Chapter Text
Thomas Wayne era un padre, viudo, estresado y cansado.
Y también un muy buen actor.
Después de la muerte de su esposa María, Thomas se volcó en su trabajo y su hijo.
Fue difícil. Maria era la de los negocios y el control, el era el alma, el humano y quería criar a su hijo entre ambos.
Pero ahora era huérfano de madre y mitad dios.
Camazotz por el contrario jamás dejó que Thomas lidiara solo con el crecimiento del bebé.
Las cosas se complicaron un poco más cuando Bruce empezó a gatear. En una memorable ocasión se asustó al no encontrarlo. Thomas tardó dos horas en hallarlo guíandose por su risa, lo encontró gateando... en el techo abobedado. El niño no tenía sentido de auto preservacion pero parecía que nunca se ponía en peligro a propósito.
Bajarlo de allí fue toda una experiencia.
Otro factor estresante fue su alimentación. Thomas creyó que Bruce se terminaría alimentando de sangre como un murciélago vampiro o como Drácula, pero Camazotz le dijo que solo una especie de murciélago en México era vampírica y las demás eran principalmente frugivoras
Eso explicaba como el por qué Bruce odiaba casi todas las papillas de verduras en cambio se atiborrba con papillas de manzana, peras e higos y le gustan saborear la carne bien cocida. También descubrió que Bruce tenía un gusto peculiar por dormir cubierto hasta la cara y detestaba el sol siendo principalmente nocturno, asi que Thomas tomó eso como señal para cambiar poco a poco sus hábitos de sueño hasta que Bruce se acostumbrara a dormir de noche, que según su padre espiritual sería cuando cumpliera su segundo ciclo de luna o su segundo mes.
Los padres de Thomas amaban a Bruce. Definitivamente su abuela era quien lo mimaba más, pero su abuelo era el que más apegado estaba al pequeño.
El hombre aún iba a las juntas de consejo y cuando lo hacía se llevaba su nieto con el, vestido con su mameluco azul y una enorme sonrisa adorada pir esos enormes con ojos avellana (nadie diría que eran dorados). Generalmente el estaba sentado en su cochecito a lado de la silla del director en cada junta o en su oficina cuando su hijo trabajaba en el hospital (volvió después de meses de baja) y volvia a casa con su esposa e hijo.
Para ese entonces los mayores ya habían comenzado a sospechar que su nieto era algo extraño y diferente si lo dices de manera seria, anormal de forma grosera.
Sobre todo cuando encontraron la cuna de Bruce llena de murciélagos colgantes cuidando el sueño del niño y la madre de Thomas entró a verlo en la noche. Al día siguiente lo llevaron a hacer análisis, pero nada salió diferente, aunque recientemente había salido esas noticias de humanos mutados o con habilidades superiores los estaban llamando "metahumanos" y los padrés de Thomas creían que talves Bruce tenía ese gen por parte de su madre y que era algo que nadie había notado.
Los Wayne no odiaban a María, de hecho la recordaban con cariño pero tal vez algo en su genética había activado algo en Bruce que desconocían y eso atraía a murciélagos de la nada. Por ello sometieron al pequeño a nuevos estudios de sangre, que también resultaron negativos. Parecía que Bruce no era un meta pero la ciencia aún no estaba avanzada lo suficiente para saberlo, pero Thomas sabía la verdad.
Los padres de Thomas parecieron tranquilizarse un poco y dejar el tema de lado, eso relajó un poco al médico, quien no quería que su bebé fuera pinchado como rata de laboratorio constantemente.
Con el tiempo Bruce se convirtió en un niño. Por nostalgia, Thomas decidió que la herencia cultural de su madre debía estar presente. Se lo debía a María, por lo que el pequeño fue criado entre tradiciones mexicanas, estadounidenses y británicas (por parte de Alfred). Los dos viajaban constantemente a visitar a México a la familia de su madre y fue ahí donde conoció. Otra parte de la cultura.
El pueblo de donde era su madre era uno de sus lugares favoritos en el mundo. Lo amaba tanto como a Gotham. Siempre había algo que hacer y gente con quien hablar.
Una noche en la que su padre salió con su suegro la abuela materna de Bruce lo llevó a la cocina y lo sentó dentro de una de las enormes cazuelas donde prepararian el mole para las fiestas que venían (probablemente para que no pudiera alejarse como el demonio de la velocidad que era) mientras ella cortaba la fruta para su cena. Bruce gateó un poco hasta el borde la observaba fascinado. Cuando terminó le dio de probar los capulines y un zapote (una fruta negra que Bruce nunca había comido) y nisperos recién cortados de su jardín.
—Te pareces mucho a tu madre, mi güerito—. Le dijo acariciandole la mejilla con dulzura —Y también a tu padre, bien gringos que son los dos.
Le habló de su madre. Bruce escuchaba atento porque entendía bien lo que pasaba a su alrededor. Así se hizo una idea general de esa amorosa mujer a la que nunca conoció.
A sus 3 años Bruce fue bautizado en Gotham en una ceremonia llena de la crema y nata de la ciudad (menos los Arkham, claro) y unos meses después Thomas lo llevó de viaje a Chiapas donde le mostró el altar a Camazotz en la cueva.
Ambos se metieron al agua y nadaron hasta la piedra ritual, ahí Thomas sentó al pequeño en el altar natural y le mostró los tallados Dios. Bruce pasaba su manita en las ranuras y los relieves.
-Cuando te dije que eras especial Bruce, lo decía en serio-. Le dijo Thomas y con una mano tomó la de su hijo. Juntos las extendieron al frente, ahí un murciélago se colgó en ellas y Bruce se rió- En cuanto seas más grande te explicaré todo-. Susurró besando la cabeza de su hijo, esa presentación al dios fue su bautizo como un semi Dios. Thomas lo sabía al ser aceptado por los murciélagos.
Camazotz estuvo presente cuando Bruce cumplió los 6 años y por fin supo al verdad. Quizás no de la mejor manera. Fue por un incidente en la escuela donde unos mocosos insultaron a su madre y dijeron cosas malas de su padre.
