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911 ¿Cuál es su emergencia?

Summary:

En el mundo existen un millar de trabajos, tan distintos entre sí.

Muchos de ellos son un poco más sencillos que otros, claro que cada uno con sus propias dificultades, muchos de ellos personas que estén realmente comprometidas con su labor, que tengan temple de acero, pensamiento rápido y no se quiebren con las experiencias diarias.

Uno de los más demandantes es el ser despachador del 911, cada día es una ruleta rusa, no se sabe quién estará del otro lado de la línea y siempre hay que estar listos para atender con rapidez a cada llamada, en muchas ocasiones, por no decir siempre, la rapidez del pensamiento y nervios de acero son la diferencia entre la vida y la muerte para la o las personas que llaman.

Notes:

Esta historia es WangXian con un toque de otros shipps, advierto desde ahorita que es triste y sorry por ello. Es la historia más larga que he escrito y espero les guste.
Esta basada en el capítulo de la serie de televisión "911: línea de emergencias"

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

 


En el mundo existen un millar de trabajos, tan distintos entre sí.

Muchos de ellos son un poco más sencillos que otros, claro que cada uno con sus propias dificultades, muchos de ellos personas que estén realmente comprometidas con su labor, que tengan temple de acero, pensamiento rápido y no se quiebren con las experiencias diarias.

Uno de los más demandantes es el ser despachador del 911, cada día es una ruleta rusa, no se sabe quién estará del otro lado de la línea y siempre hay que estar listos para atender con rapidez a cada llamada, en muchas ocasiones, por no decir siempre, la rapidez del pensamiento y nervios de acero son la diferencia entre la vida y la muerte para la o las personas que llaman.

Aquel día era como cualquier otro para Nie Huaisang, se había levantado temprano después de un merecido y muy raro día libre, se levantó antes que sonara la alarma del celular, se alistó y desayuno. 

Una vez terminado se marchó al trabajo, tarareaba una pegadiza canción del radio sin imaginar la llamada que le esperaría más tarde y que le pondría a prueba como nunca antes.

Llegó al edificio y saludó alegremente a sus compañeros mientras tomaba asiento en su área designada, se acomodó en su silla, tomó sus auriculares e inició con las llamadas entrantes.

El día había transcurrido con relativa normalidad, o lo más normal para las diversas llamadas atendidas.

Huaisang decidió tomar un breve descanso para comer algo rápido de la máquina expendedora por lo que regresó rápidamente a su sitio, justo cuando una nueva llamada entraba.

La respondió como era usual con la típica frase de siempre.

 

 

 911 ¿Cuál es su emergencia?

 

La línea permaneció en silencio por unos segundos, así que aguardo para descartar que fuera una llamada de broma, ya que por desgracia era algo muy común, y que ya había ocurrido anteriormente, lo que terminaba en qué se descartara una emergencia real.

Pronto el silencio se rompió, pero nada le podía haber preparado para lo que estaría por escuchar, o más bien, la voz que escucharía.

 

 

 Todas las llamadas son grabadas ¿Cierto?

 

Preguntó la voz de un hombre y él respondió en automático.

 

 

 Sí señor…

 

Huaisang dudo por un momento, aunque su voz le sonaba conocida aún no podía decir a ciencia cierta quién era.

 

 

 Bien, bien, necesito darle un mensaje a mi esposo… estoy en el vuelo 46 de China Airlines y está cayendo…

 

Continuó diciendo aquel hombre, y para Huaisang entre más escuchaba aquella voz más conocida le resultaba, fue hasta ese momento que algo en su cabeza hizo click y reconoció la voz, de inmediato sintió que se le formaba un nudo en la garganta y no pudo hablar.

 

 

 Wa… Wangji ¿Eres tú?

 

Preguntó con algo de temor, rogaba al cielo que aquel hombre dijera que no, por lo cielos que diga que no, pero Huaisang se forzó a dejar el pánico atrás y centrarse en su trabajo.

 

 

 ¿El vuelo está cayendo?

 

Preguntó con voz temblorosa, esperaba que la respuesta fuera otra y que quizás había escuchado mal. La línea quedó en silencio unos pocos segundos que se sintieron eternos y luego se escuchó la voz exclamar.

 

 

¿Huaisang? Oh dios mío…

 

Respondió aquel hombre que ahora confirmaba qué si era su amigo. Las lágrimas comenzaban a acumularse en sus ojos pero se negaba a derramarlas.

 

 

Huaisang, escúchame… no… no tengo mucho tiempo, por favor…

¿Puedo hacer eso?

 

Suplicó su amigo a lo que él solo pudo guardar silencio, el mensaje quedó claro y rápidamente Lan Wangji empezó a hablar y él no le detendría.

 

 

Si… ok, adelante Wangji…

 

Logré decir a duras penas, mordía el interior de mi mejilla.

 

 

Bien, bien, él tiene un embarazo difícil y me preocupa lo que vendrá, no… no se aún que será el bebé pero… él necesita que alguien esté con él cuando…

 

Las palabras se cortan por un momento, solo se puede escuchar de fondo el ruido del aparato que se sacude con fuerza, Huaisang solo puede quedarse allí y escuchar antes de que el ruido disminuyera.

 

 

Dile que siempre he pensado en él y nuestro hijo o hija

No creo poder conocerle en esta vida, pero desde que supe que existía le he amado y siempre será así…

 

El sonido de fondo se vuelve más fuerte, se escuchan los gritos de la gente y el ruido del avión al sacudirse con violencia.

