Actions

Work Header

Pegamento

Summary:

Cuando Luffy se enferma, pierde completamente cualquier concepto de espacio personal, dignidad y autocontrol emocional. Especialmente con Chopper.

Después de encontrar al capitán con fiebre altísima durmiendo sobre la mesa de la cocina, toda la tripulación termina atrapada en una misión mucho más difícil de lo esperado: separar a un Luffy enfermo de su doctor el tiempo suficiente para traer medicina.

Spoiler: fracasan emocionalmente.

Notes:

Luffy enfermo me parece una de las cosas más peligrosamente tiernas del universo.

Este fic existe únicamente para hacer sufrir emocionalmente a los Mugiwara 😭

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

—¿Por qué estás TAN caliente?

La voz de Sanji sonó genuinamente alarmada.

Porque el problema no era solamente que Monkey D. Luffy estuviera dormido sobre la mesa de la cocina.

El problema era que parecía una estufa humana.

Todo rojo.

Respirando pesado.

Con la cara enterrada contra sus propios brazos.

—¡CHOPPER!

Caos inmediato.

 

Cinco minutos después, toda la tripulación estaba apiñada en la sala mientras Tony Tony Chopper revisaba a Luffy desesperadamente.

—¡Fiebre alta! ¡¿Cómo estuvo caminando así?!

—Porque es un monstruo —respondió Usopp automáticamente.

—Confirmo —dijo Nami.

Luffy apenas abrió los ojos.

Confuso.

Lento.

Y apenas vio a Chopper…

lo agarró.

Fuerte.

Directamente abrazándolo contra el pecho.

Chopper soltó un chillido.

—¡LUFFY! ¡NO PUEDO RESPIRAR!

—No te vayas…

Silencio.

Todos quedaron quietos.

Porque la voz de Luffy no sonó dramática.

Ni caprichosa.

Sonó pequeña.

Como un nene medio dormido.

Chopper intentó moverse apenas.

Error fatal.

Luffy inmediatamente lo abrazó MÁS fuerte.

—¡NO!

—¡Tengo que buscar medicina!

—No.

—¡Luffy, me necesitás vivo para eso!

Luffy enterró más la cara contra su pelo.

—Quedate…

Robin lentamente se tapó la boca con una mano.

Brook estaba llorando directamente.

—¡Qué adorable! ¡Creo que voy a llorar! Aunque no tengo glándulas lacrimales YOHOHOHO—

—Cállese —susurró Sanji, emocionalmente destruido.

Chopper miró desesperadamente alrededor.

—¡Necesito ir a la enfermería!

Nami suspiró.

—Okay. Plan de emergencia.

—¿Qué plan? —preguntó Usopp.

—Operación reemplazo de peluche.

—¿OPERACIÓN QUÉ?

 

Pero honestamente…

sí funcionó.

Más o menos.

 

Primero intentó Franky.

Luffy lo abrazó dos segundos.

—Muy duro.

—¿ESO ES UN INSULTO?

 

Después Brook.

—Muy huesudo.

—Eso fue innecesario, capitán.

 

Usopp duró menos de cinco segundos.

—Está temblando.

—¡PORQUE ME DA MIEDO!

 

Jinbe fue mejor.

Mucho mejor.

Luffy incluso parecía empezar a calmarse apoyado contra él.

Hasta que abrió apenas los ojos.

—No sos Chopper.

—No, no lo soy.

—Hm.

 

Y volvió a ponerse inquieto.

Robin dejó que Luffy le agarrara la mano mientras Nami distraía hablando.

Sanji le acariciaba el pelo.

Brook tocaba música suave.

Y mientras todos hacían semejante actuación emocional improvisada…

Chopper escapó secretamente hacia la enfermería.

 

Todo iba relativamente bien.

Hasta que Luffy levantó la cabeza.

Y no vio a Chopper.

El cambio fue instantáneo.

—…¿Dónde está?

Silencio.

Uh oh.

—Fue a buscar medicina —dijo Jinbe calmadamente.

Luffy se quedó completamente quieto.

 

Después…

sus ojos empezaron a llenarse de lágrimas.

 

—Me dejó.

TODO el Sunny murió emocionalmente al mismo tiempo.

—NOOOO —gritó Usopp agarrándose el pecho.

—Capitán, por favor no haga esa cara —suplicó Brook.

—¡CHOPPER VOLVERÁ EN DOS MINUTOS! —dijo Franky.

Pero Luffy ya estaba haciendo esa respiración temblorosa horrible previa al llanto.

—No quería que se fuera…

Y sinceramente…

con fiebre así de alta, Luffy parecía muchísimo más chico.

Más vulnerable.

Como si toda la fuerza gigantesca que normalmente cargaba desapareciera dejando solo agotamiento puro.

 

Zoro, que había permanecido callado todo ese tiempo apoyado contra la pared, finalmente suspiró.

Y se sentó al lado de Luffy.

—Vení acá, idiota.

Luffy inmediatamente se tiró encima suyo.

Sin pensar.

Como gato buscando calor.

Enterrando la cara contra su cuello.

Zoro lo sostuvo automáticamente.

Y el silencio que cayó después fue peligrosísimo.

Porque Zoro…

Zoro se veía devastado de ternura.

 

Sanji lo miró horrorizado.

—Tenés cara de gay.

—Cerrá el orto.

 

Pero igual ajustó mejor la manta alrededor de Luffy.

Suavemente.

