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Language:
Español
Series:
Part 1 of Volumenes
Stats:
Published:
2023-11-19
Updated:
2026-01-01
Words:
121,320
Chapters:
32/200
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53
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288
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18,703

Watching All Our History [Volumen 1]

Chapter 24: Capitulo 2

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

— [Argén y Ariane se hablan mentalmente].
— *Pensamiento de todos*.
— “Pensamiento de uno”.
Lo que está en la pantalla.
*El pensamiento de la persona dentro de la pantalla *.
— Fuera de la pantalla.
— Describen su historia.

Ningún Manwha me pertenece créditos a sus autores. Cambie el tipo de habla de Bob para no andar batallando tanto.

࿇ ══━━━━✥◈✥━━━━══ ࿇

Cuando el Duque iba a lanzar el primer golpe hacia Ruveliss, algo lo detuvo haciendo que este volteara hacia su brazo, viendo una larga cadena que estaba colgando del techo y que estaba sujetando su brazo con fuerza. El duque no tenía ni idea de donde diablos había llegado la cadena, pero eso no lo detuvo, así que intentó usar el otro brazo, pero otra cadena lo detuvo también.

— ¡Señor La Monique! ¡Le advertí de no usar violencia en la sala! — habló fuerte Shofelix mientras veía con enojo al hombre de cabello plateado que ahora tenía los brazos medio colgados por las cadenas.

— Eso a quien le importa, solamente quiero golpear al bastado que le hizo tanto daño a mi hija — respondió con enojo mientras volteaba ver a la chica que aún seguía con el ceño fruncido.

— Eso ya lo sé, pero mejor piense dos veces las cosas. Si se golpea al joven príncipe, se le considerará como traición, incluso si estamos en un lugar donde no es su reino. Además, si está muy preocupado por qué no mejor piensa en Aristia — respondió Shofelix mientras intentaba mantener la calma.

— Eso también va para ti joven Carsein, si osas levantar esa espada que estás sujetando en este momento, te colgaré con las cadenas y te dejaré así por un buen rato — le advirtió la chica mientras volteaba ahora hacia el chico pelirrojo que se asustó al ver la mirada amenazante de la chica que parecía de su misma edad. Pero eso no le importaba, lo que le molestó fue tener que bajar la espada y volverla a guardar en su funda.

Él tenía esa espada por si acaso, pero también sabía que no debía usarla a la ligera, ya que también recibió una advertencia de la chica antes de empezar a ver la historia de Aristia. El que, si estaba confundido, era Allendis, ya que no esperaba que eso en verdad pasara, y estaba más confundido al no comprender el porqué, ¿por qué Aristia nunca le comentó sobre ello? Él podría haberla ayudado, él podría haberla mantenido a salvo, él… No, él no le hubiese creído, y lo sabía, y lo peor es que se imaginaba cómo le hubiese dicho a Aristia que no le creía. Y temía cómo hubiese continuado su relación de ambos.

Pero ahora que sabía sobre ello, podría apoyarla, podría salvarla del sufrimiento que estaba guardando en su interior y, por fin, hacer que ambos tengan algo más que una simple amistad. Pero debía esforzarse más, sabía que el Callisto se le adelantaría o tal vez no, pero por quien sí debería preocuparse es por su majestad. Pero eso ya lo resolvería más tarde.

— Además, ¿no debería pensar en cómo está su hija realmente? — le preguntó Shofelix al hombre mientras este volvía a sus cabales al acordarse que su hija, su preciada hija, había corrido.

El señor La Monique al calmarse y estar un poco más tranquilo, vio a la chica Shofelix y asintió.

— Es cierto, pero antes que nada… Le estoy asegurando que el matrimonio se cancelara, incluso si tengo que entregar mi espada — declaró el duque mientras las cadenas lo soltaban y veía Ruveliss con enojo. Al ya no sentir las cadenas, fue rápidamente hacia el lugar donde fue su hija.

Los demás personajes que se encontraban en esa sala, sentían la incomodidad y estaban un poco pensativo sobre esto.

*Esto también me pasará a mí, también se mostrará mi pasado, también se mostrará mi desgracia*, pensaron muchos mientras se empezaban a poner nerviosos sobre si seguir viendo esto o no.

— ¿Esto también se mostrará en nuestra historia? —preguntó de repente Calíope mientras veía a Shofelix —. ¿También se mostrarán los pasados que unos quieren olvidar o dejar atrás?

— ¿Qué tanto se mostrará? — preguntó ahora Jinho, ya que también se empezaba a cuestionar —. “Si esto muestra mi pasado, no sé con qué cara podría ver a mi familia…” ¿Y bien? — volvió a preguntar mientras se mostraba un poco más serio.

Shofelix ya se empezaba a preocupar y lo sabía, sabía que esto pasaría desde el momento que sostuvo el libro de Aristia, sabía que algunas historias tendrán comienzos divertidos, pero las que mostrara a continuación y las siguientes… No será tan divertido.

— Escuchen por ahora ahí que calmarnos y…

— ¿Calmarnos? No creo que esa sea una buena opción, hasta qué punto nos mostrarás sobre nuestros mundos — habló ahora Penélope mientras se cruzaba de brazos — o más bien, de nuestras vidas.

Y después de que Penélope hablara, todos los demás también se ponían cada vez más nerviosos o más discretos ante sus emociones. Pero todos se estaban empezando a descontrolar en algún punto.

