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Sálvale en 15 Minutos (arte incluido)

Summary:

Justo después de la batalla en China, Ranma internamente hace planes a futuro (incluyendo a Akane en su vida!) pero por algún motivo la personalidad de Ranma se ve afectada. Akane intenta averiguar la razón del cambio y accede a un trato con él. Pero lo que le complica las cosas a ella es que quiere mantener a raya sus esperanzas de amor correspondido.

Incluye fanarts y animatica!
Texto del fanfic completado, esperando imágenes y traducción para ir publicando.

Notes:

-TRADUCCIÓN: Esta obra ha sido traducida al español desde el inglés automáticamente con Deepl y luego corregida por mi (autora, hispanoparlante) + editada por beta readers! Así pues, es una lectura más fiable y agradable que la de un traductor automático directo.
-CAMBIO DE LÍNEA TEMPORAL: El tiempo fluyó a medida que avanzaba el manga. Ranma y Akane están ahora en su tercer y último año de instituto, tienen 18 años.
-ADVERTENCIA DE SPOILERS: Los lectores del cómic completo de Ranma ½ tendrán la mejor experiencia, pero esta historia está escrita con la esperanza de que los fans del anime también la disfruten. Pero cuidado con los múltiples spoilers del manga.
-PROGRESO: A fecha de publicación de este prólogo, el borrador completo del fanfic está terminado en inglés (original), pero se publicará gradualmente mientras quedan pendientes algunas ediciones y termino más arte de acompañamiento. Y queda traducir, que irá más lento.
-DERECHOS DE AUTOR: Este proyecto fan fue creado por amor a la obra original. No me pertenecen los personajes ni los escenarios y no pretendo lucrar con ellos.

Chapter 1: Prólogo [RANMA] De Buen Humor

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

PRÓLOGO  [RANMA]  De Buen Humor

- Finales de agosto, después de la batalla en Jusenkyo -

Ranma repiqueteaba con los dedos la barandilla de la barca, siguiendo un ritmo nervioso.

Sí, todos los pasajeros esperaban que la maltrecha barca fuera lo bastante resistente para la última parte de aquel viaje por mar hasta Japón, tras el reciente combate en el monte Fénix, China. Pero a diferencia de los demás eso no era lo que rondaba la mente de Ranma.

Su atención estaba centrada específicamente en las espaldas de Ryoga y Akane quienes se encontraban sentados sobre la sencilla proa, descansando uno al lado del otro encima de la cabina. Como Ranma era el encargado de navegar el barco y el timón estaba ubicado en el otro extremo, la distancia y el viento hacían imposible escuchar la conversación de la pareja.

¿De qué tonterías aburridas estarán hablando ahora? Si Ryoga intenta algo con Akane, entonces el chico cerdo se perderá en cuanto desembarquemos y todo parecerá un accidente. ideaba el joven sin quitarles la vista de encima.

No. Ryoga no intentaría algo inapropiado en tales circunstancias, sería como rogarle a Ranma que lo desafiara a un combate. Y una batalla en mar abierto no era una buena idea cuando sus peleas tendían a traer destrucción. La endeble barca no sobreviviría ante la fuerza desmedida de ambos ¿Te imaginas a Akane descubriendo el secreto de P-chan en una situación sin ruta de escape? Eso podría convertirse en una batalla épica por sí sola, pero por muy entretenida que fuera, Ranma no quería ver aquella escena tan lejos de tierra firme.

Además, Ryoga debía haber presentido que la época en la que Ranma le ayudaría a esconder la maldición de transformarse en cerdo estaba llegando a su límite en general. Ranma ya había empujado recientemente a P-Chan en una situación con una bañera de agua caliente con Akane cuando el tonto indeciso y egoísta había estado tratando de tener una cita con Akari y Akane al mismo tiempo en su casa.

Ranma entrecerró los ojos ante aquel recuerdo y lanzó dagas imaginarias a la espalda de su rival. ¡Cierto! ¿No se suponía que Ryoga tenía novia?

Supongamos que Ryoga se comportara y dejára por fin de jugar al límite del «casi flirteo» con Akane, lo cual, tras días viajando juntos, se había vuelto cada vez más molesto por sí solo. En ese caso, Ranma sería «muy amable» y lo pondría directamente en la dirección de Akari en cuanto llegaran a tierra. No era que lo odiara... Al contrario, el chico que a veces era amigo y a veces enemigo se merecía algo de gratitud.

Había sido Ryoga quien salvó a Ranma (e indirectamente a Akane) cuando él se había quedado congelado ante la conmoción de ver a su prometida evaporarse de la nada delante de él y... Al recordar lo anterior Ranma por instinto cerró los ojos, sacudiendo la cabeza de lado a lado. Ignora esos pensamientos. Todo se resolvió. Volvió a mirar al frente rápidamente, inhalando profundamente una bocanada de aire salado.

Volviendo a Ryoga. Puede que sea un buen amigo en ocasiones. Pero si intenta engañar a Akari una vez más flirteando con Akane, lo obligaré a confesar a Akane lo de ser P-Chan y a contarle a Akari lo del cerdo que duerme en la cama de Akane. ¡Se lo merece!

¡Vete con tu novia y deja de perseguir a mi futura esposa!

La mirada de Ranma viajó a la espalda de Akane, y sonrió con picardía.

 

 

«¡Viejo, tu turno!» le gritó a Genma. «¡Y deja de robar raciones!»

El hombre de mediana edad se acercó, masticando algo y refunfuñando con expresión lastimera. La bolsa de comida estaba en sus manos, pero Ranma no tuvo que usar ni una fracción de sus habilidades para arrebatársela a su padre.

Emitiendo un suspiro, el calvo varón se acomodó en el timón «Ojalá Shampoo viniera a Japón con nosotros».

«¿Querrás decir que disfrutaste teniendo una traductora y cocinera gratis durante nuestras “vacaciones”?» Ranma le miró de reojo mientras sacaba tres barritas energéticas de la bolsa y guardaba el resto de la comida en el pequeño camarote, cuya entrada daba a la zona del timón.

La pretendiente china de Ranma (y Mousse, que la seguía fielmente a todas partes) se habían quedado en China para visitar unos parientes. Dos locos menos de los que preocuparse, la verdad. Ya había sido un viaje bastante intenso, por lo cual era de agradecer tener un poco más de paz a la vuelta.

En su interior, Ranma deseaba que Shampoo se diera cuenta de lo desinteresado que había sido Mousse con ella, devolviéndole su libertad sin condiciones, a pesar de la tentación de alterar mágicamente los sentimientos de la amazona, para así verse correspondido de aquel gran amor que Mousse le profesaba. Mousse hizo lo que cualquier persona buena y razonable debería de hacer. Pero aun así existía la probabilidad de que la integridad de un ser enamorado flaqueara ante aquella oportunidad... ¿Era por eso que ella había permitido que el mago armado viajará con ella a solas? A final de cuentas, para Ranma, tener una prometida menos de la que preocuparse sería fenomenal…

Mientras meditaba aquello, caminó con naturalidad, acercándose a Ryoga y Akane quienes aún se encontraban de espaldas. Ranma intentaba desplazarse con tanta ligereza como le permitiera caminar la pequeña barca tambaleante en la que navegaban.

«Siempre estás viajando, así que... ¿no estás estudiando la educación obligatoria?» Akane sonrió amablemente a Ryoga.

Ryoga se infló al instante. «Soy un luchador. Lo único que importa es lo dedicado que seas a las artes marciales y lo fuerte que puedas llegar a ser.» respondió fingiendo despreocupación.

¡Ya! Y que no seas capaz de encontrar el camino al instituto con la suficiente constancia.

Cuando Akane parecía a punto de responder lo dicho por Ryoga, Ranma pasó ligeramente el borde del envoltorio de la barrita energética por la piel bronceada y desprotegida del cuello femenino.

«¡Aaah! ¡Ranma! ¿Qué estás...» Ella se volvió hacia él, estremeciéndose y luego sonrojándose un poco cuando él se sentó a su lado, mucho más cerca de lo que estaba Ryoga. ¿A caso pretendia reclamar su territorio como un simio? Qué más daba. Nadie se lo echó en cara. Aunque Akane lo miró con una buena dosis de sospecha, un toque de confusión y lo que él esperaba que fuera un poco de expectación.

Ranma le lanzó una amplia sonrisa arrogante. ¿No es adorable verla así, sonrojada pero con un toque irritable?

Antes de que Akane pudiera empezar a quejarse (o de darle un codazo), les lanzó a ella y a Ryoga una barrita energética a cada uno, y se introdujo en su conversación mientras desenvolvia su propia comida.

«¿Y no te echa de menos Akari con tantos viajes importantísimos de entrenamiento?» preguntó Ranma, parpadeando inocentemente a Ryoga.

 

 

«Akari lo entiende. Está ocupada estudiando en su último año de instituto…» Ryoga entrecerró los ojos hacia Ranma, identificando claramente la advertencia/amenaza, pero luego se volvió hacia Akane con gesto amable «Tú también estás en el último año ahora, ¿no?».

Ranma puso los ojos en blanco. Como si no supieras que todos tenemos la misma edad. Ánda ya…

Akane le confirmó que sí con amabilidad y continuaron la conversación. Mientras tanto, Ranma comía la insípida barrita, recordando sus planes internamente.

Una vez se graduara del instituto, conseguiría un trabajo a tiempo parcial mientras cursaba estudios superiores de magisterio o educación física. Puede que sus modales fueran toscos, pero no era tonto y tenía que admitir que era hora de tomar decisiones antes de la graduación, o se arriesgaba a que su padre volviera a intentar atraparle en algún tipo de plan para aprovecharse de él.

Ranma se inclinó ligeramente hacia atrás para poder echar un vistazo detrás de la espalda de Akane y Ryoga, justo para observar la distante figura de Genma, que bostezaba perezosamente mientras navegaba la pequeña barca.

No. Ranma nunca sería una sanguijuela como su padre. Le repugnaba la forma de vida que el hombre llevaba. Y era consciente que tenía que asegurar unos ingresos monetarios en su bolsillo para facilitar su independencia. El mejor camino sería ganar dinero a través de torneos o quizás impartiendo clases en el dojo. Tampoco sería un profesor horrible traumatizando a los demás. Aprendería a enseñar a los demás de mentores cuerdos y decentes, no como lo fue su padre.

Perdido en sus pensamientos, Ranma se dio cuenta de que no tenía ni idea de lo que ahora Ryoga y Akane estaban discutiendo ¿Peces voladores? Uff. ¿Qué tan aburrida podía llegar a ser una conversación?

Por otra parte, él estaba de buen humor.

Con ganas de provocar.

«Huy, parece que hemos usado nuestra última botella de agua caliente...» Ranma miró a Ryoga directamente a los ojos, los cuales se crisparon ante las implicaciones indirectas de esas palabras. ¿Quizás ese último empujón se pasó de la raya?

«Si me disculpas, la señorita Saotome necesita su agua caliente para la hora del té» Ryoga se levantó mientras Akane soltaba una risita ante su exagerado tono galante. Uh, de veras…

Su rival se fue a la cabina a recoger los artículos necesarios para preparar el agua caliente. Era una tarea bastante peligrosa en un barco, sin embargo lo habían logrado sin incidentes hasta ahora. Las consecuencias de no tener agua caliente a la mano eran peores, especialmente para el chico-cerdo. Esa misma mañana habían tenido un verdadero accidente con agua fría.

Y a decir verdad, el agua fría no sólo afectaba a Ryoga. Habían hecho un gran esfuerzo en equipo para reunir un montón de botellas térmicas aislantes, asegurándose de que siempre hubiera agua caliente. Si el mar se ponía tan revoltoso como para salpicarlos a todos a la vez... pues imagínate manejar la barca con un panda pesado, un cerdito y sólo dos mujeres con manos eficientes.

Ranma siguió la retirada de Ryoga con los ojos entrecerrados por un momento, considerando la posibilidad de devolverle la jugarreta. Pero en verdad no había necesidad de presionar más. Ya había conseguido lo que quería: estar a solas con su futura esposa.

Finalmente se relajó, tumbándose boca arriba sobre el techo de la cabina y saboreando la cercanía de Akane. Luego se dispuso a cerrar los ojos, pero no sin antes echarle un vistazo a la figura femenina que le fascinaba.

Delineó con la mirada la singular silueta de Akane mientras ella terminaba de saborear la barra energética. Estaba sentaba en la misma posición recta y orgullosa mientras contemplaba el horizonte. Vestía unas ropas chinas que le habían regalado después de la batalla en el monte Fenix y, encima, lucía el único chaleco salvavidas a bordo. Contrastando a la perfección con el naranja fosforito del chaleco, su cabello corto azul era bastane gracioso de ver, bailando constantemente con el viento del océano.

Ranma no pudo evitar sonreír tiernamente ante la visión que le regalaba su prometida, para después conseguir llevar su expresión a algo más respetable y serio.

Vale, vale, sobre todo eso... Aunque había tardado mucho en aceptarlo, Ranma sabía que amaba a la hermana menor de las Tendo.

Casi le había gritado su confesión en China, ¡por el amor de Dios!

El problema era que cuando ella despertó en sus brazos sonriendo, una vez pasó el torrente de incredulidad conmocionada que se convirtió en alivio, a él le invadió la vergüenza. Con lo cual se desencadenaron los viejos hábitos: inquietarse, desviar las preguntas, huir. Espera un momento y elimina eso último. Ranma Saotome no huye de nada. Son… ¡retiradas estratégicas! Tsk.

Aunque las palabras no eran su fuerte y el ambiente del momento ya no era el idóneo, su determinación no había desaparecido.

Ranma Saotome, de la Escuela de Combate Libre de Artes Marciales, era y segiuría seiendo el mejor luchador de su generación. Y Akane Tendo sería su esposa.

Por muy testaruda que fuera, no dudaba de que ella le amaba. Akane actuaba celosa violentamente ante «intrusas» (y «intrusos») que se acercaban demasiado a Ranma. Desafortunadamente, dicha violencia era hacia él, tuviera o no la culpa. Aún más revelador que eso, la marimacho había arriesgado su vida por él múltiples veces. Demasiadas veces para su tranquilidad.

En contraste con eso, ella había hecho cosas dulces por él, y no era no bonita en ocasiones. Probablemente se habrían besado no hacía mucho si el traje de batalla mágico no les hubiera interrumpido. Si que es cierto que él no empezó aquella interacción con las mejores intenciones en aquel momento... pero las cosas se habían puesto serias, y Akane había parecido más que preparada para que sus labios se encontraran por fin.

Ranma casi se había quedado dormido con esos dulces pensamientos cuando oyó a Akane con voz vacilante a su lado «Ranma, cuando estábamos en China... esto...»

Él abrió un ojo y la vio aún en la misma posición de antes, sentada a su lado y mirando a lo lejos. Sólo la punta de su oreja era visible para Ranma desde su posición, más rosada que de costumbre. Ojalá tuviéramos protector solar. No pasó desapercibido para él que los femeninos hombros estaban ligeramente rígidos.

«¿Qué pasa, naranja?» Su habitual tono alegre y humorístico debería servir para aliviar la tensión en ella.

Pero esa no era la respuesta adecuada al parecer, ya que Akane giró la cabeza para mirarle, algo molesta. La mente de Ranma se despertó instantáneamente al reconocer esa expresión !Hey! ¿Qué he hecho de malo ahora? Me gustan los colores llamativos. ¡Casi vamos a juego!

Ranma se enderezo un poco sobre los codos y le devolvió la mirada, perplejo. La cara de Akane enrojeció gradualmente mientras abría la boca como si fuera a hablar varias veces sin llegar a formar una sola palabra.

Al final, los ojos castaós se entornaron con una mirada calculadora «¡Mira! ¿Sabes qué?, ¡No importa!» y se levantó, gruñendo algo sobre «idiota corta rollos».

Con las prisas al levantarse y con el movimiento de la barca Akane perdió el equilibrio, lo cual incitó a Ranma a sentarse rápidamente para sostener su esbelta pierna justo arriba de la rodilla con una sola mano.

Una postura un tanto rara, pero fué suficiente para ayudarla a recuperar el equilibrio antes de que esta cayera al mar. Él exhaló aliviado, pero ella parecía aún más enfadada ahora. O tal vez avergonzada. ¿Frustrada? Ranma se preparó internamente para recibir alguna patada o mínimo unos gritos.

En lugar de eso, sin embargo, hubo una pausa hasta que ella se desinfló con un largo y exasperado suspiro. Ranma la soltó lento y cauto mientras ella seguía de pie a su lado, dedicada a mirarse los pies.

"Eh... ¿De nada? ¿Va todo bien?" Todavía no estaba seguro de qué había pasado, pero al menos ahora parecía más tranquila, aunque no feliz.

"Ah, sí. Claro. Gracias", refunfuñó.

Buen intento. Ranma empezó a maquinar cómo averiguar lo que ella estaba pensando. Sin embargo, antes de que ideara algo, y aún evitando sus ojos, Akane levantó la barbilla para mirar las nubes esponjosas en la lejania.

No era la primera vez que Ranma se maravillaba ante el bonito perfil mientras la expresión de ella volvía lentamente a ser totalmente neutral, en tanto el barco cabalgaba ola tras ola.

Sus cálidos ojos chocolate siempre habían brillado de una forma que revelaba una fuerza especial que él no había visto en nadie más. Ahora ese brillo resaltaba con el rubor constante que cubría sus mejillas y su nariz, cortesía de la prolongada exposición al sol. El cabello corto aportaba un bonito contraste que combinaba bien con el cielo y el mar que los rodeaban.

No era de extrañar que tantos hombres estuvieran obsesionados con ella.

Sin embargo, para Ranma, ella era mucho más que una belleza idealizada y perfecta. Akane tenía una personalidad compleja que, en ocasiones. rayaba en lo misterioso. Como en aquel extraño intercambio que acababan de tener,. Pero, ante todo, era una marimacho malumorada. Su marimacho malumorada y de nadie más, si él tenía algo que decir al respecto. Todas sus peculiaridades de su prometida les darían una vida excitante.

Ranma no planeaba parar de gastarle bromas. Era demasiado divertido molestarla. Para él, casarse era una manera de permanecer juntos y no de convertirse en un bobo enamorado. Puaj. Esperaba que eso no estuviera en las expectativas de Akane.

Afortunadamente, en su caso no había necesidad de confesiones embarazosas. Ellos ya estaban comprometidos y no tenían porqué casarse pronto. Después de todo, él todavía tenía que aprender a cocinar más variedad comidas con el fin de no ser envenenado por ella y sus “bien intencionados intentos” a diario.

Por todos esos motivos, ninguno de sus nuevos planes o nuevos sentimientos aceptados cambiaron el comportamiento de Ranma. Era sólo que, en los poco abundantes ratos muertos, como en la guardia nocturna del barco, meditaba en cómo su vida fluiría a la perfección.

De repente, Akane señaló hacia el horizonte: «¡Oh! ¡Mira!».

Tuvo que parpadear un par de veces para salir del ensimismamiento antes de desviar su atención hacia la dirección indicada y comprender rápidamente su emoción. Ranma tampoco pudo contener una amplia sonrisa ante lo que veían.

Ahí estaba Japón, ¡Hacia un futuro fantástico!

La tripulación de la barca pronto se apresuró a prepararse para la siguiente etapa del viaje, ahora a través de su tierra natal.

Poco sabía Ranma que, no mucho después de haber llegado a la residencia de los Tendo, la oscuridad se apoderaría gradualmente de su vida. Y sus cuidadosamente elaborados planes se convertirían en un sueño muy muy lejano.

Notes:

¡Buenas!
-Intenté contextualizar algunos de mis fanart y ¡terminé escribiendo fanfiction! Ahora este proyecto es mi nuevo «descanso creativo». En inglés, puedes ver más de mi arte en Tumblr @CoralTinyRose donde también actualizo sobre el fanfic. Pero puede que te lleves algún que otro spoiler.
-Ten en cuenta que aunque hablo español, no es mi punto fuerte. Y además la traducción automática me ha influenciado. Puedes preguntar si algo no queda claro.
-Muchas gracias a mis betas, Hanna Sandvig y @Luna12, que tuvieron la amabilidad de revisar mi primer intento de escritura creativa. Me ayudaron muchísimo a mejorarlo.
-Escribir y dibujar ya es bastante trabajo, así que si me quieres motivar a seguir traduciendo también, sugiero que me lo hagas saber dejando un comentario con tus reacciones a la obra, ya sea algo cortito o en detalle.
CAMBIOS 20-Aug-2025
-Este capítulo ha sido revisado por Kariiim y Kaysachan, mejorando el español y la fluidez general de la obra. Muchísimas gracias *-*
CAMBIOS 3-Sep-2025
-Ups! Eliminé el fanfic entero por error mientras intentaba borrar solo únos capítulos para actualizarlos ahora que hay revisores. ¡AAAH! Bueno, pero ahora volvió. Suerte de las copias de seguridad... Y hasta AO3 me envió una automáticamente así que no fué tan malo. Solo que algunos enlaces en redes ya no funcionarán. Y... suerte que no habia comentarios tampoco en ese momento. A fecha de esta publicación, solo hay comentarios en la versión en inglés. Así que bueno, ¿te animas? ¿Qué te pareció este fanfic or su fanart?

Chapter 2: Escena 1 [AKANE] Reticente

Notes:

-Consejo: Presta atención a las fechas, ¡dan pistas a entender la história!
-Me da mucha alegria que la historia (o arte) cause suficiente intriga como para que lectores lo quieran leer aunque no entiendan el idioma original. Esta traducción usa Google Translate para la base de la traducción y si que habia bastantes errores a modificar (cosas que cambiaban los sentimimentos o historia). Eso se modificó Y LUEGO pasó por un check the Rankane4ever para pulirlo más natural.

Las traducciónes automáticas funcionan pero hasta cierto punto. Por eso deseo que mi revisión del texto mejore la experiencia de los hispanoparlantes.

-Recordad que este es un fic ya está (casi) terminado en la versión inglés. Muchos capítulos ya han salido y el texto restante está enterito. A 3/sept/2025 solo falta el arte para algúnos capítulos finales. Vamos, que tienes garantía 99% de que habrá un final.

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

ESCENA 1 [AKANE] Reticente

-1 de octubre, un mes después de regresar a Japón. Residencia Tendo-

Akane entró a la cocina como un rayo con el pelo corto revoloteado, vestida con su uniforme azul y cargando su mochila. «¡Ya estoy en casa!»

Kasumi y Nodoka la saludaron. Su hermana mayor estaba acomodando los platos en la mesa de la cocina, y la señora Saotome estaba ocupándose de los fogones. Kasumi siempre había sido un encanto en la cocina, y como ahora la madre de Ranma también vivía en la casa, olía de maravilla todo el día.

«¡Lo siento mucho! ¡Olvidé comprar la pasta de miso! Estuve en la biblioteca hasta tarde, luego corrí hasta aquí, y ya casi había llegado cuando me di cuenta», explicó Akane a toda prisa.

«Oh, Ranma acaba de traerla», dijo Kasumi.

Akane parpadeó mirando a su hermana.

«¿Está aquí?»

«Pensé que habían venido juntos. ¿No estáis siempre cerca últimamente?» La madre de Ranma no se giró, pues estaba ocupada con la olla.

La menor de los Tendo dio una respuesta evasiva.

Era cierto, desde que volvieron de China, su prometido siempre estaba relativamente cerca de ella... Entrenando.

A menudo, en el recinto escolar cuando ella se quedaba después de clases, como hoy. O en el patio, si estaba en casa. Y, por supuesto, en el dojo anexo a la casa familiar si se daba el caso de que ella era la que estaba entrenando.

El joven insistía en mejorar sus habilidades hasta altas horas de la noche, y ya estaba de vuelta a ello cuando la familia se despertaba por las mañanas. Un sobreesfuerzo improductivo, pensaba ella.

Esa misma tarde, lo dejó entrenando en el recinto escolar, solo para darse cuenta de que se había hecho muy tarde y por eso volvió corriendo a casa. Pero él debió de ser mucho más rápido, y haber estado espiándola en algún momento, como para saber que ella había olvidado la compra que le encargaron.

A pesar de lo involuntario que eran su sentimientos hacia él, su constante cercanía, junto con esa consideración en comprar la pasta de miso, le llenaban el estómago con mariposas.

Pero su corazón no lo entendía: Cada vez que pensaba que Ranma podría amarla, las cosas se volvían frustrantemente caóticas. O directamente desgarradoras. Nunca se había sentido tan herida o humillada como cuando casi se besaron, solo para descubrir que todo había comenzado con una estratagema para deshacerse del Dougi mágico de batalla que, tristemente, pero quizás para bien, los detuvo antes de que algo serio pudiera pasar.

Y más recientemente, incluso tuvo la impresión de que él le confesó sus sentimientos en China solo para volver a la incertidumbre. Intentar preguntar sobre ese momento en el viaje de regreso había resultado ser un esfuerzo vergonzoso e inútil que no quería volver a intentar.

Así que procedió, por enésima vez, a reprimir sus sentimientos y reducir sus expectativas. No se permitiría tener más esperanzas hasta que él fuera proactivo e inequívocamente claro sobre sus sentimientos, sin influencias externas ni dramas.