 

 

Wei Ying, mi A-Ying, te amo, siempre lo he hecho y siempre lo haré, yo… siempre los voy a estar protegiendo no importa desde donde, los amo tanto, nunca lo olviden...

 

Huaisang sabe que su amigo y cuñado no es capaz de decir muchas palabras y que si ahora no puede evitar decir tantas de ellas es por qué tiene la seguridad de que no salga vivo de esto, y sinceramente espera que sea así.

 

 

Gracias, gracias por todo, por tu amor, por nuestro bebé, lo siento tanto...

 

 

Te juro que esté amor no morirá hoy, aunque yo lo haga…

 

El sonido vuelve a escalar, incluso es posible por el ruido de los motores. Para este punto Huaisang hace mucho que había dejado de intentar frenar las lágrimas que fluían libremente por sus mejillas, pequeños hipos se escuchaban de vez en cuando, pero no emitía palabra alguna, no se sentía capaz.

 

 

Perdón por no llegar a casa como prometí, pero necesito que seas fuerte por nuestro bebé,

Necesito que le digas que…

 

Y de pronto nada, simplemente estática, y aquello era el sonido más horrible que pudiera haber escuchado alguna vez en su vida y con voz temblorosa exclamó.

 

 

¿Ho...hola? 

 

Nada, ni un sonido se escuchaba en la línea, así habló nuevamente.

 

 

¿Wangji?

 

Nada nuevamente, se quedó un segundo en silencio antes de intentar llamarlo varias veces más, pero ninguna dio resultados, la línea seguía en silencio, solo la estática estába presente, tras varios intentos más, finalmente se dio por vencido y terminó la llamada.

Se quedó allí en su silla, la mirada perdida en los monitores, no se dio cuenta de cuánto tiempo permaneció allí en silencio, como un modo espectador hasta que un compañero se acercó a él y suavemente le tocó el hombro, volteo a verle con la mirada aún desenfocada.

Se dejó llevar como una vil muñeca de trapo gasta la sala de descanso sin emitir palabra alguna o signo de estar presente. Había tenido llamadas emotivas pero está le golpeó con la fuerza de un huracán, era su amigo, ¡Su cuñado, por Dios!

¿Qué, qué se supone que haga ahora? Pensó con alarma.

Después de unos momentos algunos compañeros se sumaron para observar el televisor, donde un noticiero local transmitía la información del accidente.

 

 

 _ El vuelo comercial de China Airlines se ha estrellado a las 8:30 pm las afueras del aeropuerto O'Hare de Chicago con 146 pasajeros y 6 miembros de la tripulación a bordo, se precipitó en el Océano Pacifico, justo al norte de la playa Dockweiler, hasta el momento no se sabe si hay sobrevivientes, así como el número de los fallecidos, actualmente, casi una hora después, los equipos de rescate aún siguen trabajando en la zona del accidente…_

 

Huaisang veía el noticiero sin emoción alguna, aún estaba intentando procesar lo que había ocurrido, pensaba en cómo saber que le había ocurrido a su cuñado.

— Es increíble como alguien sobrevive a eso —comentó un compañero.

 — Bueno, es seguro que el piloto sabía lo que hacía si lo lograron ¿no crees? —respondió otro más.

Sin embargo no les prestaba mucha atención, su mente iba a mil por hora, pensando en que hacer, y justo cuando pensaba en ello, la solución apareció justo detrás de la reportera, ya que en esos momentos una ambulancia partía del sitio y dejaba ver un equipo de bomberos y paramédicos muy conocidos para él.

 — ¡Eso es! —gritó emocionado, lo que le ganó miradas extrañas de sus compañeros, pero él los ignoró.

Se alejó un poco de las demás personas, respiró hondo y secó sus lágrimas con manos temblorosas, sacó rápidamente su celular del bolsillo del pantalón y procedió a buscar el contacto de su amigo.

El teléfono sonó y sonó, mientras Huaisang solo podía repetir en su mente una y otra vez “Vamos Xingcheng, contesta, ¡contesta!”, y para su suerte la línea cobró vida tras un par de timbres.

 — ¿Hola? Huaisang ¿Qué ocurre? —pregunto extrañado el otro hombre.

Xiao Xingchen era un buen amigo de Nie Huaisang y actualmente era bombero junto a su esposo Song Lang en la estación 126 de la ciudad de Chicago. 

Para Huaisang era algo muy beneficioso en esta situación, si ellos estaban en el sitio, seguramente podrían averiguar el paradero de Wanji.

 — Hey, oye… supiste del accidente ¿cierto? te vi en el noticiero —respondió Huishang. — Es horrible y ¿estás bien?

 — Eh… si, terrorífico en realidad—contestó Xingchen algo confundido por la llamada. — Huishang, oye no lo tomes a mal, pero dudo que me llamaras solo por eso, así que suéltalo ¿qué pasa? —preguntó finalmente lo que quería saber.

 — Eh, yo… si, lo siento, mira, necesito un favor, uno enorme en realidad —explicó, mientras hablaba sujeto con fuerza el celular y empezó a caminar en círculos por la habitación hasta detenerse en un sofá, donde se dejó caer.

— Dime, sabes que si puedo ayudar lo haré, así que ¿qué sucede? —respondió Xingchen, estaba de pie cerca de una de las carpas médicas donde eran atendidos los sobrevivientes del vuelo.

Nie Huaisang respiró hondo y se tomó un momento para saber cómo preguntar. — Es que… no se bien como preguntar esto, yo…—le era difícil saber cómo preguntarlo.

