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""No importa lo que ocurriría amor mío siempre te vengaré" repetía una y otra vez la mujer rubia mientras corría en la desolada frontera....en la frontera del fin de mundo, harapienta con apariencia desaliñada y con una evidente sed estaba muy débil pero se movía como alma que había visto al diablo. Cuán desgraciada había sido su vida que se basaba en muchas pérdidas y ganancias mínimas y breves, dejaba a un lado todo lo que conocía sus sueño con tal de obtener la libertad.
La libertad de quién ella consideraba un verdadero demonio: Fran Bonaparta, el hombre que fue su captor la mujer se maldecía el momento en que el hombre se había fijado en ella, su vida sería tan distinta sí eso no hubiese pasado o siquiera estuviese relacionado con Jiří el hombre que tanto había amado.
Lo seguía amando a pesar del engaño, todavía podía oler las rosas carmín que le entregó la segunda vez que se reunieron en una cafetería en el centro de Praga, y cómo su idílica relación tomaba un buen camino, nunca se vio saliendo con un militar, la mujer rubia esperó ser una profesional exitosa, un ejemplo para muchas mujeres quizás trabajaría en las mejores universidades del mundo. Con su prometedora carrera y altas calificaciones sin embargo Jiří la cautivó por completo, le contó a varias personas incluida la casera donde se quedaba que estaba muy emocionada por salir con este hombre cuyas miradas se encontraron por primera vez por casualidad en la universidad donde ella estudiaba.
Unas pocas salidas y ella quedó embarazada, después de contarle a su flamante nuevo esposo, ya que se habían casado en una boda muy secreta guiados por el amor que los unía, y la poca cercanía que ambos dijeron tener con sus respectivas familias en una austera capilla, el rostro de Jiří cambió de expresión y Vera alertada por ese cambio le preguntó.
--¿Que pasa querido?---
--Vera.....hay algo que debo contarte........
Jiří procedió a contarle que su mágico encuentro no fue producto del azar del destino si no que fue planeado por una organización gubernamental y que ella había sido escogida junto con él, a ser el semillero de una nueva generación de niños con genes superiores y que gobernarían el mundo conocido, la perpetuación de la raza superior debido a sus buenas notas y buena apariencia, rubia la favorita de estos sujetos, y que uno de ellos un hombre llamado "Klaus Poppe" le recomendó que la escogiese a ella en particular, y que naturalmente el joven militar se sintió atraído hacía ella, y a pesar de todo el plan, él la amaba.
Vera escuchaba todo asustada por lo que le pudiese pasar a sus hijos que gestaba su vientre, sabía que ser elegida por este tipo de programas "secretos" no era buena señal y empezó a temer lo peor.
--¿!Entonces que va a pasar con mis hijos?! !¿Nuestros hijos Jiří?! ---gritaba la mujer --!Todo esto es un engaño, maldita sea! ¿Porque siempre me pasa esto a mí?, primero pierdo a mi hermana, luego otros familiares y ahora nuestra relación es una mentira, una vil mentira?
---Calma Vera.....te digo todo esto porque....vamos a escapar......te amo de verdad y no quiero que te pase nada malo a ti ni a los bebés.
Jiří se acercó a Vera y ambos se abrazaron, Vera había perdido tanto pero no podía permitir que le arrebataran a su familia, como antes la había perdido en su mente aparecía su hermana no nacida en la oportunidad que se le había negado, Vera siempre se había culpado por la muerte de su gemela y más cuando su madre le gritó de niña..--Sí te portarás bien, tu hermana gemela habría vivido....---esto destrozó la imagen que la niña Vera tenía de sí misma, causando siempre preguntarse por ella. No quería que sus hijos pasaran por lo mismo.
Juntos salieron una noche sigilosamente sin embargo ya habían sido vigilados desde hace mucho, los separaron y Vera soló pudo gritas mientras la alejaban de su esposo...intentó forcejear con los tipos que la sujetaban sin éxito. Algo en su interior le decía que nunca volvería a verlo. Y la pesadilla comenzaba.
Fue sedada y estuvo en una recamará todo el tiempo que emulaba a una habitación de hospital, sus cuidadores le eran muy indiferente el único de todos que le mostraba algo de interés para el sumo disgusto de Vera, era un hombre que se ponía a observarla y a dibujarla que le contaba todo tipo de cuentos unos más tétricos que otros.
Vera enojada por todo lo que le había pasado trataba de ignorarlo lo más que se pudiera, a los intentos del hombre de presentarse cómo un buena y comprensible captor, por su parte Franz Bonaparta mal entendía las veces que Vera lo miraba prestando atención a sus relatos aunque en realidad la mujer estaba absorta en sus pensamientos en lo mal que le iba y en el rumbo de la vida de sus hijos.
Semanas después de dar a luz, llegaron a arrebatarles a sus hijos, Vera estaba totalmente angustiada "Quiero ponerles un nombre" "Ellos merecen un nombre".....las frases que habían eco en la habitación y en el pasillo del sombrío edificio mientras se llevaban a los bebés.
La mujer al menos tenía planeado ponerle a su hija "Anna" cómo a su hermana gemela no nacida, esperando compensarle de alguna forma, y a su hijo simplemente estaba un poco indecisa si ponerle cómo su esposo o cómo su amado abuelo. Estar alejada de ellos le causaba mucho pesar.