[…]

Mientras tanto, con el Duque Monique.

Este estaba buscando entre el pasillo una puerta que diga femenino, y al encontrarla tocó la puerta varias veces.

— ¿Tia? Estás dentro, verdad, estás bien — preguntó mientras colocaba su oreja en la puerta y lograba escuchar unos leves sollozos. — Voy a entrar.

Dijo el hombre, para después abrir la puerta con delicadeza, y mientras entraba podía ver el cuerpo de su hija en una de las paredes de ese lugar. La chica estaba sentada en el piso con las rodillas hasta su mentón y sus brazos encima de las rodillas tapando su cara. El Duque, al verla, no pudo soportar sentir una presión en el pecho al escucharla sollozar, así que con cuidado se acercó a ella y se sentó a lado suyo. Aristia al escuchar a alguien sentarse, levantó un poco la vista y se sorprendió de ver quién era.

— ¿P-papá? No deberías estar aquí — le dijo Aristia preocupada, volteándolo a ver completamente con sorpresa.

— ¿Por qué? Acaso no puedo ver cómo está mi hija — preguntó el Duque mientras le quitaba un mechón de pelo a su hija que tenía en la cara para ponérselo detrás de su oreja y la miraba con ojos tristes.

— No, es porque este es el baño de mujeres — dijo la chica para después ver hacia al frente — va-vamos, hay que salir de aquí — dijo la chica mientras se paraba rápidamente e intentaba irse. Pero en ese momento su padre la agarró del brazo haciendo que ella se detuviera y lo viera a la cara — ¿papá?

— ¿Por qué no me lo dijiste? — preguntó el duque mientras veía el piso. Aristia al escuchar eso, no supo qué decir.

— Yo… Yo tenía miedo, miedo de que me rechazará de nuevo y me dejaras atrás — respondió la chica mientras agarraba con fuerza su vestido, e intentaba no verlo.

Pero en ese momento sintió como su padre la jalaba y la ponía en un reconfortante abrazo.

— Tia, no importa lo que pase, no importa que tan lejos o cercas esté de ti, yo siempre, siempre te protegeré, incluso si doy mi vida por ello — dijo el duque mientras la abrazaba con fuerza y le ofrecía el calor y cariño que siempre le ha querido demostrar.

Aristia al escuchar eso, se acordó de su padre, del pasado, y cómo este cometió una gran traición para después morir. La chica, al acordarse, no pudo evitar soltar lágrimas y abrazar fuertemente a su padre.

— Por favor, no lo hagas, no sé qué sería de mí si tan solo tú te fueras y jamás te viera de nuevo. —dijo la chica mientras agarraba las ropas de su padre y las apretaba. El duque no entendía eso, pero pensaba que era porque en el pasado debió haber pasado algo.

— Entonces no lo haré, pero a cambio, tendrás que contármelo todo — le dijo mientras la agarraba de los hombros y la veía a la cara. La chica no sabía cómo responder, así que solamente asintió. — Ahora vamos, los jóvenes nos deben estar esperando también — dijo el Duque mientras se empezaba a levantar y le extendía la mano a su hija y esta la recibía con gusto.

Pero en eso se acordó — “Es cierto. Ellos no lo saben, y no sé cómo actuarán ante esto. En mi vida pasada ellos no estaban conmigo, solamente los conocía por las historias de parte de los demás o porque los veía de vez en cuando en los corredores”.

Aristia no sabía cómo debería actuar, así que solamente respiró hondo y le agarró la mano a su padre para salir del baño. Cuando estaban en la puerta que dirigía hacia la sala de cine, empezaron a escuchar algunos gritos, y ellos entraron rápidamente para ver a Shofelix gritándole a los demás.

[…]

— ¡¿Entonces quién sigue en la maldita lista?! — le preguntó exaltado Robert. Ya que le han estado intentando sacar información, pero no han podido lograr nada.

— Si no nos responde, entonces esto se descontrolará y por nosotros mismos buscaremos las respuestas — le dijo Bethrion a la chica mientras la miraba con enojo.

— Ya les dije, ¡por ahora las únicas historias que veremos serán esas, pero los personajes no van a aparecer a menos que empecemos a ver su mundo! — declaró la chica cansada mientras le ponía a toda la hoja antes arrugada que tenía los nombres de las próximas historias y los personajes, pero por alguna extraña razón los nombres estaban tachados y no se podían leer, y los títulos eran apenas entendibles. La chica iba a seguir reclamándoles, hasta que Carsein habló un poco más fuerte.

— ¡Aristia! — gritó un poco el chico de cabello rojizo mientras veía a la chica junto a su padre acercarse hacia ellos. — Estás bien, ¿cómo te estás sintiendo en estos momentos? — le preguntó Carsein mientras la agarraba de los hombros y se acercaba a ella.

— Es-estoy bien, Carsein, descuida — le dijo la chica mientras le daba una sonrisa que lo tranquilizó.

— ¿Está segura? Si quieres, puedes irte a descansar y luego hablamos — ahora entró a la conversación Allendis mientras empujaba un poco a Carsein haciendo que este se molestara, y viendo a Aristia con preocupación.

— Tranquilos, estoy bien… Sobre lo de hace rato.

— No te preocupes por ello, entendemos que estabas frustrada, pero si quieres puedes hablar con alguno de nosotros y soltar algunas emociones — le habló Allendis mientras la veía y le daba una ligera sonrisa.