Ahora bien, dejando de lado los sentimientos románticos, era innegable que algo andaba mal con él. Ojalá se llevaran mejor últimamente…

Un problema podría ser que, semanas atrás, al preguntarle la causa de su creciente obsesión por el entrenamiento, Akane lo hizo una vez con aparente desinterés, la siguiente con dulzura (¡incluso horneó galletas con Kasumi!), y más tarde, si era honesta consigo misma, quizás con demasiada brusquedad.

En el mismo orden de intentos, Ranma reaccionó ignorándola con una mirada escéptica. En la siguiente ocasión, descartó sus dulces (arrugando la nariz, diciendo «no» y con el descaro de salir de la habitación). Y, por último, gritándole que su vida no era asunto suyo, “Inserte-aquí-el-insulto-hiriente-del-día”.

Luego de tales acontecimientos, él puso un muro entre ambos. Ranma estaba cerca de ella con frecuencia, así que técnicamente, sí, «siempre estaban juntos». Pero ya no hablaban (ni discutían) como antes.

Movió la cabeza de lado a lado, apartando esos pensamientos y observando atentamente la cocina.

¡Cuánta comida! «¿Ha vuelto Happosai?»

«Que yo sepa, no» dijo Kasumi. «¿Te importaría empezar a preparar la mesa después de cambiarte?"

«¡Claro!» Akane se dispuso a ayudarlas, empezando por pasar por su habitación para mudarse de ropa.

Pero no sin antes echar un vistazo al patio a través de las puertas correderas abiertas de la sala.

Efectivamente, el más joven de los Saotome estaba allí, concentrado en golpear enemigos invisibles cerca del estanque de peces Koi del patio.

No llevaba la camisa puesta, probablemente toda sudada y descartada por la carrera que habría hecho desde el instituto para superarla en velocidad, aun parando a comprar. Y por eso no pudo evitar observar el torso esculpido del artista marcial más hábil que jamás había conocido. Espero un momento. ¿Había perdido peso? La frente de Akane se frunció con preocupación.

Desde hacía un tiempo, unas ojeras acompañaban la mirada de Ranma. Le daban un aura ligeramente peligrosa. No era menos guapo... pero parecía más cansado con cada día que pasaba, y su salud se deterioraba.

Akane no debía de ser tan hábil como pensaba, ya que él dejó lo que estaba haciendo y le clavó sus ojos azules, mientras permanecía de pie y quieto, como una estatua.

Últimamente Ranma hacía eso. La observaba regularmente en silencio con una mirada desconcertante.

Aparentando no inmutarse, Akane levantó una ceja, en un silencioso desafío: «Dilo ya, Ranma. ¿Qué te pasa?".

Pero no hubo reacción por su parte.

Akane suspiró. Quería agradecerle por conseguir la pasta de miso, pero él se comportaba tan… inaccesible.

Su expresión solo iba de la indiferencia a la ira cada día. Y nada más. Y hoy Ranma estaba en modo neutral, así que si ella intentaba acercarse a él, simplemente la ignoraría y se iría fuese lo que fuese que ella le dijera. Otra vez...

Curioso cómo Ranma había cambiado tanto en tan poco tiempo, y sin embargo podía predecir sus nuevos hábitos.

¿Dónde estaban su alegría y confianza? ¿Su encanto natural?

Observarlo durante días no le había aclarado mucho sobre el motivo de su sombrío desarrollo. Aun así, agradecía que al menos no se burlara de ella diciéndole que se había obsesionado con vigilarlo tanto, como él hacía con ella. Por mucho que extrañara al antiguo Ranma, no era algo por lo que quisiera que la molestara.

Lo más confuso era que, a pesar de toda esa obsesión con el entrenamiento, el idiota ignoraba los desafíos y los torneos. Gracias a su nuevo hábito de evitar todo lo que no fuera entrenar, incluso evitó algunas "desventuras" en las que se habría visto involucrado antes. Claro que ayudaba que algunos de los alborotadores habituales aún estuvieran lejos u ocupados en otras cosas, pero... éste no era el verdadero Ranma.

Y entonces Genma apareció de la nada, poniendo fin al duelo de miradas entre Ranma y Akane.

«¡Esto va por el ruido de anoche!», gritó el padre mientras intentaba golpear a Ranma por la espalda con una patada voladora.

Como había hecho innumerables veces, el padre pretendía golpear a su hijo en la cabeza y hacerlo caer al agua.

Sin embargo, en el último momento y sin siquiera girarse hacia su oponente, su prometido esquivó el ataque furtivo ladeando la cabeza. Y casi al mismo tiempo, agarró el tobillo de su progenitor.

Usando la ya fuerte inercia de Genma, Ranma redobló su fuerza y, en un arco magistral, arrojó a su padre en planchazo contra el agua. Ranma, ahora transformado en una mujer pelirroja debido a la gran salpicadura de agua en todas direcciones, producto del impacto de Genma, seguía de pie en el mismo sitio como si acabara de aplastar una mosca molesta. El panda tardó un rato en emerger. Los ojos de Genma se arremolinaban tanto por el rápido contraataque como por el impacto.

Akane frunció el ceño.

De nuevo, Ranma ni siquiera parpadeó, bromeó o se quejó del ataque traicionero. Simplemente le lanzó una mirada fugaz a Akane antes de darse la vuelta y marcharse con calma. Era como ver un fantasma de quien él solía ser.

«¿Akane? ¿Puedes ayudarnos?», se oyó una petición apagada desde la cocina.

«¡Oh, eh, sí! ¡Ya voy!».

Akane entró corriendo, tanto para escapar de la preocupación que la embargaba, como para cumplir la promesa que les había hecho a las demás señoras de la casa.

 

 

Animatic of elements from Akane spying from a corner until Ranma leaves the garden

 

***

La madre de Ranma se había encargado de tener botellas térmicas llenas de agua caliente listas por casa tras enterarse de las aventuras en el barco. Esto significó que Ranma y Genma recuperaron rápidamente su forma humana tras la disputa acuática.

La cena transcurrió con normalidad, o lo que Akane reconoció se había convertido en la nueva normalidad, con ella sentada entre Ranma y Nodoka.

«¿Y estás segura de que a Tofu-kun no le importa esperar a casarse hasta las vacaciones de primavera? Yo lo adelantaría por ti, aunque te echaré muchísimo de menos...», preguntó Soun a la hermana mayor de los Tendo, con lágrimas en los ojos.

«No, padre, Tofu es un ángel. Sabe que prefiero que toda mi familia esté allí. Y también necesitamos tiempo para adaptarnos». Le sonrió a su cariñoso padre mientras le entregaba un pañuelo.

«¿Las fiestas en Suecia coinciden con las de Japón?», preguntó el padre de Ranma, ignorando el emotivo intercambio.

«En realidad… no lo creo. Pero Nabiki dijo algo sobre que sería el momento adecuado después del primer semestre de exámenes, y que además habrían descuentos en vuelos», respondió Kasumi.

«Eso suena a Nabiki. Muy de ella conseguir una buena beca universitaria para estudiar negocios , mientras trata de encontrar buenas ofertas», respondió el patriarca Tendo, sorbiendo sonoramente en el pañuelo y apenas elevando un poco su tono de voz.

«Y también es después de que Akane y Ranma se gradúen. ¡Así que tampoco estarán ocupados con exámenes!», continuó Kasumi.

Ante eso, Akane miró a Ranma de reojo. Ella ya había decidido a qué universidades hacer solicitudes, pero Ranma… Para empezar, sus notas no eran precisamente elevadas. Y con su nueva obsesión causando un declive, no le sorprendería que empeoraran y arriesgara el poder graduarse. ¿En qué estaba pensando? Su salud y su futuro estaban en riesgo.

«Sabes, he oído que en algunos países los invitados pueden ir a las bodas con un “acompañante”, o, en otras palabras, con su pareja», intervino Genma, mirando a su hijo y Akane con interés mal disimulado. «Pero eso no aumentaría el número de invitados ya que Ranma y Akane irían juntos».

Y yo que estaba tan tranquila, feliz de que por una vez la atención no estuviera directamente sobre nosotros…

«Ranma, hijo, ¿quieres más arroz?» Nodoka ya estaba tomando su tazón.

Soun se animó rápidamente a apoyar a su viejo amigo. «¡Ah! Y está esa tradición occidental del ramo de flores. Seguro que Akane lo atrapará y se casará con Ranma pronto».

«Papá…» El tono de Akane era de advertencia pero a sabiendas que no los detendría.

«¡¿Por qué no le ahorramos un viaje a Nabiki y los casamos a todos en una boda doble?! Jajaja», rió Genma alegremente.

«Toma…», dijo Nodoka, colocando el tazón lleno junto a Ranma.

«¡YA BASTA!» Ranma le gritó a Genma, poniéndose de pie abruptamente. «¡Deja que Kasumi se case en paz sin intentar conseguir un hogar gratis a mi costa! Y tú» hizo una pausa antes de mirar fijamente a su madre «deja de intentar engordarme todo el día. ¡No soy un crío!»

Un silencio absoluto reinó en la habitación durante unos segundos.

¡¿Pero qué demonios-?!

Sus padres no habían sido mucho más insistentes que en cualquier otra ocasión, y él nunca en su vida le había hablado así a su madre. ¿Y gritarle por preparar y acercarle su comida? ¡Ojalá ella tuviera una madre que lo hiciera! Akane sintió que su corazón se encogía dolorosamente.

Ambos padres estallaron, gritándole de vuelta al joven, y ella estaba lista para unirse a ellos mientras la rabia le hervía en las venas. Sin embargo, una mano gentil pero fuerte agarró el brazo de Akane y le impidió ponerse de pie y enfrentarse a Ranma.

Nodoka la miraba con ojos cariñosos y una sonrisa triste en los labios.

«Tratamos estos casos con amabilidad», dijo su madre con suavidad y una mirada penetrante.

Akane la miró con los ojos como platos.

¿Qué? ¿Por qué no está enfadada o algo así? Había una diferencia enorme entre “Entreno tanto que me canso y me pongo de mal humor” y pasarse de la raya, cosa que el imbécil acababa de hacer. Sumado a todo su estúpido comportamiento de las últimas semanas, Akane supo que no descansaría hasta averiguar qué estaba pasando y obligar al idiota a entrar en razón.

Por mucho que Akane admirara la gentileza de Kasumi y la recatada gracia de Nodoka, ella no era así. Nunca podría (ni querría) ser tan pasiva como la madre de Ranma.

Akane se giró de nuevo para observar la escena y encontró a Ranma manteniéndose firme, pero con la cabeza gacha, sin mirar a nadie antes de darse la vuelta para irse. Los padres seguían gritándole, cosas como «hijo desagradecido» y «esa no es forma de hablarle a una madre». Kasumi parpadeaba, confundida.

Akane se levantó, frunciéndole el ceño a Ranma, pero él fue más rápido y salió rápidamente de la habitación con pasos rígidos. No sin antes echar una última mirada a Akane por un milisegundo. A ella le bastó con ese instante para ver una mezcla de vergüenza, fatiga profunda y odio a la vez, con algo más que no pudo identificar.

Y a pesar de toda su ira, esa mirada la perseguiría el resto del día.

Notes:

¡Hola!

☾) Esta escena era el comienzo del fanfic antes de que introdujera los múltiples puntos de vista de Ranma. Así que es más bien un prólogo de Akane, plantando semillas para cultivar después. Espero que haya tenido buenos momentos de todos modos, y que haga que el próximo capítulo más impactante. A partir de ahí empieza la chicha.

☾) Como este proyecto es por diversión, soy inconsistente con el "arte". A veces son bocetos, a veces ilustraciones, a veces nada (!), y al menos esta vez: una animática. ¡No pude contenerme!

Ten en cuenta que los recursos visuales que publico pueden no coincidir exactamente con las descripciones del texto. Así que, si algo te parece inconsistente, confía en la parte escrita del fanfic. Por ejemplo: los personajes visten algo diferente aunque no hayan tenido tiempo de cambiarse, o expresiones que no parecen encajar al 100% con los sentimientos descritos.

☾) ¡Gracias de nuevo a las betas en inglés! Hanna Sandvig y @Luna12. Y a los check en español de Kariiim, Kaysachan y, por éste capítulo en concreto, Rankane4Ever.

☾) Espero con ansias saber qué opinas sobre esta nueva escena y arte en lo comentarios/reviews.

Chapter 3: Escena 2 [AKANE] El Trato

Notes:

- Las traducciónes automáticas funcionan pero hasta cierto punto. Por eso deseo que esta versión mejore la experiencia aun que se publique más lento que la versión original en inglés. Esta traducción usa Google Translate para la base de la traducción, pero luego yo (autora) lo revisó para claridad, y finalmente para este capítulo Rankane4ever le dió el check final de calidad y fluidez.

-Recordad que este es un fic ya está (casi) TERMINADO en la versión inglés. Muchos capítulos ya han salido y el texto restante está enterito.

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

SCENE 2  [AKANE]  El Trato

-2 de octubre, pasada la medianoche-

A altas horas de la noche, Akane daba vueltas en la cama. Después de una cena familiar tan dramática, no podía ni conciliar el sueño ni pensar en una buena manera de averiguar qué le pasaba a Ranma. Así que levantó la cabeza, dirigiendo su mirada hacia el reloj en la cabecera de la cama. 1 AM. Suspiro.

Pensando que un té de manzanilla caliente la calmaría, fué en la cocina lo más silenciosamente posible. Incluso ella podía preparar un té. La taza caliente en sus manos y su aroma celestial la ayudaron a volver al presente y alejarse de sus pensamientos.

Pero el alivio duró poco. Un sonido distante pero nítido la puso en alerta máxima. Deteniéndose, con el corazón acelerado, identificó el sonido de la carne al rozar las tablas de madera del suelo del Dojo. ¿No me digas que sigue entrenando? ¿A estas horas?

En efecto, el artista marcial estaba haciendo abdominales.

Supuso que Ranma intentaba no alertar a los demás de sus esfuerzos mediante la escasa iluminación. Solo una lámpara amarilla al fondo de la habitación estaba encendida. La luz restante provenía de la luna, filtrándose por la puerta corredera abierta en el otro extremo. A todo esto se le sumaba la luz del pasillo por el que Akane había venido, que le daba a la escena un suave contraste cálido y a la vez frío.

Akane sintió que su cuerpo se ponía alerta, inquieto, al darse cuenta de que esta podría ser la oportunidad perfecta para continuar su investigación. Pero ¿qué debía hacer? Las preguntas (directas o no), observaciones, y dulces no funcionaban. Y no era como si pudiera sacarle respuestas a golpes. No si realmente se oponía a ella.

Este Ranma era distinto.

Tras mirarla de reojo, el objeto de su atención detuvo el ejercicio y se acercó a Akane para tomar una toalla de un estante y secarse el sudor. Akane permaneció en silencio, siguiéndolo con la mirada, consciente de que él había notado su presencia y elegía ignorarla.

Ranma se movía con soltura en general, pero los ojos entrenados de Akane percibieron una pizca de precaución extra en él. Como si estuviera listo para que ella atacara o algo así. Ranma debió pensar que Akane había venido a tomar represalias por la escena en la cena familiar, lo cual sin duda escalaría en una discusión.

No, eso no serviría para arreglar nada. No esta vez.

¿Y si Nokoda está bien encaminada? Quizá, y solo quizá, pueda lograr que se abra si soy realmente amable y actúo con calma. Domaré mi orgullo si es necesario. Nadie está aquí para ver lo que pase de todos modos.

Se acercó a él con paso tranquilo y le ofreció su taza de té, que estaba aún casi llena y humeaba ligeramente.

«¿Te apetece un té?"

Ranma miró la taza con escepticismo, sin dejar de evitar los ojos de Akane. Eso la molestó un poco, pero logró contenerse.

«No sabe mal, Ranma, acabo de tomar un poco. Y no estoy aquí para hablar de la cena.»

Uf, eso no le quedó muy bien. Intentaba suavizar su actitud, pero puede que lo hubiera puesto más a la defensiva. ¿Ya había echado a perder su nuevo enfoque experimental? Un segundo antes de que ella fuera a reclamar el té ofrecido, Ranma tomó la taza y bebió la mitad con cuidado (aún estaba bastante caliente), mirándola de reojo. Estaban a medio metro de distancia, ella de frente a él, mientras que el cuerpo de él daba cara al estante de herramientas en la pared. Su expresión era inexpresiva. Ella lo observaba con la misma atención.

Cuando dejó la taza en el estante, notó que ya tenía agua lista allí, al lado de la toalla. Que hubiera tomado el té de todos modos le dio a Akane algo de valor. Así que empezó a hablar en voz baja.

«Me di cuenta de que me has estado mirando...». Cuando él se giró rápidamente para mirarla a los ojos y empezó a abrir la boca, el tono de Akane se volvió más firme y rápido. «No lo niegues. Estoy involucrada en lo que está pasando, ¿verdad? ¿Hice algo?».

Silencio.

La cuestión es que no había terminado. Akane lo agarró del brazo, sujetándolo con suavidad pero con firmeza.

«Algo anda mal, lo sé. Y sabes que puedes confiar en mí. Déjame. Ayudarte.» Habló con un poco más de severidad de lo previsto, pero esperaba que sonara decidida, no agresiva.

Ser tan persistente ante el rechazo y la incomodidad no era su estilo. Pero Akane no mentía. Estaba preocupada y quería ayudar.

Ranma ladeó el cuerpo para mirarla de frente, soltando el brazo del agarre de ella. Aunque no fue forzado ni físicamente doloroso, la separación intencionada lastimó el orgullo de Akane.

Sus ojos eran fríos y estaban ahora fijos en los de ella, como los de un depredador, evaluadores y tan serios como cuando entró en el dojo. Los de Akane intentaban mostrar sinceras intenciones de ayudar, aunque en su interior, sospechaba que él podía percibir algo de su inquietud en su cuerpo.

Este Ranma tenía un aura extraña a su alrededor, con un toque de peligro agravado por la tenue iluminación. Podía oír el tictac del reloj de pared del dojo en la noche silenciosa, las hojas jugueteando suavemente con la brisa otoñal del exterior. Akane se sentía como si estuviera en una posición vulnerable, intentando persuadir a un animal acorralado. Y los animales acorralados atacan.

Aun así, se mantendría firme y sería genuinamente amable.

En ese momento Ranma la sorprendió al levantar lentamente la mano hacia su mejilla, rozando su pómulo con los nudillos. En el pasado, Ranma había entrado en contacto con su cuerpo en innumerables ocasiones, pero este movimiento estaba tan fuera de lugar con su actitud del último mes, que Akane no pudo evitar que sus mejillas se ruborizaran levemente.

Él suspiró y sus hombros parecieron bajar ligeramente. Ella ni siquiera lo habría notado si no fuera por la intensidad con la que lo miraba. Los ojos azules de Ranma se suavizaron, aunque solo fuera por un instante. Sintió algo tras la máscara. ¿Algún tipo de anhelo?

 

image, akane looks at ranms surprized and blushed, ranma 's hand on her cheeck, ranma has sad eyes looking down on her

 

De repente, como si volviera en sí, inhaló profundamente y su expresión volvió a ser impasible. Sus manos volvieron a ubicarse en ambos costados de su cuerpo. Sus defensas se habían alzado de nuevo. Akane frunció el ceño, entristecida por la regresión.

«Quince minutos.» El tono serio de Ranma llenó la habitación.

«¿Cómo?» Parpadeó confundida.

«Si me quieres ayudar, dame quince minutos.»

Akane asintió para animar a Ranma a continuar, aunque no estuviera acordando nada. No entendía por dónde iba, pero él finalmente estaba dispuesto a... ¿Hablar? ¿Negociar? ¡Algo! Sintió que su corazón empezaba a latir más rápido.

«No hablarás con nadie de lo que pase durante ese tiempo, ni siquiera para hacerme preguntas a mi.» Ranma continuó con tono firme.

Los ojos de Akane se entrecerraron con sospecha, y él debió percibir su inseguridad. Así que añadió rápidamente: «Pero si algo que realmente odias sucede durante ese tiempo, dilo, y todo se detendrá.»

Así que hay una salida. Excepto que esto sigue sonando a pacto con el diablo.

No. Sigue siendo Ranma, ¿cierto? No me haría daño.

Al observar su mirada de nuevo, Akane percibió algo más. ¿Desesperación?

Y realmente quería saber más sobre lo que pasaba por su mente.

«De acuerdo-»

En cuanto pronunció las palabras, uno de sus brazos la agarró por la cintura para unir sus cuerpos en un fuerte abrazo. El otro brazo la rodeó con los hombros, acunando su cabeza con su gran mano. De repente, Akane se encontraba con la cara medio cubierta en su cuello.

 

Image, Ranma hugs Akane and she looks surprised

 

Justo cuando iba a gritar su nombre ante la sorpresa, recordó las "reglas" y guardó silencio, intentando procesar lo que estaba sucediendo. Ni siquiera había tenido tiempo de evadirlo, aunque no es que quisiera hacerlo.

Akane no tardó mucho en sentir que el cuerpo de Ranma empezaba a temblar. También podía sentir y oír su corazón, latiendo aún más fuerte que el suyo. La respiración de su captor era agitada.

Y así se encontró ella, inmóvil, de pie mientras él la abrazaba vigorosamente, rodeada por el aroma único de bambú, tierra y sudor que hacía tiempo había catalogado como "Ranma modo entreno".

¿Estaba nervioso? ¿Enfadado? ... ¿Asustado?

Podía sentir como los músculos que la rodeaban estaban tensos de manera extrema. Y sus cuerpos estaban tan pegados que la separación que técnicamente les proporcionaba la ropa parecía inútil. A menos que contaras con un ridículo botón del pijama, que se había movido en un ángulo extraño y ahora se le clavaba en el vientre. Sin embargo, lo que le llamó la atención fué como Ranma estaba más frío de lo que ella habría anticipado.

Akane se sentía un poco insegura, con ganas de abrazarlo para calmar lo que le preocupaba, pero también temía que huyera o se cerrara de nuevo con un paso en falso. Así que le llevó un tiempo reunir la confianza suficiente para levantar los brazos y ponerlos en su espalda. Era un abrazo bastante tímido viniendo de ella. Aun así, contenía todo el cariño que podía brindar, ya que le preocupaba que él estuviera claramente sufriendo por algo.

Lentamente, el pulso y la respiración de Ranma se calmaron hasta alcanzar un ritmo regular. El temblor desapareció y su agarre se volvió menos angustioso, aunque seguía manteniéndola inmóvil. Akane era consciente de que no podría moverse a menos que Ranma decidiera soltarla. Por otro lado, no sentía miedo.

Pasaron los minutos y, después de lo que podrían haber sido cinco o treinta minutos (¿Quince?), él se alejó de ella. Evitó su mirada mientras tomaba algunos objetos personales del estante, incluyendo la taza de té, y procedió a salir del dojo. Akane seguía medio en shock, de pie en el mismo lugar, cuando lo oyó hablar de nuevo, de espaldas a ella.

«Mañana, a la misma hora. Quince minutos.»

Ni siquiera miró el reloj del Dojo para saber cuánto tiempo le había dado hoy.

Notes:

¡Hola!
☆) ¡En el capítulo siguiente nos aventuramos en el punto de vista de Ranma!
☆) ¡Muchas gracias de nuevo a los lectores beta! En inglés y en español! Qué honor tener ayuda desde mi primer fanfic.
☆) Dejo anotado que, que al dibujar, a veces me gusta cambiar la ropa del canon. Como el pijama estrellado de Akane o las vendas alrededor de los tobillos de Ranma. Pero es simplemente una decisión estilística que no afecta la historia. Así que, a menos que mencione alguna descripción de la ropa en el texto, ignora los diseños inusuales.
☆) ¡Gracias por leer!
Ya sea una reacción corta o un análisis largo, tus comentarios son muy valiosos para este proyecto. ♡
Y envíale un “gracias” a los betas. Se lo merecen, de verdad de la buena. A parte de corregir a veces me hacen de soporte, feedback para las ilustraciones y casi que terápia cuando me como la cabeza por detalles lol.

Hásta la próxima~

Chapter 4: Escena 3 [RANMA] Grietas

Notes:

Recordatorio: las cosas se van a oscurecer antes de llegar al Happy Ending...

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

ESCENA 3  [RANMA]  Grietas

-1 de septiembre-

Todo empezó el día que volvieron al instituto. Los rumores de sus épicas batallas en el extranjero ya habían llegado a oídos de todos.

Durante una bulliciosa pausa para el almuerzo, Ranma se encontró narrando un poco de la historia que parecía despertar la curiosidad de los otros alumnos. Los pupitres de Ranma y Akane estaban colocados diagonalmente uno cerca del otro, y ambos estaban rodeados por un grupo de compañeros de clase excesivamente curiosos que prestaban atención, absortos a sus relatos.

En una pausa de la conversación, mientras Ranma escuchaba a sus compañeros de instituto discutir las ventajas y desventajas de viajar a China, oyó chillar a las chicas alrededor de Akane.

