Chapter Text
— [Argén y Ariane se hablan mentalmente].
— *Pensamiento de todos*.
— “Pensamiento de uno”.
— Lo que está en la pantalla.
— *El pensamiento de la persona dentro de la pantalla*.
— Fuera de la pantalla.
— Describen su historia.
Ningún Manwha me pertenece créditos a sus autores.
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— Jenjang (mierda) — dijeron ambos hermanos en coreano antes de verse a sí mismos y luego esperar las reacciones de los demás.
— Esperen, entonces, si ustedes saben insultos coreanos, significa que ustedes... — pero no pudo terminar la frase Roselia porque ambos gemelos acertaron ante se duda.
— ¿Reencarnamos? Sí, pero nosotros reencarnamos como la señorita Obelia — respondió Argén mientras se paraba enfrente de su hermana.
— Es-esperen, si es así, ¿¡desde qué momento empezaron a tener conciencia de que estaban en otro mundo!? — preguntó exaltado su supuesto hermano mayor mirándolos con preocupación. Y tanto Argén como Ariane se miraron y asintieron mutuamente, para que Ariane diera un ligero paso delantero y viera a la familia real.
— Desde el momento en que su majestad nos dio nuestros nombres — respondió la chica con cierto nerviosismo y su “padre” se sorprendió por ello.
— Esperen un momento, pero en el momento en que les di sus nombres fue cuando apenas tenían un par de semanas de nacidos — respondió este mientras miraba a ambos hermanos.
Nadie sabía qué decir en este momento, ya que se descubrió a otras personas que reencarnaron.
— Entonces… ¿Cuántos años tiene exactamente? — preguntó uno de sus hermanos mientras miraba a ambos niños.
— No lo sé, en este momento, tanto Ariane como yo tenemos cinco años, pero si contamos nuestra verdadera edad, tenemos como 22 o 25 años, no me acuerdo muy bien — respondió Argen despreocupado mientras se encogía de hombros y miraba a la familia real.
— ¿¡Y cómo pueden estar tan despreocupados?! — preguntó el menor de la familia mientras los veía y se levantaba preocupado.
— Se adaptaron a su entorno — respondió Jinho mientras veía a la familia, que estaba algo desconcertada — tú mismo dijiste, que 'o te adaptas o te escapas' o algo así, pero por lo que veo, pienso, e imagino, ustedes dos se adaptaron a su entorno.
— [Ja, ni tanto, aún queremos escapar de hecho] — pensaron ambos hermanos mientras se comunicaban con el otro, e intentaban aguantarse una sonrisa.
— Y en ese tiempo, ¿ustedes eran conscientes del abuso que sufrieron? — preguntó de repente Roselia, haciendo que ambos hermanos y la familia la viera, y vieran como ella tenía una cara de lástima.
Ambos niños al escuchar aquello se congelaron y no supieron cómo responderle.
— Duquesa Chade, por qué pregun...
— Por qué una maestra siempre debe estar atenta a sus alumnos, y también a sus movimientos, ya sean en vocabulario, ojos, manos, pies o cualquier otra cosa que los delate. En este caso se vería en sus marcas de sus antebrazos — respondió está lo más rápido y sensato posible, mientras luego volteaba hacia los dos niños que se dieron cuenta de que sus mangas estaban un poco más arriba de lo normal.
— ¡¡Tú no sabes nada!! — grito Ariane, sorprendido a su “familia” ante aquel grito.
— No, no lo hago. Al igual que no sé qué es lo que va a pasar aquí, como con la lista, los personajes principales y su pasado. Y eso es lo que todos nos preguntamos en estos momentos. Señorita Shofelix, si es tan amable, por qué no nos quita la tensión y nos da el nombre de la siguiente persona.
— ¿Por qué lo aria? En estos momentos, todos sabemos que puedo destruir la lista y dejarlo como anteriormente, por el destino — dijo esta con una voz profunda que le dio ligeros escalofríos a todos en la sala.
— Porque no lo hará — respondió Ruvelia mientras veía con determinación a Shofelix y esta levantó una ceja y miró a la joven de cabello plateado.
— Y dígame, señorita, ¿qué le hace pensar eso?
— Por qué perfectamente puedo decirle el nombre de los títulos de cada libro o mundo, que había en esa lista.
— ... Bien, ustedes ganan — y toda la tensión que hubo en ese momento se fue, como si solamente hubiese sido una corriente de aire algo fuerte. Pero que aún persistía en volver — pero antes, por qué no mejor, regresamos hace 5 minutos.
Y todos se confundieron, pero no Aria, ya que al ver el reloj de arena que tenía en la mano la chica, rápidamente grito asustando a todos los presentes. Pero antes de que alguien pudiera decir algo, el reloj ya se había dado vuelta.
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<< Regresó de 5 minutos. <<
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— Jenjang (mierda) — dijeron ambos hermanos en coreano antes de verse a sí mismos y luego esperar las reacciones de los demás.
— Esperen entonces si ustedes saben insultos coreanos, significa que ustedes... — pero no pudo terminar su frase Roselia, ya que Shofelix habló muy fuerte, haciendo que todos le prestará atención a la chica.
— ¡¡Muy bien!! Creo que eso es suficiente, Argen, Ariane, vuelvan a sus asientos — y antes de que ambos gemelos pudieran decir algo, decidieron quedarse callados e ir a sus asientos — ahora, sé que todo esto es confuso, o más bien, sigue siendo confuso, pero es mejor seguir con esto y terminar con la duda que muchos de ustedes tiene. Así que, por qué no empezar.
— ¿Quién sigue en la lista? — y directo al grano fue Bethrion, que miraba con ojos afilados a Shofelix donde ella ni se inmutó ante esta señal.
— Ahhh, creo que no me dejaran en paz si no respondo aquella pregunta, ¿verdad? — cuestionó Shofelix mientras miraba a los personajes que la muraban con seriedad o enojo ante aquella pregunta ya afirmada — uff, bien. Pero antes, ustedes tenían más preguntas acerca del mundo donde vienen las personas del futuro, ¿o me equivoco? — volvió a cuestionar, mientras los demás estaban algo inquietos sobre ello y asintieron.
— Entonces, ¿por dónde quieren empezar? Ah, ya sé, qué tal si hablamos un poco más sobre las relaciones…
—… ¿Cómo son… exactamente sus relaciones, ya sea entre amor o amistad? — preguntó de repente Erin mientras veía a las personas con una gran duda.