—Qué amable de su parte joven Allendis, pero por lástima esa conversación la tendrá con su padre — le habló el duque mientras lo veía con ojos muertos y dándole una señal de que soltara a su hija, a lo cual este hizo caso y sonrió forzosamente.

— Pero por supuesto que entendemos eso — dijo el chico mientras se daba vuelta para volver a su asiento, que estaba al lado de Ruveliss.

— Que bien que llegan, y Aristia, si te sientes cansada sobre esto puedes ir al otro pasillo, ahí hay habitaciones, y eso va para todos, si se sienten cansados o que ya no pueden con sus historias, el pasillo de las habitaciones siempre estará abierto — hablo la chica mientras veía a Aristia y luego a los demás que no estaba algo conformes de que cambiará de tema.

Los tres personajes que aún estaban parados asintieron y volvieron a sus lugares, pero Aristia en realidad en ese momento no quería ver a Ruveliss, así que evitaba la mirada del peli azul en todo momento.

— Escuchen, sé que les debo muchas respuestas, pero terminando esto les voy a dar un descanso y de ahí me podrán hacer las preguntas que quieran, pero por ahora solamente terminemos con esto — explicó Shofelix mientras juntaba sus manos y les explicaba cómo estaría el plan.

Los demás no tuvieron más que aceptar ante ello, haciendo que la chica suspirar y bajara un poco los hombros por ello. Shofelix al estar un poco mejor por ello, se acercó a la gema y la volvió a levantar, haciendo que la pantalla se volviera a iluminar.

Cuando la pantalla se prendió, mostró el palacio de la emperatriz por fuera mientras hojas y pelarlos de rosas caían de forma al azar dando a entender que estaban en primavera.

Luego la imagen cambió mostrando a una Jieun algo preocupado.

Lo siento Tia se disculpó la chica con nerviosismo mientras juntaba sus manos y veía a la chica a la cual le estaba pidiendo perdón  lo siento tanto.

Aristia al escuchar eso, de repente detiene lo que estaba haciendo para después voltear a ver a la chica —… no entiendo lo que quiere decir, su majestad  habló sin interés Aristia mientras volvía su mirada hacia los papeles e informes que tenía en la mesa.

¿Se trata de cómo estoy haciendo todo el trabajo en este palacio que debe ser hecho por ti? ¿O sobre tu etiqueta poco sofisticada que no está mejorando a pesar de todas esas lecciones?  pensó Aristia totalmente frustrada al escuchar las disculpas de Jieun.

— ¿Usted hacía los trabajos? — preguntó Aria mientras veía a la chica. Esta se volteó hacia la rubia y luego volteó de nuevo hacia adelante, sacando un fuerte suspiro.

— Jieun, unas semanas después de su coronación para emperatriz, le dieron lecciones de todo: etiqueta, baile, canto, bordado, etc. Pero nunca mejoró, así que mientras ella recibía toda clase de entrenamiento, yo debía hacer su sombra, debía decirle y hacer todo lo que ella debía hacer, y eso significaba la documentación real — dijo la chica mientras se frustraba en tan solo pensar en ello.

Navier al escuchar ello, pensó un poco en Rashta, ella en estos momentos está recibiendo educación y entrenamientos para que la gente deje de lado el rumor que ella es una esclava. Pero también pensó en este objeto que muestra tanto su pasado como su futuro, y temía que el futuro le traerá malas experiencias. Pero por ahora no debía preocuparse por ello, solamente debía esperar, y tener algo de fe y confianza de que todo irá bien.

Bueno… Escuché que la que debía haber sido la emperatriz, eras tú — habló la chica, y Aristia en ese momento le presto un poco de atención — escuche que fuiste elegida como la prometida de Ruve desde el momento en que naciste. ¡Pero yo llegué y…!

*Bastante lenta con las noticias, ya veo*  pensó Aristia mientras escuchaba como Jieun se disculpaba, así que ella decidió responder  usted no necesita disculparse por nada su majestad, nosotros seguimos y malinterpretamos el mensaje del oráculo — respondió Aristia ante las disculpas de Jieun mientras seguía verificando los papeles.

¿Qué quiere decir?

— Solo Dios puede decidir quién estará al lado del emperador. Usted es la persona de la que hablaba el oráculo, entonces es justo que usted sea la emperatriz, su majestad.

— “Es cierto” — pensó Ruveliss mientras pensaba de ello — “nosotros nos equivocamos y el oráculo estaba mencionando a la chica Jieun y no a Aristia, lo que significa que ella aparecerá en nuestro mundo y será la próxima emperatriz”. “Pero, ¿por qué no me siento tan cómodo con esa idea?” — pensó algo frustrado Ruveliss mientras veía a la chica del futuro lejano y a Aristia, y si las comparara, Aristia sería la mejor candidata hacia el trono tal cual como su padre quiere, pero Jieun era la chica del oráculo. Así que era una decisión difícil de quién podría ser la próxima emperatriz.

Shofelix al escuchar esos pensamientos, le dio algo de asco, ya que recordaba lo que Jieun de la línea de tiempo nueva le dijo a Aristia sobre Ruveliss. Pero no quiso interferir, y los demás estaban entre concentrados y distraídos con esta historia, ya que aún tenían dudas y Shofelix sabía que debía empezar a poner voz fuerte ante esto.

Pero una frase que dijo Jieun fue lo que hizo que todos prestarán atención a la pantalla y se empezará el verdadero revoltijo.