Sayuri preguntó, con miedo e incredulidad: «¡¿Qué?!», casi al mismo tiempo que Yuka añadía: «¡¿Moriste?!»

«No, no, estaba... ugh... vaporizada o... ¿deshidratada? Me convertí en una versión de mí misma del tamaño de una muñeca, y tuvieron que conseguirme agua especial dentro del tiempo límite para que pudiera volver a mi tamaño normal.» Dijo Akane.

«Akane…» La voz de Yuka estaba llena de preocupación por su amiga.

«A menudo te encuentras con situaciones peligrosas cerca de Ranma, pero esto… ¿esto no es ir ya demasiado lejos?», añadió Sayuri, no menos angustiada.

Esta vez, Ranma tuvo que prestar mucha atención para oír la última parte ya que sus voces habían bajado de volumen.

«¡No pasa nada! Obviamente, me salvaron y estoy bien», dijo Akane casi con alegría. Seguramente intentaba tranquilizar a sus preocupadas amigas.

«Lo sabemos, pero… ¿no tienes miedo a veces? ¿Y si algún día te ves obligada a meterte en otra pelea aterradora y él llega demasiado tarde?». Otra amiga de Akane se unió a la conversación.

Akane dejó escapar un fuerte suspiro y habló en tono tranquilizador. «A ver. Vamos a tranquilizarnos. Al final todo se arregló. Y a mi no me obligaron a nada, aparte de que me llevaran a China. Me escapé de la cárcel donde me encerraron los Fénix por mi misma. Y fui yo quien se apresuró a manipular un grifo mágico para salvar a Ranma. ¡Y fui lo suficientemente fuerte como para sobrevivir!».

En ese momento, su amigo Daisuke le hizo a Ranma una pregunta directa, que le exigió fingir atención a los chicos que estaban alrededor de su escritorio. Sin embargo, tuvo que disimular una sonrisa mientras pensaba en la conversación de las chicas. Akane lo enorgullecía.

¡Claro que sí, mi chica es dura de pelar! Y los artistas marciales se meten en líos, un riesgo profesional. Además, salvaré a Akane todas las veces que sea necesario.

Pronto, Ranma descartó la conversación por completo. Pero su subconsciente debió de retener algo, ya que la primera pesadilla ocurrió esa noche.

Había sido un flashback anormalmente amplificado de la pelea que Akane había descrito.

Para empezar, ella desapareció ante sus ojos, y sintió que el mundo se oscurecía a su alrededor. Donde Akane había estado, solo quedaba su ropa, cayendo en sus brazos con una ligereza anormal.

Sus manos y brazos habían vuelto a quedar atrapados en las redes paralizantes de Saffron, pronto convertidas en cristal irrompible. Así que le llevó un tiempo agonizante encontrar el cuerpo de Akane, ahora tamaño de una muñeca, escondido dentro de la ropa. A veces creía verla, pero entonces la prenda se deslizaba y la perdía de vista de nuevo.

No fue hasta que Ranma finalmente pudo colocar el pequeño cuerpo de Akane contra su pecho, sujeto con el cuello de su chaqueta, que sintió que podía respirar de nuevo. Sus brazos comenzaron a responder a su voluntad, rompiendo el cristal. ¡Y justo a tiempo! En cuanto su entorno se aclaró, el príncipe del Monte Fénix cargó contra él. Saffron le bloqueaba el paso para invocar el agua mágica que le ayudaría a recuperar por completo el cuerpo de Akane. Así que Ranma hizo lo que mejor sabía hacer: ¡Aceptar el desafío sin reservas! ¡Que se desatara el infierno!

Y así, el infierno llegó a la Tierra, con lava voladora incluida. Como había sido en realidad, fue peor que en cualquier batalla anterior. Ranma descubrió que no era lo suficientemente fuerte para luchar solo contra él, y Akane siguió esforzándose para salvarle.

Cada vez que la miraba, sus párpados estaban más bajos, lo que indicaba que su alma estaba llegando a su límite. No, no, no, por favor, aguanta un poco más. El corazón de Ranma latía tan rápido que sentía que se le iba a salir del pecho. ¿Por qué sonríes? ¡Akane!

Cuando finalmente alcanzó su objetivo después de la monstruosa batalla, con la respiración entrecortada, rasguños y moretones por todas partes, ya era demasiado tarde. Ranma se encontró de nuevo de rodillas abrazando el cuerpo de Akane, ahora en su cuerpo completo gracias al agua mágica. Pero ella estaba inmóvil y pálida. Su piel también tenía algunas quemaduras por culpa de la pelea. Algo andaba mal, realmente mal. Incluso en su forma original, su prometida parecía demasiado frágil.

Y no importaba cuánto le hablara y le suplicara que volviera. Había llegado tarde y sintió cómo el cuerpo que abrazaba con desespero se enfriaba lentamente. Los ojos de Akane permanecieron cerrados.

Ranma sintió que su corazón se detenía lentamente. No le llegaba suficiente aire en sus pulmones. El mundo a su alrededor volvió a oscurecerse, tragándose a ámbos.

Hasta que despertó sobresaltado, tomando una gran bocanada de aire y mirando a su alrededor confundido.

 

 

Image ID, Ranma wake sup from nightmare, sweaty, scared face, small tears, pajamas

 

Con los ojos húmedos, Ranma identificó la familiar habitación de tatami asignada a la familia Saotome en la residencia de los Tendo. El panda roncaba a su lado, y su madre probablemente dormía al otro lado de este. La forma peluda de tu padre la ocultaba.

Exhaló profundamente y, una vez que su corazón volvió a la normalidad, Ranma intentó tranquilizarse. Pero no podía apartar de su mente los ojos permanentemente cerrados de Akane.

«Menuda tontería. No llegué tarde. Soy fuerte. Y seguro que ella está bien», refunfuñó para sí mismo.

La sensación de inquietud no aflojó, así que al final Ranma se rindió de seguir intentando conciliar el sueño. En un instante se encontró escabulléndose fuera, hacia el clima aún cálido y echando un vistazo dentro de la habitación de Akane desde la ventana.

Ella irradiaba una calma completa, durmiendo en la cama. Estaba tan relajada que se encontraba en una postura tirando a lo inelegante. Su cuerpo estaba extendido sobre el colchón, boca arriba. Un brazo abrazaba un cojín a su lado, mientras el otro descansaba sobre su cabeza. De igual manera, una de sus piernas estaba estirada hacia abajo, mientras que la otra, doblada por la rodilla, descansaba sobre la pared que bordeaba la cama. Ranma podía ver el rostro de Akane, con su boca medio abierta, y el movimiento lento pero constante de su respiración.

 

 

Image ID Akane sleeps in her room on her bed in funny pose, seems super relaxed.

 

El pequeño cerdo negro no estaba a la vista. Tal vez por fin había aprendido a quedarse con Akari, donde pertenecía.

Pasados unos minutos más, Ranma sintió calambres en los brazos por estar agarrado al techo. No podía hacer nada más para asegurarse de que todo estaba bien, así que decidió volver a su cama.

 

-3 de septiembre-

Ranma estaba de pie al lado de su futón, observándolo con recelo y sin querer acomodarse para pasar la noche, aunque el resto de la casa ya estuviera durmiendo.

En el fondo de su mente, Ranma aún podía recordar la última pesadilla. Akane caía inconsciente junto a él en una jungla de plantas venenosas. Se había sacrificado de nuevo, salvándole al usar un antídoto para él en lugar de salvarse a sí misma. Era en ámbas partes conmovedor y aterrador cómo a menudo confiaba en que él podría arreglar las cosas. Y, a diferencia del sombrío final de sus pesadillas, en realidad, ¡él más o menos si que la había salvado del su envenenamiento cuando terminó la aventura!

Sin embargo, ese no era el problema. Desde hacía mucho tiempo, cada vez que Ranma sabía que Akane estaba en peligro, su determinación de luchar superaba todos sus miedos y lo ponía en movimiento. Pero en la tierra de los sueños, esa primera punzada de ansiedad al verla en peligro persistía, a veces incluso filtrándose durante el día.

Durante tres noches seguidas, se había despertado conmocionado y cansado, ¡como si realmente hubiera luchado contra sus enemigos y hubiera perdido! La oscuridad de esas imágenes, combinados con la falta de sueño, comenzaba a afectarle, llevándolo a preocuparse por cosas triviales y a cometer errores estúpidos durante el día.

Así que, esta vez, en lugar de acostarse a potencialmente pasar por otra pesadilla, dio la vuelta y salió de la habitación.

Ranma ya había estado en extenuantes circunstancias y entrenamientos antes. Y había perdido algunas batallas, si no "guerras". Desagradable, sí ¡pero no era algo que no pudiese superar! Dormir poco no derrotaría a un verdadero guerrero. Todo iría bien. Ranma aún podía ponerle un freno a la situación antes de que se agravara.

Lo único que necesitaba era romper el ciclo pasando una noche sin dormir. Si se cansaba lo suficiente, ¡seguro que dormiría como un tronco la noche siguiente! ¡Un plan magnífico!, ¿verdad?

¿Sabes qué? Mejor aún, entrenaré toda la noche. ¡Demostraré quién es fuerte! Aquí soy yo quien tiene el control.

 

-4 de septiembre-

Por la mañana, Ranma sentía su cuerpo agarrotado y cansado, pero estaba muy satisfecho con el entrenamiento nocturno en el Dojo. ¡Hasta ahora todo iba según lo previsto!

Aún resoplaba por terminar una serie de abdominales cuando Akane lo sobresaltó al abrir la puerta de repente. Ya llevaba puesto su uniforme y su mochila.

«¡¿Qué haces aquí?! ¡Te perdiste el desayuno! ¡Vamos! ¡Tenemos que llegar temprano para terminar los preparativos!»

Y se fue.

Corriendo tras ella, Ranma recordó... ¡Hoy era el festival deportivo en el instituto Furinkan! Su estómago rugió en protesta.

***

Ranma resbaló con la pelota que intentaba atrapar y cayó de bruces sobre la dura arena del suelo, justo cuando el silbato marcaba el final del partido. Su clase de tercer año, el equipo masculino, había perdido por estrepitosamente en balón prisionero contra un equipo de primer año. Contra novatos. ¡Apenas más que bebés!

Sus ojos lanzaban dagas imaginarias mientras levantaba la vista del suelo para ver a los estúpidos niñatos que celebraban su suerte al ganar el equipo con el infame Saotome-senpai de tercer año. Si hubiera tenido mi resistencia habitual, seríais vosotros los que estarían besando la tierra.

Los compañeros de Ranma coincidieron plenamente con sus pensamientos.

«¡Maldita sea, Saotome, contábamos contigo! ¿Qué pasó?», se quejó Daisuke.

«¡Que vergonzoso!», repitió otro chico detrás de él en un lamento.

«Oye, no seáis crueles. Cualquiera puede perder, incluso Ranma», suspiró Hiroshi y le tendió una mano para ayudarlo a levantarse.

Ranma hizo una mueca, ya que, de alguna manera, el último comentario clavó la puñalada más profunda. Una vez de pie, intentó sacudirse el polvo de su ropa habitual de estilo chino, encontrando algo de suciedad que no salía fácilmente. Un día desafortunado, no cabía duda.

Separándose de sus amigos y dirigiéndose a la hilera de grifos del patio del colegio, se quitó la camisa exterior para limpiarla bien. Tres de los chicos de primer año estaban haciendo piña allí, charlando animadamente, sin darse cuenta de que él se acercaba.

«Seguro que exageraban. ¿Dicen que puede crear un tornado en un solo puñetazo?»

«Tonterías. ¡Ningún ser humano puede hacer eso!»

«Entonces, ¿no es tan fuerte como dicen? ¿Crees que tengo alguna posibilidad con Tendo-senpai?»

Eso provocó a Ranma más rápido que el agua fría transformaba su cuerpo al de una mujer.

«¿Te atreves a intentarlo?», dijo en voz baja y despacio, peligrosamente cerca del grupito de estudiantes de primero. Ranma proyectaba una sombra amenazante sobre los tres.

Cuando se giraron y gritaron ante la repentina aparición del senpai. Ranma se alzaba sobre los jóvenes con sus hombros anchos. Los brazos completamente cincelados y su torso destacaban cuando solo vestía su camiseta oscura sin mangas. Agreguemos los rasguños y el indicio de ojeras bajo sus ojos: el artista marcial podría intimidar con total eficacia incluso después de un partido lamentable.

 

 

Image ID Ranma towers on 3 guys, light from behind ranma and expression make him look intimidating

 

Una familiar voz femenina se hizo escuchar detrás de él: «¿Acosando a los de primer año? ¡Eso es caer bajo!».

«¡Tendo-senpai!» Los estudiantes de primer año se distanciaron de Ranma y, con ojos en forma de corazón y una devoción sincera e inquebrantable, dirigieron sus miradas a quién estaba detrás de él.

«¡Oh, hola!», les respondió Akane amablemente.

Ranma se irritó por dentro. Había asumido lo peor de él y era amable con los demás, como siempre.

«Pft, todavía no sé qué ven en ti.» Soltó cuando finalmente se giró, mirando a Akane de arriba abajo con falso disgusto cuando, en realidad, el uniforme deportivo le sentaba de maravilla. Ella y dos estudiantes más estaban a unos pasos de él, cargando conos después de terminar alguna otra actividad, supuso.

«¡Ranm-!», comenzó Akane en tono de advertencia para vengarse del agravio, pero se detuvo en seco y arqueó las cejas al ver el rostro sucio y arañado. «¿Qué te ha pasado?».

«No es asunto tuyo.» Rápidamente ladeó su rostro, repentinamente cohibido.

«¡Ganamos, Tendo-senpai!» «¡Contra el equipo de Saotome-senpai!» «Les dimos una paliza tremenda», gritaron los más jóvenes, uno encima del otro, mostrando el orgullo por su hazaña como si haber vencido a Ranma en balón prisionero fuera una especie de logro heroico.

¡Malditos cachorritos del diablo! A la próxima los destrozaré. Ranma gruñó para sí mismo mientras Akane parpadeaba, visiblemente sorprendida por el anuncio de los de primero.

Apartó la mirada de ellos para centrarse en él de nuevo, ahora con preocupación, y lo evaluó rápidamente de pies a cabeza. «Oh... bueno, ¿No pasa nada? A veces se pierde. ¿Quizás no te saltes el desayuno la próxima vez?», dijo Akane con una sonrisa.

Ranma sabía que ella estaba siendo amable, consciente de lo mucho que odiaba perder y tratar de restarle importancia. Era dulce a su manera y quería animarlo.

Lamentablemente, en lugar de eso, había hurgado más a fondo en la herida. «Claro. Una glotona como tú lo sabría» respondió Ranma con su clásica mueca de desprecio, consciente de su injusto comportamiento, pero demasiado molesto como para reaccionar de otra manera.

Para sorpresa de nadie, Akane le hizo volar del lugar con una patada.

***

Esa noche se acostó en su futón pronto, después de la cena, desesperado por dormir bien por fin. Ranma sentía que había sobrepasado sus límites, tanto por dentro como por fuera. Akane no le había hablado en todo el resto del día, ni siquiera cuando se vieron obligados a hacer pareja en algunas actividades.

Por supuesto, eso irritó aún más a sus compañeros de clase. Estaban irritados con Ranma por no haber dado lo mejor de sí en lo que debería haber sido un día divertido y fácil para ellos. Y, además, por haber enfadado a Akane, quien también se había centrado más en ganar puntos contra él en lugar en ganar en grupo.

Con los rumores de su derrota a manos de los de primero de esa mañana, parecía haber redoblado los esfuerzos de todos los equipos contra el de su clase (a veces con trampas de por medio). Y cada vez que Ranma perdía, sus compañeros le culpaban o negaban con la cabeza con decepción, mientras que los rivales se reían de él. La gente empezó a cuestionar su supuesta fama de "el más fuerte del instituto". E incluso después de esforzarse al máximo, el estado de agotamiento mental y físico le había hecho perder en cada oportunidad. Llegada la noche, Ranma no podía imaginar estar de peor humor. Sin embargo, en la oscuridad, ya demasiado cansado como para mantener su furia, en lugar de dulces sueños lo único que le pasaba por la cabeza eran pésimos pensamientos.

Ahora ya cargaba con el cansancio acumulado de tres noches llenas de pesadillas. Además de las siguientes 30 horas seguidas despierto con un montón de ejercicio y sucesos lamentables. Que Akane también estuviera enojada con él no mejoraba las cosas.

En resumen, sentía como si, en lugar de algodón, el futón estuviera hecho de petróleo, tragándolo lentamente como arenas movedizas. Y algo que habría tomado por estúpidas pesadillas cualquier día empezó a sentirse real.

Pensándolo bien, en ocasiones había perdido descaradamente, incluso cuando había puesto toda su intención y esfuerzo en una situación, ¿no? Y aunque la derrota de hoy no era sorprendente después de un mal descanso, a veces… también sobreestimaba su fuerza en batallas cruciales.

Los miedos que había sentido durante esas peleas, recientemente avivados en sus pesadillas, nublaban su habitual optimismo, sumiéndolo lentamente en un sueño a kilómetros de su paz.

La espiral de oscuridad que lo había atrapado, estaba ahora en pleno apogeo.

Notes:

Hola~

☾) Espero que disfruten esta versión del fanon de las pesadillas de Ranma. El siguiente capítulo sigue con el punto de vista de Ranma.

☾) Los dos primeros dibujos de este capítulo los hice sin motivación, y empecé a odiarlos en cuanto los terminé. Estoy haciendo un esfuerzo para sobrepasar la incomodidad al publicarlos de todos modos, para que complementen el texto. Pero para evitar esta sensación en el futuro, puede que publique episodios sin arte y los añada más adelante si es necesario. Así, dibujo cuando me apetece lo que me apetece. Intentaré avisar con notas como esta si un capítulo anterior se actualiza con nuevo arte. ¡Ya veremos!

☾) Tengo experiencia con el insomnio. Y sí, probé la genial idea de Ranma de "saltar una noche" y otras versiones de "cansémonos más". No lo recomiendo para nada. ¡Por favor, no lo intentes! Solo empeorará tu estado de ánimo (por lo que será menos probable que duermas tranquilo después). Además, debilitará tu cuerpo, lo que te pone en riesgo de enfermarte.
Para el drama, mantendremos la trama dentro del reparto principal de Ranma. Sin embargo, si esto se parece a tu realidad, te animo a buscar ayuda profesional.

☾) Me tomé algunas libertades con Ranma a medida que las cosas se vuelven menos cómicas, lo que significa que no para todo el mundo se sentirá como en el personaje original, aunque intente dar lo mejor de mi. Las cosas se pondrán más oscuras antes del final feliz que he prometido. Si aún quieres abrazos de Rankane y fan art, ignora las desviaciones y quédate. De lo contrario, esta historia puede que no sea para ti. Y no pasa nada.

☾) ¡Gracias, betas y revisor! Vuestros empujones me ayudaron mucho.

☾) Recordatorio que en redes puedes encontrarme en X/Twitter, Instagram y Tumblr.
Mismo username: CoralTinyRose

☾) Espero con ansias las reacciones en los comentarios/reviews, como siempre. Significan MUCHO y me dan ganas de seguir compartiendo esta historia incluso cuando me avergüenzo de mí misma. Comenta en inglés o español, en este fic o el original, no importa ;)
Y si comentas muuuucho después de que se publicara éste capítulo, me hace la misma ilusión.

Chapter 5: Escena 4 [RANMA] Grietas

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

ESCENA 4 [RANMA] Descenso

-7 de septiembre-

Con el rabillo del ojo, Ranma vio a Akane salir del dojo tras terminar su entrenamiento habitual.

Entonces se quedó paralizado en medio del ejercicio de abdominales cruzados, mirando la pared de madera del dojo como si tuviera la respuesta a su duda. ¿Cincuenta y uno? No, ¿Cincuenta y dos? Uf... Se rindió, apoyó la espalda en el suelo y, tras confirmar que el techo (y desde luego tampoco la lámpara) sabían mucho más, cerró sus irritados ojos un rato.

Esa estrategia de pasar una noche sin dormir debe haber sido mi peor idea hasta el día de hoy, reconoció. Las pesadillas se habían convertido en algo cotidiano de todos modos.

Mantenían la estructura de mezclar peleas pasadas, solo que con los finales equivocados. A veces su imaginación se flipaba demasiado, y los oponentes tenían características extrañas, como si se mezclaran partes de diferentes enemigos. No muy diferente del extraño monstruo que era Taro Pantimedias.

Y sus enemigos ganaban. Siempre.

En su mente, aún podía ver el último recuerdo oscuro que su imaginación le había regalado:

Kima, la guardiana real de Saffron, en el cuerpo robado de Akane. Al verla, se le encogió el corazón, avivando el miedo de que Akane estuviera en China por su irresponsabilidad. Todo porque, cómo un idiota, se había guardado su foto cerca de su corazón, revelando que ella era su potencial punto débil. Eso había impulsado a Kima a secuestrarla y ponerla en peligro. Y Ranma todavía temblaba ante el temor de que Akane se hubiera ahogado en un estanque de Jusenkyo, y que fuera su culpa.

Ranma suspiró y estiró los brazos por encima de la cabeza. Todavía se sentían incómodos por los repetidos y largos ratos agarrándose a la ventana de Akane, para confirmar que estaba bien, antes de sus excursiones nocturnas al Dojo.

Después de una semana de intentos fallidos, se dio cuenta de que no podría volver a dormir después de que esos pensamientos sombríos lo invadieran. Así que decidió que, después de comprobar cómo Akane estaba después de unas pesadillas, más bien podría entrenar para evitar que tales hechos imaginarios se hicieran realidad. No hay que tentar a la suerte.

Era su nueva rutina.

Primero, Ranma se acostaba tarde para cansarse más antes de dormir. Inevitablemente, ese sueño se veía interrumpido prematuramente por una pesadilla terrible. Luego, al despertar, Ranma iba a ver cómo estaba Akane y luego se aventuraba al Dojo.

Dadas las circunstancias, sin embargo, no se arrepentía. Era mejor mantener sus fuerzas. Reduciría la probabilidad de perder inesperadamente contra un oponente nuevo o antiguo y disminuiría las posibilidades de que Akane se lastimara. ¿No?

El cansancio, sin embargo, lo ponía en una extraña mezcla entre un estado de alerta permanente con instintos casi animales y un estado letárgico y torpe.

Sus reflejos parecían fallar más a menudo, y perdía la cuenta de las patadas y levantamientos en medio de un ejercicio con más frecuencia de la que jamás admitiría. Y no solo cuando Akane estaba presente.

Refunfuñando, empezó de nuevo.

Uno, dos...

 

-10 de septiembre-

Ranma se secó el sudor de la frente tras entrenar en las horas más oscuras antes del amanecer. Había hecho ejercicios sencillos la mayor parte del tiempo, solo combate con un adversario imaginario. Aun así, sentía los músculos pesados ​​y le costaba concentrarse.

Por primera vez desde su nacimiento, un torrente constante de dudas llenaba su mente. Dudas serias y aterradoras, día y noche.

Sí, solía ganar al final de sus desventuras, pero... ¿y si...?

Era como si todas las batallas del pasado hubieran estado abriendo fisuras en una presa, y lo ocurrido en Jusenkyo finalmente hubiera agrietado sus muros por completo, dejando fluir todos los miedos sin ningún tipo de filtro.

Se sentía como si todo el control que creía tener en su vida se hubiera volatilizado. Y en esos momentos de espera a que saliera el sol, se preguntaba si la suerte realmente había tomado parte en sus batallas.

O, ¿Y si, para empezar, él nunca había sido un artista marcial con tanta habilidad?

Ranma recordó una pesadilla anterior.

No. Eso no era un sueño. Era la realidad.

Por su relación con él, Akane fué obligada a vestir un sexy traje de conejita y colgada de la rama de un árbol tras ser secuestrada. Y Konatsu, no él, la atrapó primero tras caer de las ramas altas, evitando resultar gravemente herida.

¿Cuántas veces había estado Akane en peligro por su conexión con él?

¿Y cuántas veces Ranma había podido controlar la situación y ayudarla por sus propios medios?

Akane está en peligro mientras mis resentidos, o incluso nuevos enemigos me persigan. Y ahora mismo ya no confío en mis habilidades.

Además, Akane se estaba volviendo cada vez más pesada sobre su, en sus propias palabras, "sobreentrenamiento inútil".

Ranma cerró los ojos y sintió que sus hombros se desplomaban, derrotados.

Debo mantenerme a distancia de ella para que nunca sea el objetivo de mis enemigos.

Su pecho se encogió dolorosamente ante su propia decisión, de solo imaginar no poder estar cerca de Akane. Pero... ¿quizá era lo mejor? Con suerte, se casaría con ella más adelante, cuando él fuera el más poderoso y realmente el indicado para ella.

Tras respirar hondo para tranquilizarse, Ranma se ajustó a la idea.

Incluso cuando Akane y él negaban ser novios y repetían incesantemente que solo estaban comprometidos por sus padres, la gente seguía presionándolos para que estuvieran juntos y (con razón) pensaban que ella era un punto clave para vencerlo a él.