— Vamos Huaisang, suéltalo, ¿qué es? —insistió Xingchen, no entendía la actitud de su amigo. — no tengo mucho tiempo para hablar, mi capitán me regañara si se entera.

— Si, si, lo siento —se disculpó—, como decía, necesito un gran pero gran favor, y que no se lo digas a nadie por ahora, aunque Dage se entere pronto —y así empezó a divagar hasta que escuchó un suave “A-sang”, lo que lo regresó al tema principal.

Una mano viajó hasta su cabeza y la pasó por su cabello, desordenando su peinado pero poco le importaba. — Necesito que averigües algo sobre un pasajero, es importante, yo…—la voz se le entrecorto, el nudo en la garganta había regresado.

— Claro, lo intentaré —respondió aún confundido Xingchen. — ¿conocías a alguien en el vuelo? —continuo.

Xingchen podía escuchar como su amigo contenía el aliento y estaba por preguntar qué ocurría cuando volvió a hablar.

— Si… no, estoy buscando un sobreviviente, resulta que recibí una llamada hace unas horas, era un pasajero de ese vuelo y necesito saber si sobrevivió, por favor ¿puedes averiguarlo por mí? es importante —prácticamente suplico.

— ¡Oh Dios! —dijo simplemente Xingchen. — Dime el nombre y veré que puedo hacer —agregó poco después.

— Gracias, su nombre es Lan Wanji —finalmente le dio el nombre.

— Muy bien, veré que averiguo y te llamo después ¿ok? —dijo Xingchen, esperaba que su amigo respondiera rápidamente sin embargo la línea quedó en silencio. — ¿A-sang? —podía escuchar como su amigo intentaba no llorar. — Me estás asustando —agregó.

Nie Huaisang luchó por el autocontrol y respondió con voz rasposa. — Él… él es mi cuñado —confesó.

Y Xiao Xingchen por fin pudo entender el extraño comportamiento de su amigo, no supo qué decir y por unos momentos la línea permaneció en silencio en ambos extremos.

Pasados unos segundos se recuperó lo suficiente para agregar. — Espero que lo lograra, te… te informare apenas sepa algo —no pudo evitar que su voz temblara un poco.

— Ok, muchas gracias, de verdad —respondió Huaisang y con eso ambos terminaron la llamada.

Para Nie Huaisang los minutos nunca antes se habían sentido como años, sujeto con fuerza su celular entre sus manos mientras rogaba a los cielos que al sonar nuevamente le trajera buenas noticias, si no era así ¿cómo podría ver a la cara a Wei Wuxian? y no solo a él, tendría que decírselo a Lan Xichen y al maestro Lan Qiren. 

El solo pensarlo le estaba dando migraña, estaba tan ocupado con sus pensamientos que prácticamente saltó fuera de su piel por el susto de escuchar que el celular sonaba. Sus manos temblaron mientras veía en la pantalla el nombre de Xingchen y respondía a la llamada.

 

 


 

Mientras tanto en la playa, Xingchen se quedó unos instantes en su lugar tras terminar la llamada, guardó su celular en su chaqueta y con el mayor sigilo se alejó de su grupo, no quería que su esposo o su capitán le notaran y le preguntaran qué era lo que estaba haciendo.

Una vez que logró alejarse con éxito, caminó hasta una oficial que parecía estar apuntando algo en una tableta que sujetaba entre sus manos, mientras se movía entre la fila de camastros, donde los heridos eran tratados.

— 52 sobrevivientes, nada mal ¿cierto? —exclamó con torpeza cuando llegó hasta ella.

La oficial le dio una mirada extraña y procedió a ignorarlo mientras continuaba con su tarea.

Xingchen rápidamente la siguió y rápidamente agregó. — Mi primer accidente de avión.

Ella lo miró y exclamó— El mío también —sin detenerse en sus labores por lo que Xingchen se vio obligado a seguirla de cerca. — Usualmente uno no se espera este grado de fatalidad, el porcentaje de sobrevivencia es mínimo.

Caminaron un poco más, esquivando a la gente mientras intentaba seguir conversando con ella.

— Uno esperaría que en estos casos los cuerpos estuvieran, ya sabes, en una pieza, para poder identificarlos ¿no crees? —eso resultó en que ella le diera una mirada extraña, lo cual no fue fuera de lo usual si tomamos en cuenta lo extraño de sus palabras.

Ella se detuvo y él tras ella, por lo que algo nervioso por la forma en que le miraba, seguramente pensó que era un loco, Xingchen finalmente se explicó.

— Lo siento por eso, eso sonó mal ¿cierto? — dijo Xingchen. — ¿Puedo… puedo ver tu lista? ¿Por favor? — preguntó con algo de súplica. — Estoy buscando a alguien, su nombre es Lan Wanji.

Ella lo miró un momento antes de revisar la lista que tenía en manos, le miró atentamente por unos momentos, antes de levantar la vista y decir las palabras que él no quería escuchar. — No recuerdo ese nombre, lo lamento —agregó con algo de lástima.—, tal vez…bueno, tal vez, deberías comprobar la otra lista —dijo con tristeza mientras señalaba con sutileza otra gran carpa donde se estaban colocando a los fallecidos.

— Oh —exclamó simplemente Xingchen. — Muy bien, yo…gracias —y dicho eso se marchó a la otra carpa.

Tomo su celular y marcó a su amigo para darle la noticia

 

 


 

Regresando con Nie Huaisang. Este respondía la tan ansiada llamada que había estado esperando, pero no sabía si al hacerlo, serían buenas o malas noticias lo que escucharía.