¿Por qué decide dios?  empezó a cuestionar Jieun  ¿Qué tiene de bueno ser la emperatriz?  preguntó, y Aristia al escuchar eso detuvo lo que hacía y volteaba a hacia Jieun.

— ¿Disculpa? — habló Claude con incredulidad mientras veía la pantalla y a la chica a la cual no le importaba en lo absoluto el ser emperatriz.

— ¿Es en serio esto? — habló ahora Helad y Rosiel mientras escuchan las absurdas palabras de la chica y su padre estaba totalmente en blanco por aquello.

Navier también estaba un poco sorprendida ante ello, pero intentó controlar sus emociones, aunque Henrey al ver a Navier vio un ligero ceño fruncido, haciendo que este sonreirá un poco, pero luego volvió a la realidad por aquellas palabras. Y también se enojó por ello.

Mientras tanto, en las dos filas había también muchas reacciones. Sobre todo, Rashta, ella tampoco entendía mucho el puesto de emperatriz, pero sabía que era algo importante y no era un simple juego, así que las palabras de la chica la dejaron conmocionada.

Pero la que, si entró en enojo, fue Elena, que al escuchar esas palabras de la chica que al parecer se tomaba el gran puesto de madre y reina de ese reino como un simple juego de niños. ¡Cuando ella tuvo que cambiar de personalidad, de nombre, e incluso de familia! Para poder tomar ese puesto y ¿para qué? Para que llegase la original y le quitase todo, incluyendo a su preciado hijo, pero ahora ella lo cambiaría todo y eso empezaría desde el momento en que entre a la academia.

— ¡Cómo se atreve! — gritó Gan Young al escuchar esas palabras —. El interpretar el puesto de Emperatriz es algo codiciado por muchos, y muchos darían su vida para estar en él, pero que esa niña se lo toma como un simple juego, es… Aghh — se quejó la chica mientras se agarraba la cabeza y suspiraba con frustración. Ella no sabía mucho de esas eras, pero por las clases de historia sabía que ese lugar era muy codiciado y no cualquiera puede obtenerlo.

Todos los demás al escuchar las palabras de aquella chica también asintieron en acorde a sus palabras, y también algunos pensaban que aquella chica no era digna ni de caminar en el palacio o tan siquiera llamarse emperatriz.

Pero ninguno sabía que esto solamente era la punta del iceberg, que los conduciría a decir la verdad, pero, de una manera oculta.

— ¿Qué? — pensó Aristia mientras seguía escuchando a la chica.

 Acabó de caer en este mundo del cual no sé nada, fue abrumador cuando todos hablaron de algún oráculo y matrimonio  habló la chica mientras se encogía de hombros y suspiraba ante su situación.

No es que pueda volver a casa, así que acepté porque no tenía otra opción, pero ahora descubrí que tenía una prometida, entonces, ¿qué pasa con eso? ¡Eso solo me convierte en la villana #@”$# que tomó tu lugar!  grita Jieun frustrada ante lo que le pasaba, y descargaba toda su furia ante Aristia  ¡Todo lo que quiero es volver a casa! ¡Nunca quise ser algo así como una emperatriz!

Y ahí fue cuando las personas que reencarnar lo entendieron y se frustraron más por ello.

— ¿Y qué esperaba? — preguntó Calíope al aire mientras los demás la veían —. Al caer en ese mundo, era obvio que algo pasaba. Aquí la pregunta es: ¿qué es lo que pensaba ella al aceptar aquello? — dijo la pequeña mientras miraba hacia la pantalla.

— Y ustedes? — pregunto Shofelix mientras los demás dirigían su mirada hacia la mujer — que opinan ante esta situación de Jieun?

— No se adaptó — respondió Argén mientras dirigía su mirada hacia la mujer frente a él y sus hermanos tanto su padre lo miraban confundido — sí yo hubiera reencarnado, nada más tenía dos opciones a la mano, o me acostumbro a mi entorno o me alejo del entorno — respondió serio el chico mientras pensaba en como él y su hermana tuvieron que acostumbrarse al entorno en donde crecieron.

— Es cierto, si yo hubiese reencarnado, me habría acostumbrado a mi entorno, es cierto, tal vez al principio estaría confundida y desorientada, pero en este tipo de situaciones hay que pensar con la cabeza fría — habló Chloe (N/T: recuerden Chloe es de las 50 recetas de la duquesa y a Beatrice la pondré como Beatrice, para no confundirlos), mientras bajaba la cabeza y luego la levantaba para poner una mirada de enojo y sería al mismo tiempo.

Todas las demás mujeres que reencarnaron y Jin-ho asintieron ante ello, eran cierto lo que decía esa chica, ellas también querían volver a su casa, a su hogar, pero primero debían mantenerse al margen, ya que sabían que no estaban ni cercas de Corea o de su año antes de morir.

— La persona, en este caso, la señorita Jieun debería haber comprendido que al aceptar aquel puesto tendría una enorme carga en sus hombros — habló Aria mientras se cruzaba de brazos y veía a la chica de la pantalla.

— Aunque también debemos entenderla — habló con nervios Erín mientras miraba hacia abajo ignorando las miradas que se dirigieron hacia ella — no es que la esté protegiendo ni nada parecido, pero siento que ella, antes de venir a ese mundo, ella ya tenía una vida echa, una familia y tal vez un futuro, y todo eso se fue al llegar ahí. — Habló la chica mientras los demás también comprendían la situación.

