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Ep. 13: ¿Qué haría Enid Sinclair con su feto?
¿Qué haría alguien como Enid al ver que su víctima ha intentado escapar? Exacto; la castigaría para que aprenda la lección.
Sin embargo…Ella no hizo nada de eso.
Sí, ese día en la casa de Tyler, Merlina recibió una horrenda tortura. Pero, de ahí , todo pareció cambiar en ella.
No era tonta, y sabía que lo hizo para demostrar que no era igual a su padre, por más que falle casi siempre. Pero, hoy en la cena rompió accidentalmente un plato, y solo la ayudo a recogerlo en vez de golpearla o gritarle por su descuido.
Enid:-Tienes que tener más cuidado, Merlina; te podrías cortar-. (Decía, mientras lanzaba los pedazos de vidrio a la basura. Merlina mira con atención cada uno de sus movimientos, sorprendida).-De todas maneras, ¿Qué hacías que rompiste el plato?-.
Esa pregunta hizo que la pelinegra de un pequeño sobresalto.
Merlina:-Ahm…Tenía un antojo, así que…-.
Enid:-¿Antojo de…Fresas con…Salsa de tomate?-. (La ojiazul mira otro plato en la cocina, el cual contenía las dichosas fresas con salsa de tomate. Eso ciertamente era bastante extraño a su parecer, porque en todo el tiempo que se conocen jamás vio a Merlina con esos gustos tan raros y asquerosos).
Merlina:-N…No te molesta, ¿verdad?-. (Tartamudeó, retrocediendo un par de pasos, lo que hizo que las expresiones de la Sinclair cambien).
Enid:-Eh. ¡No, no, no, no, no!-. (Dijo rápidamente, acercándose a la menor).-Tranquila. No importa. Solo…Me pareció raro que comas eso-.
Y a Merlina le parecieron raras sus actitudes, es como si la antigua Enid se hubiera ido, dejando a una versión completamente diferente.
Merlina:-Lamento si te molesto. No pude evitarlo-. (Tocó su estómago exigiendo el dicho alimento).
Enid hubiera dejado pasar eso, solo por esa vez. Pero, lo que pasó esa misma noche la alertó de inmediato.
Si fuera una persona tonta y normal hubiera estado agradecida porque esa noche Merlina se entregó bastante fácil, y cada uno de sus juegos los tomó bastante bien, ni siquiera le importó que le vendara los ojos y atara los pies y manos a la cama; simplemente se quedó ahí y lo tomó de manera muy fácil, y se atreve a decir que estaba ansiosa por que la penetrará de una vez por todas.
Esto sin dudas fue de su desconcierto, porque normalmente hacia muecas y siempre lloriqueaba en sus sesiones.
Lo que no sabía, es que Merlina tenía las hormonas tan alocadas que incluso tuvo que recurrir a tocarse ella misma.
Desde ese momento, toda la semana Enid ha estado al pendiente del estado de la pelinegra. Siempre la veía comiendo más de lo normal, iba constantemente al baño y estaba mucho más sensible, y puede que Merlina trate de ocultarlo, pero cada que le prohibía algo se le veía en el rostro las increíbles ganas que tenía de incluso matarla.
Hoy, un viernes por la noche, ambas decidieron ver una película ahora que Enid tenía tiempo y el trabajo no se la estaba comiendo viva. Ambas acordaron ver “a dos metros de ti”, y vaya que los shorts de Enid quedaron totalmente empapados por las lágrimas de Merlina con la cabeza en su regazo. Era inevitable para Enid no reírse de esto.
Enid:-¿Por qué lloras? Es solo una tonta película de romance-.
Merlina:-Siempre he sido muy sensible con esto, ¿ok?-. (Chilla, absorbiendo su nariz).-Ellos deberían estar juntos, ¿¡cómo es posible que el director les haga esto?!-
Enserio que a la rubia le encantó esa carita que puso; era como ver a un ángel molesto.
