Chapter Text

Notas del fic:
Neko: Hacía mucho que no subía nada SasuNaru, pero la verdad es que este fic ya lo tenía escrito desde hace mucho, estaba completo en mi Wattpad, pero cuando me eliminaron mi cuenta, quedó sin estar disponible en ningún lado, así que por fin, lo vuelvo a subir, esta vez les garantizo actualizaciones constantes XD más que nada porque como dije, ya está todo hecho.
Aclaraciones del capítulo:
-Lo que está entre comillas son los pensamientos.
No les interrumpo más y les dejo leer.
Suspiraba mientras contaba los billetes que tenía en la mesa mientras que miraba los sobres recibidos, todos facturas por pagar.
Comenzó a acomodar el dinero, pago para la casa en donde vivían, servicios como la luz, agua, electricidad, escuela de sus hijos, y el más importante, medicamentos.
—¿Mami podemos salir al patio a jugar?
—No pequeña, no me gusta que salgan sin supervisión, sólo dame un momento y ya los acompaño —respondió con tono dulce, perfecto para disimular lo preocupado que estaba.
Él era Naruto, un joven de 24 años, que era madre de tres pequeños que contaban con tres años.
Kuroma, un varoncito de cabellos y negros, de tez blanca, aunque muy travieso, Yaori, otro varoncito rubio, de tez blanca y al igual de que su hermano mayor, ambos tenían ojos azules.
También estaba la menor, una nena de cabellos pelirrojos, la piel con un toque más tostado que el de sus hermanos y unos preciosos ojos azules.
Los tres eran sus adoraciones, amaba tanto a sus pequeños que se esforzaba para darles una buena vida, pero para alguien como él, que no tenía estudios o conocimientos que le ayudaran a conseguir un buen trabajo, recurrió a otros métodos para poder tener dinero.
—Vamos al patio —guardó su libreta y el dinero—. Pero sólo un rato, nada de querer quedarse, debo ir temprano al trabajo.
—¡Sí mamá! —Corearon los pequeños corriendo afuera.
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En otro lugar de esa misma ciudad, en el edificio más alto que había, estaba un joven terminando de realizar unos reportes.
—Sasuke —entró un joven similar a él—. Me contó Shikamaru que te invitaron a salir hoy por la noche.
El menor asintió de forma desinteresada.
—Deberías ir, creo que te vendría bien —intentó convencerlo.
—No me interesa ir a un burdel de cuarta —respondió sin más.
—Dudo mucho que vayan a un sitio así.
—Es el Rasengan, por lo que sé es un club de estríperes.
—Aun así, no suena mal tomarse unos tragos entre amigos, quizá ver bailar a alguna chica linda o doncel sexy —le picó la costilla—. Por favor, me gustaría que vayas.
—Sabes bien que desde... hace mucho no voy a esos lugares.
—Por favor —volvió a insistir a lo que el otro finalmente accedió.
—Bien, iré con esos locos, pero no garantizo quedarme mucho tiempo.
—Me parece justo —parecía bastante feliz de que por fin su hermanito fuera a salir a algún sitio—. Por cierto, hoy también saldré a cenar con Dei.
—Bien, pero quiero que llegues tempano a casa —como buen hermano celoso, protegía mucho a su hermano doncel.
—Claro, procuraré llegar al amanecer —dijo divertido para luego salir de la oficina.
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Eran cerca de las ocho de la noche, Naruto se despedía de los niños dejándolos al cuidado de una joven castaña.
—Obedezcan a Tenten, no quiero que se desvelen viendo caricaturas —miró a Kuroma—. O que no se quieran dormir —miró a Yaori que hizo un puchero—. O que se estén jugando en la bañera —miró por último a su hija.
—Sí mamá —respondieron a coro.
Naruto después de dejar unas pocas instrucciones a Tenten, fue a su trabajo, un lugar en pleno centro, con poca luz, aroma a alcohol y música animada.
Entró por la puerta trasera, allí estaban los vestidores en donde varias chicas y donceles se alistaban.
—Llegas más temprano de lo usual —comentó un doncel de cabellos largos y negros—. ¿Yaori volvió a ponerse mal?
—No, sólo que las cuentas están acumulándose, y la última ida al hospital se acabó mis ahorros, así que quise venir temprano para ver si puedo bailar dos veces.
—Deberías hacer lo que Haku —comentó con cierto tono de burla Karui, una de las bailarinas que por lo general no le iba tan bien—. Búscate algún hombre rico y no lo dejes ir.
—Es cierto —el doncel sonrió fingiendo amabilidad—. Deberías buscarte un hombre rico como mi Zabuza que cumpla todos tus antojos, o podrías terminar como Karui que en cualquier momento mejor la pasan de cadenera.