— Hmm, bueno… Es un poco complicado de decir, pero para darte un pequeño resumen. Las relaciones, ya sea en amistad o en pareja, son, muy por encima, diferentes a las de estas eras, a decir verdad. —respondió Ivoryna mientras pensaba en aquello.
— ¿Cómo exactamente? —preguntó la madre de Calíope mientras veía con curiosidad a la chica.
— Hmm, pongamos que, en nuestra era, las relaciones de amistad ya pueden ser más que solamente mujeres con otras mujeres y hombres con otros hombres, ahora las relaciones de amistad pueden ser totalmente mixtas, ósea, mujeres con hombres sin ningún tipo de relación amorosa — respondió feliz Gang Young mientras recordaba sus amistades de preparatoria.
— Interesante, y, ¿cómo son las relaciones matrimoniales? — preguntó Elena mientras se cruzaba de brazos y colocaba su espalda en el respaldo de atrás.
— Bueno, antes que nada, en nuestros tiempos las parejas no se casan por contrato para favorecer a las familias — respondió la madre de Jinho mientras agarraba el brazo de su marido y le sonreía a este y este le regresaba la misma acción.
— Oh, sí, los matrimonios por contratos para favorecer a las familias son casi mínimos, aunque siguen ahí como el matrimonio infantil — explicó Roselia con calma, pero también con un asco en su paladar al recordar en que año estaba y el matrimonio infantil podría ser tan regular como el embarazo juvenil.
— ¿Matrimonio infantil? — preguntó Acela, la madre de Leslie, mientras miraba con curiosidad a Roselia por ello.
— Sí, el matrimonio infantil es cuando la familia está en desgracia o pobreza, que su única salida es casar a su hija o hijas con algún adulto o viejo — explicó con asco Ivoryna. — digo, qué clase de familia aria eso. ¡No está bien! Poner a tu hija como un objeto de venta es totalmente inhumano, que, si me toparía con eso algún día, llamaría a las autoridades.
— Ya sé, verdad, esos hombres son un asco, y espero que el Infierno sea un gran sufrimiento para ellos — hablo Athanasia con seriedad, haciendo que las demás chicas estuviesen de acuerdo con ella.
Pero en eso, no notaron como Shully se agarraba el vestido y temblaba un poco sobre aquello. Al igual que otras personas en ese lugar.
— Pe-pero, ¿esto no ayudaría a la familia a poder prosperar? — preguntó con cierto nerviosismo Shully, y los cuatro niños la vieron con duda.
— Oh, por supuesto que sí — respondió Melissa, haciendo que Shully suspirar a un poco — pero eso no significa que siga estando bien, además eso es malo para la joven, ya que ella será la que está sufriendo gracias a esto. — y es donde Shully volvió a encogerse y su respiración volvió a debilitarse.
— Es cierto, he leído muchos artículos donde la pedofilia y el matrimonio infantil son mayores en países menos desarrollados. Lo cual me enoja mucho, ya que es horrible — dijo enojada Roselia mientras suspiraba al recordado los artículos de Cho Doo-soon¹ y como su sentencia fue reducida a 12 años. Lo cual le disgustó por completo, al igual como a más personas de Corea. Pero rápidamente se desechó esos pensamientos y continuó con la conversación.
— Sí, es horrible lo que tiene que pasar aquellas niñas... — y todos se quedaron en silencio por un minuto, que para algunos fue el más largo e incómodo.
— Pero nos estamos desviando, en nuestra era, el matrimonio es donde ambas personas estén de acuerdo en comprometerse la una con la otra, y donde tanto la infidelidad, el abuso; doméstico, físico y psicológico, está completamente prohibido.
— A eso se le conocería más como una relación tóxica — dijo Melissa mientras daba su punto acerca del matrimonio con abuso. Y varios la vieron raro con la palabra que utilizó.
— ¿Tóxica? — preguntó Enisha mientras volteaba a ver a Melissa.
— Una relación tóxica; es una relación donde una o ambas partes se hacen daño mutuamente, incluso si ambas o ninguna está consciente de eso. Pongamos, por ejemplo; que una pareja está felizmente casada, cada quien tiene sus amigos y familia y todo está bien, pero en algún punto más, en el caso del marido, empieza a tener conductas como: prohibirle a su pareja ver a su familia, a sus amigos, que se aleje de las conexiones con cualquier otro ser que no sea él, etc., etc.
— Prácticamente, la tiene encerrada en su casa, haciéndole pensar que ella no sería nada sin él, o si ella pretende irse o algo parecido, él amenazaría con suicidarse o algo así, lo cual es estúpido, si me lo preguntan a mí — hablo Ivoryna.
En ese momento Alfonso se puso algo tenso, ya que en algún momento tuvo pensamientos de mantener a su esposa más controlada, con algunos temas como salidas o ver a gente sin que él estuviese con ella.
— *Entonces Chloe sería alguien que sufriera en este caso, por mi culpa* — pensó con más seriedad Alfonso mientras pensaba sobre ello, pero dejó ese pensamiento tan rápido como lo obtuvo — *no, concéntrate, tú mismo declaraste que eso no estaría bien*.
— ¿Alguna otra pregunta? — pregunto Ivoryna mientras veía a los demás y estos pensaban sobre ello.
— Hace un tiempo, hablaron sobre la edad de la chica Jieun, por qué dijeron que eso sería el problema — hablo Sir. Mio mientras veía a las demás mujeres o niñas de esa sala.
— ¡Oh, sí!, sobre la edad. Eso es algo que quería saber, ya que, si ella aún era joven, entonces tal vez podría haber una razón de por qué ella se comportaba así— respondió Melissa mientras pensaba sobre ello — en nuestro mundo la edad que tiene Jieun, es una edad donde los adolescentes piensan mucho sobre su futuro y más sobre algo llamado examen de admisión.
— Un examen de admisión es para saber que tanto saben los jóvenes sobre algunas materias que les enseñan en las escuelas y ese examen definirá su futuro, literalmente.
— Y eso les ayuda a poder ejercer o entrar en aquella carrera que tanto quieren, ¿verdad? — dijo de repente Aria, haciendo que los demás la miraran.
— Sí, de hecho, sí, pero, ¿cómo usted? — cuestionó algo confusa Melissa mientras miraba a la chica, y esta simplemente se encogía de hombros.
