sí, sí. Eso es correcto, señorita Sinclair-. (Dijo rápidamente mientras peinaba sus cabellos negros fuera de su visión).-Pero mi pasión más que todo son los números, como podrá ver en mi currículum-. (Le paso un par de hojas, específicamente las que contenían su tan dichoso currículum que Enid tomó entre sus manos para examinarlo un momento, accidentalmente lamiendo sus labios de una manera jodidamente sexy y provocadora).
Enid:-Chica de 22 años, graduada de la universidad con excelentes calificaciones e incluso una maestría-. (Casi murmura, pero lo dijo lo suficientemente fuerte como para que su contraria lo escuchara. Abulto su labio inferior, con una expresión de asombro neutra pero sincera. Siguió leyendo un poco más, de vez en cuando resaltando las partes más importantes y sorprendentes que la pelinegra frente a ella podría ofrecerle a su compañía, solo haciendo que la sonrisa orgullosa de la joven crezca aún más que antes).
Dejo el papel a un lado en el escritorio, y le lanzó una total sonrisa entretenida a la señorita erguida en una posición profesional, pero sus expresiones jóvenes y seguras de sí no quitaban su lado orgulloso y genuino de su debida edad.
Enid:-Veo que tienes muy buenos antecedentes para ofrecerme-. (Dijo Sinclair, con los dedos de sus manos entrelazados en un agarre seguro y relajado. Se acomodó en su asiento, y de un lado de su escritorio tomó una hoja de papel y un bolígrafo).-No te molestaría que te hiciera un par de preguntas, ¿cierto?-.
Merlina:-Por supuesto que no. Adelante-.
Enid:-Bien. Primero, ¿qué posición buscas alcanzar en esta compañía?-.
Merlina:-Sí es posible…-. (Con un movimiento sutil, levantó su cuerpo hasta quedar más cerca).-Me gustaría con toda sinceridad tomar el lugar como su gerente de finanzas-.
Enid:-Wow. ¿Así de alto, eh?-. (Río, impresionada por su audacia, también inclinando más su cuerpo para colocar sus brazos sobre el vidrio del escritorio separándolas por nada más que medio metro).-Bueno, debo decirte desde ahora que yo no soy una mujer fácil de impresionar. Pero, si te hablo con toda sinceridad, veo en ti una chispa diferente a la de los demás-.
Merlina:-Bueno…Después de todo, ¿por qué no soñar en grande, señorita?-. (Sus labios se amoldaron hacia abajo, y su vista bajo hacia el suelo, antes de que otra sonrisa totalmente confiada se curve a medio lado de su rostro).
Enid:-Segunda pregunta. ¿De dónde viene?-.
Merlina:-Nací en Nueva Jersey, pero decidí mudarme a San Francisco por mi novia y conseguir trabajo-.
Enid:-¿Eres lesbiana?-. (Pregunto directa, parando con todo lo que estaba haciendo y mirando un poco incrédula a la chica frente a ella, pero a pesar de todo esta no parece inmutarse antes este dato sobre ella, al contrario; parece estar bastante orgullosa de su sexualidad).
Merlina:-¿Por qué negarlo?-.
Enid:-Y de paso con novia…-. (Susurro, jugando con el bolígrafo y el papel frente a ella).
Merlina:-Ex novia, en realidad-.
De repente, la sonrisa de Sinclair creció aún más que antes, y ahora dejó su lápiz sobre la hoja donde estaba haciendo puros garabatos.
Enid:-¿Ósea que esta soltera por las calles de San Francisco?-.
Merlina:-Así es, señorita-. (Concordó, mordiéndose el labio en una pícara sonrisa que indiscretamente le trasmitió a la chica frente a ella. Está en cambio también se mordió el labio, he inclinó su cuerpo sobre el escritorio, acción que a voluntad propia imitó Merlina con discreción).
Ahora, el medio metro que las separaba se cortó hasta un poco más de la mitad.
Enid:-Y me imagino que no tiene planes para una relación, ¿verdad?-. (A pesar de preguntarlo con total naturalidad, era obvio por su indiscreta mirada que le interesó en grande su actual estado, y era claro que algo buscaba de ella, y que tal vez, Merlina estaba dispuesta a darle sin remordimientos).
Merlina:-Tal vez…-. (Su mano la acercó a la suya lentamente, sus dedos casi rozando con los dedos de la otra mujer. Está en cambio no flaqueó ante sus acciones, nada más se concentraba en los ojos cafés de aquella jovencita que parecían soltar chispas con esa atrevida y sensual mirada con la que intenta penetrar su alma, pero su mirada azul parecía cerrada con puertas de acero y cifrado que ella misma tendría que adivinar. En cambio, sus ojos azules bajaron sutilmente por su cuello, hasta llegar al escote de su camisa sin siquiera ligas o con la suficiente discreción para cubrir todo su abdomen que dejaba una visible línea de sus pechos).-Y… ¿Usted?-.
Su voz bajo un par de octavas de más, he hizo sobresalir su lengua contra sus labios de una manera exagerada, pero sexy, algo que al parecer pareció gustarle a Sinclair por como su sonrisa creció.
Enid:-Tal vez tengo a alguien en mente, pero no le gustaría saber quién-. (Su voz sonó tan malditamente sensual para la ocasión a medida que sus ojos no dejaban de espiar algunas partes del cuerpo ajeno, hasta este momento no había notado la sensual chaqueta y falda de tela que cargaba Merlina; hacia resaltar unas espléndidas curvas que a cualquiera le gustaría admirar y acariciar sin el menor cuidado).
Merlina:-Pues me gustaría saber, señorita, porque así, tal vez le pueda dar…Uno que otro detalle escondido de esa persona con tan solo un nombre-. (Los dedos de su mano apenas rozaron con los blancos de la otra chica frente a ella, pero esta misma apartó su mano para levantarse de su silla, acto seguido por la chica pelinegra mirándola con una ceja en alto, pero sin quitar su encantadora sonrisa, porque por alguna razón sabe que firmó una clase de pacto entre ella y la mujer que esperaba llamar jefa, o amante).
Enid:-Esto ha sido todo por hoy, señorita Addams-. (Avisó Sinclair, su voz y mirada volviendo a la normalidad mientras era seguida por la Addams a sus espaldas directo a la puerta de la oficina).-Estoy ansiosa por verla este lunes temprano. Tendrá un pequeño puesto apartado especialmente para usted-.
Merlina:-¿Así de fácil conseguí el trabajo?-. (Dijo Merlina, incrédula).
Enid:-Considérelo como una gentil oportunidad-. (Abrió la puerta, y mientras Merlina salía, susurro bajo).-Demuéstreme todo lo que es, y tendrá sus merecidas recompensas. Defráudame, y sabrás de lo que soy capaz de hacer-.
Sabía en definitivo que si correspondía esas palabras, firmará un juramento del cual jamás saldrá.
Merlina:-Ya vera, señorita Sinclair-.
Y sintiendo cada poro de su cuerpo abriéndose al sentir la mirada oscura de Enid sobre su trasero, dio zancadas grandes directo a la salida del edificio, con una sonrisa enorme creciendo en sus labios al hacerse sus divertidas y muy perversas ideas e imágenes en su alocada cabeza.
Su plan principal era conseguir un buen trabajo, pero ahora todo dio un pequeño giro. Nuevo objetivo como la más puta que era, y de lo que estaba orgullosa.
Tener una noche con su muy sexy jefa; Enid Sinclair.
Continuará……….
