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Cuando tenía ocho años sus padres lo dejaron con sus abuelos, se suponía que serian unas horas.
Nunca volvieron.
La iglesia era enorme, con sus pinturas y marcos que tenía que obligarse a ignorar. Las estatuas parecían verlo directamente a los ojos cuando se atrevía a mirarlas. Mientras se recitaban las palabras y los rezos que repetía de manera torpe no aparto la vista del suelo ni un segundo.
Era un lugar tan bonito que no quería arruinarlo al verlo.
Su abuela se arrodillaba cuando otros se paraban como si arrodillarse fuera lo correcto, así que lo hizo incluso si le dolían las rodillas. La misa fue larga y llena de cantos, las lagrimas caían de los ojos de sus abuelos pero él solo veía al suelo.
Mientras salían, siguiendo los ataúdes su mano se soltó y la multitud que salia lo empujó. Se quedó dentro de la iglesia.
Recuerda ver la estatua de María, la madre de Jesús, sus ojos brillosos y profundos.
Mamá no solía hablar de religión, a veces, para fiestas oraban o hacían la novena donde siempre hablaban de María. Se acercó a la estatua.
El hijo de María murió y los padres de Simón murieron.
No recuerda mucho del entierro, ni del abuelo sacándolo de la iglesia. Recuerda que lloró cuando sus padres estaban bajo el suelo y ya no podía ni ver sus ataúdes; se habían ido.
A los nueves comenzó a aprender las oraciones en italiano. Sabia italiano, tanto como cualquier niño de nueve años sabe hablar, pero no lograba aprenderse las oraciones.
Oraciones simples antes de comer, al despertar, al ir a dormir, para pedir cosas y por fechas.
El pueblo no tenía una iglesia Católica como tal, Nonna se había asegurado de explicarle la diferencia entre los católicos, los protestantes y los otros. Ellos no creían en María lo cual le parecía mal, María en su opinión se veía mucho más amable que Dios.
Las oraciones eran simples de repetir, las historias de la biblia entretenidas hasta cierto punto.
Pecado, no le gustaba esa esa palabra.
Sigue sin gustarle. Sigue detestándola.
Pecado era algo malo, sucio, algo que entristece a Dios, algo por lo que se debe ser castigado. Su madre no lo castigaba como su Nonna lo hace, tampoco su padre.
Su padres le explicaban las cosas hasta que las hacia de forma correcta
Su abuela a veces le daba golpes en las manos.
El dolor forja carácter, como hizo con los santos. El dolor nos vuelve buenos y nos recuerda que no debemos pecar. No le gusta eso de la religión.
-¿Por qué? – pregunta Alfred
-Porque iremos al infierno – responde viendo a lo lejos – es mentir y eso es pecado, el pecado te lleva al infierno
-Pero es solo un juego, no hacemos daño a nadie – Alfred le sujeta la mano – si te hace feliz ¿por qué seria pecado?
-¿Para tentarnos? – dice con duda
La maestra se había enfermado, no había de remplazo, su escuela no era la más grande y tener a un montón de niños sin hacer nada no le hacia gracia al colegio. Los estaban enviando a casa. Alfred dijo que no fueran a casa, que fueran a jugar por el lago y volvieran a casa como si hubieran ido a clases.
-Vamos Simón – Alfred le sonríe – será divertido y se supone que Dios perdona, nos perdonará una mentira
Se supone que Dios es piadoso, él lo sabe.
Termina jugando con Alfred y miente cuando llega a casa. Su abuela se entera al día siguiente en el mercado de que cancelaron la clase y le pega en la manos, no es duro, ni siquiera deja marcas pero duele.
Nonno se sienta a su lado el resto de la tarde y le lee un libro sobre un aventurero. El aventurero es bueno, salva gente pero también miente, también roba. El aventurero ira al infierno o tal vez no, tal vez porque lo hace por motivos buenos Dios lo perdone.
Hay muchas cosas que son pecado, hay muchas excepciones.
-¿Entonces que debo hacer ? – le pregunta a su abuela confundido – si me preguntan y miento esta mal
-Bueno … - nunca había escuchado a Nonna dudar – es diferente, decir eso te pone en peligro
-Pero dijiste que los discípulos nunca ocultaron lo que hacían a pesar de ponerlos en peligro
La mujer duda y le hace un gesto para que se siente a su lado. Tiene diez años y duda de todo, duda de si es humano u otra cosa.