La mujer casi se les va a los golpes, pero por suerte Naruto intervino.
—Tú empezaste —le dijo serio, por lo que la morena mejor se fue a los vestidores.
—Ya en serio Naruto —Haku le habló más tranquilo—. Sé que tú sólo bailas, pero si estás tan mal en dinero, deberías considerar salir a beber con los clientes para obtener buenas propinas.
El Rasengan era un sitio donde se podían ver bailarinas exóticas, tanto mujeres como donceles, servían buen alcohol y en general tenían excelente ambiente, pero algunas bailarinas optaban por convivir con los clientes, ya fuera acompañándolos a tomar, en cuyo caso el cliente les daba buena propina y el bar un extra por lo vendido.
Y también estaban quienes no tenían problemas en atender de forma más íntima a los clientes, quedándose con el dinero completo por ese "servicio especial".
—No creo poder hacerlo.
—Eres un doncel hermoso, si tan sólo fueras a beber con los clientes, te aseguro que las propinas harían que por lo menos llegues a fin de mes sin tener que preocuparte.
—Dudo mucho tener la suerte que tú —ya había visto la forma en que todos los días, un hombre de aspecto rudo, llegaba a ver bailar a Haku, inmediatamente terminaba de bailar, pedía que fuera a hacerle compañía, dándole excelentes propinas y regalos—. No me sorprendería que un día de estos te pida matrimonio.
—Ya lo ha hecho, cinco veces, pero primero quiero que ponga un condominio a mi nombre, así si en algún punto nos divorciamos, tendré un techo seguro —comentó con una sonrisa dejando inquieto a Naruto.
—"Quisiera tener la mente de tiburón de Haku".
Kurenai, que fungía como la copropietaria del lugar junto a su marido, entró a apurarles, pues el sitio estaba a punto de abrir.
—Karui, vas primero —entregó a las chicas y donceles el orden en que saldrían ese día—. Naruto, tú cierras la noche de hoy.
—¿Cree que podría bailar dos veces?
—Supongo que podría darte un espacio a la media noche —accedió al notar su angustia, ella bien conocía la historia de ese chico por lo que le tenía consideración.
—¡Muchas gracias! —corrió a los vestidores para ponerse un traje de lencería que le hacía ver sensual, por último, un antifaz que usaba para resguardar su identidad.
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El bar poco a poco se fue llenando de varones, la mayoría usaba traje formal, seguramente iban saliendo de sus trabajos, o bien, eran gente con dinero.
Había una mesa que tenía a seis varones, casi todos entusiasmados por ver a las bailarinas y pidiendo distintos tragos, únicamente uno del grupo estaba serio.
—Cambia esa cara —picó su primo la mejilla de Sasuke.
—Déjame en paz, Sai, yo no quería venir, y no creas que no sé qué seguramente tú mandaste a Itachi para que me convenciera de venir.
—Jamás haría eso —respondió con una sonrisa falsa.
No sólo fueron ellos, también estaban Kiba, Lee, Chouji y Shikamaru que estaba encendiendo un cigarro.
Una neblina comenzó a salir desde el piso, y por breves segundos las luces se fueron así como la música.
—Va a dar comienzo, el espectáculo de esta noche, así que reciban con un cálido aplauso a nuestra primer bailarina.
Las luces regresaron para enfocar la pista de baile, en donde una morena hacia movimientos sexys encantando al público que le lanzaba billetes, terminando desnuda.
Los amigos de Sasuke estaban encantados, mientras que el azabache bebía desinteresado lo que había de la mesa.
Por un par de horas, todo siguió igual, incluso pudo distinguir que uno de los socios de la compañía acaparó a uno de los bailarines.
Estaba a punto de irse, él no quería ir en primer lugar, pero sentía que después de todo lo que le hizo pasar a Itachi, le debía esforzarse en regresar a su vida normal.
—"Aunque en realidad nunca había venido a estos lugares" —pensó terminando su trago.
Sacó su cartera y dejó algunos billetes en la mesa, aprovecharía que sus compañeros no le prestaban atención y se iría.
Al levantarse, las luces nuevamente cambiaron de color, lo que significaba que entraba un nuevo bailarín.
Esta vez entró un doncel, Sasuke quedó detenido al verlo, llevaba una ropa de sirvienta, y conforme la música avanzaba, fue deshaciéndose de cada una de las prendas.
Pese a que el sitio en la barra estaba lleno, para Sasuke sólo existían dos personas, aquel doncel y él.
Los demás varones le aventaban dinero, así que el rubio se paseó a gatas juntándolo, a lo que algunos aprovechaban para meter en la única prenda que aún conservaba en su cuerpo billetes.