— A-sang, lo lamento tanto —fue lo primero que escucho por parte de Xingchen. — Sé que no era lo que estabas esperando —dijo mientras permanecía de pie frente al cuerpo que el oficial le había indicado que era el hombre que había estado preguntando su amigo.

Huaisang se quedó allí en silencio, completamente aturdido, camino hacia atrás en automático, hasta que topó con la pared y se deslizó por ella, hasta quedar sentado en el piso. Aún sujetaba el celular contra su oído pero no era consciente de su alrededor.

No supo si termino la llamada o fue su amigo pero poco le importaba, dejó caer el aparato sin interés en que le ocurría, sujeto sus piernas con ambas manos y oculto su rostro en ellas, sin importarle si había alguien a su alrededor, se echó a llorar como un niño pequeño, su llanto era tan desgarrador que podía sentir cómo su cuerpo entero temblaba violentamente, su garganta dolía por sus gritos.

Su colapso atrajo la atención de la gente a su alrededor, que asustados acudían hasta él para saber qué le ocurría, pero sin importar cuánto lo intentara no conseguían tranquilizarlo, fue hasta muchos intentos más que su jefe Meng Yao lograra hacerle reaccionar lo suficiente para que él balbuceaba una vaga respuesta, pero su jefe no era un hombre tan inteligente por nada y supo descifrar su balbuceo.

Le tomó gentilmente con ambas manos, invitándolo a ponerse de pie, logró realizar esa tarea con algo de torpeza, su piernas temblaba, rayos, él temblaba como una hoja al viento, la cabeza le mataba con la migraña, su garganta ardía como si hubiera tragado una lija, debía lucir como un completo desastre.

Meng Yao le dio un té caliente para buscar tranquilizarlo una vez que le llevó a su propia oficina para darle un poco de privacidad y la oportunidad de recomponerse lo suficiente, como si no hubiera hecho ya una completa y vergonzosa escena frente a todos, pero apreciaba el detalle que estaba teniendo con él.

— ¿Qué ha ocurrido? —preguntó finalmente mientras tomaba asiento junto a él.

Nie Huaisang se quedó observando atentamente su té, como si este le diera las respuestas que ansiaba, guardó silencio por un momento, buscando reorganizar sus pensamientos antes de poder explicarle lo de la llamada, el accidente y lo que le ocurrió a su cuñado.

Ambos se quedaron en completo silencio una vez que dejó de hablar, simplemente haciéndose compañía.

— ¿Y ahora qué hago? ¿Cómo se los digo? —preguntó Huaisang entre el llanto. — No, no puedo permitir que alguien más se los diga, tengo que… tengo que ser yo quien…—no pudo continuar porque el llanto lo impedía.

De pronto sintió como unos brazos le rodeaban y sujetaban con fuerza y cariño, sintió que el llanto de detenía y el pesar en su corazón de apoco se levantaba, no admitiría en voz alta, pero su rostro ya no estaba sonrojado solamente por el llanto, secretamente había sentido algo por Meng Yao desde que había sido asignado a esta estación del 911, pero siempre había mantenido sus sentimientos ocultos y priorizado su deber ante todo, pero por las noches , en su soledad, anhelaba obtener los afectos del otro hombre, aunque le dolía el pensar que era tan poca cosa a comparación del otro.

Por ello al sentirse seguro en los brazos de su persona amada, se calmó y esto le permitió pensar con más claridad, una vez que el pánico retrocedió. 

Apenado por su anterior arrebato, se separó del otro hombre, aunque este no le soltó del todo, una mano fue a su hombro y la otra sujetó firmemente su mano izquierda, dándole un ligero apretón.

Huaisang se sintió algo cohibido por la mirada de Meng Yao, por lo que se sonrojo un poco más, así que prefirió bajar ligeramente su rostro para evitar ser tan evidente.— Lo siento, perdona por llorar así, yo… —empezó a disculparse antes de ser interrumpido por el otro hombre.

— No, Huaisang, tienes todo el derecho de reaccionar así —se explicó Meng Yao, levantando el rostro del Nie para que le mirara a los ojos.— Esto, esta noticia no es algo sencillo, demasiado impresionante y es totalmente normal tu reacción —tomó ambas manos de Huaisang mientras hablaba.— Créeme, si yo estuviera en tu lugar, hubiera reaccionado igual.

Huaisang no creía lo que escuchaba, pues Meng Yao siempre permanecía imperturbable ante todo, un pilar de acero ante las experiencias que traía este trabajo, así que claro, esa declaración le tomó por sorpresa, la cual fue notada por su jefe.

— No te sorprendas, a pesar de la imagen que muchos parecen tener de mí, al final del día soy humano, siento el dolor como cualquier otro, solo que no soy de exteriorizar mis sentimientos o pensamientos tan fácilmente, al menos no con extraños, pero las personas que me importan, con ellas sé que puedo abrir mi corazón, y tú eres especial para mi Huaisang —eso hizo que el mencionado abriera los ojos enormemente y boqueaba como pez fuera del agua.

— Pero regresando al verdadero asunto importante, Huaisang debes llamar primero a tu hermano, si necesitas apoyo para decirles, él está más impuesto a estas situaciones y tal vez pueda suavizar la noticia, su esposo es … o era el hermano de tu familiar que iba en el avión cierto? —Huaisang asintió.

— Ah sí, es…es el hermano mayor de Lan Wanji —confirmó. — Pero…

— ¿Qué ocurre? —preguntó Meng Yao.

