Chapter Text
— [Argén y Ariane se hablan mentalmente].
— *Pensamiento de todos*.
— "Pensamiento de uno".
— Lo que está en la pantalla.
— *El pensamiento de la persona dentro de la pantalla*.
— Fuera de la pantalla.
— Describen su historia.
Ningún Manwha me pertenece créditos a sus autores.
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—La favorabilidad trata sobre el porcentaje que debes obtener para poder alcanzar el objetivo —explicó Athanasia, ya que ella, al trabajar en un cibercafé, escuchaba todo el tiempo sobre ese tipo de conversaciones de las colegialas cercanas del ciber.
—Entiendo, pero... ¿Cómo eso ayuda a la señorita Eckart? —preguntó Lilly con una mano en el pecho por la ocupación que se enroscaba en sí misma.
—A no morir —respondió secamente Penélope, mientras posaba su mirada hacia la pantalla, sin querer mirar a nadie. Pero eso no logró evitar los escalofríos que sintieron varias personas de la sala que la miraron con un poco de pena.
Tanto Lilly como otras personas recordaron la mirada de Penélope como alguien que ya no tenía o sentía algún tipo de esperanza de que sobrevivir a lo que se posara frente a ella.
Nadie quería decir nada en ese momento, ya que se sentían incómodos como antes de empezar a ver la vida de la joven La Monique. Pero Florentina tenía más dudas que nunca, ya que al ver nuevamente a la joven Eckart se dio cuenta de algo.
—"Yo la conozco" —pensó desconcertada la niña mientras mantenía su mirada abajo, y por alguna razón tenía suerte de que nadie se diera cuenta de su disociación. —"Pero..."
—... El chico u hombre que te amenazó en el capítulo —habló Jubelian con una ligera cara entre confusión y como buscando algo en el rostro de Penélope.
Donde la mujer lo sintió, pero simplemente decidió responder mirando a la cara a la joven de cabello plateado.
—Su nombre es Derrick Eckart.
—¿Eckart? —habló un poco Calíope mientras miraba con curiosidad a la mujer (aunque tuvo que levantar ligeramente el cuello, ya que Penélope se encontraba en las últimas filas). Viendo cómo ella asentía levemente, para después mirar hacia sus manos.
—Es mi hermanastro —respondió simplemente sin querer hablar sobre su familia o sus hermanos.
Pero dos personas en específico del futuro, al escuchar el nombre del hermanastro y al concretar todos los puntos que tenían hasta ahora, ya sabían de dónde venía Penélope, y eso les sorprendió a ambas, ya que nunca creyeron que conocerían a alguien de entre todos los grupos.
Pero fue Jubelian quien rápidamente se levantó de su asiento y volteó rápidamente hacia la mujer que estaba a varias filas detrás de ella, haciendo saltar a las mujeres al lado de ella.
Jubelian tenía una cara de entre sorpresa y estupefacción al rápidamente saber de quién se podría tratar.
—¡Usted es la hija de ese CEO! —habló fuerte y claro la mujer de cabello plateado mirando con sorpresa a Penélope, que por un momento se quedó en blanco. Hasta que, como si le cayera un balde de agua fría, volvió en sí y miró confundida a la mujer unas filas debajo de ella.
—¿...Qué? —fue todo lo que pudo decir a un estando en su confusión.
—¡Sí! ¡Usted es la hija de ese CEO! ¡No la reconocí antes porque su cara no se mostraba en la pantalla, pero ahora estoy segura! ¡¡Usted es la señorita, hmm!!
Pero antes de que tan siquiera pudiese decir alguna otra palabra, a Jubelian le habían tapado la boca inesperadamente con cinta adhesiva café.
Asustando a su padre y a Maximilian quienes rápidamente se levantaron de sus lugares, pero antes de poder moverse, unas cadenas inesperadamente salieron de sus lugares y los obligaron a sentarse.
Mirando cómo la chica se balanceaba un poco por la sorpresa de haber tenido cinta adhesiva en su boca, pero antes de poder pensar en algo, la mujer que estaba sentada al lado suyo se levantó rápidamente, asustándola más y haciendo que se encogiera rápidamente, intentando cubrirse de la mujer que parecía ser dos cabezas más alta que ella.
—¿Te encuentras bien? —preguntó con un tono materno la mujer que estaba frente a ella, mientras intentaba acercar su mano sin intentar mostrarse amenazante ante la joven que parecía encerrarse más en sí misma.
—¡Shofelix! —gritó alguien haciendo que algunas personas se sobresaltaran por el repentino grito que, por lo grueso de la voz, sabían que se trataba de un hombre. Entonces todos buscaron el causante de esta, notando que se podría tratar de uno de los hombres que se encontraban encadenados.
—¡Qué le has hecho a mi hija! —gritó el hombre a un lado de él mientras intentaba movilizarse entre las cadenas, fallando rotundamente.
—Duque Regis, por favor, cálmese, eso es solo un sistema que se activa en cuanto la persona intenta decir algo que está dentro de la historia. —Alzó las manos Shofelix mientras fruncía el ceño al escuchar los gritos y ver cómo todo había acabado en desastre una vez más.
—¿Pero ¿qué es lo que tiene en la boca? —preguntó Sairane, la madre de Leslie, mientras veía la misma cosa que le había aparecido a la señorita Regis hace un tiempo.
—Se llama cinta adhesiva; imagínelo como un pañuelo lleno de miel —intentó explicar la mujer dando aquel extraño ejemplo. —Es ligero de transportar, de colocar, pero muy duro de quitar.
—Ayyy —se quejó en un murmullo Jubelian, quien se había quitado la cinta de un golpe para no sentir tanto dolor, pero aún sentía cómo varios bellitos de un bigote que casi inexistente se desprendían de su piel. Agarrándose el labio con una pequeña expresión de dolor al sentir cómo su cara se enrojecía por su delicada piel.
—¡Jube! —gritó su padre mientras ella se seguía sosteniendo la boca, aun sintiendo el dolor por habérselo quitado demasiado rápido. —¿Estás bien?
Y Jubelian no sabía si asentir o callar al ver cómo su padre le estaba prestando atención incluso delante de su protegido. Entonces, para no manchar más el nombre de los Floren, asintió y se quitó la mano para sonreírle a su padre.
Quien no sabía si tomar aquella declaración como la verdadera, ya que podía ver cómo el alrededor de la boca de su hija estaba de un tono rojizo, haciendo que hiciera una ligera mueca, pero aun así asintiera, aceptando la mentira de Jubelian.
—¿Segura de que está bien, señorita Floren? —le preguntó ahora Aisha mientras veía cómo la joven Floren y la señora Salvatore se sentaban, pero la mujer no parecía tampoco estar muy convencida de la respuesta de la joven de cabello plateado.
—¡Sí! Muchas gracias por su preocupación. De ambas —mientras volteaba hacia la señora Salvatore, quien simplemente asintió y volvió a su lugar junto con Leslie.
Ya todos al calmarse una vez más, Penélope se dio cuenta de algo, y en ello volteó nuevamente hacia la joven de cabello plateado.
—Disculpe, usted dijo que me reconoció, tanto de esta forma como la anterior. —Hizo una pregunta que sonaba más como afirmación, pero Jubelian al no querer volver a tener cinta en su boca, simplemente asintió, sorprendiendo a todos alrededor. —¿Cómo?
—La pregunta no es cómo, sino cuándo —corrigió Shofelix dándole una sonrisa que parecía darles más dudas a la gente que respuestas. —Señorita Penélope, ¿usted se acuerda en que año falleció?
Entonces todos miraron a Penélope, que tenía una expresión de confusión en su cara que demostraba que no sabía a dónde iría la pregunta o tan siquiera su respuesta, pero aun así contestó.
—Por supuesto, yo morí en noviembre del año 2020.
Entonces todas las personas del futuro soltaron un rotundo sonido de sorpresa al saber de qué año había muerto una de ellas.
—Muy bien, y señorita Floren, ¿usted podría decirme en que año murió?
Jubelian no se encontraba muy bien al querer decir el día exacto de su muerte, ya que le daba un cierto escalofrío al pensar en cómo aquel camión la arrollaba. Así que se mantuvo en silencio por unos momentos, siendo visto por muchas personas y más por las del futuro, ya que tenían curiosidad por ello.
Ya que eso significaba que había gente que era incluso de un futuro más lejano del que ellas murieron.
Pero Jubelian seguía sin contestar, hasta que sintió como una mano se posaba en su hombro, dándole un respingo y volteando hacia su derecha, viendo a la mujer que le había preguntado anteriormente si estaba bien. Pero esta vez le mostraba una sonrisa de comprensión ante el tema de cuándo murieron.