— Bueno, por lo que han dicho, creo que es muy fácil de deducirlo —comentó ella, haciendo que los demás asintieran ante aquella suposición. Pero lo que ninguno sabía, aparte de ella, era que esta no era la primera conversación. — “Maldita niña, cuántas veces has girado ya el reloj” — pensó la rubia mientras veía a Shofelix con las manos en la espalda.
Lo que ninguno sabía y ella aún no comprendía, era que cada vez que la conversación se tornaba más violenta, Shofelix paraba la conversación y decía la misma frase.
— Pero antes, por qué no regresamos hace 5 minutos...
Ya no sabe cuántas veces dijo eso, pero, aun así, entre la tercera o cuarta vez supo que podía pedir más que simple comida, así que pidió un cuchillo y lo clavo en el pecho de la chica, y la última vez que vio, tenía sangre en las manos y un poco en la cara. También escuchaba gritos en el fondo y personas histéricas intentando alejarla del cuerpo, pero antes de que alguien pudiera hacer algo, nadie noto que Shofelix había movido el reloj y todo había vuelto a la normalidad.
[...]
En algún momento, tal vez en el quinto o sexto giro, cuando iba a pensar en algún otro objeto, sintió cómo alguien de repente agarró su hombro con algo de fuerza, asustando a la chica, y esta se volteó rápidamente a su derecha, viendo cómo su madre tenía las pupilas dilatadas y sudaba frío. Entonces Aria se sentó rápidamente y agarró la mano de su madre, prestándole total atención.
— Madre, ¿qué pasa?, ¿qué tienes? — susurrando, preguntó preocupada por lo que su madre había visto o escuchado de los demás.
— Aria, querida, tal vez esto suene loco o ridículo. Pero siento una gran y aterradora sensación de que esta conversación ya la han tenido en varias ocasiones — dijo ella mientras seguía observando con miedo a la chica que estaba parada en medio de la sala con las manos aun detrás de la espalda. Y cuando Aria iba a responder algo, escuchó cómo algo se rompía rápidamente, y volteó a todos lados y vio al chico alto que, si recordaba, era un Salvatore. Y este había lanzado un bowl de vidrio a la chica y esta lo esquivó.
— ¡Sí! ¡Ya entendimos, esto será peligroso y tal vez traumatizante, pero no sabes con quién te estás metiendo! ¡¿Así que responde todas nuestras preguntas!? — grito frustrado y algo descabellado Bethrion mientras veía como Shofelix veía los trozos de vidrio en la alfombra.
Luego la chica se volteó de nuevo a las personas y solamente suspiro.
— Está bien, pero antes... — y mientras ella decía su frase, rápidamente Aria agarro la mano de su madre, asustando a la mencionada que volteaba rápidamente a su única hija, donde está tenía una cara de miedo y valentía combinada.
— Madre, escucha, si escuchas de nuevo la conversación que tuvimos hace 5 minutos, agarrarme del hombro y frota tu pulgar tres veces — dijo esta rápidamente y antes de que su madre pudiese responder, el reloj ya había sido volteado.
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<< Regresó de 5 minutos. <<
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Y de nuevo la misma conversación, pero esta vez desde otro momento.
— Interesante, y, ¿cómo son las relaciones matrimoniales? — preguntó Elena mientras se cruzaba de brazos y colocaba su espalda en el respaldo de atrás…
Y antes de que Aria pudiese decir o hacer algo, sintió cómo su madre agarraba su hombro y frotaba su pulgar tres veces en él. Ella, al saber que su madre también podía recordar los 5 minutos de conversación — o más — que han tenido antes, la agarró del brazo y bajaron las escaleras, yendo directamente al baño, y aunque tuvieron miradas de una que otra persona, estas se desviaron con la otra conversación.
[...]
Cuando las dos llegaron al baño de mujeres, rápidamente Aria cerró con seguro la puerta principal, y después se volteó a su temblorosa madre.
— Aria, ¡¿qué está pasando?! E-ellos estaban hablando sobre que los dos gemelos rubios eran del futuro, y luego, hubo una clase de pelea. Pero luego la chica detuvo la conversación y dijo una frase con 5 minutos y-y después la conversación con los gemelos había vuelto, pero esta vez, en vez de que la señorita Chade intervenga, la chica Shofelix detuvo la conversación. Y-y, yo no supe qué pasó. P-pero de repente, la conversación, se volvió más ambigua y hubo más discusiones que la última vez, y de nuevo Shofelix intervino y dijo la frase, y todo volvió a antes y así sucedió, hasta que en algún momento t-tú le clavaste un cuchillo y-y…
— Madre, ¡Madre! ¡Mamá! — empezó a gritar Aria mientras se acercaba a su paniqueada madre que estaba tratando de explicar qué pasó. Entonces Aria se acercó a su madre y la empezó a agitar, y en ese momento su madre volvió en sí, prestándole atención a su única hija — escucha, sé que esto sonara raro, pero con lo que está pasando tal vez no tan raro — intento explicar la rubia mientras veía con unos ojos determinados a su madre que la veía con confusión.
— Aria… ¿Qué está pasando? Por qué todos están volviendo a repetir las mismas frases, ¿por qué Shofelix interviene en algún momento, cuando no lo hizo cuando hablaron del tema por primera vez? — empezó a cuestionar la señora mientras se calmaba, pero aún seguía algo agitada por lo que vio.
— Okay, escucha con cuidado, ¿vez que cada vez que Shofelix entra a la conversación y dice esa frase tiene un reloj en la mano? — preguntó Aria mientras miraba a su madre y ella, con confusión en su cara, asintió —. Muy bien, pues ese reloj te da un retroceso en el tiempo de cinco minutos.
— ¿Y tú?, ¿cómo sabes sobre ello? — preguntó de repente su madre mientras veía con confusión a su hija. Mientras tanto, Aria estaba totalmente nerviosa por cómo explicarle esto a su madre.
— Porque ese reloj de arena, es mío… — dijo Aria con nerviosismo mientras veía a su madre que retrocedía un poco, por ello — pe-pero si me dejas explicarte, te contaré todo, y por qué Shofelix empe… Zo, a usar… El reloj — en ese momento, Aria conectó todas las piezas y supo que historia seguía en la lista.
— Ya sé que historia sigue.
