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Défectueux

Summary:

Un omega infértil es en automático un omega defectuoso, eso dice la sociedad acerca de esa minoría que es incapaz de concebir.

Él siempre estuvo consciente de que pertenece a esa minoría, siempre le llegó a dar igual e incluso se alegraba no tener esos problemas, además teniendo a su rey a su lado para proteger y cuidar no necesitaba nada más.

Al menos hasta que su rey trajo a un alfa de ojos azules y fue que todo comenzó a ponerse de cabeza...

Notes:

⚠️SE PIDE AL LECTOR NO ROMANTIZAR NI NORMALIZAR LAS ACCIONES Y ACTITUDES DE LOS PERSONAJES.⚠️

⚠️CONTENIDO SENSIBLE NO APTO PARA CUALQUIERA, SE PIDE DISCRECIÓN.⚠️

HISTORIA SEMI ALTERNA INSPIRADA EN EL MANGA, PERO INDEPENDIENTE DEL MISMO.

(See the end of the work for other works inspired by this one.)

Chapter Text

Défectueux es la palabra francesa para referirse a algo que no funciona bien, que no sirve como debería, algo que está defectuoso. Con esa misma palabra se solía describir a los omegas que eran incapaces de procrear, la sociedad los veía como seres inservibles ya que no podían cumplir la única función por la que se supone vinieron al mundo.
La edad promedio en la que comenzaba el primer celo es entre los catorce o quince años de edad, en raras ocasiones había quién lo despertaba un poco antes, o un poco después. Si el omega llegaba a los dieciocho años y todavía no ha experimentado el primer celo entonces había una posibilidad de que sea infértil.

Por suerte o por desgracia existían pocos casos de omegas que nunca en su vida serían capaces de concebir, entre ellos estaba Sanzu Haruchiyo, quién hace tiempo se había enterado de que definitivamente era estéril. En ese entonces no entendía el problema, todo lo contrario, se sentía bendecido por no haber nacido con esa necesidad fisiológica de querer aparearse con un alfa, y además nunca se vio así mismo formando una familia porque su único objetivo en la vida era proteger a su rey, la única persona a quien seguiría incluso si tuviera una venda en los ojos, no necesitaba nada más que eso.

Al menos hasta que él apareció.

Takemichi apareció la vida de su rey, había pasado mucho tiempo desde la última vez que lo vio, desde que ToMan se había disuelto no había sabido nada de él en mucho tiempo. Ahora llegaba y Mikey declaraba que era él se quedaría a su lado para siempre, eso no le gustaba lo absoluto porque su única misión en la vida era proteger a su rey y no iba a permitir que un mugroso, como solía llamarlo, le quite ese puesto.
El de cabellos negros tampoco lo pasaba tan bien, se notaba a kilómetros que él no quería estar ahí y solamente lo estaba porque así lo quería Mikey.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El collar en su cuello apretaba lo suficiente para causarle incomodidad, no podía moverse demasiado en esta habitación desgastada y fría, tan solo tenía permiso de abandonar la habitación cuando tenía que hacer sus necesidades o cuando Mikey se aburría y decidía que quería salir de paseo.

Los primeros días intentó escapar, pero solamente conseguía ser atrapado a los dos segundos y luego encadenado en la cama como si de un perro se tratara.
No tenía idea de cuánto tiempo había pasado hasta ahora, probablemente una semana, dos semanas o quizá ya una semana, realmente el tiempo pasaba muy despacio cuando sólo tenías cuatro paredes para observar y una ventana entablada, dónde apenas podía filtrarse algo de luz natural del exterior.
En eso escucha el sonido de voces lejanas acercarse, en este tiempo había empezado a distinguir los pasos de cada persona que venía a revisarlo. Cuando escuchaba un par de pies arrastrarse con pesadez significa que Mikey se aproxima, los pasos de Sanzu son más rápidos y erráticos algunas veces, los de Koko en cambio son más lentos y refinados, y así podía seguir todo el día.

En esta ocasión escuchó un par de pasos arrastrarse con pesadez, los acompañaba el sonido de otros pasos caminando de forma acelerada, significa que Mikey venía acompañado de Sanzu.

quiero dormir, no me molestes... - dijo Mikey al abrir la puerta.

Takemichi como siempre no dijo nada, solamente se limitó a permanecer acostado en la cama, mientras los pasos de Mikey se iban aproximando cada vez más y más.
Se sentía como un fracaso como alfa, se supone que como tal tenía una voz de mando, pero cada vez que la usaba Mikey simplemente hacia caso omiso.

Al llegar a la cama, Manjirou se recostó junto a él para luego pasar sus brazos alrededor de su cintura y juntar sus cuerpos. El albino amaba estar cerca de su cuello, de esa manera podría disfrutar con mayor intensidad de ese fuerte aroma a menta y chocolate; había pasado mucho tiempo desde la última vez que pudo disfrutar de ese aroma.

Takemichi estaba tenso, sin embargo y a pesar de las circunstancias no estaba del todo asustado, ya que desde que estaba aquí Mikey ha demostrado no tener intenciones de lastimarlo, sin embargo y aunque no siempre podía ver con claridad su rostro debido a la tenue iluminación de la habitación, podía sentir a través de su aroma a manzanas, el cual se sentía un poco amargo, la melancolía que guardaba.

Mikey...- Takemichi murmuró su nombre mientras observaba a la pared.

no digas nada, sólo quédate así...- dijo Manjirou en respuesta.

Mientras ambos descansaban, ninguno se daba cuenta que todo esté tiempo estaban siendo vigilados por alguien desde la puerta, la cual estaba entreabierta. Sanzu estaba observando como su rey le hablaba de forma tan cariñosa a su rey; con sólo escucharlo ya era suficiente como para revolver su estómago de coraje.
¿Cuánto había pasado desde que había comenzado a experimentar esa sensación tan desagradable? Hace apenas un mes desde que Takemichi llegó, su rey pasaba mucho tiempo con él, a veces mediodía, algunos días toda la noche e incluso estando lejos sólo hablaba de él, y tenía que tener cuidado con todo lo que decía acerca de Takemichi o podría terminar durmiendo con los peces.

Flashback

¿Te agrada Takemicchi? - preguntó su rey de la nada.

Sanzu tenía miedo de contestar, porque ya en ocasiones anteriores había hecho la misma pregunta de la nada, y su vida literalmente dependía de la respuesta que daba.

responde ¿Te agrada Takemicchi...? - Manjirou estaba por sacar un arma mientras le miraba impaciente por su respuesta.

¡Sí, me agrada! - respondió con nerviosismo.

te agrada ¿Eh? ¿De qué forma? - la expresión de Manjirou era verdaderamente inquietante.

s-sólo me agrada, es un buen tipo...- responde rápidamente cuando mira a su rey acariciando el gatillo del arma.

Entonces Mikey guardó el arma y Sanzu finalmente se relajó al ver que su vida ya no corría peligro.

Fin del flashback

Era una verdadera molestia. Suspiró con pesadez y de su bolsillo sacó un frasco naranja lleno de píldoras, Sanzu sacó dos de esas píldoras y las ingirió sin necesidad de ningún otro líquido más que su propia saliva.
Estás pastillas causaban que sus problemas desaparezcan dando paso a una gran sensación placentera, era todo lo que necesitaba para relajarse y despejar su mente.