Los demás personajes no sabían qué pensar ante aquella situación, querían estar de lado de la señorita Aristia, pero también había un pequeño afecto ante cómo se debía sentir Jieun cuando llegó a ese mundo.

— Admito que cuando reencarne, me sentía desorientada, je literalmente ya tenía una vida y todo eso allá en Corea, pero… Eso ya no importo al venir aquí — habló Melissa mientras se cruzaba de brazos y se recargaba en su respaldo y suspiraba ante aquel recuerdo de cuando llegó por primera vez — muchos aquí tal vez quieran volver a su hogar y otro no, pero, aun así, debemos aceptar que estamos aquí, y si es estamos aquí es por alguna razón. La señorita Jieun al llegar allá, de seguro, estaba desorientada, pero creo que debía comprender en qué situación estaba. Y también debía estar consciente de la posición a la cual ella iba a asumir cargos.

Ahora nadie sabía qué decir, ya nadie quería estar en algún bando ante esta situación, aunque apoyaban a Aristia, ya que ella fue la que sufrió más por esto y la otra chica nada más se está tomando el puesto de Emperatriz como un papel de obra de teatro, ya que ella no hacía nada más que relajarse y disfrutar de aquel puesto, mientras la señorita Aristia debía hacer los papeleos y todo lo demás que le corresponde a la emperatriz.

La gema al no escuchar más disturbios volvió a reproducirse haciendo que todos le prestarán atención.

— ¡¿Cómo puede esta persona…? ¡¿Ser así?! — pensó frustrada Aristia mientras apretaba sus puños intentando controlar sus emociones fallando en el intento  ¿ya terminó?  preguntó la chica de cabello plateado mientras le hablaba de manera seca y se levantaba de repente de su lugar golpeando el escritorio asustando un poco a Jieun y también confundiéndola por su pregunta.

Simplemente, estoy sorprendida por lo irresponsable que suena en este momento. ¿Solo acepto todo porque no tenía forma de volver a casa?  preguntó de manera sería Aristia mientras veía a la chica frente a ella  Aun así, debería haber pensado sinceramente en qué tipo de posición era esto al tomar esa decisión — le dijo Aristia a Jieun mientras la chica de cabello negro retrocedía un poco por los nervios.

— “Cómo me hubiese gustado mantener la boca callada en ese momento” — pensó Aristia mientras veía la escena de ella regañando a la chica.

Gracias a los puntos de vista que pudo ver cuando Shofelix los trajo descubrió ciertas cosas, y una de ellas era sentir algo hacia Jieun, y no sabía si era compasión o pena por la decisión que tomó al aceptar ser la emperatriz del imperio, claro que también si Jieun se negaba quien sabe qué le podrían hacer, pero no podrían tocarla, ya que ella era la tal aclamada “chica del oráculo”, y aunque Aristia supiera la verdad y todo gracias a ese ingrato dios que hizo que su vida fuera un total desastre aprendió varias cosas:

1—. Volver a tener cuidado con sus pasos.

2—. Intentar mejorar su futuro para que no sea el mismo que su vida pasada.

Y 3—. Evitar volver a tener un cuerpo débil, y ese último lo tenía bien en claro, pero luego se estremeció al recordar algo, y eso era, que en ese día Ruveliss la hizo suya, ese día fue el mismo donde empezó a tener el período de embarazo, ese día fue el primer y último momento donde pudo tener una salud más normal de cuando lo perdió, y no solamente el amor de su padre o su padre en sí, sino también al bebé, al ser que tal vez y solo tal vez le podría traer algo de paz al verlo y aunque no lo diga en voz alta ya sea en ese cuarto junto con las demás personas o en la pantalla de tela, pero ella se había prometido criar a esa pequeña criatura con todo el amor y afecto que ella le pudiera dar. Y así al menos tener una mejor infancia de la que ella pudo haber tenido.

Claro que sabía que el niño no podría ser sucesor, ya que Ruveliss no la aceptaba ni en pintura, así que se ideó un plan donde daría al bebé a una criada mientras le decía al Ruveliss que lo había perdido, pero todo cambió cuando Ruveliss la llamo y más cuando cayó en el piso alfombrado que se empezaba a llenar de su sangre o la del bebé, no se acordaba, pero aun así sabía que eso no estaba bien.

Pero ese ya no era el punto. El punto aquí es que ahora debía concentrarse y mantenerse fuerte, también debía mantener a su padre para que no matara al príncipe. Y mientras ella pensaba todo eso, la pantalla seguía en curso sin que nadie dijera nada para detenerla, ya que sentían un mal presentimiento.

La emperatriz es la madre de todos los que viven en el imperio, y la única compañera del emperador que gobernará el futuro del imperio. ¡Su posición no es algo que deba tomarse tan a la ligera como para que pueda simplemente lamentarse!  dijo Aristia mientras le empezaba a subir cada vez más su tono de voz y reprender a la chica de lo mal que estaba al pensar que aquel puesto era simplemente un juego.

*¡Yo debería!… Siempre quise estar allí, ¡pero nunca podré hacerlo! *  pensaba Aristia con frustración mientras en su mente repasaba las imágenes del festival después de la coronación mientras recordaba la cara feliz de Jieun . *He trabajado toda mi vida para estar a su lado, ¡y aun así!… * pensó la chica al final para después recordar la cara de felicidad de Ruveliss, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por la chica de cabello negro.