— ¿Q-qué? Aria, eso no tiene ningún sentido. ¿Por qué dices que el reloj es tuyo, cómo sabes qué historia sigue?
— Madre, escucha con atención, y sé que esto sonará feo, pero tienes que escucharme y analizar lo que te digo antes de que Shofelix vuelva a voltear el reloj.
En ese momento la madre de Aria iba a negarse y preguntar más, pero al ver los ojos de miedo y terror de su hija, decidió quitarse todas esas cuestiones y asentir, ante todo.
— Muy bien, en un par de años, en el futuro, seré condenada a muerte — dijo ella mientras su madre abría con sorpresa los ojos y se cubría la boca, pero antes de poder preguntar, Aria siguió hablando — y tú morirás por envenenamiento, haciendo que se me culpará por matarte. Pero no fui yo, madre, te amo, y te aprecio, y nunca aria algo que te lastimará. Ya que tú en vez de abandonarme me llevaste contigo a la casa del Conde. Y tal vez esto te sorprenda, pero la persona que te enveneno, fue Mielle.
En eso, antes de que alguien pudiera decir otra cosa, se escuchó algo romperse afuera del baño y ellas dos sabían lo que sucedería, y rápidamente la madre de Aria abrazo sorpresivamente a la rubia.
— Cariño, te amo y lamento que hubiese tendió que pasar por todo aquello, pero yo en todo momento siempre estaré para ti — dijo ella mientras agarraba las mejillas de su hija, y Aria toda emocionada empezó a lagrimear por las palabras de su madre.
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<< Regresó de 5 minutos. <<
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Y de nuevo la misma conversación.
— Interesante, y, ¿cómo son las relaciones matrimoniales? — preguntó Elena mientras se cruzaba de brazos y colocaba su espalda en el respaldo de atrás…
Pero antes de que alguien pudiera responder, Aria se levantó de su asiento, haciendo que las personas voltearan hacia la chica.
— Lo siento por interrumpir, pero creo que será mejor empezar y más si ya descubrí cuál es la siguiente historia — hablo ella con confianza mientras los demás se sorprendían por ello — señorita Floren, ¿estoy en lo cierto? — a lo cual, la joven asintió ante esto y se sorprendió, ya que nunca había dicho su nombre o tan siquiera su apellido — la siguiente historia es: La Villana retrocede el reloj de arena.
Luego todos miraron a la chica de cabellos plateados, a lo cual ella se puso algo nerviosa, pero aun así asintió ante esta pregunta confirmada.
— ¡Ja, ja! ¡Bien echo señorita Aria! Después de tantas vueltas, pensé que nunca se daría cuenta — dijo con gracia Shofelix mientras aplaudía lentamente mientras miraba a Aria con gracia en su voz.
Mientras tanto, Aria estaba enojada por ello, y solamente frunció el ceño un poco, para después volver a una cara neutral y cruzarse de brazos aun estando parada. Mientras la gema volvió a flotar en medio de la sala y expulso el libro cayendo en las manos de Shofelix mientras está aún sonreía.
— También me hago creer que también sabes quién es el personaje principal — preguntó ella mientras miraba a la rubia que también asentía ante esto. — Perfecto, pero antes creo que esto te pertenece.
Declaró la chica al final, para después sacar el reloj de arena de un pequeño portal que apareció al lado suyo asustando a la chica.
— Oh, tranquila, este reloj es totalmente inofensivo si no se activa correctamente. —aclaró Shofelix mientras le entregaba el reloj a la chica que lo agarraba de manera cuidadosa mientras los demás estaban totalmente perdidos ante la conversación que tenían ambas chicas.
— Muy bien, todos, ya fue suficiente plática. Pero tranquilos, cuando esto termine, responderé todas sus preguntas — informó al final la chica mientras bajaba las escaleras y dejaba el libro en la pequeña librería. Y en ese momento la gema comenzó a brillar iluminando la pantalla y las luces de la sala se empezaban a apagar.
— ¡Hermana Aria! —gritó alguien en el fondo mientras se escuchaba cómo una copa se caía y se rompía en varios pedazos.
— Debería limpiar... — dijo rápidamente una mucama mientras se acercaba en donde se había caído la copa.
— ¡Mi hermana Aria tiene una herida en la pierna…! — habló alguien preocupada mientras se mostraba el pie de la chica con una herida que empezaba a sangrar.
— ¿Qué? — preguntó confundida la chica.
— “Oh, recuerdo este día… ¡No me digas!” —pensó la madre de Aria mientras recordaba aquel día, donde su preciada hija dio un cambio repentino.
Pero no fue un cambio de la noche a la mañana, fue un cambio de almas. Y ahora ella sabe qué fue lo que causó el “repentino” cambio de Aria, y ahora agradecía qué ellos no estuviesen aquí.
[...]
— “¡¡Esto no puede ser!!” — pensó con enfado Mielle mientras reconocía su propia voz.
También estaba totalmente enojada por no recibir el mismo trato que la sucia rata de Aria. Ella es la que debería estar junto a esas personas que estaban al mismo nivel que ella. Pero en vez de eso, estaba aquí, junto a un montón de incompetentes. Y no podía decir o hacer nada, ya que había un tipo de cristal, donde ellos podían ver a las personas de las demás filas, pero por alguna razón no los podían ver a ellos, y aunque estaba bien con ello, aún le parecía injusto.
[...]
— Por qué ha tirado la copa de esa manera...
— Qué chica tan maleducada.
— Ah~ ¿Qué deberíamos hacer? — empezaron a susurrar la servidumbre mientras se reían de la chica
— Y ahora va a hacer un berrinche, ¿no? — dijo alguien mientras Jessie miraba preocupada y agobiada a la chica que veía frente a ella.
— Jessie, ¿me podría dar un pañuelo? — preguntó la chica mientras alzaba su mano, mientras en el fondo se veía a otra joven de cabellos dorados, que veía esto algo sorprendida.
— ¿Qué? ¡Ah, sí! — dijo rápidamente Jessie mientras se paraba y le entregaba el pañuelo a la chica.
— Y... Trae un botiquín, ya que tengo una herida — dijo esta, mientras rápidamente Jessie se movía para ir por los elementos médicos. — siento la conmoción, no ha sido apropiado de mi parte, pero me retiraré de la mesa ahora.