Llamaron a todos los implicados y todos recibieron un castigo, se tenían que disculpar entre ellos pero Bruce soltó algo que hizo reír a todos
-No papá, esto no es my Little pony para arreglar todo con la magia de la amistad-. Uno de los presntes se rió, fue quien estuvo de lado de Bruce en los hechos un niño mayor un par de años -llamaron a mi madre inmigrante trepadora. Como si no supiera todo el mundo que su madre también es inmigrante, pero no dicen nada solo por qué su piel es blanca y la de mi mamá era morena -. Bruce dijo eso mirando fijamente a ambos padres y al niño parecía que se le cerró la garganta - eso es racismo y defendi a mi madre ya que ella no se puede defender-. Thomas y los otros su padres no tuvieron más alternativa que darle la razón a Bruce y padres del niño transgresoe salieron avergonzados de la oficina del director y los Wayne fueron saliendo depsues le agradecieron al niños que ayudó.
-Thomas Eliott, dígame Tomy-. Se presentó el chico que defendió a Bruce y se despidió de ellos.
Bruce fue consentido con jugo de naranja fresco y sandwiches de queso cuando llegaron por el mal trago que pasó.
Esa misma noche, después de que Thomas le pusiera la pijama. Bruce se armó de valor le confesó a su padre que sin querer había roto un jarrón con su grito y había herido a el chico que lo molestaba pero lo confundieron con un accidente. También le confesó que podía escuchar cosas demasiado bien y de muy lejos y que a veces cuando cerraba los ojos los sonidos lo guiaban por dónde iba como si fuera un radar como en las películas.
A veces los murciélagos de su criadero (empezaron a criar murciélagos en el jardín cuando vieron que estaban ayudando a las higueras de la mansión y eran las mascotas de Bruce) le hablaban en una lengua que parecía entender, diferente a la que el o sus abuelos maternos hablaban (se refería al español).
El niño estaba nervioso y Thomas sabía que no podía ocultarlo más.
—Tu... ¿Me odias?-. Preguntó el pequeño con desesperación. Thomas sintió un nudo en el pecho y el estómago al ver a su bebé tan angustiado.
Había llegado el momento.
-Claro que no, Bruce. No te odio—. Se apresuró a decir. -Yo tengo que explicarte algo, pequeño-. Murmuró Thomas en ese momento. Bruce lo miraba con esos enormes ojos preciosos.
—Mn.
-¿Sabes por qué esos niños dicen cosa hirientes como que eres un bebé de botella o un clon?-. Preguntó Thomas y Bruce se rió de lo idiota que sonaban -pues... yo... estaba... tenía una condición médica en la que... -Thomas sintió que la garganta se le cerraba -yo... no podía tener hijos, Brucie-. Thomas sintió las lágrimas cayendo por sus ojos.
—No llores, papi—. Dijo el pequeño acercó y lo tomó del brazo. Thomas lo sentó cerca de él y lo abrazó Antes de seguir con su confesión
-Estuve casado—. Le explicó —Antes de estar con mamá y fue cuando me enteré que no podía tener hijos. Ella estaba embarazada yyho sabía que no era mío, no era el hermanito que me hubiera gustado darte-. Murmuró Thomas y Bruce lo abrazó.
-No necesito un hermano, tengo a papa- Bruce se acurrucó contra su padre -pero... si no podías tener bebés ¿...Cómo nací yo?
Thomas suspiró.
-Ahi es donde se creó todo este embrollo-. Thomas acomodó a Bruce en su regazo. El niño se hizo bolita en brazos de su padre -cuando uh, me enteré de mi... enfermedad, viaje por todo el mundo buscando una cura o tratamientos. Sabes que papá es médico ¿Verdad?-. Bruce asintió. Probablemente recordá do lo qie decía su abuelo -bueno pues papá pidió opiniones a otros médicos y cuando eso no funcionó pidió ayuda a personas que se dedican a las curas naturistas y a chamanes... -hizo una pausa -... y cuando eso no sucedió papá dejo de buscar.
Thomas vio a su hijo que lo veía extrañado.
—¿Entonces no encontraste una cura?- preguntó confundido.
-En mi último tramo de viaje visité América latina, el Caribe y México. Ahí es donde conocí a mamá-. Tomó la fotografía de la boda de ambos. Era la favorita de Bruce y por eso estaba en su dormitorio. El niño la tomó con sus manitas -le dije que jamás podríamos tener hijos y ella no me exigió. En cambio me apoyó cuando pudo pero lo cierto es que yo deseaba tanto formar un familia y no sabía que me estaba negando a mi mismo ese placer - Thomas suspiró, pensando en ella -cuando nos casamos fue el día más feliz de mi vida, nada podría superarlo, excepto tener una familia.
Hizo una pausa y sacó algo
del cajón que guardaba siempre a lado de la cama de Bruce. El niño no sabía que era.
-Alguien me dijo que mi vida y familia estaría ligada a los murciélagos. En ese momento no le hice caso, pero fue verdad -Thomas destapó el alijo de telas y dejó ver un ídolo tallado en obsidiana dorada -Este es Camazotz el dios murciélago- empezó Thomas y su garanta se seco -Bruce, el es tu verdadero padre.
Para Bruce escuchar que su padre no era su padre fue como si alguien le hubiera lanzado a una piscina de agua helada en invierno, no entendía ¿tal vez era una broma?
-Se que te preguntarás cómo es eso posible si yo estoy aquí y tú te pareces demasiado a mi-. Bruce asintió. De verdad quería saber la respuesta -Después de un año de casados y el estrés por saber si adoptariamos o si intentaría seguir nuevos regímenes de medicamentos para la esterilidad tu abuela propuso que nos fuéramos de vacaciones a Chiapas, ¿Recuerdas donde es? te gusta estar allí con la abuela Rosa.
