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El ruido de piel contra piel hacia eco dentro de la pequeña habitación de hotel, un golpeteo constante que denotaba el ritmo que el mayor marcaba con sus caderas llegando hasta lo mas profundo del mas pequeño, quien gemia y se retorcía encima de las sabanas
Brendon se movía de arriba abajo por la fuerza de las estocadas que lo atacaban, sus lentes que permanecían en su lugar rebotaban al mismo ritmo, cristales empañados por el calor corporal y los besos que habian compartido antes, no le permitían ver mucho pero tampoco era como que lo necesitara.
Dallon por su parte estaba arrodillado entre los lechosos muslos de su amante, el interior de las rodillas del menor reposaban en sus antebrazos permitiendole tener el angulo perfecto para penetrarlo desde esa posicion.
Se detuvo en una estocada permaneciendo en lo mas hondo que le permitia el angulo, dejándose unos segundos para apreciar al mas bajo, siempre habia encontrado a Brendon atractivo, pero habia algo tan especial en verlo hecho un desastre de gemidos con el sonrojo fuerte que se esparcía por todo su cuerpo y esos lentes cuadrados que lo hacian verse extra adorable, todo esto solo para el, una imagen que se reservaba para la intimidad que solo ambos compartian.
Sonrió para si mismo y se inclinó para darle un suave beso en los labios.
—Eres mío ¿Lo sabes?
Brendon movió un poco sus manos que reposaban a los lados de su cabeza, restregandolas contra la suave tela que estaba bajo el.
—Si amor, soy todo tuyo. — Trató de dirigirle la mirada pero los cristales no se lo permitían.
Dallon rozó sus narices y se incorporó para seguir su trabajo, tomó la pierna izquierda del mas bajo y la puso en su hombro, permitiéndole un mejor ángulo para sus estocadas, sentia que llegaba aun mas profundo, por lo que agarro su muslo dejando sobre la cama la otra pierna, dándose impulso desde esa posición y haciendo movimientos lentos pero profundos.
—Dall... tan profundo. — suspiro entre gemidos casi sin aire.
El mas alto soltó un gemido ante el comentario, sintiendo el pre semen escurrirse dentro, mezclándose con el lubricante y facilitando aun mas la penetración.
Mordió su labio mientras continuaba, se sentia tan cálido, acogedor, casi como si perteneciera dentro de Brendon.
El ritmo pausado le permitía disfrutar de la sensación, el calor sofocante que lo envolvía y le hacia sentir ese conocido vertigo al acercarse al climax.
Detuvo su movimiento, quedándose quieto con la pelvis apegada a las suaves nalgas de su pareja.
—Joder Bren... estoy cerca... —Gimió derrotado ante la rapidez con la que estaba alcanzando el orgasmo.
—Esta bien amor, puedes correrte.— le sonrió el mas pequeño moviendo su mano para acariciarle el abdomen.
—Nono... dame un segundo. —suspiro dando un suave beso en el hueso del tobillo de la pierna que reposaba en su hombro.
Ambos se quedaron quietos, Dallon tratando de alejarse del climax para poder continuar y Brendon por otro lado pasaba sus manos por su propio pecho, acariciandose para no bajar del estado mental en el que se encontraba.
De apoco podia ver mas a Dallon, sus lentes se comenzaban a desempañar permitiéndole apreciar la maravillosa imagen del mayor sonrojado, ojos cerrados y cejas fruncidas en un claro intento de no correrse tan rapido.
Para Brendon era tan adorable como atractivo, la primera vez que habian tenido sexo, Dallon se corrió tan rapido que estuvo al menos 10 minutos disculpándose, el mas joven trató de calmarlo y hacerle ver que no era nada terrible, que era mas bien un halago verlo llegar al orgasmo tan rapido, pero para el mayor habia sido claramente algo que no queria volver a repetir, por lo que ocasiones como estas no eran algo ajeno dentro de su relación.
—Listo. —Dijo inclinandose nuevamente cerca de su boca, provocando que Brendon quedara casi doblado por la mitad, con la rodilla izquierda a un lado de su rostro.
— Ah... Dallon... — gimió fuerte sobre la boca del otro cerrando los ojos inclinando la cabeza hacia atras, el ángulo hacia que lo sintiera mas profundo que nunca antes, Brendon nunca habia sido particularmente flexible por lo que estar en esa posición era completamente nuevo. — Te sientes hasta aquí. — dijo tomándole la mano para llevarla a la altura de su ombligo, justo donde sentia que llegaba la punta de su pene.
— ¿duele? .— bajo mas a darle un beso en el pómulo al mas pequeño.
—Si... pero se siente maravilloso. — bajó el rostro para mirarlo a los ojos.
Cuando hicieron contacto visual Dallon pudo apreciar esos ojos cafés que tanto amaba, consumidos por el negro de sus pupilas, junto con la preocupante irritación que ponia sus ojos rojos antes de llorar, encubierto por el suave vapor que aun se mantenía en sus lentes.
Pero esto era la suficiente confirmación para saber que Brendon realmente lo estaba disfrutando.