— Por favor no me tomen en cuenta y disfruten del resto de la comida. — dijo la chica con calma mientras se levantaba de su lugar y empezaba a salir de aquella sala
— Qué groseros de su parte, y creo que una advertencia no les haría daño — hablo enojada la Mamá de Aria mientras se cruzaba de brazos ante ese comportamiento.
— Tranquila madre. Eso es el pasado, no hay por qué enojarse con la servidumbre — hablo con calma su hija mientras le ponía una mano en su hombro y le daba una ligera sonrisa.
— Bueno, pero qué arrogancia hay en la servidumbre ante su ama — hablo Jeremy mientras veía como las criadas susurraban a frente de su ama.
— Bueno, tiene sentido, mi madre y yo no somos de la nobleza — hablo con calma Aria mientras seguía consolando a su madre.
— ¿No?
— No, mi madre y yo somos de los lados pobres del imperio del que venimos.
— Oh cielos… —habló la madre de Calíope mientras se tapaba un poco la boca para ocultar su sorpresa ante eso.
— “Aquí viene, la parte en que todos nos juzgan” — pensó Aria mientras se preparaba para los comentarios ofensivos.
— Me alegro de que hayan podido salir de esos lugares — dijo Ash mientras veía a las dos mujeres que estaban algo confundidas — tal vez no venga de los lugares pobres, pero tengo en cuenta que las enfermedades son más propensas de causar la muerte.
— Es cierto, también la falta de alimentos que deberían distribuirse en todo el reino, no llega ni un 20% a los suburbios pobres — ahora hablo Penélope mientras ciertos flashbacks de la vida de Penélope se retrataban en su mente.
En ese momento muchos de alto rango se dieron cuenta y se cuestionaron a sí mismos *¿eso también pasa en mi mundo? *. Y mientras ellos tenían la interrogativa, la pantalla continúo.
Todos en la sala estaban desconcertados por el repentino comportamiento qué tubo Aria en ese momento. Mientras tanto, la servidumbre comenzó a susurrar.
— ¿Qué?
— No puede ser.
— ¿Ella ha tenido cortesía…?
— Puedes creerlo.
— ¿Es una persona diferente?
Mientras la pantalla mostraba como Aria caminaba con los susurros de fondo.
— Por supuesto, yo no soy la Aria que ustedes conocen. Mielle, — narró la rubia mientras la pantalla cambiaba mostrando a otra joven de cabello rubio lacio. — Me alegra volver a verte. Tengo una gran deuda contigo.
Narró al final para después mostrar a la misma chica, pero ahora un poco más mayor, encapuchada y con gente a su alrededor, donde todos parecían asustados por lo que tenían al frente.
Nadie sabía qué decir, aunque por lo que se les presentaba y por lo que narraba la chica, ya podían sentir la respuesta más cerca que nunca. Solamente faltaba una pequeña pieza para completar ese rompecabezas.
— Esta vez, sin duda... — siguió narrando la chica para que la pantalla ahora mostrará a un chico que parecía soldado, sosteniendo su espada, pareciendo qué apenas la va a desvainar delante de lo que estaba viendo debajo de él.
Para después mostrar lo que todos estaban viendo, lo cual era una mujer que tenía tanto las ropas de trapo como su cabello rubio cubierto por sangre seca, como también se mostraban varias partes de sus manos y piernas desnudas, que estaban con rasguños o moretones.
Y fue en ese momento en que todos se dieron cuenta de por qué sus palabras, era venganza lo que ella buscaba por su anterior vida.
— ¡¡Aria!! — grito su madre mientras se levantaba y veía con horror a su pobre pequeña. Ella no sabía qué pensar o que decir al respecto. Ya que también reconocía con claridad al soldado qué estaba empuñando su espada, era Kain.
— Madre, tranquila, eso aún no ha pasado, ves, estoy bien — dijo Aria mientras se levantaba y rápidamente sentaba a su madre que empezaba a lagrimear.
— Oh, más bien, no dejará que eso vuela a pasar, ¿o me equivoco, señorita? — preguntó Verónica mientras veía con curiosidad a la chica enfrente de ella. Que también la veía con curiosidad — me he dado cuenta de que en esto hay un patrón.
— ¿Un patrón? — preguntó Jeremy mientras alzaba una ceja.
— Exacto, más en este caso, en la reencarnación, por lo que hemos visto, la mayoría que reencarno son mujeres. Si me permiten, ¿qué fue lo último que estaba haciendo antes de llegar a este mundo? — preguntó la chica ahora mirando a las demás mujeres que ya se le reveló el secreto.
— Bueno, yo no estaba haciendo nada en especial, ya había terminado algunos deberes pendientes, así que decidí continuar con la novela de donde viene Ain y Cassius, luego me fui a dormir y desperté ahí. — hablo Roselia mientras pensaba en su día, que la verdad, mientras se deba cuenta de ello, no había nada “especial” qué hubiese surgido.
— Estaba terminando unos papeles importantes, luego me di un baño, y me fui a dormir. Hasta que apareció este extraño círculo mágico — ahora habló Enisha mientras no pensaba en nada especial o algo así.
— Estaba pensando en el final de Alexandro y que si yo hubiese estado ahí le hubiese dado otro final, pero nada más fue un pensamiento rápido. Luego me fui a dormir y desperté como una empleada en su ducado — comento Ivoryna mientras dudaba un poco de lo que paso.
— Creo que fue por qué consumí muchas pastillas para dormir — dijo Athanasia mientras alzaba los hombros ante la pregunta.
— ¿Te diste una sobredosis? — preguntó preocupada Beatrice mientras veía a Athanasia. Pero la chica no sabía cómo responder al respecto.
— Yo morí porque me incriminaron — ahora hablo Aristia mientras a su padre le daba un ligero escalofrío y agarraba el hombro de su hija, para decirse a sí mismo que aún estaba allí.
— Pero no entiendo, el único patrón qué encuentro aquí es que todas son mujeres, pero sus muertes son muy diferentes — dijo confundido Herald mientras veía a la chica.
— No me refiero mucho a la muerte, sino a su pensamiento. ¿Díganme, se acuerdan cuál fue su último pensamiento? — volvió a preguntar la chica, mientras ahora algunos entendían su punto, y a donde iba con sus preguntas.
— Hmm, creo que era, “si yo estuviera ahí”, si no mal recuerdo. — hablo Ivoryna.
