Work Text:
1."A partir de ahora somos amigos"
Eustass Kidd a sus diez años estaba seguro de que le atraían los niños, y fue a esa edad que aprendió a no decirlo en voz alta. Cuando se lo comentó a sus padres ellos se enfadaron diciendo que era ridículo, que no era posible y que si seguía pensando así lo llevaron a terapia. A los trece comenzó a escaparse de su casa, pasaba la mayor parte del tiempo en la de su mejor amigo Killer, según él, era el único que lograba comprenderlo.
Fue durante una de esas visitas a su mejor amigo que lo conoció. Era pequeño, realmente muy delgado, de tez levemente bronceada, su cabello negro era cubierto por un sombrero de paja. El niño cargaba cajas hacia la casa vecina. Le habían dicho que allí vivía una señora y dos tipos poco agradables, aunque él nunca los vio.
Había dos niños más allí pero no resaltaban tanto como el más petiso. Era como si él tuviera un brillo especial, así lo había definido Kidd. No se dio cuenta de que llevaba tiempo mirándolo sino hasta que el pelinegro lo miró. Lo examinaba con la mirada, decidiendo así nada más si era una persona agradable o no, el niño de la nada solo le sonrió en grande y agitó su mano siguiendo con su trabajo.
Poco después, mientras hacía unos pases con la pelota de fútbol con su amigo en la calle frente a su casa, vio al niño volver a salir y buscar algo en el patio de la casa vecina, hasta que sus ojos se encontraron y el menor volvió a sonreír. Corrió para acercarse a ellos.
一Hola, yo soy Luffy, ¿ustedes viven ahí? 一habló cuando estuve frente a los dos amigos, señalando la casa del rubio.
Killer miró a su amigo un momento, notando como no le quitaba los ojos de encima. Decidió ser él quien hablara.
一Hola, yo soy Killer y él es mi mejor amigo Kidd, yo vivo aquí, él solo vino de visita.
一Oh, ya veo. Yo acabo de mudarme con mis hermanos a la casa de Dadan. ¿Puedo jugar con ustedes?
一No.
Kidd habló antes de que su amigo dijera algo, no sabía porque lo hizo, pues él quería conocer al niño. Luffy ante esas palabras abrió los ojos y su boca sorprendido para luego fruncir el ceño y haciendo pucheros se quejó.
一¿Por qué no? seamos amigos, yo quiero jugar con ustedes.
一Pero nosotros no queremos ser tus amigos ni jugar contigo niñito.
一¿Ah? eres un maldito bastardo.
Luffy iba a seguir protestando e insultando al pelirrojo pero la voz de su hermano mayor lo distrajo.
一Luffy, vámonos 一había llamado su hermano rubio mientras el pelinegro ya estaba alejándose. Sin perder tiempo corrió hacia su hermano quien lo esperaba y le gritaba al pelinegro mayor que los esperara.
一¿A dónde vamos? 一preguntó mientras corría. Cuando llegó al lado de Sabo, se dio la vuelta y le sacó la lengua al pelirrojo para después salir corriendo junto a su hermano para alcanzar al mayor de los tres.
一A comprar, esa maldita vieja no tiene nada para comer 一le respondió Ace quien disimuladamente había disminuido su ritmo para esperar a sus hermanos.
Kidd se quedó mirando al niño con el sombrero de paja en la cabeza mientras se iba, la risa de su amigo lo distrajo y se giró a mirarlo, no era muy normal verlo reir.
一¿Qué es tan gracioso? 一preguntó el pelirrojo con disgusto.
一¿Que fue todo eso, hermano? 一el rubio le devolvió la pregunta con una sonrisa.
A partir de ese día, cada que Kidd iba a visitar a Killer terminaba de alguna manera discutiendo por algo con el niño pelinegro de al lado. Lejos de molestarle, al menor le divertía muchísimo hacer enojar al pelirrojo, a veces sus hermanos se unen a sus discusiones solo por diversión, verlo fruncir el ceño y decir cosas inentendibles debido a la frustración se le hacía muy gracioso a Luffy, pero le encantaba cuando el pelirrojo se sonrojaba porque el decía cosas como “Eres muy cool, me agradas” o “El rojo es mi color favorito, por eso me gusta tu cabello”.
A los diecisiete años Kidd decidió “independizarse”, o eso les dijo a sus padres cuando decidió por su cuenta mudarse a la casa de su mejor amigo, simplemente tomó sus pertenencias y se fue de su casa, lamentablemente para él, Killer ese día no estaba, pero su madre no tuvo problema alguno con dejarlo quedarse con ellos. Una hora después de que Kidd entrara a la casa con dos maletas y una mochila alguien llamó a la puerta. La madre de su amigo había salido a hacer unas compras así que él atendió. No entiendo porqué se sorprendió cuando vio a Luffy al otro lado sonriéndole.