— El primer problema es que él está en cinta también, es complicado, y ni hablar de su tío con su edad, o peor aún Menga Yao, su esposo, ¡oh Dios!, su esposo aún estará esperando que llegue a casa, Wei Wuxian está cerca de la fecha de parto — Huaisang estaba empezando a entrar en pánico nuevamente. — Si algo le pasa al decirle…—había tanto miedo en su mirada que Meng Yao le dolía tanto ver al otro hombre así.

— Sonara cruel Huaisang, pero es como tú mismo dijiste ¿no sería peor que alguien más les diga? ¿Que sea un completo extraño quien se los diga como una llamada más? —Huaisang entendió el punto, así que agradeció a su jefe por todo, respiró profundamente y se puso de pie.

Meng Yao siguió su ejemplo, poniéndose igualmente de pie, caminó rumbo a la salida, al pasar por un lado de Huaisang, colocó suavemente una de sus manos en el hombro del Nie.— Sabes que estaré aquí para ti nuevamente si me necesitas —dicho eso se marchó.

Huaisang se quedó aturdido por un momento, hasta que un sonido le sobresaltó, pareciera que el destino le gustaba demasiado ser ¿cruel?, ¿justo? o ¿irónico?, no importaba, porque al percatarse que era su celular el que estaba sonando, lo sacó de su bolsillo y al ver la pantalla para saber quién llamaba, sintió que el estómago se le revolvía.

Era su hermano.

“Bien, él podía hacer esto” pensó nerviosamente, deslizando el botón verde, contesto la llamada.

— Hola Da-ge —murmuró sin ánimo, escucho atentamente lo que su hermano decía. — Ya lo sabes —fue más una declaración que una pregunta.

 

 


 

Momentos antes de que Xiao Xingchen llamara a Nie Huaisang.

En el lugar del accidente los diversos equipos de emergencia recorrían la zona, los paramédicos atendían a las personas que lograban traer a sus campamentos improvisados o eran despachados en las numerosas ambulancias.

Mientras en el agua se desarrollan varias historias a la vez, varios equipos de bomberos, entre ellos el equipo de la estación 126, liderados por Nie Mingjue habían abordado los restos del avión donde aún permanecen varios pasajeros atrapados entre los restos del fuselaje.

Tras varios rescates más, todo su equipo se vio reunido cerca de sus unidades, o al menos casi todo su equipo, pareciera que habían extraviado a un miembro, y el esposo de este, también se había percatado de su ausencia.

— Song Lang ¿Dónde está Xingchen? —pregunto molesto.

No le agradaba que su equipo se dispersara de esa manera sin reportarse con él primero.

— No lo sé capitán, lo buscaré de inmediato —exclamó el hombre, empezando a caminar por la playa.

— No —bramó— reúne todo el equipo, yo lo buscaré, los veo en la estación —ordeno y sin esperar respuesta dio media vuelta para buscar a su hombre.

No le tomó mucho tiempo encontrarle, está deambulando por la playa, cerca de las carpas medias, frunció el ceño al verlo perder así el tiempo y estaba por llamarlo cuando le vio hablar con una oficial, parecía muy preocupado por algo.

Su ceño fruncido se profundizó al notar que este miraba con temor y desánimo la carpa que servía como una morgue temporal. Le siguió de cerca pero sin dar a conocer aún su presencia.

Le observo caminar entre los cuerpos hasta la persona encargada, consultaron la lista y pareciera encontrar lo que buscaba, le escucho agradecer al oficial, suspiro y pasó ambas manos por su cabello.

Nie Mingjue no entendía nada de lo que ocurría, y eso le frustraba aún más ¿que estaba planeando su elemento?

Camino hasta estar más cerca, y al hacerlo escuchó la conversación que sostenía, parecía que alguien le había pedido corroborar un nombre.

No le tomó importancia, lo iba a amonestar por separarse del equipo y no reportarse cuando escucho un nombre que le hizo detenerse abruptamente, podía sentir cómo todo su cuerpo se tensaba y se paralizaba.

— ¿Qué acabas de decir? —bramo.

Xiao Xingchen saltó prácticamente a causa de la sorpresa, no esperaba escuchar la voz de su capitán. Por lo que se limitó a solo observar sin emitir sonido alguno-

— Lo repetiré nuevamente ¡¿Qué acabas de decir?! —repitió con furia Mingjue.

Xiao Xingchen estaba pálido como los cadáveres que descansaban cerca de ellos. Boqueo como pez sin decir nada en realidad.

— ¡Habla ya! —grito furioso.

— Capitán, perdón yo…—tragó el nudo que se había formado en su garganta y continuó—, recibí una llamada de su hermano, me pedía que revisara el nombre de un pasajero, yo… bueno, esa persona está aquí —hizo un gesto para indicar la carpa en la que estaban. — Acababa de llamarlo para informarle, capitán…lo lamento —dijo mientras señalaba un cuerpo en especial.

Nie Mingjue era más un hombre de acción, lo sentimental era más el trabajo de su esposo Lan Xichen, pero aunque no fuera así, en esos momentos no sabía qué pensar o cómo actuar.

Camino hasta el cuerpo que Xiao Xingchen señalaba y el cual aún permanecía con el rostro expuesto, al verlo sintió como su alma abandonaba su cuerpo, le conocía ¿Cómo no lo iba a hacer?, le había visto crecer.

Allí frente a él, en una bolsa negra para cadáveres, estaba su cuñado.