— El mío fue no querer perder mi apellido — continuo Aristia, mientras tanto las demás chicas también pensaban en sus muertes y lo último que había pensado.
— Realmente no recuerdo muy bien, ya paso un tiempo desde que pensé en ello. — siguió Melissa mientras se cruzaba de brazos.
— ... Yo... Yo pensé, qué si volvía al pasado le daría una vuelta a mi mundo como este reloj de arena — ahora comenta Aria mientras veía como las demás se soltaban ante sus pensamientos y mientras hablaba mostraba en sus manos el reloj de arena qué le había dado Shofelix.
— Entonces el título tiene su significado — dijo Acela mientras veía el objeto qué sostenía la joven detrás de ella.
— Así es. Pero creo que esto no lo explicara más a fondo.
— Pongan la cabeza del pecador — se escuchó la voz de un Kain mayor mientras se mostraba como jalaba el cuero cabelludo de Aria con fuerza. — Deberías estar al tanto de tu crimen.
Siguió hablando este mientras ahora se mostraba por completo a Aria qué estaba toda golpeada mientras era sujetada por otro guardia.
— Debes estar agradecida, todo esto es por tu bien — hablo Kain mientras apuntaba su espada hacia Aria, que seguía temblando — ya que con esto no serás capaz de cometer más crímenes.
— Con esa odiosa lengua tuya, ahora que ya ha sido purificada — mientras Aria abría la boca donde le salieron gramos de sal mientras intentaba balbucear.
— Oye viejo, dejamos ver... — se escuchó la voz infantil mientras se mostraba a dos niños que intentaban ver detrás de un guardia que tenía algo entre sus manos.
— Oíd~ no. ¡Les caerá una maldición si ven esto! — intento decir el guardia como advertencia hacia los niños, que seguían intentando ver a la acusada. — la lengua de una Villana es venenosa, así que hemos tenido que bañarla en sal. ¡De esta forma!
Y mientras los demás veían la interacción entre el soldado y los niños, Aria sentía su lengua y garganta seca, como también algo ácida. Como si el sabor de la sal aún persistiese de manera fantasmal en su boca. Así que se pidió un vaso de agua e intentó quitarse ese horrible sabor, fallando en el intento.
Así que decidió intentar mantener ese sabor fuera de su mente tanto como pudiese mientras el capítulo continuase.
— Ya ni siquiera podía recordar. — empezó a narrar Aria mientras nos mostraban cómo sus ojos no tenían brillo alguno. — ¿Cómo es que acabe así?
Para después cambiar a otro flashback de ella, pero luciendo unos bellos aretes amatistas junto con un maquillaje simple pero coqueto. — Ahora mismo yo no puedo... ahora... simplemente. Quiero algo de paz...
— “Paz será lo que menos tendrás mientras yo siga viva”. — pensó con emoción Mielle mientras intentaba no sonreír por la ejecución de su “hermana Aria”. Eso era lo que ella esperaba desde que vio a esa rata entrar a su bello jardín. Que la exterminen y, por lo que veía, también eliminó a la zorra de su madre. — “ja, ja, ja, qué emoción”, “Estoy presenciando en primera fila cómo su vida se acaba frente a sus ojos, dime, hermana Aria, ¿Qué emoción te hace sentir verte a ti misma y a tu estúpida arrogancia en su final?” — siguió pensando con emoción Mielle, mientras sus ojos se dirijan hacia Aria, que estaba completamente seria.
Aunque sin que ella lo notará, Aria se agarraba su vestido con una mano y apretaba fuertemente la mano de su madre con la otra. Pero también pensaba en otra cosa.
— Hermano — se escuchó de repente entre la multitud, deteniendo a Kein — tengo algo que decirle a la hermana Aria.
— No puedes, Mielle. Esa chica te hizo sufrir mucho —habló Kein mientras mira a con seriedad y pena a su hermana.
— ¡Por favor! Yo en parte soy responsable de lo que ella se ha convertido. — siguió hablando Mielle mientras se quitaba la capucha que tenía puesta con algo de nervios.
— ¿¡A qué te refieres?! Mielle, tú...
— Lo sé... Ella... Me acuso de robo — empezó a dictar Mielle mientras caminaba con calma hacia el podio donde estaban Kein y Aria — me empujó por las escaleras, e intentó envenenarme esta vez... Pero quizás era por qué no soy suficientemente buena.
— “Oh, Mielle, cómo me encantaría que estuvieses tú y tu maldita familia rica” — pensó con diversión Aria mientras se acordaba cómo Mielle le susurraba y sacaba todas sus caras.
[...]
— Mielle, no digas eso —habló con tristeza su padre mientras escuchaba cómo su hijastra era una chica desalmada que intentó matar a su hermana —. Tú no tuviste la culpa en nada, incluso si esto es el futuro, ya verás que todo estará bien.
— Padre, tiene razón, no te culpes por eso. Como ya sabes, puedes sacar a la persona de la calle, pero la calle seguirá en la persona — ahora habló su hermano intentando consolar a su muy querida hermanita.
— Pero no entiendo, yo siempre intento ayudar a Aria con todo mi corazón, *snif**snif* no puedo creer que ella intentará hacer todo eso en mí — lagrimeo la chica mientras un pañuelo aparecía frente a ella y se secaba sus “lágrimas” por todo lo que le pasó.
Pero tanto Rashta como Eli veían la farsa entre sus lágrimas y sus palabras. Pero decidieron no decir nada, ya que eso no les convenía si querían salir de ese maldito lugar.
— Mielle... Eso...
— Si puedes entenderlo, aunque sea un poco... por favor deja que me despida ella. — Convenció Mielle a Kein mientras al fondo se escuchaban diferentes susurros de las personas que veían como actuaba Aria ante el acercamiento de Mielle.
—*No. No fue culpa de Mielle*— estaba pensando Aria mientras se retorcía — * yo... deje de seguir él. Camino correcto en algún punto*. *Este es mi castigo por herirte*. — Y mientras seguía pensando, también intentaba no ver a la cara a Mielle. Fallando en el intento por el guardia que la sostenía fuertemente.
— * Lo siento, Mielle… yo, a ti. No puedo mirarle a la cara* — pensó Aria mientras abría los ojos, y en vez de toparse con esa cara angelical que representaba Mielle a cada rato, se topó con una sonrisa siniestra y sin ningún tipo de remordimiento —. *¿...? ¿Mielle? *.