一¿Qué quieres?
一¿Acabas de mudarte aquí verdad? te vi llegar con maletas, quiere decir que viviras aqui ¿o no?
一Si y eso no es de tu incumbencia 一Kidd quiso cerrar la puerta pero Luffy no lo permitió.
一Entonces, deberíamos empezar a llevarnos mejor, seamos amigos 一Luffy, no había vuelto a proponer eso desde que el mayor le había dicho que no pero ahora con catorce años y más terco que nunca, no aceptaría una negativa.
一Ya te he dicho que no quiero ser tu amigo.
一A partir de ahora somos amigos.
一Te dije que-
一Ahora me tengo que ir, pero luego vendré a visitarte ¿si? esperame 一Luffy le interrumpió
一No somos amigos 一le gritó mientras el contrario se alejaba de la puerta.
一Hasta luego, Kidd 一gritó en respuesta desde la vereda dejando salir una pequeña carcajada. El pelirrojo simplemente suspiró cuando lo vio entrar a la casa vecina, más no notó el sonrojo en su rostro, ni la sonrisa que se esforzaba por salir y mucho menos ese pequeño cosquilleo en su vientre que aprecia cada vez que el pelinegro le sonreía. Así fue como todo empezó.
2."Sentimientos"
Luffy lo entendió recién a sus dieciocho años. Aquel pelirrojo al que le encantaba provocar, ya no lo veía como un amigo. Se había enamorado, y fue cuando Hancock y Bartolomeo se le declararon que pudo darse cuenta de lo que sentía. Como en aquel momento no le daba tanta importancia al tema, salió un tiempo con ambos, primero con Hancock, quien le ayudó a darse cuenta que no le atraían las mujeres, porque besarla no le provocaba nada y luego con Bartolomeo, con quien supo que no era él a quien quería su corazón, pues siempre terminaba pensando en su amigo pelirrojo.
El chico se preguntaba si era posible que él sintiera lo mismo, y descubrió que tenía miedo de averiguarlo. Tenía miedo de que su amigo lo odiara, pues Sabo le había dicho que no todos aceptaban a las personas que se sentían atraídas por otra de su mismo género, y había escuchado muchas cosas horribles desde que salió con Bartolomeo, aunque Ace se había encargado de que se tragaran sus palabras.
Solía imaginar cómo sería una relación con él. Desde que se dio cuenta que amaba a su amigo no podía parar de pensar en cómo se sentía caminar de la mano con él, Kidd era mucho más alto que él y sus manos eran más grandes que las suyas, se imaginaba con él en su cita perfecta y sonreía para sí mismo. Sin embargo, le dolía tanto verlo todos los días con una chica diferente, en las fiestas, en la universidad o cuando lo cruzaba casualmente en la calle; nunca lo había visto con un chico y aunque en cierta parte eso lo tranquilizaba un poco también le daba inseguridad. No quería ocultarlo por más tiempo, a sus veinte años, quería poder expresar libremente lo que sentía, sin miedo a nada, pero algo siempre lo detenía, por X o por Y se terminaba echando para atrás.
Por su parte Kidd, no sabía cómo dejar de sentir lo que sentía por el menor. Lo había intentado todo. Discutían todos los días por cosas mínimas, en un intento de que el otro no lo volviera a buscar, que lo termine odiando y se alejara de él, pero Luffy parecía disfrutar sus peleas, había salido con muchas chicas pensando que así se volvería heterosexual y se olvidaría de él. Se había acostado con muchos chicos pero nunca se sentía bien.
El pelirrojo no entendía cómo es que se enamoró, como fue que aquel pequeño pelinegro se adueñó de su corazón. Tampoco entendía como es que aún no se había dado cuenta “Quizás es demasiado tonto, incluso para eso” pensaba Kidd. Cuando se enteró que estaba saliendo con un chico de su clase se sintió derrotado “Al menos parece feliz” , y cuando supo que terminaron no pudo ocultar su alegría, incluso su mejor amigo lo veía raro. Kidd no dejaría que nadie se entere del profundo amor que le tenía al pelinegro, incluso si alguien lo sospechaba, jamás lo escucharía de su boca. Ahora, con veintitrés años, el pelirrojo se sentía patético, “¿Cómo puedo tener tanto miedo de decírselo? Es solo Luffy” . Y aun así no hacía esfuerzo alguno por hablar del tema con el contrario.
