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El Caballero Consorte

Summary:

El destino de ser Duncan cambia en el momento que se revela que es un omega. No hay un Juicio de los Siete, pero si hay un castigo."

"Nadie verá esto cómo un premio, me temo. La reputación de la prole de mi hermano ha dado suficiente de que hablar. Seguro creerán que esto es un castigo que equivale al juicio de los Siete que mi sobrino quería imponer. Pero yo creo que siendo un hombre bueno, harás bien. Esta familia necesita más hombres buenos."

Por idea del Príncipe Baelor, Duncan se casa con el Príncipe Maekar para enmendar el agravio.

(Si tan sólo Maekar mostrará tanto interés en el omega cómo todo el resto hace, sería más sencillo)

 

《Omega! Duncan 》

Notes:

Este es un Omega Duncan harem, pero la autora tiene predilección por unas ships sobre otras ;)

Chapter 1: I

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

– ¿Extrañas ser un caballero?

 

 

La pregunta de la Princesita no tenía intención de herirlo (o eso quiere creer) pero termina por estremecer su concentración y que eleve la mirada al cielo sobre el castillo de Summerhall, de forma involuntaria. No sería hasta escuchar el quejido de la niña, que recordaría en lo que estaba. Y la pregunta.

 

 

– Sí, bastante. 

 

 

– ¿Por qué?

 

 

– Podía ir a cualquier lado con ser Arlan. Ayudaba cuando podía-

 

 

– Pero lo acompañabas cómo su escudero. Y luego te nombró.

 

 

– Sí.

 

 

– ¿Él te nombró sabiendo que eras omega?

 

 

Dunk asintió, incapaz de seguir respondiendo. Recordaba lo que ser Arlan opinaba de las castas. De los alfas, los betas. Y lo que pensaba de los omegas. De que estos fueran excluidos al presentarse, de cómo vio a jóvenes preparados en el camino de la caballería hasta que presentaban su celo. Después nunca volvían a entrenar o usar una espada.

 

 

Talento desperdiciado, decía-

 

 

–Duncan, me alegra que ya no seas un caballero. –dice la Princesita Rhae, separándose del omega mayor a pesar de que este le dijera que aún no terminaba. La niña se miró en el espejo, hacia el reflejo de Dunk. – Si lo fueras, no podrías ser mi madre.

 

 

La niña no tiene intención de ser cruel. Ella no sabe mejor. Es lo que ha aprendido, cómo él aprendió del viejo. Pero sigue recordando cómo su meta de ser un caballero terminó antes de empezar. 

 

 

– Podrías tener a alguien mejor. –respondió cómo aquella vez que se quedó a solas con el Príncipe Maekar. 

 

 

Rhae fue a su regazo y para darle un abrazo.

 

 

–A mí me gustas mucho. Creo que a mi madre le hubieras agradado. Te quiero, Duncan. 

 

 

Es por estos momentos que Dunk olvida la tristeza. Rhae fue, con Egg, de los primeros en aceptarlo como su "nueva madre", a pesar de las circunstancias.

 

 

 Fue por los niños. 

 

 

"Instinto omega", le llamó el viejo ser en cuanto notaba cómo Dunk solía distraer a los niños o cómo ellos se calmaban cuando se encontraba presente. Egg -Aegon- dijo que si los alfas imponen, los omegas atraen, calman. Era la naturaleza. 

 

 

Pero Dunk quería ser caballero, y terminó por convertirse en el Consorte del Príncipe Maekar. El príncipe Baelor explicó sus motivos.

 

 

"Nadie verá esto cómo un premio, me temo. La reputación de la prole de mi hermano ha dado suficiente de que hablar. Seguro creerán que esto es un castigo que equivale al juicio de los Siete que mi sobrino quería imponer. Pero yo creo que siendo un hombre bueno, harás bien. Esta familia necesita más hombres buenos."

 

 

– ¡Dunk! ¡Dunk! –alguien grita y la calva de Egg aparece mientras agita un papel al aire. Luego frunce el ceño en cuanto ve a Rhae, y Dunk estaba por pedirle a la niña que se fuera, creyendo que se sobrepasó. Hasta que el niño grita a su hermana– ¡Oye, aléjate de él! 

 

 

– ¡Es mi nueva madre! ¡Mío!

 

 

–Eres una pesadilla. –toma a Rhae e intenta separarla– ¡Deja de ser un parásito! 

 

 

Dunk tiene que intervenir para evitar una pelea. Al final, Rhae se queda en el suelo jugando con sus muñecas, en lo que Egg le saca la lengua y después muestra el papel.

 

 

– ¡Aemon te escribió! ¡Aquí tienes!

 

 

El omega mayor observó el papel con una mirada vacía. Egg no entendió, y volvió a insistir. Hasta que vio las mejillas sonrosadas y cómo Dunk se encorva sobre sí (costumbre que no se quita con las lecciones que le han impuesto).

 

 

– No sabes leer. 

 

 

— No mucho. No muy bien.

 

 

Tiene tantas lecciones para convertirlo en el consorte del príncipe, que decirles que no es bueno leyendo le daba vergüenza. Ahora espera las risas.

 

 

Nunca llegaron, pues Egg se sentó a su lado y Rhae abandonó sus muñecas para ocupar el otro.

 

 

– Lo leeré y aprenderemos juntos, ser.

 

 

El título que no pudo mantener le hizo sonreír. 

 

 

– Claro, muchacho. –acomoda a Rhae sobre su pierna, abrazándola con un solo brazo–  Dime que piensa tu hermano en su carta.

 

 

Habían estado tan cómodos. Pácifico. Ninguno notó a la figura que los observaba desde el marco de la puerta. Cómo se inclinaba para tener mejor vista del omega con sus hermanos. Pero, si fuera cualquier persona, podría hasta interpretarse que eran sus cachorros, no sus hijastros.

 

 

Se veía bien con los niños.

 

 

Olía feliz, para ser un omega al que no han tomado, si lo que su padre dijo es una confirmación. 

 

 

" Fue para resolver tu desastre y ser un compañero. No pienso criarlo. "

 

 

Si su Padre no lo desea, mejor. A Aerion no le gusta compartir.

 

 

Aunque se trate del esposo de su Padre. 

 

 

Los hijos heredan de sus padres. ¿Por qué no su esposo omega?

Notes:

Espero les haya gustado este capítulo!

Muchas gracias por leerme!

Publicado: 15/02/2026