— Hermanita... Hace tiempo que te he querido decir algo — Hablo con calma Mielle mientras se acercaba hacia el odio de Aria. — ¡Tu estúpida perra! — le susurro mientras veía con diversión la reacción de Aria.
— “Qué, ¿Mielle?” — pensó confundido su padre mientras miraba cómo la bella cara de su hija cambiaba drásticamente.
— Oh, no — susurró Mielle mientras se veía a sí misma y cómo se quitaba su máscara.
— ¿Eres retrasada? Tus sirvientas... — siguió susurrando le la chica mientras le seguía contando — Jessie. Eran todas mías, ¿sabes?
Mientras se mostraba un flashback de cómo dos sirvientas intentaban alentar a Aria, mientras Mielle intentaba no reírse por detrás de la puerta.
— Ellas te dijeron que me acosaras, ¿no es así? Todas ella... — siguió susurrándole Mielle a una desconcertada Aria que no podía creer lo que escuchaba — fueron ordenadas por mí, pequeña perra estúpida.
Y mientras ella agarraba la cara de su hermana con calma, las personas del fondo pensaban algo totalmente diferente a lo que ella de verdad estaba diciendo.
— Wow... Mielle es...
— Está rezando por Aria, la persona que la envenenó.
— Saben, tal vez no encuentre la conexión entre nosotras y las mujeres a las cuales debemos “mover” — hablo Ivoryna mientras los demás le prestaban atención a la joven chica — pero saben a quién si le encuentro conexión. Las supuestas “protagonistas”.
— ¿A qué se refiere? — preguntó Penélope, curiosa por la respuesta.
— Me refiero, a que la mayoría de las mujeres que hemos visto son la chica frágil e indefensa que encuentra a su caballero y viven felices por siempre.
Respondió mientras los demás que reencarnaron pensaban sobre ello y recordaban a la protagonista. Y tenía razón, la mayoría de ellas aparecen como una mujer tonta e indefensa que el protagonista encuentra. Se enamoran, se casan y viven su final feliz. Mientras que la esposa, amante o futura prometida del hombre queda en las sombras, consumida en los celos y llegando a su trágico final. Muerte.
— Hu Hu... ¿Quieres saber por qué? La razón es muy simple~ — empezó contar Mielle mientras se mostraba a una joven Mielle mirando desde la entrada a una joven Aria que estaba junto a su madre. — Cuando llegaste a nuestra casa sosteniendo la mano de tu tan vulgar madre... yo quería matarte — mientras ahora no la mostraban de frente con una ligera sonrisa.
— No podía entender cómo una persona como tú podía entrar en mi casa con tanta motivación — mientras se mostraba cómo Mielle veía con repulsión a Aria y su madre. — A ti no deberían haberte permitido sonreír nunca.
—“¡Cállate, mierda!” — pensó con frustración Mielle mientras rechinaba los dientes con frustración.
Mientras en ese momento, su padre y hermano no podrían creer lo que estaban viendo frente a sus ojos. Su querida Hija y hermana, estaba deseándole la muerte a su hermanastra.
— ¡Mielle Roscente! — habló con decepción y enojo su padre mientras veía a su hija que estaba temblando por lo que podría pasar — después de que esto termine tendremos una seria conversación.
— “Maldita sea con Aria, maldita sea con su madre, pero, sobre todo, espero que te mueras Shofelix” — pensó con más rabia la joven rubia mientras miraba con desprecio a Shofelix.
— “Tiene suerte que no sabe puedo leer los pensamientos” — pensó con desinterés Shofelix mientras comía sus palomitas.
— ¡Por eso le dije a todos! “¡Estas dos necesitan desaparecer! ¡Les enseñaré de que de veras necesitan morir!” — habló Mielle mientras se apuntaba a sí misma y brillaba ante su gran plan que formuló desde que vio a Aria.
— Me da una gran satisfacción al verte sufriendo — mientras mostraban a Aria que estaba desconcertada y con horror en sus ojos y gestos. — Sería aburrido envenenarte como hice con tu madre~. Al contrario, hice que pareciera como si tú hubieras tratado de envenenar con el mismo método.
Mientras mostraban a la mamá de Aria tirada en su escritorio con un charco de sangre debajo de ella y una taza de té a un lado. Para después mostrar a Mielle “tosiendo” mientras sus criadas miraban con furia a una desconcertada Aria que intentaba negar todo.
— JA, COMETISTE TANTOS PECADOS QUE NADIE TE CREYÓ ¡AH! ¡YO FUI LA QUE HIZO QUE TE VIERAS ASÍ! JA, JA ¿¡CÓMO PUEDES SER TAN ESTÚPIDA?! ¡NO DEBERÍAS HABER NACIDO!
Y mientras todos escuchaban la risa histérica de la chica y sus pensamientos y el cómo mató a una inocente mujer que para ella era “vulgar”. Algunos pensaron algo... interesante.
—*¿Por qué parece que todas las personas rubias son malvadas o con ganas de matar a alguien? * — pensaron algunas personas mientras recordaban a ciertos personajes que estaban locos o intentando algo siniestro para arruinarles la vida.
—“¿Por qué nos odia tanto?” — pensó con preocupación la mamá de Aria mientras veía cómo su futuro y el de Aria terminaban en manos de aquella joven que alguna vez pensó que era inocente.
— Aria. Aria. ¡Aria!, oye, Hermana Aria — empezó a repetir Mielle mientras Aria la veía con repulsión e indignación por todo lo que le contaba Mielle. — No sé cómo te sientes sobre esto, pero yo no voy a olvidar todos los grandes recuerdos que tuvimos juntas... El pensar que ya no estés aquí me duele. Te echaré de menos. Hermana Aria.
Después de eso, se mostró cómo una espada se alzaba hacia el cielo, para después mostrar el cómo tiran a Aria al piso y le ponen un pie en su espalda mientras su cabello deja al descubierto su cuello.
— No puede ser — empezó a narrar de nuevo Aria mientras en sus ojos se mostraba el miedo por lo que le estaba por pasar. — No puedo morir así.
— “Tienes razón en algo mi querida hermana Mielle, y eso sería...”
— No quiero morir así — mientras en la espada de Kein empezaba a iluminarse la punta por el sol y en ello parecía que algo empezaba a deslizarse sobre ella. — Quiero volver al pasado. Sí, justo cómo...