Bruce asintió, su abuela Rosa y sus Bisabuela Catalina eran increíbles aunque no conocía mucho de como hablaban los abuelos solo que su abuelo lo llamaba "Chan sots'o' " que según la abuela rosa se traducía como "pequeño murciélago" o "murcielaguito"
>>bueno pues el bisabuelo José me dijo que había una forma que ya nadie usaba para pedir deseos imposibles y esa era hacer una ofrenda a un dios-. Bruce tomó el ídolo que su padre le dio y vio a los murciélagos ejemplificados -el me dijo que en las montaña había cuevas ocultas y que una me llevaría al templo del dios murciélago, Camazotz- señalo la deidad -le hice una ofrenda esa de sangre... Mi sangre, de fruta e incienso. No creí que me respondiera pero lo hizo-. Thomas rió y sonrió
>>me dijo que lo haría y que estaría presente pero que por imbécil- se señalo a el mismo- y dar solo la ofrenda de mi sangre y no la de mamá tu serías una copia mia con ciertos cambios- y acaricio la cara de Bruce - como tus ojos ... Tiene los mismos ojos ámbar que el-. Bruce se quedó pasmado, sabía que su madre tenía unos preciosos ojos color avellana pero los de el eran dorados como el collar de la abuela y brillaban como la miel cuando ela daba el sol -El dijo que cumpliría mi deseo y me ayudaría conseguir una familia como pago reclamaría a mi hijo como suyo un semi dios y cuando llegara el tiempo despertarás tu fuerza y tu sangre divina- dijo Thomas acariciando a Bruce. Que temblaba un poco en sus brazos -Estás despertando poco a poco, el chillido agudo, la sensibilidad a los sonidos... Trepas por los techos
Bruce se puso tieso, jamás le había dicho a su padre que podía trepar paredes y se sus pies se enganchaba a las molduras pero su padre aprecia saberlo.
-¡¿Como lo supiste??-. Medio gritó Bruce.
-Cuando gateaste, te subiste al techo - se rió Thomas y Bruce dejó salir un suspiro contenido -pero lo más importante es tu conexión con los murciélagos. Ellos son la ejemplificación terrenal de tu padre el dios de la oscuridad y los murciélagos, la venganza y la noche - dijo Thomas y se levantó a abrir la ventana por esta paso un murciélago el cual se poso en la mano de Thomas y lo llevó a la cama con Bruce el cual lo agarró y acaricio como si nada -tu padre dice que ellos son mensajeros, sus mensajeros pero también tus confidente y amigos. Si necesitas algo o quieres hablar y no estoy para ti ellos llevarán el mensaje a mi o a tu otro padre.
Bruce acarició al murciélago y lo dejó trepar por su ropa hasta su cuello dodene se acostó bajo el borde de la pijama.
-Son lindos-. Murmuró el niño.
-Bruce te digo esto por que no te quiera mentir. Solo no quiero que te preocupes al ver cambios en ti, es perfectamente normal en tu situación -. dijo Thomas y Bruce se paró en la cama.
-¿Normal?, papá me dices que soy un hijo nacido de la voluntad tuya y de la amabilidad de un dios y su deseo conjunto de tener hijos-. dijo Bruce exasperado -no soy para nada normal, por eso los estudios que me hicieron no salio nada ¿Verdad? soy un meta completamente celestial y las máquinas no pueden medir mi existencia ¿por eso no te preocupaban los resultados?-. Preguntó Bruce en toda su pequeña gloria analítica
-Basicamente-. Admitió Thomas y Bruce se dejó caer de nuevo en la cama con cuidado. Thomas se acostó a su lado -Escucha Bruce. Es mejor que lo sepas ahora y no que te enteres de formas horribles y traumatizantes mientras creces.
-¿Los abuelos lo saben?-. Preguntó Bruce. Thomas lo cubrió con las cobijas.
-No-. Respondió su padre -Y no se si se los podré decir algún día.
-Bueno, el abuelo está enfermo y no se cuánto dure. Deberías decirles, papá - dijo Bruce y se acurrucó en la cama con el murciélago. -¿Me cantas esa canción de mamá?.
Thomas se acomodó junto a su hijo y le dio palmaditas en el hombro
Macochi pitentzin
Manocoxteca pitelontzin
Macochi cochi noxocoyotl.
El aprender náhuatl fue extraño. La gramática era difícil y hay tantas variantes que a veces entre comunidades no se entienden. además de que sabía un poco de tsotsil, fue difícil por qué su esposa lo sabía y tenía tendencia a cantarle canciones a Bruce en diferentes dialectos indígenas cuando estaba en su vientre y cuando murió Thomas se aseguró de aprenderlas todas y cantarlas bien.
Manocoxteca noxocoyotzin
Manocoxteca nopitelontzin
Macochi cochi pitentzin
En la segunda estrofa Bruce siempre se quedaba dormido y está no era una ocasión diferente, Thomas lo arropó y vio al murciélago cubierto con el cuello de la pijama que lo observaba.
-Cuidalo-. Thomas dio un beso en su dedo y después le dio masajitos en la cabeza al murciélago quien chillo complacido por la atención.
Thomas se fue un rato después pero pudo ver un grupo de murciélagos aterrizar en el alfeizar de la ventana la cual cerró antes de salir dándoles un sentimiento. Ellos velarián por el sueño de su niño.
Thomas entendió que debía confesar la verdad cuanto antes cuando sus padres creyeron que Bruce tenía alguna enfermedad en la sangre al solo alimentarse se jugos de frutas, agua con azúcar. Fruta madura y picada o verdura cocida y carne cocida, pero aún sangrante.
Los exámenes volvieron salir negativos a cualquier inmunodeficiencia y diabetes. La madre de Thomas lo dejó como una etapa pero le preocupaba cosas como que que el pollo rosa podría traerle enfermedades o la carne sangrabs aún estando cocida.
Thomas lo decidió y más con al salud de su padre tan precaria les contó la verdad, Alfred estaba incluido por qué debía darle el régimen alimenticio de un niño hijo de un Dios.
La conversación fue difícil.
-Y esto es lo que pasó-. Terminó Thomas y su madre lo abrazó.
-Oh, Thomas ¿por qué no dijiste que estaba triste? se que afrontar el trauma con una historia creíble es necesario a veces. -Ah carajo ¿creían que estaba loco?.