Si de verdad quería evitar ponerla en peligro, no debía haber duda alguna. Ranma debía borrar la relación de la vista de todos. Puede que fuera terrible manteniendo la cara de póker, pero aún podía fingir en las peleas. Así que, así era cómo lo abordaría. Este era el momento para Ranma “Máscara de Hielo”. Y ninguna emoción rompería la máscara.

En estos días, no hay mucho de qué reírse de todos modos.

Por supuesto, sus nuevas acciones llamarían la atención si de golpe él empezara a actuar con frialdad solo con Akane. Tendría que mostrarse distante con todo el mundo. Dos pájaros de un tiro. Se aseguraría de que nadie corriera peligro por su culpa. Aunque, sinceramente, ¿no eran sus amigos pesados ​​a veces? ¿Quieres salir? ¿Vamos a estudiar? Anda, búscate una vida.

¿Y cuando le preguntaban qué tan lejos había llegado con Akane? ¡Deja de meterte en mis asuntos o te vas a quedar sin dientes! ¿Y qué dices de que soy un exagerado? Anda ya…

¿Sabes qué? ¿Quién necesita amigos? ¡Adiós!

 

-13 de septiembre-

Camino a casa desde el instituto, Akane caminaba furiosa unos pasos por delante de él. De vez en cuando, giraba la cabeza y le miraba con el ceño fruncido. Probablemente para asegurarse de que el borde de su prometido siguiera allí. Sin embargo, ella estaba demasiado irritada como para preguntar qué le pasaba otra vez y, de nuevo, ser rechazada por él.

Sorprendentemente, para Ranma, adaptarse a mostrar un estado de humor frío externamente le había llevado solo unos días. Quizá porque tampoco es que hubiera estado tan alegre durante la semana anterior, así que no era un salto tan grande ¿Cierto? Cualquiera que fuera la razón, la mayoría de las personas a su alrededor que se interesaron por el cambio e intentaron molestarlo y sacarlo de su distanciamiento, se habían dado por vencidas después de algunos ladridos groseros y respuestas violentas por parte de Ranma. Al final, el consenso de sus compañeros parecía ser: «¡Joder, Saotome! Haz lo que te dé la gana. Perdón por preocuparnos. Cuando termine la razón mágica o estúpida de esto, ya avisarás».

Idiotas. No tenéis ni idea de nada.

 

 

Por suerte para él, el grupo que esperaba que fuese más entrometido en su cambio, los residentes del dojo Tendo, estaban a punto de distraerse.

***

Ranma corrió tras Akane, pisándole los talones.

Ella ya se adentraba rápidamente dentro de la casa en busca de la fuente del alboroto, que los dirigió hacia la sala principal. Ranma se preparó mentalmente para luchar y protegerla. Sin embargo, cuando su prometida llegó a la habitación y jadeó, no fue ella quien fue atacada. Una figura masculina se abalanzó sobre Ranma con los brazos abiertos.

«¡Ey!», evitó con fuerza el abrazo y, en lugar de atraparlo, el enemigo aplastó un pilar de la casa entre sus brazos.

¿Doctor Tofu?

«¡Hermanooo~!» El hombre con gafas no pareció darse cuenta de que su objetivo ya no era un humano, y mantuvo una amplia y tonta sonrisa mientras se frotaba la cara contra la madera.

Ignorando ese comportamiento descabellado por un momento, Ranma miró hacia la sala. Estaba todo muy desordenado, con una puerta corredera que se salía de sus guías y muchos otros elementos hogareños esparcidos por todas partes.

Nodoka limpiaba tranquilamente un té derramado mientras el panda le daba a Soun, quien sollozaba, palmaditas reconfortantes en la espalda. Kasumi era la más cercana a él y a Akane, y también lloraba. Sin embargo, a diferencia de su padre, sus lágrimas eran silenciosas y tenía un ligero rubor en sus mejillas y una sonrisa en los labios.

Akane corrió directamente hacia su hermana mayor, tomándole las manos. «¿Estáis todos bien? ¿Qué ha pasado?"

Y ella les contó los hechos.

Al parecer, el doctor había sido un bastante torpe durante su visita al Dojo, sorprendiendo al patriarca Tendo pidiéndole la mano de Kasumi en matrimonio.

Soun se sorprendió al principio, pero pronto recibió a Tofu con una gran sonrisa, junto con bendiciones y lágrimas que aún fluían escandalosamente por su rostro. El padre no pudo negarse a la dulce Kasumi cuando la pareja reveló que llevaban mucho tiempo enamorados y cortejando. Kasumi había sido demasiado tímida, o realmente lista, como para contárselo a nadie hasta ahora.

Al escuchar la historia, Ranma se obligó a relajarse mientras reajustaba su expresión de alerta a su máscara de neutralidad desinteresada. No había peligro ni había pasado nada malo. Además, en el fondo, se alegraba por la pareja. Al menos otras personas sí podían encontrar felicidad.

También había observado atentamente la reacción de Akane. Después de todo, ella había estado interesada románticamente en el Doctor Tofu desde hacía ya mucho tiempo. Pero, como Ranma esperaba, parecía rebosante de alegría por los recién prometidos.

Dicho eso, y solo por un instante mientras abrazaba a Kasumi, Akane pareció casi lanzarle una mirada a Ranma antes de contenerse en el último momento, cuando sus ojos se posaron a la altura de los pies de él. Las mejillas de la menor de los Tendo se sonrojaron levemente y frunció el ceño con preocupación. Como si nada hubiese pasado, Akane volvió a sonreír ampliamente hacia Kasumi, ignorándolo como él la había ignorado a ella en los últimos días. Ranma intentó no pensar demasiado sobre lo que esa casi mirada significaba.

Después de que una nueva ronda de té estuviera lista, y con la puerta corredera de vuelta en su sitio, Ranma sintió que le empezaba un nuevo dolor de cabeza. Así que, en silencio, le dio una palmadita a Tofu en la espalda en señal de felicitación antes de escabullirse al jardín a hacer estiramientos. Quería distanciarse de la ruidosa y alegre sala de estar, pero sin irse del todo.

Estar cerca del paradero de Akane era una prioridad tácita para él.

Después de todas las situaciones sombrías en las que la imaginaba por la noche, no podía evitar echarle un vistazo de vez en cuando, para comprobar si estaba bien. Además, no era solo él quien atraía los problemas; en algunas ocasiones, habían ocurrido cosas alrededor de Akane directamente. Y quería estar allí para intentar protegerla si surgía la necesidad. Con suerte, podría ser de alguna ayuda.

Los hecho de esa tarde le habían recordado justo a eso, ya que ella se había dirigido de cabeza hacia una situación potencialmente peligrosa justo delante de sus narices. ¡Otra vez!

Sin embargo, dependiendo del día, su mente perturbada cambiaba drásticamente de idea sobre cuál era la mejor manera de actuar.

 

-15 de septiembre-

Un dragón con muchas cabezas cerró una de sus fauces en su torso, cuando intentaba distraer a la bestia de Akane. Mientras tanto ella se quedaba con Shinnosuke, su “amigo”, quien obviamente la amaba.

Ranma despertó en una colina al atardecer, solo y no muy lejos de la zona de Nerima.

Sentía todo el cuerpo rígido y pesado, como era lo habitual últimamente. Tuvo que reprimir un bostezo.

¿Akane?

Miró a su alrededor antes de ubicarse y comprender lo que estaba pasando. Ah, ya, había decidido irse. Lejos de padres manipuladores y alejando el peligro que él significaba para sus seres queridos (sí, sí, de Akane en particular).

Entonces, mientras entrenaba solo, lo único que sabía hacer estos días, se tumbó boca abajo tras una flexión fallida. Sus oscuros pensamientos e imaginación hiperactiva tomaron el control, durmiendo al artista marcial y atrapándolo en otra pesadilla.

Pedazo de idiota.

Ni siquiera sabía qué era más estúpido. Haberlo dejado todo y a todos con solo una mochila, o la compulsión que sentía por saber cómo estaba ella, lo que le hacía correr de vuelta a la residencia de los Tendo para comprobar si estaba allí y a salvo.

 

-22 de septiembre-

Era un acontecimiento especialmente raro el poder ver un amanecer después de haber podido dormir toda la noche del tirón. En el techo de la habitación de Akane, de entre todos los lugares. No preguntes.

En ese momento, incluso con el cielo nublado, el mundo parecía un poco más claro y Ranma podía concentrarse. Y tenía la mente tan despejada que no podía evitar preocuparse.

Algo anda realmente mal conmigo.

Últimamente, cualquier idea parecía extrema y a menudo le salía mal. ¿Dónde estaba su control? ¿Acaso no era un guerrero determinado? ¿Reaccionaba exageradamente a las cosas, tal y como otros decían?

¡Se sentía más irritable que durante una mala temporada hormonal en su forma femenina!

Aunque supiese que había un problema, no sabía cómo solucionarlo.

Podría ahorrar y volver a China. Revertiría mi maldición y volvería más fuerte que nunca. La forma femenina es útil a veces; sin embargo, suele causar estragos. Más vale prevenir que curar.

Pero, ¿Y si pasa algo mientras no estoy? ¿No secuestraron a Akane precisamente la última vez que estuve en China?

Sin poder decidirse, se masajeó la muñeca recién torcida. Una lesión estúpida de sus entrenamientos que se sumaba a la colección de arañazos y moretones que tenía por todo el cuerpo. Y todo causado al entrenar por sí mismo, sin oponentes. Se sentía tan fuera de sí.. ¿o no?

¿Y si no era realmente fuerte?

¿Y si él era solo un tipo mediocre, con algunas rachas de buena suerte y la ayuda de otros, hasta ahora?

 

-26 de septiembre-

Ranma ni siquiera intentó concentrarse en su profesora, pues un dolor de cabeza lo había estado acribillando toda la mañana. Otra serie de pesadillas aún rondaban en su mente. Mousse había convertido a Akane en un patito estúpidamente mono, forzándola a quedarse en esa forma animal para siempre.

Esto ya se pasa de lo ridículo.

Por costumbre, se giró un poco y miró a Akane en su escritorio. Ella ya lo estaba observando, con una pequeña arruga en el ceño.

Sentía una culpa cada vez mayor por preocuparla. Aunque ese sentimiento no la alcanzaba. Ranma mantuvo la mirada vacía y fingió prestarle atención a la maestra.

Al menos, a pesar de mi inutilidad, mantuve la atención de Akane. Ella me vigila tanto como yo a ella últimamente.

Ranma solo deseaba que no fuera tan entrometida, insistiendo en averiguar qué pasaba por la cabeza de su prometido. Era una tonta intentando hacer que él "hablara". ¡Akane sabía que eso no era lo suyo!

Sin embargo, de todos sus intentos de hacerle hablar, lidiar con su enfoque “forzadamente” dulce había sido difícil. Ella fingía ser dulce aunque con indiferencia, pero siendo realmente dulce en sus intenciones y preocupación. Sorprendentemente, las migas de formas raras que ella había dicho que eran galletas olían bastante bien. Y la esperanza en sus ojos de que su enfoque funcionara era... bastante tierna. Bueno, cautivadora.

Solo que no había nada de qué hablar ni con ella ni con nadie.

¿Y si otros veían lo terriblemente débil que era ahora? Los alborotadores se aprovecharían de la situación en un instante. Tenía que parecer poderoso, indiferente e inaccesible. Máscara de hielo.

Soy un desastre, y ella todavía se preocupa por mí. No la merezco.

Y eso lo destrozó.

No la merezco, pero no puedo soportar perderla.

Soy patético.

 

-30 de septiembre-

Aquel final de septiembre hacía un calor inusual incluso de noche, sobre todo cuando uno hacía ejercicio. Ranma sentía las tablas de madera debajo de su cuerpo sucias y pegajosas por el sudor. Estaba tumbado boca abajo, con el corazón aún acelerado por el esfuerzo de su último ejercicio.

Sin embargo, su mente apenas sentía el suelo, pues sus pensamientos volvían a vagar.

Ranma ni siquiera se había dado cuenta de la frecuencia con la que Akane y él tenían contacto físico (con violencia o sin ella) hasta que forjó ese muro emocional entre ellos. Habían pasado días, quizá semanas, con el mínimo contacto. Con Ranma intentando pasar las comidas familiares junto a ella con gestos regulares para comer y sin buscar excusas para rozarle la manga.

Solo atreviéndose a observar desde la distancia, y nada más.

Eso lo volvía loco. Y cuanto más se esforzaba por evitar tocarla, más fuertes se volvían sus antojos.

Su mente estaba llena de Akane: era dulce, estaba en forma, era bondadosa y más bien torpe en las actividades femeninas clásicas. Y era testaruda en las cosas que importaban. Quería estar con ella para siempre.

Excepto que su yo racional insistía en que era irresponsable y que tal cosa probablemente nunca sucedería.

Algún día, Taro podría ganar. Herb podría ganar. Incluso Ryoga podría ganar. ¡Por no hablar de cualquier posible nuevo enemigo desconocido!

Y Akane se ahogaría. Caería de un huracán que Ranma mismo habría creado. Sería una muñeca que nunca despertaría.

Le dolía la cabeza. Y el hombro. Se había golpeado por un tonto resbalón con su própio sudor.

Claro. En la siguiente aventura, Ranma también podría resbalar con sudor, y Akane se lastimaría, pensando eternamente que debería haber llegado a tiempo para luchar juntos.

Esto era inaceptable.

No. Soy yo quien mejor la iguala. Hasta ahora, he sido el victorioso. Debo protegerla. ¿Cómo podría rendirme? ¡Soy Ranma Saotome de la Escuela de Artes Marciales Todo Vale! ¡Vamos! ¡Una flexión más!

Pero su hombro se quejó y volvió a estrellarse contra las tablas de madera.

Patético.

Ranma se acurrucó en el suelo apestoso.

Solo quería dormir. Solo quería recuperar a Akane.

Tengo que ser digno de ella. La extraño. Quiero verla sonreír. Bromear, entrenar, hacerle cosquillas, abrazarla.

Besarla.

¿Acaso ella lo amaba? Ya no estaba tan seguro.

Quiero salir de mi mente.

 


Notes:

¡Hola!
☆) ¡Ya casi nos hemos puesto al día con la línea temporal! A continuación, volvemos al punto de vista de Ranma. Un episodio más corto con su versión de la «noche del trato».
☆) Basé el arco de Ranma en la ansiedad relacionada con el insomnio, alimentandose mutuamente. Es algo con lo que tengo experiencia personal (aunque no se debe a pesadillas). Soy una persona segura de mí misma por naturaleza, pero en las malas épocas... mi mente no es un lugar agradable en el que estar. Por eso su arco de caída ha sido especialmente difícil, pero, al mismo tiempo, una de las partes que más ganas tenía de escribir. Como es muy importante para mí, he estado editando esta parte una y otra vez. Así que la voy a publicar antes para evitar hacer más cambios que, al final, la empeoren la história lugar de mejorarla.
☆) En realidad, lo que ayudaría a Ranma es terapia. Pero esta es una historia de ficción y estamos aquí para los abracitos y drama, así que habrá otros métodos.
☆) ¡Gracias, betas y revisor! Y gracias a las personas que me rodean y me ayudan a salir de las trampas mentales en las que caigo, no muy diferentes a las de Ranma.
☆) Comentarios y reviews son bienvenidos~
☆) Juego para los fans más fans: ¿Qué «arcos» de Ranma 1/2 habéis identificado en éste capítulo?
.
☆)Nota de Sept 2025: Ahora este fic son 22 episodios total. Los 3 últimos son epílogos. Cómo publico la traducción más lenta pero intento poner notas un poco más actuales si hago cambios, puede que las notas de autor sean un poco inconsistentes. Espero no repetirme mucho y no dejarme nada importante tampoco.

Chapter 6: Escena 5 [RANMA] Indulgencia

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

ESCENA 5 [RANMA] Indulgencia

-1 de octubre, hora de cenar-

Un dolor sordo y constante se había apoderado de su cabeza, y este empeoró con las conversaciones bulliciosas de la cena familiar.

¿Cómo podían estar todos tan felices planeando una boda? Vale, claro, se alegraba por Kasumi y apreciaba que no le prestaran tanta atención a él. Pero, aun así. ¿Citas en una boda? ¿Qué era eso? Ranma sería la cita de Akane si eso fuera necesario. ¡Listo! Problema resuelto.

Espera, no. Él ya no era tan fuerte, sino indigno de ella. Además, estar con él la convertía automáticamente en un blanco para sus enemigos.

El dolor en su cabeza empeoró.

¿Tenía que asistir? Sí, Kasumi quería que todos estuvieran allí. ¿Y de qué tonterías estaba hablando papá ahora, de bodas dobles? ¡Este NO es el momento, viejo egoísta!

Uf. Y otra vez con la comida. Mamá se estaba volviendo cada vez más pesada, presionándole constantemente para que comiera y observándole a escondidas pero no lo suficiente como para que Ranma no se diera cuenta. ¡Y sé que parezco débil! ¡O no masculino, lo que sea! ¡Si tienes algún problema conmigo, dilo! ¡No soy un niño a reñir!

Miró a su alrededor, consciente de repente de que estaba de pie. Todos lo miraban con expresión de desconcierto.

M****a.

¿Acababa de decir todo eso en voz alta? ¿Qué dijo exactamente?

Huye.

Ranma Saotome era un cobarde ahora. Lo peor de todo era que no pudo evitar echarle una última mirada a Akane.

Parecía furiosa, y tenía todo el derecho a estarlo. Conseguir pasta de miso no compensaba todo lo que sabía que estaba haciendo. Sus emociones estaban descontroladas, sin filtros.

Esto… esto no iba a funcionar.

Odiaba su yo actual. Necesitaba arreglar aquello, fuera lo que fuese. Pero no sabía cómo.

Ya no le quedaban fuerzas.

 

***

 

Akane se le había acercado esa noche. Ni siquiera lo regañó por el dramatismo de la cena. Simplemente acudió con una torpe ofrenda de té. Su sencillez, su franqueza, y su fuerza al intentar acercarse de nuevo a él después de todos sus rechazos, su obstinada curiosidad, su verdadera y sincera oferta de apoyo… eran demasiado.

Y estaba cansado. Demonios, exhausto.

En ese momento, ni siquiera su cerebro tenía filtros. No podía negar lo guapa que era simplemente siendo ella al natural, un poco soñolienta y con su pijama otoñal. Su cabello corto enmarcaba su rostro. Los ojos inquisitivos color chocolate y miel lo miraban fijamente.

Esa joven fuerte y confiable que amaba estaba allí, justo frente a él. Estaba ahí para él.

Eso era todo lo que quería. Akane con él. Akane a salvo. Y estaba tan asustado de que fuera temporal. ¿Un mes sin batallas? Demasiado inusual. En cualquier momento, alguien seguramente haría estallar el Dojo.

La mano de Ranma se había posado en su mejilla sin darse cuenta, y la apartó rápidamente. Pero no sin antes sentir lo suave y cálida que era con su tacto. Las mejillas femeninas se sonrojaron ligeramente.

Y pensar lo inmerecedor que él era de su preocupación…

¿Intentar ayudarlo, dijo ella? Que estupidez. Ranma debería irse. Ahora.

La cuestión es que, en ese momento, su guardia estaba más baja que nunca. Así que fue por lo que sinceramente deseaba. Ella en sus brazos. Solo por un momento.

Una bocanada de aire cerca de Akane para sentir que estaba bien y que aún pertenecían juntos. Un rayo de esperanza. Y, desesperado, dijo…

«Quince minutos.»

Se había sentido tan bien en el abrazo. Más pequeña que su cuerpo masculino, pero innegablemente en forma.

Le mortificaba estar temblando. Aun así, no podía contener sus emociones, sus miedos y alegría se mezclaban. Miedo de que les separaran, de que se la llevaran, o de que él fuera lo suficientemente fuerte como para dejarla atrás. Alegría de que ella estuviera bien ahora, realmente a salvo, a diferencia de su oscura mente durante las pesadillas. ¿Eso de que los hombres no pueden hacer dos cosas a la vez? ¡Repítelo si te atreves! Ranma podía sentirlo todo.

Akane había sido dulce y reconfortante con él mientras su mente pasaba de la velocidad de un rayo a un trance vacío. Su suave abrazo era una bendición.

Más que nada en el mundo, la mente y cuerpo de Ranma ansiaban dormir. Así, sin más, con la cálida figura de Akane entre sus brazos. Lo envolvía su olor, uno que había guardado en su memoria sin darse cuenta siquiera. Estaba un poco mezclado con el aroma herbal del té y... se mezclaba con su sudor masculino... ¡Qué asco!

Necesitaria una ducha la próxima vez.

¿La próxima vez?

Aunque no contara los minutos, presentía que era el momento de apartarse.

Ranma, verbalmente inútil incluso en situaciones cotidianas, por supuesto que no sabía qué decir después de lo que acababa de pasar. Así que adaptó su expresión a la Máscara de Hielo (su nueva forma de ser) y respiró hondo disimuladamente antes de pedirle a Akane una repetición al día siguiente, disimulando sus nervios.

Ella no sabría que, tras terminar rápidamente el té y recoger la taza en la cocina, Ranma había estado merodeando hasta estar seguro de oírla regresar sana y salva a su habitación. Sí, tal cual como un acosador espeluznante.

Luego regresó al Dojo, respiró hondo e intentó recordar el abrazo. A lo mejor le ayudaría a dormir un poco mejor.

Suspiró.

Y un cuerno que no soy un bobo enamorado. Me he vuelto el peor de los débiles pretendientes de Akane.

 

Notes:

¡Hola!
☆) ¡En el siguiente capítulo volveremos al punto de vista de Akane! Y la historia seguirá avanzando cronológicamente.
☆) Éste capítulo fue de los cortos, pero eso no significa nada. La longitud solo tiene que ver con cómo quería dividir las escenas. Como recordatorio, el texto de la historia ya está terminado (¡incluso el epílogo 1!). Solo quedan pendiente algunas ediciónes/revisiónes. Y el arte lleva un tiempo. Hablando de eso...:
☆) Empecé a preparar un animatic para este capítulo, pero el storyboard (guión gráfico) preliminar se hizo muy largo: ¡CINCUENTA CORTES! Si lo termino, espero que estéis de acuerdo en que ha merecido la pena el esfuerzo. Si os gustó el animatic de «The Splash» en el capítulo 2, os gustará más «The Hug», ¿no? ♡
Mientras tanto, seguiré actualizando los capítulos como si el animatic no existiera. Y luego os pondré al día en más «notas» como esta o en redes en caso que el animatic se termine y este capítulo se actualice con más arte. También podéis seguirme en Tumblr/X/Instagram para estar al tanto de los avances generales. Mismo nombre de usuario CoralTinyRose
☆) Como siempre, espero vuestras reacciones en los comentarios (¡me encantan!).

Chapter 7: Escena 6 [AKANE] Vigilando la luna

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

ESCENA 6 [AKANE] - Vigilando la luna

-2 de octubre-

Por un lado, alguien diría que la mañana siguiente comenzó como cualquier otro día escolar para Akane: con el joven artista marcial sentado a su lado durante el desayuno familiar. Claro que él seguía en su versión silenciosa de las últimas semanas.

Por otro lado, ese desayuno en particular se sentía extra tenso para la familia. Aunque todos hablaban o actuaban como de costumbre, a Akane no le pasaron desapercibidas unas cuantas miradas sutiles hacia Ranma y su madre.

Si no fuera porque también miraban a esta última, Akane habría temido que los otros supieran lo que pasó en el Dojo la noche anterior. Y, aún así, tuvo que cerrar sus ojos por un momento y despistar su mente para contener el rubor de sus mejillas, insistentes en arder cada vez que recordaba la escena.

Observó a Ranma por el rabillo del ojo, quién parecía neutral a primera vista. Pero gracias a su cercanía, podía notar que en realidad él también tenía los músculos del cuello ligeramente tensos.

¿Habían logrado algo ayer? Akane todavía no entendía por qué él estaba obsesionado con entrenar a todas horas. Pero ciertamente Ranma pareció calmarse si comparaba su antes y después de ese “momento compartido” anoche, así que... Sí. Al menos, lo estaba ayudando. Por alguna razón, él la necesitaba. O a ella, o a un abrazo sin justificación. Así que su “trato” debía ser parte del camino correcto.

Y es por eso que ella decidió continuar con su nuevo enfoque. La técnica más desafiante que Akane Tendo había probado jamás.

Paciencia.

Así es. Mantenerse callada mientras lo animaba a tomar la iniciativa había funcionado la noche anterior. ¡Él se había abierto! O aceptado su ayuda. O algo así.

Con esta técnica probablemente tendría que esperar aún más para determinar cuál era el problema raíz de Ranma. Pero cada paso adelante, por pequeño que fuese, seguía siendo progreso. Y ciertamente sentía que ayer había logrado más que con sus otros enfoques.

«¡Ay!»

Akane dio un salto cuando un antebrazo cruzó su campo de visión y casi le golpeó la nariz.

Ranma sostenía un bol vacío en dirección a Nodoka, y ahora toda la familia centraba abiertamente su atención en la escena madre e hijo.

