Chapter Text
— ¡¿Steve Harrington?! — Mike miró a Will como si una tercer cabeza le hubiera brotado de pronto. — ¡¿Te gusta el idiota de Steve Harrington?! — volvió a repetir el pelinegro en un grito casi exasperado.
— En realidad no es feo ¿Sabes? — intervino Max, ganándose una mirada de incredibilidad por parte de Lucas.
— ¿En serio? — pregunto este ultimo de forma sarcástica hacía Max, ella solo rodó los ojos.
— No nos desviemos del tema, estamos hablando de Will — dijo la pelirroja tratando de redirigir la atención hacía el castaño, el cual tenía la cara roja hasta las orejas.
— ¡Es un viejo! — atacó Mike de repente.
— ¿Qué no es de la misma edad que tu hermana? — habló Dustin de la nada, mientras le daba otra mordida a un nacho que recién había sacado del tazón al costado de la botella de Pepsi-Cola en el centro del círculo formado por todos ellos.
Dustin no entendía muy bien de que iba la conversación, pero mientras sus amigos discutían nadie les prestaba atención a los snacks, y él definitivamente no podía abandonar esas exquisitas frituras, así que les brindaría toda la atención que nadie les estaba dando. Mike lo miro haciendo una mueca de disgusto, como esas que solía hacer cuando sus manos se ensuciaban y tenía la urgente necesidad de lavarlas.
— Es un año mayor que Nancy, ¿Okay?, además, ha estado con medio Hawkins — el pelinegro hizo un ademan con sus manos tratando de acentuar su punto —, sin mencionar que tiene ese empleo estúpido donde usa ese gorro aún más estúpido — a la mente de todos los presentes vino la imagen mental de Steve Harrington usando ese gorro de marinerito que tenia Scoops Ahoy como uniforme.
— El gorro es un poco lindo — interrumpió El de la nada, hablando por primera vez desde que todo ese argumento había iniciado. Mike la miró con una expresión de indignación y asombro, como si El lo hubiera traicionado de la peor forma posible y escupido en la cara.
— Pues yo apoyo a Will — Max volvió a la conversación. — Ya es tiempo de que pesque algo además de los quejidos de Wheeler — la pelirroja dio un sorbo a su lata de soda haciendo un sonido refrescante al terminar de beber, y miró con una sonrisa sarcástica a Mike mientras alzaba levemente las cejas.
— Que mierda… — murmuró Mike.
— Oh, ¿Estamos decidiendo lados?, entonces yo estoy en el equipo de Will — dijo El mientras se inclinaba hacia la derecha chocando su hombro con el del castaño.
La cara de Mike se deformó en un esbozo de confusión, leve enojo y el sentimiento de traición mientras veía a El la cual permanece inmuta, sin entender muy bien la situación al igual que Dustin, solo que este ultimo tenía toda su atención en el tazón de nachos, el cual ya iba a un terció de lo inicial. Lucas dirigió su atención al tazón y digo un golpe suave a la mano de Dustin en modo de advertencia, el cual fue devuelto por el rizado y entonces empezaron una pequeña guerra de cachetadas en las manos por ver quien era el que terminaría los nachos, pelea que fue interrumpida por Max pegándole en la mano a ambos chicos los cuales solo hicieron una expresión de dolor seguido de un “auch” y recobraron la compostura.
— Bueno, yo también estoy del lado de Will — soltó Dustin de la nada con un tono algo desinteresado mientras se encogía de hombros.
— Exacto — reforzó la pelirroja y tomo un nacho meneándolo frente a Dustin como si estuviera a punto de premiar a su mascota.
Él rizado sonrió con entusiasmo y Max le lanzó el nacho el cual fue atrapado hábilmente por la boca de Dustin, cerrando los ojos mientras lo comía con gusto y meneaba suavemente la cabeza.
— ¡Yo, yo también! — habló Lucas apuntándose a sí mismo — Yo también estoy del lado de Will — Max le sonrió y tomo otro de los nachos para dárselo a Lucas en la boca, sonriéndole mientras le acariciaba suavemente la cabeza.
Eleven sonrió pareciéndole tierna la escena, mientras Mike miraba con disgusto todo y Will trataba de procesar como es que todo escaló a ese punto.