Y para la sorpresa de la joven, la mujer se levantó de su lugar y miró a todas las personas, incluyendo a su prometido e hijo.
—Mucho gusto, soy Aisha Esclife, y morí en junio del 2020.
Todas las personas del futuro entendieron aquello y también se empezaron a levantar.
—Mucho gusto, soy Roselia y morí en mayo del 2020.
—Somos Argen y mi hermana Ariane y morimos en agosto del 2020.
—Soy Beatrice y morí en noviembre del 2020.
—Soy Chloe y morí en diciembre del 2019.
—Soy Melisa y morí en abril del 2020.
—Soy Seniana y morí en julio del 2020.
—Soy Ash y morí en septiembre del 2020.
—Soy Ivoryna y morí en octubre... del 2019.
—Soy Gang Jinho y morí en septiembre del 2019.
—Soy Athanasia y morí en agosto del 2018.
Todas ellas, incluyendo a Jinho y a Argen se miraban con sororidad al saber que todas ellas fueron lo suficientemente valientes para admitir su muerte. En ello también las miradas se dirigieron hacia Jubelian quien miraba a todos ellos con una clase de tranquilidad y esperanza al ya no sentirse tan enjaulada al recordar su fecha de muerte.
Entonces tragó saliva y se levantó para agarrar su vestido y, con los ojos cerrados, declaró:
—S-S-soy Jubelian Floren y morí en febrero del 2021.
Entonces, entre todas empezaron a aplaudir ante la valentía de Jubelian, en donde se les unían cada vez más personas ante no solamente la valentía de la joven, sino de todas las personas que reencarnaron, pero sin saberlo. Una joven pensaba en algo que nadie sabría (por ahora) que era del futuro.
—"Soy Florentia y morí en marzo del 2021".
Después de unos momentos, los aplausos dejaron de resonar por toda la sala, volviendo al silencio, pero esta vez un poco más cómodo, con sonrisas y sorpresas en varios rostros al saber que muchos de ellos no estaban ni lejos de los demás. A excepción de la joven Athanasia y la joven Jubelian, que eran de un pasado o futuro más lejano que los demás.
—Esto es increíble —murmuró Aria al notar cómo la línea de tiempo de muerte de algunas no estaba tan lejos de las demás.
—Y sumamente informativo —fue Shofelix la que habló, llamando la atención de todos en la sala una vez más. —Como ven, algunos de ustedes sabrán de hecho cómo murieron los demás a base de cómo avanzamos, ya que varias de las muertes de algunos aparecen en los noticieros de Corea.
Haciendo que muchas mujeres se miraran continuamente, entendiendo ahora el significado del porqué Shofelix las incitó a decir sus fechas de muerte.
—Ya veo a dónde quiere llegar —habló en un murmullo nuevamente Penélope, entendiendo hacia dónde se dirigía Shofelix. Entonces dirigió su mirada nuevamente a Jubelian y, al no saber cómo proceder, simplemente hizo una ligera mueca de disgusto al saber que alguien tenía información que ella estaba ansiando desde que puso un pie en aquel loco mundo.
Pero ahora que lo tenía frente a ella, no sabía que pensar. ¿Estaría muerta en el futuro? ¿Su familia le hará un funeral decente? O simplemente la dejarán pudrirse en aquella habitación que rento por un par de wones para escapar de aquella familia tóxica.
Pero antes de que tan siquiera su boca diera algún movimiento, Shofelix la interrumpió una vez más.
—Por lástima, en estos momentos, la joven señorita Florencia no podrá darle alguna información de que sucedió con su cuerpo en el futuro.
Dándole un escalofrío a Penélope ante la idea de descubrir que su cuerpo fue hallado por los vecinos en estado de descomposición, días o tal vez semanas después de llegar al mundo en el que se encontraba.
—No es para que tomen la nueva información como irrelevante o sin sentido, porque, como se los expliqué anteriormente. Todo tiene un porqué, y en estos momentos estamos por descubrir por qué la señorita Floren sabe sobre el mundo de la joven Eckart.
Dando un chasquido rápido antes de que cualquiera de ellos pudiese argumentar alguna otra palabra sobre lo que acaba de decir Shofelix, resignándose al ver cómo las luces volvían a descender para estar nuevamente a oscuras, y una vez más, la gema volvió a iluminar la pantalla.
—La hija ilegítima de una familia adinerada —empezó a narrar la pantalla una vez más, haciendo que todos le prestaran atención. —Qué escenario romántico, especialmente para una chica. Si ellas fueran los personajes de una novela o drama.
—Serían las heroínas de una historia de Cenicienta.
Mientras que en la pantalla se mostraban dos figuras, una pequeña y femenina, rematando a la niña recién narrada, y una sombra más mayor, representando a un hombre, el cual le extendía la mano a la chica frente a ella.
—Tengo una duda. —Pausó la escena Robert, el hermano de Calíope, mientras todas las miradas se dirigían hacia él, cohibiéndose un poco en su asiento al ser el control de atención, pero aun así mantuvo la cabeza en alto y miró directamente a Penélope. —Bu-bueno, es que es sobre la historia...
—¿La historia? —preguntó tranquila su madre mientras miraba con duda a su hijo.
—Sí, sobre la que hace representación la persona que narra, la tal 'cenicienta', ¿quién es ella?
Y ahí fue que las personas del futuro lo entendieron. Ya que la historia de Cenicienta, ya sea por los hermanos Grimm o Disney, nunca estuvo en su época ni siquiera fue mencionada como referencia que les hará recordar que estaban en una novela escrita por alguien de su 'presente'. Ahora, para algunos su pasado.
—Pues bueno —duda un poco Melissa, ya que no sabía si contarle la trágica en donde la hermanastra se corta los dedos, o la bonita donde todos tenían su final feliz.
—Cenicienta, es el nombre de un cuento para niños —empezó a recordar Chloe mientras se ponía un dedo en la barbilla y pensaba que lo mejor sería decirle la de Disney. —Pues se trata de cómo una niña, tras perder a sus padres, vive con su malvada madrastra y dos hermanastras, viviendo como sirvienta de ellas, donde la maltrataban día y noche. Hasta que pasaron los años y un día, el reino en donde vivían decidió celebrar un gran baile para buscarle pareja al único príncipe, y amm...
Intento recordar, Chloe, cómo seguía la historia; ya solamente había podido recordar hasta donde la había visto, ya que no era muy fanática de las películas de Disney y recuerda nada más haber visto una parte cuando era niña.
—Entonces, la madrastra y sus hermanastras —continuó Jubelian, ya que siempre le encantaba el ver las películas de princesas por los vestidos y los guapos príncipes. —Le dijeron que no podía ir al baile.
—¿Por qué le dijeron tal cosa? —preguntó Leslie enganchada en la historia y de la tal cenicienta, ya que le recordaba un poco a ella y el cómo era también maltratada por sus padres y hermana.
Pero no era la única, ya que también varios niños, como adultos de las épocas pasadas, tenían curiosidad de cómo se trataban los reinos o imperios en el futuro, y aunque a los adultos no les gustaba lo que decía la historia, los niños sí que estaban interesados en cómo terminaba.
Pero Shofelix tuvo que interrumpirlos.
—Lamento la interrupción del cuento, pero tenemos que continuar con el mundo de la señorita Eckart. —Haciendo que muchos niños murmuraran un 'qué malo' por lo bajo, ya que no querían ser groseros con la señorita Eckart ya que se trataba de su vida pasada.
Pero aun así Penélope escuchó algunos murmullos, pero decidió ignorarlos, ya que preferiría que se desperdiciara tiempo contando un estúpido cuento para niños que su vida antes de morir.
Pero sabía que no iba a poder, ya que la gema volvió a reproducirse una vez más.
—Pero la realidad es que... —Mostrando ahora de frente a la sombra femenina, quien se mostraba inexpresiva ante la mano alzada frente a ella, mientras sostenía con sus manos el retrato de una mujer, a la cual no se le podía ver su rostro. —Esto no es una novela o un drama.
—Disculpe, señorita Eckart. —Alzó la mano un ligero temblor Winley, la hermana de Davy, mientras miraba hacia atrás a la fila en donde se encontraba Penélope, la cual alzó una ceja ante la nueva interrupción. —Si no mal entiendo, la joven niña que se nos presenta... es usted, ¿no?
—Así es —respondió un poco tajante la mujer, dándole un pequeño respingo a la niña de cabello verde. Pero que se volvía a armar de valor.
—En-entonces, quería preguntarle por qué estaba sosteniendo un marco con la pintura de una mujer.
—"¿La pintura?" —pensó confundida Penélope, hasta que miró de nuevo la imagen y lo notó; para ella era la foto de su fallecida madre, pero para ellos parece tía una pintura. —Es el retro de mi madre.