Kidd tenía otro problema, Trafalgar D. Water Law había puesto su ojo en Luffy, se iba acercando de a poco siendo amigos, el menor parecía tenerle mucho cariño, hasta le había puesto un apodo -Kidd no tenía apodo-, el pelirrojo no soportaba verlos juntos lo que provocó que sus celos se liberaran en una competencia continua con Law.
Esa noche de viernes, a mitad de vacaciones de verano, se encontraban los dos en un mismo bar. Kidd iba acompañado de su mejor amigo y una chica que conoció en el lugar a la que no le estaba prestando mucha atención. Luffy iba con algunos de sus amigos, Zoro, Nami, Sanji, Vivi y Law, era difícil que se encontraran todos.
En un momento de la noche sus ojos se encontraron y Luffy le sonrío mientras bailaba con Law y levantó una ceja interrogante cuando vio a la chica que se le pegaba cada vez más. Kidd por su parte solo mataba con la mirada a su compañero de baile y cuando Law lo vio solo le sonrió arrogante.
一Ese idiota 一gruñó por lo bajo.
一¿Ahora qué te pasa? 一Killer suspiró cansado, se suponía que iba a divertirse.
一Pasa que son dos idiotas.
Killer siguió la mirada de su amigo y vio a los dos D. bailar juntos. Se rió por lo bajo, notando también que Luffy no había sacado sus ojos de su amigo.
一Pídele que baile contigo si tanto te molesta verlo con él.
一Ese no es el punto, ¿Por que me debería de molestar que estén juntos? simplemente me molesta verlos, son dos idiotas, vamos a otro lado 一Kidd se iba a levantar dispuesto a irse pero Killer lo detuvo.
一Ya cálmate, no los veas y ya.
Sin embargo Kidd no dejó de verlos.
3."Confrontación"
Para eso de las dos de la madrugada Kidd estaba completamente borracho, se había olvidado de que su pelinegro favorito estaba en ese lugar y estaba coqueteando con un chico en la pista de baile. Luffy no había dejado de verlo desde su lugar, estaba preocupado, lo había visto tomar vaso tras vaso, quería ir con él por si necesitaba algo pero al verlo tan pegado con aquel extraño para él lo hizo quedarse en su lugar, las chicas ya se habían ido, zoro y Sanji bailaban por ahí y él había quedado solo en la mesa con Law.
En algún momento Kidd se había lanzado contra los labios del chico con el que bailaba como si de eso dependiera su vida, dejando el corazón de un sorprendido Luffy destrozado.
一Ne, Torao 一llamó a su amigo一. Creo que me iré ahora ¿Le avisas a los chicos por mí, por favor?
一¿Quieres que te lleve?
一No, está bien, gracias. Tal vez llame a alguno de mis hermanos.
一Está bien, ve con cuidado 一Law se acercó al menor y lo beso suavemente. Fue solo un segundo pero suficiente como para dejarlo atontado y confundido.
一Adios.
Salió lo más rápido que pudo del lugar. No iba a llamar a sus hermanos, ni iría a casa. A eso de las tres había llegado a una plaza a quince minutos de su casa, donde simplemente se quedó hamacando mientras las lágrimas salían al recordar la forma en la que Kidd besaba al chico en el bar. No lo sintió llegar por lo que se asustó cuando el pelirrojo detuvo su balanceo inclinándose ante él.
一¿Por qué? 一preguntó Kidd totalmente fuera de sí. Luffy se mareo un poco por el olor a alcohol que emanaba del chico.
一¿Por qué, qué? 一preguntó bajito sin entender de lo que hablaba el otro.
一¿Por qué lo besaste?
一No entiendo.
一Nunca entiendes nada 一soltó luego de que una risa amarga se escapara de la garganta.
一Kidd ¿Estas bien?
一No 一le gritó soltando la hamaca y reincorporándose一. No estoy bien.
一¿Necesitas algo? ¿Puedo ayudarte?
一Yo, necesito… necesito… que tú 一de repente le había dado sueño y ya no se entendía que decía.
Al percatarse de esto Luffy lo arrastró hasta una banca donde lo acostó dejando su cabeza sobre su regazo, dejándolo dormir. El pelinegro se permitió apreciar el rostro de su mayor mientras acariciaba su cabello de forma lenta y delicada para no molestarlo. A Luffy le encantaba la noche, todos las noche se sentaba frente a su ventana con sus audífonos puestos, escuchando sus canciones favoritas, subía el volumen hasta tapar cualquier otro sonido del exterior y observando la luna imaginaba su romance con el chico que ahora dormía en sus piernas con la esperanza que el otro también piense en él, la luna lo acompañaba en cada una de sus noches de desvelo y esa no sería la excepción.