Con los ojos muy abiertos y los labios ligeramente entreabiertos, la primera miró a Ranma. A su vez, él tenía una expresión bastante seria y, aunque tenía la barbilla en alto, no había desafío en su mirada. Al segundo, él tragó saliva, delatando nerviosismo, a lo que Nodoka sonrió con cariño antes de tomar el bol para rellenarlo de arroz.

Un suspiro colectivo de alivio se escapó del resto de la familia.

En el pasado, ella habría presionado a su prometido. ¡Ves, no era tan difícil! ¡Y de paso también deberías disculparte!

Pero dadas las circunstancias... Akane consideró que lo mejor era volver a concentrarse en su sopa de miso.

Cuando llegara la noche ya tendría otra oportunidad de descifrarlo... y/o de recibir un abrazo mega potente. Maldita sea. Era casi seguro que estaría nerviosa todo el día.

A su lado, Ranma terminó en silencio su segundo bol de arroz hasta que no quedó ni un grano.

image: bowl of rice with chopsticks on top no rice

 

***

 

-3 de octubre, madrugada-

Akane volvió a mirar el reloj. Era pasada la una de la madrugada y Ranma no estaba en el Dojo. Así que, un poco desanimada, pero sin querer rendirse, deambuló en silencio por la planta baja de la residencia con la esperanza de toparse con él.

Por suerte, pronto supo que el esfuerzo no sería en vano.

Esta vez, Akane encontró a Ranma duchado y limpio, no con ropa de entrenamiento, sino en pijama. Su habitual cabello trenzado ahora estaba recogido en una coleta baja.

Había requerido un gran esfuerzo en equipo, pero, hacía unos meses, las hermanas finalmente convencieron a Ranma de que se soltara el cabello más a menudo en la ducha para lavarlo bien. Dormir con una coleta baja fué el siguiente paso de la campaña. Y luego la trenza aparecía cada día por la mañana.

Internamente, Akane debía admitir que le gustaba en cualquiera de esos estilos de peinado.

El joven artista marcial estaba en uno de los pasillos exteriores que rodeaban la casa principal, sentado con la espalda contra la pared y mirando al patio. Tenía una pierna con la rodilla doblada y un brazo respaldado en ella, y la otra extendida sobre el suelo de madera. Los dedos de su mano derecha golpeaban suavemente las tablas de madera del suelo. Su mirada estaba fija en el brillo de la luna, que se reflejaba en el agua del estanque.

Por el rabillo del ojo, debía saber que ella estaba allí. Pero como no la miraba directamente, Akane dudó sobre qué hacer. Su impulso natural era el de decir algo, de recriminarle que lo estuvo esperando en el Dojo y de preguntarle qué le pasaba últimamente. Pero su intuición presentía que no podía hacer ningúna de esas cosas. Todavía no.

Ranma ya no se parece a un animal acorralado que podría morder, pero sí a uno que saldría corriendo si dijera algo incorrecto. Debo ir con cuidado.

«¿Hoy, podemos sentarnos aquí?», preguntó Ranma en voz baja, poniendo fin al dilema sobre cómo actuar.

El rostro de él era neutral, y solo su voz insinuaba vulnerabilidad. En general, este nuevo Ranma parecía muy diferente de su versión normal juguetona, tonta y arrogante a la cual ella estaba acostumbrada. Pero a Akane también le recordaba un poco al Ranma tímido de esas raras veces cuando se atrevía a hablar honestamente. Ese Ranma sensible que era amable con ella, aunque a su manera.

Y con ese pensamiento en su mente, se sentó a su lado, sujetándose las rodillas con los brazos, y mirando hacia el jardín. El hombro derecho de Ranma y el izquierdo de Akane estaban separados por unos treinta centímetros, pero él puso fin a eso enseguida.

Ranma levantó el brazo lo suficiente como para colocarlo detrás de Akane, sujetándola por la espalda y la cintura. Ella inhaló para contener la sorpresa cuando, con un fuerte tirón, la deslizó hacia él hasta que los costados de sus torsos quedaron en contacto.

Akane también permaneció inmóvil mientras su cuello y orejas se calentaban y adquirían un tono rosado. Pero consiguió mantener su mirada testarudamente fija en el jardín frente a ellos, cuando él volvió a subir el brazo para dejarlo rodeándola por los hombros y con una mano sujetando el brazo de ella. El cuerpo de Ranma se entornó ligeramente hacia Akane, con la cabeza apoyada en la de ella.

Estaban principalmente de lado a lado, pero su rostro rozaba el de ella. Podía sentir su suave aliento en su mejilla izquierda.

Después de decidir que él ya debía haber llegado a la posición final deseada y no iba a moverse más, Akane hizo todo lo posible por relajar su cuerpo.

Entonces, ¿los quince minutos empiezan ahora?

Al menos Ranma no temblaba, aunque su cuerpo emanaba cierta intensidad. Y, en tal cercanía, podía sentir perfectamente que su corazón latía más rápido de lo normal, considerando que estaban simplemente sentados en una posición de descanso.

Si la noche anterior él le había permitido abrazarlo de vuelta para calmarlo, Akane supuso que ahora podría intentar algo a menor escala. Con esa idea, ella puso su mano lentamente sobre la de él, que estaba reposando en su brazo.

Por lo que pudo ver, Ranma no reaccionó positivamente, pero tampoco huyó de ella. Así que, a continuación, Akane decidió quedarse quieta y se unió diligentemente a la silenciosa observación de la luz de la luna danzando en el agua.

Paciencia.

Con el paso de los minutos, ella se quedó absorta sin querer. Era medianoche y esta vez estaban en una posición tranquila contemplando un jardín apacible. Además, aunque la noche de principios de otoño aún no era fría, estaba agradablemente rodeada por la irresistible calidez y aroma masculíno. Este último olía bastante más limpio esa noche, pero seguía siendo indudablemente él. Ranma.

 

 

Si no contabas la preocupación por su misterioso entrenamiento compulsivo y todas las consecuencias negativas que eso le traía, esta situación podría ser un sueño hecho realidad. Y si él no fuera un idiota indeciso. Mmm, demasiados "y si"...

Distraída por los tristes pensamientos vagando por su mente, el extremadamente suave murmullo de Ranma, cerca de su oído, llegó de repente, causándole un cosquilleo.

«...- - estás a sal-...»

Frunció el ceño y permaneció inmóvil, intentando comprender las palabras y esperando que añadiera algo más.

Eh, ¿Sí...? Claro que estoy a salvo. eres el que está en problemas.

Aún con su confusión, Akane sintió que era demasiado pronto como para interrogarlo acerca de sus palabras. Sobre todo porque tal cosa no estaba dentro de su trato. Pero esperar más para ver si daba más pistas también resultó infructuoso. ¡Akane incluso empezó a dudar si había oído algo o no!

Probablemente pasados los quince minutos, y sin embargo, antes de lo que le hubiera gustado, Ranma se movió y se levantó para irse. Estaba a punto de doblar la esquina cuando Akane lanzó un susurro torpe y en voz casi demasiado alta. No despertemos a la familia.

«¿Mañana a la misma hora?»

Ranma giró la cabeza y, en señal de confirmación, levantó ligeramente la comisura de los labios antes de alejarse en silencio.

 

Espera un segundo, ¿cuándo fué la última vez que le vi sonreír?

El pensamiento era agridulce, por la tristeza de darse cuenta de lo mucho que extrañaba esa vista y por la esperanza de que el Ranma que ella conocía todavía estuviera allí en algún lugar.

Notes:

Hola~
1) ¿Querías abrazos? ¡Toma más abrazos!
2) El texto en japonés de la imagen del abrazo es lo que Ranma pensó/dijo cuando imaginé la escena en mi mente por primera vez. «無事でよかった» o «Me alegro de que estés bien/Me alegro de que no estés herida». Pero él no lo dice con suficiente claridad como para que ella esté segura de haberlo entendido.
3) Gracias a @Luna12 por corregir la primera parte (inglés). Espero no haber estropeado demasiado las cosas después de esa revisión. Los errores y las incoherencias en inglés son culpa mía. ¡Y gracias a Rankane4ever por la revisión de la traducción española!
4) Estoy deseando conocer las reacciones a este capítulo. Tanto sobre la historia como sobre el arte. Por favor, dejad vuestros comentarios/reviews con vuestras opiniones ^-^.
--
5) Este es un capítulo complicado para escribir sobre Akane. Por eso, voy a explicar las cosas con más (demasiado) detalle.
Siéntete libre de saltarte mis divagaciones. Pero si algo te parece raro, échale un vistazo a esto:
- Sé que es una parte clave de la historia y los personajes, pero recuerdo que en el pasado me frustraba que Akane no dejara que Ranma se explicara cuando él no tenía la culpa de nada y que Akane aparentemente no confiara en él, lo que provocaba más conflictos. Sí, son adolescentes y seres humanos imperfectos (y a veces era Ranma quien metía la pata, por lo que la sospecha de Akane estaba justificada). Además, mantener el conflicto beneficiaba a la historia. Los amo tal como son, y de lo contrario no estaría creando fanart o fanfiction. Sin embargo, esa frustración con Akane por su poca paciencia es lo que me hizo pensar que sería un buen arco argumental para ella, para ayudarla a madurar de una manera que les permita conectarse mejor (con suerte). Por lo tanto, la desafié a esperar, especialmente porque muchas veces Ranma *estaba* a punto de decir o hacer algo significativo, pero ella no le dejaba hacerlo. NO estoy tratando de convertirla en una persona sumisa de ninguna manera; solo estoy mejorando su capacidad de escuchar y equilibrando su reacción automática de lucha ^-^
- También creo que la Akane original probablemente ya habría adivinado lo que pasa, pero estoy haciendo que se centre en las cosas equivocadas, por lo que él tuvo tiempo de cambiar gradualmente y hundirse en una espiral. En su mente, para esta historia, Ranma es hábil y seguro de sí mismo (casi arrogante). Por lo tanto, ella cree que él está ELIGIENDO entrenar en lugar de dormir. Además, ella también está lidiando con problemas internos, ya que ni siquiera quiere esperar que sus sentimientos románticos sean correspondidos. Por eso, el hecho de que Ranma quiera abrazarla la desconcierta.
Si todo esto no tiene sentido y se aleja del canon o tu imágen de los personajes, pues es lo que hay... Solo estoy explicando la historia a mi manera, utilizando mi tiempo y mis habilidades actuales, y centrándome en puntos específicos que quiero destacar, sean exagerados o no. Al fin y al cabo, se trata de un fanfic, no de la obra original del autor (cuyo final ya conocemos).
*Explicación al ultradetalle, fin*

Chapter 8: Escena 7 [AKANE] Bostezo

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

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ESCENA 7 [AKANE] Bostezo

-10 de octubre-

¿Me llevó a la cama?

Perpleja, Akane miró alrededor de su habitación como si contuviera la respuesta: estaba sola, en pijama y medio tapada con la manta, la luz de la mañana entraba por la ventana, los pájaros cantaban afuera, el despertador estaba sonando…

En realidad, nada raro. ¡Simplemente no recordaba cómo había llegado allí!

Había pasado una semana de encuentros clandestinos de quince minutos con Ranma. Y para intentar aclarar las cosas, Akane a menudo meditaba sobre las únicas palabras que él pudo haber pronunciado en sus encuentros. «... estás a salvo...». También recordaba la mirada tierna de cuando él le tocó la mejilla aquella primera noche, así como el intenso abrazo que le dio poco después. Desde entonces, Ranma le había sonreído, dos veces en total, pero la sonrisa no le había llegado a los ojos. Y esas eran todas las posibles pistas que había reunido hasta el momento. Muy poco.

Cuando por fin apagó la alarma y empezó a vestirse, Akane se esforzó por recordar con más ahínco los sucesos de la noche anterior. O de esa misma madrugada, técnicamente. Alrededor de la una de la madrugada.

Ranma la había estado esperando en el Dojo, de pie, con la espalda apoyada en la pared y las manos en los bolsillos de su atuendo diurno de inspiración china. Tenía los pies apoyados en el suelo, ligeramente separados el uno del otro.

 

Image, ranma leaning on wall looking forward,

 

Ella se acercó en silencio, deteniéndose justo frente a él y a su alcance. Sabían lo que se avecinaba, pero Akane le dejó decidir el cómo.

Sus ojos serios habían seguido los movimientos de ella, casi como un depredador. Sin embargo, sus movimientos habían sido delicados, sacando lentamente las manos de los bolsillos y agarrándola de los brazos para acercarla aún más.

Los pies de Akane pronto estuvieron entre los de él, y ella, instintivamente, apoyó las manos sobre su amplio pecho mientras él la ponía en desequilibrio momentáneamente al atraerla hacia sí en un abrazo. Con gusto, dejó que su peso descansara libremente sobre él, lo cual les dejó lo más cerca posible.

Enfocada en su meta de ayudarlo a llegar a un estado calmado, Akane no se sonrojó. Bueno, no mucho. Ella también disfrutaba muchísimo de la cercanía. Sería una mentira negar cuánto le gustaban esos momentos en los que podía tenerlo a solas, sin necesidad de explicaciones.

Mientras ella se acomodaba, sintió que él apoyó la cabeza boca abajo sobre su hombro derecho, dejando escapar un largo suspiro, como si liberara una considerable carga de tensión. Inmediatamente después, dejó que su espalda se deslizara lentamente por la pared, sentándolos a ambos en el suelo.

Los fuertes brazos rodeaban el torso de Akane, y la cabeza de él aún descansaba pesadamente sobre su hombro. Ranma tenía las piernas extendidas hacia lados opuestos, pero aún algo flexionadas en la rodilla y con la suela de sus pies apoyadas firmemente en el suelo. Eso le daba suficiente espacio a ella para acurrucarse entre el espacio creado por las piernas abiertas. Incluso más delgado de lo habitual, Ranma a los 18 años era significativamente más voluminoso que Akane, lo que siempre había acentuado lo pequeño que se veía en su forma femenina.

Ahora la rodeaba por completo. Y aun el peso extra, no le causaba ninguna incomodidad. De hecho, Akane no podía evitar sentirse querida y cómoda, como si Ranma hubiera creado una coraza protectora protector solo para ella.

 

Image, Ranma gives a desperate hug to Akane on the floor

 

Reprendiéndose por perderse en el momento, Akane intentó concentrarse en su "trabajo de investigación". Lo primero que observó fué que su agarre era firme, pero no angustiante ese día. De hecho, el cuerpo masculino se sentía profundamente cansado y, confirmando sus pensamientos, él bostezó.

Pronto, ella notó algo más. Muy leve. Akane tenía el hombro ligeramente húmedo. Lágrimas. ¿Del bostezo o…?

Akane se preocupó, pues su instinto le decía que las lágrimas de un bostezo no se notarían a través del pijama. Sin embargo, inoportunamente, ese bostezo le provocó uno a ella, haciéndole darse cuenta de lo cansada que estaba. Y después de una semana de sueño interrumpido e inquietudes, ¡no era de extrañar!

Para resistir la somnolencia e intentar confirmar si lloraba sin preguntar ni intentar mirar, incluso el Ranma “normal” reaccionaría mal a eso, Akane hizo un gran esfuerzo por concentrarse en el ritmo respiratorio de los pectorales en los que descansaba para detectar cualquier señal por sutil que fuera. Pero fue una mala decisión, ya que su respiración, bastante regular, la tranquilizó a ella y... ¡debió haberse quedado dormida!

Ahora, por la mañana y completamente despierta, sintió que su cuerpo se calentaba de irritación al darse cuenta de que se durmió en un momento tan crucial. Akane terminó de vestirse y se apresuró hacia el Dojo. Allí probablemente lo encontraría antes del desayuno y... ¡ Ajá! Ranma estaba de pie en una esquina mientras se vendaba la mano izquierda.

Con la mente a mil y la visión de que él podría estar herido, su “Akane natural” se activó y se acercó a él con energía, levantando rápidamente las manos hacia las suyas para ayudarlo. «¿Qué has hecho ahora?»

Akane hizo una mueca en cuanto las palabras salieron de su boca. ¡No, no, no! ¡Olvidé el enfoque paciente!

Como era de esperar, aunque no por eso hiriéndola menos, Ranma retrocedió antes de que ella pudiera siquiera agarrar la venda, y mucho menos tocar sus manos.

Los ojos castaños se alzaron cautelosamente hacia los azules.

Aunque Ranma seguía usando su gran muralla para ocultar sus sentimientos, sus ojos ya no solo veían frialdad o mal humor como antes. Ahora Akane podía vislumbrar miedo. Y si tuviera que adivinar más, también diría que había dolor y culpa escondida detrás de su mirada.

Sí, ella sin duda estaba empezando a captar nuevos detalles gracias a pasar ese tiempo a solas con él. Pero no lo suficiente como para entender qué pasaba. Y mucho menos cómo actuar para ayudarlo. Y ahora lo había apartado de nuevo... Extraño muchísimo al Ranma de antes. ¡Qué frustrante!

Impidiendo aún más la posibilidad de reconectar con él, unos pasos anunciaron que alguien se acercaba, así que Akane giró la cabeza hacia la puerta abierta del Dojo al mismo tiempo en que Kasumi se asomaba al interior con una sonrisa. «¡Por fin os encuentro! El desayuno está listo.»

«¡Gracias! ¡Enseguida vamos!» Akane le devolvió la sonrisa, poniéndose una máscara alegre.

Pero en cuanto la hermana mayor se fue, la mirada de Akane volvió a Ranma. Él se había alejado físicamente aún más de ella, y su mirada distante se posaba en el vendaje que estaba terminando de ponerse. Volvía a ignorarla.

A juzgar por el tipo de vendaje, ella supuso que simplemente había sido demasiado duro con los golpes y se estaba cubriendo los nudillos en carne viva. Doloroso, pero no una lesión grave para sus estándares.

Y así, después de una última mirada evaluadora, Akane abandonó el Dojo, con los hombros bajos en resignación y cargando incluso con más preocupación que cuando había entrado.

Su mente funcionaba con lógica: insistir ahora probablemente contrarrestaría toda la cercanía que había adquirido durante la semana. Y, por lo menos, tenía la certeza de que él la seguiría a cierta distancia y estaría cerca de ella por el resto del día. Ya saldría otra oportunidad de arreglar las cosas.

El problema era que esos pensamientos no convencían a su corazón. Y las lágrimas amenazaban con brotar de sus ojos.

Todo ha cambiado, y algo va terriblemente mal. Y por lo que aprendí esta semana, ese "algo" es mucho peor de lo que jamás podría haber imaginado. ¡No puede seguir viviendo así! ¡No podemos!

Akane se detuvo en el pasillo antes de llegar a la sala de estar y se secó la humedad alrededor de sus ojos con sus mangas.

¡Ya basta! Si Ranma se abre un poco más conmigo que con los demás, entonces me arriesgaré y haré lo que sea necesario para que supere este estado de una forma u otra. Si no es por mi tranquilidad, al menos por su salud.

Notes:

Hola~
☾) ¡En el siguiente capítulo volvemos al punto de vista de Ranma! Veamos cómo le va en esta semana llena de «15 minutos»...
☾) He publicado en Tumblr la creación del abrazo del capítulo anterior. También he compartido en Tumblr a Ranma con el pijama.
☾) No me siento muy bien en este momento* (emocionalmente). Y aunque este proyecto es una de las cosas que me ayudan, no tuve la energía para darle al dibujo del «Ranma oscuro» toda la atención que quería. Así que ya no me gusta. Los ojos no transmiten la vibra fría de depredador que quería... Con el dibujo del abrazo estoy más contenta.
PD: Internamente, he bautizado este tercer abrazo como «El abrazo inclinado».
☾) ¡Estoy deseando leer vuestras reacciones al capítulo!
¿Sabíais que vuestros comentarios/reviews también contribuyen a mejorar esta historia?
En primer lugar, los comentarios me dan confianza. Leerlos me ayuda a luchar contra el perfeccionismo que hay en mí, que siente que las cosas no están claras o no son lo suficientemente buenas. Y esto también se aplica a los elogios y los marcadores. ¡Muchísimas gracias por vuestro apoyo!
En segundo lugar, los comentarios a veces mencionan cosas en las que pienso «oh, claro, tengo que tener eso en cuenta», y entonces edito un poco alguna sección futura para que sea más sólida. De hecho, ¡un comentario específico me llevó a añadir el abrazo en este capítulo! Pensé: «Ah... ¿a los lectores les va bien MUCHOS abrazos? ¡Entonces puedo añadir MÁS! ¡VAMOS!». Y ahora, después de añadir esta escena (que también me hizo cambiar cosas en otros puntos), no puedo imaginar la fanfic sin lo añadido. Simplemente, encaja. ¡Así que gracias de nuevo!

(*estas notas son traducidas del inglés, que se publicó alrededor de Julio 2025!)

Chapter 9: Escena 8 [Ranma] Puños

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

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ESCENA 8 [RANMA] Puños

-10 de octubre, madrugada-

¡Pero qué suerte!

Akane se había quedado dormida en sus brazos, por lo que no tuvo que ocultar disimuladamente sus ojos, hinchados por haber llorado en su hombro.

¿Cómo había podido permitir que ocurriera tal cosa?

Siendo honestos, la respuesta era fácil... Ranma no podía contener sus sentimientos cuando estaba junto a ella. La presencia de Akane lo tranquilizaba, sacando a relucir todas sus vulnerabilidades. ¡Qué irónico! pretendiendo ser fuerte por ella, para luego terminar mostrándose en su estado más lamentable.

En el caso de esa noche, todos los sentimientos que había reprimido durante el dia tras su máscara afloraron al abrazarla. Sumado a eso, Ranma aún sentía su fortaleza agotada y, durante el abrazo en el suelo esa noche, ni siquiera tuvo que pensar en nada específico. Las emociones habían fluido en el salado líquido de la vergüenza.

Es cierto que el tiempo que pasaban juntos lo mantenía lo suficientemente estable como para manejar su vida diaria sin estallar abruptamente. Pero no es que durmiese mejor gracias a esos "quince minutos" en su compañía. Las pesadillas eran las mismas, si no peores. Cuanto más tiempo pasaba junto a Akane, más miedo tenía de perderla. Así que esta semana había sido a su vez la mejor y la peor desde que regresó de China.

Ranma la miró, rodeada por sus brazos y piernas. El nivel de indignidad que sentía viendo la confianza que Akane mostraba en descansar sobre él al nivel de quedarse dormida era casi insoportable. Pero cada noche, podía sentir que ella estaba a salvo en sus brazos durante un rato. Lo que él deseaba y lo que recibía en ese instante encajaban, aunque solo fuera por esos preciosos momentos.

Sin embargo, semejante deseo parecía inalcanzable a largo plazo. Ranma giró la cabeza y miró el reloj en la pared del Dojo. Ya... otra vez habían pasado muuucho más de quince minutos. Incluso su trasero empezó a quejarse por la prolongada posición al estar sentado sobre la dura madera.

Pero le esperaba un poquito más de suerte esa noche: la posición en la que Akane se había quedado dormida facilitaba la transición a llevarla en brazos. Él solo tenía que seguir sujetándola con un brazo y luego poner el otro bajo sus rodillas. Ranma podría estar cansado, pero no lo suficiente como para impedir eso. Encontraría la fuerza para sostenerla siempre que fuese necesario.

¿En serio la estoy llevando a la cama cargándola en brazos como a una novia en su día de bodas? Soltó una risa seca ante la ironía. Vaya, aún me queda algo de humor después de todo.

Pero casarse en realidad significaba poner una diana en la espalda de Akane de por vida, y ese pensamiento sombrío se encargó de suprimir incluso el humor más cínico.

Casi llegando a la habitación de ella, aún andando en el oscuro pasillo del piso de arriba, Ranma sintió una presencia detrás de él.

«¿Te abro la puerta? Para que no se despierte.»

Ranma se puso tan tenso de súbito al oír la voz susurrante de su madre que le sorprendió que Akane no despertara. Decidió permanecer inmóvil, sin girarse para que Nodoka no pudiese ver su rostro aún con señales de haber llorado.

¿Todavía piensa que soy un hombre hecho y derecho, por “llevar a la chica a la cama”? ¿Un pervertido de pies a cabeza? Solo de pensarlo sintió algo amargo.

Aun sin haber obtenido una respuesta, Nodoka se acercó lentamente. Ranma inclinó el cuerpo, sobre todo la cabeza, dejando que la silenciosa esposa del artista marcial girara la manija para abrir la puerta de la habitación de Akane.

Sin esperar un momento, Ranma entró en la habitación antes de que su madre pudiera pasar frente a él. Sus pasos eran calculados y tranquilos, tanto para aparentar control como para no despertar a la princesa que llevaba en brazos. Cuando estuvo cerca de la cama, sintió que la presencia de Nodoka ya se había desvanecido.

¿A que vino eso?

Ranma sabía que su madre lo quería a su peculiar manera, pero a veces... la mujer lo ponía nervioso. Así que tuvo que esforzarse por calmar su respiración ahora que, aparentemente, ya no había amenazas. Sin embargo, no podía detenerse pensando en su madre, pues llegaba el momento más difícil de la noche: dejar ir a la dulce figura de Akane dormida.

Las sábanas y las mantas ya estaban medio abiertas, probablemente de cuando ella había salido de la cama para verlo hacía una hora. El problema era que él no quería separarse de su tacto.