-Si, pero ellos eran adultos, no niños – abuela le acaricia el cabello – y cuando andaban con Jesús debían ocultarse y no había vergüenza en hacerlo, porque lo hacían iban a ayudar
-¿Mentir no importa si es para ayudar?
Él mira su pantalón, mira el suelo, mira todo excepto a su abuela pero siente su mano en su hombro.
-Si es para ayudar a otros no – la mujer dice suave – si es para protegerte y proteger no importa – La manos le da unas palmadas suave – así que no puedes decirle a nadie que eres un super, nunca
-Entiendo – dice inseguro – Nonna… ¿soy malo por ser un super? ¿iré al infierno?
-No cariño – siente los brazos, lo están abrazando – Dios creo a todos por un motivo tal y como somos, no iras al infierno, eres un buen niño
Llora en los brazos de su abuela, enserió no quería ir al infierno. En el infierno no están sus padres.
La cena es tranquila y su abuelo le cuenta historias hasta que ponen la radio y escuchan juntos el radio drama.
Alfred le muestra que también es un super la siguiente semana a esa conversación. Si Alfred que es tan bueno y todo lo que Simón no puede ser es un super tal vez no este condenado.
Alfred controla sus poderes, Simón sigue oliendo a Burbujas, Simón sigue oliendo el papel de foto quemado, Simón sigue sin poder ver televisión o leer en clase.
La foto de sus padre con él sonriendo cuando era más pequeño y no utilizaba lentes esta quemada.
Los héroes son buenos y no hacen daño. Simón no puede evitar hacer daño y su Nonna como su Nonno quieren lo mejor para él, eso no es ser un héroe.
Los héroes son bueno, los supers buenos no son como él. Son como Alfred y no matan a pequeñas e inocentes criaturas por accidente.
Tal vez golpea más fuerte de lo que debería su pecho mientras dice por mi culpa, por mi gran culpa el domingo que ora con su abuela.
Homosexualidad. Había escuchado el termino antes, de pasada. No sabia que significaba pero ahora que todos hablan de chicas también hablan de ser marica.
A veces e lo dicen a sus espaldas como si al no verlos no pudieron escucharlos. No sabe que es un marica, solo que es sinónimo de homosexualidad.
Le pregunta a la maestra que significa, ella dice que son hombres que están enfermos.
Le pregunta a su abuela y dice que es un pecado.
Si es un pecado debe ser algo muy malo.
-Padre – dice suave – ¿puedo hacerle una pregunta?
Hay una iglesia, no es católica, por eso no suelen ir pero tiene un confesatorio y supone que puede hacer preguntas al padre de la misma. En las oraciones muchas veces se habla de confesión, Nonna dice que debe hacer la primera comunión pero la iglesia católica más cerca es lejos y él no quiere despertarse de madrugada los sábados para ir.
Nonna lo hará ir, le pegara en las manos cuando descubra que se escapa algunos días. Dejará de escaparse.
-Claro pequeño – el hombre al otro lado le dice
-¿Por qué la homosexualidad es un pecado? – pregunta poco seguro de si – ¿No se supone que debemos cuidar a los enfermos? ¿es diferente con los cristianos?
El hombre al cual no puede ver guarda un largo silencio, teme haberse equivocado. Así que returse sus manos, sus uñas raspan entre si.
-¿Sabes que es la homosexualidad? – la voz del padre es amable
-No estoy seguro
-La homosexualidad es cuando un hombre ama a otro hombre y una mujer ama a otra mujer – el hombre dice suave
-¿Amar no es bueno? – pregunta más confundido – no debemos amar a nuestros prójimos como a nosotros mismo?
-Eres inteligente – el hombre dice con un tono que cree que es alegre – pero no es solo amar como amas a un amigo o a tu prójimo, es amar como se aman tus padres
-Ellos eran felices juntos – dice hurgando sus uñas, arrancando un poco de cutícula - ¿es malo ser feliz?
-No, no es malo, mi niño – el padre se queda en silencio un rato – te diré un secreto, pero no debes decírselo a nadie
Los secretos son buenos, los secretos los protegen.
-Bueno
-La homosexualidad no es un pecado, es solo otra forma de amor pero la gente tiene miedo a lo diferente así que le llaman pecado – la voz es sabia
No sabe que esas palabras lo salvaran cuando crezca. No sabe que el hombre era amable porque lo sabía.