Sasuke ni si quiera podía reaccionar, estaba embobado con el joven del antifaz, y cuando este terminó, se levantó regresando tras bastidores, sólo sacó su mano y aventó la tanga al público, siendo Sasuke quien la atrapó.
—Es raro ver a Sasuke así por un doncel —comentó Shikamaru a Sai.
—Es que hasta apenas sólo ha tenido una pareja, sólo que esta se fue, de hecho yo tampoco recuerdo que haya estado con alguien más aunque es demasiado popular con las mujeres y donceles.
Sasuke regresó a la mesa con sus compañeros, ignorando las burlas de Kiba y sentándose al lado de Sai.
—Y eso que no querías venir, pero hasta te peleaste por la tanga del stripper.
—Sai —pasó de largo al castaño y en tono bajo preguntó al de tez pálida—. ¿Quién es el encargado de este sitio?
—El que sirve los tragos —señaló a un hombre que fumaba en la barra.
No perdió más tiempo, fue directo al encargado para preguntar más de ese doncel.
—El que acaba de bailar. ¿Cómo se llama?
—No damos datos personales de los que aquí trabajan —respondió serio.
—Quisiera conocerlo mejor —pero el otro negó.
—Ese bailarín en específico no convive con clientes, sólo baila.
—Por favor —insistió más—. Le pagaré lo que sea.
—Créame, ha recibido buenas ofertas, pero rechaza a todos, aunque hay otros bailarines que con gusto pasarían el rato con usted.
Sasuke no estaba dispuesto a darse por vencido con ese doncel, así que anotó en un papel una suma y se la dio al hombre.
—Coméntele a ese bailarín que si pasa la noche conmigo, le entregaré esa cantidad en efectivo.
Asuma abrió grandes los ojos por la impresión, incluso le ofreció un trago de cortesía en lo que iba a buscar a Naruto.
Sasuke se quedó en la barra, pensando en sus acciones, ni el mismo entendía porque ese doncel despertó una obsesión en él, era la segunda vez de que alguien le llamaba así la atención.
—"¿Estará mal lo que hago?" —Pensó para sí—. "¿Tú estarías enojado si me fijo en alguien más y continuo mi vida o me alentarías?".
Mientras que en los camerinos, Asuma le daba el recado a Naruto.
—Es un hombre que te ofrece dinero para que pases la noche con él.
—Sólo bailo y ya lo sabes.
—Te ofrece bastante.
—Aun así no me interesa.
Al ver la negativa, le entregó el papel con la suma.
—¿Esto es de verdad?
—Al parecer sí.
Naruto vaciló por unos segundos, él nunca se había acostado con ningún cliente, y de no ser por sus hijos, pensaría que quizá nunca estuvo íntimamente con alguien, por lo que su consciencia le decía que no, que rechazara la oferta, pero por otro lado, la suma cubriría perfectamente tres meses de medicamentos de Yaori, además de dos meses del pago de su casa, así como comida y varios gastos.
—¿Entonces? ¿Qué le digo?
—Será con una condición, debe pagar el dinero completo primero.
Asuma asintió y regresó a la barra en donde estaba Sasuke esperando.
—Dijo que acepta si pagas primero por adelantado.
El azabache pagó con la tarjeta en el bar y le entregaron el dinero en efectivo, mismo que mandó al bailarín con otras indicaciones para evitar comentarios o habladurías de sus compañeros.
Básicamente, con el dinero que le entregó Asuma, también le pedía que se fuera directo a un hotel en el centro, que sólo diera un nombre y le esperara en la habitación que le dijeran.
Sasuke por su parte se fue sin avisar a sus compañeros, de camino llamó al hotel que pertenecía a su familia, indicándoles que en cuento un doncel rubio fuera a preguntar por él, le llevaran a la mejor suite que tuvieran disponible.
Así ambos tomaron rumbo al lugar, los dos con un sentimiento de culpa, Sasuke por pensar que tras tanto tiempo, volvería a estar con un doncel, sintiéndose infiel a una pareja que ya no estaba, mientras que Naruto tenía una sensación amarga en el cuerpo, casi como si fuera una mercancía a la que alguien por fin le llegó al precio.
Continuará...
Neko: ¿Y bien? Espero les haya gustado, tiene bastante drama para variar, y si ya lo habían leído, no den spoilers a los que no porfis.
Por cierto, si tienen Facebook y les gusta el humor que manejo, tengo página por allá, subo historias cortas que aquí todavía no público, chistes, conversaciones de WhatsApp y lo que se me va ocurriendo, ojalá pasen a darse una vuelta por allá.
Estoy como: Saralegui Neko
Bueno eso es todo por ahora, todos los comentarios serán bienvenidos y agradecidos.
Muchas gracias por leer
Jane!!!