-No, mamá. Es... es en serio. Ya... ya se como suena... -dijo Thomas retrocediendo y alejándose un poco de su madre, pero ella lo miraba con esa cara compungida de compasión. Al fondo vio a su padre que se levantaba a tomar el teléfono.
¿Qué estaba pasando?
Bruce entró en ese momento jugando a perseguir un murciélago y se detuvo al ver a su padre tratando de convencer a la abuela de algo y a su abuelo hablando por teléfono. Se preocupó cuando notó su padre estaba entrando en pánico, por lo que el también comenzó a sentir pánico.
Tomó a su murciélago y sintió que lo alzaban, era Alfred qué también lucia tenso.
-Amo Bruce, venga no es momento de ver esto. Deje que se calmen-. Alfred veía con dolor el rostro de Thomas. Lo había escuchado todo. El también creía que había algo mal en su cabeza.
-¿Por qué?-. Preguntó y escuchó a su abuelo hablar en voz baja con alguien. -Alfred ¿por qué el abuelo está llamando a Arkham? ¿qué es Arkham?- Bruce habló en voz alta lo que hizo que la habitación se quedará en silencio.
El padre de Thomas se quedó helado, estaba prácticamente al otro lado de la habitación, alejado de la pelea entre su esposa e hijo y hablaba casi en susurró con un conocido en el hospital para que internaran a Thomas, que claramente estaba teniendo un brote psicótico o algo así ¿Cómo es que Bruce lo había escuchado?.
—Alfred, llevate a Bruce, por favor. Amor, papá se siente mal, ve con Alfred a tu habitación—. Bruce Escuchó hablar a su abuela, pero su padre negaba y trataba de esquivar a su madre para llegar a él.
—No me siento mal, madre, ¡suéltame! —. Se defendió Thomas, tratando de no actuar con la desesperación que sentía. No quería asustar más al niño. —Dame a mi hijo, Alfred ¡No te atrevas a llevártelo!
El mayordomo afianzó su agarre sobre el niño y retrocedió. Al ver la expresión desesperada de su papá Bruce empezó a forcejear en los brazos de Alfred. Cuando vió que su abuela jalaba a su papá para sacarlo de la habitación por la otra puerta y alejarlo de el, el niño también se desesperó y no pudo hacer nada más que dejar salir ese retumbar que nacía desde lo profundo de su pecho.
-Suelta a papaaaaaaaaAAHHHHHHHHHH-. Bruce gritó y su tono fue tan agudo que la ventana, los antiguos jarrones y estantería de cristal estallaron haciendo que todos se pusieran a salvo en cuclillas. Alfred se agachó cubriendo al niño, pero entonces se dio cuenta que era el grito de Bruce el que causaba eso.
Este arrebato le dio a Thomas la oportunidad de acorrer hacia Bruce y sacarlo bruscamente de los brazos de Alfred, empujando al confundido mayordomo hacia el suelo.
El pequeño abrazó a su padre y dejó de gritar. Los otros tres presentes se levantaron y vieron a Bruce y Thomas abrazados alejándose de ellos. Thomas tenía el pavor escrito en toda su cara ¡Su propio padre quería encerrarlo en Arkham! ¿qué le harían a su pequeño cuando entendieran qué era realmente diferente? Por su parte, entendiendo que sus abuelos querían alejar a su papá de él, Bruce se aferró a Thomas como si su vida dependiera de ello.
Sus padres los vieron ambos como si acabarán de entender algo, y Thomas no lo pensó mucho.
-¡Corremos peligro! ¡Sacanos de aquí!- gritó a nadie y de repente miles de murciélagos entraron por las ventanas rotas y rodearon a ambos.
Alfred intentó llegar hasta Thomas y Bruce pero los murcielagos le impedían el paso y cuando se pudo abrir camino a dónde estaban ya no había nada. Los murciélagos se fueron tan rápido como llegaron y Alfred se quedó con las manos tocando el vacío y un horrible sentimiento de culpa e incredulidad.
Algunas horas más tarde los Wayne emitieron un boletín de busqueda de sus hijos y nieto alegando secuestro, pero el público miró escéptico sobre que Thomas había secuestrado a su propio hijo ¡era su padre!. Se burlaron de la sola idea de pensar que el famoso doctor, filantropo y padre soltero ejemplar, Thomas Wayne hubiera secuestrado a su propio y amado hijo. Todos supusieron (y técnicamente eso fue lo que pasó) qué más bien hubo una pelea familiar y Thomas decidió que irse de casa con su hijo dejando en malos términos la situación y los Wayne mayores simplemente estaban sacando las cosas de proporción.
Las imágenes de Thomas y Bruce en una playa en México llegaron unos días después, por medio del periódico, el pequeño príncipe de Gotham había sido fotografiado en pantalones cortos y agarrando un cangrejo en una playa en la riviera maya mientras su padre vestido de shorts y camisa blanca ligera lo cuidaba como un halcón a unos pasos de distancia.
Los medios se volvieron locos al investigar donde había ido a descansar el hombre para que su hijo no sintiera el estrés de la pelea, al parecer cualquier cosa que hicieran los ricos de Gotham era motivo para que se investigara.
Unos días después para el cumpleaños siete de Bruce los Wayne querian organizar una fiesta y llamaron a la casa de los Esparza en México, pero ellos les dijeron que Thomas y Bruce vivían en otro estado del pais y solo tenían el número. Se los dieron y cuando se contactaron con ellos Thomas fue frío y desconfiado. Aceptó solo ir y después regresar a México ya que Bruce había sido inscrito a la primaria en la nueva ciudad, con un maldito poder notariado asegurandose de que si pasaba algo la famila de María se haría cargo de Bruce.
El sábado de esa semana finalmente llegaron de México para fiesta de cumpleaños que fue un desastre para Thomas y Bruce, pero para los medios fue todo un éxito.
La bienvenida a la mansión fue breve e incómoda. Bruce no abandonó los brazos de Thomas en ningún momento y miraba a todos (incluyendo a Alfred) con desconfianza.
Esa noche Alfred intentó acercarse sin éxito a Bruce. El pequeño lo miraba con miedo y enojo.