La miró a la cara, que estaba completamente relajada. ¿Se había vuelto aún más hermosa desde que se conocieron? Las largas pestañas de Akane revolotearon un poco en sueños. Y esos labios, entreabiertos...

 

 

 

 

De repente, Ranma tuvo que apartar la mirada. Ese no era el momento para eso.

Probablemente “nunca” será el momento, tuvo que regañarse a sí mismo.

Su ansia por su cercanía no había disminuido en absoluto con la regularidad de sus abrazos. Simplemente lo hacían desear aún más estar a su lado. Así que, tras ese "trato" accidental, Ranma estaba atrapado:

No podía hablar de lo que le afligía.

No se atrevía a pedirle más contacto.

Y no podía separarse de ella.

Aunque no tenía ni idea de cómo solucionar la situación en general, sabía que llevarla en brazos eternamente no era una opción humanamente razonable. Y con su madre rondando por ahí, no quería quedarse en su habitación demasiado tiempo.

Así que, con un esfuerzo mental descomunal, bajó su cuerpo para colocar primero la parte inferior del de Akane en la cama. Luego, una vez que la mano bajo sus rodillas se liberó del peso, usó ambos brazos para bajar la espalda y la cabeza con suavidad.

Ranma se sintió orgulloso de la fluida transferencia y casi celoso de lo profundamente que ella podía dormir. Pero ahora que estaba cerca de su rostro... ¿Eso es un indicio de ojeras? ¿Es culpa mía? La oleada de culpa le hizo preguntarse si debía volver a fortalecer sus defensas y despedirse de los quince minutos de cercanía por las noches. No, no, no. Por favor. ¡No puedo estar sin eso!

Su rechazo emocional a renunciar a su proximidad chocando con la culpa que le carcomía lo hizo congelarse...

¿Qué clase de bestia patética y egoísta soy ahora?

Como era de esperar, empezó a sentir un dolor de cabeza bastante intenso. El tipo de dolor de cabeza que insistía en reempezar su tortura tan pronto Ranma empezara a pensar en algo malo.

Viéndose incapacitado de decidir nada definitivo en ese momento, la cubrió con las mantas, se aseguró de que la alarma del despertador estuviera activada y salió de la habitación.

 

***

 

Sus nudillos habían sido los principales destinatarios de su frustración durante el resto de la noche.

Para absorber el sonido de los incesantes golpes, Ranma había usado unas colchonetas viejas y apestosas que había encontrado hacía unos días en un trastero. ¡Nada de romper ladrillos a las 3 de la madrugada!

Sin embargo, había sido tan persistente que de todas formas se había deshecho las manos.

Al amanecer, Akane lo encontró en el Dojo cuidando su mano más maltratada, la izquierda. La joven parecía llena de energía y entró en la habitación con determinación, como era su estilo natural. Sin embargo, le costaba comprender por qué estaba allí. Akane sabía que ya no necesitaba que lo despertaran para arrastrarlo a desayunar y a la escuela...

Cuando ella no aminoró el paso hacia él y casi se le abalanzó, con las manos listas para agarrar las suyas, Ranma entró en pánico y retrocedió por puro instinto.

Oh, no. Definitivamente no. Ya sabes bastante sobre mi terrible estado. Y te amo demasiado como para tener que enamorarme aún más si dejo que me ayudes con mis estúpidas heridas, otra vez. ¿No lo ves? ¡No podemos estar juntos! ¡Por favor, déjame en paz!

Por supuesto, la máscara de hielo no transmitía todo eso. Y Akane se vió entendiblemente dolida cuando él se echó hacia atrás para evadir su contacto. La culpa lo invadió de nuevo.

Afortunadamente para él, Kasumi entró brevemente para anunciar el desayuno y lo salvó de seguir interactuando. Akane salió del Dojo al poco rato. No estaba contenta.

Ranma sabía que la trataba con la consistencia de un bumerán. «Ahora puedes tocarme. Ahora no». Quizás actuaba como un gato después de todo. Otra clase de bestia horrible... se estremeció solo de pensarlo.

Mientras ordenaba el botiquín, reconsideró dejarla ir definitivamente. Pero pronto concluyó que tal idea era inútil.

Cualquiera que sea lo que decida ahora, terminaré siguiéndola todo el día de todos modos, ¿no?

Resignado, Ranma se dirigió al desayuno familiar mientras se rascaba los párpados. Había pasado otra noche sin dormir, y parte del dolor de cabeza aún persistía.

Tal vez intentaría tomar una siesta antes de la próxima cita a la 1 de la mañana...

Notes:

¡Hola!
☆) Volviendo a Ranma, aquí tenemos un capítulo relativamente corto. Pero repito que el número de palabras depende de cómo quiero dividir las escenas.
☆) Sobre el arte:
-No, Ranma no está drogado, solo me apetecía usar colores neón. ¡Esta ilustración también es una presentación para la Semana Rankane de 2025! (en X Twitter / Tumblr ). La imagen en AO3 se ajusta mejor a la historia del fanfic. Y la imagen que compartí en redes "suaviza" el tono triste para que sea más neutral y se ajuste a la temática.
- Japonés en la imagen: "キスしてーな..." o literalmente "Quiero besar...". En realidad, "ーな" añade un toque de anhelo, además del discurso informal al estilo de Ranma. Lo que significa que una traducción más precisa sería "¡Uf! Tengo muchas ganas de besarla...". Puede que mi japonés no sea del todo correcto, pero creo que captaste mi intención (y lo que siente Ranma).
- El arte de hoy lo llamaremos El Abrazo Nupcial (Bridal carry). Sí, es más “llevar”, ¡pero también la está abrazando!
☆) ¡Muchas gracias palabrasinnecesarias por la prueba beta! Kyaa~
Y, como siempre, a Rankane4Ever para ayudarme con las traducciones al español.
☆) ¿Qué te pareció este capítulo? Espero tu reaccion en los comentarios~

Chapter 10: Escena 9 [AKANE] Notícias

Notes:

¡Sigue siendo el 10 de octubre! Pero por fin hemos llegado a la hora del desayuno.

(See the end of the chapter for more notes.)

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ESCENA 9 [AKANE] Notícias

-10 de octubre-

Durante el desayuno familiar, el patriarca de los Tendo repentinamente escupió té sobre la mesa y comenzó a toser profusamente, sobresaltando al resto de la familia.

Kasumi pronto estuvo a su lado, dándole palmaditas en la espalda y asegurándose de que estaba bien. Todos, excepto Ranma, dejaron de comer y lo observaron mientras se recuperaba. El prometido de Akane seguía mordisqueando algo, parecido a un zombi, y solo miró a Soun por el rabillo del ojo. Tras recuperarse de la tos, el rostro de Soun palideció. Lentamente, giró la cabeza para mirar a Genma a los ojos. Su padre tenía un aire de derrota y se negó a responder a las preguntas de los demás, preocupados. Incluido Genma.

Curiosa, Kasumi recogió el correo que su padre había estado revisando antes del incidente.

«¡Oh! ¡Puede que nos preparemos para otra boda pronto!» añadió alegremente.

Genma se movió rápidamente detrás de Kasumi para echar un vistazo y se quedó paralizado al ver la misteriosa postal. Giró la cabeza rígidamente hacia Soun. Sus expresiones eran un espejo: conmoción y terror en un solo rostro.

Seguidamente, la postal llegó a manos de Nodoka, quien sonrió y añadió: «Qué bonito», hasta que finalmente la pasó a Akane. Ella ya extendía las manos para agarrarla, llena de ansiedad y curiosidad.

Miró a Ranma, dispuesta a compartir con él lo que fuera que contenía para que pudieran afrontarlo juntos, pero él miraba hacia adelante sin rumbo. Tenía los párpados pesados y se tocaba las sienes de vez en cuando. ¿Estaba siquiera siguiendo la conversación? ¿Se había “desconectado” de nuevo tan pronto como su padre dejó de estar en peligro de asfixia?

Como prueba, Akane colocó la postal a la altura de los ojos azules incluso antes de revisar el contenido por ella misma. Ante eso, la mirada de Ranma se despertó en alarma, parpadeando varias veces. Tragó su comida rápidamente.

«Se acerca el apocalipsis.» Su tono era muy serio cuando, de repente, se giró hacia Akane. La profunda preocupación en el rostro masculino era clara como el agua.

 

 

Bueno, eso fue dramático. Aunque, para crédito de Ranma, no se alejó mucho de la reacción de los demás hombres de la casa.

Akane fue la última en leer la misiva que aparentemente anunciaba el fin del mundo.

La foto, convertida en postal, mostraba a Happosai y Cologne con ridículos atuendos a juego y mirando a la cámara. Ambos tenían una sonrisa tonta que les llegaba de oreja a oreja, y compartían una bebida medio extravagante y medio adorable en un restaurante de aspecto turístico en China. Se podía ver a Shampoo con la cámara desde un espejo detrás de la pareja. Tenía una sonrisa falsa y tensa en los labios, y su lenguaje corporal desprendía preocupación por todas partes.

Tras la foto impresa, Happosai explicaba a los Tendo que no soportaba pensar en la pobre Cologne tan sola en el restaurante, mientras todos los afectados por las maldiciones estaban en Jusenkyo. Así que fue a verla y se dio cuenta de que era su destino. ¡Ella era el amor de su vida!

O algo así. La letra era apenas legible, como siempre. Y los dibujitos de corazones lo empeoraban.

Akane estaba completamente a favor del amor a cualquier edad. Pero esta pareja parecía extraña y muy, muy peligrosa. ¿Y si se peleaban? Lo cual era inevitable. ¿Las consecuencias los alcanzarían hasta Japón?

Mmm... Esto debe ser causado por algún tipo de encantamiento o algo parecido a los objetos raros que parecen estar atraídos hacia Ranma e incluso a mi misma de vez en cuando. ¿Un amuleto maldito? ¿Dangos mágicos?

No sería de extrañar que pronto se vieran envueltos en sucesos absurdos, en el mejor de los casos, o en una batalla épica y aterradora, en el peor. Con razón los demás artistas marciales de la casa habían desconfiado de la noticia. Era como ver una gran tormenta formándose en el horizonte, y Akane deseaba que el viento la alejara de ellos.

Volvió a levantar la vista y vio que su prometido seguía observándola con una expresión de angustia evidente. Akane lo miró enarcando una ceja y susurró con cautela: «¿Estás bien?».

La pregunta pareció despertarlo de su trance, y sacudió horizontalmente la cabeza antes de girarse para terminar la comida con mucha más energía que antes. No estaba segura de si el gesto era para salir de su trance o para negar, indicando a Akane que estaba bien. Pero desde luego la respuesta era “no”, no estaba bien. Su pierna se agitaba con nervios.

El resto de la familia estaba demasiado distraída como para notar su conversación o comportamiento. Bueno, ella no sabía exactamente a qué prestaban atención los demás. Tenía la mirada fija en Ranma y no oía nada más que a Kasumi intentando que los dos discípulos originales de Happosai dejaran de mirarse horrorizados.

Durante la última semana, Ranma había tenido menos, esto… explosiones de ira (?), cuando los demás lo incordiaban. Ella lo había tomado como un avance. Y también era bueno que pareciera un poco más tranquilo justo después de sus abrazos nocturnos. Al menos de los que ella recordaba haber terminado despierta.

Pero las posibles lágrimas y su rechazo de esa mañana la habían llenado de dudas sobre la eficacia real de su "trato". Por no hablar de lo afectado que parecía ahora, incluso rodeado de otros. Sus murallas se estaban resquebrajando, y no para bien.

Aunque ahora tuviera más información, seguía sin saber qué lo molestaba ni por qué los alejaba a todos. A todos, menos a ella, aunque solo fuera por quince minutos al día. Simplemente mantenía las tareas escolares al mínimo y se concentraba en entrenar sin parar alrededor de Akane. ¿Para qué entrenas tanto, Ranma?

Por mucho que confiara en que su paciencia y cercanía surtieran algún efecto, no era suficiente. Ni para descubrir qué pasaba, ni todo lo que él necesitaba para recuperarse.

Los cambios positivos eran demasiado lentos. No tenían ni una oportunidad de contrarrestar el daño que se infligía continuamente. ¡Era un milagro que aún no se hubiera enfermado o sufrido una lesión grave!

Akane necesitaba cambiar su enfoque.

Pero… ¿A qué?

 

***

 

Esa misma tarde, Akane subió al segundo piso para hurgar en los objetos personales de Ranma por segunda vez.

¿Inapropiado? Pues sí. Muchísimo. Pero se estaba desesperando, y quizá se había perdido algo relevante la última vez: fue antes de empezar el trato y ahora sabía un poco más. Además, había sido demasiado tímida para profundizar en aquel entonces.

Esta vez, Akane estaba decidida a recopilar la mayor cantidad de información posible para decidir una nueva estrategia. ¡Sería tan minuciosa como fuera necesario!

A sabiendas de que él acababa de empezar una sesión de entrenamiento en el Dojo, ella subió a la habitación asignada a los Saotome. Para llegar al área de Ranma, tuvo que cruzar un futón que aún estaba extendido en el suelo. Mmm, ¿el de Nodoka? Qué raro para una persona tan ordenada. Bueno, nadie es perfecto.

La mochila de viaje y el equipo de campamento de Ranma estaban desordenados, y esos artículos no revelaron gran cosa. Así que continuó inspeccionando el resto de sus escasas posesiones.

Útiles escolares... Un paraguas plegable... Cosas para comer, escondidas... Sí, probablemente escondidas de su padre. Una navaja... ¿Se afeita? Bueno, tenemos 18... ¿Pero por qué está aquí y no en el baño? ¡Ugh pelos!... Sigamos...

Unos cuantos mangas viejos y aún menos libros... Cuatro cajas viejas de medicinas... ¿para intoxicaciones estomacales? ¿Para qué necesitaría...? Akane entrecerró los ojos. Ranma, ¡eres un #*!)?!% !&* !! Bueno, ¡sigamos!

Otro paraguas plegable… Una bolsa de papel con compresas. Meh, ya sabía ese secreto… ¡Oh! ¿Qué es esto? ¿Un perfume elegante? ¡¿Usa perfume?! Ooooh~ Akane sonrió diabólicamente, lista para usarlo como munición para hacer una broma algún otro día, o para olerlo disimuladamente. Le dio la vuelta para comprobar bien la etiqueta. ¿ De qué aroma…? "Hierba gatera, la esencia anti-gatos". Parpadeó dos veces y volvió a leerlo para asegurarse de que lo había entendido bien. ¡Oh, Ranma! ¿Quién te ha estafado con catnip? ¿Nabiki? Se llevó una mano a la boca para mitigar su risa, sintiéndose de alguna manera reivindicada por los exagerados medicamentos para el dolor de estómago.

A continuación, examinó algunas baratijas al azar sin encontrar nada realmente revelador. O al menos no revelador en lo que respecta al importante objetivo que la había llevado a hacer algo de ética cuestionable. Por muy entretenido que esto resultara ser...

¿Tal vez haya algo escondido entre su ropa? A ver... ¡Guau! ¿Cuántas camisas de estilo chino necesita un hombre? Ahora que lo pienso, ¿de dónde las saca? Luego están los pantalones, las vendas, las camisetas de tirantes, la ropa interior... ¡SIGAMOS ADELANTE!

Suspiro.

Esto es inútil.

Miró a su lado y la preocupación le cubría el rostro. El futón de Ranma estaba doblado y se veía un poco polvoriento. Debía de no haberlo usado en mucho tiempo... ¡Oh! ¡Polvo! Akane se emocionó de repente. Si encuentro un lugar sospechosamente sin polvo, puedo descubrir una pista, porque significa que está en uso.

Sin embargo, tras una revisión a fondo y ponerlo patas arriba, la zona del futón plegado no tenía nada que ocultar. Y se vio obligada a volver a colocarlo todo en su lugar, pensando que, ahora que había sacudido el polvo, alguien podría adivinar que estuvo allí. Esto se me da fatal. Se acabaron los programas de detectives para mí en un tiempo.

¡Pero en serio, no lo entiendo! ¿Por qué dejaría de dormir?

Cualquier tipo de entrenamiento es inútil sin un descanso adecuado. Y él lo sabe. No es tan tonto. ¡No cuando se trata de artes marciales!

Y sin embargo, eso es todo lo que hace: entrenar.

¡Entrenar, entrenar y entrenar!

¿Entrenar?

¡¡E N T R E N A R!!

La respuesta parecía tan obvia que Akane se reprendió a sí misma por no haberlo pensado antes.

¡Artes marciales!

Ese era el idioma de Ranma. Y el lenguaje común entre ambos. Olvida el japonés. Ranma se comunicaba a través de acciones y ella le extraería información a través de eso.

Además, si entrenaba constantemente, tenía que significar algo. Lo cual era otra razón de peso para creer que entrenar juntos podría llevarla a descubrir la causa de su cambio. Y luego ayudarlo a superarlo.

De todas formas, había aprendido que Ranma sólo se mostraba vulnerable cuando estaban a solas. Así que, aunque creía haber tenido la idea perfecta y quería probarla cuanto antes, esperó en su habitación hasta después de cenar para acercarse a él mucho más tarde.

En lugar de su Dogi, se puso ropa deportiva cómoda, adecuada tanto para hacer ejercicio como para dormir. Tenía que ser cuidadosa. Los detalles eran más importantes que si estuviera planeando los atuendos para una cita.

Espera un momento. ¿Es una cita? ¿Hemos tenido citas todas las noches? ¿Debería haberme preocupado por el pijama que me ponía las noches anteriores?

Negó con la cabeza ante sus pensamientos, regañando a su corazón acelerado, y se obligó a repetir los hechos que le proporcionaba su instinto de supervivencia. Otra vez. Uno: Emocionalmente, él era inmaduro. Dos: Ella no debía tener esperanzas de un amor correspondido. Eso siempre la lastimaba al final. Y Akane estaba harta de sufrir.

Además, esos pensamientos eran bastante insensibles de su parte, dadas las circunstancias. Se trataba de la salud y el futuro de Ranma. Y, con suerte, de recibir una buena disculpa por su grosería excesiva.

Aunque necesitaba un nuevo enfoque para ayudarlo a salir de esta situación tan inquietante, Akane también se negaba a perder el progreso. Por eso necesitaba ropa cómoda para demostrarle que estaría lista para volver a su acuerdo inicial de quince minutos (los abrazos) si él se negaba a entrenar juntos.

Pero… no se negaría, ¿cierto?

Notes:

Hola~
☾) Reorganicé un poco los capítulos, así que este no fue tan corto como lo había planeado. Y, aunque esta vez no hubo abrazos, espero que haya sido entretenido.
☾) Les presento a Cologne y Happosai, la "pareja poderosa" que nadie quiere ni entenderá, jaja. ¿Unir a los "alborotadores habituales" más fuertes en una combinación impredecible para asustar a Ranma? ¡No pude resistirme!
☾) Esta vez, el arte es suelto y cómico, par equilibrar que he invertido mucho esfuerzo en el arte de otros capítulos. Por cierto, si hay un capítulo en el que recomiendo NO deslizarse en adelantado y dejar que el arte aparezca lentamente mientras lees el texto, ¡ese es el siguiente! Evita desplazarte para una experiencia MUCHO mejor. No te spoileers de antemano. Te lo advierto…
☾) ¿No es gracioso y tierno que ambos consideren sus encuentros nocturnos como una especie de "cita"? ¡Sí, es a propósito! Jaja
☾) ¿Te has dado cuenta de que, hasta ahora, el título de la historia es mentira? Nadie lleva la cuenta de los 15 minutos porque no quieren que el momento se acabe. ♡
☾) ¡Gracias a palabrasinnecesarias y Rankane4ever por las comprobaciones alfa/beta! ¡Kyaa! Ha sido de mucha ayuda.
☾) ¿Alguien me lee en AO3? ¿Vale la pena publicar por aquí regularmente?

Chapter 11: Escena 10 [AKANE] Miedo

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

ESCENA 10 [AKANE] Miedo

-10 de octubre, cerca de la medianoche-

Akane bajó al primer piso poco después de que el resto de la familia se hubiera ido a dormir. Era mucho más temprano de lo habitual para su “cita”, pero hasta su paciencia incrementada tenía sus límites así que se dirigió al Dojo sin poder esperar un minuto más. Ese era el lugar donde empezaba a buscar a Ranma cada noche.

Akane se detuvo en seco al oír un gemido a través de la puerta cerrada que conectaba la casa con el centro de entrenamiento. Un escalofrío le recorrió la espalda, interrumpiendo toda su emoción previa y poniéndola en estado de alerta.

Por precaución, Akane echó un vistazo primero, abriendo ligeramente la puerta del Dojo. Estaba bastante oscuro, solo la luna iluminaba la escena. Aun así, pudo ver a Ranma tumbado en una vieja colchoneta, cubierto con una manta, como si estuviera en una cama improvisada.

Y estaba dando vueltas en sueños.

No, no son sueños. Es una pesadilla.

En silencio, Akane entró al Dojo, tímida en sus pasos.

No podía dejar de mirarlo, aunque presentía que estaba presenciando algo que él no quería que otros vieran. El sudor frío en su frente, su respiración entrecortada y sus movimientos tensos indicaban sin lugar a dudas a que algo iba mal.

A medida que su gemido ininteligible se hacía más fuerte, ella no pudo evitar preguntarse.

¿Es este el ruido del que Genma se quejaba? ¿Se sintió expulsado de su habitación?

«No soy... débil...» Ranma todavía estaba atrapado en su estado de sueño inquieto.

¿Débil? ¡¿En serio?! Ranma ya es uno de los luchadores más fuertes que conocemos. ¡Y es suficientemente arrogante como para saberlo! Es solo una pesadilla sin fundamento...

Pero sus sonámbulas palabras hicieron que su mente tomara un nuevo rumbo, haciendo que Akane considerara algo opuesto a lo que ella sabía que era correcto.

¿Y si no estuviera eligiendo no dormir para entrenar?

¿Y si, en cambio, no puede dormir debido a las pesadillas, que a su vez lo empujan a entrenar?

Aunque quería seguir dándole vueltas a esa idea aparentemente descabellada, Akane se agachó, arrodillándose al borde de la cama improvisada. Él estaba pasándolo mal, y dejarlo así no parecía correcto. ¡Akane debía ayudarlo!

De todos modos, sus planes se truncaron nuevamente ya que no tuvo la oportunidad de intentar despertarlo suavemente.

Ranma abrió los ojos bruscamente, tomando una gran bocanada de aire, seguido de un intenso jadeo. Por el rabillo del ojo, él pronto percibió su silueta. Ranma giró la cabeza hacia ella con los ojos muy abiertos. Parecía enloquecido y más asustado de lo que nunca lo había visto.

Sin perder un segundo, se puso a gatas en actitud de alerta, mirándola aún con expresión de asombro. Ahora sus rostros estaban al mismo nivel, separados por poco más de treinta centímetros. Akane no se atrevió a moverse, esperando ver cómo reaccionaría ante su presencia antes de decidir qué hacer. Sin embargo, su corazón latía con fuerza.

A primera vista, no parecía molesto con ella por interrumpir su sueño. ¿Quizás ni siquiera estaba completamente consciente ya que no había salido de la pesadilla?

«¿A... Aka... ne?» dijo, completamente confundido y en su tono más indefenso. Sus ojos, abiertos como platos, no se apartaban de los de ella, que también estaban abiertos como platos.

El corazón de Akane se encogió ante la cantidad de dolor y desesperación que Ranma emanaba. Un guerrero feroz, y aun así...

Con mucha delicadeza y permaneciendo de rodillas, Akane le puso la mano en la mejilla. Principalmente por instinto, pues su corazón ya comprendía lo que su mente aún descifraba, susurró…

«Estoy aquí, Ranma. Estoy a salvo.»

Sin embargo, en lugar de calmarlo, las palabras lo destrozaron aún más.

 

 

 

 

Grandes lágrimas cayeron de sus ojos azules, que la seguían mirando sin pestañear. Luego, poco a poco, dejó que su cuerpo volviera a bajar hasta que quedó apoyando la cabeza en su regazo y abrazándola torpemente por la parte baja de la espalda.

«No… no. Tu moriste.» dijo en voz baja. Luego, apretándola con más fuerza y gritando con furia desatada, chilló. «Estabas muerta.»

Si no fuera porque estaban en el Dojo y por el pijama que amortiguó parte de su voz, Ranma habría despertado a toda la casa con ese grito. Incluso Akane se sobresaltó, pero aun así lo abrazó mientras sus hombros empezaban a temblar en fuertes sollozos.

«Mueres una y otra vez. Y yo... soy demasiado débil para protegerte.» Ranma apenas podía intercalar respirar, sollozar y hablar. «Estabas en las garras de un monstruo inmortal por mi culpa. Pasé por un maldito tornado de fuego para salvarte, y fallé. Te llamaba, y... y... no respondías. Estaba tan... tan asustado. Tu sabes que podría haber fallado. Podría fallar. En cualquier momento podría venir alguien más fuerte, y yo... te fallaré.»

