Work Text:
"¿Tienes más pelis de esas?" Pregunta Bosco tranquilamente, mientras íbamos lado a lado saliendo de la clase con mochila en mano.
"Que sí, pedazo de guarro, si lo sabes bien." Le dí un pequeño empujoncito, señalándolo con un dedo de forma acusadora.
"Va, entonces me paso por tu casa un rato." Dijo sonriente, parando en seco una vez que llegamos afuera de las instalaciones de la uni.
"¿Y a ti quién te ha invitado, pringao?" Inquirí levantando una ceja, moviéndolo de mi camino. Pero que tipo más pesado, por dios, no sabe lo que es un no por respuesta.
"Pues, o me invitas o me invito solo." Habló mientras iba detrás mio, como si se tratara de una mamá gallina y su polluelo.
"Anda ya, que tengo que estudiar, no tengo tiempo de gilipolleces ahora." Intenté echarlo con todas mis fuerzas, pero parece que nada funcionaba, nos habíamos alejado un par de cuadras y todavía me seguía el paso.
"¿Desde cuando te importa tanto a ti los estudios?" Habló, ahora al lado mio, hombro pegado a hombro. Genial, lo que me faltaba.
"Desde nunca." Respondí sin importancia.
Lo que nos siguió fue un camino a pie de cinco minutos para irnos a tomar el metro, la linea seis, minutos los cuál uso para escuchar música, usualmente Mayhem o el nuevo álbum de Cannibal Corpse que sacaron, pero como hoy iba con compañía, me tuve que ahorrar las ganas de ponerme los auris.
Entramos al metro y tomamos asiento, en algún momento Bosco me pregunto una que otra tontera por ahí hasta que se hizo momento de bajar. Caminamos lo último que nos quedaba hasta los departamentos, subiendo por las escaleras y llegando a mi piso.
Empujé la puerta con llave en mano, tirando la mochi por ahí y pasando por la cocina.
"¿Se le ofrece algo, su señoría?" Pregunté de forma sarcástica, haciendo una mini reverencia.
"Por ahora no, gracias." Negó con la cabeza, riendo en su típica forma encantadora de niño bien.
"Que tampoco tenía nada para ofrecerte." Resoplé, caminando hacia mi habitación y sacando otra llave para desbloquear mi cueva prohibida.
Bosco paso después de mi. No era tampoco la primera vez que se pasaba por aquí, y aunque no fuéramos los mejores amigos, teníamos otros puntos de encuentro para pasar el rato, como la plaza o muy de vez en cuando su chalé privado carisimo a las afueras de Madrid. Bueno, por esto último es que no iba mucho, aunque cuando iba la pasaba bien, el señorito hasta tenia un mueble lleno de whiskys y licores finos de todo tipo, la pasábamos bien dándonos un pedillo de vez en cuando.
"Ponte cómodo." Dije mientras abría un pequeño armario lleno a tope de cintas ordenadas de forma perfecta, hasta me había molestado de ponerlas de la A hasta la Z. "¿Qué te apetece mirar esta vez?"
Antes de que me diera cuenta, Bosco estaba detrás mía. Me pegue un susto que te cagas.
"¿Puedo elegirlo yo?" Dijo con una sonrisita, como un niño en una dulcería.
"Todo tuyo." Me hice a un lado, sentándome en el piso para darle espacio para que buscara por si mismo.
Sin perder el tiempo, se acerco curioso a husmear las cintas. Prácticamente las había visto todas, así que con lo que eligiera, no seria de sorpresa para mi.
"Eh, pero con una condición, no me desordenes nada."
Bosco asintió como un crío. Agarraba una y soltaba otra poniéndola en su lugar con una delicadeza escalofriante, escaneando de forma detallada las portadas, lo que tuviera escrito o de qué trataba. Cuando parecía que al final iba a escoger una, terminaba por dejarla y agarrar otra, así todo el tiempo.
"Venga ya, elige algo de una puta vez que me estoy durmiendo." Dije harto.
Y así lo hizo, agarro una de las cintas, toda negra y lo único que te daba una pista de lo que tenia adentro era la cinta pegada que tenia arriba que tenia escrito a mano en letras negras ;"Violaciones : compilación." Con la mirada iluminada, se acercó a la televisión pequeña y la deslizo, poniéndola.
Me paré del piso, yendo a sentarme. Bosco hizo lo mismo, tomando asiento al lado mio, y agarre el control para ponerle play.
"Eres un tío enfermo." Suspire, mientras la cinta cargaba y aparecía en la pantalla el primer video, la luz de la televisión alumbraba nuestros oscuros rostros.