-Soy diferente – dice tocando sus ojos detrás de las gruesas lunas de sus lentes – ¿La gente me tiene miedo?
-No, pero debes guardar silencio sobre ser diferente – el padre es amable
-¿Ser diferente es un pecado?
-No, pero la gente … la gente mató a Jesús por ser diferente
Cuando sale ve la gran estatua de Jesús, la sangre chorreando por su cuerpo, su expresión de dolor y esos ojos profundos. Jesús quería ayudar, salvó a todos como un héroe y aun así murió en una cruz y su madre tuvo que llorarlo.
Hay gente que decía que Jesús era un super, Nonna dice que es blasfemia.
No quiere hacer llorar a nadie como lo hizo Jesús al ser un héroe para la humanidad, así que ocultara lo que lo hace diferente, nadie sabrá nunca que es un super.
Los chicos mayores les muestran revistas donde las mujeres tienen poca ropa, dicen cuando buenas están y que son unas putas. Simón no entiende porque dicen eso, es grosero y asqueroso. Varios de los chicos del curso comienzan a acercarse a las chicas de su curso con miradas extrañas.
Varios chicos mayores viven en el pequeño pueblo porque sus padres tienen fincas familiares, otros por castigo y los que son del pueblo no suelen tener esas revistas. Eso es cosa de las grandes ciudades.
Se junta con varias chicas, estas son más amables, no les molesta que no juegue, no les molesta que no las vea y ademas Alfred le pidió que hablara bien con la chica que le gusta. Así que las escucha hablar y descubre que las chicas no tienen esas revistas raras que si tiene los chicos pero si tienen sus propias revistas.
Ven revistas de moda y él de reojo las ve cuando ellas dicen algo del hombre de sus sueños como los chicos hablan de la mujer de sus sueños. No puede evitar ver a esos hombres con traje con lo que cree son celos.
Si él se viera así tal vez no debería preocuparse por las chicas y los chicos, podría simplemente ser admirado.
No son celos pero aun no lo sabe.
-¡Niñita!
La comida cae sobre su cabeza, la palabra lo deja sin comprender. Alfred se acerca y le grita al niño que le tiro comida encima. Después de eso no dejan de llegar los susurros y las palabras.
-Poco hombre
-Sensible
-Diferente
-Raro
Piensa en las palabras, no sabe que hizo mal. Ora antes de dormir pidiendo una respuesta de Jesús o de María, ellos fueron humanos, deben saber como ser un humano que funcione. Ora por respuestas que no llegan.
-Simón – una de las chicas le sonríe – ¿quieres ser parte de nuestro equipo?
-¿Alfred puede serlo también? – pregunta emocionado
Hace un tiempo nadie lo invita a estar con ellos. No sabe que hizo para que lo odien pero hay algo mal en él, es un fenómeno. A las chicas parece importarles menos que a los chicos, a veces bromean que es su guardaespaldas cuando él las sigue mientras Alfred esta ocupado.
Ella suelen cuidar de él.
-No – su compañera niega – Molesta a Britany
-Britany insultó su cabello – él dice viendo el suelo – tal vez puedan volver a ser amigos si hablan
-Eres un poco lento Simón - La niña ríe – Alfred gustaba de Britany y ahora que ella lo rechazó se siente herido, no eran amigos solo quería que fuera su novia – la niña pone una mano en su hombro – te queremos a ti en el equipo, no a Alfred
-Siempre hago equipo con Alfred...
Alfred se enoja con él por hacer equipo con las niñas, le dice que con razón le quieren golpear. No entiende que tiene que ver. Sorprendentemente Peter comienza a hablar con él después de eso.
Peter es amable y agradable, Peter no le presta mucha atención pero no es grosero con él.
Tiene doce y les hablan de la pubertad.
Los niños mayores hablan de masturbarse. Simón sabe que eso es un pecado. Eso dice su abuela.
Los chicos ven a las chicas y las que antes eran tomadas de manos se vuelve besos.
Sexo.
Su abuela dice que antes del matrimonio es un pecado. La maestra dice que debe dejar de ser soez y lo castiga por preguntar.
Le pregunta a Alfred que le dice que es de donde salen los bebes. Las chicas se ríen y le dicen que es hombre, que debe saber que eso no le pregunta a una dama.
Nadie es claro con la respuesta.
Va a la iglesia. La gran figura de Jesús lo ve fijamente. Sus ojos se ven cansado y Simón sabe que prefiere la mirada de María, ella es mas amable, menos aterrorizada. María no suele estar muriendo en sus estaruas.