Tía…  le intento hablar Jieun, pero Aristia volteo hacia otro lado y continuó hablando.

 Me molesta ver lo descuidada que es en esto, su majestad, me da pena el emperador y la gente de nuestro imperio  siguió diciendo la chica mientras intentaba evitar la mirada de la peli-negra, pero también intentaba guardarse las lágrimas que intentaban contraerse en sus ojos mientras seguía hablando.  Sobre todo, me compadezco de mí misma por haber pasado toda mi juventud preparándome, solo para terminar sin valor, ayudándole así.  Terminó de hablar la peli-plateada mientras pensaba en por qué se convirtió en reina inferior, y mientras también pensaba en por qué eligió a Jieun y no a ella, cuando claramente ella pudo haber sido una mejor emperatriz.

— ¿Y cómo se siente ahora? — le preguntó sorprendiendo un poco a Henry, Navier. La mujer de cabello dorado miraba hacia la pantalla que se había pausado al escuchar la voz de la emperatriz. Luego la emperatriz bajo su mirada y vio directamente a Aristia. — ¿Por lo que veo, te sentías con emociones confusas y frustradas, pero ahora te veo con emociones claras y directas, así que, como te sentías antes y cómo te sientes ahora? — le preguntó de nuevo Navier, pero ahora con una ligera sonrisa para intentar calmar un poco los pensamientos de la joven de cabello plateado.

Aristia al escuchar esa pregunta, no sabía qué responder. Ella pensaba en responder con mentiras simples y cortantes, pero eso ya no serviría. Todos ya vieron cómo se sentía en su vida pasada y mentir que estaba solamente con frustración sería como hacerle un gran favor al dios que ahora aborrece. Así que intento responder con sinceridad, pero manteniendo sus sentimientos con calma.

— Me sentía arraigada, me sentía atrapada ahí, no sabía qué hacer, lo único que sentía que era bueno ante los ojos de los demás era ser la sombra de Jieun, ya que mientras ella brillaba y se encargaba de darle al imperio una buena imagen de que ella sería la que llevaría prosperidad al imperio, pero, era chistoso, porque cada frase, cada párrafo, cada trabajo, cada documento que ella solamente entregaba o decía con una sonrisa a las demás personas. Yo era la que trabajaba día y noche sin descansos para que todo saliera bien — respondió con la sinceridad que pudo Aristia sin romperse a llorar, porque ya había llorado una vez y no podía permitirse llorar de nuevo.

Los demás al escuchar a la chica hablar le tuvieron compasión por todo lo que tuvo que sufrir.

— Saben, creo que después de esto todos necesitamos terapia — habló Athanasia mientras se reía un poco de su comentario, los demás al escuchar eso no entendieron. *¿Qué cosa era un terapia? * se preguntaron las personas del pasado mientras veían confundido a la chica.

— Emm, disculpe, señorita, pero… ¿Qué es un terapia? — preguntó Shully mientras veía a la joven de cabello rubio.

— Oh, bueno. Primero, no es un, la terapia es donde una persona te ayuda con tus problemas, ya sean mentales, emocionales o físicos. — Explicó Roselia mientras veía a la joven de cabello rosado pastel.

— Entonces, es un lugar para locos — habló Royd mientras veía a la mujer de cabello fucsia.

— Oh, no, la terapia es más para…

— Si tienes razón, se escucha más para locos o personas débiles, digo, para que decir tus emociones a alguien más, si para eso existen los combates, para desahogarte — hablo ahora Cassius mientras miraba a su esposa con una ceja alzada.

Y los demás hombres al escuchar eso le dieron la razón, hablar de sentimientos era solamente para débiles, y ellos no tenían tiempo para debilidades (uff, hombres de esos años 7-7).

Las personas del futuro, al escuchar aquello, se dieron una palmada en la cabeza mentalmente, ya que se acordaron de que estaban hablando de esos años, donde la psicología era un tema tabú y más para los hombres.

Así que algunas mentalmente pensaban amarrar a sus maridos, parejas o familia a una sesión grupal. También pensaban arrastrar a los demás, porque, como iban las cosas, la sala entera necesitaba uno. Dios, incluso el único bebé del lugar, también podría necesitar, ya que no estaría tampoco en este lugar si no tendría un papel en este lugar.

Y mientras algunos pensaban que la terapia era algo inservible, otros no entendían aún cómo funcionaba eso. Pero ninguno le dio más vueltas al escuchar la pantalla continuar.

*¡Qué puede ser tan encantador para él sobre una mujer como ella! *  pensó Aristia mientras se frustra a en cómo fue dejada de lado por aquella chica.

Tia, yo solo… De repente llegué a un lugar extraño, y estaba confundida  habló Jieun mientras veía a Aristia  fue difícil para mí aceptar el hecho de que Ruve, la única persona en la que confié de este mundo, tuviera otra esposa. Y que esa persona fueras tú, mi amiga.

— De hecho, tiene sentido lo que dijo — habló Melissa mientras se frotaba la mano en la barbilla, pero se detuvo cuando vio a los demás que la observaban con curiosidad por aquellas palabras, y la castaña al ver eso lo único que pudo hacer fue suspirar — en Corea, las parejas son para siempre, y al formarse una debe haber confianza, amor, y quien sabe que otras cursilerías, así que ella tiene el derecho a enojarse por ello, de que fue “engañada” aunque el joven sabía que ya estaba comprometido.