Podía sentir cómo su mundo se desmoronaba, y allí fue cuando pensó en su amado esposo que le esperaba en casa, emocionado de volver a ver a su hermano menor, un hermano que no regresaría, no al menos de la manera que esperaban.

Pensó en cómo tomaría su esposo esta devastadora noticia y se preocupó más por el hecho de que dicho esposo estaba en las semanas críticas de su embarazo, temía por la salud de ambos.

— Xingchen —llamó.

— Sí capitán

— Regresa a la estación, encárgate del equipo —dicho eso le entregó las llaves de su vehículo personal.

— Pero capitán… —empezó a decir antes de callar. — Sí capitán —exclamó seriamente, dio media vuelta y se marchó sin decir más.

La mente de Nie Mingjue iba a mil por hora, pensando en cómo decirle esta noticia a su amado esposo, tío y a Wei Wuxian, pero de lo que sí estaba seguro, es que no importa el cómo se enteraran, no sería algo agradable.

Pero primero debía llamar a su hermano y averiguar ¿cómo rayos se involucró en esto?

Lo llamo y para su sorpresa este se escuchaba muy serio, su voz estaba algo ronca, hablaron un poco más antes de tener que cortar la llamada, después de todo debía encargarse del traslado del cuerpo a la morgue, antes de reunirse con su marido.

Opto por tomar un taxi de aplicación hasta su hogar, tras haber entregado su vehículo a Xiao Xingchen. Aprovecho el tráfico de la ciudad para ordenar las ideas en su cabeza, llegó a su casa y se quedó de pie en la entrada, con la mano en el picaporte.

Bien, no tenía sentido retrasar esto aún más. Giró la manija e ingresó a su hogar. Su esposo estaba cómodamente sentado en un amplio sofá, rodeado de almohadones y con una taza de humeante té entre sus manos.

Era una verdadera visión, una de la cual nunca se cansaba, lucía tan hermoso y el embarazo, que ya empezaba a ser notorio, sólo realzaba su belleza.

Un carraspeo le regreso a la realidad, busco la fuente de ello y por fin noto al tío de su marido, Lan Qiren, quien entraba a la sala desde la cocina, en sus manos llevaba consigo la tetera y un plato con fruta, que le entregó a Xichen, para después tomar asiento en otro sofá.

— A-Yue, bienvenido —dijo Xichen con una gran sonrisa en su rostro.

— Hola —dije simplemente.

Si la actitud de Mingjue llamó su atención, ninguno comentó sobre ello.

— ¿Mal día en el trabajo muchacho? —preguntó Lan Qiren, sirviendo una nueva taza de delicioso té, el cual le entregó inmediatamente.

— Algo así —respondió aceptando la taza. — Ocurrió un accidente importante.

—Oh vaya, hoy tanto A-Xian como yo nos hemos sentido un tanto indispuestos, que no hemos visto la televisión en todo el día —explicó Xichen.

Agradecí por ello, eso quiere decir que aún no lo escuchaban por los noticieros. Aunque esa preocupación se vio relegada a segundo plano por la salud de Xichen. Mi atención se centró en la salud de mi esposo, principalmente, no era que no me interesara la de Wuxian, pero Xichen tenía prioridad.

— Pero ¿estás bien? ¿Necesitas que te revise un médico? —preguntó un tanto alarmado.

Xichen sonrió divertido y Lan Qiren no consiguió ocultar con éxito una risa tras su taza de té.

— Si A-Yue, llame a mi tío y él a su vez llamó a A-Qing para que me revisara a mi primero —explico y me tranquilice al oírlo.

No por nada Wen Qing era la mejor médica de la ciudad y ni decir del país, aunque fuera sobrina de Wen Ruohan, un antiguo rival del padre de los hermanos Nie, y a quien culpaba por la muerte del mismo, aunque nunca lo pudieron demostrar, esa maldita serpiente tenía buenos contactos, fáciles de sobornar con su enorme fortuna.

— A-Jue, A-Jue ¿me estás escuchando?, no, claro que no —Xichen se rio suavemente al ver a su esposo tan distraído.

— ¿Eh? ¿Qué decías? —preguntó Mingjue confundido.

— Xichen te preguntaba por el accidente —explicó Lan Qiren.

Mingjue les miró seriamente, pensando en cómo decir la desagradable noticia, pero antes de poder decir palabra alguna, nuevas voces se escucharon por el pasillo que guiaba a la segunda planta.

— Qing-jie estoy bien, puedo caminar un poco —se quejaba una joven voz, y pude darme cuenta de que era Wei Wuxian.

— Eso lo decido yo Wei Wuxian ¿desde cuándo el médico eres tú? ¿Eh? —exclamó con molestia Wen Qing.

— No, no, pero exageras Qing-jie —volvió a quejarse Wuxian, justo cuando el grupo ingresaba a la habitación.

Nie Mingjue sudo frío al oírle, aún no sabía cómo decir aquella noticia a su propio esposo y ahora también se sumaban su tío y para empeorar el asunto, también a Wuxian.

 ¡Genial! ¿Y ahora que hacía?

— ¡Oh, hola! —saludo Wuxian con voz alegre.

Sonreía ampliamente mientras era custodiado por ambos hermanos Wen, claro, si Wen Qing estaba aquí, eso significaba que su hermano Wen Ning también, aquel chico tímido era casi la sombra de su hermana y de Wuxian, algo que molestaba a Lan Wanji.

Y ese pensamiento le hizo recordar la razón principal de su llegada a casa tan temprano, o más temprano de lo usual.

— ¿Ya llegó Lan Zhan? —preguntó Wuxian mientras tomaba asiento en un sofá, con algo de esfuerzo al moverse, por su enorme vientre.