Se sienta en el lugar, escucha al padre entrar y respira hondo.
-Padre – dice suave – ¿puedo hacerle una pregunta?
-Claro, hazla
-¿Qué es el sexo?
Escucha ruido al otro lado de la puerta y luego silencio
-¿Cuantos años tienes? – el hombre pregunta de una forma rara
-Doce, todos en el colegio parecen saber que es y bromear con ello pero no entiendo
-Bueno…. El sexo es el acto carnal de unión de un hombre y una mujer para procrear aunque algunos lo utilizan para disfrute… eres muy joven para eso – el hombre agrega el final rápido
-¿Qué es carnal?
-De carne, de cuerpo
-¿Procrear es tener bebes? – pregunta inseguro y escucha una risa
-Si, es tener bebes
-¿Por qué todos hablan de eso? – pregunta inseguro - ¿por que insultan a las chicas ? ¿que es ser puta?
-Niño, no repitas esas palabras en cada de Dios
-Lo siento
-Esta bien – escucha la respiración – hablan de eso porque son niños. es nuevo, prohibido y eso los tentá, pero no te gusta lo prohibido, ¿cierto?
-No señor, no quiero ir al infierno; mis padres están en el cielo
-Insultan a las chicas porque los hace sentir bien, poderosos y la palabra que dijiste se refiere a una mujer que anda … carnalmente con mucho hombres, es una forma de llamarlas poco mujer, es un insulto
-¿Cómo cuando me llaman poco hombre?
El silencio es más largo de lo que esta acostumbrado.
-¿Padre?
-¿Sabes lo mandamiento?
-En español e italiano
-Bien – el hombre dice suave – sabes lo que dijo Jesús a sus discípulos
-Les dijo muchas cosas – duda – siempre en acertijos
-Si, para que aquel que quiere escuchar entiende – el silencio vuelve – eres amable, eso es bueno pero no puedes decirle a nadie tus cuestionamientos
-¿Por qué me pondrían en peligro? – pregunta sacando los pellejos de sus dedos
-Si, lo harían
-Padre … ¿soy un pecador?
No puede dejar de ver las manos de Peter, ver sus pequeños gestos, desea ver su sonrisa. Pasa tiempo corriendo en el prado con Alfred y cuando ve a los otros niños sudados también de sus juegos bruscos él no puede dejar de ver.
Le prende fuego a la camisa de un chico por accidente y todo se vuelve caos. Por suerte Alfred lo saca corriendo para que no los vean y ningún adulto cree que una camisa se prendió fuego sola y en la escuela les hablan del peligro del fuego.
-¿Quieres que te lea la biblia? – Nonno pregunta con asombro
-Si, no quiero quemarla
¿Si quema una biblia terminaría en el infierno?
No lo pregunta. Los cuestionamientos son peligrosos, Nonna se lo ha dicho, el padre de la iglesia se lo ha dicho, su maestra lo ha castigado. Así que mantiene la mirada baja y deja de cuestionar como todos dicen que debe hacer.
-Si es lo que quieres
Nonno hace voces leyendo la biblia, es entretenido aunque su abuela lo reta al verlo, diciéndole que debe tomarse más enserió las escrituras. Las escrituras son extrañas, escucha de Sodoma y Gomorra; sueña con fuego y sal.
Las chicas le muestran sus nuevas revistas, Carly trae una diferente que dice que encontró escondida en la habitación de su madre. Mira los torsos de los hombres, sus figuras y se siente raro. Escucha a los chicos hablar de chicas y no suena diferente a como se siente con respecto a esas fotos.
Siente algo extraño, no pregunta a nadie.
Marina Magdalena es una mujer de mala vida, Nonna dice prostituta, Nonno dice que no diga eso frente a él. Los chicos mayores del pueblo dirían puta. No cree que María Magdalena sea eso.
Suena como alguien dolida y amable. Ella fue querida por Jesús, eso debió significar algo.
La querían apedrear como a otras mujeres de la biblia pero Jesús la salvó porque todos han pecado, nadie es libre de pecado. Ser apedreado duele, le lanzaron piedras en la escuela y solo retrocedieron cuando Alfred llegó.
Jesus lo salvaría, eso quiere creer. María, la madre de Jesús, también lo abrazaría y seria amable. Había sido amable con esa monja del convento a la que le regalo una medalla como le contó Nonna.
