Chapter Text
Eligieron el estudio de Yoongi para hablar, y Hoseok esquivó el asunto que los tenía ahí al examinar su repisa y observar las nuevas figuras de Kumamon que éste había comprado para ampliar su colección.
—Esto es nuevo —comentó al aire.
—Las compré en Japón cuando fuimos el mes pasado.
Buscando lo mejor para su prótesis de pierna, Yijeong había volado a Tokyo por una segunda opinión, y esa había sido la excusa perfecta para relajarse un par de días en la ciudad. Las figuritas de Kumamon eran un souvenir que Yoongi se había comprado a sí mismo porque tenía tiempo sin visitar el extranjero y quería un recuerdo agradable de lo que ya era el fin de una época bastante turbulenta de su vida.
—Es bueno encontrar que Yijeong se ve tan mejorado —dijo Hoseok a continuación, las manos en los bolsillos de su pantalón y éste eludiendo la mirada de Yoongi—. Aunque de sobra que nadie esperara que se mudara a Ador.
—Son apenas unas cuantas plantas abajo.
—Sigue siendo un gran cambio.
—Ya.
—¿Así que ustedes...?
—No estamos juntos, eso lo sabes —dijo Yoongi—. Pero esto lo hace todavía más definitivo.
—Con respecto a su piso...
—Hace 6 semanas que ya no vivo ahí, y Yijeong se muda la semana entrante —dijo Yoongi, al parecer revelando información con la que Hoseok no contaba, porque éste levantó la cabeza con curiosidad y clavó sus ojos en él con la misma rapidez—. ¿No estabas enterado?
—No.
Envalentonado por un repentino chispazo de inspiración, Yoongi preguntó entonces:
—Perdona si me meto en lo que no me importa, pero ¿tú y Alyssa...?
La reacción de Hoseok fue una risotada. —¡Nooo! Claro que no, hyung. Es una amiga.
—Ah, ya veo...
—¿Significa eso que...?
—No lo sé, Hoba.
—Pero...
—Uh...
Avanzando paso a paso en dirección al otro, no tardaron en quedar frente a frente y los sentimientos que por más de medio año habían reprimido justo a la vista de ambos. Yoongi no había dejado de amar a Hoseok, y al parecer era similar para éste, si es que la mano que de pronto acunó su mejilla era un buen indicador.
—No puedes imaginar cuánto he fantaseado con este momento, hyung —se atrevió Hoseok a admitir, y éste le echó los brazos a los hombros y redujo todavía más el espacio hasta que sus pelvis y torsos se encontraron.
—No más que yo... —Dijo Yoongi, encontrándose a medio camino de un beso con los labios de Hoseok, y redescubriendo una vez más que el mundo cobraba sentido cuando se trataba de ellos dos.
Ya hablarían después, largo y tendido por horas ya que no todo podía ser miel sobre hojuelas y había puntos a tratar que no podían ignorarse, pero pasaría. Y podrían comenzar de nuevo. Y ser felices.
Pero por ahora, un beso a la vez, sólo querían prolongar un poco más el instante de su reencuentro y atesorarlo por lo que era: La unión de sus almas, en una.
/*/*/*/*