— ¡Me vendieron por un nacho! — exclamó Mike indignado.
— Amigo, te vendería por una gomita — dijo Dustin en tono de broma y todos rieron menos el pelinegro.
Will miró el disgusto en la cara de Mike, su pecho se oprimió levemente, nunca había sido capaz de soportar los sentimientos negativos del pelinegro, su enfado, su tristeza o disgusto era algo que lo ponía particularmente mal. Todos en la sala eran sus mejores amigos, pero con Mike el lazo invisible que los unía era diferente, él era su mejor amigo y mucho más, o al menos en la imaginación del castaño ese mucho más era algo que anhelaba con esmero, y sin embargo era incapaz de decirlo en voz alta.
Tal vez por eso cuando la botella de vidrio se detuvo en él y escogió decir una verdad sobre cumplir un reto, se acobardo tanto al escuchar “¿Quién es la persona que te gusta?” salir de la boca de Max, y lo mejor que pudo hacer fue mentir. Mentir y decir que tenía un enamoramiento en Steve Harrington. Mentir y decidir enterrar, aunque fuera por un momento todos esos sentimientos que tenía por Mike.
Mentir era algo que Will no hacía con frecuencia, mas bien nunca lo hacía y mucho menos frente a ese pelinegro con lindas pecas las cuales Will se moría por acunar entre sus manos y besar. Ante Mike, él siempre se sentía vulnerable, no solamente por todo el desborde de emociones que burbujeaba en su pecho cuando lo veía, sino porque ante Mike, Will era un libro abierto.
El pelinegro siempre había tenido la habilidad de ver a través de Will, siempre sabía cuando este estaba incomodo, cuando estaba preocupado, pero sobre todo cuando mentía. La última vez que Will mintió fue cuando Mike intentaba por todos los métodos posibles que el castaño hablará con él, que le explicará porque a veces tenía moretones en la parte interna del brazo, que le explicará porque tenía tanto miedo a los espacios cerrados, que le explicará porque cada vez que alguien alzaba la voz un poco este se asustaba de sobremanera.
A Mike le dolía de en lo profundo del pecho cuando veía a Will así de vulnerable, quería ayudarlo, quería protegerlo, pero a la corta edad de 8 años que tenía en aquel entonces no podía hacer mucho; lo único que pudo hacer en ese entonces fue crear la confianza suficiente entre ambos para que Will al fin le hablara, escucharlo y consolarlo. Desde ese entonces Mike odio con profundidad al padre biológico de Will.
Afortunadamente para el castaño el tormento que sufría no duro mucho, pronto aquel extraño que se hacía llamar su padre los abandono, y ante la perspectiva de Will, sin duda eso fue la segunda mejor cosa que le había pasado en la vida.
Will casi salta sobre el lugar donde estaba sentado al ver la mirada de Mike sobre él, al parecer el castaño había pasado tanto tiempo sumergido en sus pensamientos y mirando a su mejor amigo que este lo notó. Él castaño se removió incomodo mientras desviaba la mirada al suelo, las palmas de sus manos sudaban, no quería ver a Mike, porque sabía que si este continuaba observándolo ser daría cuenta de su falsedad, y ver la cara de decepción que eso conllevaría, era algo que no podría soportar, después de todo, desde que tenían 8 años Mike le repetía a Will como un mantra “Los amigos no mienten”.
— ¿Estas bien? — la mano del pelinegro se poso suavemente sobre la de Will — Lo siento, ¿Alcé mucho la voz? — dijo modulando su volumen nuevamente, casi susurrando, haciendo ese tono dulce y aireado que tenía reservado solo para Will.
— Uhm… — Will se encontró incapaz de formular correctamente una oración al sentir la mano de Mike sobre la suya, sintió su cara calentarse seguido de las ganas inmensas de salir corriendo de la habitación y al mismo tiempo de correr a los brazos de Mike. — Estoy bien — dijo finalmente armándose de valor para mirar al pelinegro.
Mike y Will permanecieron en esa burbuja imaginaria donde solo existían ellos dos, sus miradas conectadas al igual que sus manos. Max miro la escena con un gesto de emoción interna, se tapo la boca volteando hacia un lado dejando de mirar, a la vez que una risita tonta era oprimida de salir. Eleven se tapo los ojos, como si no fuera autorizada a ver ese momento que ante sus ojos parecía muy íntimo, pero aun con eso se daba el permiso de espiar por los espacios que se formaban entre sus dedos.