— Pero, aun así, usted, señorita La Monique, también tiene el derecho de enojarse y de frustrarse por todo aquello. Aunque entiendo el punto de la señorita Melissa-Ssi, ¡en Corea es más difícil entrar en contacto con otros, ya que ese país es muy competitivo y más el examen de universidad que DIOS!… — Pero en ese momento la mamá de Jinho se quedó callada, haciendo que los demás la miraran preocupada o con curiosidad. — ¿Cuántos años dijo que cumplió la chica? — preguntó de repente haciendo dudar a los demás, y Aristia también dudó si responder o no, pero aun así lo hizo.

— En mi vida pasada cumplió 18 años, ¿pero eso qué tendría que ver? —preguntó con curiosidad al ver la cara de la otra chica de ropa cuestionable.

— Oh, pero por supuesto, ¡cómo no lo notamos antes! — dijo Gan Young mientras se frotaba los dedos en la nariz.

— Hmm? ¿A qué se refiere? — preguntó Lucas mientras miraba a la chica.

— ¡Los exámenes de admisión de universidad! — dijo la chica como si fuese lo más obvio de todo, pero las personas del pasado aún no entendían a lo que se refería, pero la del futuro lo hicieron de inmediato — a lo que me refiero es… — Pero antes de poder continuar, Shofelix la corto en ese momento.

— Lo siento querida, pero tenemos que seguir con esto o nunca terminaremos y prefiero que esto se responda al terminar, también prefiero que no comenten mucho, porque en este capítulo el final los dejará con un mal sabor de boca — respondió la chica que estaba viendo a todos los personajes de la sala y ponía una cara como asco y desagrado — también señor la Monique, por favor, y se lo pido como una persona que también tiene hijos, POR FAVOR, no ataque a su majestad al pasar esa escena — le pidió la mujer con las manos juntas y moviendo las de arriba hacia abajo como si implorará que el Duque no hiciera una idiotez.

Y aunque el Duque se quedó con la duda, con vacilación asintió con la cabeza, pero aun así no se quedaría completamente quieto si algo pasaba en esas próximas escenas que pidan dañar a su hija. Y lo peor era que Aristia sabía que se aproximaba, pero esperaba que no mostrarán aquella escena, donde el Príncipe le pide que se desvista en la oficina.

Y la pantalla continuó, pero esta vez mostrando cómo la chica se iba de la oficina y a Aristia suspirando profundamente mientras volteaba hacia el techo mientras aún estaba de pie.

*… Me preguntó qué ha pasado, pude haberme detenido. He estado extrañamente impaciente e incapaz de contener mi ira en estos días*  luego se mostró hacia el piso, donde había varios papeles en el piso y Aristia se agachaba a recogerlos mientras pensaba en seguir trabajando y terminarlo. Y mientras Aristia recogía los papeles y pensaba lo que debía hacer, de repente, la puerta se abrió de golpe mostrando a Ruveliss, sorprendiendo un poco a Aristia por el golpe seco de la puerta y como este ingresaba en ella. — ¡Su majestad! Bienvenido su majestad, el único sol del imperio.

Dijo Aristia mientras ocultaba su impresión y ligero susto al verlo y se inclinaba a saludarlo con cortesía, pero, en cambio, Ruveliss solamente ingresó a la oficina y… *Snap*… Fue lo único que se escuchó.

Mientras tanto, en la sala había un silencio infernal y nadie quería decir nada al respecto. Las mujeres se taparon la boca, sorprendidas, y los hombres veían con los ojos un poco abiertos o una impresión muy interesante ante ese repentino sonido.

Mientras tanto, Aristia al escuchar ese golpe, instantáneamente se tocó la mejilla en donde fue ese golpe y que se había quedado ligeramente marcado y tuvo que cubrirlo un poco con pintura. Y aunque sabía que ya no estaba ahí el golpe o aquel hombre al que le rogó no matar a su padre, aun así, tenía miedo, miedo de que volviese y la matase de nuevo, miedo de matar a su padre, pero ahora frente a ella, y tenía más miedo de lo que podría volver a pasar si ella seguía su antiguo rumbo.

La chica, al seguir pensando sobre ello, no se dio cuenta de que empezó a tener ligeros temblores. Pero alguien la sacó de ese pequeño trance cuando la tocaron del hombro y ella, al salir de su trance, volteó hacia la persona que él agarró del hombro, viendo a Callisto con una cara de ¿tristeza? ¿Preocupación? No lo sabía, solamente sabía que aquel chico que siempre veía con ceño fruncido falso o una ligera sonrisa, ahora mismo la estaba viendo con una cara que ella en esos momentos no quería ver, y lo único que quería hacer era ocultarse de nuevo y no escuchar ver esas escenas, así que se acercó a Callisto y le dio un ligero susurro que el chico escucho como si lo hubiese gritado.

— Lo siento, pero realmente no quiero ver estas escenas — le dijo la chica mientras que ella no sabía cómo, pero estaba en el pecho del pelirrojo intentando cubrir su vista. El pelirrojo no lo dudo y también la acercó un poco más y le tapó también los oídos.

 ¿Qué le dijiste a Jieun?  preguntó con enojo Ruveliss mientras veía a Aristia.  ¿Dijiste que se suponía que fueras la emperatriz?

… Nunca, su majestad.

 ¡ENTONCES, ¿POR QUÉ JIEUN LLORA Y ME DICE QUE VAYA A BUSCARTE?!  le grito ahora Ruveliss mientras veía con más enojo a Aristia.