Los meses después por ratos le daban a sus hijos, la presencia de Bonaparte le era sumamente incomoda ya que recibió una carta donde le declaraba su amor algo que causó en la mujer una furia ya que en el fondo iba creciendo un odio hacía el tipo a quién consideraba culpable de sus desgracias recientes.
Sí bien al principio preguntaba por el destino de Jiří, las respuestas sumamente herméticas de todo el mundo hizo que Vera dejara de mencionarlo y se resignó a creer que su esposo estaba muerto.
Mientras los niño crecían Vera los veía más a menudo cómo estaba muy vigilada, y se le había prohibido que les mencionara algo relacionado a sus nombres, Vera los llamaba por sus nombres en su mente, esperando que quizá algún día ellos pudieren usarlos sin temor, se prometió sacarlos ahí y vengarse de Bonaparta, mentalmente pensaba..."Estos niños crecerán serán mi venganza y acabaran contigo Franz Bonaparta".
En una oportunidad Vera logró escapar, viendo que le prestaban más atención a una mujer que estaba con salud crónica aprovechando que ella se puso en labor de parto, Vera tomó a sus dos hijos y salió del lugar, percibió la mirada de Bonaparte pero pensó que se trataba de su imaginación ya que lo más importante era salir de ahí.
Con ayuda de su amiga Helenka que había dejado la escuela y ahora se preparaba para ir a Alemania a trabajar de lo que fuese ahí, Vera se quedó en un piso muy barato pero al menos estaban lejos de las temibles manos de Bonaparta y compañía.
Ahí vivían comiendo lo mínimo en una salida con los niños, su hijo varón volvió con un libro llamado "Obluda" la mujer quiso tirarlo pero el niño no quiso dejarlo e hizo caso a los llantos del niño, sin embargo era cuestión del tiempo era señal de que Bonaparta sabía donde estaban, la mujer quiso huir pero sin éxito, ahí se dio cuenta que la habían dejado escapar a propósito para darle una sensación de falsa libertad.
Estaba con sus hijos esperando que esa gente llegara en su angustia intentó vestir a sus hijos de forma similar a la ropa que ella usaba de niña, para los confundieran y no se los llevaran en su desesperación, todos estos esfuerzos fueron en vano. Una tarde le exigieron llevarse a uno de sus hijos para una "reunión" en la Mansión de las Rosas, la mujer se negó sin embargo al verse vencida y que a alguno de sus hijos sin importar cuanto se resistiera se lo fuesen a llevar, entregó a uno de ellos.
"Este....llévense a este".
Cuánto lamentaría esa decisión por el resto de su vida.
Después de eso la mujer vivía como zombie sin reconocer bien a ninguno de sus dos hijos, solo veía a dos niñas.....a dos Annas.......había entregado a uno de ellos al demonio y la vida se lo cobraría. Una noche se dio cuenta que el cuarto se estaba incendiando, tomó a sus dos hijos y salió de ahí sin embargo debido a la confusión los perdió y no supo más de ellos.
La mujer empezó a buscarlos y para darse cuenta que estaba lejos del radar de sus captores, al no encontrar a sus hijos y con el temor de ser vigilada por Bonaparta la mujer emprendió una viaje para salir de la ciudad y pagarle a un taxista para llevarla fuera de Republica Checa.
Ahí la mujer solo se dedicó a correr por su vida, saliendo de ese país a ir a Alemania durante todo ese tiempo pensó que podía encontrarse con sus hijos...sin éxito.
Y finalmente cruzó a Alemania, terminó en un hospital y contó todo lo que había pasado y que buscaba a sus hijos, sin embargo no había ni rastro de los niños y a los días la mujer se entristeció de no saber de ellos.
Empezó a tener arranques de locura, a gritar en las noches y mostrar conductas erraticas, lo cuál hizo que la trasladaran a un hospital psiquiátrico y desde entonces la mujer vivió ahí.
En uno de los momentos de cordura y mejoría que empezó a mostrar con los años....pidió hablar con autoridades del hospital y cambiarse el nombre para no ser encontrada por Franz Bonaparta.
Esperaba con muchas ansias a que el hombre pagara y la semilla del odio germinara y recibiera su merecido.
Una mañana llegó un medico a visitarla y le preguntó por sus hijos, el doctor Kenzo Tenma le contó el destino de ellos, de cómo uno de ellos se dejó cegar por la venganza y por los terribles hechos que pasó en los orfanatos y que ahora estaba detenido por consecuencia de sus crímenes por toda Alemania, y de su hija quién pasó también por mucho pero ella salió adelante estuvo a punto de sumergirse en la oscuridad pero Tenma la había salvado ella sería una excelente abogada. Un destino agridulce.
La mujer en su melancolía solo logró hablar de la universidad donde estudio, "No me sueltes" dijo mientras cerraba su mano recordando esa trágica tarde y murmuraba......"yo siempre los ame".
"Pero a pesar de todo mis hijos serán mi venganza".
El doctor Tenma le menciono brevemente que Bonaparta en efecto había fallecido en un pueblo víctima de la venganza.......de uno de sus hijos.....Vera se sorprendió por la noticia......no rió .......ni sonrió........solo empezó a llorar por uno de sus hijos que había encarnado su venganza.....
"Le he destruido la vida....a mi hijo le he destruido la vida........espero que algún día me perdone"
La mujer lloraba mientras observaba un bello jardín de rosas carmines......eterna melancolía.