— No, aún no —respondió Lan Qiren. — Es extraño, su vuelo debería haber aterrizado ya, ¿qué le estará tomando tanto tiempo? —gruño molesto.

— Tal vez su vuelo se retrasó o hay mucho tráfico —sugirió suavemente Xichen.

— Tal vez, aun así ¿porque no ha llamado? —preguntó a su vez Wuxian.

Mingjue solo les miraba en silencio, sin aportar nada a la conversación, por el rabillo del ojo, pudo ver a Wen Qing mirarlo con sospecha, pero decidió ignorarla.

— Intenta llamarle para saber de él —sugirió Qiren con ligera preocupación en su voz.

¡Oh no! pensó Mingjue al oír eso, no…no…no. Eso no era algo bueno. ¡Él tenía el teléfono de Lan Wanji!

Milagrosamente aquel aparato había sobrevivido al accidente ¿cómo era posible? no lo sabía, qué irónico era eso, un simple aparato electrónico había sobrevivido a un accidente de avión, pero su dueño no.

El aparato sonó, y la pantalla dañada se iluminó brevemente, lo que llamó la atención de todos, al notar que el sonido venía del interior de su chaqueta. Mingjue no lo admitiría en voz alta, pero se sintió intimidado por todas las miradas, pero había llegado el momento de hablar.

Esto no sería lindo, y no lo fue, para nada. 

El infierno mismo se desató en el instante en que abrió la boca, fue una verdadera bendición que los hermanos Wen estuvieran presentes, fueron una enorme ayuda en esa situación.

Lan Qiren se había quedado en la misma posición, sujetaba con fuerza su taza, mientras la tetera derramaba el contenido al no ser retirada de su posición, pero nadie le importaba que estuviera regando el líquido por todas partes, al mismo Lan Qiren estaba en shock, no parecía sentir las quemaduras o notar las manchas en su ropa.

Su marido y Wei Wuxian, habían palidecido de manera alarmante, fue una fortuna que estuvieran sentados para evitar una caída por la sorpresiva noticia, aunque eso no evitó que se desvanecieran brevemente, al ver que su esposo se desvanecía se apresuró a evitar que este se golpeara con el reposabrazos.

Wei Wuxian fue una historia completamente diferente, lucía alarmantemente pálido, sus ojos tan amplios por el shock, Mingjue comenzaba a preocuparse seriamente por él, pero tenía las manos ocupadas con su marido.

Por fortuna los hermanos Wen se encargaron de Wuxian cuando este entró en una histeria total, Nie Mingjue nunca le había visto de aquella manera, pero ¿Cómo culparlo? El amor de su vida se había ido, y si él estuviera en su lugar y perdiera a su amado Xichen ¿no actuaría exactamente lo mismo?

Dejó que Wen Qing le dejara inconsciente con la ayuda de sus temibles agujas, que siempre llevaba consigo, tanto para curación como defensa.

Observó a Wen Ning cargar a Wuxian con algo de esfuerzo, después de todo su vientre dificultaba la tarea, suspiro al verlos desaparecer de la habitación.

Cuando desaparecieron, centró su atención en Xichen, su esposo estaba consciente pero permanecía con la mirada perdida, aunque dejaba salir pequeños hipos a causa del llanto, Mingjue sintió como Lan Qiren pasaba por un lado de ellos y salía igualmente de la habitación.

Xichen se dejó manipular como una muñeca de trapo por Mingjue, lentamente pero de manera segura caminaron hasta encerrarse en su habitación, donde Xichen entró también en una histeria, siendo consolado lo mejor que podía por Mingjue.

Fue una noche muy larga en la Mansión Lan, al día siguiente habría muchas más situaciones por enfrentar, les entregarían el cuerpo listo para el entierro, y al finalizar ese nuevo día, todos estarían agotados físicamente y mentalmente.

No sería hasta dos días después de la noche del accidente cuando un tembloroso Wei Wuxian entró al edificio del sistema de emergencias.

 

 


 

Nie Huaisang le había informado a la familia de que Lan Wanji había llamado al 911 poco antes del accidente y había dejado un mensaje para su esposo. Wuxian no estaba seguro de si ir o no, pero finalmente aceptó, su esposo había luchado por dejarle un último recuerdo en sus momentos finales.

Así que allí estaba aquella mañana, apenas había dormido y sabía que lucía como un completo desastre, había logrado comer un poco de congee y algo de té, solamente por la insistencia (llamémosle amenazas) por parte de Wen Qing, quien junto a Wen Ning no le habían dejado solo.

Xichen había insistido en ir con él para escuchar el registro pero finalmente fue Lan Qiren quien le acompañó para ayudarle, fueron recibidos por Nie Huaisang, que les guió hasta su estación, una vez allí Lan Qiren estaba por marcharse, dispuesto a darle privacidad a Wuxian, sin embargo este le sujetó con fuerza de la mano y le miró con ojos suplicantes para que se quedara.

— ¿Estás seguro de esto? —le pregunto Huaisang al ver pedirle a Lan Qiren que se quedara. — Liberaran el audio en unos días, podría mandarles el audio —sugirió.

Wuxian negó con la cabeza. — No, está bien, yo necesito escuchar esto ahora, y necesito a mi tío a mi lado —le dedicó una pequeña sonrisa a Lan Qiren, el cual se la devolvió junto con un apretón de manos.

— Muy bien —respondió simplemente Huaisang.