Y fue ahí que los del futuro conectaron todo y miraron con comprensión o pena a Penélope, la cual se sintió un poco incómoda ante la nueva mirada de la demás gente que se posaba en ella.
—Oh, señorita, lo lamento —habló primero Roselia mientras ponía su mano en el pecho.
—¿Qué significa eso, madre? —le preguntó Ain confundido por cómo se estaba llevando nuevamente la situación.
—Es una tradición de Corea —habló Ariane algo triste por lo que veía ahora en la imagen pausada. Y todas las personas del pasado no entendían a lo que se refería, pero por la ropa que veían una vez más, empezaban a comprender de lo que hablaban. —Se trata de que, cuando un familiar fallece, el miembro más cercano debe cargar con la foto de aquella persona para que los amigos o familias del difunto puedan entregarle su pésame.
Y ahí fue cuando las miradas de pena o comprensión se intensificaron.
—Lo lamento, ¿cuántos años tenía? —habló por primera vez Pereschate, sin mirarla con la pena como otros, lo cual agradecía Penélope, pero aún sentía cómo la incomodidad se extendía cada vez más dentro de ella.
—No me acuerdo muy bien, creo que tenía entre 10 y 12 años.
Y ahí fue que Pereschate la volvió a comprender, ya que ella también había perdido a sus padres a una edad muy temprana, y tal como la historia que había escuchado, se sentía igualmente identificada con Cenicienta. De cierta forma.
Ya que a ella también se le habían muerto ambos padres, y tuvo que vivir con su madrastra y hermanastra, pero, aparte de la historia, ella sí tuvo una infancia feliz, o más bien, se le hizo creer que tenía una infancia feliz. Para finalmente apuñalarla por la espalda.
—Desde ahora, ella vivirá con nosotros —se escuchó una voz masculina, haciendo que todos la relacionaran con la persona que le estaba sosteniendo el hombro a la joven, aun con rostro sin expresión alguna de lo que sucedía a su alrededor. —Aunque sus madres sean diferentes, ella es su hermana pequeña. Trátenla bien.
Para mostrar a dos jóvenes adultos, a los cuales no se les veían sus rostros, pero aun así no parecían mostrar una actitud muy feliz ante la presentación de su media hermana.
—Y ellos son mis dos medios hermanos —señaló Penélope mientras los demás veían a los dos hermanos, pero alguien había visto algo muy raro en ellos dos.
—"Soy solo yo, o se parecen casi físicamente a los dos hermanos del juego." —Pensó un poco confundida Jubelian mientras veía a los dedos chicos de la pantalla, pero tampoco quería señalarlo, por si se equivocaba y no quedar en vergüenza.
—Wuau, parece que su relación es increíble —habló con una sonrisa sarcástica Young Gang.
—En serio, porque para mí parece que no se llevan para nada bien. —Ahora fue Jinho el que no entendió el sarcasmo de su hermana, recibiendo una risa de parte de ella.
—Ay, hermanito, parece que aún no captas el sarcasmo —le replicó Gang Young mientras veía con una sonrisa socarrona a su hermano para después sacarle la lengua.
A lo cual él también le respondió con una mirada fulminante juguetona, sonriendo ose el uno al otro, pero mientras ellos jugaban, fueron sus padres los que parecían estar preocupados.
—Amor, tengo miedo —le susurró la señora Gang a su marido mientras ambos vivían la convivencia entre sus dos hijos para después seguir viendo hacia la pantalla. —Qué le habrá pasado a nuestro Jinho para que terminase reencarnando más de una vez.
Su marido no sabía cómo responderle, así que le sujetó la mano de su esposa y la apretó, mostrándole la total comprensión hacia sus preocupaciones.
—No lo sé, querida, pero sí vamos a hablar con Jinho, incluso si nos muestran su pasado antes de esto. —Le intento confirmar mientras ambos se veían y se asentían a sí mismos para seguir viendo hacia la pantalla.
—Una niña inservible. Viviendo con mi madre en un apartamento de una habitación, o en un futuro orfanato.
Mientras se mostraba cómo el padre se alejaba de la escena donde solamente quedaron los hermanos que observaban a la joven frente a ellos, que aún seguía sin mover algún músculo.
—¿Qué es un apartamento? —le preguntó Helad Penélope mientras alzaba la vista hacia atrás, para verla mejor.
—Un apartamento es como una casa, pero pequeña, incluso un poco más que la de un pueblerino promedio —explicó Ash mientras le dejaba en brazos a Michael a Sir. Mio, para poder complementar su información con un ligero movimiento de manos.
—¿Entonces en el futuro la gente es pobre? —habló curiosa Calíope mientras también se mostraba un poco desconcertada.
—No, al contrario —respondió el secretario Gyu Min mientras se levantaba de su lugar para que todos pudiesen observarlo mejor. —Un departamento o apartamento es, como dijo la señorita Ash, un lugar donde se encontraban todos los servicios básicos, cuartos, baños, cocinas, salas. Pero en un espacio un poco más reducido, ya que estos lugares son construidos encima de otros.
—Es como las posadas que se encuentran en las cantinas para los viajeros —complementó la información Beatrice—. Pero en vez de ser una habitación con una o dos camas junto con un baño, estos lugares incluyen las demás cosas que explica el señor Gyu Min.
Todos los del pasado estaban extasiados con la nueva información del futuro, ya que les parecía una completa locura; el simple hecho de que las casas se apilaban encima de otras era simplemente fascinante, aunque al mismo tiempo aterrador.
—¡Y no es peligroso! —Ahora fue Yuri la que habló, ya que no podía imaginar todo lo que les decía.
—Para nada —le respondió Melissa mientras le mostraba una sonrisa ligera a la joven de cabellos rubios. —El tipo de construcción que se hace en Corea es con los materiales más resistentes para la posibilidad de terremotos o, en el peor de los casos, tsunamis.
—¿Terremotos? —preguntó uno de los gemelos Lombardi, Gilou.
—¿Tsunamis? —le siguió su hermano, Mayron. Ambos viendo confundidos a Melissa.
—Bueno, basta. Pónganle una pausa de cortes comerciales a sus preguntas y mejor continuemos, que aún tenemos mucho que ver. —Sonrió con gracia Shofelix ante su absurdo chiste. Aunque eso hizo que más preguntas se formaran ante todas las personas.
—Hubiera sido mejor para mí. —Narro por última vez, Penélope. Mientras la pantalla se empezaba a aclarar una vez más (haciendo que algunos entrecerraran los ojos ante la blanca luz que apuntaba violentamente hacia sus retinas), mostrando ahora una nueva frase en ella.
6 años después, en el presente.
La pantalla mostrando nuevamente a la chica ya siendo mayor, pero en cuanto vieron el desagradable lugar frente a ella, sabían el porqué de su cara de desagrado. Ya que el lugar de pies a cabeza se mostraba completamente deplorable.
—Vaya, disculpe, joven Eckart, ¿acaso no le da pena? —habló con una sonrisa Heinrey mientras se volteaba ligeramente para ver a la joven.
—"Vaya, sí que tiene una cara bonita el señor" —pensó un poco Penélope hasta que volvió a recordar la última palabra del tipo. —¿Disculpe? ¿Se refiere a la habitación? Quiero decir, yo no la elegí, fueron mis otros hermanos quienes...
—O, creo que me malentendió, no me refería al lugar, me refiero a sus ropas —señaló mientras veía las ropas que usaba el cuerpo de la anterior Penélope, pero ahora con una sonrisa que a Penélope le daba ahora una ligera incomodidad.
—¿Mis ropas? —ahora habló con un tono más directo la joven mientras su postura se ponía un poco más tensa—. No entiendo que tienen que ver mis antiguos conjuntos con la pena.
Todos estaban tensos ante las repentinas palabras del hombre rubio, quien no quitaba su estúpida sonrisa desde el inicio de sus palabras, lo cual incomodó a muchas mujeres y a otras les dio un ligero rubor, ya que sí era un poco guapo. Pero, aun así, todos estaban sumergidos en cómo esto se llevaría a cabo.
—Oh, por supuesto, pero ¿una joven de su aptitud no debería estar mostrando demasiada piel de tal manera, que diría su familia? —Pero Penélope se quedó en shock ante tales palabras; aun así, fue Ariane la que se quejó.
—Wuau, olvidé por completo que ustedes los ancianos tenían ese pensamiento —ahora sonrió la joven, haciendo que la sonrisa de Heinrey flaqueara ligeramente.
—Eso fue un poco grosero, ¿no cree, jovencita?