Sin embargo, su felicidad se fue cuando Merlina tomó una papa frita para llevársela a la boca, y para su desconcierto se levantó rápidamente para ir al baño de invitados.
Confundida, siguió a la pelinegra, descubriendo que estaba prácticamente, expulsando todas las botanas que le dejo comer solo por esta noche para el disfrute de ambas.
Sus expresiones cambiaron totalmente cuando se dio cuenta de algo.
¿Enserio Merlina la creía tan tonta como para no darse cuenta?
Enojada, salió del baño en dirección a la cocina, ya ahí buscó en el almacén donde guardaban las medicinas, una prueba de embarazo; la había comprado hace un par de meses para esta situación y si los síntomas de Merlina no se iban. Casi estrujó la caja de camino hacia el baño, donde la pelinegra se lavaba la cara aún mareada. Enid le lanzó la caja a la cara.
Merlina:-¿Q…Qué…?-.
Enid:-¿Crees que soy estúpida como para no darme cuenta?-. (Gruñó, sacando la bolsita donde venía la prueba de embarazo).-Te lo advierto Merlina, si sale positivo juro que mato al bastardo a golpes-.
Y sin más, salió del baño, cerrando de golpe la puerta detrás de sí.
Seis minutos después, Merlina no salía. Diez minutos fueron suficientes para que la rubia colerice ante la situación.
Enid:-¡Abre la puerta!-. (Gritó, golpeando la puerta repetidas veces).
Merlina:-¡L…Lo siento! ¡Ya voy!-.
Un rato después, una Merlina temblando salió del baño lentamente, con la prueba de embarazo sin ver en una mano y con la otra cerrando la puerta.
Enid:-¿Qué dio? Muestra-. (Ordenó).
Lentamente, Merlina alzó su mano temblorosa que tenía la prueba, donde se dejaba relucir dos rayas rojas, indicando que había salido positivo.
Enid le arrancó la prueba de las manos para mirarla mejor, al final terminó rompiéndola.
Enid:-¡¡¿Me estás jodiendo?!!-. (Tomó a la otra chica de los brazos bruscamente, básicamente estaba enterrando sus uñas en su piel).
Merlina jamás se sintió tan asustada como ahora.
Merlina:-P…Por favor suéltame, me lastimas-. (Lloriqueó, sus ojos llenándose de lágrimas por los oscuros de Enid destellando furia. Esta le dio un fuerte golpe en la cara, dejándola por un momento aturdida. Cuando Enid la tomó del cabello y chocó su cabeza contra la pared cayó casi desmayada al suelo, fue tan duro el golpe que incluso la pared blanca quedó manchada de su sangre).
Antes de que siquiera pudiera reaccionar, Enid estaba golpeando su abdomen con fuerza, como si trata de deshacerse de cualquier vida que hubiera en su vientre. Lo único que podía hacer era lloriquear cuando se quedaba sin aire o trataba de proteger su vientre con sus brazos, aunque esto sea inútil.
Contó por lo menos que Sinclair le dio unos diez o doce golpes. Paro cuando se cansó o vio que muy pronto estaba a punto de perder la conciencia. Mientras agonizaba del dolor en todo su cuerpo, ella sacó su teléfono de su bolsillo, y marcó al número de emergencias.
Enid:-¡¿Hola?! ¡Por favor ayúdenme! ¡Mi novia se cayó por las escaleras! ¡Está embarazada! ¡Traigan a alguien por favor!-.
De no ser que luchaba por no desmayarse, Merlina hubiera hecho una mueca por la doble cara que era Enid. Es increíble como antes mostraba expresiones angustiadas, y que después de cortar la llamada, esa indiferente expresión vuelva a formarse en su rostro.
Enid:-Espero que esto no te lo tomes personal, Willa. Pero esto me pasa por farte demasiada libertad-. (Fue lo último que dijo o lo último que escuchó Merlina antes de perder la conciencia por completo).
Continuará……….
