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Cantarella

Summary:

Día #29: Songfic: Cantarella de Vocaloid.
Summary: Violet había usado el Medusoid Mycelium para fingir su muerte. Ella empieza una nueva vida como Viola Cantarella, prometida de Klaus y madre adoptiva de Sunny y de Beatrice.

Work Text:

Klaus se acercó a Violet para poder sentir su aliento, el cual lo extasiaba. Sus manos se posaron sobre el cofre en las manos de ella. En ese lugar se encontraba la trampa que usarían para empezar una nueva vida.

—No tienes que hacerlo.

Violet suspiró.

—No quiero renunciar a todo y sé que podré recuperar mi apellido cuando nos casemos.

Klaus se sentía imprudente. Él era consciente de que lo que hacía estaba mal, que era inmoral y que sus padres no lo aprobarían, pero no le importaba. Porque al final lo único que importaba era que ambos estuvieran juntos, porque siempre eran ellos, Sunny y Beatrice contra el mundo.

—No hay sentido en huir de esto —le dijo Violet mientras comenzaba a trazar pequeños círculos alrededor de sus palmas —. Solo así podremos estar juntos.

Klaus tragó en seco. Las palabras de Violet eran como el
cristal. Él podía sentir como poco a poco empezaba a caer y, peor aún, no le importaba. Ambos eran conscientes de la razón detrás de esas acciones y estaban dispuestos a entregar todo por amor.

—Quédate junto a mi. No te vas a resistir y no te vas a escapar.

Klaus cerró los ojos y suspiró. Ambos habían sido padres para Sunny y para Beatrice durante mucho tiempo así que sentía que ese cambio no marcaría ninguna diferencia significativa.
Violet se apartó de ella y buscó un lugar apartado. Ella dejó caer el Medusoid Mycelium y esperó el momento en que fue internada.

Fue fácil falsificar el reporte médico. Klaus le dió el antídoto cuando sus signos vitales eran imperceptibles y los doctores le creyeron. El hongo era altamente contagioso por lo que resultaba evidente que querían mantener el contacto al mínimo.

—¿Qué haremos ahora? —le preguntó Violet.

Ambos se besaron. Violet lo tomó de la mano y lo llevó hasta su habitación. Esa fue la primera de muchas noches que pasaron juntos.
El aroma del sudor que emanaba de Violet se había apoderado de Klaus, sellando el destino de ambos. Ellos no podían retroceder y ninguno quería hacerlo.
Beatrice y Sunny lo aceptaron con normalidad.

—Ustedes son mis padres —comentó Beatrice de forma casual.

—Nunca fueron muy sutiles —comentó Sunny de forma burlona.

Eso hizo que Klaus se alegrara por la decisión tomada. Poder hablar con Sunny y con Beatrice se sentía liberador.

—Espero que no les moleste que todavía no cobremos la herencia.

Sunny y Beatrice intercambiaron miradas. Un gesto de complicidad que no era poco común en ellas.

—Hemos estado bien hasta ahora, creo que podremos esperar un poco más.

Klaus suspiró. Él sabía que su hermana era sincera, que ellos habían estado viviendo al límite durante tanto tiempo, pero aún así se sentía egoísta. Sunny era una gran cocinera y él sabía que le dolía no tener los ingredientes para preparar todos los platillos que quisiera. Beatrice estaba descubriendo sus hobbies e intereses, pero no podía desarrollar todo su potencial debido a las limitaciones con las que vivían.

—Gracias —les dijo y era sincero —. Lamento que tengan que pasar por todo esto.

Beatrice y Sunny no respondieron, al menos no con palabras. Violet no tardó en unirse al abrazo.

El tiempo pasó más rápido de lo que ellos hubieran imaginado.

Klaus había leído muchas historias sobre personas que elegían una carrera profesional inspiradas en la persona a la que más admiraban, alguien que los había ayudado cuando el mundo le había dado la espalda.

Ese no era su caso.

A él no lo habían inspirado, lo habían decepcionado más veces de las que podía recordar. La mayoría de los adultos que había conocido lo habían decepcionado y aquellos que pudieron ayudarlo habían sufrido de una trágica muerte.