—¿Tan grosero como su comentario? No lo creo. —Se cruzó de brazos Ariane mientras miraba con una cara de completo disgusto a Heinrey. —Creo que debemos recordarle que lo que vemos es el futuro.
—Estoy totalmente consciente de eso, yo...
—Entonces debería entender que lo que vemos es una cultura totalmente diferente a la suya o la de cualquier persona que está presente en esta sala. —Ahora fue Melissa quien lo veía con un ligero desagrado, ya que desde que él fue presentado ella pudo ver un poco más allá de esa sonrisa toda falsa.
—Aun así, en mi opinión... —Pero fue nuevamente interrumpido, pero esta vez por la joven Young Ganga.
—Nadie le pidió su opinión. —Se sostuvo con una pequeña fuerza sus pantalones, pero aun así intentaba mantener la mirada en alto ante la persona que, por obviedad, era más poderosa que ella. —Y si nadie le pidió su opinión, por favor, no diga cosas que no abarque o necesite mencionar para pausar el capítulo, ya que lo único que hace es desperdiciar el tiempo en tonterías.
El silencio se mantenía, pero aun así todos ignoraban la sonrisa orgullosa que mantenía Jinho al ver a su hermanita defenderse de lo que parecía ser un cretino.
Entonces todas las mujeres del futuro lo entendieron: no importaba si alguien era incluso creado por una persona del futuro; ese personaje en estos momentos tenía sus propios pensamientos basados en su mundo, donde la misoginia y el machismo se alzaban más que nunca, y ellos podían opinar tanto como quieran sobre el cuerpo femenino en voz alta sin repercusiones.
—Continuemos —fue todo lo que dijo Shofelix con una gran sonrisa, ignorando la cara ensombrecida que mostraba Heinrey o el pequeño movimiento de mano que hizo Navier al intentar desviar su ligera inconformidad ante las personas que estaban a su alrededor.
—Ese hermano hijo de puta... —Murmuró la joven de la pantalla mientras empezaba a maldecir a sus hermanos e incluso a su padre. —Maldito padre. ¿Cómo pudiste dejar que esos bastardos se encarguen de mi mudanza?
Mientras la pantalla continuaba, Acela le tapa los oídos a su hija Leslie, quien intentaba concentrarse un poco en lo que empezaba a decir la chica en la pantalla.
—"La verdad, quisiera que bajara un poco las groserías" —lo pensó la señora Rustiana mientras ella junto con su marido les tapaban los oídos a sus hijos como podían.
Y no fueron las únicas; la verdad, había también otros padres tapándoles los oídos a sus hijas e hijos como podían. Aunque eso tampoco quitaba el hecho de que la sala aún seguía con el ambiente de realidad que había pasado hace solo unos momentos.
Pero intentaban disminuirlo un poco al no interrumpir la pantalla, pero eso no quitaba el hecho de que algunos sí que querían seguir comentando hacia los recientes comentarios del emperador Heinrey. Pero otros tenían pensamientos muy diferentes.
—Sabes cuánto me torturaron. —Se mostró disgustada la joven en la pantalla mientras miraba con resignación hacia el apartamento. —¿Por qué no me dijiste que solo viva en la calle, uh?
[...]
Eso le dio un escalofrío al duque Eckart.
Él, desde que vio a los hermanos del antiguo cuerpo de Penélope, sintió que veía a sus hijos de alguna u otra manera, ya que, incluso si no podía ver sus caras, sus posturas y las características que presentaban eran casi idénticas a las de sus hijos y no se sorprendería de que el padre de ella también tuviese ciertas características de él.
Pero, aun así, también intento mantener la compostura en cuanto se mencionó el hecho de que la anterior ella usaba ciertas ropas expuestas, pero no dijo nada, ya que era joven y las ropas de mujeres eran ligeramente más abiertas, y más las de las jóvenes que llegarían a la edad adulta para intentar llamar la atención de los hombres y poder comprometerse.
Pero al escuchar el tipo de comentarios de las demás jóvenes, le dio un ligero cambio de idea de cómo era el hecho de que la ropa que usaba la chica de la pantalla era completamente normal.
Pero a diferencia de él, los demás adultos que estaban en las mismas filas que él tenían pensamientos más disgustantes acerca de cómo vestía tan inapropiadamente la chica.
Al igual que ellos, Rashta no estaba cómoda y también estaba teniendo ligeros antojos ante la comida que veía comer la gente delante de ella. Pero en ello vio que entre todas las personas había una mujer rubia que miraba fijamente hacia atrás, o más bien, hacia ellos.
—"Si no mal recuerdo, su nombre era Aria". —Le dio un escalofrío a Rashta al ver cómo la mirada se alzaba ahora hacia el techo y ella igualmente le seguía la mirada, notando un ligero destello del vidrio que los separa por la luz que estaba pegada al lado de este.
Entonces Rashta devolvió su vista hacia la joven Aria, quien volvía a dirigir su vista hacia la pantalla, y a Rashta le dio un ligero escalofrío al no saber qué estaba pasando exactamente en la mente de la joven.
Así que decidió mantener un poco la mente alejada de todo el asunto del vidrio, y para su sorpresa, un pequeño pastelito de vainilla solitario apareció en sus manos, junto con una pequeña nota.
[Solo, por esta vez].
Y Rashta no sabía que pensar, así que vio hacia Sovieshu, pero él desde que llegaron tenía su mirada puesta en la emperatriz Navier, así que ella con enojo se comió aquel pastelito, aunque sí estaba delicioso.
[...]
—Ellos solo deberían preocuparse por el trámite de la herencia —suspiró la joven resignada ante las últimas riñas de sus hermanos, pero luego recordó que eso era.
Las últimas riñas de sus hermanos, ya que jamás tendrá que soportar algún otro trato de parte de ellos, sonriendo felizmente ante la finalidad de sus días oscuros. Entonces entró a su departamento y abandonó sus maletas para finalmente lanzarse a su cama y gritar emocionada.
—Ah, ¡qué importa! ¡Ahora soy libre! —extendiendo sus brazos, y dejándose rebotar en el colchón. Pero su felicidad rápidamente se disolvió un poco al escuchar golpes del techo, siendo un vecino de arriba interrumpiendo su pequeña celebración.
Haciendo que las personas fuera de la pantalla sonrieran ante la felicidad de la joven, que parecía genuinamente feliz ante su nueva libertad, pero varias de las del futuro se rieron ligeramente ante la pequeña interrupción de parte de uno de sus vecinos, haciendo que Penélope se ruborizará de las orejas ante su pequeña celebración privada.
Pero también sonrió con nostalgia al recordar que por unos instantes fue realmente libre y sin la temerosidad de se atrapada o matada por alguno de sus hermanos de ambos mundos.
Bajando ahora su sonrisa, pensando qué pensarían su padre y hermanos si estuviese ahí con ella, reaccionando a cómo era su vida pasada y que en ambos mundos sufrió tal maltrato psicológico de ambas partes.
Intentando disipar aquellos pensamientos, recordó que vería a sus viejas amigas una vez más, estando triste al pensar que ahora ellas deberían estar en semestres más avanzados, olvidándose de su existencia poco a poco, hasta simplemente ser un recuerdo de sus primeros años.
Sin notarlo, la pantalla aún continuaba, incluso con una Penélope disociando sobre su mundo.
—Vivir en esa casa hasta ahora fue tan doloroso. —Narro, notándose en su voz cansada al recordar el sufrimiento que tenía ante la presencia y ausencia de sus hermanos como padre.
—Ya fuera en casa o en la escuela, mis medios hermanos me torturarían sin cesar. Y a mi padre le importaría un bledo que lo hicieran.
—En resumen, era un completo caso de negligencia —resumió con disgusto Jubelian al recordar cómo su padre también era negligente con su 'yo' del pasado, de manera que no se presentaba en su vida de una u otra manera.
—En eso estamos de acuerdo —concordó Acela, la mamá de Leslie, mientras le daba una pequeña peinada con los dedos a su hija, que estaba gustosa de tal gesto, pero aun abrazando a su peluche de conejo ante la palabra.
—¿Qué significa eso? —le preguntó Eyelet en su susurro a Selphus quien se quedó con la boca ligeramente abierta al intentar encontrar el significado de la palabra. Por suerte, fue Phineas quien respondió con calma.
—La palabra 'negligencia' se refiere a que una persona no le interesa la tarea o trabajo que se fue encomendado. Ahora el tipo de negligencia del que están hablando las personas aquí es una llamada negligencia hacia el cuidado de sus hijos al no querer hacerse cargo de sus deberes como padres.
—Ohh. —Ambos jóvenes se sorprendieron ante la nueva palabra aprendida.
Pero fue Eyelet la que le dio un poco más de vueltas a la palabra, ya que le recordaba un poco a su padre, el cómo eran totalmente diferentes sus cuidados con los que hay en su nueva familia.