-Nonno – dice después de orar en la noche y su Nonna se haya ido – si Dios nos creo como quería que fuéramos… ¿Por qué la gente llama pecador a los homosexuales?
Su abuelo se queda en silencio, teme la respuesta. No debió preguntar, cuestionar es peligroso.
-Simón, mi niño – su abuelo se acerca - sabes que te amaremos pase lo que pase, ¿cierto?
-Si – no entiende – ¿Qué tiene que ver eso con mi pregunta?
Su abuelo ríe y pone su mano en el hombro.
-Nada – el hombre le sonríe y él lo ve – pero respondiendo a tu pregunta, a la gente no le gusta lo diferente, lo que llaman raro
-Lo sé – juguetea con sus manos – los niños del colegio me lo dicen todo el tiempo
Creo en Dios padre todo poderoso, creador del cielo y la tierra
-Es sensible – eso dicen los adultos
Mira las fotos que una de las chicas de ciudad trajo. Mira algo mucho más parecido a las revistas que los chicos mayores traen. Mucha más piel, muchísima más. Se siente raro.
Creo en Jesucristo su único hijo.
-Afeminado – dice uno de sus compañeros
Las revistas tienen poses raras, puede entender como encajan los cuerpos. Entiende por fin ciertas señas obscenas.
-¿Donde conseguiste esto? – una niña pregunta a una de las adolescentes
-En una tienda de la ciudad
Todos exclaman al escuchar que hay más de esto en la ciudad. De todo tipo, revistas con imágenes subidas de tono, con poca ropa o sin ropa, con cuerpos chocando. La chica muestra varias revistas, una tiene más hombres que el resto, mucho más extravagante.
La chica pasa una pagina, él es el único chico que las chicas invitaron diciendo que si estaban solo chicas la gente iba decir cosas raras y estar con un chico, en especial Simón que aunque raro es comportado haría que menos gente sospeche que venían a ver algo sucio.
-Es difícil conseguir este tipo de revistas – la chica vira la pagina y todos exclaman con fuerza, Simón se acerca y mira la imagen justo antes de que la chica la quite – Las revistas de tipos raros suelen tener buenas fotos de tipos
La chica explica con desdén.
Tipo raro, homosexual.
Que fue concebido por obra y gracia del espíritu santo
-Eres un poco raro – una de las chicas le dijo hace tiempo
La foto era de dos hombre besándose. Siente las miradas de las chicas sobre él. Mira el suelo, se siente raro, sabe que lo miran. No quiere saber el porque.
-¿Los chicos pueden besarse entre ellos? – pregunta Britany curiosa
-No, están enfermos, asquerosos – la chica mayor sonríe – aunque hace buenas fotos
Todos ríen. Siente la mano de Britany sobre su hombro y cree ver en su rostro la misma expresión de las estatuas de María. Ve piedad antes de tener que desviar la mirada.
Nació de santa María, siempre virgen
La oración es fácil de decir, intenta pedir perdón al darse cuenta de lo obvio, de lo que todos saben antes que él. No logra terminar de orar esa noche, sino que llora en silencio.
- Soy increíble ¿A que si?– Alfred
Alfred deja la electricidad fluir y la desase en el aire. Están solos, no sabe porque no puede respirar bien, excepto que tiene que decírselo a alguien porque ha estado orando todas las noches con Nonna el rosario y su abuela es feliz de que se interese en la religión
Simón ira al infierno, su familia no.
-¿Simón pasa algo?
Mira a Alfred, su amigo. Alfred que quiere ser un héroe. Un héroe debería salvar y ayudar todos Incluso a los pecadores. ¿Cierto?
Ora con fuerza, no sabe que pide, tal vez no ir al infierno, tal vez solo pide eso.
-Yo … - mira el suelo, cierra los ojos – tengo que decirte algo
-¿Por fin haz decidido ser un héroe? – la voz suena alegre, suena tan feliz
-Alfred … yo .. – siente el cuero arrancarse de sus dedos, lo mantienen firme, quiere vomitar – yo … creo que … Peter es atractivo
Quiere vomitar, va a vomitar
-¿Petert? – La voz de Alfred es rara
No se atreve a verlo
-Yo, no puedo evitarlo – su respiración se atranca – me parece guapo – no puede respirar – los chicos me parecen … - dios, va a vomitar.