Aprender de leyes había evitado un matrimonio entre Violet y el conde Olaf. Klaus quería pensar que si las leyes eran interpretadas de la manera correcta podrían salvar vidas y proteger a los más débiles.
Klaus recordaba haber leído una frase de Edmund Burke que llamó poderosamente su atención: "Cuando los hombres malos se juntan, los buenos deben asociarse; de lo contrario, caerán, uno por uno, un sacrificio implacable en una lucha despreciable". Y pensaba que esa frase estaba en lo correcto.

Él y sus hermanas habían sobrevivido porque estaban juntos, pero Olaf no habría llegado tan lejos si aquellos que debían protegerlos se hubieran tomado la molestia de escucharlos y no los hubieran visto solo como unos niños molestos.

Esto aplicaba principalmente a Poe. Él no era malo, pero sí bastante inepto y sus errores habían tenido graves consecuencias.
Olaf incluso había admitido que muchos de sus planes habían tenido éxito gracias a él. Klaus le creía y en ocasiones incluso había llegado a creer que lo odiaba.

Él se había convertido en abogado porque quería evitar que niños terminaran bajo la custodia de un tutor legal incompetente o que las víctimas de violencia doméstica fueran ignoradas.
Klaus quería asegurarse de que nadie fuera castigado por un crimen que no cometió mientras que el verdadero culpable escapaba con total libertad. Klaus no quería que la historia de Jacques Snicket se repitiera.

Klaus estaba cansado de leyes interpretadas literalmente y de adultos que se negaban a escuchar a los niños.
En esa ocasión, Klaus se encontraba en el banco, en compañía de su familia. La mano gentil de Violet sobre la suya lo hizo sentir mejor.

Cobrar la herencia de sus padres se sentía incorrecto, pero también necesario. Él estaba por empezar la universidad, Violet, Sunny y Beatrice también tenían sueños y esperanzas. Y él estaría más tranquilo sabiendo que no le faltaba nada.

Violet y Klaus habían tenido que trabajar durante horas por unas cuantas monedas y muchas veces habían tenido que sobrevivir comiendo solo chicle.
Klaus no quería que su familia tuviera que pasar por algo así una vez más. Él estaba seguro de que sus padres lo entenderían.
Aunque no estaba seguro de que ellos aprobaran todas sus decisiones, especialmente las relacionadas con Violet.

Además de que una parte egoísta sentía que lo merecían y que todos ellos ya habían sufrido demasiado.

Ver al señor Poe no fue un momento grato. Klaus no le deseaba la muerte, pero hubiera preferido no verlo y tener que tratar con alguien más.

Él odiaba a Olaf, pero debía admitir que tenía razón cuando aseguraba que el banquero había permitido muchas de sus desgracias. Nunca los escuchó e ignoró todas sus advertencias. Los regañaba por señalar lo evidente y nunca se disculpó pese a todas las veces en que se demostró que estaban en lo correcto.

—Klaus, ha pasado tanto tiempo.

Klaus forzó una sonrisa. Una parte de él esperaba que el banquero no lo reconociera.

—Sí, mucho.

—Mírate, ya eres un hombre. Ellas deben ser Violet, Sunny y… lo siento, no recuerdo su nombre.

—Violet murió hace años. Ella es mi novia, Viola Cantarella. La pequeña es Beatrice, Viola y yo la adoptamos cuando era una bebé.

Klaus se sintió preocupado al ver la reacción de Poe. Él parecía pensativo y eso le hizo pensar que debieron elegir un mejor nombre para Violet. No era solo lo mucho que se parecían los nombres, sino el hecho de que “Cantarella” era el nombre de una historia que trataba sobre el amor prohibido entre dos hermanos y como ellos también habían optado por una muerte falsa.

—Es un placer conocerlo —Violet hizo una pequeña reverencia.

Olaf había usado un anagrama de su nombre y le había funcionado por lo que asumieron que no sería diferente para ellos. Lo habían usado durante años y Klaus quería pensar que esa ocasión no tendría que ser diferente.

—Bueno, eso explica porqué no cobraron su herencia antes. Deben estar ansiosos por cobrar lo que les pertenece.

Klaus solo quería una vida tranquila al lado de su familia.

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