Tomaron asiento y los auriculares necesarios, una vez listos Huaisang dio click en el audio correspondiente y todos escucharon la voz de Lan Wanji. Las lágrimas acudieron inmediatamente a los ojos de todos, su amigo, sobrino y amante se despedía de este mundo y aun así sus últimos pensamientos estaban en su amado esposo e hijo por nacer, aquel que no llegaría a ver crecer pero que amaba con todas sus fuerzas.

Los días se fueron y vinieron como un simple borrón para Wei Wuxian y pronto la fecha tan esperada llegó, había entrado en labor de parto y fue llevado de emergencia al hospital donde Wen Qing le esperaba lista con un equipo para realizar la cesárea, en la sala de espera los Lan, Nie y Wen se reunieron por noticias.

Lan Qiren caminaba de un lado a otro de la habitación, se detenía momentáneamente y miraba hacia la puerta y retomaba su caminar poco después, Xichen sujetaba con fuerza su mano mientras la otra se posaba y se movía en pequeños suaves círculos por su vientre más hinchado, eso sí sin despegar también la vista de aquella puerta.

Si las miradas pudieran destruir cosas aquella puerta no sobreviviría por la intensidad de las miradas que recibía. Gracias a los cielos, se abrió para dar paso a Wen Qing, quien venía hacia ellos luciendo hecha un desastre, su cabello estaba desalineado y su ropa un poco manchada por cosas que nadie deseaba conocer, pero luciendo una enorme sonrisa.

Todos soltaron el aire que no sabían que estaban conteniendo, le rodearon ansiosos por conocer las noticias.

El primero en cuestionarla fue Lan Qiren. — ¿Cómo está Wuxian? ¿Todo salió bien? —lanzó pregunta tras pregunta.

Pronto también se unió Xichen y hasta Huaisang, Wen Qing levantó sus manos en un gesto que decía cállense y una mirada de muerte, el efecto fue instantáneo, el grupo permaneció en silencio.

— Wuxian está bien —todos suspiraron aliviados. — Tanto él como los bebés están en perfecto estado de salud, en estos momentos los están trasladando a su habitación y podrán verlos en breve —explicó con voz profesional, aunque se notaba lo feliz que estaba por la noticia.

— ¡BEBÉS! —gritaron todos prácticamente, lo que les gano diversas miradas de molestia del personal del hospital, pero a nadie pareció importarles.

— Así es, Wuxian dio a luz a dos perfectos y saludables—dijo Wen Qing. — Volveré en un momento para llevarlos a verlo, así que por favor tranquilícense un poco antes que los echen del lugar por alterar el orden. Dicho eso, dio media vuelta y se marchó.

— ¡Soy tío! —lloró de alegría Xichen mientras era abrazado por su marido.

Lan Qiren también lloraba de alegría pero luchaba por que nadie lo notara— Soy abuelo —murmuró suavemente.

Tomaron asiento mientras charlaban sobre la sorpresa de recibir dos nuevos miembros en la familia y sobre todo ansiosos y emocionados por conocerlos, no esperaron mucho tiempo antes de que Wen Qing regresara y les indicará que le siguieran.

— Usualmente no dejamos pasar un grupo tan grande —les miró seriamente—, pero esta vez haré una ligera excepción, sin embargo no quiero desorden y la visita será breve, Wuxian necesita descansar, pero sé que también necesita a su familia —continuó la caminata sin decir nada más.

Llegaron a la habitación y Wen Qing abrió la puerta para dejarles pasar, fueron recibidos por la imagen de Wei Wuxian sosteniendo dos pequeños bultos envueltos en mantas azules.

— ¡Hey, hola! Pasen, pasen —pidió Wuxian al verlos. — Vengan a conocer a mis angelitos —dijo arrullando a los bebés en sus brazos.

Los hermanos Nie y Wen permanecieron más cerca de la puerta de la habitación, permitiendo que los Lan se acercaran primero.

— No puedo creerlo —murmuró Xichen con voz pastosa por el llanto. — Soy tío —sonreía tanto que le dolía la cara.

— Xichen-ge, tío Qiren les presentó a A-Yuan y al pequeño A-Yu —presento con orgullo a sus hijos.

Ambos hombres lloraban a mares para ese momento, con brazos temblorosos aceptaron cargar a los pequeños.

— Gracias A-Xian, hiciste un gran trabajo —Lan Qiren agradeció a su sobrino político. — Son perfectos —agregó mirando a los bebés y su aliento se atascó en la garganta.

Eran idénticos a su padre, era como ver a Lan Wanji nuevamente a esa edad, compartió una mirada de sorpresa con su sobrino Xichen, él también lo noto y expresó en voz alta.

Una risa opacada por el llanto se escuchó en la habitación, Wuxian lloraba pero también sonreía enormemente.

—Parece que Lan Zhan no se fue del todo ¿eh?, ahora solo veré a nuestros hijos y sentiré que él sigue aquí.

— Él siempre estará aquí A-Xian, y sé que desde donde esté estará feliz y orgulloso de ustedes —agregó Xichen.

— Y de ustedes también —expresó. — Gracias Lan Zhan, por todo —dijo entre lágrimas.

El camino que les faltaba por recorrer no sería fácil pero lo afrontarán rodeados por el amor de su familia y serían cuidados por el enorme ángel que tenían en el cielo.

 

 


 

Notes:

No se asusten este fue el capítulo original con final triste pero alguien me sugirió otro final alternativo.

Ya estoy trabajando en el capítulo con final feliz, espero traerlo tal vez la próxima semana pero no aseguro nada aún.