"Yo no soy el que tiene la cinta." Murmuró, poniéndose cómodo para disfrutar.
"Si querías satisfacer tus deseos, podrías haberle pagado a una prosti y decirle que haga todo el acting." Hable normal, cruzando mis manos.
"No es lo mismo."
La pequeña habitación se empezó a llenar de gritos y llantos, en la pantalla se observaba una mujer joven en sus veintitantos atada de pies y manos, con un hombre que le daba por el coño sin parar, mientras le llenaba de hostias la cara y el cuerpo. Un puñetazo excepcionalmente seco la dejo sin aire, haciéndola escupir sangre. Pareciera que en cualquier momento se iba a desmayar, o peor, a morir.
Observe sin impresionarme, había visto cosas peores, pero no podía evitar mirar ocasionalmente a mi lado, donde Bosco miraba la escena totalmente interesado, parecía que se le iban a salir los ojos de la emoción.
El video rápidamente se cambia después de unos momentos, un corte rápido y tenemos otro video. Este si que me hace asquear un poco más, muestran el torso de una mujer completamente desnudo con dos pedazo de tetas gigantes, pero lo turbio es cuando el zoom se aleja y se observa que esta decapitada, todo su cuerpo esta completo y en perfecto estado, pero la cabeza no aparece por ningún lado. Muestran el coño de la tipa en primer plano, jugando con el y metiendole un par de dedos. Pero que original.
Así van pasando video tras video, algunos más lights, otros más heavy, así es la cosa. En algún momento siento que Bosco se esta moviendo a mi lado, al principio pensé que estaba intentando encontrar una buena posición, pero cuando veo bien, me asqueo rápidamente.
"¡Joder! ¡¿En serio te estas tocando al lado mio?!" Dije molesto, dándole un empujón en el hombro.
Su mano seguía moviéndose frenéticamente adentro de sus vaqueros, valiéndole pito lo que le acababa de decir.
"Si no tiene nada de malo. Anda, ponte cómodo si quieres, no me importa." Dijo entre jadeos, observando la tele sin pestañear.
"Mira sabes que, la verdad que paso. No soy muy fan de matarme a pajas con otro tío al lado."
Me levante del asiento, rodeándolo y tirándome a la cama, intentando ignorar que incluso desde este punto de vista podía notar aun más la silueta de Bosco moviéndose como un degenerado sin parar. Hombre, ni yo, y eso que él es el que más folla de los dos.
Los videos seguían pasando, intentaba con todas mis fuerzas prestarle atención a la tele, pero por alguna razón mis ojos siempre se terminaban volviendo hacia Bosco, haciéndome sentir un puto voyeur. Y los ruidos, los putos ruidos, ¡si hasta pareciera un espectáculo ya! se le escuchaban sus gemidos hasta acá, y por alguna razón me estaba haciendo sentir raro todo esto. Pues una cosa es ver una cinta snuff con un amigo, todo normal, pero ya clavarte una gayola y encima sin avisar, pasa los limites.
"¡Calla ya!" Grité, acercándome a los pies de la cama, pateándolo.
Me volvió a ignorar. Si este tío esta pirado.
Incluso pareció empeorar, sus gemidos se volvieron más altos, peor de teatrales. Que le conozco, que esto lo estaba haciendo para joderme, vaya enfermo.
Me obligué a callar, que si le digo otra cosa, demás que se pasa a la cama y me gime en el oído. La sola idea me dio un escalofrío.
En un momento se calmó, tiro un último gemido ahogado y su mano paró. El típico gemido final cuando te exprimes toda la polla, estaba seguro. Al menos ya se terminó, y el vídeo también.
Me paré de la cama, sacando la cinta, y apenas me doy vuelta, me encuentro con algo peor.
"¡¿Pero tú eres imbécil o qué?!"
Le quite mi camisa de franela de la mano, el muy hijo de puta la estaba usando para limpiarse la corrida.
"Pero si es tu culpa por dejarla ahí." Me sonrió, encogiéndose de hombros como si probara un punto. Que mierdita.
"Pero si seras mierda. Anda, levántate, la función terminó."
Lo obligué a pararse del asiento y le empujé fuera de mi habitación, esto era el colmo.
"Me la llevas y me la lavas. Venga, adiós."
Hice un bollo la camisa y se la puse en las manos, obligando a que se la llevara.
"Vale, ¿pero me alcanzas mi mochila?" Dijo suavemente, con esa mirada vacía.
Harto, fui corriendo a mi habitación y tome la mochila de la correa, se la tire a los pies.
"¡Que te pires ya!" Le cerré la puerta en la cara.
Vaya tío más raro.