Sus abuelos contrataron payasos, inflables, un mago y había un gran pastel. Trataron de mostrar esa imagen de la famila rica americana perfecta, pero Thomas apenas les dirigía la palabra, Bruce en cambio aceptaba todo ese espectáculo lamentable, pero apenas duró una hora comiendo fruta picada y luego dijo que estaba cansado y se fue a dormir. El pastel fue cortado por su padre alegando que el jetlag les había hecho estragos a ambos ya que apenas habían llegado ese día.
Al día siguiente el desayuno fue tenso. Los tres adultos mientras Bruce hacia su tarea de la primaria, habia pasado a primer grado. México y Estados Unidos tenían diferentes sistemas educativos, el estaba en una primaria privada pero su padre dijo que lo inscribiría a una escuela publica cuando tuviera 11 años y en la preparatoria la cursaria en Gotham cuando tuviera 16e n Estados Unidos y allí iría a la universidad.
Al contrario a Estados Unidos que primaria, secundaria y preparatoria estaban todos juntos y se llamaba high school, en México existían primaria, Secundaria y preparatoria por separado.
Los abuelos de Bruce trataron de contentarse con ellos varias veces. El padre de Thomas trató de llevar a Bruce al trabajo como en el pasado, pero Bruce y Thomas estaban descontentos con el matrimonio y no confiaban en ellos, especialmente el pequeño, que montó en cólera enterarse que era Arkham. El niño vivía con el miedo de que a él también lo quisieran meter allí si otras personas se entraban de que podía hacer cosas y que en realidad no era del todo humano.
"Jamas dejaría que te pasara nada" Le juraba Thomas cada vez que Bruce se ponía ansioso por la situación "Y te aseguro que tu padre tampoco, te amamos"
Su abuelos habían entendido todo mal, por eso al inquietud. Creían que Bruce era la encarnación de Drácula. aunque aceptaba su habitación más oscura, no había necesidad de redecorar su habitación al estilo gótico antiguo, ni tener decoración de vampiros por todos lados, de hecho el le disgustaba esas criaturas, según su padre eran oportunistas y carroñeras estaban como mil niveles más abajo de un semidiós como el, y ensuciaban la reputación de los murciélagos.
En resumen Bruce odiaba su habitación en Wayne manor y estaba resentido con sus abuelos.
Alfred por el contrario se disculpó con Thomas (aunque Bruce no estuvo presente en esa conversación) y luego con el ayudandolo a cambiar todo el maldito tema de vampiro y dejando arrumbadas todas esas tonterías en el ático de la casa.
Sus abuelos lo riñieron y el se defendió diciendo que los vampiros eran seres inferiores y de mala reputación que estaban por debajo del hijo de Camazotz, no solo por que su padre se lo dijo, si no porqué eran débiles y que preferían hacer daño a la gente cuando Camazotz los pretegia y les daba fuerza.
Sus abuelos no habían investigado el termino o la diferencia y simplemente dieron por sentado lo que creían que te verdad. Quizás habían visto "El regreso de camatzoz" cuando no estaban. No lo sabía, pero se estaba volviendo molesto.
Bruce si podía comer cosas con ajo (su favorito pan de ajo o cualquier cosa con ajo salteado o rostizado, como camarones al mojo de ajo). El si salía de día (si su bronceado tostado por la playa y sus salidas no eran suficiente evidencia) y no le habían daño las cruces o la plata (agnóstico, había aprendió que todo poder era demasiado grande para la comprensión humana y no buscaba explicaciones además sus fiestas patronales en México están mucho más animadas que las estadounidenses) y había ido a la iglesia en varias ocasiones, en algunas se quedó dormido y no le daba vergüenza admitir que roncó en pleno sermón) y más era el hecho de que le servían comida casi cruda, lo que ocasionó que Bruce terminara en urgencias una vez por una infección estomacal. Esa fue la gota que derramó el vaso, Thomas y Bruce recién salido del hospital regresaron a México pero con Alfred a cuestas.
Mietras tanto los Wayne de Gotham no habían tenido una buena racha. Alguien dentro de la mansión habia informado a los medios sobre el comportamiento extraño de los máyores y las acusaciones infundadas a su hijo, lo que ocasionó que se fueran por una segunda vez con su nieto y el mayordomo a cuestas.
De acuerdo a lo que el "contacto", ambos abuelos tenian una actitud algo obsesiva hacia su nieto; creian qué el niño era una especie de reencarnación del vampiro más famoso de la literatura.
El informante también dijo que su obsesión llegó a tal grado que al niño lo vestían con ropa antigua cuando Thomas no estaba, su habitación la habían redecorado como una maldita mazmorra. y trataron de alimentarlo con carne cruda y sangre fue lo que hizo que el niño llegara al hospital.
Otros rumores decían que el niño estaba asustado de sus abuelos, ya que lo obligaron a ir varias veces a la iglesia para liberarlo del mal. El niño - con la tradición mexicana de la fe que tenía por su madre- comentó que las misas en Estados Unidos eran aburridas.
También se habló sobre constantes peleas entre los adultos Wayne. Según la fuente, algunas peleas fueron sobre cómo el pequeño Bruce necesitaba una nueva madre, lo que hizo explotar a Thomas Wayne y llevar a Bruce de una vez por todas de regreso a México. Una noche fotografiaron a Thomas con Bruce cargado por el mayordomo de la casa y las maletas en el coche.
Pero lo que conmocionó más a gente fue enterarse que la primera escapada furtiva, cuando pidieron rescate por ambos, Thomas descubrió que querían meterlo en Arkham alegando que tenía un brote psicótico por cansancio, era contradictorio a la conducta ahora sabida por los padres, Tal vez lo idearon o mostraban una extraña obsesión con su nieto.
Eso era lo que decían los periódicos.
-Papi- dijo Bruce leyendo el Diario de México Donde venía la noticia de sus abuelos y como estaban lentamente callendo en la trampa de porquería que ellos mismos crearon -¿Los abuelos están locos?