—*Negligencia* —pensaron casi todas las personas de la sala al recordar a sus padres de alguna u otra manera, que también fueron negligentes con ellos, al no prestarles atención e incluso abandonarlos a su propia suerte para ellos no hacerse cargo.
—Trabajé duro para entrar a una prestigiosa universidad; así tenía excusa para mudarme. Y escapar de esa familia infernal.
—*Me encantaría felicitarla, pero cómo terminaron las cosas*. —Fue el pensamiento de muchos, los cuales vieron ligeramente a Penélope, quien tenía su mejilla recostada en una de sus manos.
Mostrando cómo la chica se relajaba soltando un profundo suspiro ante la idea de finalmente no ver a aquellas personas que le hicieron la vida imposible.
—Lo hice —murmuró con determinación—. Se terminaron mis días depresivos. Voy a ir a la universidad, hacer un montón de amigos y vivir feliz.
Mientras la pantalla mostraba un poco del futuro de la joven, la cual sonreía con una grata felicidad al estar rodeada de verdaderas personas que la hacían feliz sin tener que preocuparse por nada más.
Penélope no pudo evitarlo, y toda su intención de ignorar aquellas escenas se fumaron al volver a escuchar sus palabras de confianza; ella solamente quería una vida, ser feliz y tener que preocuparse únicamente por sus trabajos y no por el hecho de que, si daba una mala respuesta, su único final era el morir.
Así que una ligera lágrima se soltó de su ojo, cayó tan desapercibidamente ante la gente de su alrededor, pero no para ella al notar un pequeño pañuelo aparecer entre sus delgados dedos.
El pañuelo era blanco, sin bordados, con alguna nota, pero sabía que se trataba de Shofelix, así que lentamente se quitó la lágrima de su mejilla y miró con enojo y determinación hacia la pantalla.
Intentando alejar aquellos pensamientos nuevamente depresivos.
—Hey, chicos, ¿ustedes ganaron el juego? —se escuchó una voz en el fondo blanco que empezaba a disolverse, mostrando un par de edificios (que varios asociaron con la universidad que hablaba la chica) donde las voces parecían estar más cerca.
—Estoy en el modo difícil, y su favorabilidad en serio no sube. —Se escuchó otra voz, pero esta vez, por el tono de voz, sonando frustrada.
—¿Es posible ganar? Probablemente hay que pagar para ganar. —declaró un tercero.
Mientras que en el fondo se veía a la joven junto con una chica de cabellos castaños claros, cortos, con un vestido. Pero fue la primera quien volteó hacia la conversación, curiosa de lo que hablaban las personas ahora.
—¿De qué están hablando? —preguntó la joven curiosa ante aquella conversación.
—"De tu perdición". —No pudo evitar soltar un ligero bufido de frustración Penélope al escuchar nuevamente aquella conversación, pero en ello sintió una mano en su hombro, y era cálida, como también sin sentirse compasiva.
Volteando su vista hacia la izquierda, notando qué era de la mujer que presentó su teoría, quien ahora le mostraba una sonrisa que demostraba calma como un toque de comprensión, haciendo que Penélope se sintiera ligeramente aliviada de tener que sufrir el peso de morir por un momento.
Dándole un asentimiento de agradecimiento a la joven a su lado, que también se lo devolvió, para ambas continuar su vista a la pantalla.
—Oh, ¿no lo sabes? —preguntó emocionada la joven a su lado que sonreía con emoción—. ¡Es ese juego que ha sido tendencia últimamente!
—¿Juego? —preguntó la joven al escuchar de que se trataba toda esa conversación.
Después de aquella conversación, la pantalla cambió hacia lo que parecía una pequeña intro con un título que leyó la joven.
—"El amor de la señorita, proyecto de amor" ... —Leyó no muy convencida ante los gráficos que se le mostraban en la pantalla de inicio. —Luce tan infantil... ¿Cómo es tendencia un juego con este nombre?
Recordando a sus amigas de la universidad intentando convencerla anteriormente de instalar el juego, ambas completamente emocionadas de poder hablar de ello con su amiga.
—"Ahora que lo pienso..." ¡Señorita Jubelian! —habló ligeramente fuerte Penélope, llamando la atención de la joven que se encontraba varias filas abajo de ella, logrando su cometido al ver cómo ella se volteaba y la pantalla se pausaba. —... Usted dijo que es un poco mayor que yo a base del futuro.
Dándole también curiosidad a Florentia quien miraba la conversación con curiosidad.
—Es correcto.
—Me podría responder, si se acuerda que pasó exactamente con el juego.
—¿El juego? Hmm —lo pensó un momento la joven mientras intentaba recordar sobre aquel juego. —Sí, de hecho, sí.
Todos ahora esperando un poco ansiosos sobre qué sucedió en aquel juego.
—Si no mal recuerdo, estaba yo buscando noticias sobre una banda que buscaba en las noticias y me apareció el juego como una nota de lado.
—¿Y que decía la nota? —le preguntó Aisha, curiosa, ya que ella era del 2020, entonces no tenía ni la menor idea de la existencia de aquel juego.
—A ver, denme un momento, Amm... ¡Ah! Ya me acordé, la nota decía que el juego sería descontinuado por cuestiones de intentar arreglar los programas, algoritmos o algo así.
—¿Arreglarlos? ¿El programa del videojuego falló después de la muerte de la señorita Eckart? —preguntó ahora Argen, y que a él le gustaban mucho los videojuegos en su pasada vida. Entonces quería saber también cuál fue el veredicto final.
—No, o sea, creo que sí, pero, agh, ya está. El juego lo tuvieron que dar de baja después de que empezara a mostrar bajas en instalaciones y algo sobre una demanda colectiva ante una compra que era demasiado cara.
Intento recordar Jubelian lo mejor posible, pero con tantas personas sí que le hacía un poco difícil recordar todo sobre la pequeña nota que simplemente le dio una lectura rápida, como también que estaba empezando a sentir una ligera punzada en la cabeza.
—"¿Será por no haber consumido mis pastillas en estos 'días'?" —pensó preocupada la joven mientras se sujetaba el entrecejo, que algunos tomaron como frustración al no poder contestar correctamente las preguntas.
Pero para Hades, era otra cosa. Ya que desde su lugar podía ver cómo la postura de Aisha se ponía un poco más rígida en cuanto pasaba el tiempo, y también quería que todo esto terminase para poder hablar concretamente con ella sobre el asunto de su padre. Y también poder entender por qué el templo estaba demasiado comprometido en su mundo.
—Realmente no estoy interesada... Pero esto es de lo único que hablan en la universidad. —Presionó la pantalla la joven mientras que esta se oscureció y a previa un pequeño halo cubierto de flores y ligeros brillos dando vueltas en sí mismo y en una esquina inferior se mostraba la palabra [cargando]. —Solo veré de que se trata.
Murmuró para sí misma, mientras también agradecía el tener el día libre en esa tarde y poder concentrarse en aquel juego.
—*Veamos. "Este juego tiene dos dificultades, normal y modo difícil". —Leyó las instrucciones la chica, ligeramente pensativa. —Hm, debería robar el modo normal primero. Se decidió mientras le presionaba a varios botones de su celular que no fueron mostrados.
—Ah, esta debe ser la presentación.
Haciendo que todos volviesen a prestar suma atención hacia la pantalla para presenciar una vez más la historia detrás de la vida de la joven Eckart, y entre ellos estaban la familia Eckart quienes intentaban averiguar si esto les dirá sobre la desaparición de su hermana/hija desaparecida. Y en qué momento exactamente volvería a sus vidas una vez más.
—Una chica ordinaria, a punto de cumplir 18, Yvonne. Ella es la hija menor de la casa ducal. Seis años atrás, fue separada de su familia en su accidente.
Reynold, al escuchar la última parte, agachó ligeramente la vista de la pantalla, al recordar que todo eso solamente sucedió porque fue ignorancia al querer sacar a Yvonne de la casa sin ningún guardia presente.
Pero intento disipar aquellos pensamientos tan rápido como llegaron; ahora podría encontrar la forma de poder volver a tener a su hermanita de vuelta a la casa. Y Penélope podría irse hacia donde ella quisiera, ser libre e incluso casarse o lo que ella quiera hacer.
Aunque al pensar en el matrimonio de Penélope sí le causó un ligero incómodamente, intentó disipar aquellos pensamientos y continuar su vista hacia la tela blanca.
—Cuando vuelve a su olvidada vida en la familia ducal, luego de vivir como una plebeya —mostrando a la joven Yvonne con un color de cabello castaño y ropas de pueblerina.
[...]