— Consigan una habitación — habló Dustin en tono bromista interrumpiendo el momento, haciendo que Mike y Will se separaran al instante removiéndose incomodos en sus lugares. Eleven lanzo una lata de refresco vacía en dirección a la cara de Dustin, sin hacerle daño real. — Auch — atinó a contestar el rizado de forma sarcastica.
— Oh miren, ya se acabaron los nachos — dijo Max de la nada dándole una mirada cómplice a El, la cual tardo un poco en captar.
— Oh, si, si — dijo la castaña intentando parecer natural — no nos podemos quedar sin nachos — Will miro con extrañes a su hermana, no entendiendo porque hablaba con un tono tan robótico.
— Uhm, esta bien El, iré a traerte más — el castaño le toco el hombro a su hermana. Que raro, usualmente ella solo se interesa en los eggos. Pensó para sus adentros, pero antes de que pudiera levantarse fue interrumpido.
— ¡No! ¡No puedes!, Quiero decir- no… — Eleven se aclaró la garganta tratando de no sonar sobre emocionada.
— Lo que El quiere decir — interrumpió Max, dirigiéndole una mirada a su amiga tratando de decirle que mantuviera la compostura —, es que nosotros iremos por los nachos. — la pelirroja se levanto siendo imitada por eleven — Vámonos Lucas — dijo palmeando el hombro de su novio.
— ¿Qué? ¿Y yo por qué? Si fue Dustin el que se los acabo — respondió el moreno alzando la mirada hacia Max. Ella solo rodó los ojos y lo jalo del brazo obligándolo a levantarse y llevándoselo a rastras por las escaleras. — ¡El, trae a Dustin también!
El grito de Max se escucho desde arriba. Eleven miro a Dustin y este alzo las manos en modo de rendición al ver la intención de la chica de lanzarle otra lata de soda si no obedecía, ambos subieron por las escaleras dejando a Will y Mike con una cara de confusión en sus rostros.
La duda en la mente de Mike se hizo presente, y el silenció del sótano vació le carcomía aun más la cabeza. Soltó un suspiro ahogado inmerso aun entre la indecisión de saber que decir.
— Lo siento — soltó Will de repente, con la mirada agachada viendo hacia sus propias manos las cuales jugueteaba con nerviosismo.
— ¿Qué? — fue lo único que alcanzó a salir de Mike.
— Yo… bueno, no sabía que te molestaba todo esto — Will hizo una pausa, sintiendo su garganta seca — yo solo pensé- no sé, cuando les conté a todos ustedes que no me sentía atraído por las chicas lo tomaron bien y… y yo solo pensé que a ti tampoco te disgustaba y yo- lo siento — los ojos Hazel de Will se volvieron cristalinos, y una lagrima silenciosa rodó por su mejilla.
Will se sentía miserable, nunca había podido reprimir tanto su tristeza, y la sola idea de Mike odiándolo por quien era, lo hacía angustiar más. No quería y más bien no podía vivir sin el pelinegro, no le importaba realmente si solo podía estar a la distancia viéndolo como su amigo, eso dolía menos que la idea de perderlo por completo, dolía menos que la idea de Mike sintiendo asco y disgusto por él.
Mike se sintió asfixiado al ver las lagrimas correr por las mejillas de Will, y en ese momento poco le importó quedar con sus sentimientos confusos expuestos a flor de piel. Atrajo a Will en un abrazo fuerte, un abrazo que envolvía por completo al castaño, ahogando sus hipeos en el hombro de Mike.
— Nunca Will, — habló Mike, separando al castaño levemente para mirarlo a directo a los ojos — Yo nunca me sentiría disgustado por ti. — el pelinegro mantuvo su mano sobre el hombro del chico — Tu no tienes porque disculparte, tu no hiciste nada mal, escúchame- yo… — Mike suspiró, tratando de relajar un poco su nerviosismo ante la cercanía que tenía con el castaño en ese momento, su mirada no pudo evitar desviarse a los labios de este, perdiéndose en ellos, observando su tono rosa y su textura que parecía aterciopelada. Inmediatamente Mike se dio un golpe mental, no era el momento de perder la concentración — Si hay alguien que debe disculpase soy yo Will, soy un idiota, yo solo- hablo siempre sin pensar, lo siento, perdóname, es solo que- no sé — soltó otro suspiro. — Cuando dijiste que estabas enamorado de Steve el tonto Harrington, simplemente exploté, eres mi mejor amigo en todo el mundo, no quiero- no puedo perderte.