Thomas se rió un poco sirviendo comida que Alfred había preparado más un vaso de leche con "chocomilk" una marca mexicana de chocolate en polvo popular
-Solo un poco amor. -Dijo y se sentó a comer sus huevos estrellados con café negro y un poco de fruta, Bruce por el contrario comía frutas con miel, un huevo estrellado y un poco de carne asada de la fiesta a al que los invitaron el día anterior.
-Bruce hiciste tu tarea ¿verdad?- pregunto Thomas y Bruce asintió, su tarea de caligrafía era hermosa tenían una cursiva muy linda pero su letra apresurada eran como patas de gallo.
Alfred aprendió a conducir en las calles de México y obviamente diría con vergüenza que también aprendió a maldecir en ese idioma.
Thomas abrió una empresa de construcción bajo el nombre de Wayne donde se dedicaba a ser contratistas para gobierno o en general para hacer proyectos como hoteles y hospitales. Recientemente financió un hospital en ciudad de México que daba atención de primer a todos aún sin seguro, fue una ayuda verdadera el mismo tenía una pequeña clínica que empezó como un proyecto para ayudará agente que no podía costear medicamento, su socio comercial, Víctor Torres, le dijo que podrían hacerlo pero a gran escala. hacaino un consultorio medico con una farmacia integrada a lo que Thomas aceptó , era innovador y si bien el servicio médico era increíble en estado unidos, las deudas por este servicio dejaban a familias en la calle, aquí sería accesible, económico y con médicos reales, exigirían un título médico para consultar no era necesaria la especialidad.
Bruce se fue ese día a su escuela Alfred se lo llevó y Thomas tomó su auto y condujó a su clínica.
Thomas tenía sus consultas en la tarde, al ser un Wayne había mucha gente de diento que iba pero en realidad su clínica era pública y atendía a quienes pusiera sin costo o por uno simbólico, por eso la idea de su amigo era tan buena.
Al final y en su descanso fue personalmente por su hijo la escuela
Cuando llegó lo encontró en el patio jugando fútbol (si después descubrió que el fútbol de Estados Unidos era muy diferente a al del resto del mundo, estados unidos no es america mucho menos el centro del mundo) con su primo Joaquín y sus amigos
Joaquín y Bruce casi siempre estaban en la casa del otro, haciendo tarea o pasando el rato, recién la mamá de Joaquín (la cuñada de María) tuvo unas gemelas que consumían el tiempo de ambos padres por qué no esperaban la segunda, así que tuvieron que comprar todo dos veces por qué no esperaban a la segunda.
Thomas, como el buen cuñado que era, accedió a pagar todo lo de la segunda gemela.
Sus cuñados se negaron en un principio pero no duró mucho. Inclusive a veces el y Alfred y el cuidaba a los 3 niños cuando algún padre o ambos tenian problemas.
Si Alfred se emociona al saber que habría más bebés ... Thomas no dijo nada.
Cuando vieron a Thomas ambos niños se despidieron de sus amigos tomaron sus mochilas y se fueron tomando cada uno una mano del médico.
-...si y como no pueden decir Wayne, les dije que podían llamarme por el apellido de mamá. -Bruce le platicaba a su padre sobre su día. Había hecho nuevos amigos y amigas, como su profesor de caligrafía le felicito por su letra y como terminó llamándose "Bruno Díaz" por qué no podían pronuncia el Wayne y Bruce Díaz sonaba raro.
Thomas estaba feliz de escuchar a su hijo y su sobrino llenaba los espacios de la narrativa
Una vez en casa Bruce y Joaquín fueron a ver la TV mientras hacían la tarea, Alfred ya estaba ahí y Thomas tenía que volver al trabajo.
-Amo Thomas, su comida. -Dijo Alfred. Thomas sonrió y ambos se escondieron de la vista de los niños.
Una vez solos los dos hombres se acercaron más de lo correcto. Habia sido difícil. Thomas no confiaba en el al princio, después de ese día en la mansión Wayne. Pero ahora Alfred era un fuerte ante la tormenta,una vez que entendió la naturaleza de Bruce y la aceptó.
-¿...Cómo te fue en el trabajo?-. Preguntó Alfred y Thomas lo besó en los labios.
-Lo de siempre. -Dijo el médico. Thomas pensó en como jamás esperó que las cosas sucedieran de esa forma, pero se enamoró de su amigo. -Bruce estaba emocionado e hizo nuevos amigos. Debo irme, tengo cita en una hora y no quiero chistes tontos-. ambos se besaron otra vez y juntaron sus frentes -cuida a los niños, te lo pido.
-Lo haré -Prometió y así se despidieron, ninguno notó la mirada de Bruce sobre ellos... sinceramente a Bruce no le molestó.
El mes transcurrió. Por la fiesta de cumpleaños de Bruce se perdieron el festejo de día de muertos y visitar altar de su madre, así que en venganza no fueron para navidad o año nuevo.
Fue en enero cuando Thomas le avisaron que su padre estaba en etapa terminal y le pedían que fuera a verlos, así que Thomas, Bruce y Alfred viajaron a Gotham para ver a su padre. El hombre agonizaba en casa con mejor atención médica de la ciudad.
Bruce se sentó junto a el. El niño recordaba los días felices con el par de ancianos, aunque este último medio año habían tenido sus roces el todavía quería a sus abuelos.
Aún así si padre y abuela habían peleado y con su super oído Bruce había escuchado la conversación.
Su abuelos querían usar la sangre de Bruce para buscar una cura para el abuelo, para detener su enfermedad y deterioró, pero su padre se negó diciendo que eso podría ofender a camazotz y enfrentar la irá de un dios que literalmente se le conocía como la venganza, no era una buena idea.
Pero su abuela no entendía razones, estaba muy empecinada en querer salvar a su esposo a costa de la salud de su propio nieto y del sentido común.
—¿Abuelo? —Preguntó Bruce ese momento al escuchar a su padre y abuela pelearse a unas habitaciones de distancia—. ¿En verdad solo me necesitas para encontrar una cura con mi sangre?—.
Su abuelo solo suspiró.