—"Eso fue lo que nos falló" —reflexionó Derrick al notar cómo el cabello rosado pastel de su hermana ahora era tan oscuro como un trozo de madera joven. —"No teníamos pensado que las personas que se la llevaron le cambiarían por completo ciertos aspectos de Yvonne para que no la encontráramos".
Y al igual que él, su padre también tenía el mismo pensamiento, ya que en todos esos años estaban buscando a una joven de cabellos rosados como los tulipanes que crecían en la primavera y que a su pequeña Yvonne le encantaba ver.
—"Tengo que movilizar a los guardias en cuanto llegues a nuestro reino" —pensó decidido el Duque mirando a su hijo mayor, que devolvió la misma mirada de seriedad.
[...]
—"No servirá de nada". —Pensó Shofelix mientras miraba de reojo hacia el padre e hijo Eckart que estaban ya planeando movilizar a sus soldados. —"La Yvonne que conocieron ya no existe y ahora su cuerpo está siendo utilizado por una entidad maligna, que no aparecerá hasta la mayoría de edad de Penélope; eso sí está escrito en piedra y no habrá posibilidad de adelantar eso."
—¡Ella termina envuelta en una serie de nuevos incidentes y conexiones! —se narró con un tono excéntrico y atrayente hacia el público. —Apunta a los protagonistas masculinos y sube la favorabilidad.
Mostrando en la pantalla cómo cinco siluetas se alzaban, pero mostrando solamente su sombra, dándoles un entorno curioso a los personajes, pero en ello, a lo lejos se alzó una sexta sombra, pero en vez de masculina, parecía más femenina.
—También puedes ganar fama y riqueza al deshacerte de la villana, a quien le gusta meterse en el camino.
Ahora mostrando cómo Yvonne estaba con nuevas ropas más prestigiosas y su cabello, antes castaño, era de un rosado pastel, pero ahora estaba abrazada en los brazos de una sombra oscura, que a diferencia de las anteriores. Esta sombra no contaba con características más resaltantes.
Penélope, al volver a escuchar sobre esto, sintió como el sudor frío empezaba a aparecer, ya que esto le recordaba que para el modo normal ella solamente era un tipo de 'buff' para que la protagonista consiga el poder de subir más la favorabilidad de las demás personas dependiendo de cómo ella muera en el proceso.
Entonces tragó con un poco más de fuerza al sentir de nuevo la presión en su cuerpo, recordándole que ahora ella no estaba en un sueño, que todo era real, y que debía valerse por sí misma si no quería morir.
E incluso si estaba por su futuro en algún momento, ¿qué le aseguraba que algo cambiaría?, ¿qué le aseguraba que el sistema del juego no intentaría hacer algo al respecto para volverla a poner en la línea?, que le aseguraba...? ¿Qué le aseguraba que podría volver a elegir sus propias opciones?
Exacto, nada le aseguraba que todo lo que vea o haga podrá ayudarle en el futuro si seguía siendo ella misma la que peleaba y no tenía a nadie que le apoyase en su estúpida travesía por querer se simplemente libre.
—Si alcanzas el 100% de favorabilidad con cualquiera de los protagonistas, recibirás una confesión de amor y obtendrás un final...
Volviendo nuevamente con el antiguo cuerpo de Penélope, quien no se mostraba tan sorprendida ante las instrucciones o el cómo estas presentaban alguna dificultad.
—"Espera, si solamente puede enamorar a las personas con favorabilidad, y sus hermanos tenían favorabilidad, eso solo significa que..."
Y Florentia se puso completamente verde, e hizo una mueca de total disgusto al reflexionar por completo que los hermanos de Penélope también se entraban como objetivos de amor.
—"O Dios mío, voy a vomitar".
—Tia, ¿estás bien? —le preguntó su papá, Gallahan mientras veía cómo el rostro de su hija se contorsionaba a una mueca de completo disgusto. Y mientras que Florentia intentaba asentir, aún sentía las ganas de querer gritar y decir que estaba completamente asqueada.
Así que con disgusto se tragó la bilis y le asintió con una ligera mueca demacrada en un intento de sonrisa a su padre que no la convenció de todo, pero le asintió.
Pero a diferencia de su papá, Pérez veía a Florentia con cautela ante el intento de asentamiento de la joven, e incluso quiso acercar su mano para darle un tipo de calma. Pero se apartó tan rápido que lo pensó y volvió su vista hacia la pantalla. Aunque Florentia sintió como algo se acercaba a su izquierda, volteó hacia Pérez y sonrió ligeramente al notar cómo este quería consolarla.
Bajándole un poco las ganas de hacer nuevamente una mueca.
—*Que, eso es fácil. ¿No es bastante genérico? Aunque el bello arte es un punto a favor*. —Ahora mostrando el reloj en la pared que apenas mostraba que eran las 10 de la noche. —Ya que tengo clases mañana por la mañana, solo jugaré el prólogo y me iré a dormir.
—Y eso es lo único que no extraño de Corea, las clases en la mañana. —Se inclinó en su asiento, Chloe, mientras recordaba cómo sus clases de la universidad casi la matan por un dolor de cabeza muy denso para su gusto.
—Ja, no me lo recuerdes —ahora fue Melissa quien soñaba cansada al recordar cómo casi se le rompía una arteria al pensar en sus clases con uno de sus profesores en específico. —Esos malditos maestros casi me provocaban mi muerte.
—¿Tan estrictos eran? —preguntó el hermano mayor de Calíope, Lucio, con curiosidad de saber la diferencia sobre la educación.
—Bueno, eso dependía mucho de la carrera en la que querías tener —respondió Athanasia hasta donde podía acordarse.
—Con carrera asumo que te refieres a dónde quieres trabajar —lo pensó Phineas mientras decía su teoría hacia las personas del futuro que sintieron.
—Correcto, una carrera es como si quisieras convertirte en mago o hechicero. —Intento explicar, Seniana. Pero fue interrumpida por Ciel quien vio con una ligera mueca hacia la joven, quien se ruborizó un poco al ver la bella cara del hombre frente a ella.
—Pero para ser mago y hechicero necesitas nacer con el poder o con un mana lo suficientemente poderoso para poder...
—¡Es solo un ejemplo! —alzó la voz la joven de cabellos celestes—. Ejem, como decía. ¡Digamos! Que para ser un mago o hechicero necesitas aprender en la que se llama universidad; para ello necesitas hacer un examen donde también lo aplicarán, digamos...
—¡Ciento cincuenta personas! —apoyó Ivoryna mientras le daba ligeras palmaditas al bebé para soltar los gases después de comer.
—Correcto, ciento cincuenta personas, pero de ese ciento cincuenta solamente podrán entrar cincuenta.
—¿Y qué sucederá con las demás? —preguntó Winley.
—Suerte para la otra —respondió tranquila Aisha, jugando con una de sus uñas, ligeramente desinteresada sobre el tema de la universidad, ya que ella fue una de las cien personas que no pudo lograr entrar, y eso se lo decía medio mundo.
—Exacto, después del examen, entraste, felicidades. yeii —sacándole ligeras risas a los demás que también tuvieron ligeros problemas con la universidad en algún momento. —Ya luego el resto es historia, clases por la mañana, prácticas en algún momento y finalmente la graduación. —Termino de explicar, Seniana. Para que todos finalmente entendieran la base de la universidad, aunque también tenían otras dudas sobre ese lugar.
Pero decidieron guardar silencio por ahora para continuar con el capítulo.
Después de ver eso, la cámara no dejó de mostrar el reloj, el cual mostraba cómo las manecillas se empezaban a mover cada vez más rápido, hasta finalmente parar después de dar varias vueltas, y justamente debajo del reloj aparecieron tres palabras en grande y en negro.
3 horas después.
Mostrando a la joven ahora completamente cansada al estar más horas concentrada en aquel juego 'infantil' de lo que le gustaría admitir.
—No pude dormir —declaró sencilla y agotadoramente, para rápidamente sonar emocionada. —*¡¡Esto es más divertido de lo que creía!! El sistema es único, y está muy bien hecho*.
Alago en sus pensamientos a la joven mientras también admiraba los gráficos que estaban increíblemente bien hechos, dándole una mejor imagen tanto a los personajes como a la historia en sí.
—Saben, lo único que extraño del futuro eran mis noches de desvelo por jugar a altas horas de la noche —habló Argen sonando orgulloso y nostálgico por aquellas noches.
—Dios viendo mis dramas con un montón de papistas y refresco —le siguió Ariane recordando sus mascarillas y todos sus productos de belleza que seguramente ya están tirados o echados a perder. —Oh, duquesa Chade ¿usted qué extraña de Corea?