El corazón de Akane apenas podía asimilar verlo en ese estado terrible, y se desmoronó por completo cuando finalmente comprendió lo que implicaban las divagaciones de Ranma. Esta era la respuesta que había estado buscando. De alguna manera, el miedo por su vida parecía ser la causa de su drástico cambio.

Intuitivamente, ella intentó consolarlo cepillando con los dedos su largo y enredado cabello negro. Estaba casi suelto de lo que probablemente había sido una coleta baja. Al mismo tiempo que hacía eso, su mente se apresuró a relacionar adecuadamente sus palabras con lo que había observado en las últimas semanas. Una nueva teoría, más completa, finalmente había calado en su mente.

 

 

 

 

Claro, la batalla en China. ¡¿Cómo se me pudo pasar eso por alto?!

Akane había oído a los demás mencionar cómo Ranma había sido el más afectado por su aparente muerte durante la batalla. El guerrero quedó paralizado mientras otros lo llevaban a un lugar seguro, y no reaccionó hasta que descubrieron el cuerpo de Akane, del tamaño de una muñeca, lo que le devolvió la esperanza de salvarla.

Sin mencionar que, después de que ellos —principalmente Ranma y ella— consiguieron que Akane recuperarse su cuerpo a tamaño completo tras una terrible experiencia, ella permaneció inmóvil por un buen rato. Todos sus amigos la creyeron muerta de nuevo, y que los intentos de rescate habían sido demasiado tardíos.

Fue durante esos momentos de agonía que Akane oyó a Ranma rogarle que despertara, gritando su nombre con dolor. Nunca lo había oído así. Se sintió... amada. Sin embargo, su mayor impulso fue consolarlo y sacarlo de su sufrimiento. ¡Debía asegurarle que todo estaba bien! ¡Ella estaba viva!

Después de que finalmente recuperara el control de su cuerpo y él se aseguró de su bienestar, las cosas se calmaron de la forma cómica habitual. El deseo de Akane de hablar de sus sentimientos era fuerte. De saber si ese momento había significado algo más para él... Pero todos estaban heridos de un modo u otro, ¡Y ella estaba parcialmente desnuda! Así que guardó ese pensamiento para más tarde.

No obstante, en poco tiempo ya se encontraron regresando a Japón, y todo parecía igual que siempre. Sus expectativas románticas se vieron frustradas una vez más. ¡Sin cambios! E incluso cuando Akane fue valiente e intentó preguntar al respecto, Ranma actuó del mismo modo despreocupado y despistado de siempre.

Pero eso no era todo, ¿verdad? Algo había cambiado en él. Algo que sembraba el miedo.

 

 

 

 

En el presente, sus salvajes llantos se habían convertido en un lamento más silencioso. Akane sospechaba que se debía más al cansancio acumulado que a una calma interior. ¿Acaso no había dormido nada últimamente?

«Está bien, Ranma, soy fuerte. Y tú también me ayudaste. Siempre lo haces.» Infundió todo el consuelo que pudo en su voz, pese a que las reflexiones de la noche y su estado aún la sacudían.

«Sé que los problemas me persiguen. Pero si intento alejarme de ti... yo... yo termino volviendo a tu lado» admitió Ranma penosamente. Su rostro permanecía enterrado en su regazo, que ya estaba bastante húmedo.

Maldice al idiota y maldice a su orgullo obstinado.

A pesar de todo, Akane sintió una calidez en el pecho. ¿Acaso la convertía en una mala persona si se alegraba de que él no pudiera separarse fácilmente de ella? ¿Que se esforzara al máximo para estar listo para protegerla?

No.

Pero más allá de eso, todo esto la hacía tambalear.

Con su insistencia en estar juntos todos los días, Akane había supuesto desde el principio que ella tenía algo que ver con todo. Pero… ¿De aquí a pensar que su (no) bienestar lo había afectado tan profundamente que lo había destrozado a tal nivel?

Esto es descomunal.

¿Se basa en lo ocurrido en China o va más allá? ¿Cuál es la raíz y cuál el detonante? ¿Su preocupación por mi seguridad surge del orgullo, el deber, la amistad o… del amo-...?

¡Alto! Se trata de Ranma. Además, no estaba en su mejor estado mental. La tendencia que ella tenía a sacar conclusiones precipitadas no era útil aquí. No en algo cómo en este asunto, cuando Akane estaba tan preocupada por él.

Los hechos objetivos indicaban que Ranma soñaba con su deceso, y por eso ansiaba que le aseguraran que estaba bien. Quería defenderla o, al menos, no ponerla en peligro. ¡Ah!... ¿Será por eso que se muestra tan distante cuando hay otros cerca? ¡Uf! ...y luego, obviamente, entrena sin parar para ser más fuerte que... bueno, ¿todos los demás?

Cuando no intentaba huir de ella para no ponerla en peligro, Ranma debía de estar actuando como una especie de guardián silencioso. Uno exagerado, por no decir paranoico, si recordaba cómo lo tranquilizaba tenerla entre sus brazos. Estoy muy a salvo, ni que lo digas...

Akane dejó escapar un suspiro y lentamente sacudió la cabeza hacia un lado con resignación y tristeza, mirando a Ranma, quien se aferraba a ella mientras estaba emocional y físicamente deshecho.

Fueran cuales fueran las creencias y sentimientos de ella sobre toda esta situación, lo que estaba claro era que Ranma sufría. Su camino actual era una espiral descendente hacia la autodestrucción. No necesitaba más artes marciales. ¡Ni mucho menos! Y los quince minutos diarios con ella no lo salvarían. Era solo una venda.

Él necesitaba medicina.

Ranma parecía a punto de quedarse dormido mientras ella seguía acariciando su cabello, ahora completamente suelto y extendido sobre su espalda. Y a Akane le dolían las piernas por su postura, además del peso de él. Tenía que moverse.

«Oye… ¿Ranma?» Intentó captar su atención con la mayor delicadeza posible.

Él respondió con una palabra ininteligible. Somnoliento y levantando la cabeza, la miró en una posición probablemente muy incómoda.

El rostro de Ranma era un completo desastre: nariz roja, ojos hinchados y pesados, rastros de lágrimas e incluso mocos. Pero no había barreras emocionales a la vista. Éste era Ranma, sin duda alguna. La misma persona de la que se había enamorado hacía muchísimo tiempo. Y, después de esto, nunca había estado tan segura de cuánto deseaba ayudarlo a salir de ese agujero oscuro. El problema era que lidiar con algo así iba a ser tan fácil como caminar por la cuerda floja.

«Dijiste que te dijera si odiaba algo.»

Ante sus palabras, él se apoyó en los brazos para sostenerse con más firmeza al enfrentarla. Sus ojos estaban llenos de temor. Así que ella continuó con voz serena.

«Odio el olor de esta colchoneta. ¿Podemos acostarnos en mi cama esta noche? Quince minutos.»

Le llevó un tiempo procesarlo, pero al final su cuerpo se relajó un poco, como ella sospechaba. Akane le sonrió con cariño.

Tranquilo, Ranma, jamás te dejaría así. ¿Quién crees que soy?

De todas formas, era evidente que el cansancio acumulado y los sucesos de la noche lo habían dejado sin energías para pensar en su siguiente paso. Y dejó que ella lo acompañara a su habitación como a un niño dormido. El Ranma clásico, aunque atrevido por fuera, habría entrado en pánico ante lo que estaban haciendo.

En cuanto se acomodaron en la cómoda cama, él se quedó profundamente dormido, como si hiciese mucho tiempo que no descansara. Akane suspiró, sintiendo que su presentimiento probablemente era cierto.

Cuando se le ocurrió hacer la invitación, lo hizo considerando que, dada su vena sobreprotectora, Ranma dormiría mejor si ella estaba “a salvo” a su lado.

¡Y no tenía ninguna intención de despertarlo en quince minutos!

A pesar del cansancio, Akane tomó el despertador en sus manos y lo programó para que sonara muy temprano para despertar antes que el resto de la familia. Luego, el objeto se unió a ellos bajo las sábanas para que solo ella y Ranma pudieran oírlo.

Cumplida la árdua tarea, Akane se hundió en la cama y giró la cabeza para mirar el rostro de Ranma, que descansaba sobre la almohada, de frente a ella. Su boca estaba abierta de forma casi cómica, y aún se le notaban restos de haber llorado por todo el rostro. De todos modos, disfrutó de la vista: ¡por fin parecía relajado!

Con sus últimas reservas de energía, Akane estiró un brazo para tomar unos pañuelos del reposacabezas y limpió suavemente el rostro de su prometido, antes de caer dormida también.

Si duerme bien, esta noche servirá como un vendaje de más calidad. Pero ¿qué necesita realmente? ¿Hay alguna solución para esto?

 

 

Notes:

¡Hola!
☾) Algunos lectores han estado esperando que Ranma explotara, hablara, llorara a gusto y/o durmiera al fin. Ah, y todos queremos ver un tipo nuevo de abrazos y que compartan la cama... ¿Por qué no todo de una vez? ¡BOOM! ¿Sorpresa? Espero que el capítulo anterior los haya confundido, jeje. No iban a entrenar. Sí, soy ese tipo de autora que te lo gira todo de golpe.
Había varias maneras de revelar la situación a Akane, y esta ni siquiera es una narrativa "según las reglas" en muchos sentidos. Pero lo que quería escribir era que se topó con Ranma en su peor momento sin previo aviso. Además, quería que Ranma viera a Akane justo después de despertar de una pesadilla. ¡Y eso fue lo que pasó! ¡Espero que algunos de ustedes hayan disfrutado de este desarrollo!
☾) Agradecimientos a los betas palabrasinnecesarias por encontrar lo que se podía mejorar, para que yo pudiera mejorarlo, y por animarme a conservar las partes que ya funcionaban. También gracias a Rankane4ever por confirmar que todo tenía sentido después de esos cambios.
☾) Normalmente, añado elementos visuales justo después de describir el momento en el texto, pero esta vez había demasiados bocetos. ¡Así que los agrupé! De lo contrario, aparecerían cada dos párrafos y romperían el flujo. Fue intenso preparar tantos dibujos. ¡Pero había tanto que necesitaba VER por mí misma que lo hice igual! ¿Cuál es tu favorito?
☾) Me da un poco de miedo la reacción de los lectores esta vez (con la gran revelación), pero también tengo muchas ganas de saber qué te pareció este capítulo. Así que… ¡se agradecen los comentarios!
☾) Dejo aquí la transcripción de los textos en japonés. Lo cual podría estar mal desde el principio, además de que mi caligrafía no es muy buena. Sumale que estoy intentando imitar el estilo de habla de los personajes originales del manga, que enfatiza ciertas palabras incluso cuando no son del todo correctas gramaticalmente. Algo así como yo usando cursiva en el texto para notar dónde está el énfasis.
Dicho eso… aquí están los textos y mis intenciones de traducción:
1- Ranma sigue durmiendo: おれよわーくねっ (Traducción: Que no soy… d-...ébil…”
2- Ranma mira fijamente a Akane: あ…あか…ね? (Traducción: A...Aka...ne?)
3- Akane responde: ここにいるよ、無事に。Traducción: Aquí estoy. Estoy a salvo/ilesá).
4- Ranma en el regazo, voz baja: ちがう… (Literal: Diferente / Traducción/localización: “No…” O “Éso no es cierto”)
5- Ranma en el regazo, llora: 死んだよっ (Literal: ¡[Tú] moriste!)

Chapter 12: Escena 11 [AKANE] Rubor

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

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ESCENA 11 [AKANE] Rubor

-11 de octubre, mañana-

A Akane le costó despertarse al amanecer tal y como lo había planeado. Aún se sentía bastante cansada por la acumulación de sueño interrumpido de esa semana. Súmale el hombro izquierdo y su tobillo derecho agarrotado.

Le habían dicho que se movía mucho mientras dormía. Sin embargo, a cada giro, el subconsciente de Ranma los había mantenido enredados toda la noche.

Lejos de ser romántico, la realidad había sido la suma de posturas ridículamente incómodas. Para cuando sonó la alarma, Akane se encontraba acurrucada en la parte superior de la cama, con Ranma sujetándola por detrás. Podía sentir que el rostro de él estaba enterrado entre sus omóplatos, y que sus brazos la rodeaban por la cintura, atrapando su izquierdo derecho ya de paso.

 

 



 

En lugar de compadecerse de los dolores musculares, Akane se sintió fatal por tener que despertar a un Ranma que dormía tan plácidamente. Pero él necesitaba salir de su habitación antes de que la familia entrara en shock, para bien o para mal, al descubrirlos juntos de esa forma. Nos tendrían casados antes de llegar al mediodía.

Ranma abrió los ojos cuando ella lo sacudió suavemente por el hombro.

Para entonces, Akane ya se había soltado de su abrazo, y se sentaba apropiadamente en el borde de la cama, con los pies en el suelo. Incluso se había pasado rápidamente un cepillo por su rebelde cabello, revuelto. ¡Permíteme mantener un poco de dignidad!

Mientras sus ojos se acostumbraban a la tenue luz que se filtraba a través de las cortinas entreabiertas, Ranma la miró y parpadeó, reflejando confusión. En un momento, abrió los ojos de par en par, dándose cuenta de dónde estaba y probablemente recordando los sucesos de la noche.

Rápido como un rayo, se sentó rígido junto a ella en el borde de la cama, también con los pies apoyados en el suelo. El rubor cubrió todo su rostro, cuello y orejas, y miró hacia adelante, negándose a sostener la mirada de ella. Akane lo observó rápidamente, entrecerrando los ojos con perspicacia.

Ah... Está a punto de disculparse o de decir algo despectivo, quizá incluso hiriente, todo por timidez. Después de conocerse durante un par de años, esto ya lo podía adivinar. ¡Así que no le dio tiempo!

«Puedes volver esta noche si te ayuda.» Habló con firmeza, aunque con cierta delicadeza, disimulando con éxito su anticipación a la reacción de Ranma. Ayudarlo a dormir parecía la opción correcta y necesaria, pero aun así era una oferta atrevida por parte de Akane.

Ranma giró la cabeza bruscamente hacia ella al oír esas palabras. Y esta vez él la observó, estupefacto. Ambos sosteniéndose la mirada durante un instante eterno.

 

 

Por fin, tragó saliva y asintió levemente. Con el rostro sin bajar de rojo escarlata, salió de la habitación en absoluto silencio. ¡Chico listo!

Aunque una vez que él estaba fuera de la vista y con suerte fuera de rango auditivo, fue el turno de Akane de perder toda su bravuconería y arrojarse de nuevo a la cama, chillando con la cara enterrada en una almohada.

Ella acababa de compartir su cama con Ranma, abrazándose de una forma u otra TODA. LA. NOCHE.

¡¡¡AAAAAAAA!!

Aunque solo fuera durmiendo, la intimidad de tenerlo cerca, siempre en contacto, la abrumaba. Y la forma en que parecía anhelar su proximidad era algo que a su corazón le costaba procesar de forma razonable.¡Aunque, por supuesto, mi corazón nunca es razonable!

Akane cerró los ojos, inhaló profundamente y luego exhaló con la misma intensidad. Repitió el proceso dos veces más. De nuevo, tuvo que recordar lo aprendido, afianzándose en la importancia de lo que estaba sucediendo.

Su corazón estaba lleno de amor y preocupación por él.

Aunque accidentalmente, Ranma le había revelado sus miedos más profundos: se sentía estúpidamente responsable de su seguridad. Además de creerse débil para protegerla eficazmente e incapaz de separarse de ella.

Aún le costaba comprender del todo cómo él había llegado a tales conclusiones. Pero toda esa paciencia la había ayudado a observar antes de actuar. Y Akane comprendió que no podía machacarle la verdad a Ranma. No de inmediato.

Se encontraban en una situación muy delicada. Él con una grandiosa falta de sueño y demasiado absorto en sus ideas inquietantes. Sin mencionar que Ranma seguía siendo tímido por naturaleza cuando se trataba de hablar de sentimientos. ¡A mi me lo cuentas!

Cuando los ojos de Akane se abrieron nuevamente, su concentración finalmente se reavivó. Lo ayudaría a salir de esta.

Si Ranma insistía en distanciarse de todos a la luz del día... pues bueno, que así fuera. Por ahora. Al menos Akane sabía de dónde venía esa actitud fría, así que no le dolería tanto.

Sin duda alguna, lo primero que necesitaban tanto su mente como su cuerpo era un buen descanso nocturno. ¡Y Akane podía ayudarle en eso! ¡Por fin, un plan de acción claro y viable! ¡Viva!

Lo único que necesitaba era mantener sus sentimientos agitados bajo control mientras lo ayudaba.

Pan comido…

Notes:

Hola~
☾) ¡A continuación volveremos al punto de vista de Ranma!
☾) Mi arte favorito de todo este proyecto es el primero que hay en éste capítulo, el Abrazo Acorralado. ¡Lo venia preparado durante tres meses (versión inglés)! No es complejo, pero sí súper divertido y tierno. ¡Me hace chillar de emoción a mi misma! Creo que se nota, ya que hay más "fanart" que "fanfic" en esta actualización.
Ah, y para que quede 100% claro: Ranma sigue en forma masculina. Solo que me gusta pintarlos de rojo-Ranma y azul-Akane para simplificar las cosas.
☾) Cuando era una niña era una romántica y creía que tener al chico que te gustaba abrazándote mientras duermes era lo más bonito del mundo. ¡Sin duda, ese rasgo formaba parte de mi lista de requisitos para mi futuro príncipe azul! De adolescente, me di cuenta de que tal cosa era probablemente imposible: "la gente no es así, necesita estar despierta para hacer eso". Como mujer casada, descubrí que este tipo de persona existe. Mi marido puede dormir profundamente y, sin embargo, me busca a cada giro, abrazándome en cualquier posición posible. Lamentablemente, mi dificultad para dormir significa que tengo que mantenerlo a raya la mayor parte de la noche, ya que, por muy encantador que sea, sus movimientos me despiertan con mucha facilidad. Mi niña interior está a la vez encantada y trágicamente triste. Bueno, ¿a quién engaño? ¡Tengo el corazón lleno de amor!
☾) ¡Agradecimientos sinceros a los betas palabrasinnecesarias y Rankane4ever! Me han brindo mucha ayuda y apoyo, tanto en la historia como emocionalmente. Y Rankane4ever además hechando un ojo al detalle a mi traducción.
☾) Un poco corto, pero… ¿qué te pareció éste capítulo?
☾) Aunque encuentres este fanfiction mucho después de que lo publique, ¡que sepas que los comentarios son bienvenidos! Me hará igual de feliz.

Chapter 13: Escena 12 [RANMA] Enmienda

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

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ESCENA 12 [RANMA] Enmienda

-11 de octubre, tarde en la noche-

Ranma deambulaba por los oscuros pasillos de la residencia Tendo, reflexionando sobre sus opciones en un bucle aparentemente interminable.

Había sido un día incómodo en el que Akane actuaba con desinterés y distancia, como si no hubiera pasado nada. Bueno, no era fría. Simplemente actuaba como de costumbre en esas últimas semanas.

Él, por otro lado, había estado tratando de mantener su Máscara de Hielo puesta, pero probablemente terminó sonrojándose al menos otras cinco o diez veces al mirarla de reojo. Solo debía rezar que ella no se hubiera dado cuenta. Y, aún más importante, ¡que nadie más lo hubiera notado!

Pero… ¿dormir juntos? ¡¿En serio?! Akane había perdido la cabeza.

Y también le había prometido un barril de miel a un oso hambriento.

El aroma conocido y reconfortante, la calidez de su cercanía, y las amables palabras de anoche le brindaron el tipo de descanso mental que necesitaba. Y no había tenido pesadillas. De hecho, ¡Ni recordaba haber soñado! No. Ranma no había gozado de tal descanso en meses. ¿Menos de dos meses? Parecía que hubiese pasado muchísimo más.

Por eso había asentido antes de salir de la habitación de Akane esa mañana. ¿Cómo negarse? Ranma estaría más que feliz de casarse con ella más adelante si ese era su deseo, ¿no? Solo necesitaba pedirlo. Dormir en la misma cama era como adelantar una parte del matrimonio y ya.

Además, nadie más tenía que enterarse. Y ella también descansaría mejor de esa manera, sin noches interrumpidas con citas a la una de la madrugada, que también habían comenzado a dejarle ojeras a la pobre.

Deja de engañarte con excusas, Saotome. Sabes que deberías alejarte. Todavía no eres digno de ella. La pones en peligro y luego no puedes protegerla.

El cabello oscuro se sacudió de un lado al otro, mientras intentaba desterrar los pensamientos turbulentos antes de que le causaran otro dolor de cabeza.

Volviendo a su debate, lo que era más impactante y humillante que el propio “acuerdo actualizado”, era que ella lo hubiera dicho después de ver a Ranma desmoronarse. Conscientemente, él nunca habría permitido que esa situación pasara. Solo había planeado acostarse un rato mientras esperaba la hora de la cita. ¡Qué estúpido por su parte! Agotado como estaba, su cuerpo lo había arrastrado nuevamente, y sin dificultad, en modo de sueño-poco-pacífico en el que Akane lo había encontrado.

Lo interesante es que ahora, dando vueltas por los pasillos y con la cabeza un poco más tranquila producto del descanso… se daba cuenta de que también sentía alivio.

Sí, era sumamente detestable ser hallado en una situación débil y vergonzosa. Especialmente que Akane lo viese así. ¡Una vez más! Pero ahora, ella conocía los miedos que lo tenían aterrado, y probablemente ya había adivinado cómo él se había derrumbado por eso. Eso sí, en lugar de lástima, burlas o rechazo, Ranma había sido recompensado con un abrazo y descanso profundo. Las acciones de su salvadora casi le hacían sentir digno de amor, ¡como si ahora no fuera un hombre hecho un desastre!

Volviendo a la cuestión principal, y ​​doblando al final del mismo pasillo por enésima vez, Ranma consideró que definitivamente no estaba contento con lo que ella había presenciado. Sin embargo, no pudo evitar sentir que se le quitaba un peso de encima al poder, por fin, contarle a alguien comprensivo las preocupaciones que había guardado en su interior durante tanto tiempo. Alguien era consciente de quién era él al completo, incluyendo sus puntos más desastrosos... y el mundo no se había acabado.

 

 

Es más, solo el hecho de ver a Akane justo después de una pesadilla, había sido impactante de una manera extraordinaria. Rompía la ilusión que su mente le infringía tan a menudo. De que él había perdido.

¡No había perdido! ¡Ella estaba allí, ilesa! Y eso era lo que él anhelaba con todas sus fuerzas.

Además, Ranma sabía que necesitaba poder dormir mejor. Claro como el agua. Pero también quería hacerlo con la sensación de que Akane estaba a salvo y justo a su lado. Como si pertenecieran el uno al otro y las cosas estuvieran bien.

Un deseo egoísta, lo suficientemente fuerte como para apartar momentáneamente tanto la vergüenza como los pensamientos confusos y humillantes que lo atormentaban.

Así fue que, sin que el resto de la familia lo viera, finalmente reunió el valor suficiente para escabullirse a la habitación de Akane y deslizarse bajo su edredón. Una parte de él esperaba un puñetazo, y se tensó en anticipación. Pero dicho ataque no llegó.

«Ehm... ¿Está bien aquí?» Se escuchó a sí mismo, susurrando con vacilación.

«¿Ehm? ¿Mejor en el lado de la pared?» La voz de Akane tampoco sonaba muy segura.

«Ah, vale.» Calma, calma, calma,

Ella dobló las piernas mientras él, con torpeza, se arrastraba por la parte inferior de la cama para colocarse entre el cuerpo femenino y el lateral de la cama que daba a la pared. En poco rato, Ranma se encontraba boca arriba, bien tumbado pero rígido como si fuera un soldado en servicio. Akane estaba en una posición similar justo a su lado. Ambos parecían estudiar el techo con dedicación mientras sus hombros casi se tocaban. ¡Ese colchón estaba claramente diseñado para una sola persona!

Esto es ridículo. Se supone que debo ser indiferente, ¡con la Máscara de Hielo! Espera, no. ¿Soy un tipo genial y seguro de sí mismo...? Ranma quería recomponerse, pero ya no sabía cómo debía actuar cuando estaba con ella.

Necesitaba relajarse. Ella ya había visto su peor momento, y estaban a solas. Tal vez no se requería ninguna "actuación" después de todo.

«Así no tendré que pasar por encima de ti para ir al baño.»

¿Acaso Akane estaba tratando de justificar su razonamiento para hacerle cambiar de lado?

«Oh, ¿Tienes que ir? ¿En los próximos quince minutos?» Vaya manera de meter la pata. ¿De qué estaba hablando? No habían especificado quince minutos para esto, y Ranma no quería irse tan pronto. ¿Codicioso por su parte? Sí. Pero deseaba el apoyo de ella todo el tiempo que estuviera dispuesta a dárselo.

Incluso con poca luz y sin mirarla directamente, notó que el rostro a su lado se enrojecía ligeramente. Por supuesto, las mejillas de Ranma aumentaron su rubor en respuesta.