—En un principio creí que esa sería una solución —le explicó y Bruce se asustó. —Pero al ver que te alejamos a tu padre y a ti. Ahora entiendo que él solo quería que tuvieras una vida feliz y normal, ver cómo te asustamos y desconfías de nosotros… Entendí que era un error, pero tu abuela aún no lo ve así, yo le dije que parara, quería hacer a mis niños juntos otra vez antes de irme, pero ella… ella no quiere parar y eso me asusta, además ha estado hablando con gente… son personas malas, Brucie, y debes tener cuidado tú y papá, son supersticiosos y malvados, quieren poder. —una tos repentina cortó el hablar del abuelo—. Cuando yo muera la abuela se quedará sola, asegúrate Bruce de estar lejos de ella, dejó de ser la dulce abuela que conocemos y me avergüenzo de decir que en parte fue culpa mía —terminó el abuelo. Bruce asintió— pero cuéntale a la abuelo qué cosas has hecho.
Así el hilo de la conversación cambió y Bruce le habló de su vida en la escuela, sus primos y amigos y cómo se llamaba Bruno Díaz porque no sabían pronunciar el Wayne, su abuelo se rió sinceramente y aceptó que perdió mucho tiempo valioso al hacerle caso a su esposa.
La cena fue tensa y los Wayne mayores casi no se hablaban, habiendo acordado que discrepaban en usar a Bruce como un conejillo de indias, la abuela Wayne perdió en la discusión, aceptó al final que no tendría más opciones que conformarse.
Bruce aprendió que en su casa, al igual que en otras, había pasadizos secretos los cuales usó con su habilidad de reparar muros para escabullirse por toda la mansión entrando al saloncito de su abuela donde, por una rejilla, la vio hablar por teléfono con alguien mientras captaba ciertas fracciones de la conversación, cuando en una vuelta ella sacó de un cajón de su cómoda una extraña máscara con forma de un búho y entendió fragmentos acerca de una reunión que se llevaría a cabo dentro de unos días en la sede, y que llevaría a Bruce y a Thomas como invitados para su iniciación.
Bruce se asustó y se fue por la ventilación cuando escuchó eso.
Llegó y le contó a su padre, Alfred y el abuelo y este solo se reclinó contra la cabecera y les habló de la corte de los búhos, un grupo de imbéciles pertenecientes a la élite que gobernaba el mundo con poder y dinero y varias veces los habían invitado a unirse pero él se negó, parece que su esposa no se había negado del todo, los búhos buscaban muchas maneras de gobernar el mundo incluyendo los modos ocultos y sobrenaturales, tal vez unieron a la mujer cuando esta se atrevió a hablar del secreto de Bruce y cómo esto les ayudaría, pero sin pruebas solo eran habladurías, por eso tenía que llevarlos para que les creyeran.
Thomas se enojó, y por primera vez en años se atrevió a invocar a Camazotz no por esperanza sino por deseo de venganza.
Bajaron a las cuevas de la mansión un día cuando la abuela estaba con unas amigas y Thomas preparó la ofrenda, se cortó la mano con un cuchillo de obsidiana, cubrió sus ojos con su sangre y dejó caer en el recipiente de piedra más de su sangre.
Su padre se asustó de que de verdad perdiera la cabeza al igual que Alfred, pero Bruce estaba tranquilo.
Cuando Thomas habló en otra lengua los murciélagos se empezaron a arremolinar en torno a él, después formaron un cuerpo enorme como si se fusionaran, apareció la silueta humanoide de un hombre gigante con un rostro en forma de murciélago con unos ojos amarillo brillante, una capa de alas de murciélago que le caía por la espalda.
Se inclinó ante Thomas y a Bruce y acarició la cara de Bruce que se rió, Thomas esperaba su turno y Camazotz tomó su mano y la curó, después vio a la mujer ante el hombre.
—Ella trata de usar a tu hijo —habló en inglés y señaló la fotografía de su madre— trata de darle la esencia de un dios a quien no lo merece, usará a nuestro niño como un medio para un fin nefasto —se atragantó—, mátala.
—Thomas —advirtió su abuelo pero la visión de un dios real frente a ellos evitó que se pudiera mover—.
—Padre, perdón. —Se disculpó Thomas pero no se movió— esto pasa si alguien se atreve a amenazar la vida de mi hijo, seré buena persona pero si alguien se mete con mi niño no dudaré en derramar sangre.
Camazotz aceptó el ofrecimiento con un último asentimiento a Thomas y una caricia de su gigante mano a Bruce, los murciélagos que componían su cuerpo se separaron y volaron a la infinidad de la noche.
Esa noche, cuando la matriarca Wayne regresaba de una reunión algo sospechosa con sus amigas de la alta sociedad, un grupo de murciélagos cegaron el camino del chófer, lo que los hizo derrapar y caer al vacío. El auto quedó destrozado, el chófer murió al instante, pero la mujer logró salir del auto apenas.
Trató de llamar a emergencias, pero sintió cuando una presencia se posó ante ella.
Al levantar la vista pudo ver lo que parecía ser una sombra creada de murciélagos, gigantesca y con ojos amarillos que la veían con ira.
Ella se asustó, porque sabía de alguna forma que se había metido con una fuerza aún peor que el poder humano y eso fue con un padre sobrenatural.
—Solo quería que vieran el poder de Bruce, de la familia Wayne —dijo entre balbuceos, pero la criatura la tomó por el cuello y la levantó por los aires, después se vio cómo el suelo se abría y ella era arrastrada hasta lo que parecía ser el infierno, pero en realidad era el Xibalba, su más antigua morada y donde su nombre se pronunciaba como Tzinacan.
Nadie vio eso, ya que en ese lugar solo estaba el cuerpo destrozado de la matriarca Wayne que apenas había logrado salir del auto para morir segundos después.
La noticia llegó a la mañana siguiente, donde los Wayne fueron llamados a la morgue para identificar el cuerpo de la mujer. Thomas ni siquiera dejó que Bruce viera a la bruja de su madre ni en muerte, a pesar de todos ser cómplices de la muerte de la mujer.