—De Corea —siendo vista por su esposo e hijo, quienes tenían curiosidad por la vida de su esposa y madre. —Hmm, pues sí que extraño el ramen de una abuela que tenía un puesto cerca de mi casa; sí que extraño el cómo dejaba sus chuletas en un término medio quemado que sabían muy ricas. Pero creo que lo mejor sería hablar sobre ello más tarde.
Intentó alejar aquellos pensamientos, Roselia, ya que vio de reojo cómo Cassius y Ain le prestaban atención ante su respuesta.
—"La verdad, no quiero prestarle tanta atención a mi pasado como me gustaría".
—*Y... de alguna forma, se siente como ver mi propia historia. * —pensó la joven enlazando su historia con la joven Yvonne, mostrándolas a ambas a la espalda, la una con la otra. —La heroína que perdió su estatus y vivió en la pobreza vuelve a la casa ducal. Yo, que un día fui traída a una familia adinerada por mi padre.
—"Pero que tonta fui, ya al querer pensar que mi vida tendría algún tipo de parecido con la de Yvonne; ahora veo que definitivamente mi conexión estaba más entrelazada con la pobre Penélope" —se lamentó con frustración al escucharse a sí misma, que aún se le hacía raro escuchar su propia voz (incluso si era la de su 'yo' original) desde un punto de tercera persona, pero en ello pensó en algo. –"Ahora que lo pienso, la hipótesis de la señorita Verónica no podría ser tan descabellada como suena; simplemente se tendría que ajustar".
Empezó a ver sus engranajes Penélope mientras que Shofelix sonreía ante la joven, pero en ello notó una mirada sobre ella, y rápidamente la captó, siendo esta dirigida por Ariana, quien tenía el ceño completamente fruncido y los labios ligeramente apretados.
Haciendo que Shofelix tuviese curiosidad, le mantuvo la mirada por un par de segundos, hasta que finalmente Aria desistió y siguió mirando hacia la pantalla que aún continuaba con la narración.
Pero eso a Shofelix no le interesaba, ya que seguía manteniendo su vista hacia la joven mayor Roscent, quien intentaba negar el dirigir su vista hacia la mujer que se encontraba debajo de ella, y Shofelix finalmente desistió también, pero sin querer soltar el pensamiento de por qué joven Roscent la miraba con tanto interés.
—Incluso los dos hermanos mayores, que eran reacios a la repentina aparición de su hermana menor.
Mostrando una de las escenas del videojuego, las cuales mostraban a los tres hermanos y cómo los dos mayores se marcaban de la escena con desinterés a querer convivir con la joven que se hacía llamar su hermana. Pero esta no desistió y los llamó a lo lejos.
[Por favor, esperen. ¡Hermanos!]
—*Pero la diferencia entre nuestras situaciones es como el día y la noche*.
[...]
Derrick, al escuchar sobre cómo no confiaba en su Yvonne, lo comprendía totalmente; por supuesto, se sentía frustrado, ya que él mismo quería golpear a su versión del futuro, aunque suene muy raro, y decirle que confiara en la joven que intentaba acercarse a ellos.
Pero también debía entender que en esos años había perdido una gran parte de esperanza de que su hermanita finalmente volviera al educado una vez más y que todo lo que ocurrió en años anteriores haya sido solamente una pesadilla. Pero no será así, y la presencia de Penélope es la muestra de ello.
[...]
—*No puedo creer que los hermanos sean personajes principales también; bueno, es un poco divertido domar a unos mocosos así. *
[...]
Y en un total giro, Reynold tenía pensamientos completamente diferentes a los de Derrick y más al escuchar los pensamientos de la joven que ahora domina el cuerpo de Penélope.
—Entonces es por eso que nosotros también tenemos la favorabilidad —habló en un susurro casi imprescindible para el oído humano. Pero eso no le interesaba a él, si alguien lo escuchaba o no.
Más bien, preferiría que todos en aquellas filas e incluso más allá del vidrio escucharan que él querría gritar en los carros vientos que ella preferiría morir antes de tener que sentir algún tipo de afecto que no sea más que el de hermano hacia su hermana Yvonne e incluso hacia Penélope.
Sí, él la detesta, pero eso no significa que querría tener algún tipo de relación que tenga que llegar al amor fuera de la familia; primero preferiría cortarse la lengua antes de pensar que su favorabilidad solamente significaba eso.
E incluso iba a comentarlo con su padre y hermano, pero al notar la cara de total concentración de su hermano, sabía que no podía sacarlo de sus pensamientos, y casi tenía la misma cara su padre. Bueno, como decía el viejo dicho: de tal palo, tal astilla.
Haciendo que él se quedara en sus pensamientos, sintiendo que los demás lo miraban o sentían algún tipo de repulsión ante la idea de que él tendría que verse envuelto en algún tipo de relación romántica con alguna de sus hermanas.
[...]
—Todos los objetivos masculinos comenzarán con un 30% de favorabilidad en el modo normal. Es divertido, pero eres muy fácil, incluso para una principiante como yo.
—*Esto debería llamarse modo fácil en vez de modo normal*. —pensó la joven mientras seguía picándole a las opciones en la pantalla frente a ella. Pero en ello llegó a un punto donde volvió a la realidad.
—¿Qué es esto? "Ahora puedes comprar el final secreto del juego". —Leyó la joven el pequeño anuncio que apareció en su pantalla, pero al bajar para buscar el precio, casi se le salía un pulmón al leer la cantidad en la pantalla.
[¿Vas a comprar el final secreto?]
[W 100,000. (Terminar el modo difícil, desbloqueo el final secreto gratis).]
—¡¿Cuánto?! —gritaron las personas del futuro al ver la excesiva cantidad de dinero que se gastaría en ese estúpido juego que seguramente se desinstalaría a lo mucho.
Pero eso despertó un ligero salto en la gente al escuchar el repentino grito de las personas al ver la cantidad de dinero que se mostraba frente a ellos. Pero no entendían cuento sería para su mundo. Pero por las expresiones de los demás parecía que esa cantidad era absurda.
—¡Eso sería casi cuatro semanas de trabajo en la cafetería! —saltó un poco Seniana al ver cómo esa cantidad de dinero ni en cuatro semanas en su pequeño negocio se lograría alcanzar.
—Es una locura, solamente una locura —se negó a parpadear Ivoryna, ya que pensaba que si parpadeaba los ceros se empezarían a multiplicar.
Y así seguían las quejas como los murmullos. Hasta que alguien habló.
—No lo entiendo, solamente es un poco de dinero —movió ligeramente la cabeza Navier al pensar en aquella cantidad.
—Pues claro, para usted es fácil decirlo —murmuró en voz alta Young Gang mientras miraba desconcertada a la mujer rubia. —Usted fácilmente puede decir qué es 'poco dinero' solamente por donde está sentada.
—¿Qué está insinuando exactamente, jovencita?
—La joven Gang está insinuando que usted, ante sus privilegios, aquella cantidad podría ser tan insignificante como un simple cambio de zapatos o de vestidos para sus años —respondió el secretario Gyu Min, intentando aclarar el punto de la hermanita del joven Jinho. —Pero también véanlo desde el punto de vista de la joven en la pantalla; ella, aunque estaba viviendo con una familia rica, es una hija ilegítima, lo cual ustedes podrían relacionar con el trono.
Haciendo que Aristia tuviese un pequeño momento de incomodidad al escuchar sobre los hijos ilegítimos, y al igual que ella, otras personas también se sintieron incómodas y pudieron entender mejor por qué todo ello actuaba de esa manera.
Una de ellas era Navier que también entendió de inmediato ese concepto al relacionarlo con el hijo de Rashta, que sería en sí un hijo ilegítimo, incluso si era de la concubina del emperador. Pero esos eran una concubina y también, si sus sospechas son verdaderas, una esclava fugitiva, lo cual le daría mayores razones para poder declarar que su hijo no podría tener ningún derecho de portar algún título de noble.
—¡¿C-¿¡C-cien mil!? ¿Por qué tan caro, solo por un final? —se exaltó la joven mientras se quejaba del precio, mientras una etiqueta se posaba a su lado.
«Hija ilegítima de una familia rica. Atributo: pobre.»
—¿¡No hay otra forma?! —se preguntó mientras veía mejor la pantalla y notaba que debajo del precio había otra opción para el final secreto.
[Termina el modo difícil, desbloquea el final secreto gratis].
—*Claro, también hay un modo difícil. ¿Pero tengo que terminar todos esos también...? * —se preguntó interesada la joven mientras también veía el reloj que ahora marcaba que ya era la una de la mañana. —Ya es tarde, y mañana tengo clases...