Con muchísimo cuidado.

Como si tuviera miedo de romperlo.

Y ahí volvió Chopper.

Corriendo con botellas y jarabes.

—¡Ya vine!

Luffy levantó apenas la cabeza.

Lo miró.

Y frunció el ceño inmediatamente.

Lo ignoró.

Chopper quedó congelado.

—¡¿EH?!

—Te fuiste.

La voz salió ofendida.

Herida.

Robin literalmente tuvo que darse vuelta para esconder la sonrisa.

Nami estaba muriéndose.

Brook se había tirado dramáticamente al piso.

—¡EL CAPITÁN ESTÁ OFENDIDO!

—¡NO FUE A PROPÓSITO! —gritó Chopper— ¡FUI A BUSCAR MEDICINA!

Luffy escondió otra vez la cara contra Zoro.

—Hm.

—¡NO ME “HM”!

—Chopper malo.

—¡¿POR QUÉ SOY EL VILLANO?!

Usopp ya estaba llorando de risa.

Incluso Jinbe sonreía.

 

Y Zoro…

Zoro le estaba pasando lentamente una mano por el pelo a Luffy.

Sin darse cuenta siquiera.

Como acto reflejo.

Nami lo señaló inmediatamente.

—Miren eso.

—Cállate bruja —dijo Zoro.

—Le estás haciendo mimos.

—Me quiero morir —murmuró Sanji.

 

El siguiente problema fue el jarabe.

—No quiero.

—Luffy.

—No.

—Tenés que tomarlo.

—Tiene gusto feo.

—¡POR ESO ES MEDICINA!

 

Luffy se enterró más contra Zoro.

Zoro claramente estaba reconsiderando todas sus decisiones de vida.

—Capitán.

—No.

—No podés decir “no” sin probarlo primero.

—Sí puedo.

—Bueno, técnicamente sí —admitió Robin.

Chopper ya estaba entrando en crisis médica.

—¡La fiebre no va a bajar si no lo toma!

—Dámelo.

Todos giraron hacia Sanji.

El cocinero agarró el jarabe.

Se sentó en cuclillas frente a Luffy.

—Luffy.

Habló con una voz tan suave que TODA la sala quedó en shock.

Silencio absoluto.

Hasta Zoro levantó una ceja.

Porque nadie había escuchado jamás a Sanji usar ese tono.

Tan tranquilo.

Tan cálido.

Luffy levantó apenas la cabeza.

—Hm…

—Solo tomá esto y después podés seguir durmiendo, okay?

Luffy lo miró unos segundos.

Como procesando lentamente.

Después abrió la boca.

Toda la tripulación quedó destruida emocionalmente.

—¿ESO ERA TODO LO QUE NECESITÁBAMOS? —gritó Usopp.

—Voy a vomitar arcoíris —murmuró Brook.

Sanji le dio el jarabe cuidadosamente.

Y apenas terminó…

Luffy volvió a acurrucarse contra Zoro instantáneamente.

Como si nada.

 

El resto del día pasó así.

La tripulación entrando y saliendo de la sala.

Nami cambiando paños fríos.

Robin leyendo en voz baja.

Brook tocando música suave.

Franky trayendo mantas.

Jinbe vigilando que Luffy respirara tranquilo.

Usopp contando historias absurdas.

Sanji cocinando sopa.

 

Y Zoro atrapado abajo de Luffy durante HORAS.

Porque cada vez que intentaba moverse—

—No.

—Capitán, necesito circulación sanguínea.

—No.

—Voy a perder las piernas.

—Hm.

Y honestamente…

Zoro jamás había sonado tan poco molesto en toda su vida.

Al final terminó dormido también.

Sentado en el sillón.

Con Luffy completamente encima suyo.

La cara escondida contra su pecho.

Como gato enfermo gigantesco.

 

A la mañana siguiente, el sol encontró la sala hecha desastre.

Nami dormida sobre la mesa con mapas pegados a la cara.

Usopp tirado en el piso usando a Brook como almohada.

Brook dormido sentado todavía sosteniendo el violín.

Franky roncando contra la pared.

Robin dormida elegantemente en una esquina con un libro abierto sobre el pecho.

Sanji inconsciente sentado cerca de la cocina con los brazos cruzados.

Jinbe dormitando derecho incluso sentado.

Chopper completamente aplastado bajo una montaña de mantas.

Y Zoro…

seguía atrapado abajo de Luffy.

 

Exactamente igual que horas antes.

 

Luffy abrió los ojos lentamente.

La fiebre había bajado un poco.

Y durante unos segundos solamente miró alrededor.

Toda su tripulación.

Todos dormidos ahí.

Porque se habían quedado cuidándolo.

Incluso cuando había sido insoportable.

Incluso cuando lloriqueó.

Incluso cuando se pegó a todos como pegamento humano enfermo.

Luffy observó el Sunny silencioso.

Escuchó respiraciones tranquilas.

Sintió la mano dormida de Zoro todavía apoyada sobre su espalda.

Y algo cálido le llenó lentamente el pecho.

Algo tranquilo.

Seguro.

Hogar.

 

Entonces Luffy sonrió apenas.

 

Chiquito.

Todavía medio dormido.

 

Y volvió a acurrucarse contra Zoro mientras el Sunny seguía balanceándose suavemente sobre el mar.

Notes:

Gracias por leer ♡

Zoro perdió la circulación en ambos brazos pero ganó un gato naranja pirata de 19 años encima.