—Ojalá sufras en el infierno —dijo Thomas en el funeral de su madre en náhuatl, creyendo que le daba una plegaria, un refrán en el lenguaje de su esposa, y dejó caer una flor con el tallo roto.
Volvieron a la casa y entraron a la habitación de la mujer, ya que dormían en alas separadas después de la recaída.
Buscaron todo, sacaron cosas de los clósets y cajoneras, al final encontraron un clóset de fondo doble donde había un montón de información sobre Bruce específicamente: análisis de sangre, leyendas alrededor del mundo que fueran iguales a los panteones de los dioses aztecas, de los cuales no había muchos, y sobre todo no había más que leyendas de hombres murciélago y vampiros alrededor del mundo, pruebas químicas y de laboratorio para encontrar un suero donde pudieran tener vida eterna, aun cuando no sabían si Bruce podría hacer eso.
—Su justificación era para curar tu cáncer… pero ellos querían gobernar por siempre —dijo Thomas viendo los informes médicos y los dejó para que todos los vieran, mientras Bruce se acurrucaba contra su padre en el sofá mientras abrazaba el murciélago que lo cuidaba esta vez
—Nos iremos un tiempo a Europa —dijo Thomas y Alfred se vio. Thomas tomó la mano de Alfred y esta se tensó— ¿Tienes alguna objeción? —preguntó Thomas viendo mal a su padre, este solo inclinó la cabeza y negó—. Gracias, padre, nos retiramos.
—¿Qué harás si la sangre de Bruce realmente puede curarme? —dijo el hombre y Thomas sintió que la ira bullía en su interior.
—Sufrirás el mismo destino que ella —el padre de Thomas volteó a ver a su hijo y este vio cómo un murciélago se pasaba por su hombro y le chillaba—. Se alejaron y Alfred los seguía—. Espero que no te moleste, pero no estás invitado a mi boda con Alfred.
El mencionado chilló muy indignamente y Bruce se rió.
Ya en el avión a Londres, con Bruce y su murciélago de peluche abrazado, Alfred por fin se atrevió a hablar.
—¿Cómo es que no me enteré de que me voy a casar? —preguntó Alfred y Thomas bufó y se rascó la cara.
—No pensé… de acuerdo, era para enojarlo —se desinfló en el asiento y vio a Bruce—. La primera razón es por que te amo y eres la única otra persona en la que confío en este momento, lo que nos lleva a la razón número dos; si ellos vienen por mí, de algún modo se enterarán de que algo me pasó a esa perra querrán hacerse con mi niño...
Thomas sintió un nudo en el estómago, pero sintió la bendición de Camazotz a sus espaldas, él le permitiría ser feliz una vez más… más que un permiso era un empujoncito, ya se había hartado de verlo suspirar por Alfred y ser miserable, quién diría que el padre de su hijo sería su mejor amigo.
Y un dios, sobre todo, jaja.
—Necesito a alguien de confianza y no puedo confiar en nadie que no seas tú —dijo Thomas y tomó la mano de Alfred por sobre la mesita del avión entre ambos asientos y Alfred le sonrió.
—Oh, está bien— cedió Alfred y luego agregó— Pero quiero una propuesta formal y romántica, soy un caballero inglés.
Thomas rio y aceptó.
El matrimonio entre hombres era muy raro, pero apenas era legal en Europa, tardaron un mes en arreglar todo y en el juzgado, firmando los papeles, Thomas Wayne y Alfred Pennyworth unieron sus vidas en matrimonio. Bruce fue el niño de las flores y usaba un murciélago vivo como moño, igual que todos los presentes, si creyeron que era muy realista no dijeron nada.
Después de eso alguien filtró la noticia y tuvieron que ir a escapar de Europa para llegar a México con su familia, que creían que los iba a juzgar, pero con un argumento de la abuela Rosa fue suficiente.
—Thomas, tienes derecho a ser feliz después de tanto tiempo y si es feliz con el señor Alfredo pues que así sea. —Dijo ella y los contó a todos en una reunión familiar muy extraña organizada rápidamente— ¿O qué, ustedes les están pagando la boda y el juez?
—No, ama, nada, nadie dijo nada o ¿alguien dijo algo? —Roberto volteó a ver a la familia y todos negaron, con alguno que otro comentario sarcástico pero no hiriente.
Una de las sobrinas, Patricia, que recientemente había cumplido los 14 años y que el siguiente año cumplía 15, levantó la mano.
—Entonces, ¿te voy a decir que quiero que el tío Alfred me prepare mi pastel de 15?
—Paty, cállate —dijo su mamá, pero todos se rieron.
—Lo haré con gusto, Patricia —dijo Alfred, omitiendo el hecho de que los niños y adolescentes ya lo consideraban familia.
Después de eso pasó el tiempo, las industrias Wayne empezaron a mover algunas sucursales a México y se crearon las industrias de manufactura en ciertas ciudades industriales donde ya había algunas empresas estadounidenses e internacionales.
Nissan de Japón estaba en Aguascalientes, especializada en autopartes y vehículos.
Heineken de Países Bajos, en Monterrey.
Y muchas más.
Y ahora estaban Wayne entre desarrollo mecánico y microchips para aparatos electrónicos.
Wayne Mechanical en Aguascalientes.
Y Wayne Technology en Jalisco.
Además de la inversión farmacéutica con Víctor González siendo miembro mayoritario en el área de salud.
Todo marchaba bien, pero Thomas y Alfred olvidaron un detalle:
El crimen organizado.
Fue un día cuando un grupo de empresarios se acercaron a Thomas en su oficina y le presentaron una propuesta.
Las maletas con dinero y las bolsas con paquetes recubiertos con cinta le dieron todo lo que debía saber.
—No hago negocios con traficantes y sé bien en lo que me meto, no te atrevas a amenazarme o a amenazar a mi hijo porque créeme, aunque no lo parezca puedo defenderme —dijo Thomas y ellos se fueron. Thomas habló por teléfono apenas se fueron— Alfred, contrata un equipo de seguridad para que cuide a toda la familia… no importa, por favor, hazlo.
Un suspiro más y un temblor en su mano lo mostró todo.
—Creo que acabo de hacer enojar al narco.