—"No, por favor, vete a dormir" —se rogó Penélope a sí misma mientras veía cómo ella no le iba a hacer caso, continuaría jugando, se quedaría hasta las casi tres de la mañana, intentando sobrevivir como Penélope, sin saber que ahora es Penélope, y no podrá escapar de esta horrible pesadilla.
—Ah, ¡qué importa! ¿Qué tan difícil puede ser el modo difícil? —se rio la joven mientras se colocaba en la pantalla principal y elegía ahora la opción: modo difícil.
—En retrospectiva, debo haberme vuelto loca por un segundo, al pensar que el final estaba fuera de mi alcance. De otra manera, hubiera hecho una cosa así.
Se escuchó al final la voz de la joven, como advirtiéndose a sí misma que sus acciones tuvieron graves consecuencias por simplemente jugar el segundo modo en aquel juego.
A varias personas sí les dio un escalofrío al escuchar cómo la voz de narración cambiaba en tono de voz al declarar que su opción de querer jugar un poco más le trajo graves consecuencias. Y uno no tenía que ser un genio para darse cuenta de que realmente algo había pasado, si no la joven de la pantalla no hubiese declarado que ahora era la villana del videojuego.
Pero al escuchar una vez más la voz de la joven en la pantalla, decidieron guardarse sus comentarios en ese momento.
—Wow, esto es genial. —Se asombró la joven mientras ahora la pantalla cambiaba, mostrando cómo pétalos morados empezaban a caer. —¿La villana es la heroína ahora? —para finalmente los pétalos caer y mostrar cómo la nueva protagonista hacía su aparición junto con una ética a su derecha.
[Penélope Eckart.]
Y justo debajo de ella aparecieron las nuevas instrucciones.
[En el modo difícil, la historia se jugará desde la perspectiva de la villana <Penélope Eckart>.]
[Es una falsa señorita, traída en reemplazo de la verdadera hija, después que se perdiera cuando era niña.]
[Entonces, ¿qué pasó en el educado, antes que Yvonne volviera? Ahora, ¡vive su historia en el modo difícil!]
Se terminó de narrar las instrucciones para que la pantalla finalmente se apagase y las luces volviesen a prender tenuemente para que las pupilas de los invitados no se estropeasen tan rápido.
Entonces todos supieron que ya había terminado el capítulo una vez más. Pero tenían más preguntas que respuestas a la mano, y sabían que tanto la joven Eckart como muchas personas de futuro le podrían responder.
—Muy bien —habló finalmente Shofelix llamando la atención de todo el mundo. —Les daré 30 minutos de descanso; vayan al baño o descansen un poco en sus habitaciones, o quédense aquí y respondan preguntas. Yo tengo que volver a salir.
Explicó la mujer mientras un portal se abría a un lado de ella y empezaba a caminar hacia él mientras se despedía.
—Entonces... —Ahora fue Melissa quien decidió empezar. —¿Por dónde empezamos?
Y todo el caos se soltó, ya que muchos aún tenían mucho que comentar acerca de lo que habían visto, pero fue rápidamente el padre de Leslie, Sairane quien, con un simple silbido fuerte y claro, acalló todo el desastre de palabras que parecían abarcar toda la sala.
—¿Qué tal con el final de la historia de Cenicienta...? —propuso Leslie, aunque soñaba un poco nerviosa ante la idea de hablar demasiado fuerte con alguien a quien aún consideraba "extraño".
—El final de Cenicienta. —Lo pensó Jubelian, hasta que se acordó en dónde se había quedado. —Ah, sí. Entonces la madrastra y sus hermanas le dijeron que no podía ir, y ella se sintió muy mal, ya que no la dejaban ir porque el rey había decretado que cualquier joven que aún no concebía el matrimonio estaba más que gratamente invitada al baile que estaba creado para que su hijo encuentre a una buena joven y casarse.
—Exacto, entonces —le continuó Melissa al acordarse de un poco del resto para darle un pequeño descanso a Jubelian—. Entonces Cenicienta, al no tener mayor remedio, utilizó uno de los viejos vestidos de su mamá e intentó remendar. Pero sus hermanastras, al quererla molestar más, le empezaron a poner cientos de tareas e incluso algunas casi imposibles. Pero gracias a la ayuda de ciertas criaturas logró terminar su vestido a tiempo.
—¿Y pudo ir a la fiesta? —preguntó Calíope, empezando a tener curiosidad por la historia. Y al igual que ella, muchos otros niños como jóvenes tuvieron curiosidad si la tal Cenicienta pudo ir al baile o no. Aunque muchos adultos no le encontraban lógica a la historia y estaba totalmente mal redactada de cómo era realmente la vida en el castillo o de nobleza.
—Al principio no. —Continuo, Jubelian —porque sus hermanastras, al ver que ya había terminado el vestido, con envidia lo desgarraron y lo hicieron trizas, para después ellas irse al baile. Cenicienta estaba destrozada y no pudo aguantar más los maltratos de su madrastra y hermanastras. Hasta que de repente aparece su hada madrina.
—¿Su qué? —preguntó confundido Ciel al escuchar de repente sobre la tal hada madrina.
—Su hada madrina —respondió Roselia, ya acordándose de la historia. Ya que se acuerda que vio esa parte junto con algunas otras cuando había tenido una tarde de cine con todos los alumnitos de su guardería en la que trabajaba. (Eran como 20 alumnos en total). —Ella es como una bruja o hechicera, ya que le realizó un hechizo a Cenicienta para que esta pudiese ir al baile.
—Un hechizo —preguntó ahora Enisha curiosa por la tal hada madrina.
—Sí, un hechizo que empezaba por: Bibbidi-Bobbidi-Boo —empezó Aisha, para finalmente todas las personas del futuro redactar el hechizo continuo y reírse de que todos, incluso si no conocían la historia, se supieran el clásico hechizo al pie de la letra. —Jeje, en fin. Cenicienta logró ir al baile y, por el príncipe, al verla, se enamoró a primera vista, bailando con ella. Pero el hechizo no dura para siempre, ya que Cenicienta tenía hasta la medianoche para que la magia desapareciera para siempre.
—¡Y después pam! —exclamó Argen, sobresaltando a varios de los niños que estaban concentrados en la historia. —El reloj empezó a soltar las campanadas, y una por una exclama que ya casi se aproxima a la hora final. Cenicienta, sin más remedio, tuvo que huir, siendo seguida por los guardias reales, pero ella ya tenía sus propios problemas, ya que la magia estaba empezando a desaparecer y, al finalmente desapercibir a los guardias, se dio cuenta de algo: sus zapatillas estaban intactas.
—¿Sus zapatillas? —le preguntó Selphus intrigado por las zapatillas.
—Exactos, pero no eran cualquier tipo de zapatillas; estas eran de cristal. —Escuchando pequeños sonidos de asombro de parte de los niños. —Junto con ello se dio cuenta de que las zapatillas se le habían quedado en el palacio, entonces, si la que tenía puesta no había desaparecido...
—¡Significa que la otra tampoco! —habló emocionada Eyelet sonriéndole a Selphus.
—Entonces el príncipe podrá encontrar a Cenicienta —ahora fue Avelle quien habló emocionado.
—Correcto. —Quería apagar Aisha, pero se le había adelantado Jubelian quien asintió igual de emocionada que los niños. —Cuando el príncipe encontró la zapatilla, mandó a que sus caballeros buscaran por todo el reino a la dueña de la zapatilla. Así, llenado de casa en casa hasta finalmente llegar a la casa donde estaba Cenicienta junto con su madrastra y hermanastras.
—A sus hermanastras, por obvias razones, no les quedó la zapatilla, y en cuanto se iban a resignar los caballeros, Cenicienta entró al último segundo —fue Penélope la última en describir la historia—. Pero aun con la avaricia, la madrastra descaradamente hizo tropezar a la persona que tenía la zapatilla en la mano, pero eso no detuvo a Cenicienta. Quien con orgullo demostró que ella tenía la segunda zapatilla, y para sorpresa de nadie, que quedó justa y obtuvo su final feliz donde se casó con el príncipe y vivieron felices para siempre.
—Y esa es la historia de Cenicienta. —Apareció nuevamente Shofelix en frente de todos, quien estaba revisando una carpeta y la dejó en los cajones en donde estaban los archivos de los personajes. —Oigan, aún les quedan quince minutos de descanso, vayan a donde tengan que ir y luego responden unas últimas preguntas.
Los demás le hicieron caso, pero los niños aún se encontraban extraviados de la maravillosa historia que les acababan de contar, que platicaban con sus padres, que los escuchaban con calma.
—Jinho, necesitamos hablar. —Se acercó su papá mientras lo interceptaban fuera de los baños, en donde detrás de él estaban su hermana y madre con caras de preocupación.
Haciendo que el chico no tuviese más opción que aceptar.