*Por supuesto… La culpé en mi interior, y me sentí lamentable*  pensó Aristia mientras se mantenía mirando al piso, ignorando el dolor en su mejilla que probablemente se hincharía.

Pero después de que apareció Jieun, ni una sola vez pensé en ti como mío. No, incluso antes de que apareciera, nunca fuiste amable conmigo.

Así que, ¿cómo podría desear algo así ahora?  terminó de narrar Aristia para después escuchar la voz de Ruveliss.

 ¿Deseas convertirte en mi mujer tanto?  le preguntó Ruveliss, mientras Aristia veía y le preguntaba desconcertada a Ruveliss acerca de aquella pregunta  ¿para qué? Sé que no es por amor. Una mujer tan amargada y fría que ni siquiera grita cuando la abofetean… ¿Cómo podrías amarme?  habló Ruveliss con seriedad, para después dar una sonrisa sarcástica mientras seguía viendo hacia Aristia.

Nadie decía nada, nadie quería decir nada. Por las palabras de Shofelix sabían que enojarse ahora no serviría de nada, pero, la cólera que les estaba dando en ese momento, ¡Dios! Si pudieran incluso ver al Duque, la Monique lo vieran apretando sus dientes, apuntó de reventar por la presión y también agarrando sus reposabrazos con fuerza que uno pensaría que se romperían tan fácilmente, como si fuesen hechos de madera o papel.

Pero el que más se mantenía callado en ese momento, era Ruveliss, ya que no debía, no podía, y no tenía el derecho a decir algo para poder “salvar” a su contraparte futura. Porque lo único que podía pensar en ese momento era: “no digas nada, sigue viendo”. Aunque sabía que eso no lo ayudaría en nada, porque como iban las cosas, tenía una ligera sospecha de dónde iban las cosas y él no quiere aceptarlo.

Quizás, ¿desea tener al futuro emperador para continuar el legado de tu familia?  pregunto sin ninguna pisca de emoción. Y Aristia en ese momento estaba entrando en un ligero vórtice de desprecio y tragedia al escuchar aquellas palabras.

*¡¡¡No!!! Aunque nunca fui amada, quería amarte, ¡y quería convertirme en alguien que te ayudara! — pensó con desesperación mientras seguía en su pequeño vórtice de emociones - *¡nunca pensé en esto como un deber para mi familia o política!

 Desvestir  habló de manera seca y sería Ruveliss mientas apartaba las manos de la cara de Aristia y la seguía viendo con desprecio, pero en ese momento Aristia se sorprendió ante tal propuesta ¿por qué te sorprendes? ¿No es lo que querías? Si tanto deseas ser mi mujer, entonces voy a hacerte.

Dijo el peli-azul por último antes de que la pantalla se apagará. Y La gema en ese momento volvió a su lugar.

Shofelix sabía lo que pasaría en:

3… Todos analizando lo que dijo el príncipe.

2… El duque rompiendo un porta-brazo en el acto.

1… Y al final, se veía a Callisto con una espada en la mano, apuntó de clavársela en el cuello a Ruveliss.

Pero rápidamente, del techo apareció una cadena agarrando ambos brazos del pelirrojo haciendo que este soltara la espada y quedara colgado con los brazos hacia arriba, y también tenía en algún momento cinta puesta mientras entraba en cólera y le gritaba quien sabe cuántas blasfemias que le harían que le cortaran la lengua en menos de un segundo.

Y también Aristia no sabía en qué momento estaba en los brazos de Allendis mientras este miraba con enojo al peli azul, pero, en cambio, de Callisto este sí sabía mantener sus emociones un poco a raya, aunque también estaba muy cerca de matarlo en ese momento.

— Nom — dijo Ariane mientras volteaba hacia abajo, pero gracias al silencio muchos la escucharon y se voltearon hacia la niña, que también estaba siendo vista por su padre y sus otros cuatro hermanos.

— ¿Disculpa? — preguntó Ruveliss en ese momento, olvidando que alguien estaba apuntó de matarlo… De nuevo.

— Lo que mi querida hermana quiso decir, es que tú, yo del futuro, es un maldito Nom — dijo el chico y solamente las personas de Corea se taparon la boca, y Ruveliss en ese momento no entendía a lo que se referían los dos niños.

— ¿Y se puede saber qué significa? — preguntó retadoramente el chico mientras se paraba del lugar y veía a ambos chicos.

— Eso, su majestad significa ‘Bastardo’, pero es imposible que ustedes dos lo sepan, amos que, oh - Dios - mío — habló Roselia mientras le explicaba a Ruveliss lo que significaba, y después de pensarlo se dio cuenta, y las demás personas, al igual que el padre y los hermanos de los niños también.

Y mientras tanto, los dos hermanos entraron en conciencia y se dieron cuenta del error que cometieron.

— Jenjang (mierda) — dijeron ambos chicos en coreano mientras veía a los demás.

Notes:

¿Qué creyeron, que pondría a la pareja original de Ruveliss y Aristia? Pues no cariño, y la que soporte. Jajá, no, no es cierto, pero sí, tal vez con los demás, si serán las parejas canónicas, pero aquí yo quiero experimentar, pero a ver qué sale primero, Callisto con Aristia, o Allendis con Aristia, o tal vez algo más loco como una relación Poli con ellos tres, je, je, je, a ver qué pasa.