-Simón
-Soy malo – las lagrimas caen en sus ojos cerrados, no las limpia, sus uñas arrancan el cuero de la otra mano
-¡Simón!
Siente las manos de Alfred sobre él, lo mira, Alfred no lo mira con odio, ni siquiera con pena.
-Yo…
-Esta bien, estoy aquí
Alfred lo abraza. Un abrazo cálido, uno suave y se hunde con llanto desbordado. Alfred le dice que esta bien, que siempre ha sido raro que nada los puede separar.
-Tienes pésimo gusto, Peter es un imbécil
Abraza sus rodillas, ambos sentados después de lo que siente como horas. No mira a Alfred pero se siente ligero. A Alfred nunca le a importado los pecados o pecadores, tal vez por eso no le importa que Simón sea esto.
-No es un imbécil – responde avergonzado, aun asustado – es amable
-Nha, es un imbécil, solo eres lento para notarlo, hay mejores opciones – no entiende como Alfred puede hablar así, sin miedo
-¿Cómo cuales? – susurra abrazando más fuerte sus rodillas
Alfred no responde.
Va a la iglesia, se mete en el confesionario de una religión que aunque es parecida a la suya no es la suya y por primera vez se confiesa de verdad.
El padre es tranquilo, no lo critica por llorar, no le dice nada por sus pensamientos pecaminosos, solo escucha y cuando termina con su voz temblorosa Simón pregunta que debe hacer, pregunta como debe ser castigado.
La virgen lo mira en su casa, las estatuas de su abuela nunca habían sido tan visibles en su vida.
La estatua de Jesús lo mira en la iglesia.
Todos lo miran y saben que está enfermo. No es cierto, creen que está enfermo, si supieran le tirarían más rocas, si estuvieran seguros lo matarían como en las películas mataron a un homosexual cuando por fin tuvo el valor de hablar.
El padre le dice una simple cosa.
-Amar no es pecado
-Pero
-¿Con quien salia Jesús, con quien hablaba y bailaba?
-Con los … pecadores
-Les dijo que no hagan el mal, no que no amen, no que no disfruten
Las lagrimas corren por sus mejillas.
Eso hombre lo salvó y nunca le agradecerá. Cuando deje su primer hogar entre un torbellino de evento no mirara atrás, nunca volverá.
-Hay más en las ciudades – Alfred le dice un día – más como tu
La mirada de Alfred es amable, dulce incluso. Simón no quiere hablar más del tema, esta cansado y se siente mal por sentirse mal, por sentirse bien, por sentirse confundido. Jesús ama a los pecadores, lo amaría a él, María era incluso más amable que su hijo.
No es un pecado amar.
-Podríamos irnos, a la ciudad, no solo por lo heroico, podrías conocer a más gente … como tu
Nunca dice homosexual, ni siquiera cuando están solos. Esta bien, Simón no puede decir ni homosexual ni super sin sentir que va a morir y ardor en sus brazos. No sabe porque arden pero los soba cuando la sensación llega.
Cuando sus manos pican se arranca partes de la uñas o a veces se las come. Nonna le pone picante a sus uñas para que deje de comerlas. Nonno le dice que juegue con la tela del pantalón o la camisa y no con su carne.
Nonna no esta en casa y Nonno esta trabajando. Entra a la habitación de la abuela con sus estatuillas de la virgen María, toma una que le gusta en sus manos y la pone a parte, se arrodilla.
-Dios te salve maría, llenares de gracia
La oración es algo que se sabe de memoria. No sabe si Dios existe, solo que da reglas que se deben seguir.
-Lo siento – le susurra a la estatua cuando termina la oración – lo siento
No entiende de que se disculpa
-No puedo creer en ti
Sabe porque.
-No quiero ir al infierno
Prepara una maleta, una lista para escapar si algún día todo sale a la luz. Nonno tal vez lo ayudaría pero no sabe si Nonna lo haría. Hay que amar a Dios sobre todas las cosas ¿por que lo defendería? ¿
Nonna tal vez lo intente arreglar.
Simón no sabe porque no quiere ser arreglado.
No puede ir al infierno sino hay un cielo
No puede ser un pecador por existir si Dios no existe.
Sigue orando con su abuela, sigue escuchando las enseñanzas y va a una iglesia que no es suya a observar los ojos temerosos de Jesús que por primera vez le parecen amables y comprensivos que nunca.