一¿Qué tengo que hacer para que me veas como yo te veo, para que me quieras? 一le preguntó al chico aun sabiendo que no le contestaría, mientras observaba la luna一. No quiero que te vayas, este momento es perfecto ¿Es muy egoísta pedir que no te despiertes? 一suspiró y le dirigió una breve mirada al pelirrojo, acarició su mejilla notando por primera vez lo suave que era su piel, sin rastro de vello facial一. ¿Por qué, Kidd? ¿Por qué no puedo ser yo?
Recordó todas las veces que Eustass le había dicho que no quería ser su amigo y que no lo quería cerca “¿Realmente es así? ¿De verdad no me quieres en tu vida?” pensó el menor dejando salir su dolor a través de sus lágrimas una vez más, dándose cuenta de que en realidad no conocía mucho del contrario.
一Lo siento, tal vez deba dejarte en paz. Aun si muero por estar a tu lado, por besarte, por tener miles de aventuras contigo… lo siento, Kidd, debió ser muy molesto para ti.
Le sonrió mientras acariciaba su mejilla una vez más. Y antes de que pudiera notarlo Kidd se estaba despertando, rápidamente retiró su mano y se levantó dejándolo solo en la banca.
一¿Qué pasó? 一preguntó Kidd a la nada ya un poco más lúcido que cuando llegó al lugar.
一Te quedaste dormido 一le comunicó Luffy, quien se había sentado en el césped frente a él y Kidd finalmente reparó en su presencia, se notaba confundido pero luego recordó lo que vio en el bar y su ceño se frunció一. ¿Qué pasa?
一No es nada.
Se quedó sentado en la banca fulminando a Luffy con la mirada, quien permaneció sentado en el césped mirándolo confundido. Recordó la pequeña discusión que estaban llevando a cabo antes de que se durmiera y sin poder soportarlo más con la imagen de Trafalgar besando al menor finalmente explotó.
一¿Por qué? 一volvió a preguntar.
一Ya te dije que no sé de qué hablas 一dijo Luffy en voz baja mirando la luna.
一¿Por qué besaste al imbécil de Trafalgar? 一le gritó luego de unos segundos de silencio.
4."Let him in"
Luffy miró sorprendido al mayor que se había levantado, siguiendo su ejemplo también se puso de pie y dijo:
一Yo no besé a Torao.
一No, claro, por supuesto que no lo hiciste 一habló con sarcasmo haciendo que Luffy frunciera el ceño.
一Yo no besé a Torao 一repitió esta vez elevando su voz一. Fue él quien me beso y ni siquiera se le puede llamar un beso a eso, fue como un piquito.
一Es lo mismo, lo besaste 一espetó Kidd, un deje de dolor reflejado en sus ojos.
一No es lo mismo, idiota.
一Es lo mismo, sus labios se tocaron 一le gritó totalmente frustrado.
一Bueno ¿Y qué si fue así? ¿Cual es tu maldito problema con eso? ¿Por qué estás tan enojado? 一Luffy también gritó.
一No estoy molesto, estoy furioso, estoy que muero de celos, maldita sea 一dio un paso al frente y tomó con delicadeza el mentón de Luffy para que lo mirara y no escapara一. Estoy que me muero de celos 一repitió esta vez más calmado一. Estoy furioso contigo por dejarlo besarte, estoy furioso con él por hacerlo y estoy furioso conmigo por no haber tenido los huevos necesarios a tiempo para decirte lo que siento, ¿Por qué te cuesta tanto darte cuenta que te amo?
一Te veías bastante cómodo besando a ese chico de quien seguramente no te acuerdas ni su nombre 一fue todo lo que Luffy pudo decir sintiendo su corazón encogerse.
一¿De qué hablas?
一No puedes venir y reclamarme algo así, primero porque solo somos amigos y segundo porque tú estuviste besándote con alguien más también en ese bar.
A ambos les dolió el “solo somos amigos”. Kidd no recordaba haber estado con nadie esa noche, pero tampoco le dio mucha importancia.
一Nunca quise ser tu amigo.
一¿Cómo quieres que me de cuenta que yo te gusto si lo único que hacías era repetir eso y tratar de alejarme? Nunca me dejaste entrar a tu vida. ¿Por qué tu nunca te diste cuenta de yo te amo idiota? 一una vez más las lágrimas cristalizaron sus ojos pero esta vez se negó a dejarlas salir. Kidd no supo qué decir ante eso一. Te amo, Kidd 一su voz se quebró un poco.