«¡Solo date la vuelta y ponte de cara hacia la pared!» Susurró enojada mientras giraba su rostro hacia el lado opuesto en el que él estaba "descansando". Al menos no era el único afectado por la situación…

Sin embargo, se dio cuenta de que esto podría ser para mejor. Ranma estaba al lado de su prometida “inquieta soñolienta” al fin y al cabo. Y no quería ser despertado por un golpe repentino en la cara, o incluso una patada en la parte más masculina de su anatomía. Sin lugar a dudas, dormir de cara a la pared era lo más inteligente. Así que, sin añadir nada más, giró su cuerpo para cumplir con la demanda.

Con voz desinflada, Akane añadió: «Lo siento... tumbado así, no podrás abrazarme».

Él no tenía expectativas tan altas como para siquiera haber pensado que le permitiría abrazarla en la cama así conscientemente. Pero, por otro lado, escuchar esas palabras lo alegraron de alguna manera, agudizando su coraje.

«Pero tal vez... ¿Tú sí que puedes?» Ranma no pudo contener cierta esperanza en su tono.

¿Me he pasado de la raya? ¡Doy lástima! ¿Por qué Akane siempre consigue exponerme así?

Esperando una reacción, el silencio y la inmovilidad continuaron hasta que Ranma llegó al límite de contener la respiración.

Idiota. ¿No eran estos sus quince minutos de gloria? Si ya había perdido la cercanía de toda la noche por su estupidez, al menos quería un abrazo... ¿Pero qué pasaría si ella huía?o ¿por qué ser tan asustadiza si ella lo amaba? ¿Tal vez Akane realmente no correspondía a sus sentimientos?

Una mano le tocó la espalda con vacilación.

Ranma se quedó completamente inmóvil. Sentía que el colchón se movía ligeramente mientras Akane reajustaba su posición. La mano ahora descansaba sobre su torso, alrededor de la zona de las costillas. El cuerpo femeníno no estaba tan cerca como para que se tocara con su espalda, pero aun así él lo sentía como un abrazo tierno.

«¿Así?»

De nuevo, ella estaba allí para él. Akane era tan preciosa que podía llorar.

Por una vez, el instinto de Ranma le guió correctamente en lo que debía hacer a continuación. Primero, unió su mano izquierda a la derecha de ella, que estaba sobre él, completando el círculo del abrazo. Luego, con cariño, añadió:

«Buenas noches, boba». Intentó añadirle una sonrisa burlona, ​​incluso sabiendo que ella no podía verlo y que básicamente él se estaba ahogando con sus sentimientos. A decir verdad, a Ranma se le habían humedecido los ojos ligeramente.

Pero juraría que sintió su sonrisa por su voz y por cómo relajaba su peso de forma más natural sobre el colchón.

«Buenas noches, tonto».

¡Toma ya! ¿Ves? ¡Provocarla un poco funcionaba! ¡Y ella lo entendía! ¡Ella era la mejor para él!

Merecida o no, esa noche sería magnífica.

 

Notes:

¡Hola!
☆) ¡El abrazo de cucharita! Algunos lectores han estado esperando que esto sucediera, ¿verdad? ^.^ Sí, las mantas son acogedoras, cálidas y *transparentes* en mi universo fanfiction. Porque la opacidad no es tan importante como que se vea que se toman de la mano.
☆) Se suponía que el arte del bucle de Ranma sobrepensando sería más serio/oscuro, pero de alguna manera se volvió gracioso/adorable... ¿? Recuerda, su mente está bastante trastornada en este momento. La noche del colapso fue justo "ayer". Así que está mejor después de dormir decentemente por una vez, ¡pero claramente NO está bien emocionalmente!
☆) ¡Muchísimas gracias a los betas palabrasinnecesarias y Rankane4ever por revisar todo con antelación! Me ayudan muchísimo con la historia, además de seguir escuchando mis miedos y quejas sobre los detalles. ¡Super apreciado!
También gracias de nuevo a Hanna, quien hizo una lectura alfa temprana cuando esta historia tenía como... ¿6000 o 12 000 palabras? (básicamente, era un esquema alargado con algo de diálogo añadido). Ella es la razón por la que Ranma atrapa en un abrazo a Akane en el capítulo anterior en lugar de solo tomarla de la mano... Así que, sí, todos deben agradecerle a Hanna también.
☆) Y gracias a TI por leer, dejar kudos, suscribirte, añadir a favoritos, guardar en marcadores, comentar, dar me gusta, rebloguear, mencionar historias, enviarme mensajes directos... TODO, en todas partes. ¡Me alegra el día cuando veo que la historia y el arte llegan a un fan de rankane con gustos afines!

Chapter 14: Escena 13 [AKANE] Rutina

Notes:

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ESCENA 13 [AKANE] Rutina

 

 



-18 de octubre-

Ya hacía una semana desde que Akane y Ranma habían empezado a compartir la cama cada noche. La nueva rutina dictaba que, después de que toda la familia se fuera a dormir, él podía entrar silenciosamente en la habitación y colarse entre las sábanas para quedar tendido de cara a la pared.

Hasta ahora, la mitad de las noches habían sido relativamente tranquilas, lo que ayudaba a que el cansancio de Akane desapareciera.

Luego, había otro tipo de noches, como esa en particular.

Akane se despertó al notar que Ranma había comenzado a gemir muy suavemente. Sus músculos se tensaban bajo el pijama de algodón y su respiración superficial se estaba acelerando. Antes de que se convirtiera en una verdadera conmoción, ella le acarició el brazo

Los gemidos fueron lo primero en cesar, y la respiración de Ranma se relajó gradualmente. Sin embargo, ella continuó calmandolo jugando con su cabello, ya que, a través de su ancha espalda, notaba que la tensión persistía. Como algunas noches atrás, Akane soltó la melena negra de la coleta baja y pasó los dedos a través de ella, desenredándola cuidadosamente. A él parecía gustarle ese contacto.

A su vez, ella le susurraba.

«Estoy aquí. Estamos bien.» 

Para cuando Ranma había realmente vuelto a estar dormido plácidamente, Akane se había sorprendido a sí misma al lograr crear decentemente un par de trenzas largas y finas, hechas con solo unos mechones del largo cabello negro.

A la mañana siguiente, Akane notó que todavía quedaba una de las finas creaciones entrelazada con la clásica trenza a pelo completo de su prometido. ¡Fue casi imposible reprimir la alegría al ver eso!

 

 

Notes:

¡Hola!
☾) Hoy traigo un capítulo POV corto de Akane, ¡ya que luego volveremos a Ranma!
☾) Probablemente a Ranma canon no le gustaría que le tocaran el pelo después de haber tenido que proteger su trenza durante tanto tiempo. Pero aun así quería una excusa para mostrar una acción común que alivia la ansiedad (que alguien te cuide el pelo) y para poder jugar con su peinado en fanarts... ¡porque me gusta la variedad!
Además, hablar de tus miedos con alguien empático y respetuoso también puede ayudar a aliviar la ansiedad. Mejor si es un profesional (psicóligo licenciado). ¡Ah, y té de manzanilla para dormir! Yo solo dejo info por aquí para quien necesite leerlo...
☾) Notas en japonés:
Ranma mira a su padre: おーい!親父 (Traducción: ¡Oye! Viejo)
☾) Los bocetos donde comparten cama están dedicados a (comentaristas en versión en inglés):
-Nefnef4, por el enlace a fanarts de un Ranma muy empalagoso y por decir: «Este es el epílogo o nos rebelamos». ¡Este no es el epílogo todavía, pero espero que lo disfruten!
-Zebeckras, por querer verlos en la cama durmiendo juntos de nuevo, ¡y hacerme darme cuenta de que yo también quería verlo!
-Rankane4ever por las notas de beta sobre "mi mente vuela imaginando lo que pasó en los saltos temporales", y por los comentarios durante la lluvia de ideas mientras esbozaba las posibles poses.
☾) ¡Gracias de nuevo a los betas palabrasinnecesarias y Rankane4ever!
☾) Pues bueno... ¿Qué tal la dosis de abrazos de este capítulo? ¡Cuéntame en los comentarios!

Chapter 15: Escena 14 [RANMA] Perdedor

Notes:

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ESCENA 14 [RANMA] Perdedor

 

 

-27 de octubre, distrito comercial de Nerima-

Ranma tomó su bolsa de bollos de carne del camión de comida y se acercó a Hiroshi y Daisuke, quienes ya estaban comiendo los suyos de pie al costado de la concurrida calle comercial. A decir verdad, era agradable estar afuera un domingo al mediodía con sus amigos como una "persona normal".

No quería que lo vieran como amigable ni priorizando la compañía de Akane, pero ¿quizás no necesitaba ser tan reservado con todo el mundo? ¿O al menos no todo el tiempo?

A veces, la mente de Ranma era demasiado compleja para seguir el hilo de sus propios pensamientos. Y él seguía a kilómetros de distancia de sentir ‘felicidad’.

Pero últimamente, algunas cosas parecían ser menos extremas. Sin mencionar que los dolores de cabeza habían desaparecido. Todo gracias al bendito sueño y a cierta persona especial…

Pensando en Akane, los ojos azules se dirigieron a una cafetería al otro lado de la acogedora zona vecinal, donde algunas parejas disfrutaban de dulces juntos. Hm, ese chico tiene un parfait para él solo…

«Ah, sí, Ranma, como decía, te saltaste un buen lío mientras estabas en el extranjero» Hiroshi lo incluyó en la conversación, distrayéndolo rápidamente de sus pensamientos.

«¿Te refieres a la fase del Sake del Amor?» Daisuke giró la cabeza hacia Hiroshi.

“¡SÍ! Su apogeo fué justo antes de que Ranma y Akane volvieran. Y creo… ¿no fue Ukyo quien compró la última botella? En fin, ella y la kunoichi se fueron a Kansai para la conferencia de comida un poco antes de que regresaras con Akane. Y parece que las cosas les van bien, ya que aún no han vuelto.» Hiroshi estaba en modo chismoso total. ¿Por qué le gustaba pasar el rato con estos tipos tan entrometidos? Pero algo en esa historia era relevante en esto…

«¿Eh? ¿Así que pasan cosas en el Instituto Furinkan incluso cuando no estoy?» dijo Ranma, mirando su comida para fingir desinterés.

«¿Qué? ¡Por supuesto! Recuerda, Kuno-senpai estaba allí antes de que llegaras, y el idiota estuvo causando estragos desde el primer año, según tengo entendido… ¡Ah! Y sin mencionar que su padre es el director desde hace años.» Daisuke se reía de Ranma como si fuera un niño egocéntrico. «Tú y Akane reciben mucha atención, nadie lo niega, pero no eres la única persona extraña en Nerima, amigo mío.»

Ahora no estaba seguro de si debía sentirse contento u ofendido. ¿Ambas cosas?

«En fin, me alegro de que la fase del Sake del Amor terminara. Y también nos alegro de que hayas superado tu fase borde. Por fin. Sea lo que haya sido eso. » Hiroshi le dio una palmada en la espalda a Ranma. Más fuerte de lo necesario.

«Mhm, eftoy fe aguerfo. » Daisuke lo miró de reojo mientras terminaba de masticar y tragar parte de su segundo bollo. «Sigues raro, pero no tan grosero ni dramático.»

Probablemente su compañero de clase recordaba el arrebato y los insultos de Ranma de hacía unas semanas. Esto… se sentía merecido.

«Ooooh, ¡Ya sé! ¿Tenías la regla? ¿Era eso?» Hiroshi se estaba emocionando demasiado.

Una vena palpitó en la frente de Ranma. Imbéciles…

Antes de siquiera poder decir algo al respecto, sintió una presencia en su espalda y se giró, pero era demasiado tarde para evitar que Shampoo lo abrazara enérgicamente. Los brazos masculinos quedaron atrapados entre los de ella, y su cabeza estaba justo debajo de su nariz. El cabello lila olía a… ¡¿Esa horrible hierba gatera?!

«¡Aireeen! ¡Ayudar a Shampoo! ¡AHORA! » Los suplicantes ojos de muñeca se dirigieron hacia él, con un extra batir de las pestañas cómo solían hacer cuando la amazona quería algo.

Para poder alejarse lo suficiente, él abrió los brazos con fuerza y logró escapar del abrazo.

«NO.» Ni siquiera quería saber de qué se trataba.

«¡Hooooo!» Hiroshi y Daisuke se apartaron un poco, todavía comiendo los bollos de carne mientras miraban a Ranma. Trataban su interacción con la chica como si fuera un reality show en la televisión. Eso sí, ambos parecían comprensiblemente sorprendidos, ya que, por lo general, el artista marcial de Furinkan no le negaba la ayuda a los demás tan rápidamente.

Ranma aún no se sentía preparado para lidiar con “problemas” como antes. Y, aunque Shampoo y él nunca habían sido exactamente amigos, después de lo que la amazona casi le había hecho a Akane en China, las cosas eran mucho más complicadas

«¿Qué... qué? ¡Pero Airen! Viejo verde y bisabuela querer casarse!» Mientras hablaba, intentó abrazarlo de nuevo, pero él la seguía bloqueando, moviéndose ágilmente en círculos. Pronto, se había abierto un amplio espacio alrededor de ellos, y algunas personas se detuvieron a observar con curiosidad. «¡Deber detenerlos! Mousse solo no poder con ellos.¡Ranma venir a China conmigo ahora mismo!»

«¡Dije que no, Shampoo! Déjame en paz… » Respondió él, apartándola con creciente dificultad. «No voy a acercarme a esa bomba de relojería.¡Y suéltame!» Ella había terminado rodeándole la cintura con sus brazos. «Ugghrrr » Gruñió frustrado.

Pero, a pesar de su molestia, Ranma no se atrevió a usar toda su fuerza contra ella. Al menos, no en su forma masculina, y no cuando ella no estaba luchando de verdad.

Inesperadamente, Shampoo le hizo caso, alejándose unos pasos de él y mirándolo de arriba abajo. «Airen actuar raro… ¿Por qué? ¿Y dónde estar chica violenta? ¿Ser una molestia otra vez?»

Ranma la fulminó con la mirada. «Ni se te ocurra volver a amenazar a Akane, Shampoo.»

La advertencia en su tono debió haber sido bastante clara, incluso para sus oídos generalmente sordos. Sus compañeros de instituto también dejaron de masticar en ese momento, absortos en el intercambio entre los artistas marciales

La amazona estudió a Ranma. Estaban de pie uno frente al otro a un par de metros de distancia en un duelo de miradas, y parecía que ella estaba considerando algo, completamente intrigada por lo que veía. Como si hubiera sentido que algo andaba mal con él.

Ante ese pensamiento, él se preparó para lo que viniera. Sobre su cadáver, la dejaría siquiera intentar lastimar a Akane de nuevo. La adrenalina, impulsada por el miedo, se había activado. Y el instinto de luchador resultó ser correcto cuando, en lugar de decir algo, Shampoo lo atacó sin previo aviso.

Ranma inicialmente se defendió en la pelea, pero pronto pasó al modo de ataque para inmovilizarla o derribarla para evitar que la disputa escalara.

Sin embargo, su cuerpo aún no estaba en plena forma. Las seis semanas de mal descanso lo habían dañado más de lo que le hubiera gustado admitir. Y Ranma no había luchado en serio con un oponente en mucho tiempo. Incluso con el nuevo descanso y algo de peso recuperado, no era suficiente. Todavía no. Y, por mucho que lo intentara, no podía reclamar el control de la batalla como habría sido pan comido para él meses atrás.

Su equilibrio estaba ligeramente descompensado. Sus saltos eran más bajos. Sus golpes eran un poco más fuertes o más débiles de lo que pretendía. Incluso algunos de sus bloqueos no fueron lo suficientemente rápidos. Al darse cuenta de que estaba en desventaja, su impulso por terminar las cosas rápida y eficientemente para asegurarse de que ella no fuera tras Akane lo cegó. El miedo lo cegó. Incluso resbaló en el suelo al menos dos veces.

Las mazas chinas chui de su oponente salieron a la luz, y la camisa china de Ranma se rasgó alrededor del pecho y el hombro a medida que los golpes se volvían más serios.

Las esperanzas de terminar rápidamente estaban bajando en picado. Aun así, siempre intentó noquearla sin hacerle daño de verdad. Simplemente no pudo dominar el altercado.

Ranma pronto se dio cuenta de que Shampoo estaba poniendo a prueba su fuerza, golpeándolo sin intentar lastimarlo gravemente, lo cual lo frustró y asustó aún más. Entonces comprendió que su primera impresión era correcta. Desde el momento en que comenzó la pelea, ella supo que él era mucho más débil de lo normal. Y, de alguna manera, estaba jugando con Ranma, confirmando sus sospechas.

Muy poco después de esa observación, él se encontró tumbado en el suelo mirando al cielo, usando los codos para mantener solo una parte de su torso erguido. Una de las mazas de Shampoo estaba cerca del pecho agitado de él mientras ella permanecía victoriosa a su lado, pero completamente confundida.

Los espectadores a su alrededor contenían la respiración, probablemente intrigados por el hecho de que la ganadora no pareciera estar contenta y reclamar la victoria, y por qué el perdedor simplemente miraba hacia arriba con una expresión extrañamente neutral.

El caso era que había pasado tanto jaleo por la mente de Ranma antes y durante la pelea que, ahora, inmovilizado en el suelo, la sobrecarga había superado sus propias capacidades mentales hasta un punto en el que ya no cabía nada más.

No podía procesar más emociones, dejándolo entumecido por dentro.

Ranma cerró los ojos.

Olvídate de Saffron y Ryoga. Ahora incluso Shampoo puede derribarme si no estoy concentrado. ESTO es precisamente lo que temía.

Es una suerte que Akane no estuviera aquí para involucrarse. Supongo que Shampoo no tiene motivos para atacarla si ya estoy yo en el suelo. Así que ella está a salvo por ahora.

Además, no tuvo que presenciar mi patetismo en persona una vez más. Pero… Akane ya lo sabe TODO sobre mí. Incluidas mis peores partes. Y, sin embargo, no le importa si soy débil. No soy apto para protegerla, y no le importa en absoluto.

Ranma sintió que la atracción de estar con ella se intensificaba al pensar en eso.

Cuando abrió los ojos, se dio cuenta de que los de Shampoo seguían fijos en los suyos, entrecerrados por la confusión. Ver lo opuesta que la amazona era en comparación con la mujer que él amaba provocó una interesante reflexión.

«Sabes, estoy bastante seguro de que Mousse es más fuerte que yo ahora mismo» Admitió Ranma con un tono resignado. Había una pequeña sonrisa bastante inquietante en su rostro, no de la Máscara de Hielo, sino con ironía real.

Shampoo frunció el ceño. «¿Q-Qué?»

«Se supone que debes casarte con tu oponente más fuerte, ¿verdad? En este momento, estoy bastante seguro de que ese es Mousse. No yo. ¿Y no lo dejaste vigilando a la nueva pareja de tortolitos? No harías eso si no pensaras que él podría, mínimo, sobrevivir a su lado. Lo cual… honestamente, es un gran elogio. Sí Mousse intentara pelear contigo en serio, no serías rival para él.»

Shampoo parecía desconcertada. «A mi no importar si él ser más fuerte que y-» Empezó en voz alta, pero bajó el volumen gradualmente, lo que denotaba que negaba las cosas más a sí misma que a los demás.

«¡Oh, ¿De veras?! ¡Y yo que pensaba que te importaban las reglas de la tribu!» Incluso más allá de sus límites emocionales, Ranma estaba empezando a divertirse sarcásticamente con la situación invertida.

Y Shampoo claramente estaba asimilando las palabras más de lo habitual: «No… yo… ¡Ranma ser mi airen, no el estúpido de Mousse!»

«Al menos él SÍ te ama.»

Ranma se sorprendió a sí mismo de su comentario tajante. Hiroshi y Daisuke compartían el sentimiento, ya que exclamaron un: «¡Uuuuuugh!» al unísono.

Las fosas nasales de Shampoo se dilataron y sus ojos brillaban con lágrimas no derramadas. No eran los ojos llorosos de muñeca manipuladora con los que había venido. Esos sentimientos eran reales. Y su pecho subía y bajaba a gran velocidad, mientras luchaba por contener la ira u otros sentimientos igual de fuertes.

«Vete, Shampoo. Ahora mismo, no podría ayudarte aunque quisiera» Añadió Ranma con una voz mucho más suave y neutral, sólo lo suficientemente alta para que ella la oyera. Probablemente él sonaba despiadado. Aunque, a decir verdad, eso era lo más sincero que había sido en toda la tarde.

Después de un par de respiraciones en las que parecía que estaba a punto de volverse feral y acabar con él, Shampoo se tragó sus sentimientos y se armó de valor aún con el ceño fruncido. Como la guerrera feroz que era. Ranma no tenía ni idea de lo que estaba pasando por la cabeza de la amazona. Pero ella debía haberse dado cuenta de que no iba a llevarlo a China ni hoy, ni pronto.

«La bisabuela me necesita.» Dijo antes de abandonar la zona saltando al tejado más cercano.

Ranma suspiró y miró al pavimento justo a su lado, evitando miradas ajenas y esperando a que la multitud se dispersara lentamente. Junto a él yacían sus bollos de carne, esparcidos por el suelo. Me alegro de que no fuera un parfait. Eso hubiera sido una verdadera lástima.

Sus amigos se acercaron a él, charlando, pero sin incluirlo realmente en la conversación.

«Todavía no es él mismo, ¿verdad?» empezó Daisuke.

«¡Estás de broma! Shampoo nunca le ha ganado a Ranma, ¿verdad? Bueno, las prometidas le dan una paliza con bastante frecuencia, pero… ¿así? Mmm, déjame pensar…» Hiroshi estaba de vuelta enfrascado en su modo ‘chismoso histórico’, pero aún así recogió los bollos de Ranma para tirarlos a una papelera cercana. ¿Lo convertía eso en alguien amable?

«Quise decir que todavía está algo gros-… olvídalo.» Daisuke se rindió en su intento de redirigir los esfuerzos de Hiroshi cuando Ranma finalmente se puso de pie y se estiró, haciendo un inventario de su propio cuerpo.

Nada grave. Solo futuros moretones… aunque mi camisa no tiene remedio. Tiró de la parte rasgada, pero no había forma de atarla temporalmente sin dejar una gran parte de su torso al descubierto. El hueco que creaba el corte era muy indigno, y ni siquiera coser salvaría la camisa más adelante. En realidad, no importa cuántas de estas consiga. ¡Simplemente no duran!

Incluso su camiseta de tirantes interior tenía un corte en la tira del hombro que, aunque se podía arreglar con hilo y aguja, la hacía inútil por ahora. Así que también se la quitó, dejando su torso desnudo. Su única suerte era que no parecía que fuera a llover.

Un profundo suspiro escapó de los labios de Ranma.

Odio todo esto.

Al menos no se me conoce por pelear con mujeres siendo hombre, así que esto no debería dañar aún más mi reputación ni poner las cosas en peligro. ¿O eso espero?

A pesar del conflicto físico, se sentía más cansado emocionalmente que de cualquier otra forma. Había perdido el apetito y no tenía ganas de quedarse. Por alguna razón, el miedo y la irritación por la derrota que había sentido luchando habían desaparecido por completo, por ahora. Ranma estaba simplemente… agotado.

Y sabía qué lo haría sentir mejor.

«Bueno, chicos. Me voy por hoy.»

Hay otro lugar donde preferiría estar ahora. Alguien con quien preferiría estar…

Sin embargo, antes de que pudiera irse a casa, Ranma se estremeció con una brisa fría. «Oh, Hiroshi. Vas a tu club deportivo después de esto, ¿verdad? ¿Tienes una camisa extra o algo que pueda usar ahí?»

«Tsk, No estoy seguro de que se estire lo suficiente como para que te entre, Sr. Musculoso», respondió mientras rebuscaba en su bolsa de lona.

Notes:

Hola~
☆) Primer episodio sin interacción entre Ranma y Akane en escena... y aun así dibujé eso, jeje.
Curiosidades del arte:
-18/10 Están formando un corazón~ tanto con los brazos como con la manta
-19/10 Refleja el dibujo de Ranma solo en el suelo del dojo en el capítulo Declive... pero ahora no está solo.
-20/10 Akane lleva el mismo pijama de la noche del abrazo inclinado. Y, sí, técnicamente es una noche tranquila. Es solo que… ella se mueve ¡muchísimo!
-21/10 A Akane ahora le gusta eso hacer trencitas finas, ¡pero sigue preocupada por él! ¡Ese es el objetivo principal de jugar con el pelo!
☆) ¡Gracias a los betas palabrasinnecesarias y Rankane4ever de nuevo! Me costó mucho crear este capítulo. La mente de Ranma está en una etapa complicada en este momento. No está bien, pero tampoco atormentado en el punto más bajo.
☆) ¡Lya y yo hemos empezado una web juntas en Coryal Garden organizando nuestros proyectos!
. Ten en cuenta que la web tiene contenido 18+ ya que los proyectos de Lya son explícitos.
☆) ¿Qué tal el arte/texto de este capítulo? Cuéntenmelo en los comentarios :D
De nuevo, siéntete libre de dejar comentarios incluso si ha pasado muuucho tiempo desde que se publicó este fanfic. Seguramente me llegarán y me alegrarán el día igual~