— Tu nunca vas a perderme Mike — contestó Will con sinceridad para después dejar salir el aire acumulado en su pecho armándose de valor. — Yo… yo en realidad si hice algo mal- yo te mentí- bueno, les mentí a todos. — Mike ladeó la cabeza, mirándolo con una expresión de desconcierto — No me gusta Steve Harrington — soltó finalmente Will bajando la mirada.
Mike sintió como si una carga pesada hubiera abandonado su cuerpo, invadiéndolo ahora un aura de felicidad, no pudiendo evitar sonreír instintivamente hasta que Will volvió a subir su mirada. Mike inmediatamente intento volver a ponerse serio, pero en su interior solo quería saltar.
— Yo- ni siquiera sé porque lo dije — volvió a hablar Will — solo- no sé, sentí que debía contestar algo, es tonto lo sé, perdón, perdón por mentir — los ojos de Will miraron directamente a Mike con la expresión de un venado bebé triste, el pelinegro resistió el impulso de abalanzarse sobre su mejor amigo y abrazarlo nuevamente para nunca soltarlo.
— ¿En verdad no te gusta? — habló Mike sin pensar nuevamente.
— No, no — contestó el castaño, reafirmando su postura negando con la cabeza.
Mike incapaz de contenerse más tiempo atrajo a Will nuevamente a sus brazos, apretándolo contra si mismo suavemente, cuidando no ser brusco.
— Gracias por decirme la verdad. — dijo aun abrazándolo tratando de ocultar un poco el tono de éxtasis en su voz. Un asunto pendiente pareció picar en su cabeza, alejo suavemente a Will nuevamente y lo tomó por ambos hombros, mirándolo seriamente — Solo para que quede claro, no me disgustas, y no me molesta que te gusten los chicos, y lo siento mucho por ti Will pero tendrás que aguantarme el resto de tu vida, porque no planeo alejarme de ti nunca, ¿Comprendes? — Will solo sonrió y dio un golpe suave sobre el pecho de Mike, riendo levemente.
— Tonto — dijo con el rostro sonrojado aun riendo.
— Un tonto al que quieres mucho — contestó Mike con tono juguetón, dejando las apariencias fuera, siéndose seguro; sus manos se dirigieron al abdomen de Will, conociendo muy bien sus puntos débiles, comenzando a hacer leves cosquillas provocando la risa del castaño, y haciendo que este se tirara al suelo con Mike encima aun haciéndolo reír.
— Mike, Mike — Will decía el nombre de su mejor amigo entre risas, no podía lograr que una frase completa saliera sin ser opacada por las carcajadas — basta- oh por dios- Mike- es mucho.
— Dilo Will, solo debes decirlo y te dejare ir — instigo Mike, aun ahogando al castaño en risas.
— Okay — rió — esta bien, esta bien — el castaño tomo una bocanada de aire — te quiero, te quiero — Mike sonrió triunfante y dejó el abdomen de Will en paz, ayudándolo a incorporarse. — Solo para que sepas — habló el castaño ya habiendo recuperado la compostura — tu tampoco te desharás de mi fácilmente — sentenció sonriendo.
— Como si quisiera deshacerme de ti Byers — contesto Mike con una extensa sonrisa, tomando la mano de Will y alzando las cejas de forma juguetona, provocando que las orejas del castaño se pusieran rojas de nuevo.
— ¡Mike tacaño! Ya ni siquiera tenias nachos y Max me obligo a ir con Lucas por más — Dustin irrumpió al sótano bajando por las escaleras mientras sostenía varias bolsas de frituras.
Ambos chicos en el sótano se miraron y luego a sus manos juntas, se apartaron con nerviosismo intentado disimular tranquilidad mientras el frondoso cabello de Dustin se asomaba cada vez mas en la habitación, múltiples pasos más lo siguieron y de pronto ya estaba todo el grupo reunido nuevamente.