Empezando a formarse una extraña figura con base de lo que se deslizaba por la espada de Kein que cada vez parecía arena. Hasta finalmente formarse un extraño reloj de arena justo en frente de una moribunda Aria.
— Ese reloj de arena — relató por última vez mientras se escuchaba en el fondo cómo algo se rompía, hasta finalmente mostrar el cuerpo de Aria y cómo se deslizaba la sangre.
— “Yo también te extrañaré, pero gracias a tus intentos de culparme en todo momento, y a esto, tendré una mejor forma de vengarme de ti y tu maldita familia mientras yo siga viva” — pensó con diversión Aria mientras imaginaba en cómo poder mejorar sus planes para poder fastidiar mejor a Mielle en todo lo que pueda. Pero también se tocó por un momento el cuello al volver a ver esa escena. Dando un pequeño suspiro ante ello.
— No seré engañada por las sirvientas, y salvarse a mi madre — siguió narrando Aria mientras la sangre se deslizaba por el podio, empezando a convertirse en arena dorada que parecía caer en el reloj de arena que vio por última vez — Y.… y...
Para después “despertar” y volver a la escena principal donde veía tanto a Kein como a Mielle más jóvenes frente a ella sorprendiéndose ante ello. — ¿Y.…? Sí, yo.
— Cielos, tú... — se escuchó la voz de una mujer en el fondo, para después mostrarla, mostrándola con decepción ante lo que pasó — has pedido salir afuera cuando ni siquiera tiene los modales básicos... limpien la copa rota.
En ese momento, la madre de Aria iba a disculparse con su hija, por lo que dijo, pero se detuvo cuando vio una ligera sonrisa en la cara de su hija, como si eso no importaba y que ya había pasado. Así que ambas continuaron viendo la escena.
— Si yo, de verdad, he regresado...
— ¿Hermana Aria? ¿Estás bien? — preguntó una joven Mielle mientras veía la escena con algo de inseguridad. Para después mostrarla de nuevo, pero con esa sonrisa arrogante.
— Mielle. Si estas es mi oportunidad para devolverte todo, debería usarla, ¿cierto? — para después mostramos a la joven Aria con una cara seria, para después cambiarla a una pequeña sonrisa — justo como tú querías, como una villana.
— Jessie, ¿me darías el pañuelo...? — preguntó Aria. Para que al final la pantalla se apagara.
Todos quedaron sorprendidos por lo que pasó y por las últimas palabras de la joven chica.
— Entonces, buscará venganza — dijo como pregunta Jinho, aunque ya sabía la respuesta ante ello.
— Así es, y si piensan que eso no está bien, entonces...
— ¿Por qué pensaríamos algo así? — preguntó con curiosidad Elena mientras veía con calma a la joven chica de cabello rubio — usted está buscando algo que está en todo su derecho. Ella mató a tu madre y te condenó con falsos testimonios.
— La señorita tiene razón — ahora hablo Davy mientras miraba con diversión a Aria — la chica la hizo sufrir y a esto se le podría considerar su merecido, aunque podría tener una palabra mejor...
— Karma — habló Penélope mientras veía la pantalla apagada — significa, que lo que hiciste o has hecho se te devolverá en el mismo momento o 10 veces peor en el futuro. El karma de la joven señorita será devuelto gracias a la gracia de lo que te salvo, ahora ese karma se le devolverá 10 veces peor.
— Interesante palabra — hablo por primera vez Henrey mientras se golpeaba un poco la barbilla pensando en aquella palabra.
— Sí, al igual que... el reloj de arena — habló con interés Lancelot mientras veía el objeto que seguía en las manos de Aria — ¿qué es en realidad? — preguntó sin importarle alguna consecuencia ante eso.
— No lose. Cómo ustedes vieron, en cuanto estuvieron a punto de matarme, mis ojos se fijaron en algo, y fue esto. Aun no entiendo por qué me dejaron conservarlo, pero esto es muy poderoso.
— ¿En qué modo? — preguntó con curiosidad Ciel mientras seguía con sus ojos aquel objeto.
— Me deja retroceder en un tiempo de 5 minutos — dijo la chica con seriedad, sorprendiendo a los demás cómo también obtener miradas serias de otras.
— Increíble. Un objeto que te permite retroceder en un cierto tiempo limitado — hablo Ruenty mientras se sorprendía por el objeto — cuáles son sus consecuencias por usarlo — y con su sorpresa, también vino la sospecha. Ya que tan gran objeto también podría obtener las consecuencias.
— Bueno, por ahora nada más he tenido cansancio y mi cuerpo al parecer crece si lo uso por mucho tiempo — respondió pensativa Aria ante aquellas preguntas. —“debería también platicarle sobre lo que pasó?” — se preguntó a sí misma mientras cambiaba un poco su gesto.
— “No” — escuchó de repente Aria, asustándola un poco. — “tranquila, soy Shofelix”. “Pero te advierto, lo que pasó entre el reloj y la sala debe quedarse en secreto”. “Aunque aún no sé cómo tú y tu madre logran recordar todo”.
— Señorita Aria, ¿se encuentra bien? — preguntó alguien de fondo que Aria no presto mucha atención.
— A-ah, sí, solamente que me quede pensando sobre las consecuencias.
— Bien, creo que ya fueron suficientes preguntas, aun así, dentro de los siguientes capítulos veremos un poco más sobre el reloj y sus consecuencias — hablo Shofelix cortando con las preguntas que tenía la gente en el aire.
— Tú aún nos debes respuestas — hablo serio Roan mientras miraba fríamente a Shofelix.
— Pff, está bien, está bien. Por ahora solamente responderé preguntas que se basen en el mundo de las personas del futuro, ¡y es todo!
— ¿Y qué pasa con la lista?
— ... ¡Bien! Responderé a su maldita pregunta de la lista, ¡solamente porque ya me tienen hasta aquí! — respondió frustrada Shofelix mientras se agarraba el entrecejo. — Pero será hasta el final de esta historia, ¡entendido!
Los demás no le creía tanto, pero aun así tuvieron que aceptarlo, ya que no tenían alguna otra opción. Así que asintieron ante aquella propuesta. Y las preguntas sobre el futuro empezaron, y aunque eran las mismas que presenciaron Aria y su madre, Shofelix daba casi la misma respuesta.