Volvió a retomar el vaivén de sus caderas, lento y profundo, ambos gemían con la boca abierta una sobre otra, intercambiando respiraciones.
Dallon apoyo sus codos a ambos lados del rostro de su amante, cubriéndolo por completo con su propio cuerpo, en momentos como estos era que amaba la gran diferencia de tamaño que habia entre ellos.
Brendon gemia retorciéndose por la profundidad de los movimientos, soltaba quejidos lastimosos, le dolia pero lo disfrutaba tanto, sentia que ya pronto se iba a correr, la posición en la que estaban mantenía a su miembro en un constante deslizamiento entre su propio vientre y el del contrario, por lo que con cada penetracion se acercaba mas al orgasmo.
El mas alto por su lado se escondía en el cuello del mas joven, gimiendo con los ojos cerrados y apretando los dientes por lo bien que se sentia estar dentro de Brendon, sus paredes lo apretaban y tiraban de el como si no lo quisiera dejar salir nunca, era el cuerpo de su amante demostrando claramente lo mucho que le gustaba tenerlo dentro, algo que hacia que Dallon se quejara mas ruidosamente, sintiendo el tiron en la base de su miembro, como si el cuerpo del menor le rogara que se corriera dentro de el.
—Dios Dall... mas rapido ya casi.
Dallon se incorporó, tomo la cintura del mas joven con ambas manos, rodeándolo por completo y lo aprisionó en contra el colchón, se cargo en su cuerpo y tomó velocidad con sus caderas para complacerlo.
Los gemidos del mas bajo se hicieron incontrolables, la presión de las manos sobre su abdomen aumentaban el placer y el dolor tal y como le gustaba, ademas de la clara muestra de fuerza de su pareja y esas enormes manos tomando por completo su cintura lo empujaron apresuradamente sobre el borde.
Se corrió sobre parte de su vientre y las manos de Dallon, gimiendo ruidosamente mientras arqueaba la espalda y buscaba ondear las caderas para seguir el delicioso ritmo que habia alcanzando.
Suspiro con cansancio quitándose los lentes, que le habian estado nublando la vista durante todo el encuentro, los tiro a un lado de la cama sin cuidado alguno, para luego dirigirle la mirada al mas alto.
Dallon mantenia una mano en su cintura, mientras que la otra se apoyaba a un lado de su cuerpo apretando con fuerza las sabanas, a la vez que el sudor le resbalaba por la cien, Brendon notó que aun no se habia corrido.
Sonrió para sus adentros, porque amaba ver como el mayor se contenía para complacerlo primero a el, pero mas disfrutaba el momento en que podia empujarlo al orgasmo junto a el.
Brendon tomo una de las almohadas de la cama y la empujo bajo sus propias caderas.
—Vamos amor ayudame con esto. —dijo mientras levantaba sus caderas en el aire, arqueando la espalda para comenzar a empujarse contra el miembro del mayor.
Dallon al ver la accion del mas pequeño tomo su cintura con ambas manos para darle un poco mas de soporte a su espalda, mientras lo observaba cogerse con su miembro, como si fuese otro de sus juguetes.
—Bren, no tienes porque hacer esto. — gemia entre palabras por lo cerca que ya estaba, mientras de trataba de alejar de su entrada para no sobre estimularlo.
—¡No te atrevas a alejarte, Dallon James! —le advirtió mientras lo atrapaba envolviendo sus piernas en su cintura evitado cualquier intento de retirarse.
El mayor se dio por vencido, dejando que su amante hiciera lo que quisiera, se limitó a sujetarlo y gemir.
O al menos eso intento, ya que con cada movimiento comenzaba a el mismo empujar hacia Brendon, o a tirarlo hacia sus caderas para llegar mas profundo, poseído por la cercanía al climax.
—Dios Bren... no tienes idea de lo bien que te sientes. — gimió sin aliento dejando que sus caderas siguieran el ritmo. — necesito correrme dentro tuyo...
—Si porfavor, vente dentro mío... lo necesito. — gimió tomandolo por el cuello para empujarlo encima de el y besarlo.
Volvieron a la posición inicial, Brendon recostado sobre la cama y Dallon entre sus piernas empujando en su entrada.
No despegaban sus bocas por lo que sus gemidos se ahogaban entre ellos, mientras las caderas de Dallon se descontrolaban hasta que finalmente alcanzo el orgasmo corriendose por completo en una ultima estocada dentro del mas joven.
Los ruidosos gemidos del mas alto resonaron por la habitación e hicieron que Brendon se mordiera el labio por la calida sensación de su semen acompañado por la atractiva vista de Dallon destrozado por su orgasmo que tanto habia estado conteniendo.
El cabello pegado a la frente, las mejillas sonrojadas y sus labios irritados, la clara imagen de su amante recien satisfecho y relajado, era por lejos lo mejor de estos momentos.
Dallon salió con cuidado de Brendon, soltando un suave gemido al alejarse de esa calidez y salir al frio exterior, para caer rendido sobre el mas pequeño, aplastandolo un poco con su peso, pero a el le gustaba pensar en si mismo como una gran manta de peso.
Brendon suspiro satisfecho y acaricio su cabello húmedo por el sudor.
—Buen chico.