El pelirrojo lo observó completamente en blanco. Entonces recordó todas las veces que Luffy le había dicho que se veía “lindo” haciendo x cosa o usando x prenda, las veces que se topó con su mirada y como giraba su rostro rápidamente cuando caía en cuenta de eso, como buscaba siempre permanecer a su lado, las veces que se presentaba en su cumpleaños con algún detalle personalizado -como pulseras hechas por él o algo que haya visto en alguna tienda que le recordara al mayor-. Kidd quiso llorar, y se quiso golpear por nunca haber prestado atención a la forma que Luffy lo miraba, cerrándose en que era imposible que ellos estuvieran juntos.
一Lo siento 一susurró luego de largos minutos pegando su frente con la del menor一. Tienes razón. No tengo derecho a reclamarte nada. No recuerdo haber estado con nadie hoy pero-
一Yo sí lo recuerdo 一balbuceo Luffy.
一Pero lo siento. Si eso te molestó o algo, lo siento. Nunca quise hacerte daño.
一Ya te dije que solo somos amigos, puedes ir a coquetear a cualquiera.
一Y yo te dije que no quiero ser tu amigo. Quiero ser tu todo, imbécil.
Luffy lo miró un poco y no dijo nada, solo lo miró. Desvió sus ojos solo un segundo para observar la luna. Kidd continuó.
一Yo… supongo que estaba aterrado 一se acercó un poco más a Luffy一. Tal vez temía no poder volver a verte, o tal vez temía que me conocieras de verdad y que ya no te agrade tanto. No soportaría no agradarte a ti 一sonrió débilmente, el pelinegro elevó su mano y acarició su mejilla.
一Sé muy bien que eres un idiota, que la cagas seguido y que eres muy impulsivo, y aun asi te elegiria a ti una y otra vez.
一¿Por qué te describes a ti mismo?
一Como sea. ¿Vas a besarme, decirme que me amas otra vez y pedirme que salga contigo o tengo que hacerlo yo?
Kidd río, y finalmente, después de haber estado enamorado de ese niño por diez años, lo besó, sin prisa, con delicadeza y transmitiendo mutuamente todo el amor que el otro les provocaba. Un momento con el que -aunque Kidd no vaya a admitirlo- ambos habían soñado más de una vez. El pelirrojo llevó sus manos a la cadera del menor para así levantarlo y dejar que enredara sus piernas en su cintura, Luffy había pasado sus manos por las mejillas de Kidd, luego su cuello y seguidamente jugó con su cabello, repitió esto una y otra vez mientras saboreaba los labios contrarios. Luffy podía sentir el sabor de todo lo que Kidd había tomado, y aunque no era fan de las bebidas alcohólicas, no le importó tener que sentirlo si eso significaba que podía besar al mayor. Kidd por su parte, encontró el dulce sabor de los duraznos en la boca del menor, supuso que había tomado algún jugó en el bar. Ambos se sintieron completos, como si toda la vida hubieren estado viviendo solo por ese momento. El pelirrojo pensó que si tenerlo en su vida lo iba a hacer sentir de esa forma, valdría la pena dejarlo entrar y dejar que lo conozca más, solo esperaba que no se arrepintiera cuando lo hiciera. Se separaron entre suaves mordiscos y jadeos cuando el aire empezó a faltar.
一¿Luffy, serías mi novio?
一¿Me dejarías entrar en tu vida de verdad? 一preguntó de vuelta con ilusión, el pelirrojo asintió y Luffy sonrió en grande一. Si. A partir de ahora somos novios.
Kidd le sonrió y volvió a besarlo. Esa noche, ninguno volvió a casa, se quedaron en la pequeña plaza recostados en el césped viendo la luna desaparecer y darle paso al amanecer. Kidd le habló un poco de su vida a pedido del menor, quien también le contó sobre la suya propia. El pelinegro le había repetido más de mil veces que lo amaba y el pelirrojo lo había besado cada vez que lo decía repitiendo sus palabras.
一Ne, Kidd 一Luffy llamó a su, ahora, novio, quien soltó un murmullo para dejarle saber que tenía toda su atención. Iban caminando de la mano hacia sus casas, pues ya eran las ocho y media, por suerte aún eran vecinos一. ¿Vamos a hacer realidad todos los escenarios que imagine junto a ti?
一Si asi lo quieres, entonces sí 一besó el dorso de su su mano y la acarició. Luffy rió, y Kidd supo que de verdad lo quería en su vida.
Fin.