Simón es católico o eso cree. Cuando come el cuerpo y sangre de Jesús no se siente iluminado, pero al ver la estatua de Jesús y María ya no les teme a sus ojos sino que aprecia el arte del escultor.
Tiene trece años y tiene una maleta lista para escapar.
Porque le tiran piedras a veces, porque a penas lograr hacer sus exámenes sin quemarlos, porque su piel arde cuando es verano y cuando nieva quiere morir, porque Alfred quiere ser un héroe en la ciudad y siempre seguirá a Alfred como si fuera un discípulo.
Tiene trece años y va a la salida de la ciudad con Alfred. Su mejor amigo le sostiene de la mano y le sonríe.
Algún día tomara ha otro hombre de la mano y no será solo como amigos.
Nonna le apagó la radio mientras escuchaba otra radio novela. El hombre del capitulo era homosexual y lo dijo de forma explicita. No sabia que se podía vivir sin culpa. No sabía que se podía decir en voz alta.
Simón no es valiente para decirlo pero hay quienes si.
-En un par de años podremos irnos sin que nadie nos busque – Alfred dice como una promesa
Simón asiente y ruega, no ora, porque el tiempo pase rápido. Para irse, para huir y tal vez solo tal vez para comenzar a vivir.
Sigue orando con Nonna pero no va a la iglesia más, sigue orando con Nonna pero ya no escucha la biblia, sigue orando con Nonna y le ayuda a desempolvar todas las estatuas de la virgen. Ya no utiliza rosario.
No sabe si cree en Dios.
Si lo hace espera que lo ame como se supone que debe amar a todos sus hijos.
Nonno insiste en seguirle leyendo y así comienza a escuchar los libros clásicos, comienza a esforzarse más en la clase de lenguaje. La maestra no lo odia pero parece saber que Simón es estúpido e intenta ayudar. Simón sigue sin entenderle.
Enseñan sobre tipos de trama, sobre un viaje del héroe. Simón duda que pueda tener eso en la vida.
No entiende los libros y no sabe que cuando crezca será un un héroe.
Cuando Simpon sea mayor y sepa que pensar de la religión, cuando se mayor y a aceptado cada una de sus rarezas sin culpa por existir pero si por sus acciones. Cuando su vida tenga un ritmo más tranquilo pero no monótono.
Cuando pase eso el amor de su vida va a leerle un articulo sobre un libro de escritura mientras ambos conservan el calor del otro.
-Solo existen dos tramas: Un forastero llega a la ciudad y Un hombre emprende un viaje. – lee con su voz ronca el hombre – estoy seguro que las historias tienen mucho más – susurra Sebastián con un poco de indignación
Simón ríe cómodo en sus brazos y toca el rosario debajo de su camisa, un tic que no se ha podido quitar después de todo.
-¿Enserió? – pregunta entretenido con la reacción del héroe de fuego– ¿Cómo qué?
-Un hombre se enamora – Sebastián lo acurruca más y su voz es melosa
-Pero se enamora porque comenzó un viaje – le dice virandole los ojos
-Bueno, tal vez – Sebastián le da la razón y un beso en la frente
Le gusta llevar la contraria, le gusta que le den la razón. A Sebastián le gusta ser cuestionado, le gusta analizar.
– Si tu vida fuera una historia – el hombre dice pensativo- ¿Cuál crees que es la trama que comenzó todo? – Sebastián lo mira y Simón lo mira unos segundos de más - porque la mía es un hombre emprende un viaje, si no me hubiera mudado nunca te hubiera conocido
La palabras son dulces, la pregunta no le gusta.
En el lugar más oscuro de su cerebro donde están todos los horrores de su vida, desde los que una persona normal podría tener (la discriminación, la persecución la perdida) hasta los que solo alguien como él podría tener (la isla, el futuro, los villanos, la sangre) esta la respuesta de la pregunta.
Simón solo se acurruca más, no quiere pensar en eso.
-¿Qué dice el resto del articulo? – pregunta
Sebastián sigue leyendo sabiendo que su pareja no quiere responder el tema, posiblemente hablaran de eso después. Nunca es bueno cuando dejan de hablar de sus problemas, en realidad así suelen comenzar sus problemas, así es que demoraron tanto en comenzar a salir.
Sebastián sabe lo que pasó, Simón se lo contó y han pasado décadas desde eso pero algunas cosas son difíciles de olvidar. Incluso si con el resto de traumas no sabe si realmente importa.
Cuando Simón tenía catorce años un forastero llegó a la ciudad.
